Buenas buenas espero que estén muy bien, como siempre paso por aquí para dejarles el capitulo de la semana. Gracias a todos los que leen e interactuan ya sea con reviews o por privado, siempre es grato saber que están ahí.

Sobre el capitulo pues les comento que hemos llegado al final de una etapa y de esa manera quise escribirlo. Como les dije, a partir de aquí se acaba la paz para los lobos (otra vez) el regreso de Julian tiene un significado bastante particular para los cazadores. En fin no adelantare nada mas, lo cierto es que esto es muy relax y espero que así lo tomen, y les guste por supuesto.

Por cierto este capitulo es el mas largo que he escrito hasta el momento. La razón es simple, necesitaba terminar esta etapa, y no quería postergarlo mas, es necesario finalizar. Son 2 capítulos en 1 y espero que no se torne aburrido. Ademas es una vía de escapen en caso de que no pueda subir luego xD


Capitulo 23

Hoy No

Residencia de Saori

Ninguno se dio cuenta de cuando llegó el final de la tarde, ambos dormían y las ventanas cerradas le daban un ambiente nocturno a la habitación. Saori dejo libre un suspiro antes de abrir los ojos, se quiso mover un poco para desperezarse, pero se dio cuenta que la apretaban. Frunció el entrecejo aun medio dormida y se fijó en el brazo que la rodeaba, Saga la tenía apretada desde el abdomen y él dormía plácidamente.

Saori sonrió ante el recuerdo de lo que había pasado esa tarde, se sonrojo de tan solo pensarlo, Saga había sido cuidadoso y cariñoso, pero a la vez muy pasional, sus ojos nunca cambiaron de color, se mantuvieron rojos siempre recordándole a ella que no era humano. Sin embargo, no se arrepentía, por mucho tiempo los dos estuvieron buscando dar aquel paso, pero les había costado montones, ahora que lo habían conseguido, Saori estaba segura de que nada más podría separarlos.

Se volteo hacia su costado derecho para quedar de frente a él, no hubo forma de quitarse el brazo del gemelo de encima, aunque estuviera completamente dormido. Saori sonrió, siempre pasaba igual, Saga dormía como piedra, aunque fijándose bien en su rostro se veía extenuado como si estuviese noqueado, desmayado. La chica suspiro, quien sabe lo que había sucedido con él en esos días que estuvieron distanciados, apenas regresaba de su "secuestro" Saori quiso palmearse la frente al darse cuenta de que lo había dejado solo, cosa que él jamás había hecho con ella.

Extendió su mano para acariciarle la mejilla y lo hizo repetidas veces. Suspiro y con mucho esfuerzo para salir del agarre de Saga, se levantó directo al baño para asearse un poco, se daría una ducha y luego prepararía algo de comer. Se fijó en el reloj y noto que eran casi las 6 de la tarde, de seguro Marín y los demás debían estar regresando ya de su día libre, o por lo menos eso era lo que habían dicho, pues volverían a la academia el lunes. Ya en el baño se fijó en el espejo, se quitó la bata de dormir y dejo su figura a la vista, alzo las cejas al darse cuenta de que tenía varias marcas por todo el cuerpo, rasguños en su mayoría, paso sus dedos por ellos sintiendo el pequeño relieve que habían dejado sobre su piel blanquecina que poco a poco se había puesto rojiza. Sin embargo, eso no fue lo que llamo su atención, pues sabía que el instinto de Saga era fuerte y ya

esperaba encontrarse con eso. En su hombro izquierdo justo en la clavícula había una marca que parecía una quemadura más bien, estaba roja y parecía hinchada eran par de orificios, colmillos canidos incrustados en su piel.

Lo toco con cuidado, pero aun así no dolía, tal vez ardía un poco, ella recordaba el momento en el que Saga lo había hecho, suspiro, aunque no tenía al 100% claro lo que esa marca significaba, sabía que era realmente importante así que sonrió de contenta. Sin más que esperar Saori se ducho con tranquilidad, estuvo varios minutos ahí, al terminar colocó una toalla enroscada en su cabello y se puso su bata de baño para salir. Al hacerlo se encontró con Saga sentado al borde de la cama, con shorts puestos y cara de somnoliento.

Saori pensó que algo le pasaba, pero cuando Saga alzo la cabeza para observarla esbozo una sonrisa enorme, se levantó de su sitio y camino hasta ella atrayéndola bruscamente desde la cintura para apegarla a él.

―Hola…― Saga no la dejo terminar, sino que le dio un beso bastante profundo. Para cuando se separaron ambos sonreían

―No me despertaste…— le reclamó acariciando la mejilla de su chica

―No lo creí necesario, te veías cansado lo mejor era dejarte dormir un poco más así que fui a ducharme―

―Gustoso podría haberte acompañado― le dijo con una sonrisa pícara― Hubiera valido la pena―

Ella rio y le golpeo el hombro― Que atrevido, claro que no―

Saga sonrió y le dio un beso corto en los labios para descender por su cuello mientras con su mano le quitaba la parte del hombro de la bata de baño para poder besarla en el área. Observó la marca allí en donde terminaba la clavícula de la chica y suspiro, aquello había sido una gran decisión, pero estaba satisfecho con el resultado.

Sin embargo, conforme fue apartando la bata y besándola continuamente se dio cuenta de que la piel de la chica estaba enrojecida y frunció el entrecejo. Recordó la razón por la cual no había intimado con ella en todo ese tiempo, su naturaleza de lobo. Saga se separó de ella y Saori le observo extrañada.

―Déjame ver…— le pidió en tono serio

—No es nada, no hay de qué preocuparse— trato de calmar las cosas, aunque sabía que con la terquedad de Saga no había lucha que ganar

―Por favor…— estaba muy serio así que Saori no pudo sino apartar un poco la bata

Sin embargo, Saga fue más inquisitivo y prácticamente se la quitó completa dejándola sin ninguna pieza de ropa ante sus ojos. Pero eso no era lo que llamaba su atención, las piernas de la chica estaban rojas, líneas desproporcionadas de forma vertical, marcas de presión en su costado y brazos, rasguños en su espalda que todavía guardaban rastros rojizos y pequeños puntos de sangre. Saga retrocedió.

―¿Saga?― le llamo Saori preocupada y tapándose automáticamente con la bata

―No puedo creer que terminara lastimándote de esa forma― gruño desviándole la mirada―Pensé que podía...―

―Oye no es nada, son solo rasguños— dijo acercándose a él y colocando ambas manos en sus mejillas

Saga suspiro al sentir la caricia de su chica— Saori, hoy son rasguños ¿y luego? ¿Qué pasa si no puedo controlar esto? —

—Olvídate de eso, dijimos que vamos a estar juntos desde ahora ¿no? ― el asintió aun sin mirarla― Bien, entonces vamos a enfrentarlo juntos, no me has hecho daño, estoy bien y…―

Saga la observo por el silencio que la chica guardo. Sin esperárselo Saori lo acerco de las mejillas y lo beso, el gemelo se sorprendió, pero pudo sentir la calma recorrer su cuerpo, su miedo siempre había sido lastimarla.

Al separarse ella sonrió de nuevo— Estoy feliz de tenerte―

―Lo siento… de verdad, no quería, es que… no me doy cuenta cuando…pasa—

Ella sonrió ―Olvídalo ya, ven vamos ¿quieres comer algo? ―

Saga sonrió de medio lado resignado― Solo si tú quieres―

Ella asintió y tras darle un beso se dispuso a vestirse. Saga tomo su lugar y se fue directo a la ducha, a pesar de todo se sentía bien, por fin se sentía completo, satisfecho, como si acabara de forjar un lazo inquebrantable con esa chica que tanto adoraba, lo mejor de todo, se sentía Libre. Con una sonrisa y olvidando lo que había sucedido con su descontrol, salió del baño seco su cabello y se colocó sus shorts de nuevo dejando su torso al descubierto. Salió del pasillo directo a la cocina donde ya podía oler que algo se cocinaba, sorprendiendo a Saori la tomo por detrás y beso su cuello.

―Te duchaste rápido― comento ella con una risilla

―Quería volver contigo, además te dije que iba a ayudarte― le dijo entre besos

―Saga estas helado, me va a dar frío― se quejó ella al sentir los dedos del gemelo colarse debajo de su blusa y sus labios fríos al contacto con su cuello

―Pues como no, si te gastaste toda el agua caliente, me toco bañarme con la del polo norte y por el frío no te preocupes. Yo te caliento― comento con picardía mientras continuaba besándola

Saori negó con la cabeza, frío como estaba igual disfrutaba de su cariño, le dio un par de vueltas a aquella salsa que preparaba y sonrió. Saga se detuvo cuando escucho la puerta, Saori limpió sus manos con un paño y camino a la sala para ver quién era, el gemelo le siguió de cerca y la jalo de un brazo.

―No abras— se quejó con un puchero

—Será solo un momento y luego seguimos—

Saga la apretó contra el ― ¿Por favor? ―

La chica rodo los ojos y negó con la cabeza intentando continuar con su camino. Saga la tomo por la espalda y siguió besando su cuello a pesar de que ambos caminaban a tropezones hacia la puerta.

―¡Saga! Deja ya, solo abro, veo quien es y que quiere y listo―

El gemelo rio travieso, pero no la soltó, sus manos rodearon las caderas de la chica hasta llegar a su vientre mientras seguía besando la parte de atrás de su cuello. Saori abrió la puerta y no supo decir para quien fue más grande la sorpresa. Si para ella por verlo de nuevo ahí, para Saga cuando alzo la cabeza o para el mismo Julián que estaba ahí en frente.

―¡Julián! Tu aquí…— Saori dijo rápidamente

Saga que estaba detrás de Saori de inmediato frunció el entrecejo y su semblante se puso rudo, gruño alto ¿Qué hacia el imbécil cazador ahí?

Julián por su parte frunció el entrecejo también al percatarse de su presencia, además de que fue profundamente doloroso para el ver como Saga le trataba, donde tenía sus manos y lo que hacía cuando ella abrió la puerta, eso sin mencionar que el gemelo solo vestía unos shorts bermudas y Saori unos shorts de jean cortos y una franelilla sin mangas, ambos descalzos como si fueran una pareja de casados. Le molestaba claro que sí, estaba furioso porque a Saga lo odiaba y le dolía que Saori nunca se hubiera fijado en el sino en ese tipo.

―Saori, lamento venir sin avisar, no sabía que tuvieras compañía―

―Si…pues, yo…pasa…— dijo en un tartamudeo nervioso

Saori retrocedió y por ende Saga también para dejarlo pasar, el muchacho se mantuvo de pie con las manos en los bolsillos algo frustrado por haber llegado en semejante momento, y aún más furioso por no ser el quien ocupara el puesto de Saga.

—Quisiera hablar contigo Saori, es algo que no te pude decir antes…— Julián le dijo tratando de que su voz no lo delatara

La chica parpadeo confundida― Eh sí, claro, siéntate por favor—

Saga se acercó nuevamente a su chica rodeándola por detrás y apegándola a él bruscamente con sus manos en las caderas.

―Voy a estar en la cocina— le dijo a Saori en el oído mientras le mordisqueaba el lóbulo de la oreja y luego besaba su mejilla

Saori se puso roja no por el gesto sino porque lo hiciera delante de Julián, que se llevó una mirada de advertencia por parte del gemelo antes de retirarse.

Julián puso cara de disgusto y lo observo marcharse, vio el leve sonrojo de Saori y gruño con evidente molestia.

―¿Siempre es así de animal?― le pregunto arrugando el entrecejo

Saori suspiro cansada—Supongo que no viniste a hablar de él― contraataco de inmediato

Julián tuvo que morderse la lengua y enfocarse en lo que realmente había venido a comunicarle a Saori.

―Necesito pedirte un favor Saori…― Julián le dijo cambiando su semblante

Ella alzo las cejas ―Si está en mi poder, no dudes que te ayudare, dime…— le dijo con verdadero sentimiento de amistad

Para ella Julián era un gran amigo, a pesar de lo que vivieron esa vez con lobos y cazadores, ella sentía que le debía su amistad al muchacho pues él siempre había estado a su disposición a cualquier hora y cualquier día. Julián era incondicional.

―Pues… veras es algo complicado, pero pensé lo que me dijiste sobre Xander…―

―¿De verdad?―

―Sí, yo… sabes…él es mi hermanito, tal vez no pueda estar cerca de él cómo quisiera, pero al menos podría verlo―

―Eso lo haría muy feliz, no tienes idea de cómo te extraña―

En honor a la verdad, Saori había visto sufrir a Xander por la ausencia de su hermano mayor, no estaba listo para la soledad cuando cayó en manos de los gemelos. A ella le constaba que lo extrañaba como nunca, lo decía siempre y hasta en sueños, los lobos se habían turnado para dormir con él o distraerlo hasta que se olvidara de aquello, pero no había sido fácil.

―Sí, yo también lo extraño mucho, por eso quería pedirte que lo trajeras para verlo―

―Claro que si Julián, lo traeré aquí a casa y podrás verlo— le dijo con una sonrisa algo emocionada

—Eh, es que… hay algo más, los cazadores me vigilan, si me ven con mi hermano podría ponerlo en peligro, preferiría que fuera en otro lugar distinto más… privado—

—De acuerdo… tú dirás―

―Muchas gracias Saori, de verdad es importante para mí, y si pudieras ir tu sola con el sería mucho mejor, no quiero levantar sospechas ni traerles problemas a ustedes—

Saori no pudo sino compadecerse por él, su tono de voz era lastimero como si estuviera viviendo una real pesadilla. Ella entendía a la perfección, poner en peligro a Xander no estaba a discusión.

―Así será, no te preocupes y cuenta con eso―

―Gracias― Julián avanzó hacia ella para darle un abrazo el cual ella correspondió en honor a la amistad que se tenían. ― Ya me voy…Ah y Saori, considera por favor a ese tipo, puedes conseguir algo mucho mejor que eso, recuerda que soy tu amigo, te lo digo por tu bien—

Ella suspiro―Julián eso no está a discusión, yo lo amo, no quiero "algo mejor" lo quiero a el―

El también suspiro fastidiado―Pues es una lástima, en fin, nos vemos y gracias de nuevo―

Ella le abrió la puerta y el muchacho se subió a su lamborghini huracán despidiéndose con un gesto de mano, Saori sonrió y le imito. Con Julián ya fuera de su casa se dispuso a volver a la cocina, ahí vio a Saga hablando por teléfono, había terminado de cocinar por ella con un ligero desastre de paletas y cubiertos. Saga la vio pasar y le sonrió de inmediato, ella se acercó para darle un beso corto en los labios.

―Escucha, hablamos de eso después ¿sí? ― espero respuesta y Saori lo vio ponerse ligeramente colorado― ¿pero qué cosas dices? Bah olvídalo… idiota―

Saga colgó el teléfono y paso saliva, aquella conversación había ido bien, pero la realidad era que su padre era muy insolente con sus comentarios.

—¿Quién era? De repente te pusiste rojo— Saori le pregunto con una sonrisilla traviesa

Saga se rasco la cabeza, aun no le había dicho―Pues…err… yo―

Saori frunció levemente el entrecejo, algo confundida por el secretismo del joven gemelo

―Oye, no pienses mal, es que no te he dicho…—

Saori quedo expectante frente a él mientras arreglaba las cosas para servir la comida

―¿Qué cosa?―

―El de la llamada era Aspros… arreglé las cosas con él...a medias― le dijo a modo de confesión y aun nervioso

Saori abrió los ojos desmesuradamente―¿De verdad?― Saga asintió, ella dejo lo que estaba haciendo para abrazarlo―Me alegro de verdad es lo mejor que pudiste hacer, hace mucho que tenías que perdonarle― Saori le regalo un beso corto

Saga sonrió devolviéndole el gesto y tomándola de las caderas― No sé si sea perdón, pero es una oportunidad…Me canse de pelear, de odiar y de vivir en el pasado, todas esas sensaciones me estaban volviendo loco―

—Saga te dije que eso no era sano, pero me alegro que lo hayas hecho, el… de verdad los quiere, es tu padre—

―Lo sé, lo escuche… yo… no tengo la mejor de las relaciones con él y me cuesta trabajo a veces, pero lo estoy intentando…―

―Te felicito…—

Saga cambio su semblante dispuesto a hacer las preguntas correspondientes

―¿Y? ¿Qué quería el mocoso? ―

Saori rodo los ojos por la actitud de Saga con Julián, de verdad que no entendía la riña que se tenían esos dos.

―Pues quiere ver a Xander—

―Ahora quiere verlo ¿eh? Desaparece por casi dos meses y ahora si quiere verlo― gruño Saga disgustado

―Oye, los cazadores le persiguen al igual que a nosotros, ten un poco más de consideración― le dijo en tono suave mientras acariciaba la mejilla del gemelo

―¿consideración? Saori, tuve que quedarme noches enteras con Xander porque no podía dormir, porque no podía dejarlo solo, el enano estaba aterrado y adivina a quien nombraba todos los días sin falta—

—Yo lo se Saga, de verdad, pero dale una oportunidad, es su hermano, deja que lo vea—

Saga rodo los ojos y le desvió la mirada ladeando el rostro. Saori lo tomo de las mejillas para que la mirara.

―¿Por favor? Vamos ya se lo prometí, es mi amigo anda…― suplico ella dándole besos cortos

El gemelo gruño evidentemente disgustado, a ese tipo si lo odiaba, le tenía bastante rencor y sobre todo cuando sabía que no se merecía la amistad que Saori le brindaba.

Saga rodo los ojos nuevamente—Vale, ya… lo traeré aquí, supongo que no hay mayor problema—

—Ahm, sobre eso…― Saori se dispuso a contarle lo que Julián le había dicho, Saga frunció el entrecejo pensativo.

Aquello le daba mala espina ¿Saori y Xander solos? En una dirección desconocida, eso No le gustaba ni un poco, algo había ahí, su instinto se lo decía.

—No Saori, no me gusta la idea, si lo quiere ver será en mi presencia—

—Vamos Saga, solo hablaran un poco, no le veo nada de malo—

―Yo le veo todo lo malo, no confió en él ni un poco—gruño el gemelo

—Si los cazadores te ven…—

—No me verán… pero te diré algo, dejare que ustedes vayan, como te dije estaré presente, solo que no lo sabrán—

―Si eso te hace sentir más seguro…—

―Lo hace…― respondió mientras besaba su cuello y ella se aferraba al pecho desnudo del gemelo

Saori se separó de él y sonrió— Anda ponte tu camisa y vamos a comer―

―¿Tengo que ponérmela? ¿segura? ― le sonrió con picardía

Ella le dio un golpecito en el pecho― Muy segura tonto, sé qué crees tener un torso perfecto, pero te hace falta ejercicio así que mientras eso pasa te quiero con tu camisa puesta―

Saga alzó las cejas algo sorprendido― Vale, me hace falta ejercicio el secuestro no me sienta bien, pero si mal no recuerdo querías deshacerte de mí camisa hace rato ¡y estabas muy apurada! ―

Saori se puso roja de inmediato y el gemelo carcajeo victorioso―¡Saga!―

―Vale, vale ya voy…― dijo alzando las manos en son de paz y caminando hasta la habitación― ¡Mujeres! ―

La chica sonrió complacida, vaya que le gustaba estar con él, sin duda ese lobo era lo mejor que pudo pasarle en su vida. Sin más que pensar sino en su felicidad, sirvió la comida para ella y su chico.

Residencia de Mu

Los chicos se dividieron para ir a sus respectivas casas, ya estaban en la entrada de la noche cuando Shion, Mu, Aioria y Elizabeth volvieron a su hogar. La verdad es que aquella tarde había salido muy bien, pues se divirtieron como nunca, además de que se unieron como equipo cosa que ayudaría a mejorar mucho las relaciones entre la gente de Aspros y el resto.

Aioria sonreía risueño con tan solo imaginarse la tarde perfecta que había pasado junto a su chica. Las cosas entre ellos funcionaban cada vez mejor, se querían y entendían lo suficiente para ansiar verse todos los días y pasar tiempo juntos. En contraparte a Aioria, Mu no se sentía tan suertudo, pues a pesar de que su día había sido divertido como para todos los demás, no se podía sacar de la cabeza la curiosidad, Elizabeth había aceptado ir con Kratos a divertirse, pero cuando él le pregunto, ella se excusó.

No había nada de malo en eso, pero sentía que era algo injusto, Kratos apenas la conocía, y el por más que fuera estuvo junto a ella desde su llegada, en su casa, al menos le conocía un poco más. Suspiro. No tenía idea de porque estaba pensando en esa tontería.

Elizabeth por su parte, también venia pensativa, se la paso muy bien en general, pero cuando Kratos la invito insistentemente a que se divirtiera con él, lo paso mucho mejor. Hicieron toda clase de cosas en el agua, clavados, saltos, persecuciones y tal como él le había dicho, la cuido siempre. Tenía una bonita sensación en el estómago.

Shion miro de reojo a los chicos, revoleo un poco al verlos tan ensimismados en sus pensamientos. Casi podía saber lo que maquinaban. Sin decir nada, se limitó a preparar la cena, su hijo se veía un tanto desanimado, y más o menos se imaginaba por qué. Aunque no tenía intenciones de hablar, quiso hacerlo

―Entonces, ¿se divirtieron?―comento como si nada

Los tres chicos respingaron, pero le prestaron atención. Aioria fue el primero en hablar, se sentía bastante animado y Shion en el poco tiempo que llevaba junto a él, se había convertido en lo más parecido a un padre.

-¡Claro que sí! Fue genial, deberíamos hacerlo más seguido-

Shion sonrió de lado, ya sabía eso- Me alegra que te hayas divertido, creo que a partir de ahora las cosas funcionaran así, seremos un grupo bastante numeroso-

―Pero aún falta Saga ¿no?― Aioria acoto y Shion asintió

―Supongo que para la próxima nos acompañara, él y su padre arreglaron las cosas―

―Eso es genial, creo que ahora no estaremos tan vulnerables al peligro, siempre he dicho que en equipo todo se puede ¿No crees Mu?―

Mu respingo un poco por la sorpresa, ya estaba pensativo de nuevo y Aioria le había distraído con la pregunta

―Eso supongo...―

Shion frunció el entrecejo, Aioria ladeo la cabeza confundido y la chica agacho la suya, curiosa

El mayor carraspeo y sirvió la cena―Como sea, coman, el lunes vuelven a la academia―

―Ni me lo recuerdes Shion―Aioria volteo los ojos

―Muy a su pesar así es, y también me encargue de los papeles de la señorita, de esa forma no estarás perdiendo tiempo de tus estudios, iras con los chicos a la academia― Shion le informo a la muchacha y ella apenas asintió

Con aquello definido, terminaron de cenar y concluyeron la noche viendo películas, descansando del largo día.

Lunes―Esa mañana

Kanon había hecho puchero hasta aburrirse, desde que dejo a su hermano esa tarde del sábado no lo había vuelto a ver. Y no era que le importara mucho su gemelo, pero ¡se había llevado el auto! eso sí que era relevante ¿acaso pretendía que se fuera caminando a la academia? No señor. Cuando lo viera le reclamaría.

Hizo un último puchero de brazos cruzados y bastante enojado cuando se sentó en la parte de atrás de la pickup de su padre, que amablemente, había mandado a Ángelo junto a Afrodita y algunos otros del clan que también estudiaban, a buscar a Kanon y a los demás. Al gemelo menor no le gustaba ni un poco tener que irse atrás como ganado, hizo una nota mental de comprar un auto para él.

Laika le observo por enésima vez y Kanon tenía el mismo semblante. Camus sonreía disimuladamente mientras que Milo vociferaba lo desconsiderado que era Saga por haberles abandonado.

―La castaña se acercó a él recostando su cabeza en el hombro―¿Sigues enojado―

Kanon gruñó y afianzo su pose― Mucho...―

―Ya cálmate Kanon, de seguro que Saga está resolviendo sus asuntos―

―¡No me interesan sus asuntos! es un desconsiderado― gruño el gemelo de nuevo

―En eso estoy de acuerdo― intervino Milo, también enojado― Nunca hace eso, siempre nos avisa―

―¿Y si le paso algo?―Camus pregunto algo preocupado

―No le ha pasado nada, pero sí que le pasara cuando lo vea―Kanon rugió de nuevo

Laika lo tomo de las mejillas para besarlo suavemente, tanto que Kanon tuvo que descruzar los brazos en un suspiro, liberando su carga un poco. La siguió en el beso colocando su mano en la mejilla de ella y la otra apretando su cintura. Al separarse Kanon resoplo fastidiado, de pronto se sentía más calmado.

Ella sonrió a sabiendas de que había funcionado― ¿Más tranquilo―

Kanon hizo una mueca de resignación― Un poquito―

―Consigan un cuarto par de tortolos― Resoplo Milo

―¿Celoso?― Camus sonrió divertido

―¡Jamás! yo que tendría que celar a este par, tengo a mi chica―gruño Milo indignado

-Pero no está aquí- Laika le dijo con astucia

Milo gruño de nuevo fastidiado y golpeo la camioneta para que Ángelo se apurara en llevarles.

Academia

Saori había llegado temprano junto a Saga, ambos se veían bastante felices y sonrientes, aquello se había convertido en un vínculo casi inquebrantable, sentían que nada podría arruinar su relación.

Como aun no entraban a clases, los dos se quedaron en una banca cerca del estacionamiento donde nadie les fastidiaría por un rato. Ahí hablando tranquilamente y mirándose con adoración como par de adolescentes disfrutaban de la poca paz que amenazaría pronto con romperse.

―Quería preguntarte algo― Saori comenzó y Saga asintió mientras besaba el dorso de su mano― ¿Vas a quedarte en el equipo de futbol?-

Saga se lo pensó unos segundos y luego se encogió de hombros― No tengo idea― dijo rascando su cabeza, indeciso― tal vez, así descargo un poco de mi energía, pero no lo sé todavía ¿quieres que me salga?-

Saori hizo una mueca― Pues... no, es decir, no me gusta ese deporte, pero si crees que te sientes bien con él, no te detengas―

Saga volvió a pensarlo, hizo una mueca que a Saori casi le pareció un puchero― No es que me encante, me han golpeado mucho―

Ella sonrió y lo acaricio en la mejilla antes de unir sus labios con los de él, aquel beso se intensifico mucho más, Saga la atrajo de la cintura con su brazo. Era un beso suave, lento y de disfrute, con toda la paz y tranquilidad que ambos sentían en ese momento. Oh si aquello era imposible de interrumpir. O al menos eso creyeron.

Se separaron por segundos pero se mantuvieron muy cerca, a milímetros y observándose. De pronto Saori abrió los ojos desmesuradamente cuando vio que Saga era literalmente arrastrado.

Kanon había visto a Saga no más piso el estacionamiento, y pese al momento que compartía su gemelo con Saori, estaba bastante enojado por su abandono. Así que se acercó a paso firme directo hacia él, lo tomo de la chaqueta y lo arrastro contra la pared. El mayor ni siquiera pudo reaccionar a tiempo, solo sintió la espalda golpear aquel muro junto con una sacudida nada amable.

― Me alegra que te estés divirtiendo― gruño Kanon. En realidad no era para tanto, Kanon exageraba un poco su actitud, lo hacía solo para molestarlo estaba consciente de eso.

Saga gruño un poco― ¿A que debo tu amable bienvenida?―

―Oh tu sabes lo que hiciste tarado― gruño el menor amenazante y con el puño levantado

Saga encarno una ceja― Oye, oye cálmate, te juro que esta vez no fui yo, yo no te cambie la crema dental por colorante azul, te juro que yo no lo hice― dijo alzando las manos en señal de paz

―No te hagas el tonto que... Espera... ¿qué dijiste? ¿Fuiste tú?―

Saga paso saliva, su hermano podía ser intimidante cuando quería― Este... ¿No hablabas de eso?―

―Di algo en tu defensa antes de que la frase "gemelos idénticos" desaparezca de nuestro diccionario― gruño Kanon nuevamente

Mientras tanto todos los demás se divertían con la escena, Saori sonreía discretamente y los demás miraban con travesura. A veces esos gemelos podían ser bastante necios.

―Relájate hermanito― le dijo sonriente―Ya sé que no te avise, pero es que―dijo mirando de reojo a Saori que seguía sonriendo con timidez― Es que estuve, resolviendo algunos asuntos―

Kanon presiono más su agarre en señal de que no le interesaba

―Oye, tranquilo... Es más― dijo soltándose bruscamente del agarre de Kanon, se acomodó su chaqueta y sonrió con picardía. Saga le puso una mano en el hombro bruscamente― Estoy tan de buen humor que ni tu ni nadie me puede arruinar el día, pero para que veas que soy un buen hermano mayor, te voy a complacer―

Kanon entrecerró los ojos, desconfiado- ¿A qué te refieres? ¿Vas a dejar que te golpee?-

Saga sonrió con astucia- Nada de eso, simplemente, te voy a regalar un auto- Kanon abrió los ojos sorprendido e incrédulo. Saga le dio un par de palmadas en la cara y se retiró dejando a su hermano tieso

Los demás también se asombraron ante la declaración de Saga, incluso Saori. El gemelo se veía muy contento casi irradiante de felicidad, como si nada pudiera ponerlo de malas.

Saga se acercó a Saori tomándola de la cintura, le dio un beso corto y ambos caminaron hacia el aula de clases.

-Creo que tenemos replicadores de nuevo, ese no puede ser Saga- Aioria dijo él y los demás ya se habían reunido en el estacionamiento

-Olvida eso cazador, Saga acaba de decir que le regalara un auto a Kanon ¡¿Y qué hay de mí?!―se quejó Milo

―No creo que lo haga― Camus dijo con serenidad

Kanon se acercó nuevamente al grupo, no tenía idea de lo que pasaba con Saga, jamás lo había visto tan feliz en 200 años, no creía que fuera en serio lo del auto, pero parecía tan sonriente que aquello era irrelevante en comparación.

―Olviden el auto, vamos a clases que se hace tarde― comento Marín pronto

...

La mañana transcurrió con rapidez, y pronto se encontraron a puertas de medio día, Saga se había reunido con Ángelo y Thor, ambos pertenecientes al equipo de futbol. No era que les agradara mucho, pero ¿ya mencione que estaba de buen humor? Los tres caminaron hacia el campo con intenciones de regresar al equipo, el coach tras gritar, patalear, regañar y ladrar todo lo desconsiderados que eran al haber abandonado repentinamente les permitió volver poniendo como condición que los tres participaran en el próximo juego del campeonato interuniversitario en el que ya rozaban el último lugar.

Los demás del grupo con la tarde libre se dedicaron a observar un rato desde las gradas, era un buen tiempo para descansar y pasarlo juntos, en parejas aunque no así el sitio más romántico. Los golpes sordos de los muchachos cayendo llamaban su atención.

Saga casi caminaba con el balón en la mano, pero no tenía ningunas ganas de ser golpeado, así que simplemente haciendo uso de sus reflejos esquivaba a cada jugador que trataba de embestirlo casi de manera graciosa

―Ups...― dijo dando un paso atrás provocando que su compañero se fuera de boca directo al piso

Otro intento lo mismo y Saga se movió de lado con una mueca―Lo siento, hoy no― aquel también fue a dar al piso

―¡Que estás haciendo muchacho! corre... corre hacia el marcador― indico el coach

Saga ladeo la cabeza confundido, como si jamás hubiera jugado ese deporte― ¡Ah sí! ya recuerdo el marcador...―chasqueando sus dedos, siempre había jugado por instinto, y en honor a la verdad, se sentía particularmente distraído el día de hoy, se quedaba parado en medio del campo observándola, admirando lo hermosa que se veía. Siempre lo había notado, ¡pero es que estaba muy feliz! esa era su chica, ahora sí, suya y de nadie más, marcada y solo para él, por esta y las otras vidas que quedaban.

En un trote suave se fue hacia el marcador. El coach respiraba agitadamente de tantos gritos que había dado, Ángelo y los demás se reían, la verdad es que no podían negar lo gracioso de cómo había llegado Saga a anotar de esa forma tan absurda y sin correr ni siquiera 2 metros.

Desde las gradas Saori sonreía ampliamente viéndolo jugar, o más bien esquivar cosas tontamente. Kanon volteo los ojos incrédulo de lo que veía, Laika miraba de Saori a Saga con interés.

―Cuñada... Se puede saber ¿qué carajos le hiciste a mi hermano?―le pregunto con una ceja levantada

―¿Yo? ¿y yo por qué?― Saori pegunto ofendida

―Porque Saga sonríe como tonto, camina como tonto, es amable, está feliz y lo más sospechoso de todo, me dijo que me regalaría un auto ¿te parece poco?― Kanon le dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo

―Pues...no tengo idea tal vez solo está feliz-

―Si claro y yo soy Juana de Arco― soltó Laika

―Eso sin contar que ella también sonríe como tonta― Hilda acoto

―Oigan dejen a los tortolos en paz- Aioria sugirió

―¿Qué tiene de malo que estén felices?―le siguió Marín

―Es que Saga no puede estar más feliz de la cuenta, una dosis alta de felicidad lo hace cometer estupideces― Kanon dijo preocupado

―¿Como que?―quiso saber Saori

―Pues...―Kanon recordó

Flashback

4 años atrás

Saga estaba bastante contento porque finalmente había encontrado el documento que tanto había buscado por meses. Aquello había sido un dolor de cabeza, pero al encontrarlo casi brincaba de felicidad.

Kanon se pasó por el sitio y lo vio contento casi besando el papel. Alzo una ceja y asumió que por fin lo había logrado

―Hasta que lo encontraste― comento Kanon mordiendo una manzana

―¡Si! por fin, no más este asqueroso sitio, nos largamos Kanon―

El gemelo menor alzo una ceja, eso le daba felicidad también ese sitio era un desastre, habían estado viviendo bastante incomodos en ese pueblo y ahora que Saga había encontrado unas escrituras que le dejo su tío irían a Italia.

En ese momento entro Milo con cara de regañado, sabía que lo que estaba por hacer no sería nada fácil, había entrenado todo sus discursos y practicado por horas para hablar con Saga. Ahora que se sentía listo no podía esperar mas

―Oye Saga ¿puedo hablar contigo―

El gemelo ladeo la cabeza curioso pero sin dejar de sonreír―Dime ya cachorro, estoy en un buen momento―

Milo respiro hondo y continuo― Es que, yo... bueno tu... mejor dicho yo... quería saber si, bueno... tu podrías...err.. ehm, como lo digo...―

―Habla de una vez Milo― le regaño Kanon

―Oye deja al niño en paz, deja que se tome su tiempo―Kanon alzo las cejas incrédulo, Saga detestaba que alguien tartamudeara para hablarle

―Bueno Saga, veras... conocí a esta chica que... tu sabes―

―Brenda... linda chica―

Kanon abrió los ojos desmesuradamente, el día anterior Saga había dicho que la muchacha era una aprovechada, descarada y quien sabe cuanta otra cosa que Kanon no recordaba.

―Eh si, pues, quería llevarla a comer un helado y me preguntaba si... bueno, si podrías prestarme el auto―Milo se encogió entre sus hombros y cerró los ojos esperando el regaño que Saga siempre les daba sobre el auto

Saga alzo ambas cejas―¿Eso era todo Milo?―

―Pues...si―

―Llévatelo, no hay problema―

Kanon abrió la boca incrédulo (otra vez) y Milo parpadeo esperando que se tratara de una broma, pero no, Saga le lanzo las llaves

―¿Le vas a prestar el Mazda?―Kanon pregunto aun sin poder creerlo

―¿Por qué no? ya está grande... Vuelve temprano Milo―

Milo observo sus manos, incrédulo mientras analizaba las llaves, sonrió ampliamente y tras asentir salió corriendo. Más tarde el auto volvería estrellado...

Fin del flashback

―Oh...―Saori pronuncio

―El famoso Mazda― Laika siguió

―Fue sin querer...―se defendió Milo

―El punto, es que cuando Saga está feliz, cosas malas pasan...―Kanon dijo algo fastidiado

La práctica termino con un coach exhausto, un Saga sonriente y un equipo perplejo, el siguiente juego seria en la noche del martes así que tenían que prepararse al máximo. Por la mañana antes del partido entrenarían de nuevo, pero por hoy, era suficiente.

―Estos mocosos, van a sacarme canas verdes algún día―

―Hable por el tonto de mi medio hermano―gruño Ángelo pasando a su lado y Thor rio junto con su amigo

―¡Quiero ver sus jóvenes traseros mañana por la mañana y luego en la noche para este juego! Los de la Universidad de Frollini vienen a por nosotros y espero que ustedes manada de mastodontes puedan hacer algo para defender nuestra reputación―grito aquel hombre a los cuatro vientos

Aquel grito de guerra fue pronunciado por el equipo― ¡Si Entrenador!― y rápidamente se retiraron

Ángelo, Thor y Saga caminaron juntos hacia las bancas en donde tenían sus cosas personales, no era que se llevaran magnifico, pero esos malos hábitos de pelearse por todo habían quedado atrás. Bueno, exceptuando el típico bullying de Angelo

―Pff… si nuestro mariscal es este soñador que tenemos aquí, vamos a perder ese juego― bufo Angelo

Thor se rio y Saga lo miro feo

―Tranquilo hombre no lo dice a mal, es solo que…sería de gran utilidad que pudieras marcar―

―Yo se marcar― gruño Saga

―Pero si no sabías de qué lado estaba el marcador― se quejó Ángelo en tono incrédulo

Saga se rasco la barbilla―Es…es que hoy estaba distraído…―

Thor soltó una carcajada― No estabas distraído mi buen amigo, lo que estas es enamorado y eso, compañero, no tiene cura―

El gemelo se cruzó de brazos con una mueca ¿De cuando acá le tenían tanta confianza ese par? Eran unos atrevidos, además, no sabía que de malo tiene estar distraído en una simple practica

―No sabía que el juego dependiera de mi― ladro en defensa

―Oh no lo hace, si no te lo han dicho eres pésimo en esto Saga, solo queremos asegurarnos de que puedas anotar sin estar con cara de estúpido―

―¡Oye! Más cuidado con tus palabras― gruño Saga de nuevo a la defensiva

―Relájense muchachos, no es como si fuera tan difícil ganar, ellos son humanos, nosotros no. Fin del asunto― Thor dijo con simplicidad

Ángelo y Saga asintieron con una mueca, ciertamente era una discusión tonta. Kanon apareció junto a los demás para detenerse a escuchar la "interesante" conversación que los tres tenían.

―Hombre, vaya que la has liado hoy, te falto fue anotar en tu propio marcador― Se rio Kanon y los demás junto a el

―Que gracioso Kanon― le miro con cara de pocos amigos. Sin embargo tras un suspiro de cansancio Saga comenzó a quitarse todo el montón de protectores que siempre lo hacían rabiar.

―Uy parece que vas a desnudarte hermanito―

―Eso quiero Kanon, esto me estorba mucho, me pica―dijo quitándose las hombreras y rascándose de inmediato

Saori se acercó y tras un tirón de la cintura le planto un beso por demás fogoso aferrando su mano a las caderas de la muchacha que le correspondió satisfactoriamente enredando sus brazos en el cuello del gemelo.

Kanon carraspeó un par de veces, no es que sintiera celos ni nada, eso había quedado completamente atrás, amaba a Laika ahora. Simplemente le funcionaba para fastidiar a su hermano

―Oye, oye deja esas cosas para cuando estén solos, voy a vomitar entre tanto arcoíris― Laika rio a carcajadas junto a el

―Que gracioso Kanon, otra vez, siempre tan chistoso, sabes me estoy arrepintiendo de lo que te prometí―

―De todos modos no pensabas hacerlo― dijo el menor bufando

Saga frunció el entrecejo levemente ladeando la cabeza― No Kanon, en realidad si pienso hacerlo―

El otro alzo una ceja― No es cierto―

―Vale, entonces le daré el auto a Milo―

―¿Le darás un auto?― Ángelo soltó la pregunta, pero fue ignorado

Milo se adelantó al paso― ¡Sí! si mejor dale el auto a Milo, olvídate de Kanon, no lo quiere-

―¿Eso quieres Kanon?―

―¿A qué juegas? Saga...―

El mayor rodo los ojos mientras chasqueaba entre dientes, tomo a su chica de la cintura le dio un corto beso en la mejilla para luego recoger su bolso donde tenía toda la ropa.

―Escucha, iré a cambiarme, cuando vuelva iremos por ese auto y si no lo quieres pues se lo doy a Milo- Comento Saga encogiéndose de hombros con una sonrisa en el rostro, se echó el bolso al hombro y camino

―Si mejor denle el auto a Milo― Decía el mismo Milo

―No lo entiendo...― Kanon murmuró

―¿No fuiste tú el que dijo que cuando Saga está feliz pasan estas cosas? Aprovéchalo entonces Kanon- Laika dijo relajada

...

Para cuando Saga volvió directo al auto le esperaban sus hermanos Saori, Laika Shaina e Hilda justo frente a su mustang negro.

Saga alzo una ceja―¿Todos van a ir?―

―Si es verdad lo que dices cuñado, para cuando regresemos vendremos mucho más cómodos de lo que nos fuimos ¿no te parece?―

―Las chicas irán en nuestras piernas― acoto Milo

Saga siguió sonriente mientras buscaba las llaves de su propio auto y tarareaba algo que Kanon no entendía. Saori le dio un beso en la mejilla a lo que él sonrió con felicidad.

Ninguno tenía idea de que hacer, estaban completamente atónitos y sordos. Saga había puesto una canción al máximo de volumen, y el gemelo cantaba. Kanon sabía que el siempre hacia aquello, era normal, pero generalmente era el sonido de un Metal pesado o Rock que conocía, no Bon Jovi.

Saga llevaba una sola mano al volante y ladeaba la cabeza mientras cantaba la canción que se reproducía. Saori se reía con el mientras entrelazaba su mano libre con la de ella.

―¿Estas Drogado Saga? dime la verdad, lo sabré en cuanto te vea a los ojos―Kanon grito

―No estoy drogado Kanon, no sé qué te sorprende, siempre hacíamos esto en la carretera, los años que viajamos, la vida que llevamos. No todo tiene que ser una desgracia ¿sabes?― grito de regreso

―Pues yo ya me siento feliz― acoto Milo mientras comenzaba a seguir la letra con animo

Whoa, we're half-way there.

Whoa, livin' on a prayer.

―¡Esa es la actitud Cachorro!―

Take my hand, we'll make it. I swear.

Milo se había puesto a cantar a todo pulmón, Shaina comenzó a tararear con una risilla. Laika se encogió de hombros y comenzó a cantar suave.

Saori le dio un beso en la mejilla, así le gustaba verlo, contento y pareciera mentira que un acto tan simple lo tuviera así de feliz, pero no, eso no era lo que tenía a Saga tan emocionado . Lo que lo tenía en ese estado era aquella marca en el hombro de Saori, había reclamado a su mujer ante los dioses y humanos, era suya para siempre, y el de esa forma se sentía libre. Por 200 años estuvo atado al recuerdo de una mujer, a la culpa y a la maldición de estar solo por la eternidad, se sintió encadenado y aunque estuvo con Saori desde hace unos meses, simplemente nunca pudo ser libre hasta ahora que era más que un hecho.

Ya no sentía que la engañaba, que vivía en el pasado con la promesa de ser fiel a su recuerdo hasta su propia muerte si es que algún día llegaba. Sonaría tonto para cualquiera, pero aquello significaba mucho para él, su destino estaba escrito y era al lado de Saori, de nadie más.

―No puedo creerlo― gruño Kanon

Whoa, we're half-way there.

Whoa, livin' on a prayer.

Take my hand, we'll make it. I swear.

Whoa, livin' on a prayer.

Hasta Camus cantaba con decencia, y eso era algo inaudito, negó con la cabeza y una sonrisa. ¿Por qué perder el tiempo? tenía que disfrutarlo, eran de esos momentos únicos que no se repetían mucho. Su hermano era feliz con Saori, y estaba tan contento que tenía la suficiente confianza como para cantar a todo pulmón junto a ella, en frente de todos los demás sin ningún impedimento, besándola en cada tanto.

We've got each other and that's a lot.―murmuró

Laika sonrió al verlo unirse, y lo animo un poco más con una caricia. Kanon sonrió y siguió la letra de la canción, para cuando se dio cuenta ya estaba cantando alto y fuerte como los demás. Saga le vio por el retrovisor y sonrió, no solo era Saori, era su familia. Se puso serio de pronto, sabía que venía mucho camino por recorrer, que los cazadores los tenían en la mira y que todo podría cambiar en un segundo, pero hoy... hoy era feliz y por ellos iba a pelear, les defendería con garras y dientes. Cuando Saga daba su lealtad, era para la eternidad.

Sonrió de nuevo, casi en una mueca observando con detalle a Saori, era suya, y con ella su libertad. Su alma finalmente tranquila.

...

Kanon parpadeó un par de veces, seguía incrédulo, realmente pensó seguirle el juego a Saga y llego junto a los demás incluso a escoger un auto en la agencia, de seguro el muy tarado lo dejaría ahí mirando. Pero cuando Saga camino junto al encargado y 15 minutos después volvió con llaves en mano, la cara del gemelo menor fue un poema.

―Es tuyo Kanon― dijo enseñándole las llaves y luego lanzándolas a la altura de su pecho. Saga sabía que si se las ofrecía no las tomaría, Kanon de verdad creía que era broma

Al ver las llaves en su mano Kanon no supo cómo reaccionar, al final de todo era verdad, era suyo... La cuestión era ¿por qué? pero eso lo preguntaría luego, de inmediato una emoción lo abrumo y literalmente se lanzó directo al auto. Lo inspecciono por todas partes, era suyo.

Saga sonrió y abrazo a Saori de la cintura y beso su mejilla lentamente, disfrutándolo. Seguía contento, pero aun no revelaba la razón por la cual le regalaba el auto a Kanon.

Tras disfrutar los primeros minutos con su nuevo auto, un Chevrolet Camaro Rs Color Azul marino del 2014, que por cierto era mucho más nuevo que el de su hermano un Mustang GT 2010 negro, camino hasta Saga negando con la cabeza, aun incrédulo.

―¿Sonaría muy cursi si digo que eres el mejor hermano del mundo?―Kanon dijo entre risas y apenado, no sabía que palabras usar para agradecer y no quedar como tonto frente a los demás

Saga sonrió― ¿Sonaría demasiado pretensioso si te digo que ya lo sabía?―

Kanon y los demás carcajearon, seguía sin mirarlo a la cara, simplemente negaba con la cabeza abajo

―Sé que te preguntas ¿por qué?―

―¿Me vas a decir?―

―¿Me dejarías vivir si no?―

Kanon negó con la cabeza y Laika se recostó sobre su hombro sonriente

―La cosa es que, cuando éramos niños tu querías un auto como esos chicos de las películas que a los 14 tenían uno y destruían los motores por la carretera, eras bastante molesto con el tema―

―Pero...―

―Kanon, me dijiste que tu tendrías uno algún día y yo negué, te dije que eras un iluso, y que...―

―Tú mismo me regalarías ese auto si conseguías a la mujer de tu vida, y...- siguió Kanon recordando aquella noche

―Escribía mi destino por toda la eternidad junto a ella...―Termino Saga y Kanon alzó la cabeza―Primero me enamoro, antes que consigas tu estúpido auto, exactamente eso dije después―

―¿Tu...?―

―Kanon, encontré a la mujer de mi vida, la tengo para mí y será por toda la eternidad, he escrito mi destino junto a ella, solo me queda vivirlo― le dijo una sonrisa― Tonto ¿verdad? nunca pensaste que ocurriría y yo tampoco... Mi deuda esta paga Kanon, ahí tienes lo que prometí-

Kanon parpadeó un par de veces todavía incrédulo. Se llevó una mano a la cara, una promesa tan tonta como esa, ni siquiera recordaba bien el momento, pero como le había afectado. Apretó los dientes.

―¿A qué esperas tonto? Vamos a probar ese bebe― rugió Milo emocionado

Saga sonrió a su hermano con un asentimiento― Haz lo que dice el cachorro antes de que te lo quite―

―Vamos ya Kanon...― le apresuró Laika casi arrastrándolo

Kanon se subió y junto a el Laika, atrás Milo y Shaina sonrientes y emocionados por probarlo. Saga se acercó a la ventana junto a Saori

―Es interesante― comento observando el auto― habrá que probarlo en el pavimento― Kanon asintió acelerándolo

―Oye Saga ¿y mi auto? ¿cuándo compraras uno para mí?―

―No te preocupes Milo... cuando decida comprarme uno nuevo te daré el mío―

Milo hizo puchero y se cruzó de brazos y Saga se carcajeo de inmediato igual que Kanon, las chicas no entendieron. Después de burlarse de Milo Saga observo a Kanon a detalle, se veía emocionado y con una sola mirada le agradecía.

―Es tuyo Kanon, para ti y para tu chica, porque sé que pronto seguirás mis pasos y escribirás tu propio destino junto a ella, es la indicada, la correcta, la que te ama. No lo desperdicies-

Las palabras de Saga calaron en el pecho de Kanon, solo unos minutos lo diferenciaban de ser su hermano mayor y era increíble el poder que tenía sobre él. Aquello era cierto y sabía que así como disfrutaba hoy de un día genial, mañana podría oscurecer toda su realidad, en pocas palabras debía disfrutar lo que tenía justo ahora.

Al verlo pensativo Saga sonrió y le dio un golpe con dos de sus dedos en la cabeza.

―Pero antes de eso, tendrás que vencerme en una carrera, veamos si aprendiste algo de esas películas―

Kanon se carcajeo de inmediato― Te voy a destrozar hermanito―

―Como digas, solo no vayas a fundir el motor, tarado―

Saga se fue junto a Saori y Shaina vio que Milo seguía con su puchero.

―¿Por qué esa cara Milo?― dijo acariciándole la mejilla

―No tendré auto...―

―Pero Saga dijo que …― Laika comenzó

Kanon rio sosteniendo su estómago― Laika, amor, Saga no se deshace de sus autos y ama a ese GT casi tanto como a Saori, Milo lo sabe y por eso su cara. En los años que tengo con mi hermano jamás ha soltado un auto hasta que está destrozado, se encariña y nada lo hace desistir-

―¡Jamás tendré Auto!―gritó Milo frustrado

Todos rieron y Kanon se propuso a seguir a su hermano que se había ido con Saori, Camus e Hilda a su propio auto

...

Saori lo miro a detalle mientras Saga tomaba el volante y se posicionaba al lado del auto de su hermano. Le vio sonreír y negar con la cabeza

―No le diste el auto por eso ¿verdad?― Saori le dijo de pronto

El volteo a verla con una sonrisa―Me conoces bien―

Saori también sonrió― ¿Por qué lo hiciste realmente?―

Saga miro al frente nuevamente, el horizonte mostraba la carretera vacía en su totalidad. Suspiro y le contesto―Es mi hermano y nunca he podido darle nada bueno, siempre peleamos, pero jamás le he dicho que estoy feliz de que sea mi gemelo, de que haya recorrido todo este camino conmigo sin matarme―

―¿Es una manera de decirle que lo quieres?―

Saga asintió―A ti no te puedo engañar, Me gustaría que pudiéramos estar los tres juntos, Kanon es el único hermano que me queda, y si algo llegara a pasarme, creo que sería muy tonto no haberle demostrado que lo quiero ¿verdad?―

Camus e Hilda escuchaban en silencio atrás. Saga no era tonto, sabía que Camus era de las personas más silenciosas en el mundo, porque se parecía mucho a él en ese sentido.

Saori sonrió y le acaricio la mejilla para luego besarlo en los labios, no se arrepentía de su decisión, ese era el hombre que había escogido para el resto de su vida.

―Nada va a pasarte...― le afirmó ella

―Lo sé, pero no está de más―aferró su mano izquierda al volante y Saori lo notó, se acercó más a él para susurrarle

―¿A qué le temes?―

―A todo, a la vida y a lo que está por venir… a…perderlo todo, siento que estoy en una apuesta y que en cualquier momento puedo perderlos a todos…― Saori borro su sonrisa de inmediato. Sin embargo, Saga la tomo de la barbilla y trato de sonreírle― Pero hoy... no le temo a nada, hoy soy libre gracias a ti, y voy a luchar―

Saori sonrió complacida, aunque tenía dudas de las palabras de Saga, algo estaba por venir y ella lo ignoraba.

―Sé que… todos piensan que ya enloquecí, pero no es así, y tu tal vez pienses que mi cambio se debe a esa tarde que pasamos juntos, pero…― Se detuvo para mirarla directamente a los ojos― He conseguido mi libertad y he decidido que hoy quiero disfrutarla, mañana podre a caerme a golpes con la vida otra vez y seguir amargándome por cazadores, bestias, hermanos. Solo quería un día…―

―Te amo...―le susurró y él correspondió con un beso

― Solo no le digas a Kanon por favor―

―Eres un amor ¿te lo he dicho?―

Saga hizo una mueca―No me digas eso...me haces sentir blando y quisiera conservar mi orgullo, gracias―

Saori rió a carcajadas y Camus e Hilda rieron disimuladamente. Kanon acelero su auto nuevo en señal de que estaba listo y así lo hizo el también. En 10 segundos más ambos derraparon sobre el pavimento en una carrera amigable. En realidad, simplemente era un momento más para su historia, esa que ambos habían escrito durante épocas y que ahora después de 200 años, parecía apenas comenzar con toda la felicidad y los peligros que esta podía representar.

Continuara...


Bueno espero que no haya sonado tonto, queria dar una oportunidad de liberación para los chicos, un día para sentirse libre. Sobre Saga, pues creo que lo han visto madurar desde que comenzamos y finalmente ha llegado a un punto clave, uno en el que decide que quiere vivir, por Saori y por su familia. Esto es para explicar mas o menos lo que siente con respecto a ellos, y que mientras antes solo buscaba la muerte en cualquier batalla, ahora desea seguir.

En fin, realmente como yo lo vi pues sentí que era un poco de relajo para calmar las aguas que pronto volverán a rugir, pero ahora, tenemos mas union, todos ellos, Aspros, Saga y Shion, los tres juntos, como lideres, como uno solo. Ahora se vienen cosas distintas.

Por cierto, la canción que los muchachos interpretan en el famoso auto, es Livin' on a Prayer de Bon Jovi. A ver si no has escuchado esta canción pues hazlo! es legendario, es cultura general. La mayoría de gente la conoce. Bueno , los dejo y nos leemos el próximo fin! No olviden dejar un comentario en la cajita de reviews que siempre me hace ilusión. Bye bye!