Hola que tal, como les va!? Pues, hoy he terminado mucho mas temprano de corregir el capitulo y editar unas imágenes. Espero que les guste; las cosas no están fáciles para los chicos, pero veremos como se desarrolla. Aun queda mucho por vivir en esta historia.

Mil gracias a todos los que dejan su comentario siempre, lo aprecio mucho :3

Para este capitulo no hay advertencias, pues todo continuara normalmente. Bueno tal vez se me paso la manito con la sangre, pero ya saben como soy.

Les traigo sorpresa y si, ya debieron haberla visto, ujum, esa que esta ahí arriba en la imagen del Fic, es Laika tal cual la presente en la primera temporada, lo mas parecida que se puede con ese editor, pero es para que mas o menos tengan idea. Ya me lo habían pedido, pero no lo había podido subir, sin embargo siempre son libres de imaginar porque para esto son esas historias.

En la foto de mi perfil, esta Laika, pero con ese estilo deportivo que la caracteriza, recuerden que ella esta en el equipo de artes marciales, es ruda y todo eso. Así que tienen otra vista de ella.

En fin espero les guste!


Capítulo 13

El Despertar

Mansión en Roma

Radamanthys camino de un lado a otro, pensativo, los hielos de su trago derritiéndose con cada segundo y dando un efecto más leve a la bebida alcohólica del rubio. Ya había pasado mucho tiempo y no sabía nada de aquel par de novatos, no era que le interesara, pero realmente, muy en el fondo, había esperado que se defendieran. Tras su ausencia, el inglés pensó lo peor, suspiro, era una lástima, tenían potencial.

Pandora le observo de lejos mientras aquellas hermosas tonadas se colaban en el camino auditivo del rubio allí presente, esa música tranquila, pero en el fondo tétrica, le calmaba, lo sedaba y lo mantenía en un estado de paz. Por eso amaba a esa mujer.

—Radamanthys, no me digas que estas preocupado— comento con una sonrisita traviesa

El rubio volteo para verla, sonriendo—Para nada, Darling, simplemente pensaba que tenían más potencial que esto—

—Lo más seguro es que esos lobos hayan destrozado sus cuerpos y repartido por toda Italia, lástima, no estaban listos— dijo ella apenas levantando los hombros mientras continuaba con su melodía.

—Me parece que estas en lo correcto, finalmente tendremos que hacernos cargo—

Pandora detuvo su melodía cuando escucho aquel endemoniado aparato repicar, una video llamada entrante interrumpió la conversación de aquel par de extraños. Radamanthys se encargó de responder ya que conocía perfectamente la posición de Pandora con la tecnología.

Aquel hombre estaba de nuevo en la pantalla, su semblante serio como siempre. Sin embargo, aquel par de sobrenaturales pudieron sentir algo distinto, era extraña una llamada del director después de haber dado una orden.

—Radamanthys, Pandora…—

—Director…— pronunció el inglés en tono neutro

—Escuche de lo que Violate y Aiacos hicieron…Simplemente excepcional, lastima… Que no asesinaron a ninguno— Radamanthys y Pandora gruñeron en voz baja

—Señor, nosotros…—comenzó el inglés, pero aquel hombre le detuvo con una señal de mano. Su expresión aun calmada hizo que tanto Pandora como Radamanthys se sorprendieran.

—Lo he pensado, matar al Alfa de esa manada me supone un pequeño problema. Además, he decidido que… lo necesito vivo, y tengo un par de cosas para negociar…—

Pandora frunció el entrecejo, confundida— ¿A qué se refiere? —

El hombre sonrió— Escuchen atentamente lo que quiero que hagan—

Montañas Veleno

Los teriántropos tampoco habían tenido una noche tranquila pues finalmente tenían una cantidad de cazadores considerable. Había sido relativamente sencillo, o al menos hasta que se encontraron con dos de los mejores cazadores.

Ángelo gruño, sus ropas estaban sucias y rasgadas, estuvieron toda la noche buscando y trasladando a aquellos jóvenes que habían encontrado. Y todo porque así Aspros lo había querido, necesitaba encontrar al culpable de la muerte de su nuera y casi la de su hijo. El italiano avanzo hasta llegar a la entrada del bunker.

Ahí estaba Aspros, cruzado de brazos, muy pensativo y furioso, sobre todo. Es que, había visto tan feliz a Kanon, que casi lo envidiaba, su hijo estaba enamorado de esa chica, él lo supo desde el primer momento, tal vez no conociera a su muchacho a la perfección, pero su instinto de padre no fallaba.

De esa forma, casi podía sentir el lejano dolor de Kanon. Oh, pero claro que alguien iba a pagar por la tristeza de su hijo. Aquella joven tenía una vida por delante y era junto a Kanon, nadie le sacaría eso de la cabeza.

—¿Papá? —

La voz de su hijo menor lo saco de sus propios pensamientos. Se ladeo un poco para mirarlo; así fue como, noto su cansancio físico, pero una determinación en sus ojos muy parecida a la suya propia, así que apenas sonrió.

—¿Cómo van? —

—Son buenos, no han hablado mucho, pero lo harán— informo el italiano

—Ya veo…— su mirada se tornó mucho más dura— ¿Y ellos? —

Ángelo gruño y apretó un puño— De ellos me estoy encargando yo personalmente, les sacare las palabras a mordiscos si es necesario—

—Bien, quédate aquí, iré a ver a Kanon— le dijo Aspros y Ángelo gruño. No sabía porque, pero ver a su padre así, le dolía.

Aspros se encamino directo a la ciudad saliendo del bosque. Mientras tanto Ángelo entro nuevamente. En el bunker de los teriántropos había una jaula en la que yacían al menos 12 jóvenes muchachos, todos inconscientes a excepción de dos.

El italiano los miro con rabia y aquel par le devolvió pura frialdad. Los conocía, los había visto siempre en la academia, y hasta ahora, creía que su padre tenía razón. Ellos dos, pero en especial ese castaño, eran los responsables de aquella barbaridad hacia Kanon.

Aioros gruño por lo bajo, tenía una herida sangrante en su frente, cortesía de Ángelo, aquel liquido rojo entorpecía su vista, pero podía decir que lo que estaba sintiendo no le gustaba ni un poco.

La noche anterior, él y Shura junto a un grupo de cazadores salieron a peinar la zona. Habían sido informados de un ataque extraño, y se sospechaba que una criatura sobrenatural excesivamente peligrosa y letal estaba suelta. A partir de ahí todo se volvió un desastre, en primer lugar, se encontraron con un grupo de criaturas, todas distintas, a pesar de que lucharon con ellos finalmente terminaron en sus garras, atrapados.

Aioros estaba molesto, pero calmado, Shura sin embargo, estaba furioso y le daba una mirada asesina al italiano. Como los odiaba, por eso se había convertido en cazador, esas criaturas creían ser superiores, capaces de conquistar al mundo y destruir humanos solo por ser más fuertes.

El español gruñía y apretaba con fuerza los barrotes, su mandíbula tensa indicaba toda la molestia que le hacía sentir el estar encerrado.

—Cálmate Shura…— aconsejo su amigo castaño

—Aioros tenemos que salir de aquí como sea— gruño

La risa de Ángelo se hizo escuchar, el lugar era oscuro y aun así sus condiciones eran mejores que en aquella fabrica donde tenían a Shaina. Los pasos del italiano ni siquiera se escuchaban, se movía a la perfección entre las sombras.

Apareció ante ellos con el torso desnudo y sus pantalones rotos, le gustaba sentir el miedo en sus víctimas y sobre todo cuando eran cazadores. Ellos tenían en mente la idea de que Aioros y Shura eran los principales responsables de aquella atrocidad. No los dejaría ir tan fácilmente, les haría pagar, después de todo Kanon era su medio hermano.

—Saben… me encanta ese olor…— gruño Deathmask olisqueando el ambiente

El griego y su amigo solo observaban una parte de su cuerpo, la otra cubierta por las sombras y sus ojos azules acero brillando ante la poca luminosidad del sitio.

—…Ese miedo, ese sudor que sus cuerpos destilan, es puro terror— Deathmask rio macabramente— Es delicioso—

—¡Estás loco maldito fenómeno! — rugió Shura y Aioros le puso una mano en el hombro

—Dime algo que no sepa— dijo flexionando su cuello.

—Te vas a arrepentir, te lo juro…— siguió Shura

Ángelo sonrió nuevamente y Aioros entrecerró los ojos evaluando al peli azul. Algo se traía entre manos aquel italiano, y efectivamente lo comprobó.

—Me encantaría ver eso, sin embargo, por más que quisiera lamer cada gota de tu sangre y desmembrar cada parte de tu cuerpo, todavía no puedo, primero necesito algunas respuestas y ustedes van a colaborar…

Shura y Aioros se miraron extrañados, pues nunca los querían por información, a menos que desearan conocer alguna ubicación exacta, pero este no parecía ser el caso.

—Ahora… ¿Quién quiere ser el primero?—

Hospital Central

Había despertado temprano, se percató de que esa muchacha dormía sobre su pecho, pero el necesitaba moverse. Por alguna razón se había levantado mucho más nervioso de lo normal, su nueva memoria trajo un pendiente. Una castaña.

Se suponía que él, como Saga, debía convertir a la chica en un lobo. Frunció el entrecejo, cada vez estaban más locos esos tipos, es decir, quien querría pasar por semejante tortura… Aun así, él no podía hacer tal cosa, y mucho menos siendo parte de la Elite, eso estaba prohibido, su misión era acabar con ellos, no crearlos.

Así que debía buscar la forma de salir de aquel embrollo, si mal no recordaba había algo, una solución, pero él no lo tenía muy claro, por eso le urgía ver a Irina, ella de seguro sabia como salvarle la vida sin exponerla a ningún tipo de mordida sobrenatural.

No supo cómo, pero al dejar a Saori la chica no se movió ni despertó, supuso que estaría exhausta del día anterior. Así que, con mucho sigilo continuo con su camino, imagino que tal vez podría estar en la cafetería, si es que se había desecho del mocoso insoportable. Yuri, en el cuerpo de Saga, gruño furioso al recordar la escena pasada, lo odiaba.

Siguió a paso firme hasta llegar al sitio, era temprano así que había poca gente desayunando, se acercó al mostrador y ordeno un café negro, de alguna manera tenía que calmar su mente.

Y es que ser otra persona no era nada fácil. Todos los recuerdos del gemelo los tenía vivos, hasta ahora, era a quien le estaba costando más controlar. En todos sus años como cambia formas nunca había experimentado tal sensación de confusión, eran demasiados recuerdos, vivencias, miedos y experiencias las que lo perseguían.

Necesitaba un segundo para respirar.

Tomo su café con parsimonia, un gruñido escapándose de sus labios, como quería terminar, matarlos a todos y volver a casa en Rusia, con su chica.

—Pensativo eh…— comento una voz a su lado, Yuri sonrió…

La observo con una sonrisa en el rostro. Ahí estaba ella con una mirada burlona

—Así que te deshiciste del mocoso, ya era hora—

—Lo sé, lo sé, es tan asfixiante— dijo ella suspirando, pero luego encarno una ceja— Ni creas que no te vi anoche ¿Celoso Yuri?—

El ruso frunció el entrecejo—Que esperabas, nadie le pone las manos encima a mi mujer—

—Oye no es que este muy feliz con que la desabrida de cabellos morados te esté tocando—

El chico sonrió también, el trabajo era el trabajo, no había nada que hacer, tenían que soportarlo y continuar con su propio plan.

—Necesito tu ayuda—

—Para variar… ¿Qué sucede? —

—Es sobre esa chica humana…la que está muriendo—

Irina suspiro fastidiada, ya sabía por dónde venía su chico, esa no era una tarea fácil, pero por suerte recordaba algo muy bueno que los podía ayudar.

Fábrica Abandonada

Aquel hombre sonrió enseñando sus dientes afilados, el sonido que el gemelo emitía le causaba un profundo placer. Aquello era música para sus oídos, gruñidos, gemidos y alaridos de dolor abandonaban su garganta sin poder evitarlo y para ese hombre, el nuevo cazador, aquello era una victoria.

Cuando ingreso al sitio se encargó de que sedaran al lobo con dardos, no duraría sino apenas unos diez minutos, de esa forma podrían moverlo con facilidad. Y Saga, simplemente se había dejado, la razón era sencilla: Shaina.

Y no se arrepentía, pues de esa manera la mantenía a salvo y hacia que los cazadores se enfocaran en el solamente. Así que ahora, colgaba de sus propios brazos, atado desde arriba con cadenas de plata. Su torso desnudo ya mostraba los restos de lo que había sido una jornada de torturas por parte de aquel hombre de cabellos grises, la sangre se deslizaba por su piel principalmente por aquel desgarre que tenía en ambos hombros, un par de garfios atravesaban su carne.

—¡Déjalo ya!— grito Shaina aturdida, la expresión de dolor en el rostro de Saga, tanta sangre derramada y la tortura sin fin la tenían desesperada.

—Silencio niña, aun no termino con él, pero pronto te atenderé— le dijo con una sonrisa

Saga levanto la cabeza por instinto, en su rostro estaba la evidencia de una tortura que no terminaba, la sangre corría hacia abajo desde una herida profunda en la esquina derecha de la frente. Necesitaba salir de ahí, poner a Shaina a salvo, no permitiría que la tocaran, tenía que protegerla como fuera.

—N…no te… atrevas a tocarla— gruño

El de cabellos grises rio con mucha fuerza y halo el cabello de Saga hacia atrás para que lo observara con claridad.

—Voy a divertirme con ella, tal vez la aproveche antes de matarla—

Saga gruño furioso, pero no tenía lo suficiente como para enfrentarlo y menos en ese estado tan deplorable, así que solo se quejó cuando sintió la herida abrirse más.

Después de soltarlo aquel cazador camino hacia una bandeja donde tenía sus instrumentos de tortura, todos de plata, diferentes cuchillos, tijeras y cosas que nadie más que él podía reconocer, algunas ya ensangrentadas y otras que todavía no utilizaba.

—Sabes, esta daga de plata es excesivamente filosa, es muy efectiva para despedazar la carne en varias capas y a mí me gusta mucho, no te molestara que la pruebe en ti ¿verdad? —

El gemelo apretó la mandíbula, aquella arma le arrancaría la carne de los huesos si se lo proponía. Vio al hombre acercarse, la daga parecía tan filosa como un bisturí. Pretendía abrirlo a la mitad ¿o qué?

Sin poder evitarlo dejo libre un alarido mientras intentaba reprimir un grito de dolor cuando aquella arma atravesó su piel. Le quemaba, le ardía y le dolía; la sangre brotando de inmediato por aquella abertura en su pecho.

A lo lejos escucho que Shaina gritaba para que lo dejaran, pero nada detenía a aquel hombre. Y él no podía dejar de quejarse del dolor, sintió su vista nublarse y comenzó a callar de a poco.

—No, no señor, no te desmayes, aún falta mucho— dijo el cazador mientras le daba unas palmadas bruscas en la cara

Saga apenas espabilo y una mueca de dolor se mostró en su rostro. Sin embargo, antes de que la tortura continuara la enorme puerta de hierro se abrió dejando ver a un muchacho joven que venía algo apurado.

—Señor, es solicitado por los jefes— dijo con urgencia

El de cabellos grises gruño y chasqueo la lengua fastidiado.

—Escuchas eso, es tu sentencia de muerte, lobo…— le dijo y de inmediato se volteo— Bájalo y regrésalo a su jaula, vendré pronto— se encamino fuera de aquel horrible sitio dejando al joven solo con Saga y Shaina encerrada.

El muchacho hizo lo ordenado, desato a Saga y el gemelo cayó de golpe al suelo, estaba casi inconsciente. Debajo de él un charco de sangre que no auguraba nada bueno. Fue literalmente arrastrado por el suelo hasta llegar a la prisión en la que Shaina observaba aterrada.

—¿Qué es lo que pretenden? — Shaina grito furiosa cuando dejaron al gemelo adentro y la reja volvía a cerrarse

—Lo siento chica, eso pasa cuando te metes con estos fenómenos, siempre serán perseguidos por nosotros, y justo ahora creo que el jefe ha ordenado su muerte— dijo mientras se retiraba de nuevo

Shaina observo a su alrededor y se agacho junto a Saga que gemía de dolor. Estaba boca abajo sangrando e intentando mantenerse consciente en caso de que tuviera que intervenir por la chica, aunque no pudiera hacer mucho.

—Dime que hago… ¿Cómo te ayudo?— dijo ella con desesperación

—No…hay nada— gimió sin moverse mucho, todo le dolía. Cuando se acomodó sobre su costado siseo con una mueca en el rostro

Shaina prácticamente se comía las uñas, cada segundo era más tétrico, quería salir de ahí pronto, pero tal parecía que estaban atrapados en ese sitio. No podía diferenciar ni siquiera cuanto tiempo había pasado, en ese oscuro sótano no había día o noche, siempre era igual de frio, húmedo y horrible.

Saga tenía su vista nublada fija en las rejas que lo contenían, nuevamente paso saliva al sentir esa horrible claustrofobia que lo atacaba. Gruño un poco con dolor, el jamás tuvo miedo a los lugares pequeños, de hecho paso su infancia escondiéndose en sitios de reducido espacio, ya fuese para jugar o huir, siempre fue bueno en eso.

Pero entonces aquella fobia se había desarrollado en él de adulto, cuando fue encerrado por Kanon en aquella prisión subterránea mientras estaban en Ucrania. Recordarlo era sentir el estómago en su garganta y los escalofríos correr por su cuerpo cual corriente eléctrica.

Flashback

Zatoka, Ucrania

Despertó aturdido y algo adormilado, estaba mareado y tenía una rara sensación de debilidad. Conocía perfectamente aquellos síntomas, había sido drogado con acónito. Gruño furioso al darse cuenta también que estaba atado con cadenas en el cuello brazos y tobillos ¿Quién rayos se había atrevido?

Olisqueo el sitio, no recordaba haber estado ahí antes, pero pudo diferenciar una esencia en particular, una que conocía desde que era un niño, la de su gemelo: Kanon. De seguro estaba ahí, oculto entre las sombras, burlándose de su cautiverio temporal, había sido él quien lo encerró, ahora estaba seguro de eso.

Se acerco como pudo a los barrotes y al tocarlos sus manos ardieron, eran de plata. Y de hecho todo su cuerpo le quemaba, cada cadena que tocaba su piel era del mismo material. Sin embargo, lo que más causo efecto en él, fue darse cuenta de su encierro en tales condiciones.

Se que estás ahí, dame la cara, si tuviste el valor de encerrarme, entonces ven —

Tras las sombras Kanon suspiro cansado, tenía la forma de su hermano, su voz, su olor y su rostro idéntico, pero no era él, sabía que Saga estaba perdido desde hace mucho, casi podría asegurar que el desenlace de su locura fue tras la muerte de Allison.

Lo escucho gruñir furioso, y pronto respingo, tenía demasiada fuerza, Kanon creyó que su gemelo derribaría esa prisión cual rompecabezas. Sus rugidos de rabia e impotencia aumentaron, la ira de su hermano estaba en su máximo auge y él no tenía las armas para enfrentarlo. Pero al menos lo intentaría.

Así que se acercó a pasos cortos y firmes, de esa manera en la temible oscuridad, Saga podría verlo, aunque fueran solo sus brillantes ojos azules.

¿Quieres saber por qué te encerré? — le dijo el menor casi en un susurro

Lo escucho reír sardónicamente y un escalofrió recorrió su espalda.

Fácil, eres un maldito cobarde, No eres capaz de enfrentarme—

Esto tiene que detenerse Saga, y tu no quieres poner de tu parte para mejorar— Kanon se cruzó de brazos molesto

Bien, entonces sácame y detén esto por ti mismo, mátame y todo se acaba— gruño seriamente el mayor

Kanon gruño alto y pateo la reja con fuerza.

¡Estas fuera de si Saga! Y te lo digo de una vez, no vas a salir de aquí hasta que decidas enmendar tu camino—

¡No puedes dejarme aquí, soy tu hermano! —

Sea quien sea que te domina ahora, no es mi hermano, cuando te reconozca de nuevo, ese día saldrás de aquí — dijo dándole la espalda y encaminándose a la salida

¡Maldito seas mil veces Kanon!—grito mientras golpeaba con fuerza los barrotes— ¡Sácame de aquí!—

Kanon le observo de reojo sobre su hombro, como le dolía. Apretó sus puños con fuerza, era la primera vez en años, mejor dicho, en toda su vida que se separaban de esa forma. Siempre habían estado juntos y aunque aún eran jóvenes, tenían como principal objetivo: no separarse jamás, como hermanos, como gemelos.

El menor golpeo con su puño la pared de roca que cubría aquel mausoleo. Su ira y frustración desquitada en ese movimiento. Respiro profundo y con un nudo en la garganta, el gemelo salió del sitio dejando a un furioso hermano mayor gritando barbaridades desde adentro.

::

Saga levanto la cabeza de golpe agitado. No supo cuando se durmió, pero ahora recordaba lo que estaba pensando antes de eso, su temor al encierro se debía únicamente a aquella vez. Se sentía nauseabundo.

Sintió las manos de Shaina sobre su hombro, la chica lo detenía de moverse aún más de lo que debía, sus heridas seguían abiertas, aunque poco a poco fuera recuperándose. Su mirada entristecida le decía que estaba perdiendo las esperanzas de salir con vida del sitio y para ser francos a Saga no le quedaban muchas.

Aun así, ella debía permanecer entera, porque cuando tuviera la más mínima oportunidad la sacaría de allí como fuera.

—¿Estas bien? — la chica respingo ante la pregunta, no se la esperaba

—Yo debería preguntar eso— respondió en defensa Shaina

Gruño cuando se volteo sobre su costado, todo le dolía, pero ya no podía permitir que Shaina se asustara de esa forma.

—Escucha, tienes que estar preparada, en cuanto… tenga una oportunidad, te voy a sacar de aquí— le dijo mirándola directo a los ojos

—No creo que puedas hacer mucho así… es decir, deberías concéntrate en no morir—

—Mira, no soy bueno para estas cosas, pero… Te juro que te sacare de aquí, solo necesito que no te rindas, porque si lo haces entonces no tendré más remedio que hacerlo también, y nos mataran a ambos—

Shaina lo miro por un segundo y suspiro, como era que él tenía esa energía estando así, y ella que no había sufrido nada más que las condiciones climáticas y horribles del sitio, hubiera perdido toda esperanza.

Asintió con determinación, volvería a ver a Milo, regresaría con sus amigos y haría de su futuro lo que le viniera en gana, simplemente, no se rendiría ante ellos.

Saga hizo una mueca que pretendía ser una sonrisa, su cuerpo estaba sentido por el dolor, su mente nublada por aquella horrible sensación de encierro, pero ante todo el desastre que vivían, tenían que mantener la esperanza, o al menos era bueno que uno de ellos la tuviera.

Hospital Central

Kanon abrió los y despertó muy agitado, acto seguido se tomó el pecho con fuerza. No tenía idea de qué diablos era aquello, la noche anterior le había costado mucho dormirse por la situación de Laika, pero finalmente el cansancio lo venció; ahora aquella sensación lo despertó de golpe, un mal presentimiento, algo de dolor y unas emociones muy extrañas que no podía identificar.

Gruño un poco y tras sacarse todos los artefactos que lo monitoreaban se puso de pie, camino hasta la puerta y cuando pretendía salir se topó con Shion. Automáticamente el gemelo rodo los ojos fastidiado, imaginándose que venía un nuevo regaño.

—¿A dónde ibas, Kanon? —

El gemelo gruño de nuevo no le gustaba ser monitoreado— Eso no es relevante—

—Eres mi paciente, por supuesto que es relevante— dijo encarnando una ceja

Kanon volvió a voltear los ojos—Sentí algo extraño y me levante para buscar a Saga, además creo que ya es hora—

Shion suspiro, no le agradaba para nada la idea—Supongo, vi a tu hermano pasar al cafetín creo que Saori aun duerme—

El gemelo frunció el entrecejo, eso era raro, pero bueno supuso que no era para tanto.

—¿Ya puedo ir entonces? ¿O vas a seguir reteniéndome? — dijo el peli azul con evidente tono de molestia

—Consigue una camiseta Kanon, sé que está de moda exhibir la figura, pero no es para tanto— comento con una sonrisa el mayor para aligerar el ambiente.

Aquello saco a Kanon de su enojo y se dispuso a buscar en la habitación, se imaginó que su hermano le había traído ropa, así que cuando consiguió una franela de algodón azul oscuro se la puso de inmediato junto con unos jeans. Tras vestirse, salió directo en busca de su gemelo.

Mientras tanto en la habitación de Laika, muy sigiloso y cuidadoso, un hombre hacía de las suyas. Se había colado por todo el hospital sin ser visto y finalmente, gracias a su olfato desarrollado encontró la habitación de la muchacha.

Se introdujo en ella con bastante precaución y coloco el seguro de la puerta. Tras aquella tragedia, el hombre había quedado algo pensativo, le daba tristeza y decepción que una chica tan joven como ella muriera, sobre todo si era especial para el gemelo menor. Así que, sin pensarlo mucho más, ideo un plan para salvarla y ahí estaba, intentado a toda costa cumplir sin ser detectado.

—Al parecer llegue a tiempo— dijo con una sonrisa ladina mientras quitaba un mechón de su rostro— Me alegra que hayas logrado al menos seguir viviendo Laika, eres muy especial para… —hizo una pausa pensativa, como si se hubiera arrepentido de decir algo— …Kanon…—

Tras un suspiro de satisfacción el hombre se puso manos a la obra. Abrió su bolso y de ahí saco unos frascos. El primero, notablemente era sangre, el segundo tenía un líquido plateado bastante viscoso, el tercero era un líquido más soluble de color negro mate y, por último, tenía una inyección ya preparada con lo que parecía un medicamento.

Aquello a la vista de cualquiera era una locura. Sin embargo, para este hombre significaba la salvación. Se había enterado de que el gemelo mayor pretendía convertirla con su poder de Alfa y el sabía, que solo los más fuertes sobrevivían a eso siendo adultos, esa era la razón por la que la mayoría de los lobos eran natos, licántropos al 100% y muy pocos eran mitad humanos.

Sin querer arriesgarse a una muerte en 80% segura. Este extraño hombre había tomado su propia decisión, rápidamente consulto algunas fuentes de libros antiguos que contaban los secretos de la licantropía, y en poco tiempo consiguió la solución. Aun así, con lo fácil de la respuesta vino lo difícil de los ingredientes o materiales que necesitaba, pero tras mover algunos contactos lo había logrado. Ahora estaba listo.

Coloco todos sus frascos sobre la mesita de noche y se movió rápido. Desconecto el suero de su intravenosa para poder aplicar sus ingredientes con cuidado. Uno por uno y en un orden y tiempo específicos fue inyectando a Laika.

Aquella sangre le pertenecía, junto con lo que parecía ser plata liquida, acónito y un extraño medicamento anticoagulante natural se mezclaba en el interior de Laika.

—Esta es mi sangre, la sangre de un Alfa, Laika… Si la aplico de esta forma junto a la plata y el acónito como desintegrador de moléculas de licántropo debería contrarrestar una mutación genética violenta, en pocas palabras, tu conversión será liviana, pequeña, te voy a ahorrar un enorme sufrimiento, y así podrás vivir— explico aquel hombre

Suspiro y negó con la cabeza rápidamente— No sé ni para que te lo explico, no puedes escucharme— rio con algo de pesar— Como sea, el último y más importante ingrediente, y debo decir que me costó muchísimo conseguirlo— dijo mientras observaba su reloj e inyectaba un líquido negro

El hombre se sentó y espero varios minutos, nervioso y observando la puerta, esperando que aquello hiciera efecto más rápido de lo que quería.

Los dedos de Laika se movieron en un acto reflejo, pronto el hombre se fijó con interés en lo que sucedía. La chica abrió los ojos de golpe y respiro como si volviera a nacer, de a poco recupero el color, aun se veía pálida, pero no como un cadáver.

Tras un suspiro de alivio, el salvador sonrió. Estaba hecho. Por fin, ahora no quedaba más que verificar su estado y correr de ahí, su oído le informaba de algo que se acercaba, más sin embargo no podía olerlo. Frunció el entrego y se apuró a revisar a la chica.

Laika sintió sus ojos pesados, podía abrirlos, pero no veía nada, se sentía viva, respirando nuevamente, pero atragantada con aquel tubo que la ayudaba. Parpadeo y solo vio unas luces y puntos, también una sombra de lo que parecía ser alguien, sin embargo, no podía enfocar, además estaba tan exhausta, como si hubiera corrido un maratón

—Al parecer estas bien— escucho a una voz decir muy lejos, se imaginó que sería algún medico pues no lo pudo reconocer— Necesitas descansar unas horas y estarás como nueva— dijo

Laika gimió intentando decir algo, quería preguntar tantas cosas, pero no podía. Aquel caballero siguió.

—Me alegra que estés bien, pero ahora debo irme, no es oportuno que sepan de mi todavía. Disfruta tu nueva vida Laika, a partir de hoy, serás distinta, adiós—

La castaña abrió y cerró los ojos en un intento por mantenerse despierta y reclamar a aquella voz que le explicara. Sin embargo, lo único que pudo hacer fue gemir.

El hombre salió rápidamente de la habitación y vio que uno de los gemelos se encaminaba hasta el sitio. Con mucho cuidado dio la espalda y camino veloz perdiéndose en el pasillo. Desde la oscuridad del sitio abrió los ojos de par en par cuando vio que no era solo el gemelo, sino que venía acompañado, así que procuro esconderse mucho mejor largándose inmediatamente del lugar.

Un poco antes, Kanon buscaba a su gemelo con insistencia y al no encontrarlo por ninguna parte, ni a Saori se dispuso a visitar a su chica antes de que Saga interviniera. En su camino, se topó con un agitado Aspros que venía directamente a ver a su hijo.

—Kanon…— murmuro cuando lo vio y el gemelo se giró para observarlo

—Papá… — fue lo único que salió de la boca de Kanon mientras se llevaba una mano al rostro

Aspros se acercó instintivamente imaginando lo que necesitaba su hijo y directamente lo abrazo fuerte como un verdadero padre que consuela a su hijo, y así era porque Kanon sintió lo mismo. Para aquel hombre golpeado por tantos años de la vida, escuchar la palabra "papá" de uno de sus hijos era simplemente la gloria, pero de la misma forma, le dolía y mucho ver a su muchacho sufrir de esa manera.

El gemelo paso un brazo por el cuello de su padre y escondió su mirada en el hombro del mismo. Le hacía falta, por una vez, necesitaba algo de ese cariño familiar, que, si bien Saga le había dado como un hermano, Aspros como su padre podría satisfacer completamente.

—Lo siento, vine a verte, estabas…— Aspros hizo una pausa mientras apretaba más fuerte el agarre en su espalda— No pude resistirlo, puse a mis muchachos a peinar el área y traerme a todos los cazadores que aparecieran—

Kanon asintió suavemente —No importa, de todas maneras, todo sería igual… Laika ella…—

—Ya se hijo, cálmate — dijo frotando la espalda del gemelo menor—¿Tienen algo pensado para ella?—

El gemelo se separó de su padre para mirarlo a los ojos mientras negaba con la cabeza— No te preocupes, le pedí a Saga que lo hiciera—

Aspros frunció el entrecejo—¿Qué cosa? No me estarás hablando de…— Kanon asintió decidido

—Así es, lo vamos a hacer, Laika merece una oportunidad de vivir, es muy joven—Aspros se puso pensativo de inmediato— Ya se lo que crees, pero yo me voy a encargar y luego…—Kanon trago entero—… la alejare de mi para que no corra ningún peligro— dijo mientras agachaba la cabeza

Aspros suspiro, su hijo se veía destruido y con ese pensamiento sabía que se sentía responsable de lo sucedido

—Kanon, esto no es tu culpa, sabes perfecto que estamos en la mira de los cazadores y…—

—Por eso mismo—interrumpió el gemelo— Se como es mi desastrosa vida, aun así, permití que se acercara a mí, que se convirtiera en algo importante, algo que lastimar, un punto débil—

—Kanon estas en modo de estrés post traumático hijo, necesitas pensar con claridad, tú amas a esa chica y aunque tu no la dejaras entrar a tu vida, ella igual lo haría, créeme— dijo tomándolo por los hombros de un apretón fuerte

El gemelo bajo la cabeza de nuevo— Como sea, nadie es más responsable que yo…Ya olvídalo, iré a ver a Laika y luego averiguar donde diablos se metió Saga—

—¿Tu hermano sigue aquí? — Kanon asintió—Lo siento, pregunta estúpida—

—Se que todavía te da nervios verlo, hablar con él, pero como te dije, necesita tiempo— Kanon le comento mientras ambos caminaban hacia la habitación de Laika

Aspros desvió la mirada como si se interesara en cada persona en los pasillos. Pero luego se volvió a fijar en su hijo, valoraba mucho que el sí le diera la oportunidad y aquel gesto le daba fuerzas para resistir la indiferencia tan hostil de Saga.

—Kanon… — le llamo mientras lo detenía del brazo y el gemelo lo observo curioso

—¿Papá? — le dijo frunciendo el entrecejo

Aspros lo abrazo con fuerza e inesperadamente dejando a Kanon helado en su sitio.

—Gracias por darme la oportunidad hijo, significa mucho para mí que me llames papá, que en verdad me veas como tu padre y aun así lamento todo el daño que les hice—

Kanon le devolvió el abrazo y negó con la cabeza— Creo que todos tenemos derecho a enmendar nuestros errores y yo quiero tener la oportunidad de conocer a mi padre, de vivir con él, de poder compartir lo que en todos estos años no pudimos. Ya no hay nada que perdonar papá, estoy harto de vivir con rabia y odio, además…— dijo separándose de el para observarlo directamente a los ojos— Te necesito…— murmuro

Aspros sonrió, un gran peso fue quitado de sus hombros, se sentía tan bien, tan libre. Kanon había generado paz y tranquilidad en él, aun le quedaba Saga de por medio, pero por ahora se sentía mucho mejor y agradecido.

—Yo… necesito a mis muchachos, tu, Saga y Ángelo, son lo más importante en mi vida y soy capaz de todo—Kanon asintió

—Lo se…—

—Anda, vamos a ver a esa hermosa chica, la madre de mis nietos—

Kanon le dio una sonrisa ladina triste, como deseaba que esas palabras fueran realidad.

Ambos caminaron hasta la habitación, el frio del aire acondicionado hacia mella en los dos a medida que se acercaban. El nerviosismo de Kanon radicaba en la supervivencia de Laika, y Aspros seguía maquinando todas las posibilidades, las consecuencias y las horribles cosas que se avecinaban para la chica.

Al ingresar, Kanon observo a la castaña igual que antes. Aparatos conectados, su piel pálida y todo era muy parecido al día anterior.

Sin embargo, se dio cuenta de que tenía un poco más de color en su piel y que Laika respiraba por si sola.

—Creí que estaba en coma— comento Aspros

—No tengo idea de que…—

La voz de Kanon, detono el despertar brusco de Laika, la chica respiro agitadamente y se levantó un poco. El gemelo de un brinco estaba a su lado, con los ojos abiertos de par en par, impactado a su máximo nivel.

—Laika hermosa ¿me escuchas? — pregunto con suavidad y luego se volteo hacia Aspros— Papá trae a Shion—

Aspros asintió y salió prácticamente corriendo del sitio. Kanon por su parte ayudo a Laika a calmarse, apretó su mano mientras la acariciaba.

—Ka…non— murmuro la chica parpadeando varias veces

—Aquí estoy linda, no me iré a ninguna parte— Kanon seguía en Shock, no entendía como rayos era que Laika estaba bien de la nada.

Minutos después Shion apareció agitado junto a Aspros, se dedicó a revisar a la chica de palmo a palmo, para luego hacer un examen rápido de sangre que revelaría los resultados pronto.

—Todo parece estar bien Kanon, demasiado bien, si me entiendes—

El gemelo le observo incrédulo— ¿Quieres decir que ella ya…?—

Shion asintió— Hare los exámenes de sangre, pero es casi seguro que la composición de su ADN será un poco distinta, no me explico cómo es que esto paso o porque su cuerpo no está cambiando de manera brusca— le dijo en un susurro

Laika parpadeo un par de veces, apenas podía enfocar, pero sentía que la dejaban fuera de la conversación— Van… a decirme… ¿Qué su…cede?—pregunto con voz entrecortada y cansada

Kanon se acercó hasta ella besando su frente—Tranquila linda, nada de qué preocuparse, estas bien, descansa… necesitas recuperarte—

Ella sonrió un poco y al sentir el contacto con Kanon se relajó apretando su agarre con su mano entrelazada

—¿Tu…como estas? Yo…vi— continuo ella, pero el gemelo la silencio nuevamente con un gesto

—Lai, no te preocupes, yo estoy bien y tú también, saldrás de aquí pronto—

Ella asintió suavemente—Me siento cansada…pero bien—

Kanon sonrio y acaricio la mejilla de la chica con su pulgar—Eso es bueno linda, ya ves, mañana mismo estarás fuera—le dijo y ella suspiro sonriente

Sin que nadie lo esperara la puerta se abrió, los tres presentes voltearon rápido y se fijaron que el gemelo mayor era quien entraba a la habitación en compañía de Shaina.

Saga parpadeo un par de veces y trago entero, definitivamente no se esperaba eso. Habia demasiada gente ahí ¿Cómo se suponía que pusiera en marcha su plan?

Kanon sonrió contento y le ofreció un apretón a su gemelo, estaba complacido con el resultado y todo había salido mejor de lo que él esperaba, Laika no daba señal de tortura, dolor, agonía o locura. Era tal cual Ikki, tal vez estaban equivocados.

—Te lo agradezco mucho hermano, en verdad, significa mucho para mi— le dijo Kanon en un susurro y "Saga" respingo

Y ahora ¿Qué se suponía que le diría? No tenia idea de lo que estaba pasando. La chica estaba despierta, Kanon le daba las gracias, todos tenían una estúpida mueca de felicidad.

¿Qué rayos paso aquí?...

Mas si lo preguntaba en voz alta, quedaría en evidencia, así que prefirió fingir demencia, de esa manera no tenía que arriesgar su cuello ni su verdadera identidad.

Así que le devolvió el apretón a Kanon como si nada, buscando en la memoria del gemelo, algunas palabras que le ayudaran a salir airoso de ese encuentro.

—Te dije que todo estaría bien Kanon, Ahora… puedes estar tranquilo— murmuro no muy seguro

Kanon ladeo la cabeza algo extrañado. Pensó que Saga estaría molesto por tener que hacer aquello, pero según veía no lo estaba ¿o sí?

—Dime… ¿Cómo hiciste para reducir los efectos? Es decir, sin duda la convertiste, pero… ella no está sufriendo—

Saga suspiro—No tengo idea… solo… paso—

Kanon frunció el entrecejo—¿Por qué no me buscaste? —

Rápidamente se defendió el replicador— Fui a buscarte, pero no te encontré en tu habitación y luego por los pasillos así que imaginé habrías venido hasta aquí—

El menor de los gemelos pareció convencerse del argumento de su mayor, además no quería entrar en detalles de nada, solo quería disfrutar del momento de felicidad que le causaba al ver a Laika en casi perfecto estado.

Apretó el hombro de su hermano con una sonrisa y camino hasta la chica para sentarse a su lado.

Shion por su parte frunció el entrecejo, aquello era demasiado extraño, no podía siquiera entender el porqué de esa situación. Y es que, en sus años de experiencia, nadie se habia saltado tanto las reglas sobrenaturales.

El que Laika no tuviera síntomas de ningún tipo de licantropía adulta, era por demas sospechoso. Había algo raro que no cuadraba, pero decidió callar, después de todo, era mejor así. Que Laika no sufriera.

Shaina por otra parte, guardo silencio, la replicadora tampoco se explicaba lo sucedido y sabía que obviamente, Yuri no era el responsable de aquello. Se habían ingeniado un gran plan para eso, pero todo se había venido abajo. O, mejor dicho, ahora todo se habia simplificado.

Shion le dio una mirada con ojos entrecerrados y Shaina sonrió. Ahora no solo tendría que ser Shaina, sino demostrarlo con acciones y fingir felicidad absoluta por la mejoría milagrosa de Laika.

Con un demonio, las cosas se estaban complicando para ellos…

Continuara...


Bueno espero que les haya gustado, las cosas siguen complicándose para Shaina y Saga en su encierro. Laika ha despertado como loba, pero sorpresa, no hay torturas. Aun no diré nada sobre el personaje que ronda a Kanon y a Laika siempre. Y muy importante, Kanon ha perdonado por completo a su padre, Aspros esta que muere de felicidad.

Hay muchas cosas por resolver aun, así que todavía falta...Mil gracias nuevamente por sus reviews y ya saben, sus comentarios me los dejan en esa hermosa cajita que siempre leo y respondo. Nos leemos pronto!

Guest Reviews

SagaxSaori: Hola! que bueno que te guste la historia, tratare de actualizar mas seguido, por ahora, aquí esta este capitulo! te mando un saludo, muchas gracias por leer y dejar tu comentario! Abrazos!

Arrivederci!

Radamanthys'Queen