Capítulo 6
—Tienes que ver el lado bueno del asunto… Ya es navidad y es el último día de clases. —le dijo Harry a Cloud que estaba a punto de golpearse contra una pared.
—Sore wa pōshon o motte inai tame ni īdarou, sō watashi o ōen shiyou to shinaide kudasai [Sería bueno de no tener pociones, así que ni me intentes animar]. — bufo frunciendo un poco más el ceño.
—Supongo que te estas quejando. Por lo menos los profesores no han sido crueles en preguntarte algo. —comento Hermione.
Lo único que habían logrado era que Cloud les entendieran, pero incluso lo que anotaba estaba en japonés, Hagrid, McGonagall y muchos otros se habían apiadado de él, él no tenía la culpa de hablar una lengua distinta, lo bueno del asunto es que ahora manejaría ambos idiomas.
—Pero Snape es Snape—acoto Ron—. De seguro no presto atención al pedido y no sabe lo que te pasa.
—So no baai, watashi wa seijōde wanai hōhō de, memai ya tachi kurami o shimasu yo [Si eso pasa me aseguraré de marearlo y aturdirlo de una manera que no es normal]. — comento con una sonrisa maligna, al no entender lo que decía tan solo sintieron un escalofrió.
Al entrar a pociones Snape estaba hablando y hablando a velocidad normal pero muy acelerada para un dictado para comprender la clase y próximamente al final de todo, el examen. Se detuvo por un momento y miro a sus alumnos.
—Señor Strife ¿puede decirme exactamente qué es lo que debo hacer para que esta opción no se vuelva, nociva contra quien lo tome?
—Watashi wa anata o iudarouga, anata ga hon'yaku sa renai yō ni watashi wa anata ni tadashī hōgen ga hanasa nani no bitto o ijimeru koto ga dekimasunode [como me gustaría decirle pero usted no es un traductor así que puedo burlarme un rato de usted en lo que habló el dialecto correcto]. —dijo entre algo acelerado y aguantando la risa al ver la cara de perro confundido de Snape.
—Si esto es una broma, le salió muy bien porque Gryffindor perdió 20 puntos. —gruño dándose la vuelta para seguir dando la clase.
—Anata wa sore o okonau koto wa dekimasen! Watashidake wa jōdan no yōna mono ga aru koto o, kono eigo o hanasu koto ga dekinai nodesu ka?! [¡No puede hacer eso! Solo no puedo hablar Inglés ¡¿qué clase de broma es esa?!]. —chillo levantado, Harry negó con la cabeza, si hablando normal mareaba, gritando era peor.
—Vuelva a su asiento a menos que quiera dar la clase usted.
—Pōshonde wanai baai wa! Kore wa, watashitachi wa nani o sakujo shi, watashi wa nani mo shinai yō ni, korera no chippokena yōde wa nai yo pointo [¡Si la diera yo, no sería pociones! Nos está quitando puntos por nada y yo no soy como estos enclenques como para no hacer nada]. —seguía discutiendo, ninguno de los dos iba a dar el brazo a torcer, Snape por odio a los Gryffindor y Cloud por odio a ese tipo de trato discriminatorio.
—Severus. —todos miraron a la puerta, ahí estaba Dumbledore, genial ya veía el regaño venir.
—Director, supongo que vio la bromita que está gastando el alumno nuevo. —acuso con su voz lenta y fastidiada de siempre.
—No es una broma Severus, se hechizo a sí mismo para ver su lengua natal, eso lo explico Minerva en el desayuno, el efecto pasara en unas semanas. —explico y Cloud si pudiera le diera un abrazo a Dumbledore por idiotizar a Snape.
—Eso no quita el hecho de que este faltándome el respeto.
—Supongo que no, pero no tenemos forma de saber de momento si realmente respondió su pregunta o no. —Era obvio que no, solo estaba criticando a Snape, pero era una buena manera de salir del paso, definitivamente Dumbledore era su ídolo en ese momento.
—Snape está furioso, pero bueno, quien le manda a no interesarse por este tipo de cosas. —decía Hermione mientras caminaban por el pasillo hacia el comedor.
—Anata wa watashi wa hijō ni kuso dō o shitaiga, nai baai wa nigaku naru koto ga dekimasu...[ Puede amargarse si quiere, pero que no se la cobre conmigo, el muy maldito...]. —refunfuño, sentándose en el banco de la gran mesa, a los pocos segundos apareció el gran banquete que sería de almuerzo.
—Este año me voy a quedar, será divertido supongo… estar todas las navidades aquí. —dijo Hermione moviendo un poco la ensalada de forma distraída.
—Kurisumasu wa watashi no kodomo no koro ni watashi ga aisuru monode wa arimasen, watashi wa shimasendeshitashi, gōkei de yaku 6-bai ni sunde imashita [La navidad no es algo que me apasiona, en mi infancia no lo hice y en total la que vivido unas 6 veces]
Los días pasaban relativamente rápidos, de forma tranquila y sin muchas personas en el gran castillo, lo cual le daba más comodidad a Cloud, que ya casi recobraba casi totalmente el lenguaje, ya podía hablar inglés, solo que algunas expresiones las hablaba en japonés y lo escribía por mero gusto.
— ¿Zack? —pregunto al notar que no estaba dicho personaje, miro a todos lados, la pradera en si seguía estando, solo que había un cielo tormentoso y empezaban a caer unas cuantas gotas—. ¿Qué pasa? —se preguntó al ver como caían rayos tremendamente fuertes.
—Así que eres tu. —sintió un escalofrió por cada uno de sus nervios, se puso rígido, había medio reconocido la voz, rogaba que fuera una de esas veces en las que confundía las cosas. Volteo lentamente casi temiendo a quien estaría ahí.
Para su enorme desgracia lo que imagino era cierto. Ahí estaba Sephiroth, con una expresión neutral, casi indiferente y desinteresada. Lo único que había visto diferente a los días en el los que estaba en el ejército: Lleva puesto sus grandes botas, pantalones oscuros y su abrigo de cuero negro, del cual le cuelga unos adornos blancos que recuerda a las alas. Tiene un cinturón, del cual también le cuelga adornos, al igual que sus brazaletes, y unas hombreras que presentan perlas incrustadas.
—Jum…—una sonrisa pequeña, pero burlona apareció en su rostro—. Parece que esta vez ha buscado algo realmente distinto.
—Ehh…—estaba buscando que decir, ósea, él es el rey de la elocuencia y ahora no se le ocurre nada para salir del paso, aparte sentía que si seguía ahí así fuera un simple sueño o una visión de su subconsciente iba a terminar más muerto que conejo entre manada de lobos—. N-no sé de qué habla—bien, Harry bien, hermoso tartamudeo, se felicitaba mentalmente.
—debes entender algo perfectamente niño—Sephiroth empezó a caminar hacia Harry, llevándole unas 7 cabezas de lo alto—. Por más que lo intentes… Cloud es mío, mi Omega, no importa cuánto él lo niegue. —aseguro estando completamente frente a él, bajando la cabeza para poder verle.
—Eso no lo puede decidir usted, eso es decisión de Cloud si quiere o no estar con usted. —dijo con el ceño levemente fruncido.
—Es un Omega, no tiene derecho a decidir… Si tanto quieres pelear por él, aunque en esta condición me das tanta pena…—admitió bajando para ponerse a la altura de Harry.
—Cloud ya te venció una vez, podría vencerte. —aseguro sintiéndose sobre estimado, aunque después de decirlo asimilo lo que el mismo dijo, es decir, se estaba buscando más problemas de los que ya tenía con Voldemort.
—Mucho valor para un pequeño Alfa que aún no puede ni enfrentarse frente a frente contra su Némesis. —se carcajeo de forma suave, con parsimonia subió su mano hasta el cuello de Harry, hasta rodearlo completamente y empezar a ahorcarlo.
Era un sueño, un simple sueño, por eso no se estaba preocupando tanto, eso hasta sentir mucha presión de golpe y reacciono, empezando a intentar librarse de ese agarre.
—Muy confiado, no estaría mal terminar con el problema antes de que llegue totalmente a mi omega. —dijo ampliando más su sonrisa.
Se sentía horrible, nunca le había pasado este tipo de cosas. Sin embargo, de repente el agarre desapareció, haciéndole caer al suelo tosiendo sobándose el cuello, al alzar la vista vio a Zack con el ceño levemente fruncido.
—Aparece en todos lados, empezare a creer que está en el aire—decía casi para sí mismo—. ¿Estas bien?
—Si… eso creo. —murmuro tomando la mano de Zack para levantarse.
—No deberías andar tan distraído.
—Solo es un sueño, no puede hacer nada tan grave…¿¡O sí?! —pregunto espantado.
—Harry no sé si te has dado cuenta, pero todo es real, nada de lo que pasa en tu vida de momento es falso… Incluso ahora pudiste haber muerto—dijo entre regaño y explicación.
—Ah…—dijo algo choqueado.
—Para la próxima, si es que vuelve a pasar, corre, en algún momento llegare, después de todo no tengo nada que hacer más que ayudarte. —le aclaro, revolviéndole el cabello.
—Gracias, supongo…—murmuro suspirando. Una idea llego a su mente—. Por cierto… ¿Tienes idea de cómo iba a llamar Cloud a su bebe?
— ¿Su bebe? Él pensaba que si sería niña le pondría Jena y si era varón le pondría Adrien.
— ¿Y que fue? Porque supo que era al menos ¿no?
—El recuerdo es vago, pero si lo vio, era varón, igual de blanco que Sephiroth y según él tenía ojos verdes por las acumulaciones de Mako en los dos—le respondió—. ¿Por qué quería saber?
—Nada en especial. —mintió ligeramente.
—En verdad es mucho más tranquilo de lo normal—por fin había logrado tener por completo el idioma, sin embargo, de vez en cuando hablaba en japonés solo para molestar
—Así está bien para estudiar. —dijo Hermione con unas ojeras igual de negras que el cabello mugriento de Snape.
—Deberías relajarte, no conozco a nadie que haya logrado graduarse por desvelarse tanto… menos en vacaciones.
—Sabes que si puedo… solo me falta estudiar de estudios Muggles, Criaturas Mágicas y Runas antiguas—dijo dejando el libro de pociones a un lado. Cloud tomo los tres libros de las cátedras nombradas—. ¡HEY! —chillo intentando recuperarlos.
—Cuando vea esas ojeras desaparecer te los daré. Y ustedes dos, váyanse a estudiar unas malditas horas antes de que sean las 12, a menos que lo hagan esos regalos se quedaran ahí lo que resta de año. —amenazo, él no era que estudiara tantísimo como Hermione, pero era de memoria fotográfica y de buena interpretación, razón por la cual podías preguntarle algo y te lo respondería –excepto en Pociones, esa materia era del diablo-.
—Pero son vacaciones… y es navidad. —recordó Ron casi a modo de súplica.
— ¿Y eso qué? —pregunto mosqueado, si era por eso no debió pelear contra Sephiroth por que era su cumpleaños.
— ¿Si estudiamos 4 horas nos dejas ir? —pregunto Harry de forma tentativa, era mejor negociar a quejarse.
—Que sean 5 y les cumplo algún capricho, como alguna materia o lo que sea. —ofreció para ver si lograba hacerles estudiar, porque si no Hermione entraría en crisis.
—Iremos a Hogsmade otra vez. —dijeron Harry y Ron a la vez, Cloud rodo los ojos y les dio los libros que le había quitado a Hermione, que estaba cayéndose del sueño, pero con el ceño fruncido.
—Les preguntare así que no se salvan. Y tú, a dormir. —cargo a Hermione como si nada y entro a su habitación, no podía entrar al dormitorio de chicas, además hasta adonde había podido comprobar, sus feromonas también ayudaban al descanso mental, así que no estaría mal acostar a Hermione en su cama.
—Esto es muy injusto, son vacaciones, no deberíamos estudiar. —dijo Ron mirando el libro con recelo.
—Tiene un buen punto, tendremos exámenes este año, así que debemos estudiar desde ahora para no sufrir a finales.
—Lo que pasa realmente es que harás todo lo que Cloud diga cual perro Fiel. —le dijo alzando las cejas y Harry se puso colorado.
—¡Claro que no! —rechisto sentándose y abriendo el libro de criaturas mágicas.
—Admítelo, te gusta, es evidente, haces todo lo que dice para estar bien con él —decía de forma picarona—. Está bien que sea bonito, pero es hombre Harry….
— ¿Algún problema con ello? —pregunto algo enfurruñado por el comentario.
—Solo que es raro.
— ¿No me digas que eres homofóbico? Ay dios…—rodo los ojos y miro a la ventana.
—me es raro, ¿porque no fijarte en alguna chica? No es como que nadie te siga, tienes muchas fanáticas.
—Mejor estudia Ronald. —resoplo.
El tiempo les pasó rápido, bajaron cual cohetes encontrando a una Hermione más descansada –y sin ojeras-. hablando con Cloud en la sala Común, la chimenea estaba prendida y al lado de esta el árbol con los regalos.
—Para esto sí que son puntuales. —menciono Hermione algo ofendida, Ron no presto mucha importancia, casi agarro uno de los regalos bajo el árbol, pero Cloud le tomo de la ropa.
—Y cuéntame… Que pasa cuando le das demasiada lechuga a un Gusarajo. —pregunto mirándolo de forma algo amenazante y analítica.
—Ehh… ¿Adelgazan por estar en dieta? —respondió, Cloud quería lanzarlo a la chimenea a ver si así le funcionaban las neuronas.
—Mueren por sobre peso, hasta eso nos lo dio Hagrid. —respondió Harry.
—Es una lástima que no abrirás tus regalos hoy…
—ESTUDIARE MAÑANA PERO POR FAVOOOOOOOOOOOOOOOOOOORRRRR. — rogo Ron, realmente desesperado.
—No sé si te lo conté pero fue Mercenario, se en demasía como torturar y perseguir a alguien que me deba cosas así que, si mañana no te aprendes mínimo los primeros 10 capítulos de Criaturas Mágicas…—lo dejo en suspenso, lo había dicho con voz seseante, casi hablando en Parsel y Ron sintió un escalofrió por absolutamente todo su cuerpo.
—E-está bien…—tartamudeo, dios Mio cuantas amenazas de muerte para una sola persona de un solo amenazador.
—Bueno, abran los regalos, ya es navidad. —dijo soltándolo y sentándose en el sofá. Ellos abrieron sus regalos con alegría, muchísima, a decir verdad, a Ron le mandaron cosas tejidas, que no era precisamente bonitas pero Cloud podía notar que él las apreciaba.
Sintió una especie de pinchazo en la cabeza, se la sujeto suavemente para ver si así aminoraba, pero en lugar de hacerlo aumento. Harry se dio cuenta de la palidez repentina en el rubio, por lo cual dejo el regalo que le envió la señora Weasley y camino hasta él.
—¿Estas bien…? —pregunto, pero Cloud dejo escapar un chillido extraño, no supo si era de dolor, pero se estaba tapando los oídos con las manos, como si no quisiera escuchar algo y que al parecer tan solo él estaba oyendo.
Son tan solo unos niños… Todos unos niños… Que crees que pasaría si el Geoestigma también llega aquí… Tendría muchísimo más poder… ¿Qué me dices Cloud? ¿Lo esparcirías por mí?
—¡CALLATE! —Grito y lanzo un golpe hacia atrás, miro algo espantado a donde golpeo pero no había nada—. Él…
—¿'Él' quién? —pregunto Hermione viéndole con una ceja alzada, de verdad que siempre que pasaban cosas así no dudaba al pensar que Cloud era de otro mundo y tenía el suyo propio.
—…No… es nada…—murmuro parpadeando y por acto de reflejo se sobo el brazo, en donde tenía el Geoestigma—. Oigan tengo que…
—Sht—le chito Hermione, realmente no se iba a ir, pero se calló al ver a la niña tan seria.
—Que ni se te ocurra ponerte como un autista… Feliz navidad. —dijo entregándole algo envuelto, de forma rectangular delatando un poco lo que vendría siendo.
—Gracias…—dijo algo impresionado de que le regalara algo. Era obvio que era un libro, sin embargo, miro con algo de asombro el libro 'Animales Fantásticos y donde encontrarlos'—. Se supone que este libro ya no sale…
—No, era mío, ya lo leí completo y como le anote algunas cosas que estaban equivocadas creí que podría ayudarte.
—Muchas gracias. —dijo con una sonrisa sincera y pequeña.
—Bueno… Cloud nosotros también tenemos un regalo para ti—dijo Harry tomando la muñeca de Cloud—. Es tan pequeña… Parece de mujer—se dijo interiormente.
Le arrastraron otra vez de la nevada una parte algo alejada, pero que más bien parecía secreta, había una adorable capilla ahí, como las que hay en las iglesias Muggles, estaba algo deteriorada pero las enredaderas le daban un hermoso aspecto, pudo ver una sombra ahí, pero se fue de su vista por lo cual lo ignoro.
Al detenerse Harry le señalo un punto en especial, se espantó un poco de ver una piedra clavada en la tierra, era una lápida. Al caminar más empezó a leer el nombre.
—Adrien… Strife…—dijo con un nudo en la garganta.
—Un… pajarito me dijo que nunca has tendió en donde rendirle respeto a tu hijo.
—Así que le pedimos permiso a Dumbledore y a Hagrid para ponerla aquí, nadie puede pasar y tú puedes venir en el tiempo que estés a dejarle flores si gustas. —decía Ron.
—Gra…cias…—no era que no le gustara, solo que el dolor no le permitía demostrar su agradecimiento —. Podrían… déjame solo…—pidió sin verlos.
—Claro. —dijo Hermione jalando a los otros dos y llevándoselos a máxima velocidad hacia la torre de Gryffindor.
—¡Oye! Yo quería ver que haría. —refunfuño Ron.
—Que inmaduro eres. —dijo alejándose un poco. Parecía sacarse algo de la camisa y estaba muy oscuro así que no veían bien lo que hacía.
Cloud se sentó en el suelo frente a la lápida, era muy bonita, bien detallada, no tenía año escrito, tan solo decía el nombre de su bebe, un pequeño mensaje que no quería volver a leer porque sabía que rompería en llanto de hacerlo. Tomó aire.
Mentiras y verdades que antes lograba distinguir
Se diluyen justo en frente a mi
Amor y amistad el calor de un hogar
Son cosas que ya no comprendo más
Pensaste que al marcharme y decirme que estarías bien
Ya no me podría preocupar
No lo entiendes en verdad no me puedes consolar
Escapé en lugar de enfrentar mi error
¿Cómo vivir así, con los recuerdos de mi culpabilidad?
El tiempo sólo la logra acrecentar
ya no quiero cerrar los ojos
pues me comienza a atormentar el recuerdo de tu
gesto de decepción
¿Cuándo irá esta intensa lluvia a parar?
ya se está combinando con mis frías lágrimas
¿cuánto más tengo que soportar que llueva al rededor?
¿Precisamente me escoge por tanto dolor?
Aunque el tiempo se agota sólo queremos encontrar
un lugar para volver a empezar
pero nuestra intención es opacada por
el pasado que no nos deja en paz
¿Cómo puedes confiar en un cobarde que escapó de su error?
He intentas consolarme dándome valor
¿cómo podré olvidar si ni siquiera me puedo perdonar?
Las lágrimas se han vuelto algo común
El dolor no se puede borrar con facilidad
aunque las cicatrices estén sanando
sólo con consecuencias de mis pecados
aún no los puedo expiar
¿Cuándo irá esta intensa lluvia a parar?
Ya se está combinando con mis frías lágrimas
¿cuánto más tengo que soportar que llueva al rededor?
¿O simplemente me dejo llevar?
Sé que ya está lluvia se ha vuelto parte de mí
Y caerá evocando mis tropiezos
por favor, mientras llueve mantente junto
sólo tú puedes ayudar a mi corazón
Se permitió a si mismo dejar salir unos cuantos sollozos, taparse la cara con las manos, nunca tuvo tiempo de hacer algo como esto, y cuando tenía así fuera unos minutos su propia mente se lo impedía, evitando tocar la herida más dolorosa de todas.
Hermione se tapaba la boca para que no le oyera, sin poderlo evitar se había puesto a llorar al escuchar a Cloud, era como si aquella canción en acapela había reflejado lo que sentía en su alma. Notando que se le acaba el tiempo salió corriendo por un camino distinto, después de todo Harry y Ron no podían saber que tenía el gira tiempo.
—Oigan, levántense ustedes dos… Si fuera un día cualquiera no hay quien los acueste. —Harry abrió los ojos con pereza absoluta, Cloud estaba zarandeándole, al verle con los ojos abiertos fue a darle una cachetada a Ron para despertarle.
—¡¿PERO QUE TE PASA?! —chillo sobándose, sintió que casi le vuela un diente.
—No medí bien la fuerza, mi fallo—admitió Cloud—. Tomen cobijas, su peluche, lo que sea que usen para dormir. —decía cerrando las ventanas y poniendo las persianas.
—¿Para qué? No podemos salir. —dijo Harry bostezando.
—Hermione nos está esperando, vamos. —dijo apurándolos. Harry tomo un edredón y Ron una cobija. Ahí estaba Hermione más despelucada que de costumbre y también más dormida quizás.
—¿Porque estas tan emocionado Cloud? —pregunto Hermione bostezando.
—De verdad quien los entiende, es navidad uno quiere darles un regalo y solo quieren seguir durmiendo. —gruñía abriendo la puerta de la sala común para salir luego de ella.
—No podemos salir, es de madrugada… la una realmente. —dijo Hermione siguiéndole el paso aun en contradicción con sus palabras.
—Tengo el permiso de la Profesora Minerva para salir—dijo mostrando un pergamino—. Así que ni Snape podrá decirnos nada…
Estaban aún medio dormidos por lo cual no prestaban mucha atención a donde le estaba guiando. Al por fin llegar vieron algo confundidos al rubio, estaban en la torre de astronomía, Cloud estaba cerrando las ventanas y el piso se veía en perfecto estado
—Pueden dejar todo eso en el suelo si quieren, es mejor verlo acostado—decía jalando la última cortina y dejando todo en completa penumbra
—Pero ¿qué hacemos aquí? —pregunto Harry sentándose en el suelo.
—Hace unos días me acorde de algo que en su momento y hasta ahora es una de las cosas más hermosas que he visto y como explica tan bien el planeta me gustaría que ustedes lo supieran. Si quieren se acuestan.
Empezó a murmurar unas cuantas cosas, Harry lo identifico Parsel per ni aun así lo atedio. De repente todo se ilumino, de forma hermosa y original. Era como estar parados en el espacio, viendo las estrellas más hermosas que nunca, el sol, la tierra… Todo se veía tan hermoso.
—Es… precioso—dijo Hermione maravillada dando vueltas viendo cada cosa—. Cloud, esto es bellísimo.
—Lo mismo pensé cuando lo vi, cada planeta vivo, incluso el nuestro… solo que este no esta tan dañado como el mío—comento. Los tres menores tomaron asientos, Cloud había tomado el planeta –que era una especie de holograma o ilusión mágica-. y lo amplio de tal forma que parecía que enserio estuvieran en el espacio—. Aunque los científicos se nieguen a aceptarlo, el mundo se mantiene gracias a todo ser vivo.
estoy más que seguro que aquí no es diferente, hay una corriente de energía que circula por todo el planeta, que lo mantiene vivo y esta se llama corriente Vital, ahí es donde quedan los conocimientos de los antepasados, donde van las almas a fundirse con el planeta hasta volver a la superficie. La corriente Vital en pocas palabras son todas esas almas vueltas en energía… Energía espiritual.
Cuando alguien muere, un humano, animal o incluso una planta… Todo eso le da vida al planeta, a la corriente vital, entran y salen haciendo una y otra vez el proceso, todo bebe que nazca esta bendecido con la energía espiritual.
Se los estaba mostrando tal y como lo había hecho Bugenhagen en Cañón Cosmo, aunque no lo demostró, esa explicación le había fascinado tanto, mostrando todo con el esplendor con que lo vio. Harry, Ron y Hermione lo veían con una fascinación que era casi impropia de ellos.
—Sin Energía espiritual, es decir, Corriente Vital, un planeta no sería un planeta. Miren lo que pasa cuando quitas a los seres vivos. —a su mano fueron las pequeñas luces que simbolizaban el movimiento de la energía, el planeta se estaba opacando hasta quedar negro y desmoronarse, Hermione se horrorizo un poco.
—Ósea… que sin energía espiritual es el planeta el que morirá?
—Exactamente, siempre habrá energía mientras haya al menos un ser vivo… Sin embargo, dudo que sea suficiente para mantenerlo vivo. En mi mundo se extrae esta energía para electricidad, lujos… Las materias mismas están hechas de energía espiritual… Estuvo a punto de morir por eso.
—¿Y no se daban cuenta de su propio error? —pregunto Ron, era raro verlo prestando atención a algo que no fuera Quidditch.
—La codicia y la corrupción pudo más que el sentido común de esas personas. Ahora quiero que vean. —con un movimiento de manos el planeta volvió a su forma viva y seguido de esto apareció algo negro a la lejanía.
—¿Qué es eso? —pregunto Harry notándolo.
—Ese es el meteorito de Sephiroth, lo invoco con esta materia—dijo sacando y viendo ligeramente la materia negra—. Pensaba estrellarlo contra el planeta y mientras este se curaba la herida, absorbería toda la energía e iría a la Tierra prometida.
—¿Tierra prometida? ¿No es eso algo muy fantasioso? Ya existe la corriente Vital… ¿qué puede ser algo más grande que eso?
—Todos tenían una idea de tierra prometida, para Shinra era un lugar rebosante de Mako, para Sephiroth un sitio donde podría ser un dios y quizás volver a formar la especie a la que pertenecía su madre, no pude enterarme realmente de lo que quería… Y quizás si no lo hubiera vencido esto habría pasado.
El meteorito impacto contra el planeta, las luces verdes salían en la herida, el meteorito seguía impactando contra el planeta hasta hacerlo casi explotar, pero se veía la Energía Vital.
—Impresionante—dijeron a la vez.
—Pero esto fue lo que paso. —retrocediendo un poco la escena. Veían como poco a poco pequeñas líneas de la corriente vital saliendo del planeta, cubriéndolo por completo y desintegrando el meteorito, hasta hacerlo polvo por completo.
—Impresionante. —repitieron anonadados a más no poder. Cloud se tiró al suelo y se acostaron, todos viendo el panorama.
— ¿Podemos quedarnos aquí venido esto? —pregunto Harry.
—Es el plan… —murmuro Cloud.
Los cuatro durmieron de esa forma, con las estrellas, galaxias, planetas y meteoritos rondándoles alrededor en una hermosa ilusión que ni el techo del gran comedor lograba superar. Formaban un pequeño círculo, sin tocarse el uno al otro y boca arriba, aun con los ronquidos de Ron era tan tranquilo.
—Eres tan confiado…—alguien de guantes negros acaricio suavemente el rostro durmiente de Cloud—… pensando que podrás mantener a este niñato y vergüenza de Alfa. Te dejare jugar otro rato… Pero no te salvas de mi Cloud, ya te lo he dicho, donde sea que estés yo volveré.
Cloud tan solo arrugo un poco el entrecejo en sueños, sintiendose algo incomodo por unos momentos y luego simplemente volver a dormirse.
—Prefería cuando no había casi nadie—refunfuño Cloud subiendo las escaleras para llegar a la sala común, la cual estaba abatorrada pues hace unos días todos volvían de sus vacaciones de Navidad.
—Ya te volverás a acostumbrar… ¿Y por qué nadie se mueve? —dijo Hermione tratando de ver al frente.
—A Neville se le olvido la contraseña otra vez… Tal vez—supuso Harry.
—No, de hecho, está a unas cinco personas atrás de nosotros—comento Cloud. En eso una niña de cabello igualito al de Ron apareció de la nada, por qué nunca la había visto era la pregunta que se hacía Cloud.
—La señora Gorda no está. —informo ella con impresión y algo de pánico en su voz. Cloud frunció un poco el ceño y salto al barandal para ver mejor.
Dumbledore y Firtch estaban viendo el retrato arañado, la mujer que debía estar ahí no lo estaba, Hermione le estaba jalando un poco el pantalón para que se bajara de ahí pues temía que se cayera.
—¿Arañazos? ¿Quién arañaría un retrato? —se preguntaba interiormente sin prestar atención a el panorama o lo que hacían los demás.
— ¡Sirius BLACK UOOH! —respiro profundamente y torció la boca, quizás la pintada mujer –que ahora estaba unos cuadros mucho más arriba en la escalera-. estaba confundiéndose, no era que descartara la idea, pero el que fueran arañazos hechos por un hombre se le hacía extraño.
—¿Qué estará hablando tanto con ellos? —se preguntaba Harry viendo a Cloud hablar con Dumbledore y McGonagall.
—Sabes que se lleva muy bien con ellos, aparte es un gran alumno, quizás está pidiéndoles un favor o algo. —dijo Hermione de forma pensativa.
—O quizás quiera hacer un tarto con ellos, sabes que no le gusta dormir con mucha gente alrededor—dijo Ron en un bostezo—. De seguro quiere ir a su habitación
—Es probable. -comentó Harry. Cloud llegó hasta ellos con su expresión neutral de siempre.
—Recojan sus cosas, no dormirán aquí—dijo como si nada tomando las cosas de Hermione. Harry le mira dudoso y Cloud se dio cuenta de eso—. iremos a mi habitación, es lo suficientemente grande para nosotros seis. —dijo con tranquilidad.
—¿Seis? —interrogó Harry extrañado.
—Tú, Ron, Hermione, Fred y George... Creí que era obvio. —comentó encogiéndose de hombros y tomando las cosas de Harry por igual, fuerza no le faltaba para cargar todo.
—Oh... ¿Pero no se supone que no podemos entrar en Gryffindor? —Dijo Hermione algo asustada de que les pudieran llamar la atención.
—¿Quién dijo que hay que entrar a Gryffindor? —una sonrisa zorruna apareció en su rostro mientras los demás le seguían bajo la atenta mirada de todo Gryffindor. Al abrir la gran puerta y de forma bastante extraña se podía ver la habitación de Cloud. Al pasar estaban ya así, como si hubieran usado la entrada de siempre—Listo. —dejo todo caer al Piso.
—Genial. —Balbucearon los Weasley.
—¿Cómo haces eso? Es increíble—decía Hermione aliviada en primera de no tener una llamada de atención y en segunda por ahorrarse el viaje y escaleras.
—Aún me pierdo en el castillo y duraría días en llegar aquí, por lo que simplemente hechizaron el cuarto para ser abierta en cualquier lado únicamente por mi—explico con la mano en la barbilla, estaba pensando algo aparte a eso—. Ron, George y Fred dormirán en el piso, Harry en el sofá y Hermione y yo en la cama.
—Por qué tu duermes con Hermione, picaron. —rieron los gemelos.
—No siento atracción por las betas, menos por una niña que aún no se desarrolla por completo como mujer y siendo honestos el que más probabilidad de ser violado aquí soy yo. —respondió rodando los ojos. Hermione no le dijo nada, después de todo Cloud se quedaba super quieto y de no ser por que respira pensaría que estaba muerto en lugar de dormido –además de que olía jodidamente bien-.
—Qué tal si aprovechamos el que estamos libres de reglas aquí adentro. —empezó a decir Fred con clara travesura en mente al igual que su hermano.
—Y hacemos un pequeño juego que por lo general no se puede hacer.
—Depende—declaro Cloud, no es que fuera amargado, pero era tan retraído que la cuestión de juegos y ese tipo de cosas le era extraña, él era más quieto que una foto si así lo quería.
—¡Verdad o Reto! —celebraron ambos, ya veía venir la desgracia.
