Hola, me reporto…de nuevo, edite el cap anterior, solo le cambie la edad a Eren, apartir de ahora tiene diez años.
Legal waring: los personajes de Shingeki no Kyojin no me pertenecen, son de Hajime Isayama.
Advertencia: esta historia contendrá violencia, abuso de menores y…más violencia. AU Y yaoi.
CAPITULO 2
SIP DE SANGRE
Se horrorizo, el cuerpo de una mujer, lo sabía por el vestido y los tacones que llevaba, pero su cabeza parecía que había estallado. Caminó hacia atrás en shock. Después, se doblego y cayó al piso de rodillas, con una mano sujetando su estómago y la otra apoyada en el piso. Vomitó todo lo que tenía en su estómago. Tenía que salir de ahí. Se levantó como pudo mientras su cuerpo seguía dando arcadas, pues ya no había algo que expulsar, no podía pensar en otra cosa que no fuera salir corriendo. Se dio la vuelta tratando de no mirar de nuevo el cuerpo de la mujer, comenzó a sentir el metálico y pesado olor que invadía la cocina. Corrió hacia la puerta. Pero al cruzar el umbral de la puerta. Unos brazos detuvieron su andar al instante, tomándolo de los costados por debajo de los brazos. Era su madre que se estaba inclinando para quedar a la misma altura que la de su hijo sin soltarlo. Eren abrió sus ojos muy asustado y aun poco aliviado de ver su madre frente a el. — ¡MAMÁ!—Grito el niño, mientras rompía en llanto —H-hay alguien e-en la cocina. —berreo Eren.
— ¡¿Qué te he dicho de salir de tu habitación cuando estoy ocupada?! — le grito Carla con el entrecejo fruncido y una mueca de enojo que termino asustando más a Eren.
— P-pero, ¿de qué est –. No termino de formular lo que estaba por decir cuando su madre lo tomo de una oreja, jalándolo hacia quien sabe dónde. Eren estaba muy asustado: temblaba, sus lágrimas seguían derramándose y no entendía porque su Mamá, la mujer que en algún momento, muy lejano, fue cariñosa con él, actuaba de esa manera.
Trataba de decir algo, gritar y pedir ayuda pero, no era capaz de formular algo, ni siquiera en su cabeza. No sabía siquiera a donde lo llevaba su madre hasta que sintió, como lo que sucede en los sueños algunas veces, su cuerpo caer al vacío. Su estómago se apretujo y el aire se le escapo cuando pudo ver sobre su hombro. Estaba cayendo de espaldas a través del umbral de la puerta del sótano hacia las escaleras.
Rodó por las escaleras, rebotó por los escalones cual pelota, resintió cada golpe que su cuerpo recibía hasta que el piso lo detuvo con un golpe seco. No había parte en su cuerpo que no doliera como el demonio. No quiso moverse, era mucho su dolor. Pero su madre bajo rápidamente hasta llegar a su lado. Lo tomo del antebrazo con ambas manos y lo arrastro dejándolo sentado y recargando su espalda en una biga que estaba cerca y lo fijo en su lugar con una soga. Eren estaba aturdido y solo pudo ver como su madre, de un portazo, lo dejaba solo en ese oscuro y silencioso sótano.
Respirar le dolía y su cabeza zumbaba, tenía tanto miedo que no tardo en comenzar en llorar y a gritar por la rabia, el dolor y la sensación de impotencia que sentía de no poder escapar, salir corriendo para pedir ayuda y no volver a ver a esa mujer. Estaba forcejeando con las fuerzas que su cuerpo le permitía y tratando de ignorar el dolor. Hasta que escucho la puerta del sótano ser abierta.
¡POOM¡
¡POOM¡
Eren se crispaba por cada golpe que daba "algo" en los escalones que bajaban al sótano, donde se encontraba.
En cuanto el sonido se detuvo con un golpe seco, pudo enfocar la vista en lo que había caído por las escaleras y la cara de Eren se deformo en una mueca de horror por la escena que se encontraba en el piso frente a las escaleras. El cuerpo de la extraña había llegado ahí de la misma forma que él, rebotando en los escalones, terminando en una posición desagradable y que solo alguien que no sintiera dolor podría imitar.
Comenzó a gritar lo más fuerte que podía pero no parecía surtir efecto alguno sobre su madre. También rogaba por una explicación y, en un arrebato de enojo que vino de, lo que algunas personas tienen en demasía, sus impulsos suicidas, exigía que le dijera algo, desafiando a la mujer con la mirada, pero nada.
Carla bajaba las escaleras de una forma muy lenta, su rostro reflejaba que no estaba consternada, más bien parecía aturdida, como si estuviera cansada. Al tocar el suelo del sótano con sus finos zapatos, la confianza y la decisión regreso a su rostro, segura de lo que haría. Se acercó al cuerpo de la joven, ignorando completamente a Eren, la extendió para que ya no pareciera una bola de papel arrugado y la jalo, dirigiéndose a donde se encontraba Eren.
Mientras su, ahora loca madre, arrastraba el cadáver, Eren gritaba y seguía forcejeando y las lágrimas volvían a sus ojos. Giro su rostro al lado contrario de donde se encontraba su madre y la extraña, para no ver la terrorífica escena.
El cuerpo de historia descansaba al lado de Eren. Parecía un muñeca de plástico a la que le habían arrancado la cabeza: aun le quedaba la mandíbula inferior que dejaba a la vista uno que otro diente, lo que restaba de su persona descansaba, con un tono tan pálido, digno de un cadáver y se comenzaba a apreciar como la sangre se estaba asentando en la parte posterior de lo que restaba del cuerpo.
Carla se acerco a su hijo, hincándose frente a él, tomo el rostro de Eren entre sus manos manchadas de sangre seca para obligarlo a mirarla mientras le hablaba. – Tu padre es mi mayor felicidad – dijo Carla, sonriendo mientras recordaba a su querido esposo. – Lo amo, pero… lo que hizo no se lo puedo perdonar—dijo endureciendo su expresión. – Merece un castigo y con todo mi amor voy a dárselo—. Eren estaba perplejo, todo parecía una cruel broma, una muy despiadada.
— ¡¿TE DAS CUENTA DE LO QUE HAS HECHO?!—grito Eren. Su voz salió quebrada un muy aguda, pues seguía siendo un niño. - ¡PERDISTE LA CABEZA Y ESTAS POR ARRASTRARME A TU LOCURA! – alejo su cara de las manos sucias de Carla mientras se removía incansable, tratando de lanzar patadas y gritando palabrotas. Carla se levantó de un solo movimiento pero, aunque Eren lo percibió, no se inmuto ni un poco y siguió intentando librarse.
–Tengo que darle su merecido, voy a hacerlo sufrir. Tiene que sentirse como yo me sentí cuando me dejo, muerto en vida—. Sacó de su bolsillo derecho una jeringuilla, le quito la tapa, llevándose de una vez la aguja también y con una bofetada detuvo los movimientos erráticos de su hijo con la mano libre que le quedaba. – Abre – ordenó la mujer. Eren, con una expresion pasmada, al ver la jeringa y por el golpe, enterró la barbilla en su pecho. – N-no quiero – dijo, temblando al pensar en lo que había en el artefacto. – Eres un malcriado Eren. ¡Te he dicho que me tienes que obedecer!—gritó Carla, puso de nuevo la tapa junto con la aguja y esta vez solo retiro la tapa, tomo el cabello de su hijo con una mano y, de manera firme, lo jalo de manera que pudo levantarle la cara hasta que la biga tras Eren impedía que lograrla inclinarlo más. Por fin tenía acceso a la cara de su hijo. Eren tenía los ojos rojos con pupilas dilatadas, aun desafiándola y mirándola con odio, los surcos de lágrimas se habrían paso en sus mejillas sucias por el polvo que consiguió al caer por la escaleras y fruncía los labios casi hasta sellarlos por completo. Carla miro la jeringa en su otra mano y regreso la visa a Eren. – Sera a mi manera entonces – sentencio Carla con desprecio.
Holaaa :v
aquí el siguiente capitulo, no se cuantos tendrá pero supongo que serán bastantes. bueno quiero dejar en claro que la personalidad de Eren es muy fuerte, aun que sea un niño, no me gustaría que fuera una gelatina. Debemos recordar que es capaz de matar! :0
Me gustaría que dejaran su opinión o algún comentario constructivo 3 o quejas /3 o dudas?
habrá Bertholdt x Eren jajajaja x3 lo se, esto se pondrá loco.
