Hola mis queridos lectores, aquí les traigo el primer capitulo de año, si señor! espero que les guste y que me cuenten que tal les fue en estas navidades. Feliz año para todos y espero que sea super exitoso!
Este capitulo es laaaaaaaaaaaaaaaaaargo y extendido ¿por que? porque es regalo de navidad y sentí que se los debía, son como dos capítulos en uno, espero que no les moleste :3
Capitulo 20
Reconciliaciones y ¿Celos?
Días después…
Finalmente, con la recuperación parcial de Saga, el regreso de Shaina y la mejora de Ikki, todos estaban reunidos en casa de los gemelos o al menos el grupo de siempre. Apenas se habían saludado, pues insistieron en comenzar una conversación acerca de lo que había sido el desastre de los replicadores, sus consecuencias y lo alertas que debían estar ante cualquier otro peligro.
Dada esa reunión por terminada, lo demás fue prácticamente una celebración, a pesar de todo lo sucedido, aquello era otra victoria para los lobos.
Aioria y Marín reían junto a las demás parejas, Aspros, Dohko y Shion seguían comentando seriamente y los más jóvenes se distraían con la comida que había en el lugar. Por otro lado, Mu estaba apartado de los demás junto a la chica que había llegado con Shaina, que, tras los días pasados explicaron el problema por el cual pasaba la muchacha.
Mu había sido considerado con ella porque desde que la vio supo que no era una mala persona, así que ahora, aparte de brindarle su hospitalidad en casa, también le proponía su amistad y la de sus compañeros, quería integrarla al grupo para que de esa forma se sintiera un poco mejor. Sin embargo, aquello no era sencillo, Elizabeth era tímida y brillante, pero muy introvertida.
―¿no quieres ir?―Mu le pregunto ladeando la cabeza y ella negó con la cabeza suavemente―Esta bien entonces, nos quedaremos aquí…—
Elizabeth trataba por todos los medios de sobrevivir a aquella reunión, por una parte, estaban Shion, Dohko y Aspros a los que sentía como si en cualquier momento fuesen a regañarla o a sacarla a patadas de ahí, luego estaban los muchachos, los gemelos parecían no tener mucha curiosidad, pero Aioria y los demás parecían devorarla con la vista, como si quisieran caerle a preguntas y luego burlarse.
No, definitivamente no entablaría conversación con ellos.
—Oye…sé que son feos y bastante necios, tal vez inmaduros, pero no son tan malos, créeme— Mu le dijo como si adivinara sus pensamientos— Si así fuera, no serían mis amigos—
La chica pareció levantar la mirada para prestar atención a Mu, no se sentía cómoda ahí. El hijo de Shion mientras tanto, buscaba la manera más sana de integrarla al grupo porque sabía que en cualquier momento Aioria se lanzaría cual felino curioso a interrogar a la pobre muchacha, sin mencionar a Milo que también la atosigaría con sus comentarios. Si, era mejor que ella se acercase por las buenas.
Sin darse cuenta de cuando sucedió, Shaina fue la que se acercó primero, de manera calmada y con una media sonrisa.
―¿Qué hacen aquí tan solos?― dijo la chica con su usual picardía
La chica se sonrojo furiosamente y Mu se puso algo colorado.
—¡Shaina! ¿ves lo que logras? Es… lo que quiero decir, es que la señorita no le apetece reunirse con ustedes y yo no iba a dejarla sola—
—P…pero no hay problema…digo… eh…si quieres ir con ellos—hablo la chica rubia
Shaina negó con la cabeza― Claro que no, tu nos ayudaste a Saga y a mi ¿recuerdas? —Elizabeth prestaba atención con ojos sorprendidos―Estoy muy segura de que Shion y los gemelos no te dejaran ir, aquí ya tienes un lugar Elizabeth—
La muchacha respingo hacia atrás, sorprendida, nunca pensó que un montón de desconocidos la aceptaran así nada más. Paso saliva mientras veía alternadamente entre Mu y Shaina.
—Gr…gracias…yo…—
—No tienes que decir nada, eres una víctima más de todo esto, anda, vamos a conocer a los chicos— Le dijo Shaina arrastrándola de un brazo
Mu sonrió mientras veía a las chicas interactuar, estaba contento de que todo estuviera bien a pesar de lo que habían vivido. Las siguió de inmediato.
…
Un poco más allá, Saga había arrastrado lejos a Saori desapareciendo del grupo y de la socialización que había ahí. Se sentía mejor físicamente desde que llego y aunque seguía sin poder dormir, Saga trataba de mantenerse tranquilo y de buen humor. Arrastró a Saori hasta el patio por el simple hecho de que quería estar a solas con ella, le hacía falta, la necesitaba, la chica siempre lo calmaba, lo mantenía alineado, y porque simple y sencillamente la amaba, ahora más que nunca la quería a su lado ¡Había estado mucho tiempo sin ella!
—¡Saga! — se quejó la chica entre risas mientras era arrastrada por el gemelo que también sonreía
Una vez lejos de los demás la atrajo hasta acortar la distancia con ella, coloco la mano en su mejilla mientras acercaban sus rostros.
—Entiende, no te voy a dejar ir… — Saga acercó sus labios a los de ella en un beso bastante pasional y profundo el cual Saori correspondió con gusto y encadenando sus brazos al cuello del gemelo
Las manos de Saga se posaron en la cintura de Saori acariciando sus caderas mientras se besaban, ella por su parte entrelazo sus dedos en el cabello azulado del gemelo continuando con el vaivén de sus labios. Cuando finalmente se quedaron sin aire ambos se separaron riendo de lo tontos que se veían así de enamorados.
Saga la tomo de la mano para que se sentara junto a él, ella recostó la cabeza en el pecho del gemelo que se sentía más que complacido por estar ahí junto a ella.
—Saga…— le llamo casi en un susurro
—¿Mmm?—
—Perdóname si no he sido muy demostrativa contigo...desde que volviste, me refiero…— Saga frunció el entrecejo, lo había notado, pero decidió no presionarla
—¿Vas a decirme lo que te tiene así? —
Ella agacho la mirada soltando un suspiro— Preferiría no arruinar el momento―
El apretó su agarre, apegándola más a su pecho— Sera cuando tú quieras, no me importa mucho, solo quiero que estés bien― Dijo mientras besaba su frente―Sabes que yo…siempre voy a ser incondicional a ti, lo sabes ¿verdad? —
Saori se vio obligada a retirar la mirada, era como si él supiera lo que hizo, cada palabra, cada gesto, le recordaba a ese error garrafal que según ella había cometido. Aquel era un peso enorme que cargaba sobre sus hombros, y aunque en un principio no quería arruinar el momento sintió como que finalmente debía confesarle la verdad. Saori ya no podía más con su conciencia, así que se levantó bruscamente sorprendiendo a Saga que la imito y se puso de pie también.
—¿Saori?— le llamo, extrañado
Ella se retiró en cuanto noto que Saga quiso acercarse, él se detuvo entendiendo que lo quería lejos, Saori lo miraba casi con dolor.
—Ya no puedo Saga, todos tus gestos, tus palabras, me hacen sentir que…no las merezco, que soy la persona más tonta del universo—
El gemelo ladeo la cabeza cual cachorro, confundido totalmente, cuando quiso decirle algo, ella lo interrumpió de nuevo.
—Cuando tu… no estabas, el replicador tomo tu lugar, era físicamente idéntico a ti… pero él…su personalidad, por más que lo intentó nunca logro parecerse a ti—
—No entiendo que…—
Ella interrumpió de nuevo—él parecía estar más molesto de lo normal, era egocéntrico y déspota, quería siempre tratarme a su manera, a todos en realidad―
Saga guardo silencio, había comprendido que finalmente ella quería contarle lo que pasaba por su mente.
—Pensé que por haber convertido a Laika estabas así, arisco e incisivo, los muchachos dijeron que eso era normal y por más raro que me parecía a mí, ellos seguían insistiendo en que esas cosas sucedían en tu mundo—
Saori tomó aire mientras jugaba con sus dedos para continuar con el relato. Se sentía avergonzada por tener que admitirlo, pero lo peor apenas venia
—Me acostumbré por poco tiempo a ese cambio tuyo, dije que debía tener paciencia acerca de tu actitud, así que cuando el volvió a tornarse cariñoso una noche, pensé que finalmente estabas mejor—
Saga no era ningún tonto, no por nada había vivido 215 años y ¡No había que ser un genio! Entendía lo que ella había querido decir entre líneas.
Se llevo rápidamente una mano al cabello rascándolo nerviosamente
—Dime que tú no…—
—No…—interrumpió ella—porque a pesar de que era cariñoso había algo que no me convencía y desde ese día que lo rechacé, comenzamos a discutir por todo—
En serio que el gemelo estaba furioso, tenía ganas de revivir al muerto solo para aniquilarlo de nuevo
―Finalmente un día, discutimos de nuevo y él… se fue, pero yo insistía en arreglar las cosas, así que…lo seguí y me arrepentí de haberlo hecho porque lo que vi, fue devastador— conto Saori
Saga estaba curioso y habló con rapidez— ¿Qué viste? —
—A ti… y a Shaina…—
El gemelo frunció el entrecejo y apretó los puños, estaba realmente sorprendido ¿Qué clase de mente enferma ideaba estas cosas?
—Como imaginaras, fue horrible, discutí contigo y con ella, les dije cosas terribles a ambos, incluso cuando Milo regreso, se entero fue por mí, él también fue herido—
—Eso explica porque Milo me mira así— susurro más para el mismo— ¡Pero no éramos nosotros Saori! no tienes que sentirte culpable por haberlo dicho—
—Para mí, si eran ustedes, mi mejor amiga y mi pareja, juntos, así que todo lo que dije si fue para ustedes―Saori suspiro y agacho la cabeza― Lo peor es… que jamás me pude dar cuenta de que no lo eran—
Saga chasqueo entre dientes, entendía lo que sentía, pero también sabía que no era su culpa, no le recriminaba nada.
—Eso quiere decir que no te conozco lo suficientemente bien Saga…que por más que hemos estado juntos sigo sin identificarte por completo, si yo soy tu novia, debería ser así… —
—Se lo que intentas, esto definitivamente no es tu culpa, así tenía que ser, es lo normal, lo común, joder Saori todavía hay gente confundiéndome con Kanon ¿Cómo rayos ibas a saberlo? El tipo era idéntico a mí, ni siquiera los muchachos que me conocen desde hace años pudieron saberlo, Kanon me dijo que incluso tenía mis cicatrices—
—Las tenía… pero esto me hizo darme cuenta de que tú y yo nunca comenzamos bien, que nunca tuvimos una amistad, y que jamás te he podido conocer a fondo—
Saga estaba confundido ahora por sus palabras y el tono en el que las decía ¿acaso quería salir de su vida? ¿Pensaba dejarlo?
—Saori... ¿qué intentas decirme? Porque si es por conocernos, eso tiene arreglo, si es porque te sientes culpable, eso también lo tiene, entonces ¿Qué es lo que quieres? —
Ella frunció el entrecejo levemente— No se trata de lo que quiera, Saga, se trata de que esta situación me hizo ver lo mal que vamos, es decir, te amo y eso lo sabes, pero seguir adelante con alguien que no puedo reconocer a simple vista, es insano―
Y continuó― No quiero que me malentiendas, esta es mi responsabilidad, tu no hiciste nada malo, por el contrario, soy yo quien tiene la culpa, quizá si hubiera reconocido a la perfección que no eras tú, esto habría terminado antes—
Saga se acercó pese a lo que ella quería, tomo su rostro con ambas manos observando cada detalle de sus perfectas facciones.
—Entonces… ya que no puedo convencerte de lo contrario ¿dime que quieres? ¿Qué es lo que necesitas para sentirte tranquila? Lo que sea estoy dispuesto a dártelo—
Ella podía sentir el cálido aliento del gemelo presionándola, ella sabía que, a pesar de que él no lo mostrara, se sentía herido, porque en el fondo entendía que Saori de alguna manera se alejaría de él. Por irónico que sonara eso.
—Necesito tiempo…quiero reflexionar, entender cómo este error ha cambiado nuestra relación y entonces volver para que tú y yo definamos lo nuestro— le dijo Saori con lágrimas en los ojos
Saga trago entero, aquello en el fondo lo sabía, como fuera terminaría alejado de ella. Deslizó sus pulgares por la mejilla de la chica, la tarde que parecía ir tan bien entre ellos se había acabado y con las palabras de Saori, Saga no quería ni imaginar lo peor de aquello.
Limpió sus lágrimas con los dedos y nuevamente beso su frente para luego mirarla a los ojos.
—Te dije que…voy a ser incondicional siempre, sé que esto necesitas hacerlo, pero no quiero alejarme así, no…de esta forma—
Ella puso sus manos sobre las de él tratando de apartarlas de su mejilla.
—Solo…unos días Saga, dame unos días, de esa forma podre pensar…―
― ¡Es que no entiendo que tienes que pensar! Nadie te culpa, yo no te culpo, lo que paso simplemente fue destino, entiende…— Saga alzo la voz porque se sentía bastante frustrado, no veía el problema en realidad.
—Entiende tú, Saga se trata de mí misma, de una cuestión personal, de un error que yo necesito afrontar, porque lo creas o no, no es la primera vez que esto me pasa—
Saga respiro profundo intentando calmarse, no quería pelear ni llevar las cosas a una discusión mayor, simplemente le daría su espacio. Tenia que…
—Está bien…no voy a seguir presionándote, si esto es lo que necesitas entonces…que así sea— dijo mientras se separaba de ella
Saori sonrió triste― Gracias…—
El gemelo se encogió de hombros —¿quieres que te lleve a casa? —
—No, no quiero incomodar a los chicos, en un rato, cuando sea menos evidente—
Saga asintió y le ofreció su mano para llevarla de nuevo dentro de la casa, ella acepto y juntos regresaron a la sala. Sin embargo, la fluidez de la relación había desaparecido y aquello se tornaba en movimientos bruscos y sin sentido.
…
El ambiente era un tanto más agradable en la otra parte de la sala, los chicos estaban todos ahí reunidos, Milo casi sin separarse de Shaina la abrazaba por detrás de la cintura, Camus con su brazo izquierdo rodeando a Hilda de manera protectora, Aioria y Marín tomados de las manos, pero todos con el mismo semblante, curiosos por la nueva chica
—¿De dónde eres? ― preguntaba Aioria
—No parece de aquí…— complementaba Milo
—Y tú qué sabes, por algo le estoy preguntando perro tonto…—
—Cierra la boca— peleaba el peli azul
—¿Por qué mejor no la dejan hablar? — Marín intervino
—Si es que quiere hablar…—complemento Camus
―Creo que no hablara…— le siguió Hilda
—¡Puede todo el mundo callarse ya! — Se sobresalto Mu
El de cabellos lila había estado viendo con algo de frustración las interacciones entre sus amigos y la chica nueva. Elizabeth estaba sonrojada hasta mas no poder y con la cabeza gacha, era muy asustadiza y el grupo no estaba ayudando para nada, así que para calmar los ánimos Mu tuvo que hacerse sentir alzando la voz.
La respuesta de todos fue bastante obvia, un silencio rotundo y varios parpadeos incesantes. Sorprendidos era una buena palabra.
—Bueno Mu…tienes que comprender, queremos saber sobre ella— Aioria se defendió
—Si, pero ¡ese no es el modo de preguntar sarta de buitres! ― Mu gruñó
—Ya, ya ¡Que Carácter! si molestamos a tu novia pues que nos disculpe, solo estamos curiosos— le dijo Milo bastante relajado
Mu se puso rojo y la chica retrocedió un paso del susto y la pena
― ¡Que no es mi novia! ¿Cuál es su problema? Shaina apenas vino con ella, la conozco tanto como ustedes— soltó Mu algo indignado. No era que la chica no le pareciera linda ni nada de eso, pero no era apropiado dirigirse a ella de esa forma
—Bueno es suficiente dejen a la chica en paz, ni siquiera la han dejado presentar— Gruño Shaina evidentemente molesta
Los chicos parpadearon perplejos recordando que así era, ni siquiera sabían su nombre. Ante el silencio, y la mirada insistente del grupo la muchacha no tuvo más opción que presentarse.
—M-me llamo E-elizabeth…—
― ¿Eres de aquí?― Milo pregunto sin poder evitarlo y recibió un zape por parte de su chica― ¡Nena! Me dolió— se quejó el peli azul
—Deja la imprudencia y permite que se presente bien Milo— le regaño Shaina, Milo hizo puchero y recargo su barbilla en el hombro de la chica
—Eh…yo… mi país natal es Alemania… pero desde hace mucho que no estoy allá—
― ¡Vaya vienes de muy lejos! — intervino Aioria , sorprendido
—E-es una larga historia…— murmuro ella apenada
—No te preocupes, ya tendrás tiempo para contarnos— trato de animarla Mu con su típico tono conciliador
—¡Claro! No es como si fueras a desaparecer— Shaina le dijo con una sonrisa
Todos rieron tranquilos y relajados, la estaban pasando muy bien juntos, que no tuvieran un peligro al acecho les reconfortaba. Desde un poco más lejos, el gemelo menor les observaba con una media sonrisa, le agradaba sentir esa calma, que todos estuvieran bien a su alrededor porque pese a que tenía poco tiempo de conocerlos, todos y cada uno de ellos eran su familia.
—Estas contento ¿verdad? — Laika le pregunto a Kanon, ambos se hallaban recostados sobre un sofá de cuero
Kanon la miro a los ojos, le robo un beso corto que hizo a la chica reír traviesamente y le tomo la mano mientras jugaba con sus dedos
—Lo estoy, más que todo me siento… tranquilo— confesó el gemelo
—Se nota mucho—Kanon ladeo la cabeza, confundido y Laika respondió de inmediato— Cuando estas preocupado o enojado se te hacen unas líneas aquí— señalo la chica delineando la frente del gemelo― Y arrugas la nariz de manera graciosa— comento con una risilla
—¿Te estas burlando? —
—No…tal vez…— dijo con diversión, así que Kanon sonrió y la "ataco" al cuello con un beso que fue marcando el camino hacia su mejilla y luego hasta sus labios
Al separarse, ambos se miraron a los ojos, y sorprendido vio los ojos de Laika brillar dorados, a voluntad propia. Eran hermosos, simplemente perfectos, de una clase de belleza que solo un lobo podría regalar, era una loba preciosa a los ojos de Kanon.
Kanon sonrió ampliamente— Me encantan…— dijo mientras acariciaba los pómulos de su chica con sus pulgares
Laika le devolvió el gesto—Aprendí a hacerlo, no esta tan mal ¿eh? —
El gemelo rio mientras negaba con la cabeza— Para nada, están preciosos igual que tu—
―Kanon…— le llamo ella con algo de intriga y el ladeo la cabeza prestándole toda su atención— Escuche a Xander una vez explicarle a Ikki algo sobre los lobos y sus creadores—Aquella duda rondaba la mente de la chica desde hace varios días y con tanto ajetreo no había podido preguntarle a Kanon sobre eso. Se sentía extraña.
Kanon frunció levemente el entrecejo, extrañado por la pregunta—¿Qué quieres saber exactamente? — le dijo mientras jugaba con el dorso de su mano
―El… menciono algo como una dependencia un…sentimiento, algo que nos hacia querer estar cerca de nuestro creador, protegerlo, ayudarlo, es como una identificación, un agradecimiento, algo así explico Xander—
El gemelo sabía que probablemente llegara el momento de decírselo, porque a estas alturas ya imaginaba cuál sería su pregunta.
—Es cierto, cuando un humano es convertido por un lobo, un alfa en especial, los betas tienden a tener este tipo de afinidad y apego a sus creadores, como Ikki— explico Kanon
—Si, pero… yo no siento eso por Saga… ¿eso está bien? ¿pasa algo malo conmigo? Ikki dijo que ya lo había sentido, incluso antes de convertirse en lobo—
Kanon paso saliva, bueno…era ahora o nunca— Lai…no hay nada mal contigo para empezar, y si no sientes esa afinidad con Saga es porque…no fue él quien te convirtió— confesó el gemelo de inmediato
Laika abrió los ojos, genuinamente sorprendida— ¿Qué dices? ¿pero si tu…? —
—Escucha preciosa, cuando sucedió…eso, Saga estuvo dispuesto, pero ese día había sido bastante pesado para mi hermano, él…decidió que lo haría por la mañana para que no hubiera errores o consecuencias— Kanon comenzó a explicar
—¿Y entonces…? — interrumpió ella
—Déjame terminar… Saga salió esa noche del hospital, se encontró con Shaina en el estacionamiento y ahí fueron atacados por los replicadores― Laika respingo en sorpresa—Él no tuvo tiempo de convertirte Lai…no fue Saga— termino de confesarle Kanon apretando sus manos
La castaña estaba sin palabras, si algo la reconfortaba de su nueva vida sin duda era que tenía a Kanon a su lado, claro, pero también ayudaba la idea de que el gemelo de su novio fuera quien la convirtiera, al menos todo quedaba en familia.
—Laika, linda … ¿estás bien? — Kanon estaba algo preocupado, si bien le había dicho a Saga que no quería que se enterase, decidió a último minuto que era el momento justo para decírselo, mentirle no era una opción, sobre todo cuando se lo había preguntado tan directamente, aquello en un futuro podría dañar terriblemente la relación que tenían y Kanon se había prometido jamás lastimarla, ella hacia mucho con soportarle su pasado y el estilo de vida.
La chica asintió levemente con sus ánimos algo decaídos—¿Quién…? — susurró, pero Kanon la escuchó apenas
—No lo sé…— dijo el gemelo en un suspiro— No te preocupes amor, esto no va a cambiar las cosas, por suerte estas bien ahora y mientras estés conmigo nada va a pasarte ¿de acuerdo? ―intento darle ánimos
Laika asintió algo asustada, Kanon no lo había mencionado, pero sabía que generalmente ese tipo de cosas traían consecuencias peores en el futuro. Sin embargo, decidió confiar en la palabra de Kanon, con él se sentía protegida y segura, mientras estuviera junto a él nada malo le pasaría. O al menos quiso convencerse de eso.
El gemelo la rodeo por la cintura apegándola hacia él, le había dicho la verdad, pero también omitió ciertos detalles que considero que ella no debía conocer aún, no mientras estuviera para cuidarla. Kanon besó su frente con cariño y desvió su atención a su gemelo y Saori que venían regresando de afuera.
Algo no andaba bien.
…
Tras un par de horas de reír y disfrutar entre ellos, de recuperar el tiempo perdido con Shaina y Saga, el gemelo mayor decidió que necesitaba un rato a solas. Saori había estado con el todo el tiempo, pero no junto a él, es decir, después de conversar y definir entre ellos un tiempo prudencial, Saga no la había tocado, ni abrazado, ni le había podido dar una sola muestra de cariño, simplemente la observaba en silencio. Así que ya cansado de mirarla como si solo fuera una extraña y de fingir felicidad con todos sus compañeros, decidió que estar solo un rato le ayudaría a pensar por lo que se disculpó con sus amigos y se retiró con una cerveza en la mano a la que le dio un solo trago y tras terminarla se llevó otra.
Kanon no dejo pasar aquella acción y se movió para alcanzarlo, pero Laika lo detuvo del brazo, el gemelo arrugo el entrecejo.
—Déjalo…no sé qué sucedió, pero si se retiró es que necesita estar solo, dale tiempo— le aconsejo la chica y Kanon dio un suspiro resignado otorgándole la razón
La pareja ya se encontraba reunida con Milo y los demás, conversando animadamente y sacándole una que otra palabra o sonrisa a la chica nueva.
Shaina también noto la acción del gemelo al igual que Saori, Milo no se percató de nada, pero se fijó que Shaina observaba con una mueca triste la retirada del gemelo mayor. El peli azul no pudo evitar fruncir el entrecejo, sabía que no era su culpa ni la de Saga, pero su cabeza le jugaba malas pasadas y no podía evitar sentirse celoso.
―Shai ¿pasa algo malo? ― Milo intento no sonar tan rudo como lo hizo, pero ahí estaba
La peli verde volteo a verlo a los ojos y se dio cuenta de la mirada que le estaba dando Milo, sinceramente no entendía bien el porqué, pero sabía exactamente lo que esos ojos decían.
—Oh Dios Milo no me digas que estás haciendo esto ¿en serio? — le dijo soltándose de su agarre
—No, Shai, yo… es que…— intento explicar Milo, pero solo acabó apretando los ojos y guardando silencio
—Mejor vamos a dejarlo así, no quiero que me hagas una escena con los chicos aquí— gruño ella en un susurro
Aioria soltó una carcajada sonora que llamó la atención de la pareja y la de Saori que había seguido a Saga con la mirada y dado un suspiro triste. El castaño se reía de una anécdota que contaba la chica nueva que poco a poco se había soltado a hablar, aunque seguía haciéndolo con pena y en murmuros que los chicos apenas podían escuchar.
Elizabeth dio un respingo al escuchar a Aioria reír y luego sonrió cuando los demás chicos rieron incluyendo a Mu.
—No puede ser, a mí me paso exactamente lo mismo— comento Hilda entre risas
—Y ni hablar de Laika— dijo Marín y Laika que apenas había terminado de aconsejar a Kanon volteo rápido al escuchar su nombre
―¿Qué yo que?— replicó
Hilda se puso en forma muy graciosa cerca de ella como si estuviera acosándola, le tomo la mano y le hizo una reverencia
—Oh preciosa, me encantaría que pudiéramos salir algún día a tomar un café― decía Hilda imitando una voz masculina— Eres hermosa, te voy a regalar esta rosa que se parece a ti, pero jamás podrá igualarte— dijo la chica hasta estallar en carcajadas provocando las risas de sus compañeras, incluso la de Elizabeth
Kanon frunció el entrecejo, recordaba esas palabras de alguna parte, y claramente eran de un hombre.
—Dioses Hilda, te pasaste— decía Marín riendo
—¡Eres una idiota Hilda! Adelante búrlate todo lo que quieras, al menos yo si tenía pretendientes— gruño Laika cruzada de brazos
Kanon gruño a su lado, no era tonto para enojarse por una nimiedad como esa, pero algo en su pecho picaba, era como si no pudiera rascarse esa molestia y para su tristeza Aioria lo noto.
—Oh tan solo miren la cara de Kanon, eso no tiene precio— rio a carcajada suelta
—¿Estas celoso Kanon?—Camus pregunto más por curiosidad que por maldad
―No puedo creer que este celoso— comento Mu inocente
Milo y Shaina se observaron y sonrieron a pesar del pequeño dilema que tenían entre ellos
—Kanon esta celoso, Kanon esta celoso— canturreo Milo
Laika observo el semblante de Kanon que chasqueo entre dientes. El gemelo tomo del cuello a Milo hasta traerlo bastante cerca de su rostro
—Obviamente no podría estar celoso de una estupidez como esta— le gruño en la cara al peli azul que murmuro algo parecido a un "paz" mientras cruzaba los dedos
—Oh vamos, eso fue mucho antes de que pensaras conquistar a nuestra Laika, Kanon— le dijo Hilda con diversión
—¡Claro! Como olvidar las insinuaciones de Afrodita— Marín siguió
¡Ah! Claro, ya decía que le parecía conocido aquel filtreo, Afrodita. Había visto al sueco coquetearle a la muchacha en el primer día que asistió a la universidad, pero también recordaba a Laika rechazándolo y dándole la espalda cada vez que él se ponía todo galante con ella.
—¿Amor? —pregunto Laika insegura. Si bien no tenía idea de que Kanon fuera o no celoso, sabía que las constantes bromas con ese tema podían generar desconfianza o molestia y ella temía pelear con Kanon por una tontería como esa
Kanon dirigió su mirada a Laika aun con el entrecejo fruncido, la castaña sabía que había alguito de molestia en él. El gemelo con una velocidad enorme la tomó de la cintura hasta apegarla contra su cuerpo en prácticamente un tirón para luego besarla con fuerza, pero con mucha calidez y cariño
Los chicos parpadearon ante la escena y varios "wooohoo" se dejaron escapar en canturreos para fastidiar a la pareja. Cuando ambos se separaron Laika sonrió ampliamente y Kanon la imito con una sonrisa arrogante, luego miro a todo el grupo.
—Me importa un reverendo pepino quien haya intentado conquistar a mi chica, ella es mía ahora y cualquiera que se oponga puede venir a enfrentarme—
Aquel comentario sonó rudo, aunque Kanon más bien intento que fuera una broma, aquello en verdad sonó como una amenaza, pero finalmente todos rieron a carcajada limpia
—Entonces Kanon ¿Si eres celoso? — Aioria le pregunto
—Te estas tomando muchas atribuciones, humano ¿tengo que recordarte tu lugar? ―gruño el gemelo
Aioria borro su sonrisa y Kanon hizo lo contrario al ver la cara de susto del castaño.
—Bueno creo que quedo claro que Laika es propiedad de Kanon— Hilda dijo y Camus rio por lo bajo tomando por la cintura a su chica
—A menos que ella decida lo contrario, así será— aclaró Kanon, no quería tampoco parecer un obsesivo y posesivo novio
Laika recostó su cabeza en el pecho del gemelo que sonrió satisfecho.
—Entonces Elizabeth has tenido esa clase de pretendientes— continuo Marín desviando el tema y la chica sonrió apenada
Al parecer el grupo recuperaba su humor de siempre, más allá Ikki Shun y Xander se divertían también y los adultos igualmente habían dejado el tema actual de lado para comentar sobre los chicos que residían en casa en ese momento
Para Aspros no pasó desapercibido el momento en el que su hijo mayor salió de la sala y lo siguió con la mirada mordiéndose el labio en el interior con una mueca de inseguridad. Hacía varios minutos que no lo veía ya, no había regresado todavía y le preocupaba. Dohko le puso una mano en el hombro, notó las constantes miradas de Aspros hacia la salida al patio por donde Saga había salido hacia un rato ya, así que no dudo de lo que su ex cuñado sentía y pensó en animarlo.
—¿Por qué no vas con él? — le dijo con una sonrisa
Aspros respingo ante el contacto y se sorprendió mucho del comentario de Dohko.
―Yo…— balbuceo el peli azul
—Vamos Aspros, es hora de que te acerques un poco a él, no puedes seguir dejando pasar el tiempo y esperar a que el venga porque ¡Es Saga! El muchacho más orgulloso en esta tierra— Dohko explicó primero seriamente y luego con una sonrisa
Aspros frunció el entrecejo y agacho la mirada pensando bien en sus posibilidades, ciertamente él tenía que dar un paso, alguien tenía que ceder en esa relación y estaba muy claro que no sería el más joven.
—De acuerdo…solo, podrías vigilar en caso de que tengas que recogerme con escoba y pala después de esto— le dijo Aspros con una media sonrisa
—Oh vamos que paso con ese Aspros orgulloso y determinado que conozco, eres igual de fuerte que él ¡joder es tu hijo! Anda, si no lo intentas jamás sabrás lo que piensa—
Aspros asintió y se despidió de Dohko en el camino tomo un par de cervezas también antes de llegar al patio
—El problema es que…sé exactamente en lo que piensa—murmuro para sí mismo cuando estaba por salir del lugar
…
Saga ya tenía varios minutos ahí afuera, recargado en el barandal del patio, aquella salida llevaba directo a las entrañas del bosque. Por un momento le dieron ganas de correr, de irse y descargar toda la frustración como siempre, corriendo por el bosque, aun así, se contuvo porque realmente no quería alejarse demasiado. Pensó un poco en lo que Saori le había dicho y por más que quería entenderlo no podía, es decir, Saga no veía el problema por el cual ella tenía que alejarse de él, no le parecía tan grave. Sin embargo, no podía hacer nada más que respetar su decisión y no recriminarla, después de todo esa era la base de una relación.
Le dio un trago a su cerveza nuevamente, había salido de la sala porque no se sentía cómodo ahí, fingiendo que todo estaba bien, no solo por la situación de Saori sino por la suya misma. En lo que llevaba de días en casa se sentía cada vez más asfixiado, encerrado, a veces le daban ataques de pánico y tenía que salir de la casa para recuperar el aire, realmente aquel secuestro lo puso en modo de alerta permanente y eso no estaba bien. Así que tras sentir esa oleada de calor y esas pulsaciones que se hacían cada vez más rápidas y fuertes, decidió que necesitaba salir de ahí. Por ahora se había calmado, un par de cervezas -o más- habían ayudado y el clima frío de afuera lo relajaba, sin embargo, seguía pensando en todo, en su pasado, en Saori y en el futuro ¿Qué tal si Saori decidía retirarse definitivamente de él?
Gruño y le dio otro trago a su cerveza que se acabó de golpe.
—No soy quien, para decírtelo, pero no deberías beber así— Saga escuchó con algo de terror la voz de su padre darle aquel tonto consejo
El gemelo se calmó, respiró para mantener la compostura y no caer en la típica toxicidad que solía mantener con Aspros. Pero aun así Saga no se volteó a verlo
—Tienes razón, no eres quien— la crueldad de su mente le susurro "no eres nadie" en realidad
Aspros recibió el primer golpe con una mueca, ya se imaginaba algo como eso, pero, aun así, ignoró el comentario y recostó sus codos en la misma rejilla que Saga.
El gemelo frunció el entrecejo y le miro de reojo, aún no se acostumbraba a su presencia, mucho menos a tal cercanía por lo que gruño bajito. Pasaron unos minutos en silencio hasta que Aspros tomo el valor de seguir conversando.
—No pude evitar verte en la sala y cuando viniste hasta aquí noté que algo andaba mal contigo— le comentó con algo de tino entregándole una cerveza que había traído para él. Saga lo observó con algo de indiferencia, pero la tomó.
—No es el mejor de mis días— gruño el gemelo sin dirigirle la mirada y haciendo un esfuerzo titánico por no largarse de inmediato
Aspros suspiró algo indeciso ¡Pero qué difícil era hablarle! ¿Qué se supone que hiciera? Tal vez podría preguntarle lo que le sucedía, pero entonces tal vez el respondería con alguna ironía como "ese no es tu asunto" o algo de eso que los muchachos solían decir comúnmente.
En el tiempo que Aspros estaba sumergido en sus pensamientos, Saga le observo de reojo ¿Por qué se le hacía tan difícil hablarle? Era como si tuviera dos personalidades, una que luchaba por hablarle, por contarle lo que le pasaba y tal vez conseguir consuelo de su padre, o un consejo, una mejor relación entre ellos. Y la otra, una personalidad que deseaba simplemente darle la espalda y recriminarle todos sus errores del pasado y por todo el sufrimiento que él y sus hermanos habían vivido.
Saga dejaría actuar a quien le saliera en ese momento, su humor estaba algo golpeado, pero finalmente la lógica fue quien prevaleció, haciendo ganador al primero de sus pensamientos.
―Deja de darle tanta vuelta al asunto— le dijo en tono rudo y Aspros volteo rápido, sorprendido
Ante el silencio de Aspros, Saga continuo.
—Son cosas…que pasan y ya— resumió Saga, no quería abrirse, estaba reacio a hacerlo
Aspros ladeo la cabeza, sorprendido de que fuera el quien comenzara hablando, pero no quería presionar.
—Tiene que ver con Saori ¿verdad? —
Saga le miro nuevamente de reojo y le dio un trago a su cerveza
—Algo así…— gruño el más joven
Aspros guardo silencio y puso su mirada directamente donde Saga tenía la suya, justo en el bosque, su hijo estaba muy pensativo y se veía algo lastimado, sin embargo, la duda le carcomía, tenía que aclararlo.
—¿Por qué ahora? — pregunto de pronto sin despegar su vista del bosque
Saga frunció el entrecejo, creía haber entendido la pregunta, pero necesitaba estar seguro
—¿Por qué ahora? — repitió con duda― No entiendo…—
—¿Por qué decides hablar conmigo ahora, Saga? — repitió
El gemelo gruño, ahí estaba, después de todo si había entendido bien
—Si lo prefieres puedes irte— le gruño
Aspros arrugó el entrecejo— Sabes que no te estoy reprochando, simplemente quisiera saber porque tardaste tanto, y porque justo ahora —
Saga apretó los dientes. No quería pensar, simplemente aprovechaba que aquel alcohol que corría por sus venas se llevase todos los problemas o al menos le ayudara a resolverlos sin tanta dificultad.
—No lo sé, tal vez ya estoy borracho o ya me volví loco— dijo encogiéndose de hombros y con una risita arrogante. Aspros sonrió de lado, pero fue más bien una mueca
—En realidad esperaba una respuesta más concreta— dijo seriamente
—¿Qué quieres que te diga? Puedes simplemente conformarte con que estamos teniendo esta conversación y ya— prácticamente le había dicho "agradécelo" de manera egoísta
—No quieras pasarte de listo conmigo Saga, recuerda que tú eres el muchacho aquí, tengo más años de los que puedes contar ebrio— el tono de Aspros seguía siendo seco y eso era por la sencilla razón de que sentía que Saga estaba jugando con él
Saga frunció el entrecejo. Si, en realidad ya estaba un poco pasado de tragos, tal vez no era buena idea continuar con esa discusión, pero el orgullo era algo bastante insistente
—¿Sí? Y dime ¿Dónde estuviste todos esos años de los que presumes? Porque te conocí hace apenas unos meses—el golpe fue certero y con toda la intención de herir
—Tienes razón, eso no te lo voy a negar, pero como se lo dije a Kanon, no sabía de sus existencias y ni siquiera pude estar con Helena porque tu madre se alejó de mi― trató de explicar Aspros calmadamente
Saga le dio otro trago a su cerveza, había perdido el número de cuantas se había tomado ya, pero todavía estaba bien centrado. Lo cierto es que el poco grado de alcohol y el frio de aquella bebida le bajaba un poco el mal humor y el carácter.
—¿quieres saber porque ahora? — regreso Saga la pregunta anterior
Aspros suspiró cansado, dejando saber lo harto que estaba del tema
—Si eres tan amable— le dijo con ironía
Saga vacío su botella de un trago y se preparó para hablar, finalmente era lo que tenía que hacer.
—Ya me cansé…— Aspros le miro interrogante— Me canse de pelear, de luchar, de odiar… ¿entiendes? Siento que el pasado me consume es como una enfermedad que no me deja levantar, sigo recriminando cosas que sucedieron hace años y aun así no gano nada—
El padre de los gemelos frunció el entrecejo ante esa repentina confesión
—Yo…escuche lo que me dijiste allá, en el bosque cuando estaba…herido, por más que intente echarte y ¡joder que lo intente! — Aspros sonrió de medio lado por la manera en la que Saga lo contaba— No te fuiste, no me abandonaste, solo… te quedaste… me demostraste que puedes cambiar el pasado con acciones del presente—
—Saga… eres mi hijo, nunca te hubiera podido dejar solo, ni a ti ni a Kanon o Ángelo, ustedes… significan mucho, es decir…—
La conversación era por demás tensa, tanto padre como hijo eran tercos y orgullosos, tan iguales que les era bastante difícil completar esas ideas que querían expresar, pero no sabían cómo sin parecer débil ante el otro.
—Lo vi…pero aun así me negué a creerte, porque algo dentro de mi sigue arrastrándome al pasado, al odio, y a pesar de todo lo bueno que ha dicho Kanon sobre ti, yo siempre le he rechazado—
—Tampoco te preocupes por eso, mis acciones han demostrado mucho de lo que puedo ser, sé que les hice daño y sobre todo te lastimé a ti, demasiado…—
Saga se tensó de tan solo recordar a aquella mujer, esos eran parte de los recuerdos que no lo dejaban avanzar.
—Lo hiciste…y aun así creo que es suficiente, creo que ya pagaste, siento que necesito salir de este ciclo de destrucción que yo mismo he creado… Joder estoy Harto— gruño sacudiéndose un poco el cabello a modo de frustración
Aspros abrió los ojos desmesuradamente, sorprendido, simplemente no se esperaba aquello, Saga era bastante necio y no pensó que aceptara las cosas así.
—Yo… Lo lamento Saga, haberte orillado a esta situación a ti y a tu hermano, lamento el no haber estado ahí para ustedes cuando más me necesitaron…—Aspros lo decía mirándolo directamente a los ojos— Me hubiera gustado estar ahí para ver a mis cachorros crecer ¡joder que me hubiera encantado estar!— gruño lamentándose— Le decía a Saori hace un par de días que en serio me enorgullece ver en lo que ustedes se han convertido, tal vez no me lo creas pero…—
—Te creo…—le interrumpió Saga— Porque lo escuché…estaba ahí y te oí decirlo—Aspros alzo las cejas, nuevamente sorprendido― Jamás pensé que pudieras…decir eso sobre nosotros—
Oh rayos, Aspros se sentía realmente apenado sobre eso, Saori lo había tomado en un momento de sensibilidad y jamás pensó que Saga lo escucharía hablar de esa forma. El hombre se llevó una mano a la cara, pero respingo cuando escucho a Saga reírse.
Ahí estaba, Saga se estaba burlando. No reía a carcajadas era una risilla burlona -ebria- y con un tambaleo extraño
—¿Estas rojo o soy yo que estoy demasiado ebrio? — le dijo entre una risa burlona
—Preferiría que lo dejáramos en que estas ebrio, porque lo estas—
—Estoy ebrio no ciego—
Poco a poco el hielo entre ellos se estaba derritiendo y si bien aún no iban a abrazarse y Saga no lo llamaría "papá" todavía, comenzaban a por lo menos hablar fluidamente.
—Dime algo ¿acabas de emborracharte con cerveza? — Aspros le preguntó cambiando el tema, pero Saga seguía riéndose con un tambaleo gracioso que solo le dio la señal a su padre de que ya estaba pasado de tragos
—Eso creo— dijo entrecerrando los ojos en un intento de leer la etiqueta que traía la botella
Aspros no pudo evitar soltar una carcajada negando con la cabeza
—Se nota que te hizo falta un padre que te enseñara a beber ¡Por los dioses Saga, nadie se emborracha con cerveza! — dijo riéndose
—No te pases de listo, aún estoy… en mis cabales, creo—
―¿Entonces esta conversación es real? ¿Me has dado tu perdón? — Aspros le preguntó con una sonrisa, tenía miedo porque había reído junto a él -aunque estuviera ebrio- y probablemente se había ilusionado con la idea de recuperar a su hijo
Saga frunció el entrecejo y se cruzó de brazos, lo que asusto repentinamente a Aspros
—No sé si perdón sea la palabra correcta o si es lo que realmente siento, pero… creo poder darte una oportunidad, te lo dije…ya no quiero seguir con este rencor— le respondió tal como lo había hecho antes con Kanon
Para Aspros aquello significaba victoria, porque sabía que, de esa oportunidad al perdón no había sino un paso, que con esfuerzo y acciones podría ganarse eventualmente, además del cariño de su hijo. La pequeña llama de la esperanza creció en él y podía decir que ese día era uno de los mejores que había tenido en mucho tiempo
—Gracias… de verdad…lo aprecio— confesó Aspros agachando la mirada, en realidad estaba arrepentido por todo
—Solo no te vayas a poner rojo de nuevo— le dijo apenas riendo un poco
—Idiota…— murmuro Aspros para luego reírse también
…
Kanon paso disimuladamente por el pasillo sin entrar al patio simplemente viendo de lejos si ese par no se había matado. Hacia un buen rato ya que había visto a su padre seguir a Saga y Kanon temía que su gemelo pudiera atentar contra la integridad de Aspros, pues cuando Saga estaba de ese humor podía ser bastante incisivo y letal con sus comentarios y acciones.
Cuando ya no pudo más con su curiosidad/preocupación decidió por lo menos pasar frente a la puerta como si nada y echarles un ojo. Grande fue su sorpresa cuando vio a ambos con una pequeña risilla cómplice, Kanon sacudió la cabeza intentando comprobar que fuera real y así era. No era la gran cosa, pero ¡era Saga junto a Aspros! Si se saludaban sin matarse estaba muy seguro de que sería un logro, así que este pequeño gesto estaba siendo por demás sorprendente.
Laika a su lado alzo las cejas y miro a Kanon que también le observo confundido
La chica le golpeo el hombro, juguetona— ¿Qué te dije? Tiempo… Kanon, eso lo arregla todo—
—Yo…no estoy seguro de que ese sea mi hermano ¿y si es un replicador? — es que el pobre gemelo estaba atónito
—Oh vamos Kanon déjalo, Saga finalmente avanzó, confía un poco en él— le dijo Laika recostándose en el pecho del gemelo
Ambos estuvieron callados por unos segundos antes de que Kanon volviera a hablar
—Creo que tienes razón…— le dijo en un murmuro mientras aún les observaba de lejos— Laika…— le llamo
—¿mmm?—
—¿No crees que Saga se ve ebrio? ―
Laika ladeo la cabeza, curiosa. Detallo la imagen y sonrió
—Me parece que si…—
Ambos carcajearon por la escena y continuaron con su camino dejándoles tranquilos.
…
Aspros estaba más que contento de al menos haber ganado una oportunidad con Saga, pero él seguía viéndose igual de perdido que cuando llego.
—¿Vas a decirme porque rayos te emborrachaste con cerveza? — le pregunto como si del clima se tratara
Saga recostó sus brazos nuevamente en el barandal y respiró profundo algo fastidiado.
—No quería ponerme ebrio, solo perdí la cuenta…—
—¿debes tener un motivo no? —
—Ya te lo dije, no es uno de mis mejores días— gruño Saga de nuevo volviendo a su tono habitual
—Bueno…si quieres conversarlo yo…— Aspros sintió de pronto que lo presionaba así que desistió— Olvídalo…—
Saga espero unos segundos, en realidad si se sintió acosado, pero pensó que si quería llegar a forjar una relación -no toxica- con su padre, ese era un buen comienzo, por mucho que aquello hiriera su orgullo
—Consecuencias de los replicadores…— resumió Saga dándole pie a la conversación que Aspros proponía
—Ya veo— comentó el padre sorprendido de que Saga quisiera continuar— ¿Estas peleado con ella? —
—Peleados no es la palabra, más bien… ¿distanciados? No sé, ella…se culpa de algo que no tiene sentido—
—Entonces te pidió tiempo ¿eh? — dijo Aspros recargando su barbilla en su propia mano sobre el barandal
Saga lo miro como bicho raro—Algo así… — gruño más o menos sorprendido de que adivinara— necesito otra cerveza—
—Relájate Saga, dale un poco de espacio y veras que en poco tiempo ella volverá con normalidad— le comento Aspros con bastante seguridad
El gemelo volvió a observarlo con extrañeza― ¿Tu que sabes? — pregunto más curioso que otra cosa
—Ya te lo dije cachorro— se atrevió a llamarlo así de nuevo a ver si Saga lo corregía y para su sorpresa, no lo hizo— Tengo más años de los que puedes contar ebrio, las mujeres son así, necesitan estar tiempo a solas, es como si tuviera que consultarse con ellas mismas, son complicadas… y no, no te esfuerces por entenderlas—
—¿Estás seguro de lo que dices? —
—Como que me llamo Aspros… y escucha a tu padre: Jamás intentes comprenderlas, eso es imposible—
Saga ladeo la cabeza, no sabía si eran las cervezas, pero no estaba entendiendo mucho. Imitó la posición de su padre al descansar la barbilla en su mano y hacer una mueca
— Yo no… — estuvo a punto de decirle lo que sentía en realidad, pero se retracto
Aspros le observó curioso, podía casi leer el pensamiento de su hijo, y ver lo perdido que estaba por esa chica, el mayor de sus chicos estaba completamente enamorado de Saori, no pensaba con lógica y casi pudo adivinar la frase que Saga dejo incompleta: No quería separarse de ella
—Cuando tu madre y yo estábamos juntos a veces discutíamos por tonterías, en algunas ocasiones yo tenía la razón, pero llegaba el momento en el que la dejaba ganar— dijo encogiéndose de hombros
—¿Por qué? — pregunto extrañado
—Pues…para que discutir con ella si nunca podría ganarle, ella era bastante terca igual que yo, pero comencé a darme cuenta de que tras esas peleas terminábamos distanciándonos y cuando yo tenía la razón, ella siempre se alejaba para reflexionar y a mí no me gustaba estar separado de tu madre— Aspros lo hacía sonar como una historia bastante lejana, como si no perteneciera a la realidad
Sin embargo, Saga pudo notar en el semblante de Aspros la nostalgia con la que hablaba.
—¿Ella volvía? — pregunto cuál niño pequeño
—Siempre… — le dijo con una sonrisa ladina— Y me pedía perdón, solo entonces me daba la razón, pero no podía recriminarle nada por enojado que estuviera, era imposible molestarme directamente con ella―
Saga se encontró a si mismo haciendo una mueca que era algo como una sonrisa triste, era sorprendente lo mucho que podían parecerse, y extrañaba eso… aquello que nunca pudo tener: una relación con su padre, así le hubiera gustado que fuese su vida, todos juntos su madre, Aspros, Helena y Kanon.
Aspros se arriesgó, podían pasar dos cosas o Saga no lo notaba y lo dejaba pasar o definitivamente le voltearía la cara de un puñetazo. Como fuera, Aspros le puso la mano en el hombro y lo apretó, dándole un poquito de calma, o al menos esperaba que fuera eso.
Saga respingo sorprendido por el atrevimiento y observó con detenimiento la mano de Aspros sobre su hombro. Sinceramente no sabía cómo reaccionar, una parte de él quería gritarle por atreverse y la otra simplemente sentía la necesidad dejarlo pasar, porque eso significaba un avance.
Aspros al notar la mirada de Saga quito la mano, agradeciendo mentalmente que no le golpeara.
―Lo siento…me deje llevar—
—No importa…no…estoy acostumbrado—
—En fin…— reaccionó Aspros con rapidez para desviar el tema— Creo que…ya te molesté por un buen rato, voy a ver qué hace el viejo Dohko—lo miro por última vez, y al no escuchar respuesta se encamino a la sala de nuevo
—Espera…—Aspros respingó y se volteo con sumo cuidado ante el llamado— Gracias…— fue lo que dijo Saga, pero sin observarlo
Aspros asintió para sí mismo retirándose del lugar con una sonrisa enorme en el rostro
Mientras tanto Saga se quedó ahí mirando hacia el bosque intentando asimilar lo que acababa de pasar. Observó su botella vacía de cerveza descubriendo que en realidad no podía leer nada de lo que decía la etiqueta.
—Creo que bebí demasiado…— murmuró para sí mismo
Pensó en toda la conversación que había tenido con Aspros y en lo real que se había sentido aquello, era como si de verdad su padre hubiera estado ahí dándole consejos ¿sobre mujeres? Joder, sí que había bebido. No tenía ni idea de cómo se había dado aquella conversa con su progenitor, pero si de algo estaba seguro era de que se sintió bien.
Tal vez no estaba tan mal darle una oportunidad. No, no solo a él, sino también a sí mismo.
Continuara...
Hasta aquí el capitulo, espero que les haya gustado. Por Fin Saga ha decidido dejarse llevar y hablar frente a frente con su padre, si, tal vez estaba un poco fuera de ánimos y ebrio (pero no tanto) aunque bien el alcohol ayudo a que se soltara un poco. Los celos cortitos de Kanon y Milo que pueden o no desarrollarse mas adelante y ya veremos que mas sucede. Por lo pronto me cuentan que tal en la cajiita de reviews. Les mando un Saludote!
Arrivederci!
Radamanthys'Queen
