Legal waring: los personajes de Shingeki no Kyojin no me pertenecen, son de Hajime Isayama.
Advertencia: esta historia contendrá violencia, abuso de menores y…más violencia. AU Y yaoi.
Capítulo 6
ICE CREAM
¿Qué estaba pasando?
Era ridículo.
Definitivamente no esperaba terminar tomando el té con los Renz.
La noticia de que Historia, su paciente, era aquel cuerpo en su antigua casa lo dejo impactado. Se afligía al pensar en lo cruel que había sido la vida con esa pobre muchachita y esperaba que la familia lo comenzara a perseguir, demandar e incluso temía que lo buscaran para golpearlo o…bueno, temía que tomaran represalias contra el pero, en realidad lo único que sabía era que habían reclamado el cuerpo y ya. Se sentía responsable por el tremendo resultado que le deparo el destino a Historia así que pensó necesario ir a enfrentar las consecuencias de los actos de su psicópata esposa.
Antes de por fin largarse de la ciudad se dirigió a la residencia de los Renz para rendir condolencias y disculpas. Ya podía imaginarse la intensidad de la situación y esperaba poder salir con la mayor parte de su persona ilesa.
Al contrario de toda expectativa la familia, solo sus padres, que se encontraban en la casa lo recibieron muy… amablemente.
¿Qué?
—Doctor Grisha—lo recibió la madre un poco acongojada pero mostrándole una sincera sonrisa.
—Buenos días señora—le contesto un Grisha muy extrañado de las maneras de la dama.
—Que gusto volver a verlo pero pase, no se quede ahí—.
La señora lo guió hasta la sala donde se encontraba el padre de Historia con una fotografía de ella enmarcada en sus manos. Después del saludo entre los hombres y aceptar a la invitación de la madre a tomar el té. Grisha tomo asiento aún más extrañado. Los hombres no decían nada, el padre de Historia aun miraba la foto y el visitante se sentía un poco incómodo.
Finalmente regreso la mujer con el té para los tres, los sirvió y comenzó a preguntarle a Grisha sobre el estado de Eren, diciéndole que tenía el apoyo de toda la familia Renz y, lo más raro, agradeciéndole la ayuda que le dio a su hija en vida.
—sobre lo sucedido con Historia. Le doy mis más sinceras disculpas por todo lo que paso. Jamás imagine que algo así podría suceder y me siento completamente responsable por las acciones de Carla yo—la mano de la mujer le pidió en un gesto que se detuviera a medio discurso.
—No nos debe ninguna disculpa, estas son cosas del destino. En realidad nos sentimos aliviados de que por fin Historia este en un lugar mejor antes de que cometiera una tontería—la mujer le hablo calmadamente a Grisha mientras que el padre de la jovencita abrazaba a su esposa y este agrego… —Nuestra pequeña estaba muy confundida y nos entristece mucho lo que paso, pero nos consuela que ya está en el buen camino—finalizo en hombre y ambos se sonrieron para abrazarse más fuerte. Grisha entendió todo al instante. Agradeció él te y el tiempo que le permitieron para así poder escapar de la magnífica casa.
Esas personas preferían que su hija estuviera muerta a tener que aceptarla. Comenzó a recordar esas sesiones en donde parecía avanzar en la autoestima de la joven, cuando parecía recobrar toda su confianza, para regresar totalmente destrozada por la culpa de su familia, teniendo que aumentar la dosis de sus antidepresivos. Hablo con ellos, claro, pero justo ahora se daba cuenta de que solo fingían, fingían aceptar a su hija, ni siquiera lo querían intentar y eso solo pronosticaba que en algún momento su familia volvería a explotar, a atacarla, juzgarla, a recriminarle que era la vergüenza de la familia y a lastimarla, cuando eso pasara ella ya no buscaría ayuda y quien sabe que hubiera pasado, aunque claro que lo sucedido actualmente no era mejor.
Grisha y Eren aún seguían en la ciudad pues tenía que arreglar asuntos pendientes con la familia de Carla. Llego a un acuerdo de que si les cedía la casa en donde había formado su familia y donde acontecieron todos esos trágicos hechos, ellos se encargarían de el funeral de Carla, no pelearían por la custodia de Eren ni exigirían verlo y así él podría irse a donde quisiera. Era una casa bastante grande y costosa, era obvio que lo único que querían era dinero, pero si con eso no volvería a saber nada de esa familia el gustoso accedería.
Después de la reunión con los abogados y ceder completamente la casa, Grisha regreso al hotel donde había dejado a Eren. Lo encontró sentado en una de las camas, envuelto en una toalla, viendo televisión. Se sentó a su lado y su pequeño se acurruco en el hombro de su papá.
—Te dije que el agua estaría helada—era imposible no burlarse un poquito de su necio hijo.
—Tenía muchas ganas de nadar—trato de defenderse.
—¿valió la pena?—por fin podría estar siempre con su hijo.
—Cada maldito segundo—se comenzaron a reír por un largo rato. Mañana, lo más temprano que pudieran, partirían a su verdadero hogar.
FIN
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No cierto xD
Eren lloro en el camino hacia la pequeña ciudad. No lloro porque no se quisiera ir, le dijo a su padre que lloraba para terminar de desahogarse y también le dijo que no dejaría que se cumplieran los deseos de su difunta madre. Era obvio que el propósito de la vieja loca era destrozar a Grisha y no permitiría que se cumplieran, esa sería la mejor forma de vengarse.
La ciudad en donde vivirían desde ahora, antes había sido un pequeño pueblo y aunque ya había algunos supermercados y más movimiento, seguía siendo un lugar un poco apartado y con una gran cercanía al bosque. Se sentía esa sensación de estar en un pueblo donde todos se conocían y había mucha tranquilidad , lo cual era un poco irónico porque en esa ciudad se encontraba una prisión.
Eren solo había perdido pocos días del nuevo ciclo escolar por lo que podría integrarse en cuanto se establecieran, pues su padre ya tenía todo arreglado. Grisha califico para ejercer en la prisión como psiquiatra de algunos reclusos y tenía un horario muy bueno que le permitiría cuidar a Eren. Era un lugar muy tranquilo y tanto Eren como su padre se sentirían seguros.
Las casas en ese lugar eran muy amplias, algunas de dos pisos y otra de uno solo pero enormes, el espacio entre cada casa también era gigantesco. De verdad que apenas parecía un lugar habitado, pero era justo en la gran plaza donde se notaba la civilización. Un enorme estacionamiento antecedía al edificio donde había muchísimas tiendas de ropa, cosas para el hogar, había un cine, aun mas tiendas, pero en el primer piso estaba lo más increíble. Una colosal tienda de juguetes.
Lo que caracterizaba a esta tienda es que tenían de todo, los juguetes más modernos hasta los que eran hechos a la vieja escuela, de madera y a mano, los cuales eran los más caros. La juguetería HOOVER que se encontraba en esa pequeña ciudad era la original, la primera de una cadena que surgiría con los años, exactamente 40 años. Su fundador era un habitante de la zona y todos lo conocían hasta que falleció y le dejo el legado de la familia Hoover a su descendiente directo.
El viaje fue muy largo, no hicieron paradas y llegaron al atardecer. cuando Eren y Grisha bajaron del auto para entrar a su hogar, ambos escucharon un… ¿un camión de helados? Eren casi se deshacía de la emoción y comenzó a saltar de la alegría… al igual que Grisha. Corrieron lo más rápido que pudieron para alcanzar al camión.
El camión de Helados era muy pintoresco. Habían unos cuantos niños recibiendo sus helados y justo antes de que partiera de nuevo Eren lo alcanzo.
Bertholdt regreso a la barra para poder atender al pequeño y en cuanto lo vio… Ese niño le había robado el aliento. A los ojos de Bertholdt le parecieron que ese niño era tan…
— ¿Qué helados tiene?—Eren le miraba muy feliz, con una gran sonrisa y sus curiosos ojos parecían irradiar una gran fortaleza e inteligencia, eso en un niño era imposible, en los niños solo hay inocencia y le genero unas ganas colosales de quedárselo, pues ese pequeño era único.
Oh si, esto apenas comienza.
Les recuerdo la advertencia: esta historia contendrá violencia, abuso de menores y…más violencia. AU Y yaoi.
para el siguiente capitulo habra un personaje muy diferente, pero es porque... pues porque yo quiero y fin xD
