Hola chicos y chicas como están? ya se que merezco tomates, piedras, latigazos y todo lo que quieran lanzarme, pero como les he dicho estaba full hasta que ahora finalmente me he desocupado. Así que ahora les traigo un capitulo nuevo que espero les guste, no lo corte porque simplemente me pareció injusto traer una actualización corta. Espero lo disfruten
Capitulo 18
De Regreso a Casa
Residencia de Shion
El propietario de la casa frunció el entrecejo preocupado, la mano de Shaina aun cerrada sobre su muñeca aplicando fuerza que de inmediato lo hizo alertarse, al igual que Dohko y los demás jóvenes presentes, sin duda aquel movimiento era delator. Aun así, no pretendía darle pie para un ataque prefirió esperar.
Shaina finalmente hablo— ¿Me dolerá? Es que no me gustan estas cosas ¿tienes algún sedante? —
Shion levanto las cejas sin entender bien la clase de truco que estaba haciendo aquella replicadora, no entendía para nada esta reacción y su pregunta. ¿Por qué querría ella ser sedada? Todo estaba muy confuso.
—Bueno, sería conveniente que permanecieras despierta, necesito evaluar bien tu condición y luego podrás reponerte, dormir un poco, y el dolor en realidad es mínimo—
Shaina suspiro resignada— De acuerdo…—
Sin duda ante los ojos de todos, la chica se veía horrible de exhausta, maltratada, delgada y descuidada, incluso hasta triste, tal vez por eso quería dormir. Shion comenzó a pensar que todo aquello era una confusión, pero hasta ahora no había forma de salir de las dudas.
Shaina se quejó varias veces por los piquetes de las puntadas que Shion le daba a su pierna, lo que hizo a todos pensar que en realidad no era ningún replicador, no reaccionaba a la plata, sin embargo, mantenían sus previsiones.
Mientras tanto, Mu le daba un poco de agua a la otra chica para que descansara, ella parecía igual de perdida, aturdida y algo asustada. Es que ciertamente Elizabeth no conocía esas personas y solo había ido ahí porque así se lo habían dicho, sin embargo, su incomodidad era palpable, algo sucedía porque sentía la mirada de desconfianza en todos los presentes, no tenía claro el porqué.
Aun así, la chica se atrevió a pedir el baño para lavar su rostro y refrescarse un poco, lo único que quería era descansar. Pronto pensó que no tenía un lugar exacto al cual llamar hogar, ni siquiera sabía dónde rayos pasaría la noche, ella y su hermana se mantuvieron cautivas por algunos años, así que no tenían a donde ir.
—¿Necesitas algo más? — Mu pregunto de pronto cuando la observo secando su cara con la toalla. Ella sintió que, de todos, era el que menos desconfiaba, o al menos no lo demostraba
—Eh, no, creo que, descansar solamente, han sido unas horas horribles…— confeso ella
Mu asintió y le pidió que la acompañara a la habitación de huéspedes, no sabía porque, pero esa chica no le causaba mala espina o desconfianza, parecía muy perdida y eso le daba ventaja.
—Puedes quedarte aquí mientras lo necesites, supongo que…Shaina también se quedara…― Mu le dijo
Ella alzo las cejas y luego bajo la cabeza— ¿Por qué? —
—¿Eh?—
—Todos parecen desconfiar por alguna razón que no entiendo, pero tú no…¿Por qué?—quiso saber
Mu rasco su nuca algo confundido—Pues, no veo realmente el peligro, es decir, no es que sea tonto, pero…tengo la sensación de que tu no harás daño a nadie, y me parece que Shaina es… Shaina…—
—Supongo…Muchas gracias igualmente— dijo dando un asentimiento
Mu la emitió y la dejo sola para que se acomodara y descansara. Afuera, vio que su padre estaba más tranquilo y suelto. Dohko junto a él, mientras que Aioria y Marín sonreían…
…
Bosque de la muerte
Kanon definitivamente ahora creía en la palabra de Yuri, ese hombre estaba irradiante de la furia, perder a su chica lo había hecho prácticamente invencible y sus energías estaban agotadas. Justo ahora se encontraba a merced de este replicador que no se rendía por el dolor de haber perdido a su pareja. Kanon estaba pagando las consecuencias con creces.
El gemelo pensó que estaba en problemas, su agotamiento era evidente, o acababa con ese tipo o se las vería negras, la cuestión era ¿Cómo? Ni modo, tenía que levantarse de nuevo, y así lo hizo. Yuri por su parte se veía fiero, ahí frente a él con la mirada fruncida, la cabeza agazapada de forma amenazante, el ruso no estaba pensando…si tenía que morir, se llevaría a Kanon con él.
El chico de cabellos rubios se fue contra el gemelo antes de que pudiera volver a atacar ensartando un puño directo en su abdomen y enviándolo lejos, se hacía más fuerte cada minuto.
Kanon vio que la imagen de su gemelo se acercaba borrosamente, venia con el rostro desfigurado por la rabia tronaba sus puños. El gemelo menor echo la cabeza hacia atrás, mareado y confundido, al ver que su forma humana estaba a la vista, Yuri lo levanto del cuello una vez más.
Cuando se proponía a acabar con su vida algo lo derribo desde un costado. Kanon callo pesadamente, pero de inmediato se sentó sobre la tierra. Abrió sus ojos grandes en sorpresa, la escena era por demás extraña. Había un grupo de animales extraños frente a él, protegiéndolo del ruso, junto al enemigo se encontraba una preciosa criatura, una felina de manchas delgadas y rayas peculiares en los ojos, delgada y elegante, un guepardo.
―¿Estas bien?― le pregunto alguien sacándolo de sus pensamientos
Al dirigir la mirada hacia la voz, se fijó que era un lince bastante elegante. Kanon se levantó con algo de dificultad con una mano en el costado y gruñendo de molestia.
―Sigo vivo, gracias― le contesto a aquel felino que era Afrodita, el animal asintió
―Aspros nos ha enviado a ayudarte y a terminar con esta plaga de una vez― hablo otro, este chico tenía su apariencia humana, al ver el rostro confundido de Kanon, se presentó— Me llamo Sigmund, mi especialidad es el camuflaje―
―¿Camaleón?— Kanon dijo alzando una ceja y este asintió
―Thor el Oso, Siegfried quien conoces ya— dijo señalando un árbol, el chico era una enorme y temible Águila, Kanon paso saliva de solo verlo
—¿Y ese?— pregunto Kanon mientras veía a aquel felino luchar con Yuri
—Es nuestro orgullo, guepardo, Kassia, nuestra chica, letal como nadie igual que su mellizo—
La chica tenía una destreza bastante admirable, Kanon pensó que era un oponente temible y que sería de gran ayuda. Pronto, el equipo dejo de hablar y se puso en acción, Aspros se había encargado de enviar a sus muchachos, los Teriantropos a ayudar a su hijo. Ahora que estaban juntos Kanon tenía más posibilidades y con la última fuerza que le quedaba se transformó en un lobo, negro azabache y con esa mirada fiera de siempre.
Kassia evadió bien los golpes de Yuri, pero ahora estaba visiblemente perdido, eran muchos, sin embargo, debía cuidarse de Kanon en específico, una mordida y estaría muerto. Retrocedió gruñendo y nuevamente la batalla inicio.
Thor hizo una prueba de fuerza con el ruso, la cual perdió mientras era enviado a volar. Afrodita le ataco de costado y fue repelido con un puñetazo, para cuando Yuri volteo ya tenía encima a Kassia que logro encajarle los dientes en el hombro por lo que gruño fuerte mientras con ambos brazos se la sacudía.
Al soltarse recibió un golpe directo al rostro cortesía de Sigmund, no lo había visto venir, pues el chico era invisible. Sin embargo, al atacar se dejó ver y fue golpeado igualmente, su hermano ataco a Yuri desde arriba arrancando un pedazo de forma tajante por encima del hombro. El ruso dejo libre un grito de dolor mientras el águila seguía en vuelo, la cual no pudo atrapar, a él, le siguió Kanon aprovechando la distracción, el gemelo lo derribo con fuerza, pero Yuri lo esperaba con un puño que literalmente saco de combate a Kanon.
Los demás retrocedieron por inercia, sabían que Kanon era punto clave en la batalla y a pesar de que eran varios, no podían confiarse, el tipo tenía una fuerza bastante peculiar. Tratando de idear un plan mejor los demás retrocedieron. Thor arrastro el cuerpo ya humano de Kanon hacia atrás, protegiéndolo de cualquier locura del ruso.
Sin embargo, aquella batalla no duraría mucho más, todo se definió finalmente por una acción que acabo de inmediato con la vida de Yuri, desgarrado más que cualquier otra cosa con una efectiva mordida de lobo. El cadáver comenzó a expulsar la misma piel babosa, dejando la apariencia de Saga a un lado y volviendo a la normalidad.
Aquella figura que había saltado desde las sombras y arrancado la yugular del ruso de un tajo había sido un lobo color marrón chocolate, uno que aquel grupo conocía bien. Con un salto mordió el cuello sin que el extranjero pudiera hacer algo más, ni lo viera venir, bajo y aterrizo al suelo con la gracia de un felino e irguiendo el cuerpo en señal de liderazgo
Los Teriantropos agacharon la cabeza en señal de respeto y tras ese asentimiento, volvieron a su forma humana. Aquel lobo marrón recién llegado no era nadie más que Ángelo, que tras su discusión con Aspros había quedado visiblemente furioso, pero también muy atento a los acontecimientos, por lo que no dudo en intervenir cuando escucho que un equipo iría por Kanon.
―Bueno, creo que terminamos por hoy―Dijo Thor estirándose
—Al fin se acabó esta pesadilla de los replicadores― comento Sigmund muy tranquilo
El grandulón del equipo se echó a Kanon al hombro para llevarlo con ellos. Todos formaron un grupo liderado por Ángelo.
—Buena jugada Ángelo, letal como siempre― le alabo Siegfried colocándole una mano en el hombro
El italiano no dijo nada, más respondió con un gruñido lo cual era muy común en él. Si, había ido literalmente a salvar el cuello de Kanon que, si le preguntaban, había perdido la cabeza al querer enfrentar a esa criatura solo, no podía evitar sentirse molesto, porque Aspros se había ablandado gracias a él… Su medio Hermano…
Ángelo gruño todo el camino...
Bosque Ariccia- Residencia Kido
Finalmente, y tras un camino lento y bastante forzado, Aspros y Saga habían logrado llegar en una pieza frente a la casa de la chica. El hombre aun sostenía a Saga quien parecía en piloto automático, había espabilado un par de veces con la ayuda de Aspros. Estaba realmente destruido.
El padre de los gemelos tomo el valor necesario y llamo a la puerta de la muchacha. Espero alrededor de un minuto lo cual fue eterno para él, pues su hijo mayor ya cabeceaba y no podía mantenerse de pie. Aspros no estaba muy feliz, la chica se tardaba y a su hijo lo estaba venciendo el cansancio. Cuando finalmente abrió la puerta parpadeo un par de veces en sorpresa.
—Pero ¿qué? — alcanzo a murmurar
—Lamento llegar sin avisar querida nuera, pero como comprenderás, es urgente…— dijo Aspros con premura
La imagen era perturbadora, la apariencia de Saga no era algo que hubiera visto antes. Si, tal vez lo había visto sangrar, herirse y hasta casi morir anteriormente, pero justo ahora, el gemelo parecía liberado de un secuestro de años. En primer lugar, tenía el torso descubierto, llevaba los pantalones de aquel que fuera su uniforme de futbol, iba descalzo también. Además, en cuanto al físico, Saori noto que estaba delgado había bajado de peso considerablemente, su cabello estaba hecho un desastre y parecía haber vivido en una cueva durante meses, también estaba ensangrentado, viejas y nuevas heridas marcando su piel.
Saori se hizo a un lado en señal de que los dejaba pasar, aún estaba en shock. Aspros ayudo a Saga a recostarse en el sofá, mientras recuperaba el aliento. El gemelo tosió un par de veces, estaba desorientado, ladeaba la cabeza con ojos cerrados. Literalmente se sentía hecho pedazos.
—Señor Aspros ¿Qué…? — pregunto Saori acercándose rápidamente
De acuerdo, había dicho que no quería ver a Saga, pero aun lo amaba, eso no lo podía evitar y el estado tan deplorable en el que estaba era de preocuparse, así que se acercó al gemelo tratando de no involucrarse mucho pues, nada cambiaba su traición.
—Bueno, digamos que es larga la historia, pero, en resumen, estas últimas semanas hemos vivido con el enemigo en casa, suplantaron la identidad de Saga y la de Shaina, resultaron ser un par de replicadores, así que técnicamente mi hijo está limpio de toda culpa—
Saori abrió los ojos desmesuradamente, intentando comprender todo lo sucedido, todo lo que había vivido con aquel hombre que no era Saga, por los dioses que estuvo a punto de … hacer cosas que no haría con nadie más que con el gemelo.
Saga la despertó de sus pensamientos con un quejido, ella apretó su mano apoyándolo, estaba tan confundida, y se sentía muy culpable porque si bien Saga no la había traicionado, ella fue capaz de creerlo culpable, desconfió de él y eso no podía perdonárselo.
—Saori necesito que me ayudes a limpiarlo un poco, por lo demás no podemos hacer nada, ya se recuperara— Aspros le dijo y ambos se pusieron manos a la obra
El gemelo finalmente había caído rendido, estaba exhausto, aquel escape sin duda no había sido fácil, pero finalmente lo había logrado, vaya que le había costado. Aspros y Saori mientras tanto se sentaron a conversar, el padre del gemelo explico todo lo que sabía y que había intentado advertirle, pero le fue inútil.
—Lo siento, realmente estaba dolida—
—Kanon me explico, no te preocupes, fue una confusión, ese par nos engañó a todos—
Ella agacho la cabeza apenada— No es justo, desconfié de él…—
—No eres adivina para saber que no era el…— Aspros le dijo como si fuera la cosa más obvia
—Aun así, yo tenía que saber que Saga sería incapaz de hacer algo como eso, no sé de dónde…—
—Escucha bien niña…— interrumpió Aspros— No empieces a culparte de esto, continua con tu vida, Saga te adora, él no va a cambiar lo que siente por ti por un malentendido, supéralo ya…—
—Fácil de decir—murmuro— Por cierto, ¿cómo Saga ha dejado que lo traigas hasta aquí...? ―
―Eso te da una idea de lo destruido que esta ¿no?—Saori asintió— En realidad tuve que ponerme agresivo con él y utilizar mi autoridad de padre— comento Aspros sonriente
Saori también rio al imaginar la cara del gemelo— ¿y el dejo que pasara así, sin más? —
—Oh, pero claro que replico y gruño como si fuera a morder, pero ya dicen que perro que ladra no muerde, sabes que con él funciona de esa forma, lo aprendí un poco tarde, pero tal vez ahora tenga una oportunidad, aunque no quiero emocionarme—
—Saga es impredecible, hace lo que quiere y se guía directamente de lo que siente, no es para nada diplomático, pero tal vez sea una buena chance de que recuperen el tiempo perdido— explico Saori con una sonrisa al recordar la terquedad del muchacho
Aspros asintió, era su hijo después de todo y no podía negarlo.
—Permíteme un segundo hare una llamada, necesito avisar a Shion que Shaina y Saga escaparon, quien sabe en donde pueda estarla pobre chica…―
Saori asintió, a ella le debía otra disculpa, vaya que había metido las cuatro patas, las cosas no serían iguales desde ahora.
Observo a Saga removerse un poco en su sitio aun dormido, ella sonrió y le acaricio un poco, que difícil seria cuando tuviera que enfrentarlo.
Bosque Ariccia
En un silencio bastante incomodo, para opinión de cualquiera que los viera, un par de hermanos trotaba por el bosque en su forma animal de forma calmada y revisando todo el perímetro. Uno miraba al otro de reojo y tímido, sin pronunciar nada más que un resoplido.
Ciertamente la conexión entre ellos había decaído desde el momento en el que, supuestamente, uno quiso matar al otro. Ese día, el menor de estos gemelos tenía sus precauciones acerca del otro, y es que, por todos los dioses, había intentado olvidarlo, pero ya dicen que la mente es una maquina increíble. Syd, a estas alturas no superaba el ataque propiciado por Bud, al menos según sus ojos, porque a estas alturas todo el mundo sabía que habían sido los replicadores.
Aun así, no podía evitar tener su distancia con su hermano gemelo, era una lástima pues habían sido bastante unidos. Sin embargo, Bud no se rendía y ahí seguía, lo malo es que él siempre había sido el más callado y quieto de los dos, así que eso podría tardar más tiempo del pensado.
Igualmente continuaban con la ronda asignada, entre ambos la idea era despejar el camino de cazadores, sobrenaturales y todo lo que pudieran encontrar en el bosque, incluyendo a aquellos aliados que podían estar heridos o algo peor. Y realmente así era, ambos tigres continuaron con su camino y se detuvieron en cuanto vieron las figuras de dos muchachos jóvenes en la tierra, ambos inconscientes.
―¿Esos no son…?―Bud comenzó y Syd asintió
Ambos volvieron a su forma humana y se encargaron de levantar a aquel par de muchachos que parpadearon de inmediato despertando después de haber sido noqueados por Saga. Sin duda Milo y Camus se miraron bastante confundidos y adoloridos por supuesto. Después de agradecer y explicarles lo sucedido los cuatro se encaminaron directo a casa
―¿Entonces Saga ya es Saga?— Camus pregunto curioso
―Así es, Aspros llamo y dijo que su hijo estaba a salvo y en casa de Saori—
—¿Y Shaina? — pregunto Milo de inmediato preocupado
Syd respondería—Alguien menciono que ella y otra chica aparecieron en casa de Shion, y antes de que lo digas, no podemos ir ahora, será mañana—
—No te preocupes Milo, esta con Shion, nada le pasara—Calmo Camus a su amigo, pero Milo estaba lo suficientemente nervioso
El muchacho suspiro—No puedo creer que todos cayéramos en sus engaños, me siento pésimo— confeso Milo cabizbajo
—Ni me digas, Hilda apenas puede perdonarme por algo que no hice— Camus soltó con un suspiro exhausto
Bud agacho la cabeza igualmente por inercia, sabía perfecto que Syd aún no lo superaba del todo y es que ¡era muy difícil! Ciertamente lo comprendía, pero no por eso dejaba de ser doloroso.
―Supongo que… eventualmente lo superaremos, o eso esperamos―Syd confeso y los otros tres lo miraron sorprendidos
Bud sonrió para el mismo, al menos todo se había acabado, ahora podrían dedicarse a sanar esas heridas abiertas.
Residencia de los gemelos
Kanon no había sido ningún tonto, antes de irse llamo a alguien para que se quedara junto a Laika, la chica no la estaba pasando muy bien y él tenía que salir, así que decidió llamar a Hilda que era la única del grupo que podía dirigirse a su casa. Ella encantada acepto, lo había hecho de muy buena gana, además, no estaría sola, Shun también estaba en casa.
Laika había dormido la mayoría del tiempo, Hilda simplemente se había encargado de cocinar algo para todos y de estudiar un poco. Tras un par de horas, la chica despertó algo desorientada, sin poder recordar bien lo sucedido anteriormente en el bosque. Hilda explico a Laika lo que Kanon había dicho y ella intento moverse.
―Hey ¿A dónde crees que vas?— Hilda replico
—Voy a buscar a Kanon…―le respondió con determinación
―Cálmate Laika, Kanon dijo que volvería rápido, no te preocupes por el― explico Hilda frenándola en seco
Laika gruño y apretó un puño, no le gustaba para nada que la retuvieran, además, su carácter combinado con la luna llena no era una buena idea en realidad. Shun al escuchar a Hilda entro a la habitación con cuidado, pero observo el semblante de la castaña. Su mirada era fija, como si estuviera a punto de explotar, Shun en su experiencia con su hermano había descubierto que esa no era una buena señal, pero podía detenerse a tiempo.
―¿Crees que no estoy preocupada por Camus?― Hilda le dijo cruzada de brazos
―Dije que iba a ir—contesto ella
—Errr….― intervino Shun― Oye Laika… yo tengo un problema parecido, no puedo encontrar a mi hermano, y … no sé dónde pueda estar…― confeso Shun, aquello era verdad y estaba muy nervioso, pero también con eso distraería a Laika al menos hasta que le bajara la intensidad
Laika pareció espabilar―¿No está en casa?― Shun negó con la cabeza― Ya veo… ¿Y Xander?―
―Tampoco está…espero que regresen con bien, a estas alturas no puedo hacer nada más, es instinto y naturaleza, además, sería tonto que saliera a buscarlo pues él piensa que estoy aquí dentro, a salvo, si saliera entonces solo correría peligro— dijo Shun con la verdad
Hilda parpadeo un par de veces al ver la madurez del chico, además, entre líneas Laika tenía que entender aquel dilema, y Shun sabía que en parte era razonable, pero su instinto no la estaba dejando pensar, así que el chico estaba jugando una carta bastante arriesgada.
Sin embargo, Laika pareció pensarlo un poco, aquello era cierto y lo sabía, pero como no preocuparse por él, a estas alturas, ese chico era su vida, no existía para ella algo más importante que Kanon, no era nada fácil estar en la posición de espera.
―Tienes razón…― dijo finalmente— Aunque, sigo teniendo esta sensación en el pecho…— dijo llevándose la mano al lugar indicado
―Tranquila, estarán bien, son fuertes, inmortales, y cabezas duras—Hilda dijo riendo
La conversación se detuvo cuando escucharon la puerta, alguien tocaba un poco insistente, Shun se ofreció a ir, pero finalmente acabaron los tres en la puerta. Al abrir, retrocedieron en sorpresa, un grupo de chicos y Kanon estaban frente a la entrada, este último inconsciente.
Thor pidió paso para acomodar a Kanon sobre el sofá. Laika de inmediato se fue sobre él, más que preocupada, aun así, los Teriantropos explicaron que solo estaba noqueado. Eso no fue motivo para que ella se separara pues claramente tenía otras heridas, así que se puso manos a la obra junto a Hilda.
―¿Qué ha pasado?―Pregunto Shun
Afrodita respondió― Al parecer Saga y Shaina están a salvo, los replicadores muertos y los cazadores alejados—
Los tres sonrieron, al menos tendrían un rato de tranquilidad. Laika terminaba de limpiar las heridas de Kanon, paso un algodón por la abertura de la ceja del gemelo. Kanon se resintió un poco frunciendo el entrecejo y abriendo los ojos despacio mientras tomaba la muñeca de Laika, no pudo evitar sonreír al verla.
—Hola…—le saludo ella con el mismo semblante
Kanon suspiro exhausto—Por fin en casa…— dijo mientras tomaba a Laika del rostro para acariciarle
―¿Cuando será el día que entres por esa puerta ileso?―
El gemelo sonrió—No en esta vida mi amor…—
Kanon hizo un esfuerzo y se sentó, observo con detalle a todos en la sala, los Teriantropos estaban ahí aun así que les dedico una mirada de agradecimiento.
—Por fin se acabó— Le informo Afrodita
Kanon recargo la cabeza hacia atrás mientras atraía a Laika hacia el soltando un suspiro aliviado
—Aún falta recuperar a mi hermano, él y Shaina…— se detuvo cuando vio a la chica Kassia negar con la cabeza
—Ellos están bien, escaparon…tu hermano esta con el jefe, y la chica con el druida—explico
Kanon respiro aliviado—Entonces se acabó en serio…— los demás asintieron
Ángelo se mantenía un poco más lejos y distante de los demás analizando toda la escena. Quería regresar al bunker, estaba harto de todo…necesitaba pensar y tal vez bajar la rabia que tenía, aun así, no pudo dejar a su hermano solo cuando escucho que estaba peleando solo. Con algo de convivencia había aprendido a soportarlo y a cuidarle la espalda, era algo que Aspros le había enseñado de niño y eso lo mantenía. El italiano podía ser cualquier cosa, pero jamás desleal.
—Es hora de irnos…— pronuncio muy serio
Los demás lo observaron y asintieron
—Gracias… me han ayudado justo a tiempo…—Agradeció Kanon— Incluso tu Ángelo…― reconoció el gemelo
El italiano gruño fastidiado― Solo no te acostumbres…— ladro y le dio la espalda, Kanon hizo una mueca divertida
Finalmente, los Teriantropos se retiraron a las montañas mientras que en la sala de la residencia se respiraba tranquilidad.
Residencia de Saori
Aspros no había regresado a las montañas, sinceramente no quería dejar a Saga solo le parecía una pésima estrategia, en caso de ser atacados serian blanco fácil. Así que lo sostuvo con su hombro hasta reubicarlo en la habitación de la chica, así él se quedaría en el sofá y vigilaría cualquier movimiento.
Aun así, aquel lobo estaba agotado, había sido un largo día, necesitaba dormir, por lo que cayo cual piedra en esa sala que de pronto le pareció sumamente cómoda.
En la habitación de Saori, la chica se había recostado junto al gemelo que seguía noqueado, o por lo menos así fue hasta la madrugada. Cerca del amanecer Saga comenzó a inquietarse en sueños, en su mente, las imágenes que se mezclaban entre ficción y realidad. Algo de su pasado.
Flashback
Kanon entro al mausoleo con cansancio, aquello estaba demorando demasiado, llevaba meses intentando que su hermano se recuperara, que volviera a la normalidad, sin embargo, con cada día aquella tarea era casi imposible.
Se acerco varios pasos para observar la prisión en la que se encontraba su gemelo. Aparentemente no había nadie, solo oscuridad, pero Kanon sabía que allí estaba, sin querer rendirse y reacio a liberar a Saga. Kanon se cruzó de brazos fastidiado, él podía verlo.
De la oscuridad brillaron un par de ojos rojos furiosos, el gemelo menor gruño, seguía ahí, la bestia no quería ceder y Saga no estaba ayudando mucho que se diga.
—Así que volviste…— comento Saga con un gutural
—Siempre vengo, no pienso dejarlo solo…porque no te rindes y lo dejas en paz— gruño Kanon
La risa macabra de aquel hombre no se hizo esperar haciendo eco en las paredes de aquel mausoleo
—Para que lo quieres, es débil, y está deprimido, solo será una carga para ti—
—Bien…en ese caso, me iré de nuevo, sabes que puedo pasar la eternidad así ¿cierto? — Kanon le dijo
Saga gruño y golpeo la reja— ¡Déjame salir infeliz! O te juro que…― una terrible punzada golpeo al gemelo que se tomó la cabeza entre las manos y cayo de rodillas
Kanon alzo las cejas preocupado e hizo un ademan de avanzar, pero con precaución. Después de varios gruñidos y alaridos, Saga jadeaba con esfuerzo arrodillado en el suelo…
―¿Saga?...―
El gemelo mayor volteo hacia la voz que lo llamaba, parpadeo un par de veces antes de asentir
—Kanon…―
Kanon avanzo hasta llegar directamente hacia la reja que los separaba. Tenía mucho tiempo sin hablar con su gemelo, aquella bestia que había tomado el cuerpo de su hermano no le permitía hacer nada más.
—¿Estas bien?—
Saga agacho la cabeza mientras se levantaba lentamente, observo a su gemelo con una mirada triste y luego se la desvió con algo de timidez.
—Siento mucho esto Saga, pero no…no estás bien, entiendes porque lo hago ¿verdad?—
El mayor asintió resignado y levantando los hombros, agacho nuevamente la mirada
—¿Cuánto… piensas mantenerme aquí?— pregunto en un murmuro
Kanon chasqueo la lengua—Quiero sacarte de aquí, pero no puedes controlar la bestia Saga, si lo dejo libre, matara mucha gente inocente y no quieres esa sangre en tus manos—
—No me gusta el encierro Kanon, me siento…horrible aquí…sácame, te lo pido Kanon, no me dejes aquí adentro con el…—dijo aferrándose a los barrotes
Kanon se mordió el labio, nervioso, no podía, no se podía arriesgar a liberarlo en ese estado. Además, Saga en realidad no estaba bien, pero hasta qué punto el encierro no lo pondría peor.
—Saga…yo…—comenzó Kanon algo inseguro— necesito que trabajemos en tu recuperación, luego podrás salir—
Saga se exasperaba, gruño y jadeo rápido.
—Me estoy desesperando Kanon, no puedo respirar aquí…—
Kanon suspiro mientras rascaba su nuca confundido.
—Perdóname hermano, pero no puedo—
Algo cambio en los ojos del gemelo mayor, y antes de que Kanon pudiera pensar Saga lo ataco en un arranque de furia, se movió tan rápido que el menor no pudo reaccionar y pronto su cuello quedo atrapado en las garras del mayor.
—¡Sácame Maldita sea! —
Kanon gruño adolorido—Saga…me lastimas…suelta…— dijo entrecortado
—Voy a asesinarte y luego saldré de aquí— gruño alto casi en un grito
Por los ojos, Kanon entendió que aquel no era Saga, así que se soltó de un movimiento, mientras que su hermano rugió fuerte enseñando sus colmillos y garras.
—¡Sácame! ―grito fuerte y muy seguido, lo hizo repetidas veces y maldijo a Kanon hasta cansarse
Fin del flashback
Saga se levantó agitado y de golpe gruñendo evidentemente sudado. Observo rápido a sus alrededores, todo estaba muy oscuro lo que hizo que se mareara, miro a todos lados y le era imposible ubicarse, pensó que de nuevo estaba encerrado.
Sus heridas pedían a gritos que se calmara, pero Saga no podía dejar de voltear a todas partes en busca de una ubicación, se llevó la mano a la cabeza y gruño adolorido.
Con el movimiento, Saori abrió los ojos para encontrarse con un Saga bastante agitado y listo para saltar sobre alguien. Rápidamente se levantó y en cuanto el gemelo volteo con sus ojos rojos brillando, la chica encendió una lampara de noche.
Saga estaba tan desorientado que ni siquiera su afinado olfato u oído le permitieron ubicarse antes, su cabeza daba vueltas y sus recuerdos estaban mezclados entre el pasado y el presente. Saori se arrodillo en la cama junto a él tras encender la luz de la habitación e intentar calmar al gemelo.
—Estas a salvo Saga…estás conmigo…—Saori le dijo mientras se arrodillaba en la cama frente a él.
Saga respiro profundo e intento ubicarse. Casi no lo podía creer, estaba en casa de Saori y ella estaba ahí, junto a él. Durante las últimas semanas aquel había sido su único deseo y finalmente se había cumplido
—Saori…—pronuncio su nombre como si tratara de averiguar la realidad del asunto
Ella sonrió y acaricio su mejilla con la mano, Saga cerro los ojos por inercia para sentir el toque suave de la chica para evaluar exactamente qué tan real era aquello.
—Estas a salvo amor, escapaste, y estás conmigo, en mi casa, necesitas descansar un poco más— le explico ella con tono suave
Saga suspiro aliviado, todo parecía muy real, y poco a poco los recuerdos fueron llegando a él. Halo de la mano a Saori para arrastrarla contra su pecho, ella sonrió, pero Saga la abrazo con fuerza, escondió su rostro en su cuello y susurro…
—Por fin…no tienes idea de cuanto te necesite…—
Cada demostración de cariño por parte del gemelo la hacía sentir culpable, ella fue capaz de desconfiar y ahora no sabía cómo enmendarlo. Sin embargo el parecía aliviado y según Saori hasta un poco asustado.
―Lo sé, pero más tarde hablaremos de eso, trata de dormir de nuevo― Saori le pidió
Claro que no quería hablar con él justo en ese momento. Necesitaba más tiempo para tomar valor y decirle, además el no parecía muy centrado, así que decidió posponerlo. Saga paso saliva, recordó justamente lo que soñaba en ese instante que despertó, no era un recuerdo bonito, aquello era su pesadilla personal, una parte que quisiera borrar de su vida.
—No quiero dormir…— le dijo mientras negaba con la cabeza
―Tienes que descansar, de verdad Saga, no estás en las mejores condiciones— le explico ella en tono neutral, pero con una media sonrisa
El gemelo lo sabía, quien mejor que el mismo, que estaba sintiendo todos los efectos de las torturas y emboscadas que había recibido. Claro que sabía que estaba en un estado bastante patético, pero por más que quisiera, dormir no era una opción.
Sin embargo, cuando Saori se ponía terca, era igual o peor que el mismo, así que no lucharía contra su voluntad, además, lo único que quería era abrazarla y quedarse ahí por un buen tiempo.
—Lo voy a intentar…—le dijo finalmente para que su chica se calmara
Saori sonrió y se recostó junto a él, Saga siseo al contacto de su espalda con las sabanas, al parecer tenía una herida bastante peculiar por lo que se puso de costado. La chica lo compadeció un poco y le acaricio la mejilla, tal vez debía disfrutar de su compañía mientras pudiera, pues cuando hablara seriamente con él, lo más probable era que terminaran alejados, sobre todo porque ella se sentía culpable, y lo más seguro era que necesitara un tiempo.
Cerró los ojos confiada en que por ahora volvería a dormir junto a él, un pedacito de tranquilidad antes de la nueva tormenta que se avecinaba.
Saga por otra parte acaricio la mano de la chica que estaba en su mejilla, los dioses sabían que la había extrañado demasiado, la necesitaba, vivir sin ella no era una opción y así era como había decidido que seria, aun así, aquello no destruía su tortuosa realidad: se sentía horrible, física y emocionalmente, la cabeza le daba vueltas, nuevamente paso un tiempo encerrado y todos aquellos miedos y sensaciones del pasado se abrían paso a su presente.
Observo a su chica dormirse y sonrió, se veía preciosa, suspiro cansado, sus ojos se cerraron por la misma fatiga, solo por un par de segundos. Las imágenes pasaron demasiado rápido: en el pasado y presente, la bestia tomando control de él y haciendo que perdiera la cordura, se vio a si mismo ensangrentado y alrededor los cuerpos de toda la manada, su hermano, su tío incluso Aspros, y por último el de Saori.
Abrió los ojos de golpe y se llevó la mano a la frente, jadeando. Aquello no iba a funcionar, no dormiría en mucho tiempo.
…
Residencia de Mu
A estas alturas, Shion y los demás estaban al tanto de la situación. Shaina había vuelto, los replicadores estaban muertos, Saga estaba a salvo con Saori y la manada al parecer ilesa. Aquella locura finalmente había terminado, en general estaban bien, al menos enteros, eso era una victoria.
Dohko había salido temprano esa mañana pues pretendía ir a peinar toda la zona en caso de que quedara algún cabo suelto, tampoco podían permitirse quedar en evidencia. Shion y Mu se encargaron de cuidar a sus huéspedes, desde que Shaina les contara un poco de lo vivido, los demás se mantenían alerta, la chica parecía estar un poco perturbada y físicamente, a pesar de que no se veía tan terrible, estaba delgada.
Aioria y Marín le hicieron compañía mientras estaba listo el desayuno, la chica se mantenía en silencio y la habían descubierto abrazándose a sí misma un par de veces, no era tan fácil superar algo como aquello.
—Oye quita esa cara Shaina, estarás bien, no te preocupes, estas a salvo con nosotros— Aioria le dijo con una sonrisa
Shaina hizo una mueca parecida a una sonrisa y asintió. Marín suspiro, la verdad era que no sabía cómo abordar bien la situación.
—Escucha Shaina, si necesitas hablarlo o tal vez…no sé, necesitas apoyo, pues… estamos aquí, recuérdalo siempre—
La peliverde asintió—Gracias chicos, pero por ahora no estoy lista para hablar y mucho menos para dar detalles, necesito…tiempo―
Aioria y Marín se miraron entre los dos y luego asintieron a ella. Ciertamente necesitaba pensar las cosas y ambos imaginaban que no era nada fácil.
—¿Saben algo de Saga? ― pregunto repentinamente
―Está bastante apaleado, pero vivirá...— respondió Shion que venía con los platos ya servidos igual que Mu
Antes de que alguien pudiera decir algo más, la puerta sonó repetidas veces, quien tocaba parecía muy urgido y apurado, por lo que Shion frunció el ceño y se encamino a la entrada.
Al abrir, se llevó una mínima sorpresa, aquel que tocaba no era otro que Milo, estaba desesperado, se veía agitado y estresado, venia con otro de los chicos de Aspros que reconoció como el gemelo mayor de los tigres.
―Lo siento si es muy temprano Shion, no pude detener a Milo…— le dijo el tigre apenado
Milo chasqueo la lengua y paso por un lado de Shion preguntando constantemente por Shaina.
―Estos niños de hoy día…―gruño Shion
Tras los gritos de Milo, Shaina volteo rápido hacia la puerta levantándose de su asiento, allí vio al chico entrando más que agitado. Era como una ilusión, no sabía si era real, porque tanto había deseado verlo que tal vez su mente le jugara una mala pasada.
Milo corrió hacia ella hasta quedar en frente, la observaba casi con dolor, así que se dejó llevar por su instinto, la abrazo con mucha fuerza.
―Nena…— le susurró al oído con cariño
Ella estaba casi en shock, no podía reaccionar, al menos momentáneamente hasta cerciorarse de que fuera real. Tras un minuto de pánico, la chica finalmente sonrió y le devolvió el gesto, lagrimas incontrolables salieron a la luz, revelando cuan sola se sentía sin él y la seguridad que Milo le hacía sentir.
―Tranquila…ya estás conmigo…perdóname por no darme cuenta…― le decía Milo entre susurros
Ella sollozaba sin responder, había vivido una etapa dura para una humana común, el trauma quedaría por un buen tiempo, pero ahora lo único que Shaina quería era quedarse junto a Milo el mayor tiempo posible, así que se aferró a él con todo lo que tenía.
A su alrededor Aioria y Marín les observaban algo tristes, se veía que ella había sufrido bastante y Milo se sentía muy culpable, juntos esperaban que con el tiempo ambos se superaran. Shion carraspeo un poco para llamar la atención, Mu ya venía de vuelta junto a esa chica nueva que parecía terriblemente tímida. Ahora que Shaina estaba con los suyos, ella ya no tenía nada más que hacer ahí.
―¿Quieren quedarse a desayunar?―ofreció Shion, Milo asintió sosteniendo la mano de su chica mientras que Bud se encogió de hombros, resignado.
Milo se dio cuenta que Shaina tenía una herida en la pierna, no se veía tan mal ahora, pero igual necesitaba reposo y el pretendía llevarse a su chica a casa para tratarla como una princesa. La abrazó por la espalda y se sentó junto a ella sin dejar de observarla con una sonrisa.
El joven lobo dio gracias a los dioses por permitirle volver al lado de su chica, por haberla traído de regreso. En su vida había tenido varias mujeres y amores adolescentes pero lo que sentía por Shaina estaba fuera de los limites de la normalidad, ahora podía asegurar que estaba completamente perdido por esa chica y no dejaría que nadie le pusiera un dedo encima nunca más.
Continuara...
Bueno espero que no haya estado tan mal o aburrido, estoy retomando el asunto y pronto sabremos mucho mas. Comentarios, opiniones y tomates siempre son aceptados en la cajita de reviews, me cuentan que tal y si les gusto o que creen que verán mas adelante. Les mando un saludo enorme a todos! Mil disculpas por la tardanza...
Arrivederci!
Radamanthys'Queen
