Hola lectores que tal! nuevamente yo retrasada, pero sigo fiel a actualizar, ya me falta poco para terminar mi trabajo y estare mucho mas desocupada. Hoy termina un ciclo, bueno entre este y otro capitulo. Muchas gracias por el apoyo que le dan a mi historia siempre, los leo y trato de responder sus reviews, me gustaría que no dejara de pasar por mi tardanza.
Capitulo 17
El final de un Ciclo (I)
Kanon rodó por el suelo en cuanto vio a aquella figura idéntica a sí mismo, atacarlo con fiereza, le intentaba ensartar un puño. Hábilmente Kanon evadió la mayoría de sus golpes, sin embargo estaba comenzando a preocuparse, pues la fuerza de este hombre no tenía punto de comparación.
Si, quizá era un idiota, mal estratega y había sido estúpidamente descubierto por el gemelo con una pregunta tan sencilla, pero su fuerza física era otra cosa. Así que continúo evadiendo sus puños y finalmente levantándose para alejarse de él.
—¿No tan valiente ahora eh?— sonrió Yuri, era terroríficamente igual a Saga en un modo macabro. Lamentablemente para Kanon, no era la primera vez que veía esa clase de gestos en el rostro de su gemelo.
Sacudió la cabeza y se enfocó nuevamente, aquel, no era Saga, su hermano había mejorado, y era imposible que esto estuviese sucediendo si estuviera presente.
—Muéstrame lo que tienes si tan poderoso eres, copia— gruño el gemelo
El ruso sonrió, pese a que todo se había ido al demonio, había hecho un gran trabajo con dañar la confianza entre todos, así que justo ahora podía destacarse matándolos a todos haciendo uso de su fuerza.
Ambos se miraron con rabia. El bosque era el escenario perfecto para un momento tan tenso como este, y es que la luna llena brillaba como nunca, el viento frio soplaba en todas direcciones, helando la piel de aquellos bajo su manto. Los dos avanzaron rápidamente como titanes que chocan y destruyen, golpeándose mutuamente… Kanon perdiendo en aquel embate.
Gruño fuerte y apretó los dientes cuando su espalda crujió en aquel árbol tras sí. Su cuerpo rebotando por la inercia hacia adelante, no sin antes haberse llevado una buena sacudida, aquello le había dolido, la corteza había sido mutilada por la fuerza del impacto y Kanon yacía sobre su pecho en la tierra.
Yuri rio socarrón, carcajeo hasta mas no poder burlándose de la debilidad de Kanon. Y era simplemente divertido verlo tan impedido, la verdad había pensado que sería más difícil, pero supuso que era un error de cálculos, sin embargo, no estaba en sus planes confiarse, así que se acercó a él lo más rápido posible para aprovechar su aturdimiento y terminar con su existencia.
Kanon se quejó cuando fue levantado tan fácilmente por el replicador. Todo comenzaba a dolerle, no era tan débil, pero se había llevado una buena sacudida. Aun así, no planeaba dejarle el camino fácil, tenía demasiadas cosas en juego, empezando por su hermano, su mujer y toda la manada.
Yuri escucho con diversión el crujir del cuello del gemelo poco a poco. Kanon gruño terriblemente, estaba pensando en una estrategia, pero no se le ocurría nada más que recurrir a su fuerza.
—¡Por fin! Tendré la dicha de matarte, después de todo lo que soporte — Ladro Yuri acercando más su rostro— Tus idioteces, tus comentarios absurdos, tus reclamos, dime algo Kanon ¿Realmente crees que tu hermano te quiere? —
Kanon se sacudió con fuerza, no quería escucharlo, quería desaparecerlo.
Pero el continuo— …Tu gemelo lo único que quiere es que desaparezcas, lo tienes harto. Tienes el poder de un alfa, pero te ve como un inútil, ¿sabes que más averigüe dentro de esta memoria suya?— le dijo con una sonrisa sarcástica y Kanon se quejó con un gruñido— Descubrí que Saga te culpa, aun después de 215 años, tu gemelo te culpa por sus desgracias, cree que si no hubieras nacido el habría tenido una madre, y esa fulana hermana tuya habría tenido un mejor destino, tu eres el causante de todas sus desgracias Kanon, al menos deberías morir para hacerlo finalmente feliz. Saga te odia… te detesta, por eso a veces es tan frio contigo, soporta tu presencia por aquellos otros pulgosos, no por ti, te odia desde el momento en que naciste y termino de sentenciarte en el momento que le encerraste—
Las palabras del ruso, por más verdaderas o falsas que fueran, estaban calando en lo más hondo del alma de Kanon. El gemelo menor lo sabía, lo estaba manipulando, metiendo cosas en su cabeza, pero también sabía que, en alguna parte de todas esas acusaciones, él era simplemente culpable. Saga siempre lo había dicho, no era algo que el desconociera.
Pero le dolía, porque pensó, en lo más profundo de su mente, que Saga lo había perdonado, sin embargo, lo que Yuri decía, teniendo su conciencia, destruía toda aquella esperanza de ser perdonado. Aun así, no podía quedarse ahí y perder, tenía una chica esperándolo que lo quería con todo su corazón y el a ella, al menos por eso lucharía.
Así que con mucha fuerza Kanon se transformó de inmediato, sinceramente era una pésima idea, porque no le gustaba su forma de licántropo en plena luna llena, pero situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, así que lo hizo.
Yuri se quedó pasmado en los dos segundos que le tomo a Kanon transformarse, aquel enorme licántropo lo tomo con una fuerza increíble que lo lanzo hacia el otro extremo del bosque y dejando escapar un alarido, Yuri cayo.
El lobo negro enorme resoplo varias veces como aliviado de quitarse el peso de, no solo la fuerza física del ruso, sino de sus palabras. Kanon avanzo lento, pero muy seguro, saco sus garras enormes de su mano derecha, estaba dispuesto a terminar con todo. Sin embargo, aquello no sucedería, pues una figura se lanzaría sobre el con una habilidad increíble, encajándole una daga de plata en el costado.
Kanon no la sintió llegar, estaba muy concentrado en asesinar a aquel replicador, por lo que fue tomado por sorpresa. Aquel atacante no era más que la figura de Shaina, Kanon gruño de rabia y se quejó al sentir la plata quemándole con fiereza, pero logro espantar a la mujer.
—No voy a permitírtelo— gruño ella
—Debiste pensarlo antes…—
Ambos se miraron con rabia, Kanon sabía que esa noche no estaba ni cerca de terminar…
Montañas Veleno — Bunker
En la parte más oscura, cerrada y tenebrosa de aquel bunker que ejercía las funciones de "Hogar dulce Hogar" de estos Teriantropos, se encontraba una muchacha aun velando por la integridad física de aquellos hombres que seguían ahí encerrados. Su jefe había pasado más temprano por ahí, dando la orden de libertad que ellos necesitaban, pero específicamente dijo que Ángelo se encargaría.
Kassia conocía muy bien a Ángelo, ella fue una de las primeras junto a su mellizo, de unirse a Aspros, sabia como se comportaba aquel joven italiano. Por lo tanto, imaginaba que el muchacho no estaría muy de acuerdo con la decisión, así que seguramente maltrataría a esos jóvenes cazadores. Y no es que no lo merecieran, simplemente, sentía algo de pena por ellos, raramente, eso era lo que sentía.
Ahora estaba sentada frente a aquella rejilla que los dividía. Shura, el de acento extraño, aún estaba noqueado, y el otro, Aioros, apenas seguía despierto, aun así, atento de lo que sucedía. Kassia mientras, leía una revista, pero realmente observaba a aquel joven extraño. Y es que Aioros le resultaba interesante, para ser un cazador, era muy humano, tenía sus errores y estaba en desacuerdo con él en muchas cosas, aun así, no le parecía cruel.
—¿En qué piensas? — murmuro suave Aioros, pero lo suficiente para que Kassia le escuchara
Ella alzo las cejas observándolo, se quedó en silencio por unos segundos y luego suspiro antes de hablar.
―Eso no debería importarte…― gruño
Aioros levanto una ceja confundido, tan amable que había sido y ahora le respondía de esa forma.
—¿Cómo saber si me importa o no, si no me has dicho? ― respondió inteligentemente el castaño
―No juegues con mi paciencia humano, fui simplemente considerada al apartarlos de Ángelo, pero no creas que sucederá dos veces― dijo con la vista en su lectura nuevamente
El cazador se mantuvo en silencio por unos minutos tras ese comentario. Sin duda para ser una criatura sobrenatural, era extraña, muy humana en realidad, se veía de lejos que no era una asesina sangrienta como otros. Era una lástima, sin duda acabaría muerta por alguno de ellos, y es que no había manera de detener aquello porque simplemente todos los sobrenaturales entraban en una misma categoría, a todos los querían muertos.
Aquel incomodo silencio que había entre ambos se deshizo en cuanto un muchacho de cabellos negros y ojos azules se hizo presente con apuro, directamente entablando conversación con Kassia.
Aioros frunció el entrecejo, ¿Quién era y porque parecía tan preocupado? Algo estaba pasando sin duda alguna.
―Kass… el jefe salió de nuevo al bosque, fue a buscar a Kanon y…a Saga…―
Kassia frunció el entrecejo― Lo último que Fenrir me dijo fue que lo habían herido ¿Qué hace allá? ―
―Kanon fue a buscar al replicador y ― Kratos bajo la voz al ver que Aioros estaba muy atento
―¿Qué tiene que ver Saga en todo? El jefe aún está en las malas con él— Kassia pregunto en el mismo tono, pero apurando a su mellizo
―Escucha…el jefe nos ha dado la orden de que, si vemos a Saga…Kass…si lo vemos la orden es matarlo…— Kassia abrió los ojos como platos estaba incrédula
—¿Estás seguro de lo que me dices? —
—Según él, está muy seguro de que no es su hijo sino el replicador— Kratos explico
—Pero, si resulta equivocarse…―
—No pensemos en eso, ahora escúchame, el jefe le ha ordenado a Ángelo liberar a los cazadores y en vista de que él no lo hará, pues me ha dicho que los lleve hasta la entrada de las montañas Veleno―
—Bien, entonces hazlo, yo voy a unirme al equipo — Kassia dijo con determinación
Kratos la tomo del brazo y la atrajo hasta el— Se que no puedo evitarlo, pero cuídate mucho, no te dejes vencer por nada y por favor, no hagas locuras—
Ella unió su frente con la de él— No te preocupes, sabes que siempre vuelvo con bien, siempre juntos—
—Siempre— dijo asintiendo―Pero sabes que, si te pasa algo, lo sabré…―dijo Kratos señalando su pecho
—Cuento con que no pase nada grave y que, si algo llegara a suceder, lo sabrás…—
Aioros observo con molestia lo que ahí estaba ocurriendo, sentía esa pequeña rabia de aquel momento que se estaba dando entre ese par ¿Por qué eso era lo que sentía no? No tenía idea de donde había salido ese repentino sentimiento ante aquella escena, no conocía al muchacho, pero ya le tenía desconfianza y Kassia, ella se veía muy cómoda con él.
Kratos beso la frente de su hermana con cariño, ella era todo lo que tenía, y si algo llegara a sucederle se volvería loco. Su único problema era que ella siempre se lanzaba al peligro, valiente y fuerte, siempre determinada. Desde pequeños había sido así, ambos juntos para todo, pues uno se tenía al otro sin más familia, luego de Aspros entonces ambos vivían para cumplir sus órdenes y seguir los ideales que este predicaba.
Estaban agradecidos con él, de otra manera jamás habrían sobrevivido solos. Kratos observo a su melliza irse y él se quedó mirando la puerta por un par de segundos, que los dioses la protegieran.
Respingo dándose cuenta de que la también tenía una tarea, y esa implicaba a lo que más odiaba en el mundo, los cazadores. Gruño y le mantuvo la mirada a Aioros que lo veía con fiereza, Shura que había estado despierto desde apenas unos minutos cuando Kratos hizo su entrada, se mantenía callado.
—Andando, su suerte es demasiada, nuestro jefe permitirá que se larguen con vida, pero de intentar algo contra nosotros o sus hijos, sepan que morirán de la peor forma— advirtió Kratos antes de abrir la reja
—No es como si no pudiéramos defendernos— Aioros le dio un codazo a Shura por su comentario
—Yo tu haría caso a tu amigo, deberías aprender a cerrar esa bocaza tuya, no todos somos tan piadosos como mi jefe—
―¿Nos amenazas?— Shura hablo de nuevo
Kratos sonrió de lado con actitud astuta— Yo no amenazo, yo ataco…cuando sepan de mí, es porque están a un paso de morir—
—Es suficiente…— detuvo Aioros— Si es cierto que nos liberaras, hazlo de una buena vez, nos iremos sin más…—
El mellizo asintió, y les hizo una seña para que le siguieran, no solo el sino sus compañeros, los pocos que quedaban con vida.
Bosque Ariccia
Mientras todo aquello ocurría, a la par, ambas chicas que habían escapado con éxito seguían huyendo lo más rápido que podían, Shaina seguía herida de una pierna y Elizabeth no sabía exactamente a donde iban lo que la ponía sumamente nerviosa.
Siguieron caminando hasta llegar a una pequeña colina que se encontraba ahí donde ayudo a Shaina a sentarse para recuperar el aliento, el de ambas en realidad. Se quito sus anteojos para limpiarlos y respirar un poco. La chica peli verde por otro lado no se veía nada bien, estaba muy pálida y la rubia sinceramente estaba por imaginarse que se desmayaría en cualquier momento.
―¿Segura que puedes continuar?―le pregunto algo nerviosa
Shaina respiro profundo quejándose con un gemido suave y tomándose la pierna, tenía que ser fuerte.
—No tenemos más opción, tenemos que llegar…— dijo en tono bajito
―Exactamente ¿A dónde? Porque este chico no dijo nada…―
—Vamos, yo sé a dónde, es a casa de un amigo que puede ayudarnos y refugiarnos mientras todo esto pasa, además, podemos conseguir ayuda para Saga—
Shaina se levantó con mucho esfuerzo y la rubia nuevamente la ayudo a caminar para proseguir con su camino. De esa forma, las dos continuaron hasta alcanzar el lugar al que tanto anhelaban llegar, se detuvieron en la puerta y Shaina toco dos veces exhausta pero aliviada de haber logrado su escape.
…
Al otro lado de la puerta se hallaba un Shion bastante serio que discutía con Dohko la posibilidad de ir a buscar a su sobrino, Aioria, Marín y Mu también estaban ahí. Juntos planeaban una estrategia, a estas alturas prácticamente todos sabían que había un par de replicadores sueltos cuyo poder trascendía más de lo que esperaban. No podían actuar al azar, aquellos tipos eran astutos y necesitaban adivinar los movimientos de cada uno
—¿Estamos de acuerdo entonces? — Shion dijo bastante serio
Dohko asintió― Iré por Kanon, como te dije, lo conozco, seguro esta tras el—
—Me preocupan los otros dos, Saga y Shaina, ¿dónde rayos pueden estar? —
—Conociendo el modo en que trabaja esta gente, seguro están en un sitio recogido al que no podamos acceder— Dohko dijo
—Bueno, nos ocuparemos de eso luego, por ahora, tenemos que detener a este par de replicadores, de esa forma no habrá confusiones—
―Bien, entonces quédense aquí, saben cómo actuar— Dohko caminó hasta la puerta, pero antes de salir, resulto que alguien tocaba
Shion y Dohko se miraron, rápidamente actuaron. Mu, Aioria y Marín se sorprendieron ante la comunicación silenciosa y estratega que ese par sabia dominar. Los dos adultos se entendieron, por lo que Shion se colocó en la puerta y Dohko se apresuró a ocultarse tras una pared listo para atacar.
Shion abrió la puerta y se sorprendió al ver a una chica rubia que parecía bastante agotada, Shaina venia junto a ella. Rápidamente su cerebro se puso en modo defensivo, ya les habían comunicado que Shaina y Saga eran los replicadores. Los jóvenes que observaban abrieron los ojos desmesuradamente, Aioria puso tras su espalda a su chica y Mu se puso alerta.
—Señor Shion…― murmuro Shaina
Shion si quería lograr algo tenía que actuar con normalidad, así que la dejo pasar mientras ayudaba a recostarla en uno de los muebles. Tenía que estar muy atento, Aspros había dicho que su fuerza era incontenible, y no solo eso, sino que él los conocía desde las antigüedades.
Replicadores o Cambia formas, se les llamaba, eran seres capaces de adquirir la apariencia de quienes deseaban, hombre o mujer, era indiferente. Como seres sobrenaturales eran débiles a la plata, y contaban con una regeneración rápida, a pesar de eso, la mordida de lobo era letal para ellos. Cuando terminaban de utilizar la forma de un individuo, cambiaban de piel cual serpientes para nuevamente volver a la original. Su fuerza era completamente física, se decía que poseían los poderes del mismo Hércules mitológico, aun siendo figuras humanas podrían destrozar lo que fuera.
En resumen, Shion los conocía perfecto y si quería salir entero, debía tener sumo cuidado.
—¿Puede ayudarla? — pregunto Elizabeth sacando a Shion de sus pensamientos
El hombre volteo hacia ella percatándose de su presencia, y nuevamente su mente de estratega comenzó a fluir, alertándolo de un peligro mayor. Si esa chica rubia era otro replicador estaban en serios problemas.
Observo a Mu por encima de su hombro y su hijo entendió perfecto, Aioria y Marín le acompañaron a un área tras ellos, área que consideraban bastante segura. Dohko seguía escondido como carta bajo la manga en caso de que algo saliera mal.
Shion asintió ante la pregunta hecha por la muchacha, y evaluó la pierna de Shaina. Pudo observar que esta sangraba, no tan abundantemente, pero se veía que tenía tiempo así. La chica debía estar débil entonces por la pérdida de sangre.
—¿Qué te paso? — pregunto Shion con seriedad
Shaina respiro profundo y adolorida— Si le dijera…. No tiene idea de lo que hemos sufrido—
Shion frunció el entrecejo, averiguaría la mayor cantidad de información posible antes de mover una pieza.
—Ya veo, cuando dices sufrimos ¿a quién te refieres? La señorita no parece herida― dijo mientras le pedía a Mu que trajera sus instrumentos y antisépticos
—No sabes nada Shion…— Shaina pareció caer en cuenta de lo que sucedía, pero claro, por eso todo estaba tan raro…
Para los demás, ella y Saga nunca desaparecieron, sino que fueron suplantados, seguramente habían hecho algo en su nombre y ahora estaban molestos, necesitaba aclararlo lo más pronto posible.
—¿Qué debería saber? — inquirió Shion mientras limpiaba la pierna herida de Shaina
―Señor Shion, lo que sea que haya pasado durante estas semanas, es mentira, no éramos nosotros, se lo juro, acabamos de escapar, y … necesito que me crea, estuvimos encerrados todo este tiempo—
Shion frunció el entrecejo al escucharla, sin duda ese sería un buen plan, aparecer justo ahora y engañar a los demás insistiendo en que acaban de escapar para luego atacar ¿Acaso lo creían tan tonto?
—Ya veo…— dijo sin animo
—No me cree verdad, demonios… —
—Hey a mí me consta, yo… bueno…digamos que estaba ayudando a los malos…— confeso la rubia
Shion centro su atención en ella y vio que estaba apenada, cabeza gacha, pero no podía hacer nada más, confiar era un lujo que no se podía dar.
—Al menos díganos que fue lo que hicimos, así puedo repararlo o disculparme― dijo en un suspiro Shaina
—Hablaremos de eso después, procura descansar ahora…— Shion dijo con seriedad mientras tomaba sus instrumentos para cerrar la herida de la chica
Shion sabía que eran de plata por excelencia así que sus dudas serian aclaradas en ese momento y entonces lo sabría… sabría la verdad…
Justo cuando pretendía introducir la aguja para coser Shaina le tomo la muñeca con fuerza deteniéndolo en el acto… las alertas se encendieron.
Bosque Ariccia
Saga seguía corriendo al máximo que podía, al parecer había perdido a quienes lo seguían, pero sus heridas estaban pasando factura. Sin importarle, siguió con su camino colina abajo, aun así, se encontró con algo que no se esperaba, así que frenó en seco.
Frente a él, dos lobos de igual tamaño que él conocía a la perfección. Milo y Camus, resoplo un poco sintiéndose aliviado por haberlos encontrado, vaya que se sentía a gusto, tenía mucho tiempo sin verlos, nunca pensó que les extrañaría tanto.
A paso lento se acercó a ellos, pero ninguno se movió, simplemente su cola se balanceaba como felinos al acecho. Saga tuvo un mal presentimiento por aquella imagen, ninguno de los dos estaba actuando con normalidad, o al menos no para él. Además, era de noche, y la luna llena estaba afuera, tal vez era eso.
—¿Pasa algo?— dijo finalmente cuando estuvo frente a los dos
Milo en especial parecía mirarlo con rabia, en Camus veía inseguridad, ambos lobos no le dieron tiempo a Saga de pensar y se fueron contra él. El gemelo esquivo con gracia la embestida de Camus, pero Milo logro encajar sus dientes más debajo de su cuello. Saga gruño adolorido y trato de quitárselos a ambos de encima, pero justamente hoy esa no sería una tarea fácil.
La luna llena estaba ahí, apoyándolos, también a él, pero sin duda ya estaba en desventaja por sus heridas. No entendía el porqué del ataque, pero supuso que se debía a que el replicador había sido descubierto.
—Tienen que escucharme, yo no soy quien piensan— pidió Saga
Milo gruño alto y furioso. Estaba muy molesto, aquellos replicadores habían jugado con ellos durante todo ese tiempo, y lo habían hecho pelearse con Shaina. Sin duda no lo dejaría vivo para continuar con sus planes.
Así que de nueva cuenta se lanzó contra el gemelo que salto hacia atrás, pero ambos eran muy insistentes y feroces para combatir. Garras iban y venían, los colmillos de ambos lobos no tardaron en atravesar a piel del lobo negro en sus patas y costado, lo que lo hizo retroceder nuevamente.
Saga necesitaba pensar rápido, había enseñado a ese par de lobos a ser letales cuando se requería, esos eran sus alumnos y estaba orgulloso porque lo hacían muy bien, les entreno para ser resistentes, fuertes, insistentes y mortales. Ahora todo aquello se devolvía.
Doblo una de sus patas que se resentía ante una de las ultimas mordidas. Herido no llegaría lejos, ni en combate, ni escapando, estaba en un enorme problema. Retrocedió por inercia y preparado de nuevo para un ataque por parte de Milo y Camus
Ninguno de los dos se hizo esperar, Saga hizo uso de su estrategia que probablemente no le daría la victoria, pero alcanzaría para un escape maestro.
El lobo blanco le ataco con fiereza y tras él un Milo desaforado pretendía atravesar su yugular. Nuevamente evadió a Camus y planto una mordida lo suficientemente profunda para alejar a Milo. El lobo gris chillo herido en el pecho, Camus se distrajo y fue atacado por Saga en un costado.
Con ambos fuera de combate, Saga decidió que irse era lo mejor que podía hacer, pero cambio sus planes iniciales. Ya no podía buscar a Kanon, este par de lobos le había dejado en claro que lo querían muerto donde lo vieran, tal vez su gemelo podía ser diferente, pero no iba a arriesgarse.
Corrió como pudo, siguiendo con su camino, no podía regresar porque entonces caería en manos de los locos que lo cazaban. Así que siguió hasta donde sabia no lo encontrarían y seguramente le creerían. La única persona que confiaba en él siempre, sin importar la situación.
Bosque de la Muerte
Kanon había peleado arduamente con ambos replicadores y estaba por perderlo todo, aun en su forma de licántropo, aquellos dos eran fuertes en exceso y rápidos, para su desgracia. Sin embargo, esos dos no estaban mucho mejor, Kanon había hecho un buen trabajo hiriéndolos y estaban cerca de perder, aunque el gemelo menor estuviera exhausto.
Jadeo y resoplo aun en su forma de lobo, aquel par estaba junto y dando batalla. Él estaba solo, y por más que fuera, necesitaba un ligero empujón para continuar, así que pensó en aquello que lo motivaba, Laika sin duda. Amaba a esa chica, y si quería protegerla tenía que terminar con todo en ese instante, ella se merecía todo lo bueno que podía pasarle, y él no podía permitir que la lastimaran otra vez.
Sin dar muchas vueltas al asunto, los replicadores le hicieron frente encajando sus puños por donde podían alcanzar al licántropo, pero Kanon estaba bien plantado y también les retribuyo encajando las garras en su espalda.
Empujo al muchacho que tenía la apariencia de su hermano y lo envió lejos. La chica gruño y se fue sobre él, así que Kanon lo vio como una oportunidad. Le encajo una mordida directa al cuello. Ella retrocedió mientras se desangraba y Yuri grito desesperado.
—¡¿Qué has hecho?!—
La chica cayo pesadamente sobre la tierra, moviéndose violentamente, y poco a poco su piel convirtiéndose en algo viscoso que comenzó a resbalar de ella dejando ver su figura original. Para Kanon no era una extraña, recordó que era la chica que había iniciado con ellos hace poco, la que vio besar a "Camus" y ahora tenía en frente.
—¡Irina! — grito Yuri acercándose a ella— Vamos nena, no te mueras, es una mordida, estarás bien— le dijo el ruso
—Yuri…— murmuro ella sosteniéndose el cuello
Kanon se quedó ahí, perplejo, en una pieza, la escena era por demás extraña, no entendía como era que una relación así se podía dar. Ahí estaba ese chico lamentándose por la inevitable muerte de su… ¿novia? No estaba seguro, pero realmente parecían pareja.
Mientras tanto, Irina se quejaba, la mordida de un lobo era fatal, no había vuelta atrás ni nada que lo reparara, en parte Yuri lo sabía. Por eso se lamentaba ante el escenario que tenía frente a él. No era posible que aquello estuviese ocurriendo ¿Por qué ahora cuando todo parecía ir bien? Su único trabajo era asesinar aquella manada que ya no necesitaban.
—Nena… debimos irnos a Rusia cuando pudimos— le dijo Yuri dolido
—No tiene caso…habríamos terminado igual…solo…— y la chica no pudo decir nada más, pues el veneno letal que corría por sus venas había hecho el efecto en solo minutos
Tras la muerte de Irina, Yuri gruño dolido se alejó de ella y observo a Kanon furioso. El gemelo le respondió de la misma forma sin inmutarse, sea cual fuera su situación, nada cambiaba su objetivo, tenía que terminar con su vida
—Te has atrevido…ahora, sufrirás su mismo destino— amenazo el ruso
—No te pongas triste, hare que la acompañes muy pronto— comento Kanon con algo de burla y Yuri enfureció, pero sonrió de nueva cuenta
—¿Estás seguro de lo que dices? Irina te ha dejado un recuerdo—
Kanon estaba tan enfocado en su objetivo que no se había dado cuenta. Tenía una herida considerablemente grande en su costado, le había abierto de un tajo con una daga de plata bastante peculiar. Tenía que acabar con Yuri antes de que su tiempo se acabara.
Bosque Ariccia
Aspros seguía recorriendo el bosque Ariccia en busca de ese par de desgraciados, junto a él iba Fenrir, ambos en su forma de lobo natural. Su olfato le indicaba algo extraño, diferente, y es que cuando estuvo junto a los replicadores jamás pudo sentir esencia alguna, entonces se reprendió a si mismo por no haberse dado cuenta antes.
Si, sabía que algo andaba mal desde el día del hospital, Saga actuaba raro, muy perdido y atontado, más arrogante e insoportable que de costumbre, Aspros había evaluado todas esas señales en su hijo y lo atribuyo al estrés de la situación con Laika y el tener que convertirla.
Ambos siguieron corriendo, Aspros perdido en sus pensamientos, Fenrir, un lobo bastante estilizado y de porte fiero, con un pelaje grisáceo azulado, delgado y elegante, le seguía de cerca a su líder, con sus sentidos al máximo en busca de peligro.
Gruñidos escandalosos, fieros y definitivamente defensivos se escucharon al este de su posición, ambos se miraron con curiosidad y siguieron rápidamente por el sitio indicado. Frente a ellos una escena bastante problemática.
Un lobo negro de ojos rojos, bastante desgastado y herido que apenas se mantenía en pie, se defendía como podía, les daba batalla y vaya que se estaba esforzando. Al menos 5 cuerpos yacían en el área, la mandíbula del canido empapada de sangre mientras que los que parecían ser cazadores intentaban atacarlo y acercarse sin resultar heridos o muertos.
Sin embargo, antes de poder intervenir, un hombre de cabellos grises se acercó destacándose como el líder del grupo. Tenía en sus manos pequeñas dagas finas, de alrededor de 4 centímetros cada una, en su mano era capaz de sostener varias, por lo que parecía muy hábil y diestro cosa que comprobaron segundos después. Aquel hombre sonrió macabramente y con una velocidad que concluyeron era imposible para un humano, el muchacho lanzo las dagas como dardos letales.
Vieron al lobo retrocedes, saltar y esquivar con gracia, pero las heridas ya pasaban factura, haciéndolo más débil y lento. Aspros concluyo finalmente que ese era su hijo mayor, Saga, no había más opción, además su esencia era inconfundible por lo que decidió intervenir junto a Fenrir, aunque algo tarde.
…
Saga fue golpeado y atravesado por aquellas filosas armas mostrando su figura humana de inmediato, estaba sin salida, había sido emboscado minutos antes en su camino a casa de Saori, donde pretendía refugiarse. Los cazadores habían sido astutos y le tomaron por sorpresa.
Se había echado unos cuantos, al hombro, y pronto temieron de su letalidad, pero las semanas de encierro, las heridas, las torturas, todo aquello pasaba factura justo ahora, y no una muy liviana. Así que, ahora arrodillado en el suelo y sin salida, ya no se le ocurría nada más, carajo que era un alfa, pero se había enfrentado a todo el mundo últimamente.
Cuando su torturador personal se acercó con más dagas en mano, Saga no pudo sino gruñir de impotencia, definitivamente todo se estaba viendo borroso y sabía que pronto se apagarían las luces para él. No había alternativa ni salida, eso era todo…
Sin embargo, ante el inminente futuro que le esperaba en manos de aquel hombre, aparecieron dos lobos más, uno negro con un manto rojizo y otro grisáceo, bastante peculiar, uno se le hacía conocido, el otro jamás lo había visto.
El más pequeño se llevó a tres de los cazadores a su mandíbula despachándolos rápidamente y dejando solo dos. El hombre de cabellos grises se vio en la obligación de retroceder cuando observo la furia en los ojos azules de ese lobo negro.
Sin duda aquellas muestras de la mutación genética eran visibles en Aspros, su piel era más dura, su rapidez sorprendente y sus músculos más fornidos, era fuerte y el torturador lo sabía.
—¡Señor Minos! — le grito uno mientras huía
—Maldita sea— gruño y observo a Saga— Volveré por ti, eso te lo juro— amenazo y se fue en cuanto Aspros le enseño toda su dentadura canida
Fenrir les persiguió hasta mas no poder, echándolos lo más lejos del bosque que podía. Aspros se volteo ver a su hijo que estaba sobre la tierra, volvió a su forma humana y trato de levantarlo. Aspros paso saliva.
Saga estaba, por decir algo generoso, en un estado deplorable, para ser un lobo, estaba demasiado delgado, demacrado y por la pérdida de sangre y sus heridas visibles podía decir que nada bien. ¿Hasta cuando iban a sufrir de esa forma? Su hijo había defendido con garras y dientes a los suyos y siempre terminaba en ese tipo de problemas.
—Saga…mantente despierto hijo—
Saga gruño y se quejó con un gemido lastimero, ahora si estaba apaleado, su encierro por semanas había deteriorado a Shaina y al gemelo en niveles críticos. Aun así, él era orgulloso, no iba a permitir que Aspros se aprovechara de su condición, así que intento apartarlo con una mano.
—Ok es suficiente Saga— gruño Aspros evidentemente molesto— Comprendo tu molestia y te juro que en verdad entiendo tu posición, pero no puedes alejarme de esta forma, todo lo que tienes justo ahora soy yo, y como tu padre no pienso abandonarte en este momento ni en ningún otro. En resumen, cierras la boca y nos vamos a casa, es una orden—
Saga se colocó de costado, ciertamente estaba a punto de perder la conciencia, las palabras de Aspros calaron en lo más profundo de su mente ¿Quién se creía? No podía presionarlo de esa forma. Gruño, y lo hizo alto y fuerte para dar a conocer su posición, no daría su brazo a torcer, después de todo lo sucedido.
Pero pese a todos sus esfuerzos por terquear a Aspros, este lo levanto como si de un niño se tratara pasando su brazo por encima de sus hombros. Saga gruño de nuevo, pero ninguna palabra salió de su boca. Aspros por su parte estaba realmente harto, su hijo no solo había heredado su cabello y ojos, sino la terquedad absoluta y en su máxima expresión.
Aprendió durante ese tiempo que a Saga no podía tratársele de esa forma, Kanon había mencionado algo parecido igual que Saori, entre todos concordaban que la imposición y el carácter hacían a Saga aterrizar a veces y que dejarlo tener el dominio de todo era peligroso. Por muy ortodoxo y absurdo que sonara.
Así que sin prestarle atención Aspros se encargó de su hijo, camino con él unos metros y despacio, apenas y podía estar de pie. El muchacho tenía orgullo, lo reconocía. Se detuvo cuando lo oyó murmurar algo que parecía ser importante y no uno de sus decorativos insultos.
—¿Qué dices? — Aspros le prestó atención y el gemelo gruño con un quejido
—No podemos regresar…—
En eso tenía razón, probablemente les estarían esperando y si no se habían desecho de los cazadores y los replicadores, aquello podría ponerse muy feo, estarían en completa desventaja.
—Acepto sugerencias— Aspros comento calmado
—Al este… Saori…—
Aspros escucho a su hijo y asintió de acuerdo con la idea, la casa de Saori no estaba lejos y mejor aún, no los buscarían ahí. El punto malo que el padre de Saga veía, era que la chica estaba absolutamente furiosa con Saga, aunque este fuera inocente de todo cargo. Le tocaría hablar con ella antes de que terminara con su existencia.
Mas temprano, había intentado contactarla, pero ella había desconectado su celular y todo medio de comunicación posible. Cuando dijo que no quería saber nada de ellos, era en serio, la chica tenía carácter.
Finalmente, Aspros camino rumbo a casa de Saori con un Saga herido, pero orgulloso a muerte. Pese a todo lo sucedido, las cosas parecían pintar un panorama mejor para la relación entre padre e hijo.
…
Mansión a las afueras de Italia
Ciertamente nada había salido como lo esperaban, nunca pensaron que aquel par de replicadores seria vencido de esa forma tan absurda y después de tanto trabajo. Aquello, para ser la elite había quedado en el fondo de lo patético, y eso era lo que tenía de muy mal humor a este par.
Radamanthys gruño mientras bebía un sorbo de su whiskey más lujoso, estaba sin duda al borde de la furia, todos eran unos inútiles. Pandora mientras tanto intentaba entonar una melodía, pero aquello era una tarea ardua en ese instante, pues los pensamientos sobre la próxima estrategia a jugarse la tenían algo agobiada, fastidiada en realidad.
—Lo vamos a resolver— Pandora murmuro al inglés que apenas la observo de reojo
—Que desperdicio, y a ese par le hacen llamar de la elite, por todos los dioses— Radamanthys gruño
—No todo está perdido, al final, lograron su objetivo, digamos que asesinarlos no era algo que estuviéramos seguros de que conseguirían, después de todos son presa fácil para los lobos— Pandora comento
El rubio exhalo con pereza— Lo sé, pero vamos, no era tan difícil poner fin a la existencia de esos pulgosos—
Pandora enfoco su mirada nuevamente en su arpa— Confiemos en que Minos terminara el trabajo…—
—Ni siquiera sé que es lo que hace aquí, dejo de ser elite desde hace mucho— Radamanthys opino fastidiado
—Ya sabes como es y al director le encanta presumir de sus cartas… si nada de esto funciona, ten la certeza de que la próxima jugada es nuestra Radamanthys…— dijo contundente Pandora, muy segura de sus planes
El inglés se levantó de su sitio para admirar la belleza de su amada, la observo de abajo hacia arriba dedicándole una mirada pasional a la muchacha que sonrió mientras escondía su rostro entre algunos mechones de cabello. El rubio tomo su barbilla para hacerla voltear y prestarle atención mientras plantaba un beso en su cuello.
—Tenemos cosas que hacer Radamanthys…— comento casi en un murmuro
—Lo tengo presente, sin embargo, me molestaría que no termináramos nuestro asunto antes de cortar algunas cabezas— dijo el sonriente
Ella le devolvió el gesto deteniendo su mirada en él y llevando sus manos al pecho de aquel rubio. Sin duda tenían todo el trabajo del mundo, pero antes podían dedicarse a los pequeños placeres de la vida, además, por su naturaleza, tenían todo el tiempo del universo. Lo mas importante, ya estaba hecho…
Continuara...
Bueno espero les haya gustado, no me maten por ser tan cruel con Saga, es por una buena causa ya verán! Espero con ansias sus opiniones acerca de como va la historia, ojala les guste. Reitero Muchísimas gracias por el apoyo, ya pronto tendremos las escenas románticas, mas pronto de lo que creen. Les envio un saludote y cualquier comentario ya saben a la cajita de reviews
Arrivederci!
Radamanthys'Queen
