Hola a todos! Como sorpresa de navidad quería traerles el ultimo capitulo de este año, agradeciendo a todos por su amplio apoyo durante todo el año y mis humildes historias, quería desearles lo mejor para este 2018. Así que espero que disfruten este capitulo que simplemente quería subir por navidad!


Capitulo 19

Perdonarse a si mismo

Residencia de Saori

Esa mañana Saori había despertado temprano como siempre, pero esta vez mas motivada, pues Saga estaba a su lado, le había hecho mucha falta. Aquel replicador había sido pésimo, solo los engañaba con su apariencia y eso era algo que la chica se recriminaba aun ¿Cómo era posible que no se hubiera dado cuenta antes? Es decir, no tenía las cualidades de Saga, el gemelo era muy distinto, sin embargo, su mente se había engañado creyendo que algo raro sucedía con el después de lo de Laika.

El brazo del gemelo rodeaba su cintura mientras dormía, al menos parecía tranquilo. Con mucho cuidado lo movió para no despertarlo y pronto se encaminó a la cocina a preparar el desayuno.

Cuando la chica se fue, Saga abrió los ojos, no estaba ni de cerca dormido, solo fingió que lo hacía para no preocuparla, pero lo cierto es que le quedaba mucho tiempo de insomnio. Suspiro más que exhausto, como deseaba descansar, pero eso era tarea imposible, por ahora solo esperaría unos minutos más para que Saori no sospechara y luego se levantaría como si nada.

Saori paso por la sala donde Aspros aun dormía a pierna suelta, la chica sonrió al ver el parecido entre padre e hijo, eran prácticamente iguales. Negó con la cabeza, divertida y siguió con su camino hacia la cocina.

Preparó el desayuno con calma y pausadamente tomándose su tiempo, ahora que todo había acabado podían darse el lujo de respirar al menos un poco. La chica preparo huevos con tocino, pan y una que otra cosilla adicional. También hizo un café que logro despertar a Aspros, porque cuando Saori volvió a la sala, lo encontró sentado en el sofá restregando su rostro con las manos.

―Buenos días— saludo la chica con una sonrisa—¿Dormiste bien? —

Aspros volteo sorprendido no se había dado cuenta de su presencia por lo que no pudo reprimir un bostezo.

―Lo siento― se disculpó— y sí, creo que no había tenido una noche de sueño como esta, estoy… excelente…—

Saori se acercó a él entregándole una taza de café mañanero, él le agradeció y ambos bebieron en silencio.

—¿Cómo esta él? — pregunto el padre de los gemelos

Saori termino de beber un trago de café y respondió— Despertó muy temprano, estaba desorientado, pero no te preocupes, logro calmarse, está bien ahora, creo que solo necesita descansar—

Aspros asintió complacido parcialmente, le alegraba que su hijo estuviera bien, pero eso no quitaba el hecho de que no pudiera acercarse a él, lo cual lo tenía visiblemente incómodo y hasta algo decaído.

—Eso está bien… es una buena señal, sanara pronto…—fue lo único que dijo

Saori asintió— Lo sé, pero creo que su problema es más psicológico, deberías intentar acercarte un poco—

Aspros le desvió la mirada— No creo que sea correcto, a pesar de todos mis intentos y aun si le dije aquello en el bosque, no creo que vaya a aceptarme por ello—

Saori hizo una mueca de comprensión, Saga era terco y orgulloso, no la tenía nada fácil

― Si, pero no pierdes nada con intentarlo—lo animó ella

El hombre sonrió y suspiro cansado—Saori, hice mucho daño, estoy al tanto de mis errores y comprendo a mi hijo a la perfección, no puedo obligarlo a quererme, así que con saber que está bien, a salvo, contigo, creo que es suficiente si mi muchacho es feliz así, eso está más que bien para mí—

—Pero le dijiste que…—

—Lo que le dije es cierto—interrumpió Aspros— No voy a dejar que nada les pase, no lo dejare solo nunca más …y, de hecho, creo que he dormido tan bien porque sabía que mi hijo estaba aquí conmigo y a salvo. Lo que quiero decir, es que…lo quiero, de verdad, pero porque lo quiero no puedo obligarlo solo déjalo ser…estoy bien así…—

Saori estaba muy sorprendida, no porque no supiera que Aspros quería a Saga, sino que se lo confesara de esa forma tan real y sentida, el hombre realmente quería recuperarlo, pero no terminaba de dar un paso para ayudarse.

—Entiendo, se nota que cuando hablas de ellos lo haces con orgullo— Saori recalco

—Lo hago, y es que no puedo evitar sentirme orgulloso al ver los hombres de bien en los que se convirtieron mis pequeños…es…una lástima…que…ella— dijo sin completar la frase

Saori hizo una mueca triste, recordaba lo que Saga le había contado sobre Helena

―No te preocupes…sé que tarde o temprano tendrás una oportunidad, ya ves, creías que Kanon te iba a odiar por siempre y no fue así, solo necesitas darle más tiempo a Saga―intento darle ánimos

Aspros asintió resignado—Si las cosas siguen como van, creo que un día de estos me mataran allá afuera y me iré sin haber hablado con él, sin decirle lo…orgulloso que me siento de ambos, entre otras cosas—

Si, Aspros estaba especialmente sensible ese día, porque ya se había extendido demasiado hablando con Saori que poco o nada tenía que ver en su relación con los gemelos, pero ella le hizo ver un par de cosas y reafirmar su paciencia…

Saori sonrió terminando su café, tomo ambas tazas vacías con intenciones de llevarlas a la cocina. Cuando caminó observo que Saga venía a paso lento desde el pasillo, tenía cara de somnoliento, la chica le regalo una sonrisa y le hizo una señal para que la siguiera a la cocina.

Comenzó a lavar ambas tazas, Saga le siguió y se paró a su lado.

—¿Cómo dormiste? — le pregunto ella de buen humor

Saga hizo una mueca—Mas tranquilo porque estoy aquí…— era mitad verdad mitad mentira. Se sentía aliviado de estar junto a ella, pero en realidad no había dormido nada de nada

—Me alegra…estarás mejor, ya verás— le dijo prestando atención a su trabajo

Saga suspiro cansado, pero no se amargaría más, así que la tomó de la cintura abrazándola por detrás mientras ella continuaba lavando las tazas. Aparto un mechón de cabello para besar el cuello de la chica que se inclinó hacia un lado para facilitarle el trabajo.

—Te extrañe…como no tienes idea…— susurro el gemelo en su oído

Que se supone que debía contestarle… ella no se dio cuenta del cambio, tampoco hizo algo por averiguarlo y cuando por fin se decidió, termino desconfiando de él de la peor forma. Así que simplemente acaricio las manos del gemelo para luego entrelazarlas sobre su cintura.

—Vamos a desayunar ¿quieres? — le dijo en tono cariñoso—Hice tocino, tu favorito—

Saga sonrió dándole un último beso antes de separarse de ella—Quiero…pero…—

La conversación de ambos se detuvo cuando escucharon el timbre de la puerta, Saori frunció el entrecejo, generalmente no tenía visitas, no era muy temprano, en realidad estaban a media mañana. Le tomo la mano a Saga y lo arrastro hasta la sala donde padre e hijo se observaron al encontrarse.

El gemelo gruño y desvió la mirada de inmediato y Aspros ladeo la cabeza mirando a otra parte. Saga estaba bastante confundido, esa mañana, después de esperar que Saori no sospechara en un tiempo prudencial, se había levantado directo a ver a su chica.

Recordó que apenas se vio en el espejo, estaba sanando a paso lento, y las heridas se veían bastante feas todavía, aunque no sentía mucho dolor. Sin embargo, al salir de la habitación mientras caminaba por el pasillo escucho que Saori hablaba animadamente junto a otra voz, una que reconocía como el desagradable de su padre. Gruño cual león, fastidiado y pensó varias excusas, pero finalmente mejor se iba a retirar.

Aun así, cuando dio medio paso y se percató del tema que hablaban, a Saga le sorprendió mucho escuchar todo lo que Aspros le contaba a Saori y lo que pensaba de ellos, de sus hijos. Siempre imagino que Aspros era un mentiroso, en realidad le parecía falso todo lo que le decía a Kanon y a estas alturas creía a su hermano un idiota por alabarle todas sus acciones.

Para Saga no era nada fácil aceptar a su padre, porque veía su propia tortura, porque nunca lo había tratado, porque le parecía un aprovechador, pero más importante, porque si él hubiera estado presente en sus vidas, muchas de sus desgracias se habrían evitado. Aquel análisis lo hacía sulfurar de rabia, así que se quedó ahí en el pasillo, escuchando lo que ambos decían.

Se paso la mano por el rostro considerando que tal vez había sido un tanto injusto, pero le dolía, el pasado le dolía demasiado y no podía olvidarlo. Aun así, aquellas palabras concordaban con sus acciones, pues había estado bastante ido y desorientado cuando Aspros lo encontró en el bosque, pero escucho y entendió perfecto lo que el hombre le había dicho.

Aspros no lo abandonó y lo obligo a dejarle ayudar a pesar de todos sus desprecios. Así que ahora tal vez debería reconsiderar su posición. Pero mientras tanto, lo iba a ignorar al menos hasta que ordenara sus ideas, y así sucedió, le desvió la mirada de inmediato. Mas aun, cuando observo a aquella figura entrar por esa puerta, una que era idéntica a el mismo. Kanon…

El menor alzo las cejas al percatarse de la presencia de su gemelo, Saga estaba… demasiado descuidado. Pero lo que más le sorprendía era la delgadez de su hermano. En tantos años solo una vez lo vio ponerse así de delgado y aquello fue por la muerte de Helena. Pero ahora, Kanon se preguntaba, que desgracias habría vivido Saga como para estar en ese estado.

—Saga…— dijo Kanon acercándose. El muchacho venía acompañado de Laika, así que soltó la mano de su chica para recortar la distancia sin poder evitar abrazarlo con brusquedad

Saga hizo una mueca, pero paso su brazo entre el hombro y el cuello de su gemelo, apretándolo.

El gemelo mayor siseo ante el apretón— Despacio Kanon…—le dijo con una mueca

—Es tu maldita culpa, pensé que estabas muerto—

—Todavía no te voy a dar el placer…— le dijo divertido

—¿Qué diablos te paso? Ve como estas, un queso tiene menos agujeros y … ¿te metiste a vegetariano? Mírate, estas en los huesos— gruño Kanon

—Exagerado… creo que solo son un par de kilos tal vez un poco más, y… luego te digo…bueno como sea— le contesto Saga inseguro

—¡Cuñado! ― Salto Laika de pronto y lo abrazo, Saga gruño fastidiado por la molestia en su cuerpo, pero le devolvió el gesto

―Que bien que mejoraste, si no quien soportaría a Kanon…—le dijo con una media sonrisa que rápidamente se borró al ver la reacción de los demás

Habían olvidado todo aquel asunto, pero Kanon quería preguntarle aquello a su hermano, ahora que conocían la verdad sobre los replicadores una duda rondaba por su mente.

Carraspeo un poco para evitar la incomodidad del momento, había muchas cosas que Saga no sabía.

―¿Qué?― pregunto el gemelo mayor alzando una ceja, evidentemente confundido

—Nada…―respondió rápido Kanon, le preguntaría, pero no delante de todos— Tienes que hacer ejercicio de nuevo, estas hecho un desastre, Saori no va a estar complacida— Bromeo cambiando de tema

Saga no le compro la idea, pero usualmente le entendía esa forma de cambiar el tema, su hermano quería hablar con él, a solas, por lo que le siempre le seguía la corriente.

—Serás idiota, no estaba de vacaciones—gruño mientras se cruzaba de brazos

Kanon carcajeo, era bueno tener a su gemelo de vuelta y saber que aún se entendían a la perfección lo reconfortaba.

―Bueno, bueno― interrumpió Saori ganando la atención de todos―¿Ya desayunaron? Porque nosotros no…—

Laika y Kanon se miraron y negaron a la vez, Saori les hizo una seña para que todos le acompañaran a la cocina llevándose de la mano a Saga, de esa forma todos podrían desayunar juntos.

Saga observo de reojo a su padre mientras comían, lo hizo muy discretamente. A estas alturas ya le dolía la cabeza de tanto pensar, estaba muy confundido porque él ya tenía una visión sobre Aspros tan definida que le era simplemente imposible cambiarla ¿Qué se supone que debía hacer ahora? Al final Kanon había tenido la razón.

Y no solo eran aquellas palabras que había escuchado de Aspros esa mañana, sino sus acciones. Por más que intentaba no podía dejar de recordar lo que le había dicho en el bosque, pese a su terquedad, su mala conducta y su grosería, aquel hombre no lo dejo solo en ningún momento, le salvo el cuello y luego lo mantuvo seguro. Porque así fue como Saga se sintió ese día, seguro…Sin poder evitarlo, su instinto le decía que con su padre estaba protegido y fuera de peligro.

Gruño bajito, se sentía confundido.

Para traerlo de regreso a la realidad Kanon carraspeo antes de hablar― ¿Vas a comerte eso?―

Saga respingo mientras jugaba con su tenedor y revolvía la comida, se encogió de hombros sin dar mucha importancia al juego de Kanon.

―Eso creo…—

El gemelo de pronto se trasladó a sí mismo a aquel lugar tan horrible en el que había estado los últimos días. Para el, tan solo imaginarlo lo hacía sentir en realidad como que estaba ahí, casi podía oler el sitio, percibir el frio y sufrir con la sensación de claustrofobia.

Flashback

Recordó algo importante, y es que, tenía mucho tiempo sin probar bocado. Los miserables bollos de pan o cualquier otro alimento que aquellas bestias humanas llamadas cazadores solían darle, se las cedía sin ningún inconveniente a Shaina. La porción que les daban para los dos era bastante ínfima y con mucha suerte haría que el estómago de uno de ellos al menos dejase de quejarse, por ello, el gemelo consideraba que era ella quien necesitaba el alimento.

Shaina se negó numerosas veces a no compartirlo, hasta que él por fin se lo explicara:

―Entiende que no lo necesito…— le había dicho la última vez que insistió

—Nadie puede sobrevivir de esa forma Saga, no seas terco—le había reclamado ella

En un gruñido el gemelo se había acercado peligrosamente a ella― Ningún humano sobrevive, eso te hace a ti una víctima y a mí un sobreviviente, te recuerdo que no soy humano—termino de acotar haciendo brillar sus ojos

Shaina calló, simplemente por el hecho de que él había ganado la razón, pero ella no quería sentirse culpable, además, no era para nada justo.

—Yo, en todos mis años, he pasado meses sin comer, pero tú, necesitas alimentarte, porque cuando salgamos de aquí, quiero que tu camines con tus propios pies y no sea yo quien tenga que llevar tu cuerpo helado a los brazos de Milo por una simple disputa tonta como esta— sentenció crudamente

Shaina no dijo nada más, lo vio voltearse y sentarse en su esquina favorita, tal vez él tenía razón, y si insistía de esa forma, no era como si pudiera luchar contra él.

―Gracias…— fue lo único que murmuro

Saga negó con la cabeza— Esfuérzate en sobrevivir, esto apenas comienza—

Ella asintió y tomo asiento junto a él mientras apenas tomaba un bocado de pan

El gemelo la observo de reojo, la chica era necia, pero sabía que incluir a Milo en la ecuación funcionaba bien, así que por ahora se sentía victorioso, al menos no tendría que preocuparse de que la chica muriera de hambre.

Ciertamente, tenía experiencia en el arte de sobrevivir sin comida, lo único que no le había dicho a Shaina era que mientras se mantuviera sin alimentarse en su forma de lobo, estaría bien. Lástima que no pudiera transformarse en ese hueco…

Fin del flashback

Por eso su estómago se negaba a comer más de dos bocados, no se alimentaba en su forma humana desde hace varias semanas, por su condición había sobrevivido, pero aquello explicaba bien su pérdida de peso y falta de apetito, no quería nada.

Saori apretó la mano que los entrelazaba a ambos y Saga la observo con atención despertando del letargo que el mismo había creado. Volver a la normalidad no sería nada sencillo, pero tenerla a ella ahí, siempre hacia la diferencia.

Mas tarde, Saori y Laika charlaban animadamente, Aspros estaba enfocado en una llamada que al parecer venia de su hijo menor, mientras que Kanon aprovecho para arrastrar un poco más lejos a su hermano y hablar solos.

Saga observaba de reojo a Aspros con algo de curiosidad y confusión a la vez, seguía pensando lo mismo de hace un rato y no podía parar de darle vueltas al asunto. Kanon llamo su atención con un par de chasquidos con los dedos

―¡Hey! Préstame atención— reclamo el menor

Saga le dirigió la mirada a su gemelo sin mucho apuro y sin pronunciar una palabra

―¿Qué estás viendo? ¿vas a hacerle otro reclamo a nuestro padre? — siguió Kanon

―Así es como lo llamas ahora…padre…― dijo mientras rodaba los ojos con ironía― Y si así fuera ¿qué? ― le retó

Kanon gruño y apretó un puño— Podrías al menos dejarlo en paz, si no lo quieres está bien, pero déjalo tranquilo, no necesita de tu odio en su vida— Saga iba a responderle, pero Kanon observo que no estaban yendo a ninguna parte así que lo interrumpió— Olvídalo, no te traje para hablar de él, quiero saber ¿Cómo estás? —

Saga frunció el entrecejo al verse interrumpido, pero desistió de inmediato cruzándose de brazos— Estoy bien, Kanon…en una pieza todavía—

—¿Por qué lo haces tan difícil? A mí no puedes engañarme, somos gemelos Saga y son 215 años conociéndonos, me sorprende que aún lo intentes— gruño Kanon

Saga se pasó la mano por la cara fastidiado, realmente no tenía ganas de discutir con nadie, pero ciertamente, él era su gemelo, aunque no lo dijera en voz alta, Kanon ya sabía lo que sentía.

—Estoy…bien, no excelente, ni…normal, pero bien al fin…estaré mejor, si es lo que te preocupa— dijo el mayor desviándole la mirada

—Estas mintiendo de nuevo Saga o al menos no me estás diciendo todo ¿Qué fue lo que paso ese día?― Kanon quiso saber, necesitaba no solo verificar que Saga estaba bien, sino que el asunto de Laika le daba vueltas en la cabeza

Saga gruño disgustado, no quería hablar de eso, ni de nada en realidad, y odiaba cuando Kanon se ponía de ese intenso porque no había nadie quien pudiera detenerlo de preguntar tanto. Así que se dispuso simplemente a contarle lo que sucedió esa noche.

—Estabas con Shaina, entonces…— Kanon se quedó callado, pensando y recordando, mientras tanto su gemelo le miraba curioso

―¿Qué pasa Kanon? Ahora eres tú el que no habla completo, desde que llegaste has estado así, dime… ¿Qué te preocupa? ―

Kanon casi estaba pálido, y le había prestado poco y nada de atención a Saga, porque para él, ya había una respuesta, una que se había temido desde que supo que Saga estaba desaparecido.

Saga le apretó el hombro para llamar su atención, de pronto sentía una pequeña angustia en su pecho que no era propia de el― ¿Kanon?―

Su gemelo lo observo, estaba helado, trago saliva con dificultad y Saga lo miro preocupado— Dime algo hermano… tu… convertiste a Laika…es decir, ¿te dio tiempo? Antes de que…sucediera todo—

Saga frunció el entrecejo completamente extrañado de que le llamara "hermano" generalmente no lo usaba, mientras que aquel gesto de Saga fue más que suficiente para que Kanon palideciera y se llevara una mano al rostro.

―No Kanon, recuerda que yo lo haría por la mañana, estaba bastante agotado ese día y yo…—

—Me lo temía…— interrumpió Kanon

Saga seguía muy confundido y comenzaba a dolerle la cabeza de tanto dar vueltas

—No entiendo Kanon, por qué te preocupa, Laika está bien ¿no? Es decir, ella no necesito de mi para sobrevivir…—

—En eso te equivocas… —Saga frunció el entrecejo de nuevo— Te apuesto que no lo notaste, imagino que aun estas…distraído supongo… pero Laika, ella… ahora es uno de los nuestros— confeso Kanon

El gemelo volteo instintivamente hacia la chica, enfoco todos sus sentidos en ella, Kanon tenía razón, la chica no era humana.

Una cosa era que Saga tuviera que tolerar el hecho de tener que convertir a la chica él mismo, y otra muy diferente era que ahora Laika fuera un lobo sin que hubiera sido el propio gemelo quien lo hiciera, porque eso simplemente la hacía de otra manada, propiedad reclamable de otro lobo.

Así que ahora el rostro de Saga estaba completamente serio, se llevó una mano a la cara para liberar la frustración que sentía.

—Se lo que estás pensando Saga, créeme que en 5 minutos estudie las posibilidades y lo que esto significa― Kanon dijo con palabras atropelladas

―Dime ¿qué vamos a hacer? ― Kanon respingo sorprendido ante la pregunta de su gemelo

―¿Qué vamos a hacer?―repitió Kanon incrédulo― Pues no tengo idea, pero eso que estás pensando no lo voy a hacer, no puedo…—

Saga rasco su nuca frustrado mientras chasqueaba entre dientes— ¿Crees que no lo sé? Además, es muy arriesgado, pero quiero que estés consciente de que, en cualquier momento, puede dejar de ser tuya—

—¡No estamos hablando de un objeto! — Kanon alzo la voz, furioso y los demás que compartían en la sala voltearon hacia ellos

Laika frunció el entrecejo levemente, algo confundida y Saori les observo preocupada, ambas con intenciones de ir hasta ellos

Saga les hizo una seña con la mano indicando que él se encargaría de la situación, Kanon resoplo molesto e indignado. El mayor de ellos tomo al otro por el brazo y lo arrastro mucho más lejos casi hasta una de las habitaciones, cuando ambos estuvieron lo suficientemente distantes de los demás Saga lo soltó con brusquedad.

—¿Quieres que ella se entere? Deja de ser tan impulsivo Kanon, solo empeoraras las cosas— gruño el mayor

Kanon apretó sus puños y respiro profundo—No me gusta lo que estas insinuando…—

—No estoy insinuando nada Kanon, es así, en el momento que otro lobo, específicamente el que la convirtió quiera venir por ella, podrá hacerlo, porque es suya…—

Kanon estaba furioso, empujo a Saga contra la pared, pero este no se inmuto. Toda la rabia del gemelo menor era porque sabía que su hermano tenía toda la razón.

—Solo quiero que lo sepas Kanon, pero eso no quiere decir que no haremos algo al respecto, se lo que ella significa para ti—

Kanon froto su rostro con ambas manos, estaba haciendo todo mal al pagar su frustración con su gemelo, por el contrario, tenían que buscar una solución.

—Saga, si no fuiste tú ¿Quién carajo la convirtió? Y lo peor de todo, bajo nuestras narices— gruño Kanon

—No tengo la más mínima idea, pero… tratemos de llevar las cosas con calma, si nos desesperamos no lograremos nada—

Kanon vio en los ojos de su hermano algo familiar, liderazgo y determinación, pero también ocultaban algo más, Kanon no sabía exactamente que, sin embargo, ahí estaba.

—Solo cuídala, Kanon… está atento a todo y a todos, antes de llevarse a Laika vamos a negociar, y si no, pues… encontraremos la manera de hacerlo entrar en razón—

Aquello calmaba al gemelo menor, se sentía tranquilo por ahora y de hecho ya no quería seguir hablando de eso.

—Oye…quería…preguntarte algo, pero… sin que te enojes— propuso Kanon en tono inocente

Saga entrecerró los ojos y se cruzó de brazos—Depende de tu pregunta, eres muy imprudente—

Kanon casi hizo puchero—Exagerado, tu eres muy amargado…pero ya en serio, quería preguntártelo— Saga alzo los hombros en señal de que podía continuar— Saga…desde que te vi esta mañana, he notado que hay algo… extraño, entre tú y papá—

Como era de suponerse, Saga frunció el entrecejo evidentemente incomodo por la pregunta

—Eres muy imprudente Kanon— gruño fastidiado

—Anda, respóndeme ¿Qué pasa con él? ¿vas a terminar de sentenciarlo o algo así? — Kanon siguió con sus preguntas

—Deberías dejar este tema, por la paz— volvió a gruñir el gemelo mayor mientras caminaba para volver a la sala

—Espera, no crees que ya es tiempo de que lo perdones— Kanon siguió porque extrañamente su hermano no había reaccionado como siempre, con gritos, reproches e insultos hacia el

Saga se detuvo repentinamente, iban por el pasillo, Kanon detrás de su hermano dejo de caminar al igual que él. Podía ver la espalda tensa de su gemelo y fue sorprendido cuando este sin voltearse lo miro sobre su hombro

—No sé si perdonar es la palabra exacta… pero…tal vez sea menos incisivo ahora, quizá…— dijo encogiéndose de hombros— quizá le dé una oportunidad…—

Kanon se quedó helado, y observo a su gemelo volver a la sala junto a Saori, ella le sonrió, aunque aún se veía algo preocupada, pero Saga le regalo un beso en la mejilla para tranquilizarla. El gemelo menor asintió para sí mismo, si bien no era la declaración de una relación entre padre-hijo, aquellas palabras le daban un poco de esperanza, era una oportunidad para Aspros que finalmente se había ganado.

El gemelo siguió el mismo camino y se sentó junto a Laika que le dirigió una mirada curiosa, el sonrió y acaricio su mejilla para que no se preocupara. Al menos las cosas mejorarían poco a poco.

Profundidades del Bosque Ariccia- Cuevas bajas

El muchacho yacía sobre su pecho, completamente inconsciente, sus cabellos azules brillosos por el resto de sudor que hacía gala en cada parte de su cuerpo. Se veía completamente derrotado, exhausto y sin un ápice de energía, tal vez como humano normal no se levantaría en días. Pero no ahora que oficialmente era un lobo hecho y derecho.

Alexander sabía que era así, lo había visto con sus propios ojos y aquello había sido el recordatorio de lo mal que el mismo la paso en esos momentos, sin embargo, creía que Ikki era afortunado pues al menos pudo tener compañía en tan horripilante momento.

El heredero de la familia Solo no había dormido nada, simplemente se quedó atento a su nuevo compañero cuando por fin había caído derrotado. El mausoleo aún estaba helado con el frío de la noche, las rejas que los separaban anteriormente estaban destrozadas―cortesía de Ikki— Y el ambiente, a pesar de que ya estaban alrededor del mediodía, seguía siendo lúgubre como la noche.

El joven Ikki había demostrado una fuerza inmensa, digna de un lobo alfa ―que tal vez algún día podría ser— no había duda alguna de que su creador era Saga, la potencia con la que el muchacho lo había atacado era enorme, incluso para Xander, que ya era un poco más experimentado, le fue difícil contenerlo, la mayor prueba estaba en esas rejas de titanio que contuvieron a muchos de su especie alguna vez.

Xander respiro profundo y coloco ambas manos detrás de su nuca en forma relajada, recostando su espalda en la pared de tierra. Se sentía algo nostálgico, tranquilo, pero aun así emotivo.

—Si tan solo… — pensó en voz alta— No, jamás habría podido ser…— susurró

Y es que el joven Solo siempre se preguntó ¿Qué habría cambiado? Si Julián hubiera estado ahí, si lo hubiese sabido desde el principio ¿lo habría matado? No, no lo creía capaz de matar a su propio hermano, aunque las leyes de los cazadores así lo exigieran.

Tal vez lo hubiese desaparecido del mapa, un nuevo nombre, una nueva vida…

Pero lo que realmente le hubiera gustado era que Julián lo supiera, lo apoyara y estuviera ahí el día en el que se convirtió por primera vez…

El sonido de unas piedritas cayendo y la tierra rascarse, llamo su atención alejándolo del tren de pensamientos en el que se había sumergido. Ikki se movía con cuidado y lentitud, Xander se acercó curioso, listo para ayudarlo.

Ikki abrió los ojos y ladeo la cabeza hacia su compañero intentando mirar arriba, pero solo veía su figura borrosa. El rostro de Ikki delataba todo lo que había sufrido la noche anterior, el dolor más grande que había enfrentado, la ansiedad más asfixiante y el miedo más terrible que había sentido en toda su vida.

—Veo que estas bien— Xander le comento juguetón

Ikki parpadeo un par de veces y recostó de nuevo la cabeza en la tierra, exhausto.

—Define bien…—

Xander sonrió alegremente— Pues estas bien, en una pieza, vivo y no mataste a nadie, yo lo considero una victoria— dijo emocionado

Ikki gruño tratando de colocarse sobre su costado, todo el cuerpo le dolía todavía, esa sensación no había pasado, aun podía escuchar sus huesos crujir.

—Supongo que está bien… entonces…— suspiro cansado el mayor

El joven Solo ladeo la cabeza— Tenemos que irnos Ikki, ha habido mucho movimiento aquí afuera desde anoche, no sé qué sucede, pero tenemos que volver a casa con la manada—

El muchacho le observo con detalle, Xander estaba preocupado así que lo mejor era seguirlo, además, después de todo el chiquillo se había mantenido fiel, lo ayudo, lo cuido y no falto a su promesa, nunca lo abandono, a diferencia de su propio creador que a estas horas todavía no le veía la cara.

―Espera, voy a quitarte las cadenas— el más chico se acercó con una sonrisa dispuesto a liberarlo

Finalmente, Ikki comenzó a levantarse de a poco gimiendo con cada movimiento ¡Que dolor más horrible!

—Despacio, tus huesos aun no sanan por completo, necesitas descansar— Xander explico mientras pasaba el brazo de Ikki por encima de sus hombros

Ikki guardo silencio y se dejó ayudar, terquear ahora no serviría de nada, además Xander se había convertido en su amigo, jamás olvidaría lo que hizo por él y pensaba pagárselo.

Los dos adolescentes caminaron con cuidado por todo el bosque Ariccia hasta acercarse finalmente a casa donde Shun les esperaba angustiado y al borde de la locura. Xander sonrió satisfecho, por fin todo había terminado.

Continuara...


Bueno espero que les haya gustado este ultimo capitulo del año! En verdad espero que la pasen muy bonito junto a su familia y amigos, les deseo lo mejor para este año 2018 y saben que siempre pueden contar con esta humilde escritora, también espero continuar esta historia y también traerles nuevos proyectos en los que estoy trabajando desde hace un tiempo ya, nuevas historias de diferentes géneros y con varios protagonistas. En fin espero que este 2018 sea de excelentes historias en este portal y que por supuesto contribuyamos todos a la humildad y el respeto, recuerden que no todos pensamos igual pero siempre debemos respetar nuestra diferencia de pensamientos. Finalmente les deseo un maravilloso año 2018 Besos a todos y Feliz año!

Les desea!

Radamanthys'Queen