Hola! espero que estén muy bien, Vuelvo como todas las semanas con un nuevo capitulo, esta vez un poco mas relajado dentro de la trama de histeria.
Agradezco mucho a todos los que dejan sus hermosos comentarios como siempre :3 También a los fantasmitas y a los nuevos lectores por supuesto.
Capitulo 14
Oportunidades
Fábrica Abandonada
Despertó de golpe nuevamente cuando escucho la puerta de hierro abrirse con fuerza. Shaina también había respingado, ambos se quedaron dormidos en la lucha contra aquel silencio profundo entre ellos.
El hombre de cabellos grises gruño alto cuando se paró frente a la reja. Saga lo miró con desafío y se colocó como pudo frente a Shaina en modo protector. La sangre aun goteaba de su cuerpo al frío piso, su pecho abierto y aún sin sanar esa herida responsable de aquel desastre.
El cazador sonrió— ¿Crees que puedes hacer algo en ese estado tan patético? — dijo cruzado de brazos en tono prepotente
—Lo voy a intentar…— fue la respuesta del gemelo. Era perturbante sentir la sangre caliente proveniente de sus heridas bajando por su pecho hasta sus tobillos empapando los pantalones que le quedaban.
El otro camino dos pasos de ida y vuelta, pensativo. Cuando finalmente se detuvo a verlo, gruño.
—Estas de suerte, tu muerte ha sido pospuesta. Aun así, vamos a divertirnos mucho— dijo el cazador y Saga gruño— Pero no ahora, así que disfruta de tus minutos— comento, saliendo del sitio
Saga gruño y se sostuvo con una mano de la pared. Shaina estaba muy asustada, cada vez que veía al tipo no podía evitar erizarse.
—Dioses juro que no aguanto más aquí— murmuro ella como para sí misma
El gemelo deslizo la espalda por la pared sentándose nuevamente con un gemido. Estaba realmente apaleado, sanaba poco a poco sus múltiples heridas y aun así no podría lograr salir rápido de ahí. El encierro lo estaba volviendo loco, comenzó a ver todo borroso, el aire le faltaba y sentía la desesperación en su pecho.
Entre la noche anterior y las horas que ya llevaban ahí, se sentía lo suficientemente asfixiado. Shaina lo miro de reojo, como si quisiera preguntarle algo, sentía curiosidad, pero por la situación que vivían, prefirió no entrar en detalles, además de la expresión cansada del gemelo.
—No voy a dejar que te toquen…— dijo Saga casi en un susurro
Shaina respingo ante el comentario que definitivamente no se esperaba. Lo observo directamente. Él tenía la cabeza agachada, se veía cansado, la sangre goteando de su frente hasta sus piernas mientras él se sostenía el pecho por aquel corte.
—Deberías preocuparte mejor por tus heridas...yo… estoy bien—
Saga bufo con ironía—Seguro… no tienes que hacerte la dura Shaina, yo… sé que tienes miedo—
La peliverde suspiró cansada, no quería aceptarlo, le había dicho que mantendría la esperanza. Siguió hipnotizada viendo la sangre correr, y cuando por fin espabilo, saco un pañuelo del bolsillo que no recordaba tenía.
Se acercó hasta él y lo presionó contra la frente del gemelo que hizo una mueca.
—Te…dije no te preocupes por mí, voy a sanar— mintió Saga en un gruñido
—Lo sé, pero te vas a desangrar si sigues así—
Saga alzo la cabeza y la echo hacia atrás con un suspiro, un poco aliviado, pero adolorido por la presión. Era un lobo poderoso, pero también todos sabían que la plata era letal para ellos. El gemelo tenía cortes profundos y heridas de gravedad. Ciertamente podía sanar, pero necesitaba mucho tiempo y cuidado, aquello no se curaba con facilidad y las cicatrices serían tan permanentes como la de su rostro.
—Te voy a cuidar…—le dijo en un murmuro
Shaina frunció el entrecejo sin poder evitar la siguiente pregunta—¿Por qué? Mírate, no entiendo porque te empeñas en querer protegerme—
Saga ladeo la cabeza y sonrió—Porque Milo me mataría—Shaina no pudo evitar sonreír también, recordando a su peli azul— Además, si algo te pasa, no podría ver a mi hermanito menor sufrir— la chica bajo la cabeza triste y Saga soltó un gemido— Y, por último, pero no menos importante, me agradas. Así que espero me hagas caso cuando te lo pida—
Ella sonrió, vaya que desde que había conocido a ese grupo de lobos su vida había cambiado, todos parecían raros, distintos y locos. Pero poco a poco aprendió a quererlos a todos, además de Milo, eran simplemente su nueva familia y ella también les retribuiría toda la protección y cariño que le daban.
—Yo también…— murmuro con decisión
Saga frunció el entrecejo—¿Qué cosa? —
—Ahora somos familia Saga, así que…mientras estemos aquí en esta horrible situación… Yo también te voy a cuidar… cuñado—
Saga sonrió ampliamente, quería decirle algo más, pero se sentía tan exhausto que solo alcanzo a revolverle un poco el cabello y ahora más tranquilo se durmió.
…
Hospital central
Para este momento todo el mundo se hallaba en la habitación de la castaña, riendo, hablando y bromeando con ella. Todos contentos porque la chica había vuelto de la muerte y pasaría un rato más en el mundo de los vivos. Kanon había dejado que sus amigos le saludaran y estuvieran tiempo con ella, el salió junto a Saga, Dohko, Shion y su padre.
Observo bien a su gemelo una vez afuera, se veía confundido, Kanon creyó que estaba tan sorprendido como él.
—Ya no le des más vueltas al asunto Saga, todo salió bien— le dijo con un apretón en el hombro
El aludido alzo la mirada— Supongo…—
—¿Te sientes bien sobrino? Convertir a alguien supone un esfuerzo ¿seguro que estas bien? —Dohko pregunto
Yuri vio su huida en esas palabras del castaño, era la excusa perfecta para desaparecer un rato sin que nadie lo molestara y así averiguar que rayos había pasado, era obvio que él no la había convertido, ¿entonces quién?
Se llevo una mano a la frente en modo dramático—No, la verdad estoy… cansado, yo necesito estar solo un rato…—
—No te preocupes, ve… Nosotros nos encargaremos— Dohko le dijo
Saga asintió y les dio la espalda, pero Kanon lo tomo del hombro. El mayor lo miro inquisitivo y algo nervioso, se sintió descubierto
—No te vayas muy lejos, Saga…— fue todo lo que el menor dijo y Yuri respiro aliviado
—Volveré…— dijo finalmente retirándose
—Vaya que Saga ha quedado algo tocado con esto— Dohko comento
—Esta raro, más de lo normal— Kanon dijo
—Kanon tiene razón, ni siquiera me ha mirado— Aspros informo
—Recuerda que no le gustas Aspros— Dohko le dijo
—Exacto, siempre me dedica una mirada de reproche y de odio, algo le pasa, llámalo instinto paternal— dijo encogiéndose de hombros
Shion interrumpiría la conversación— Obviando el extraño comportamiento de Saga, yo me preocuparía por algo más, Laika—
—¿Qué pasa con ella? —gruño Kanon en mal modo
—Esto es muy sospechoso Kanon, Laika no está sufriendo cambios por su licantropía adulta, no tengo idea de que signifique— comunicó Shion
Kanon rugió fastidiado—¿Acaso no puedes dejarlo así? Tal vez es solo suerte, tal vez nos equivocamos y las cosas se dieron así—
—Cálmate Kanon— le dijo su padre colocándole una mano en el hombro
—Es que es muy raro Kanon, nunca había pasado, ¿te parece correcto? —
—No, pero…—
—Le hare unos estudios más, necesito averiguar, pero por ahora— dijo sacando un papel de su bata—Laika es una auténtica licántropo, igual que Ikki los exámenes de sangre preliminares dan resultados positivos a todos los valores que podemos identificar como genes de "Canis Lupus"— explico Shion en tono científico
Hubo un silencio entre todos, la preocupación era palpable, es decir, estaban hablando de la integridad de una chica humana que no tenía idea de nada sobrenatural hasta que los gemelos aparecieron en Italia. No podían jugar con eso, porque además de ser una persona vulnerable, era un nuevo miembro de la manada, un beta, alguien que debía aprender desde cero y que obviamente seria blanco fijo y fácil de los cazadores.
Kanon interrumpió el silencio con voz arrogante, pero igual de preocupado, tenía una tarea y una responsabilidad enorme en sus manos. Esa era su chica, haría lo que fuera, ya lo había demostrado yendo en contra de todos.
—No tienen que preocuparse, yo me hare cargo, es mi mujer, mi responsabilidad—Dijo con semblante duro— Hablare con ella, le explicare todo y esto lo voy a manejar yo— sentencio el gemelo menor
Todos se miraron algo preocupados, pero nadie tuvo el valor de decirle a Kanon lo que pensaban, más, sin embargo, ya estaban metidos en ese embrollo, ahora tenían que afrontarlo.
Sorpresivamente, Kanon respingo cuando sintió la mano de su tío en el hombro
—Kanon, no tienes que hacer esto solo, somos un equipo y lo afrontaremos como lo que somos, así que ni pienses que te desharás de nosotros, vamos a apoyarte sobrino— le dijo Dohko con una sonrisa
El gemelo menor parpadeo un par de veces, sabía que podía contar con su tío y con su gemelo, pero no quería obligar a nadie, era su responsabilidad.
—Gracias Tío, lo aprecio en verdad—
—¿Y qué hay de nosotros?, yo pienso ponerme a disposición de mi nuera y futura madre de mis nietos— Kanon agacho la cabeza y rasco su nuca mientras que Aspros revolvió los cabellos de su hijo que era casi de su tamaño, el un poco más grande que su padre— Eres mi muchacho y tienes todo mi apoyo hijo, si tenemos que enseñar a la chica a respirar de nuevo, pues lo haremos juntos, no te voy a dejar solo—
Kanon trago entero, se sentía satisfecho, él era un hombre independiente y fuerte, pero a veces ese tipo de situaciones eran muy difíciles de manejar y contar con el apoyo de su padre y de su tío era un alivio.
—Bueno, ya que estamos en esto, pues hay que terminarlo ¿no? Yo no iré a ninguna parte, creo que hablo por todos Kanon, la manada va a ayudarte, aunque hayamos tenido diferencias, esto nos compete a todos— Shion se expreso
Kanon asintió con determinación— Se los agradezco. Esta tarde le diré la verdad a Laika—
—Todo saldrá bien hijo, esa chica te adora, mientras sepa que pueden estar juntos creo que no tendrá problemas—Aspros le dijo y Kanon desvió la mirada, inseguro.
—Por cierto, aplique un sedante para Laika, estará en su organismo al menos hasta que llegue a casa, no la mantendrá dormida por su condición de lobo, pero anulara la sensibilidad extrema —Los demas asintieron— Por ahora me retiro, tengo guardia, si necesitan algo solo avisen a mi secretaria— el hombre de cabellos verdes se encamino a realizar su trabajo en el hospital
Tras agradecer a Shion el gemelo continuó—Yo… iré con Laika, veré si las chicas pueden buscar algo de ropa para ella—
—Te acompaño— Aspros quiso seguirlo
—Iré a casa, hay niños solos allá— Dohko dijo sonriente, Kanon y Aspros rieron y cada uno siguió su camino
…
Harto era poco. Estaba ya demasiado fastidiado de estar ahí, el hospital le causaba repulsión, todo ese montón de humanos allí dentro haciendo drama por estupideces, bah, le daba asco.
Necesitaba terminar pronto su trabajo, el problema era que al parecer el director se enteró de su plan y ahora que sabía que tenía al Alfa encerrado, lo quería para él. Gruño furioso, ese era su botín y de nadie más, pero aquel hombre era de temer, no era buena idea hacerlo rabiar y desobedecerlo.
Ahora tenía que reunirse con él, darle explicaciones, y esperar nuevas órdenes, mil veces maldito el que le informo. Probablemente y como sabia era la actitud de aquel hombre, enviaría a sus cazadores a ponerle fin a la vida de ese lobo, pero aún no se podía adelantar y por eso se encontraba caminando por los pasillos del hospital bastante frustrado.
Su suerte al parecer no iba a mejorar ni un poco, Saori apareció en su campo visual y no había manera de huir a eso. Tuvo que continuar caminando y darle una mueca que pretendía ser una falsa sonrisa.
La chica lo recibió con un cálido abrazo, o eso sintió él. Esa chica era extraña: tímida, pero de carácter fuerte, podría odiar y amar a la vez. Quizás percibía mal las cosas, pero hasta ahora eso había visto.
—¿Cómo estás? No te había visto desde que estaba con Laika—
Yuri llamo a su paciencia— Hable con Kanon y los demás, pero necesitaba estar solo y descansar, transformar a alguien no es tan sencillo—dijo en un gruñido fastidiado
—Lo sé, por eso venía a buscarte, vamos a casa un rato Saga, necesitamos descansar, además me ofrecí a buscar algo de ropa para Laika—
El ruso lo pensó rápidamente, huir del hospital, descansar un rato y olvidarse de sus desgracias no sonaba nada mal, además podía evaluar más de cerca el lugar donde vivían los lobos, cuantos eran, si había cachorros -aunque le pareció que ninguna de las mujeres tenía hijos- Toda la información que pudiera recabar era buena.
—Me gusta la idea, estoy molido…— le dijo el impostor del gemelo y Saori sonrió
La chica se inclinó un poco para darle un beso corto y Yuri le correspondió. Pronto el ruso hizo que se alargara mucho más, probaba la capacidad de Saori y vaya que era buena, sus manos pronto se deslizaron por la cintura de la chica, tal cual Saga lo hacía. A veces era sencillo copiar a ese gemelo.
Cuando se separaron ella soltó una risilla y él le tomo la mano— Vamos, descansemos un rato amor—
Saga asintió y juntos caminaron hasta el estacionamiento.
Tras ellos un poco más lejos, Shaina observaba algo enojada, ese era su chico, y Yuri la besaba con naturalidad. Gruño alto y se cruzó de brazos, respiro otro poco y trato de calmarse, la misión era clara y ahora que nuevamente tenían al Director en la espalda pues debían cuidarse mucho mas
—Nena... ¿Vamos a quedarnos o prefieres ir a casa? — Milo pregunto de repente y apareciendo de la nada lo que le pego un susto tremendo a Irina
—¡Milo! No hagas eso…—gruño y luego suspiro— me asustaste—
Milo sonrió y coloco sus manos en las caderas de la chica mientras sus labios le susurraban al oído— De cuando acá te asustas tan fácil nena—
—Estaba descuidada, anda vamos a casa, quiero descansar un poco y luego vendremos a ver a Laika—dijo en un gruñido
—Como ordene mi amorcito— contesto Milo juguetón
Juntos se retiraron del hospital intentando alcanzar a Saori y Saga que se dirigían al mismo sitio. A Milo le pareció que Shaina tenía algo, pero lo dejo pasar, se imaginó que era el cansancio por toda la situación, después de todo así estaba el.
…
Kanon intentaba tomar valor antes de entrar y es que no sabía cómo iba a reaccionar Laika. No todos los días podías decirle a tu chica que estaba viva porque simplemente no era humana. Nada más el pensarlo le causaba escalofríos, y, aun así, no era lo peor, Laika podía entrar en negación o tal vez odiarlo, entonces ese sería un gran problema.
Si Kanon no podía convencer a Laika de quedarse con él, al menos hasta que aprendiera a vivir como un lobo, ella estaría en un peligro enorme.
Puso la mano sobre la puerta y sin pensarlo más entro.
Laika estaba conversando animadamente con Hilda y riendo de alguna otra tontería que le decía la chica para mantenerla animada. Ambas callaron cuando vieron a Kanon entrar.
—¡Kanon!— le llamo ella con alegría
El gemelo sonrió de lado, tal vez tendría que arruinarle el momento a la chica, pero le alegraba tanto verla viva, que no podía describirlo.
—Hola linda, ¿Cómo te sientes? —dijo mientras se acercaba lentamente depositando un beso en su frente
—¡De maravilla! — la chica estaba muy feliz porque se sentía bastante bien de salud
—Ehm, bueno yo los dejo solos para que hablen, tengo que ir por Camus, adiós Laika—
Dicho eso, Hilda salió con rapidez dejando a la pareja solos. Kanon le regalo una pequeña sonrisa, él no se sentía tan animado, le alegraba verla bien, pero no tenía idea de cómo lo iba a tomar.
—Kanon ¿Qué te pasa? Has estado muy callado, es como si no fueras tu— Laika le dijo con semblante serio
—Laika hay algo que necesito decirte— comenzó Kanon y la chica frunció el entrecejo—Necesito que me prestes atención—
Ella asintió, pero sonrió con su típica astucia— Oh vamos tarado, ya no le des más vueltas al asunto y escúpelo—comento dándole un golpecito en el hombro
Kanon hizo una mueca que pretendía ser una sonrisa, joder que estaba asustado. Sin embargo, y sin más preámbulos se dispuso a contarle la situación, sea cual fuere el resultado, tendría que asumirlo tarde o temprano.
—Lai…tu situación cuando llegamos aquí…mejor dicho nuestra condición… era bastante mala— volvió a comenzar Kanon
—Lo sé, eso ya me lo dijo Shion— dijo ella prestando toda su atención a las palabras del gemelo
—Bueno, yo… es decir, mi sistema de licántropo pudo ayudarme a contrarrestar el veneno, además teníamos un corte que…— Kanon pauso y negó con la cabeza— como sea…me pude salvar por eso, pero tu…—
Laika frunció el entrecejo— ¿Kanon? — el gemelo estaba pálido, pero alzo la mirada
—Laika estabas en coma, tu sistema nervioso muerto, no habia manera de que sobrevivieras, Shion hizo todo, los chicos, yo…—dijo llevándose ambas manos a la cabeza en frustración—Yo… creí…creo…que tu merecías otra oportunidad de vivir, sé que es una decisión egoísta y que soy un infeliz por haberte hecho esto, pero no tenía opción linda, estaba desesperado—
Kanon entrelazo sus dedos en su melena, no sabía qué hacer, estaba muy frustrado y la decisión que le había parecido una maravilla antes, ahora parecía ser una condena y lo peor que se le pudo ocurrir en la vida.
Laika abrió los ojos desmesuradamente intentando procesar todo lo que Kanon estaba diciendo. Si las cosas eran como ella las estaba entendiendo entonces significaba que…
No… Imposible.
Como queriendo asegurarse le pregunto— Me estás diciendo… que yo… que me convertiste en…— ni siquiera las palabras salían de su boca estaba casi en Shock
Kanon asintió sin mirarla a los ojos, no se atrevía, era cobarde de su parte, pero ahora se sentía culpable.
—Le dije a Saga que lo hiciera, yo… Lai, yo estaba desesperado…te necesitaba, te…— le iba a decir aquello, pero se detuvo, no podía, no otra vez con sus comentarios egoístas
Laika vio a Kanon y paso saliva, él estaba ahí, tan destruido que ella no tenía idea de cómo manejar ambas cosas, la sorpresa de su nueva vida y lo del gemelo. Sin embargo, las palabras no salían de su boca, Kanon esperaba ansioso, pero ya sabía la respuesta. El silencio de Laika era bastante revelador, y así fue por varios minutos hasta que ella por fin pudo hablar.
—Kanon…yo…—pauso mientras suspiraba— Necesito tiempo…—sentencio y Kanon palideció de pronto— Esto es demasiado para asimilar…yo…—
—Lo entiendo— Kanon limpió con fuerza una lagrima traicionera—Perdóname Laika de verdad, te arrastre a este mundo, a una eternidad, algo que tu no pediste. Espero que algún día puedas perdonarme —
—Kanon…— le llamo de nuevo mientras él le daba la espalda para irse— Kanon no estoy molesta—
El gemelo volteo rápido, incrédulo de lo que la chica decía.
—Estoy…. Sorprendida y si te dije que necesito tiempo es porque realmente lo necesito, pero…jamás dije que quería estar lejos de ti, además ¿Cómo podría? Ahora soy un lobo como tú, quien va a…guiarme en esta nueva vida—
El menor de los gemelos frunció el entrecejo—Pensé que…no querrías esta vida—
—No la quería, y si me hubieras preguntado alguna vez te habría dicho que no, tonto…pero el que hayas salvado mi vida de esta forma demuestra lo mucho que significo para ti, y yo… lo valoro Kanon y mucho— explico ella mientras se movía un poco de la cama y le hacía espacio al gemelo para que se recostara junto a ella
Kanon se acercó como un animal herido y desconfiado, no sabía que estaba pasando. En su mente todo saldría mal, Laika no iba a perdonarlo, ella no toleraría esa vida y lo mandaría al diablo de inmediato.
Finalmente se recostó junto a ella sin poder evitar apegarla a él y esconder su rostro en el cuello de la chica disfrutando de su esencia, de la nueva Laika que ahora había nacido.
—Perdóname…lo siento— murmuro el gemelo con voz quebrada
Ella acaricio su cabello y sonrió— No, Kanon, gracias a ti estoy viva, y sea lo que sea que venga, supongo que lo vamos a enfrentar, espero que no pienses dejarme sola, perro tonto—
El gemelo rio un poquito por el apodo— No tienes idea de lo desesperado que estaba…yo…me iba a volver loco…—
Ella se abrazó más a él comprendiendo lo que sentía, sería igual si ella lo perdiera, pero Kanon aún no le decía lo que ella quería escuchar. Sin embargo, no le prestó atención, así era su relación y ella lo sabía, lo entendía, pero estaba feliz de que se lo demostrara.
Además, él se veía bastante mal recordando su perdida temporal. Acaricio sus cabellos una vez más y el suspiro calmado. Kanon estaba exhausto y ella lo pudo sentir.
—Kanon…— lo llamo ella de nuevo
El alzo la cabeza, preocupado—Dime ¿te pasa algo? —
—Si…estoy harta de este sitio ¿Cuándo nos vamos? —
Kanon sonrió y se recostó en el cuello de su chica, nuevamente—Esta misma tarde, solo esperaba hablar contigo y que no me mandaras al infierno por lo que hice—
Ella tomo su rostro entre las manos y lo miro directamente a los ojos— Salvaste mi vida tarado, como crees que voy a odiarte. Tal vez, esta vida sea distinta y tenga que acostumbrarme a vivir una eternidad, pero… si estoy contigo creo que…—
Kanon no la dejo seguir y la beso con fiereza primero, luego con pasión y romanticismo. Como había extrañado a Laika, y ahora que ella estaba de acuerdo, él no se arrepentía de su decisión.
Al separarse la chica sonrió y junto su frente con la de él mientras dejaba ir un suspiro. Kanon se recostó nuevamente y cerró los ojos, necesitaba descansar, pero junto a ella, sabiendo que no corría peligro y que estaría bien.
—Gracias por no odiarme—Fue lo último que murmuro el gemelo antes de caer rendido
Laika sonrió al verlo, pero pronto su semblante se oscureció. Todo lo que le había dicho a Kanon era verdad, no lo odiaba ni le reprochaba por su decisión, pero lo que le inquietaba era algo más.
No…Ni siquiera le inquietaba, ¡estaba absolutamente aterrada! Qué diablos significaba vivir en esta locura sobrenatural ¿iba a cambiar? ¿se convertiría en un mounstro incontrolable? ¿y qué tal si Kanon se aburría de ella en todo el tiempo que le quedaba por vivir? Rayos… tenía demasiadas preguntas y mucho miedo, jamás se sintió tan débil. Sin duda Laika era una chica bastante fuerte, pero ante esta situación, no tenía idea de cómo reaccionar.
Suspiro, exhausta, ya encontraría la manera de afrontarlo, pero no sola sino con Kanon, de eso estaba segura.
…
Días después
Montañas Veleno
En el tiempo que Ángelo se había dedicado a torturar a los cazadores, algunos habían dicho ciertas cosas y otros, simplemente habían callado hasta morir. De al menos 10 cazadores había 7 restantes, el italiano no estaba escatimando con su intensidad de persuasión, así que la mayoría yacían heridos en esa mugrienta celda.
Ni Shura ni Aioros habían dicho media palabra, y es que realmente no tenían nada para decir excepto lo que sabían sobre la Elite, eso era muy poco. Ahora lo que Deathmask buscaba era al culpable directo de aquel envenenamiento. Aun así, por más que intentaban convencer al italiano, aquello era tarea imposible.
Un derechazo bien encajado en la mandíbula del castaño hizo a Shura respingar desde la celda. Aioros se quejó con un alarido pequeño que hizo a Ángelo sonreír. El menor de los hijos de Aspros era absurdamente sádico, no le interesaba nada más que sus propósitos y si no los conseguía pues se dedicaría a ello hasta lograrlo.
El peli azul sacudió la mano varias veces en un resoplido— Feh, me estoy aburriendo, tal vez debería usar esos juguetes que a ustedes tanto les encantan—
Aioros lo observo con altivez, a pesar de estar ahí, en esa situación deplorable, nada quebrantaría su orgullo. Sin embargo, en honor a la verdad, el castaño seguía intentando hacer entrar en razón a Ángelo, sin éxito.
—Ya te lo dije…sabemos lo mismo que tú, no tengo idea de que…— Aioros no pudo continuar porque el puño izquierdo del italiano se encajó en su abdomen
El cazador estaba amarrado de pie, con brazos extendidos y anudados en sus muñecas, indefenso y debilitado, llevaba varios días en esa rutina.
—Respuesta equivocada, quiero el nombre, quiero saber quién carajos tiene semejante poder— gruño Ángelo
—No sabemos sus nombres, ni lo que hacen, carajo que ni siquiera sé quiénes son, mi padre no nos ha dicho nada acerca de eso excepto…—
—¡Aioros!— le grito Shura en tono de advertencia. El peliverde tomaba los barrotes con fuerza ensangrentándolos con tan solo tocarlos
—No tiene sentido Shura, he pensado… que…incluso puede favorecernos— Shura gruño alto y molesto
Ángelo miro de uno a otro mientras hablaban. Tomo el cuello de Aioros para atraerlo a su rostro.
—Comienza a hablar niño bonito—
—No sabemos nada de la elite, excepto que vienen por ustedes, pero hay un detalle que ha hecho que nos replanteemos nuestra posición—
—Sigue hablando…—dijo apretando el cuello del castaño
—Ellos… también vienen por nosotros—
Ángelo respingo sorprendido, esa no se la esperaba. Cazadores contra cazadores, eso sí era nuevo…
—¿Pretendes que me crea esa estupidez? — gruño Ángelo zarandeándolo
—Cree lo que quieras, si te lo digo no es porque este en esta situación, sino porque para variar, podemos sacar provecho de ello, está en ti si quieres creerlo o no— sentencio Aioros desviando la mirada
Shura, que había sufrido la tortura en grados más altos que su compañero, pateo la reja, furioso.
—A ver si entendí, me estás diciendo que la Elite de idiotas viene no solo por los sobrenaturales sino por ustedes, los cazadores— Ángelo bufo— Es absurdo ¿Por qué atacarían a los suyos? —
—Están furiosos por la batalla que libramos en el bosque de la muerte, perdieron demasiada gente y ustedes, para desgracia de todos, siguen con vida— gruño Aioros
Ángelo rio a carcajadas con malicia—Se les volteo el juego ¿eh? Ahora les toca huir como ratas—
—¡Nosotros no vamos a huir! — gruño Shura furioso
—Entonces, con placer, los veré morir— rio el italiano
—Escucha, lo único que queremos ahora, es salvar a los nuestros— Aioros dijo
El semblante de Ángelo se endureció, apretó ambas manos con rabia y de inmediato le soltó un puñetazo a Aioros, directamente al rostro provocando que su herida anterior se abriera y la sangre comenzara a brotar de nuevo. Seguido de aquello el italiano no pudo contenerse y lo tomo del cuello mientras lo apretaba con fuerza y mucha indignación.
—Quieren proteger a los suyos—Bufo— Y dime, ¿qué es lo que creen que hacemos? nosotros también protegemos a los nuestros y ustedes los cazadores jamás han entendido eso, ¿por qué tendríamos que compadecernos de semejantes ratas? — gruño Ángelo furioso
—Nosotros no queremos su ayuda…simplemente que nos dejen en paz—
Ángelo esta vez rio muy fuerte mientras apretaba mucho más el cuello del castaño que se quejó. Sus ojos brillaron azules acero, con tanta intensidad que Aioros por una vez sintió algo de miedo. El italiano era impredecible y estaba furioso.
—¡Eres un Maldito descarado! — Le grito con fuerza y Shura al otro lado comenzó a preocuparse
Para suerte de Aioros, aparecieron dos personas para detener al italiano que quien sabe que pretendía hacer con él. La chica de cabellos negros y ojos azules junto al muchacho de mismas características, tan parecidos que a leguas se notaba que eran hermanos.
—¡Ángelo! —Le grito la chica y aquel muchacho recién ingresado se lanzó sobre el peli azul tomándolo en una llave por el cuello
El menor de los hijos de Aspros gruño alto y finalmente soltó al castaño que tosió un par de veces, agitado. Kratos lo sostuvo con fuerza mientras se calmaba, pero sabía que el italiano era difícil de tranquilizar y más cuando sabía que tenía la razón.
—Cálmate hermano, vamos afuera— Kratos, el muchacho de ojos azules le dijo en tono fraternal mientras lo alejaba del sitio
Kassia por su parte se acercó al castaño. No les tenía ningún tipo de cariño a los idiotas cazadores, por su culpa ella había perdido a su familia a muy temprana edad, ella y Kratos siempre habían estado solos. Sin embargo, sintió cierta empatía por Aioros que no paraba de toser casi asfixiado, la fuerza de Ángelo era temible y después de todo ese cazador era solo un humano más.
Lo desato de sus muñecas y Aioros cayo de rodillas al piso agitado y adolorido. Kassia lo alzo mientras él se sostenía de sus hombros, de ahí lo ayudo a sentarse en una silla cercana para luego buscar algo de agua.
Aioros bebió lento, sintiendo como si aquel liquido estuviera hecho de metal. Tenía la mandíbula golpeada, la sangre seguía corriendo por su frente y con seguridad tenía una costilla rota.
—Gracias…— murmuro Aioros bajito
—Ni lo menciones… —gruño la chica
—¿Por qué me ayudas? — Aioros le pregunto mientras intentaba detener el sangrado de su frente
Kassia le extendió un pañuelo que el chico tomo algo dudoso, pero finalmente uso.
—Simplemente contribuyo a que no te mueras, no nos sirves como cadáver— dijo la chica encogiéndose de hombros
—¿Qué te parece si mejor nos sacas de aquí chiquita? — Shura gritó galante tras los barrotes
Kassia frunció el entrecejo, pero luego sonrió maliciosamente. Se acerco a la jaula donde estaba Shura esperando con una amplia sonrisa coqueta. La chica jugo con las llaves un poco y abrió la reja.
El español sonrió de contento, no podía creer que funcionara, era muy fácil manejar a una mujer, debieron haber intentado eso primero. Lo que el pobre no se esperaba era que cuando la chica abrió la puerta, le extendió un fuerte puñetazo en la nariz que no solo lo hizo sangrar, sino que lo dejo noqueado de inmediato.
Aioros no pudo evitar reírse, cierto, Shura era su amigo, pero vamos, eso había sido demasiado estúpido. Se sostuvo el costado mientras reía suavemente.
—Cerdo… —gruño la chica que volteo para ver a Aioros reírse
—A veces me sorprende las tonterías que hace— dijo con una sonrisa— lindo derechazo, por cierto—
Ella se encogió de hombros—Es el oficio, anda… camina, te pondré junto al pervertido, no intentes nada—
Aioros asintió, no había nada que pudiera hacer, escapar en ese estado era una absurda tontería, así que mejor mantener las aguas calmas y si todo salía bien, pues para mañana ya no tendría que soportar las torturas de Ángelo.
Camino de a poco, rengueo mientras lo hacía pues estaba bastante adolorido. La chica le abrió la puerta con una sonrisa astuta y él se adentró a la celda sin reclamos, se sentó tranquilo en una esquina mientras echaba la cabeza hacia atrás, cansado.
—Sobrevive, cazador, tal vez y si el jefe lo permite, pueda ayudarlos un poco con esas heridas— dijo mientras cerraba la puerta con llave
Aioros vio a la chica salir de ahí, algo le decía que probablemente no tendrían aquel trato, pero que al menos conseguirían irse de ahí pronto. Revelar su propia debilidad había sido una buena estrategia, aunque a su padre no le gustaría ni un poco. Suspiro de nuevo y trato de descansar, necesitaría sus energías luego.
…
Residencia de Los Gemelos
Difícil, no, esa no era quizá la definición que ella le daría. Complicadísimo. Eso sí que se acercaba a lo que estaba viviendo. Desde que salió del hospital sus días habían sido una tortura, todo era distinto sus ojos, sus instintos, sus sentidos, todo había cambiado.
Casi enloqueció cuando llego a casa y sintió todos aquellos olores distintos, lobos y humanos a la vez, eso aparte de aquellas esencias de humedad y antigüedad propias de la casa. Había tenido una terrible jaqueca que no sabía cómo controlar, era demasiado. Su agudo oído también amenazo a su cordura, escuchaba voces a lo lejos, el más mínimo chasquido, o una ramita en el bosque cercano, era ensordecedor…
Y mientras Laika enloquecía con todos sus sentidos al máximo, Kanon no se quedaba atrás, estaba sumamente desesperado. Pensó que sería duro, sí, pero aquello que había afectado tan poco a Ikki, estaba torturando a su chica y como le dolía verla así. Casi estaba arrepentido.
Tras varios días y con muy poco avance la chica estaba aprendiendo varias cosas, Kanon intentaba dar el máximo de sus energías, estaba sumamente concentrado en ella y en su bienestar. No tenía cabeza para nada más y Laika lo agradecía. Asi habia aprendido a controlar sus sentidos, al menos el oído.
Esa tarde se sentaron en el patio que daba vista al bosque, ambos cansados, habían tenido días pesados y de dificultad. Se esforzaban al máximo.
—Laika, perdóname, sé que sufres y esto…—
—Si vuelves a decir que es tu culpa te golpeare y muy fuerte, ahora tengo el poder para igualarte— sonrió ella
Kanon suspiro nuevamente —Es que… en serio te veo sufrir linda y eso no me gusta—
Ciertamente la chica no podía negarlo, era una tortura, pero también sabía que culpar a Kanon era absurdo.
—Me estoy adaptando Kanon, que esperabas, vamos enséñame algo nuevo — dijo mientras se levantaba y lo arrastraba de la mano sonriendo
Si algo le daba ánimos de seguir, era definitivamente ese optimismo con el que la chica vivía. A pesar de todo el sufrimiento, del cambio y del dolor que experimentaba, ella jamás le había dicho una palabra ofensiva o lo había culpado por aquello, al contrario, cada día demostraba que tenía esas ganas de luchar y aprender a ser un lobo.
Kanon le regalo una sonrisa mientras le seguía el juego. Estaba muy orgulloso de ella. Laika corrió en dirección al bosque respirando todo el aire que podía, sus sentidos al máximo haciendo que se erizara su piel con cada soplido del viento.
El gemelo la apego a su cuerpo de un tirón colocando sus manos en la cadera de la chica. Ella sonrió ampliamente mientras acariciaba sutilmente el pecho fornido del peli azul. Kanon acerco su rostro al de ella uniendo sus respiraciones y tentándose uno del otro, Laika mordió el labio del gemelo con algo de salvajismo.
Kanon rio ante el gesto y termino por caer en la tentación de besarla, lo hizo como siempre, con pasión y romanticismo, fuerte al principio y luego suave. Pero Laika no le dejo continuar con esa manera tan sutil de besar, sino que aumento la intensidad con fiereza haciendo que la espalda del chico golpeara un árbol, dejando su posición en claro. El gemelo gimió sorprendido y ella respondió con una sonrisa.
Ambos se separaron por la falta de aire mirándose con intensidad, desafiándose el uno al otro como les gustaba.
—Laika… estas jugando con fuego preciosa— advirtió Kanon mientras aferraba sus manos a las caderas de la chica
Ella le respondió con una sonrisa— Yo no le temo al fuego, Kanon—
Kanon le desvió la mirada, era mejor terminar con aquello antes de caer en la tentación. Paso saliva y sutilmente la separo de él. Laika lo noto, pero sonrió, sabía que los cambios a veces nublaban su cordura, pero esto lo había hecho con intenciones de molestar a su gemelito.
—Te voy a enseñar algo bueno, ven siéntate conmigo— Kanon ofreció mientras ambos se sentaban en la tierra
Ella así lo hizo frente a él, y ladeo la cabeza, curiosa.
—No vuelvas a presionarme así linda— susurro una voz en la mente de Laika
—¿Cómo? — la chica frunció el entrecejo
—¿Quieres aprender? — le interrumpió Kanon de nuevo
La chica sonrió ampliamente— ¡A qué esperas tarado! ¡Enséñame ya!— exclamo ella con emoción
Kanon se rio de buena gana y prosiguió a mostrarle como usar sus capacidades. Todo parecía ser muy duro, pero a la vez con cada dia que pasaba, creía que lo iban a superar y entonces podría cumplir la promesa de hacer de Laika una loba preciosa.
Kanon sonrio por sus pensamientos…
...
Fábrica Abandonada
Varios días habían pasado y ambos seguían allí, en el mismo sitio sin poder hacer nada más que soportarlo. La diferencia era que últimamente aquel hombre de cabellos grises no se había aparecido en todo ese tiempo. Solo se había acercado a ellos una chica de cabellos rubios y largos que, por su apariencia parecía estar obligada, en la puerta otro cazador que la vigilaba.
La chica venia todos los días a traerles algo de agua y comida, lo suficiente para mantenerlos vivos. Siempre con la mirada baja, tímida, con miedo y terror en sus ojos, sus manos temblaban, pero siempre cumplía con su misión y se retiraba.
Tras algunos días más después de que cesaran las torturas, Saga mejoraba, sus heridas se cerraban de a poco y pronto había dejado de sangrar, al menos con abundancia. Sin embargo, la energía del gemelo estaba por el suelo, estaba exhausto, sobre todo psicológicamente.
Shaina por su parte trataba de mantenerse firme como Saga le había dicho, pero era muy difícil. Las condiciones de aquel encierro se habían tornado inhumanas, el frio, el olor a humedad y la sangre por supuesto, la escasa comida y agua que les proporcionaban habían hecho que la chica adelgazara y se sintiera algo débil por la falta de alimento.
Se le había hecho rutina dormir junto al gemelo, pues la calidez que le daba en esas horribles noches heladas era imprescindible. Extrañaba a Milo en sobre manera, y no podía creer que, en tantos días, nadie se diera cuenta de que ni ella ni Saga estaban en casa y que no eran más que unos impostores ¿acaso Milo no la conocía lo suficiente? ¿o es que era tan perfectamente parecida a ella?
Había un detalle más que Saga consideraba peligroso, pero que aún no le decía a Shaina. Tal vez esa noche tendría que hacerlo, porque solo quedaba un día más y en su cabeza ya se maquinaban ciertas opciones.
La luna llena.
La llegada de la luna llena le preocupaba a Saga en demasía. Primero por la presencia de Shaina, la chica estaba condenada a estar encerrada a su lado en una diminuta jaula en la que cualquier arrebato de furia en el gemelo podría causar una tragedia. Sin embargo, no era eso le preocupaba sino las condiciones en las que estaban, Saga, en una situación normal de luna llena podría controlarse a la perfección, hace mucho que había dejado de ser un mocoso y ahora como alfa, tenía esos instintos bajo su dominio.
Pero no ahora.
No cuando estaba encerrado.
No cuando la bestia en su interior gritaba por salir.
No cuando él se controlaba todos los días para no hacer añicos esa prisión y todo lo que le rodeaba.
Exactamente, No ahora…
La llegada de lo que podía convertirse en una fatídica noche estaba demasiado cerca, a tan solo 48 horas y su ritmo cardiaco aumentaba con cada minuto. El solo saber que estaba encerrado lo estaba volviendo loco, desquiciándolo con cada segundo, Saga sentía que perdía el control de su propia autonomía corporal.
Aun así, no todo podía ser malo, pretendía hacer uso de su ventaja, claro que sí. Tenía que advertir a Shaina de todo lo que podía suceder, pero también, de que debía estar preparada, su posible escape estaba en puertas. A tan solo unas horas.
Saga aprovecharía la oportunidad de hacer que Shaina escapara y si todo salía muy bien, él también podría largarse de ese horrible sitio. Así que toda su fe estaba puesta en ese plan, uno que ya maquinaba desde hacía al menos dos días.
—¿Por qué presiento que me ocultas algo? — interrumpió Shaina de repente. La chica llevaba rato observándolo y Saga no se había movido, estaba muy concentrado.
El gemelo abrió los ojos y también le dedico una mirada socarrona, de esas que Shaina tenía mucho tiempo sin ver.
—No tienes idea Shaina…— le dijo con una sonrisa
Ella ladeo la cabeza confundida—¿Te molestaría compartir? —
Saga negó con la cabeza— Ahora no… tenemos visita—dijo mientras le hacia una seña con la cabeza hacia la puerta—Pero créeme, estamos cerca de una gran oportunidad, cuñada—
Shaina abrió los ojos desmesuradamente, sorprendida y emocionada. Había entendido esa referencia y estaba segura de que no fallaría, confiaba en él. Saga se encargaba de protegerla día y noche; en los días que llevaban cautivos su relación se había estrechado más de lo que alguno pudiera pensar, y ahora, le confiaba su vida a ese lobo, a ese hermano mayor que la vida le había regalado. Entonces supo que todo estaría bien…
La puerta se abrió y aquella figura de mujer se dejó ver nuevamente. Puntual como siempre…
Saga sonrió con malicia…
Continuara...
Bueno espero que les haya gustado, poco a poco iremos solventando los problemas, pero por ahora se viene uno mas, la luna llena, asi que para quienes extrañan a Ikki y Xander, volveremos a verlos muy pronto. Hay mucho por resolver.
Gracias como siempre a todos! y a los nuevo pues bienvenidos, los guest reviews de los primeros capitulos los dejare en mi perfil, no me gusta dejar nada sin responder, siempre saco tiempo para eso. Se que los tengo abandonados, no me odien, ando full trabajo, teoricamente este capitulo lo tenia listo para subir ayer, pero bueno... sin comentarios.
Les mando un saludote enorme a todos y como siempre, me cuentan en los reviews!
Arrivederci!
Radamanthys'Queen
