Hola, se que es muy confuso este fic pero si les dijera de que va a tratar pues no sería tan genial.

Me gustaría que comentaran algo, un saludo, alguna dudo o mínimo insúltenme xD ok eso mejor no.

Legal waring: los personajes de Shingeki no Kyojin no me pertenecen, son de Hajime Isayama.

Advertencia: esta historia contendrá violencia, abuso de menores y…más violencia. AU Y yaoi.

CAPITULO 3

VENENO

El arsénico es un veneno no muy efectivo pero eso era parte del gran plan, si, quería que Grisha sufriera más que nunca y que mejor tortura que ver a su hijo casi muerto. Era psiquiatra ¿no?, pues que se encargue ahora de los traumas que ella se encargó en dejarle a su hijo Eren. Si es que Eren logra salvarse, de cualquier forma, si muere o no su hijo, habrá logrado su objetivo. Si hubiera querido matar a Eren le hubiera cortado la garganta o lo hubiera asfixiado, pero de algún modo sentía una gran satisfacción al lastimar a su hijo, también hubiera sido más efectivo inyectarle el veneno en un brazo o en cualquier parte pero ¿y la satisfacción? Por eso resolvió en, que si Eren se negaba a abrir la jodida boca para tragarse el puto veneno, ella con gusto lo haría más doloroso para él.

Ya con Eren bien sujeto, en un rápido movimiento, introdujo la jeringa en la mejilla derecha de su hijo. Eren trato de removerse con fuerza pero el movimiento de la jeringa frotándose en su mejilla ardía como el infierno. Carla, al traspasar los suaves músculos e incluso pinchar la lengua, comenzó a vaciar el líquido de un disparo y al Eren estar desprevenido trago casi todo el concentrado de arsénico. Carla extrajo la aguja y soltó a Eren que no dejaba de toser.

"¿Esta loca o solo es mala?" Pensó Eren al ver el rostro de su madre satisfecha.

A veces cuando las personas se enfadan pueden decir o hacer cualquier cosa, eso Eren lo había escuchado por ahí, pero él se preguntaba ¿cómo era posible perder, a esa magnitud, la completa razón? Es cierto que algunas personas reaccionan peor que otras en situaciones adversas pero ¿Qué mierda había provocado que su madre se desquiciara así? Y aún más perturbador era preguntarse, ¿qué haría con el ahora?

Carla dejo "solo" a Eren en el sótano, Estaba contenta de que todo le saliera justo como quería. Ya solo restaba la cereza sobre el pastel.

–Perdone pero no note nada raro en ella en la sesión de hoy, ¿ya marco a todos con los que podría haber salido? ¿Algún pariente? Eh… no, no es ninguna molestia… y por favor avíseme en cuanto sepan algo por favor…buenas noches. – dijo Grisha justo en el lumbral de su antiguo hogar. "Extraño" pensó al colgar. En las primeras veces que atendió a Historia, ella acostumbraba a perderse por un rato pero, gracias al tratamiento, ya estaba aprendiendo a aceptarse y su familia comenzaba a aceptarla también. Había reducido las sesiones e incluso ya estaba a nada de no necesitar el tratamiento. No tenía sentido que volviera a dar sus vueltas si hoy la había visto muy bien, nada fuera de lo normal, no le comento algo extraño. Bueno, esperaba que no fuera algo grave y que pronto tuviera noticias de ella, y claro que las tendría, de hecho, se la toparía en un rato.

Toco la gran puerta como de costumbre y al no recibir una respuesta saco sus propias llaves, tomo la llave y la introdujo en el cerrojo, giro la perilla y la puerta se abrió. Así de fácil ya estaba en el interior. Todo estaba como siempre, oscuro y silencioso. De pronto olvido todo, las preocupaciones, el trabajo, los problemas y así una sonrisa comenzó a surgir en su rostro pues estaba ansioso de ver a Eren, el pasar el fin de semana con su hijo siempre era agradable, el cariño por parte de su hijo era invaluable.

En cuanto diera a conocer su presencia, su niño bajaría corriendo las escaleras, ya con sus cosas listas, habría una despedida incomoda de ellos y su madre pero por fin partirían para pasarla bien, eso era lo que esperaba.

–¡E…¿Huh? – Apenas estaba por gritar el nombre de Eren cuando, echando un vistazo alrededor, pudo reconocer una silueta muy difusa en el comedor principal, a la cabeza del comedor, justo en la silla principal, donde Grisha se sentaba, cerca de él se encontraban los interruptores para encender la luz así que los acciono y enseguida reconoció a Carla sentada en la mesa pero no fue eso lo que más capto su atención sino que enseguida, aun con la mano en el interruptor, miro al piso y un escalofrió mezclado con terror le recorrió todo el cuerpo. Un desagradable camino de lo que parecía ser… Grisha se quedó estático en su lugar, tratando de pensar en qué hacer. Enseguida se acercó a Carla pero se detuvo antes de poder tocarla. Tenía la cabeza recostada en la mesa, una mano le colgaba y otra estaba en la mesa sujetando un sobre, y el cabello le cubría la cara, enseguida noto sus prendas llenas de sangre así que se apartó rápidamente. El pánico lo inundo al instante y comenzó a gritar con desesperación el nombre de su hijo. "Que mierda paso" pensó Grisha sin entender lo que veía. Subió rápidamente a el cuarto de Eren,deseando con todas sus fuerzas que ahí estuviera su pequeño pero no estaba, no podía pensar en otra cosa que no fuera encontrar a Eren y sacarlo de ahí. Bajando las escaleras vio el camino de… eso y lo siguió, su mente estaba en blanco y la desesperación no ayudaba. Llego a la puerta que daba al sótano y bajo como si lo llevara el diablo.

-¡NO! Maldita sea – su voz Salió como un graznido al ver un cuerpo tendido, se llevó las manos a la cabeza, su rostro era la completa definición de miedo, su mente era una caos pues era como si miles de voces gritaran posibilidades de lo que estaba pasando al mismo tiempo y en cuanto vio a Eren a un lado, sujetado a esa biga, comenzaron a brotarle lagrimas mientras corría hacia él. -¡EREN! ¡EREN!— Grito Grisha pero no consiguió que el chico reaccionara. Tomo su rosto y lo sacudió un poco, no sabía qué hacer, había visto tantas cosas a lo largo de su carrera pero esto era algo indescriptible, solamente no lo podía creer. Miro a los lados, como si las paredes tuvieran una respuesta pero solo vio lo que parecía ser vomito a un lado de su hijo.

"vomito"

Regreso su vista a su hijo, le levanto la cara y lo observo.

"piel amoratada"

Acerco su oreja a el pecho de Eren.

"pulso débil"

Miro su pecho.

"respiración rápida"

Toda esa valoración ocurrió en segundos y TENIA UNA IDEA! Rápidamente desato a Eren y se lo echo en un hombro y salieron del sótano, estaba bien, su hijo estaba bien, bueno, aún estaba Eren con él. Saco a Eren de la casa y lo recostó al frente sobre el césped, saco su teléfono, marco con una histeria increíble pidió ayuda, de hecho, grito la dirección para que lo escucharan bien. El operador le dijo que ya estaba en camino la ayuda pero que no le colgara y que le respondiera lo que le pedía pero grisha no podía mantener la conversación, soltó el teléfono que cayó en el césped y entro a la casa nuevamente pero esta vez fue directamente a la cocina, se encontró con un escenario horroroso pero siguió en su búsqueda.

Si recordaba bien, lo que observo en Eren, esos síntomas eran de un envenenamiento y tenía que neutralizar el maldito veneno. No sabía con qué veneno en específico estaba tratando pero sabía que al menos no era uno muy grave, si se trataba a tiempo, y si no mal recordaba el carbón vegetal era un antídoto muy común en los envenenamientos y estaba seguro de que en la casa encontraría algo que le fuera útil. Busco en los cajones, la alacena, boto todo lo que le estorbaba hasta que encontró el antídoto en forma de pastilla. Salió disparado hacia donde se encontraba su hijo, se dejó caer a su lado y lo recostó en su regazo sin perder tiempo y sin ser muy gentil. Abrió la boca de Eren y metió una pastilla hasta la garganta del niño y este por inercia la trago, le dio todas las que estuviera y pidió a todo ser poderoso que estuviera escuchándolo, que no le quitaran a su hijo, a su niño, a su bebé.

Holaaaaa… pues aquí en siguiente capitulo

Comenten algo :c no sé, lo que creen que pasara o algo :V