No entiendo a la gente, nunca lo he hecho, nunca lo haré.
Capítulo 7
Como siempre no entendía de donde habían sacado chocolates con licor, lo cual era lo más suave y aun así ya estaba un poco ebrio, nunca tuvo buena resistencia y menos con sueño por no poder dormir con esos dos locos que alborotaban a los 3 menores entre todos.
—Cloud, Verdad o Reto—pregunto George también medio ido, esos chocolates tampoco eran tan suavecitos… pero lo eran entre el montón de cosas que tenían en sus pertenencias
—Reto—dijo tranquilo comiéndose otro chocolate con tranquilidad y saboreándolo de más
—Cuenta tu momento más extraño en tu mundo
—Hay muchos, pero—soltó una risita—. Hubo uno en especial, antes de que todo el sector siete fuera destruido Tifa fue a un prostíbulo llamado Honey bee Inc, bastante particular de la zona y para sacarla debíamos entrar Aerith y yo, el problema vino a que solo dejaban pasar mujeres
—¿Y eso por qué? No es como que tú seas… Feo o algo, además eres Omega ¿no? —preguntaba Fred de forma curiosa
—Era un prostíbulo para mujeres únicamente, había otro al lado opuesto de la ciudad que, si dejaba pasar hombres, pero nunca me pasee por ahí—relato comiéndose otro chocolate—. Volviendo al caso, Aerith me llevo de un lado a otro hasta que me travistió por completo, me puso peluca, maquillaje, un vestido que odiare por el resto de mis días de color purpurar y andar en unos tacones infernales.
—¿Y enserio se creyeron que eras mujer? —Hermione quería carcajearse, no tanto por que costara imaginar a Cloud de mujer sino porque se imaginaba la vergüenza de Cloud con eso
—¡Se lo tragaron enterito! Incluso el dueño dijo que era su alma gemela, quería tener hijos conmigo, debíamos casarnos para hacer el mundo un lugar mejor y no se cuanta cosa más—reía con cierta libertad recordando a Cornero—. Creo que se espantó bastante cuando descubrió que era hombre
—Pero aun así le pudiste dar herederos—rio Ron imaginándose a un tipo viejo y feo con cara de susto
—Pff, si le doy heredero a alguien no será a un viejo de 60 años. Me gustan más los hombres grandes y altos, si los ojos son verdes mucho mejor—la ebriedad hacia milagros se estiraba de forma casi gatuna sobre su cama con Hermione, Fred George, Harry y Ron estaban en unos colchones en el suelo
—Uh~ Y las mujeres no tienen estándares—pregunto Hermione de forma quizás coqueta, tenía la cara algo sonrosada
—En lo personal las mujeres no me gustan mucho, porque tendría que ser Alfa si o si y es desagradable, el estar con Tifa era como un macho con un par de melones pegados al pecho
—Jaja, pero un hombre tiene algo que una mujer no—se carcajeo George, aunque Cloud le sonrió de forma algo aterradora
—Como se nota que ustedes no tienen diferencias entre Alfas y Omegas—el tono y el contexto en el que lo dijo hizo que les recorriera un escalofrió. Tanto así que Harry tan solo dijo lo que dijo por impulso y casi con horror
—¿La-las mujeres allá tienen 'eso'? —pregunto poniéndose azul del miedo
—Solo las alfas, ¿cómo crees que logran aparearse con los omegas o Alfas hembras? Es cosa de la anatomía tan fascinantemente extraña de mi mundo. Ah~ Me acuerdo cuando mi padre me enseño esa clase y casi salgo corriendo diciendo que me metería en una casita y moriría virgen
—No te culpo. —comentaron los tres pelirrojos a la vez
—Pero… ¿eso se siente bien? —pregunto Hermione con algo de vergüenza
—Claro que sí, se siente muy bien, duele un poco pero luego es el cielo~ Aunque cuando se termina adentro es incómodo porque luego sientes todo cuando sale, duele por el exceso de aire adentro y en el peor de los casos dependiendo de tu pareja te va a pedir que lo limpies con la lengua. —Hermione se hizo bolita donde estaba, pensar que ella no tenía opción alguna, ya le estaba entrando frio con eso de crecer para reproducirse
—Muy bien… ¿Eres experto en sexo o qué? —interrogo Fred algo incómodo por el anterior comentario y Cloud trago otro chocolate
—Deje de ser virgen a los 15 años niño, he tenido mucho tiempo para saber que me gusta y que no, pero me he dado cuenta de que soy demasiado fácil de complacer en eso y es decepcionante—suspiró—. Peeero~ —con una sonrisa casi infantil se arrodillo en la cama—. El seducir es algo que vale mucho, casi tanto que compensa la facilidad para mi placer, puedo manipular a muchos si quisiera con feromonas y uno que otro toqueteo
—Nah no te creo, no es como que el ser humano sea un reto supremo en general, de aquí a hacerlo con quien quieras. —George se tragó sus palabras cuando de un brinco felino tenía Cloud a horcajadas obre el lamiéndole el cuello, soltó un jadeo por el susto y el gusto
—Eres un niño de guardería en comparación, que vas a saber tu—ronroneo de forma bastante particular y se levantó—. Bueno~ Ya es hora de dormir, mañana hay entrenamiento para ustedes y conociéndolos no van a llegar puntuales
—Pero Cloud—rechistaron los tres jugadores presentes
—Deberían ver lo bello que es Leviathan ¿Les gustaría? —jugueteaba con una materia en su mano y en ese instante ya estaban los tres acostados con la cobija hasta el cuello—. Buenas noches~—se inclinó y le dio un besito a Harry en la mejilla, muy cerca de la comisura
Definitivamente ese no era el Cloud en sus cinco sentidos, estaba demasiado cariñoso y no era seco ni cortante, aunque si era lindo tenerlo así lo prefería normal, de cierta forma desarrollo gusto por esa forma de ser tan tímida y seria
No tardaron casi nada en dormirse y Ron en roncar. Cloud dormía prácticamente tieso boca arriba y Hermione estaba acurrucada en el pecho del rubio disfrutando del aroma muy notablemente. Harry por su parte lo veía, le gustaría estar en el lugar de Hermione, aun con la resignación le gano el sueño
—Bonito tiempo de calidad.
—Y no te molesta estar tan solo esperando a que me duerma para hablar. —pregunto algo mosqueado de ver a Tom tan tranquilo tomando el té, aunque mientras no se metiera más con esas esferas que eran recuerdos y emociones, mejor.
—En lo absoluto, tu cabeza es un sitio fascinante—dijo con completa sinceridad y tranquilidad—. Además, no es como que tenga algo más que hacer.
—Debe de haber formas más fáciles o productivas de gastar tu tiempo que en estarme acosando en mis sueños. —Farfulla entre dientes, Tom dejo la taza sobre el plato de porcelana.
—Aunque las hay, que esté aquí no quiere decir que no las haga, por el contrario, este es mi método de descanso. —asegura con una sonrisa de aire bonachón, evidentemente Cloud no confiaba en lo que Tom pudiera decirle, había demostrado esconder demasiado y eso lo molesta…
—Claro... Como si fuera a creerme semejante tontería... —bufa con mal humor—. ¿Quién eres realmente? ¿Qué puede serte útil de mantenerte dentro de mi mente?
—Son cosas que sabrás a tu tiempo, que niño más impaciente, supongo que te pareces a Potter en ese asunto. No me sorprende que sean leones los dos—por la forma en que lo dijo, debía ser repugnante aquel detalle—. Aun cuando tenías todas las de ir a Slytherin...
— ¿Y aguantarme a esa masa de odio llamada Severus Snape y a Draco mimado Malfoy? No, gracias —resopla cruzándose de piernas —. ¿Qué te hace pensar que tan siquiera puedo ir ahí?
—Considerando que estas en búsqueda de tu plena supervivencia y retorno a tu hogar sin importante nada más... Eres más egoísta que valiente—explica apoyando los codos en la mesa—. Te haces respetar a pesar de lo tímido que resultas ser, eres como una serpiente intentando ser León.
—tengo mayor cantidad de interés, sin embargo, no es de mi interés hablar de eso con-
Se había levantado de la mesa, pensando en irse. Quizás a un lugar más privado dentro de su propia cabeza, sin embargo, algo en el cuello lo hizo detenerse, era un especie de collar con correa, al girarse se percato de que Tom también lo llevaba, los extremos del brillante metal los unía.
—No puedes vagar por tu mente sin llevarme ahí, si es por tu cuenta que quieres mostrarme lo más recóndito de tu subconsciente y alma, no me voy a negar —sonríe petulante y Cloud hizo aparecer First Tsurugi, destrozando la mesa sin lograr hacer un solo rasguño en la cadena—. Es una unión que aún no comprendes, cuando lo hagas dudo muchísimo que quieras repetir esto.
—Eres... un... —antes de vociferar el insulto que vino a su mente, se percató de algo extraño. Frunció el entrecejo al mismo tiempo que quedaba con la mandíbula ligeramente abierta.
Los ojos de Tom, por un simple instante, adquirieron un matiz verde brillante, como el Mako... Como Sephiroth. Una nueva burbuja con una flor dentro, coloreada de un purpura oscuro flotó por el lugar y Tom al tomó entre sus manos.
—Parece que has visto un fantasma, tanto miedo te da ese espectro ¿Cloud? —la voz distorsionada y ligero brillo platino en sus cabellos de poca longitud lo dejaron mudo—. Pequeña e inocente serpiente con piel de León...
—Toma, aparentemente te hará falta. —Harry atajó una especie de collar sencillo, cadena negra de cuero y un pequeño dije en forma circular sin nada en especial además de su brillante naturaleza.
— ¿Qué es? No había visto uno así nunca. —interroga Hermione observando la joya.
—Es una materia Barrera en nivel maestro, la encogí para ponerla ahí, aunque tarde un poco para hacerlo, sigo sin entender cómo usar esta cosa. —muestra su varita, usándola para rascarse la cabeza.
—Es porque aún no prácticas mucho... ¿Y para qué sirve? O como sirve. —da toquecitos a la pequeña materia de sensación cálida. Harry se puso el collar y de inmediato llevo los brazos a su rostro, una gran llamarada se había lanzado en su contra, pero no hizo absolutamente nada.
— ¡Genial! Podría evitar que Sirius Black te haga daño si te encuentra. —festeja Hermione, Cloud rueda los ojos y guarda la materia fuego.
—Es para que no lo mate cualquiera de camino. Impedirá las bromas más grandes de esos dos, es una precaución nada más. —explica encogiéndose de hombros, Fred y George refunfuñaron inconformes.
—Puede que le venga bien en el partido que hay en dos días. —comenta Ron, sin dudas emocionado.
—Eso puede calificar como trampa.
—Es solo un collar con características protectoras, dudo muchísimo que signifique una falta a unas reglas tan parcas como las del Quidditch. —asegura con desinterés, echándose en el sofá.
—Pues, sea como sea, no me lo pienso quitar —murmura Harry. No solo por el hecho de que sea específicamente de defensa, sino que el hecho de que Cloud se lo regalara por preocupación lo alegra—. ¿Iras al partido, cierto? —pregunta con expresión ilusionada. Cloud hizo una especie de mueca.
—Me iré si me aburro. —aquello fue una afirmación un poco extraña, pero animaba su espíritu ya de por si ilusionado.
—Es una pena que debas jugar contra Hufflepuff y no Slytherin, con las ganas que tenía de que restregaras la Snitch en sus caras. —refunfuña Ron.
— ¿Los tejones?
—Aja.
—Su capitán es un Alfa, mis feromonas no parecen dejarlo tranquilo. —suspira un tanto molesto, Harry frunció el entrecejo.
—Diggory...
—Es mayor por dos cursos, el clima que hay últimamente le da la ventaja. —expresa Hermione con Preocupación.
—El problema no es el curso, el problema es que Harry no hace el más mínimo entrenamiento físico ni come lo suficiente para dejar de ser un niño bajo y enclenque al que una chica como Ginny podría dar una paliza sin siquiera sudar—el rostro de Harry se hizo de un rojo intenso por la vergüenza que produjo aquello—. El tejón por otro lado tiene mayor masa muscular por hacer un ejercicio al que ustedes aun no están preparados psicológicamente hablando. —mofa en malicioso tono.
— ¿Co-como sabes eso?
—Su olor, tiene impregnado otro, muy débil, pero lo tiene. Quizás betas, nada realmente importante—Se encoge de hombros—. Aunque me siento en el deber de decirte que el planeta ha estado un poco triste estos días, quizás eso sea explicación Del clima.
Se vieron entre ellos con la misma expresión interrogante y confundida ¿Como sabía Cloud algo sobre el planeta? Escucharlo más específicamente, era un tanto extraño y escalofriante; la duda de que puede ocasionar esto que el rubio mencionó los tiene curiosos de igual forma.
...
—¿Como es posible que tú no te estés mojando? —pregunta Ron en las gradas del estadio, donde la lluvia cae sin compasión sobre todos ellos y el único que está pulcramente vestido seco es el rubio con particular peinado. Cloud lo miro un instante y luego de regreso al campo.
—Un hechizo impermeable y esta, hace que el tiempo no transcurra alrededor mio, es decir, las gotas no caen. —explico sin mucho interés, mostrando la materia entre sus dedos.
—Debí haber pensado en eso antes de venir. —resopla Hermione.
—He vivido con más de dos semanas con lluvia, mojado hasta los huesos y congelándome por ello, prefiero evitar la lluvia en la medida de lo posible. También lo hice en las gafas de Harry, al menos no estará tan ciego como el resto en este deporte que atrae la muerte.
El partido dio inicio, apenas se podía ver que ocurría y Cloud seguía intentando convencerse mentalmente de no irse, pero se aburría, quizás por la poca visión. Apenas distinguía a Harry entre las gruesas gotas de lluvia y la lejanía. Un escalofrió horroroso lo hizo ver abajo del campo y tragar grueso ¿Que eran esas cosas de capa negra que...?
—DIGGORY ATRAPO LA SNITCH DO-
—¡HARRY!
El anuncio de haber ganado el partido quedo opacado con el grito de Cloud corriendo por las gradas y finalmente dando un salto enorme hacia el muchacho que se había caído de su escoba inconsciente. Lo tomó en brazos, escuchando los gritos de todo el mundo con alarma por eso. Pensó en usar alguna materia, pero ese escalofrío se hizo tan presente que vio arriba.
—Ughh... gah... —la vista se le hizo borrosa y repentinos malos recuerdos comenzaron a invadir su mente. Abrazo más a Harry y con naturalidad, el ala se abrió en su espalda, brindando un descenso menos mortal. La sensación de desesperanza y tristeza estaban siendo demasiado fuertes y lo último que vio fue una luz plateada que ahuyentaba a esas cosas que había visto.
...
—No es tu culpa, los dementores no debían de estar ahí, Dumbledore está furioso... —musitó Hermione en un intento por hacer sentir mejor a Harry.
—Te estaban asediando, no había forma en que pudieras ganar de ese modo, no cuando sientes que están absorbiendo hasta tu esencia. —Asegura Ron, siendo el quien lo dice da mucho que hablar, con lo serio que se toma el Quidditch y no quejarse de la derrota es sin duda algo que no ocurriría por lo regular
— ¿Donde esta Cloud? —pregunta por no verlo. Hermione aparto la cortina, permitiendo que se viera al Rubio inconsciente.
—Salto casi diez metros para atraparte, fue genial—Ron no pudo contenerse con ello, aclarando la garganta poco después—. Pero los dementores también lo atacaron, no ha despertado aún.
—Parece que él también es sensible ante ellos, es curioso que no se haya cruzado ninguno hasta... la...
Las palabras de todos murieron al momento en que aquella extraña serpiente del comedor, hacia aparición, reptando por la cama hasta posarse sobre Cloud. Aquello era extraño, pero ninguno se atrevía a hacer algo al respecto, ese animal lucía tremendamente venenoso. Harry se la quedo mirando y enfocando su atención en los siseos
—Arriesgarte así por alguien que no es tu señor, cuanta imprudencia... supongo que eso es lo "encantador".
Tenía la cabeza hecha un maldito desastre, le preocupaba el Quidditch, su escoba rota, Cloud, las palabras de esa serpiente... Demasiadas emociones para un solo día.
Las horas pasaron en la enfermería hasta que todos se fueron exceptuando a Harry y Cloud. El de gafas permaneció un largo rato viendo al rubio, esperando que despertara y agradecer de inmediato porque lo salvara, no podía procrastinar algo como eso.
—Umm... Ung... —junto un poco las cejas por aquella estela de negrura que brotaba de Cloud, acercándose a su persona cabe destacar y se arrimó en la camilla para evitar que lo tocara, esta nube desapareció cuando Cloud abrió los ojos—. Un laboratorio más, debo destruirlo antes de que...
— ¿Cloud? ¿Estás bien? —con lentitud giro su rostro hacia Harry, suspirando con pesadez y fijándose de mejor manera de donde rayos esta.
—Me siento... Frio y bastante... débil —da un largo respiro con molestia—. No lo sé, es igual a... a... —decidió a último segundo no comparar una situación con la otra vivencia —. Lamento tu escoba. —comenta viendo los restos bajo la camilla.
—No importa, me salvaste y no puedo pedirte más de lo que hiciste. —incorporándose en la cama, extiende un trozo de chocolate de considerable tamaño, Cloud con manos temblorosas lo coge entre sus largos y apenas maltratados dedos por el uso continuo de la espada.
— ¿Qué eran esas cosas...? No se parecen a nada que haya visto, aparte de las representaciones de la parca. —habla con lentitud y tono ronco, susurrante. La serpiente se había echado a un lado.
—Son Dementores, son los vigilantes de Azkaban—Cloud profirió un ligero "Oh", realmente el tema de la prisión lo tenía sin cuidado y por ello saber que esas cosas estaban ahí, lo hacían querer eliminar la sola mención de la prisión—. Se supone que deben encontrar a Sirius Black.
—Han de ser muy inútiles entonces, para no encontrar a un preso tan "poderoso" —queja, Harry hizo una pequeña mueca, no lo sorprendía que Cloud rebajara la importancia al asunto, lo hacia siempre que podía—. Ni siquiera se han preocupado por entender como huyó, sin eso, no encontraran nada.
— ¿También trabajaste en una prisión? —pregunta divertido, la conversación amena y a pesar de lo delicada que es por su tema, lo aliviada con respecto al partido que acaba de perder.
—Ahora que lo mencionas, no recuerdo que existan prisiones en Midgar... o en ninguna zona que haya visitado, usualmente a los criminales se les hace pagar de inmediato con su... caída—agrego un poco tacto a aquello—. Fui terrorista, me buscaron por mucho tiempo y posiblemente solo me hubieran retorcido el pescuezo si me pescaban.
—Motivador, muy linda la forma de tratar los asuntos. —Cloud guardo silencio por un rato, con un pequeño pedazo de chocolate aun a la mano.
— ¿Te da miedo Sirius Black?
—En realidad, no, ni siquiera sé a ciencia cierta porque me busca.
—Ah... Ya veo...
Ventajas de ser mayor, es que pudo escaparse de la enfermera una vez Harry se durmió, sabía que estaba agobiado por el tema de haber perdido el aprtido. En sus andares por los pasillos se percató de Crookshanks, ese gato de cara plana que Hermione tenía.
Le pareció curioso que saliera del palacio y con cierta curiosidad observo a donde se dirigía— ¿Un perro...? —. murmuro entrecerrando los ojos, miro al cielo un instante, dentro de poco sería Luna llena.
Lupin no estaría por ahí, así que decidió seguir al gato y al perro de pelaje negro, se habían sumido a medias en el bosque prohibido, pero dada su naturaleza ligeramente confiada -o llena de soberbia con respecto a lo que puede hacer-. Los siguió de igual modo.
Se apoyo de un árbol, notando que el perro era bastante grande, quizás del tamaño de un oso o un poco más pequeño, delgado, casi raquítico. Tenía los ojos claros y parecía comunicarse de algún modo con Crookshanks. Los ojos del perro se fijaron en él y el animal mostro sus colmillos, en posición defensiva.
—Pareces un Grimm, pero estoy más que seguro de que no hay perros tan grandes en este mundo—entrecerró los ojos con sospecha, el perro parecía incluso más rabioso que antes—. Y este gato tiene un mal humor espantoso con muchos, que curioso que no lo sea con un perro que de un zarpazo puede matarlo.
Quizás instinto o exceso de imaginación mediante el oportuno recuerdo de un libro que Hermione le presto tras una clase de McGonagall, para ser más precisos... Animagos. Se acercó con paso calmo al perro y Crookshanks permaneció tranquilo, esto hizo alguna especie de señal al perro de no atacar y relajar la postura.
—Eres un humano ¿cierto? —interroga, más como una afirmación que otra cosa. Un suave chillido de su parte lo hizo saber que si—. Ya veo... Podría mencionar que hay alguien rondando el castillo, si fuera de fiar, no andaría como un perro ¿Sabe? Sea quién sea, no le contare a nadie.
Abrió los ojos a medida que el cambio de forma se daba. Una especie de remolino de pensamientos se formo en su mente, pensando en que coño hacer teniendo al buscado prófugo Sirius Black. Tan demacrado como sabía estaría y viéndolo con una especie de esperanza.
¿Por qué se mete en tantos líos...?
— ¿te pasa algo Cloud?
No hizo el menor caso a la interrogación de Hermione, con la cabeza metida en un libro de los tantos que había sacado de la biblioteca y la zona prohibida de la misma con permiso de Remus.
Todos tenían, aunque fuera una línea, de información sobre los dementores; llevaba alrededor de una semana en la misma tarea y haciéndose cargo de sus deberes, por lo que saber o percatarse de su persona costaba bastante, algo parecido a lo que hacía Hermione con sus clases extra.
Ambos solían hacer y leer en la habitación de Cloud, privada y sin bullicio aparte del que Zack pudiera hacer volviendo de sus paseos y comiendo. Ir al comedor a desayunar, almorzar o cenar era por demás raro, cualquiera diría que morirían de hambre un día de estos.
—No me ignores—arrugo la nariz, Hermione le había dado un codazo—. ¿Qué tanto haces? Ya terminaste todos tus deberes y leíste los libros del curso.
—necesito entender un par de cosas. —Hermione leyó por encima de su hombro.
— ¿Dementores? ¿Para que quieres saber más? Son solo seres que se alimentan de la felicidad de los magos. Vigilan Azkaban y... realmente nada más. —Cloud dio un pequeño golpe con un libro a la cabeza llena de cabello castaño y alborotado.
—Hay más características, las cuales explicarían de mil y un formas como alguien se puede escapar, pero no quiero animarte a que te enteres, ya sabes más de la cuenta ¿O me equivoco? —vio de reojo aquel calendario lunar que Hermione tenía sobre la mesa junto a la montaña de libros, su rostro se puso colorado—. Eso pensé.
— ¿Lo sabes...?
—Evidentemente, estuve con él la última vez, aun apesto a perro. —saca la lengua en desagrado. Hermione alzo una ceja.
—Pero... ¿Por qué no decir nada? Puede ser peli-
—Hermione, algunas veces se debe aprender a callar, si hay consecuencias directas a otros que no son él mismo, es mejor guardar silencio. Recuerda que esto es su trabajo... ¿Quieres que lo despidan? Con solo verlo se nota que le hace falta. —comenta con cierta incomodidad. Hermione guardo silencio.
Volviendo a sus asuntos, Cloud no podía sacarse de la cabeza el pequeño encuentro con Sirius Black, donde el hombre prácticamente no pudo decir mucho por lo atropelladas de sus palabras, en cierto momento casi se pone a suplicarle que no lo delatara ahora que sabía quién era.
Escucho una historia a medias que, por desgracia, solo una persona podía confirmársela y explicarla como dios manda era precisamente Remus, quién hoy tenía el denominado "Problema Peludo". Quién sabe, quizás aun con esa limitación podría ir a hablar con él...
Y llevarle algo de comer a Sirius antes de que se termine de auto digerir, podía verle cada costilla.
Volviendo con el canino, ya que sabía sus intensiones su nivel de estrés ante el temor de todos era inmenso, eran esas raras ganas de gritarles a todo a la cara que son unos jodidos ¡IMBÉCILES!
—He pensado en hacerme Animago. —de alguna manera, Hermione rasgo el pergamino que estaba escribiendo, gracias al cielo era haciendo el punto final, pudiéndose arreglar.
— ¿¡Que!?
—No sé, no creo que sea tan malo, con suerte sea un chocobo y pueda correr felizmente por un campo hacia el atardecer. —se rasco el entrecejo, necesitaba una dosis de estupidez para menguar su presión arterial, acabaría dándole un infarto.
—Pero eso esta-
—Mione, recuerda que no existo, literalmente nadie puede apresarme por hacer algo ilegal... Porque apenas me intenten buscar aparecerán un error en sus sistemas o lo usen. —resto importancia al asunto, dejando a la chica pensativa.
—De ese modo... supongo que no tendría nada de malo, pero es algo muy peligroso y apenas usas la varita ¿Cómo piensas aprender a hacer algo tan complicado como cambiar de forma?
—No tengo la más mínima idea, te lo digo con la esperanza de que tu tengas algo. Decírselo a Ron y Harry es igual a acabar con la mitad de mi vida, esos dos tienen una capacidad de atraer desastres al estar juntos...
—Y se multiplica conmigo ahí por desgracia —soplo un mechón de su cabello—. Podríamos... pídele ayuda a McGonagall. Ella es animaga después de todo.
— ¿Minerva?
...
—Fuiste amigo de Sirius Black ¿No es así? También de James Potter, el padre de Harry...
—Que rara forma de iniciar una conversación —admitió con risa nerviosa. Cloud seguía mirándolo con su indiferencia usual—. Si, fuimos grandes amigos, también de Peter Pettigrew, aunque él tampoco... está en este mundo. —suspira con pena.
Cloud apretó los puños, si lo que entendió de Sirius es cierto, Peter seguía vivito y coleando, escondido en alguna parte de Hogwarts, el único problema al respecto es que no pudo decirle donde y como se veía, pues Hagrid estaba vigilando la zona y Sirius no tuvo más que irse. Cloud volvió al castillo cargando a Crookshanks.
—Cuando estudiábamos teníamos apodos que Sirius insistía en poner, se llamo a si mismo Canuto, a Peter Colagusano, a James Cornamenta y a mi Lunático, casi parecía un chiste de mal gusto. —rio ante el recuerdo.
— ¿Estaban contigo en estos momentos? Supongo que sabían de...
—Se enteraron después de un tiempo, James y Sirius eran los más listos de Hogwarts... Excepto en pociones, se les daba especialmente mal. Pero sí, estaban conmigo, como animales no podía lastimarlos, corríamos por el bosque y... —la sonrisa en su rostro se borró, Cloud alzo una ceja—. Me gustaría volver a esos tiempos donde era sencillo y... estábamos todos.
—Asumo que... James era un venado, de otro modo no entiendo el apodo, Sirius un perro y Peter... ¿Qué era Peter?
—Era un raro y gordo ratón.
Cloud abrió los ojos con desmesura y frunció el entrecejo al mismo tiempo. La luna se hizo presente y la transformación dolorosa de Remus dio comienzo, al terminar, este se acercó a Cloud y se abrazó a él, casi acobijándolo entre la enorme cantidad de pelaje castaño grisáceo, su hocico corto daba un toque extrañamente tierno.
Dio un largo suspiro, acariciándolo tras las orejas, el olor era espantoso, pero realmente entendía lo agobiante que era pasar un tiempo tan crucial solo, lo recordaba mucho él apenas se entero de ser "clon" de Sephiroth... Escuchar su voz en su mente...
—El lobo... —giro hacia la ventana, encontrando una escamosa figura asomada entre las tablas—. Tocando lo que no le corresponde.
—Ay no... —Remus se puso en el suelo, gruñendo hacia la ventana—. Remus no-
Las tablas fueron rotas y el Naga entro a la casa de los gritos, Remus se puso delante de Cloud y clavo sus colmillos en la carne del reptil— ¡Remus te va a hacer daño! —. Lo sujetó del cuello, obligándolo a retroceder.
— ¡Vámonos de aquí! —con un resoplido y el Naga reptando en su dirección, tomaron rumbo por el camino que lleva hasta debajo del sauce boxeador. Corriendo como si la vida les dependiera de ello y en cierta medida eso es cierto.
Una vez fuera, Remus arrolló a Cloud para subírselo en el lomo, empezando a correr por el bosque prohibido con el Naga aun siguiéndolos, incluso se habían unido más a la persecución. Cloud pensó en usar una materia para alejarlos, pero no estaba realmente seguro de poder hacer mucho estando galopando en el lomo de Remus... También podía herirlo
¿Y eso qué? Debes salvarte tu ¿No es verdad?
Un pequeño aullido junto a su caída lo hicieron reaccionar, antes de cualquier movimiento su cuello fue rodeado por la cola de un Naga y este sin tomarse más tiempo lo mordio en el cuello, Cloud ahogo el gemido de dolor que producía el veneno de la criatura y Remus peleaba con el resto, tratando de alejarlos de su cachorro.
Un ladrido fuertísimo se hizo oír y se golpeo contra el suelo, el Naga ya no lo sujetaba y estos huían hasta el interior del bosque. Con una mano en al mordida, mirada desenfocada y fuerza casi nula, vio a Remus gruñirle a Sirius, ambos con el hocico lleno de sangre.
—solo... escúchalo lo que... tiene que decir... —balbuceo antes de dejarse desfallecer, con el ardor en las venas y la palpitación en su brazo afectado por el Geoestigma. Remus comenzó a jalar a Cloud de la ropa para poder echarse y cubrirlo. Su mirada amarillenta se dirigía al perro de pelaje negro, que sentado estaba con la cabeza gacha.
—Estoy bien, estoy, he peleado con cosas más grandes que una manada de Nagas.
Acosado es quedarse corto con respecto su situación actual... NADIE LO DEJA EN PAZ. En teoria es su culpa por lo ocurrido por la noche de Luna llena, pero tampoco es que se lo busco. Nadie en Hogwarts desconocía de su pequeño pleito con los Nagas, pues a la mañana cuando despertó, no tuvo más que ir a la enfermería y para quienes lo vieron...
Fue tomado como el estudiante más suertudo, valiente, atrevido, insensato y un montón de adjetivos más.
La cosa es que evidentemente cierto trio de niños estaban preocupados por él, no cuchicheando al respecto. En cierta medida le molestaba más la preocupación que el cuchicheo, tal vez por ser tan insistente y constante. Ya van varios días en los que ha salido sin que nadie lo note -como es normal-. Pero el poco tiempo que esta frente a la gente, no lo dejan respirar siquiera.
—Pero... fue un Naga el que te mordio... ¿¡No tienes nada!? —Hermione parecía a punto de darle un ataque. Se llevo la mano a donde está vendado, la herida aun no cierra.
—No, digo... Quizás es por el Mako en mi sangre que no me afecta el veneno—se encoge de hombros—. Es energía pura, es lo único que se me ocurre.
—No harían nada por lastimarte.
—Tu no opines, a menos que digas de una santa vez a quien estas esperando. —refunfuña en respuesta a la serpiente, Harry negó con la cabeza.
—Solo... si sientes algo dinos, te llevaremos con la señora Pomfrey o la haremos venir para... ¿Y eso? —pregunta extrañado por como Cloud saca algo de curiosa forma de su armario.
—Ni idea, me llego esta mañana con Hedwig, aparentemente no pudo aguardar al desayuno para dártelo—explica entregando el paquete. Harry lo tomó, tanteando el peso y las miradas curiosas—. Tenía esta nota... "Feliz Navidad atrasada" —la arruga con una mano y la tira sin dar relevancia.
Los ojos de Harry brillaron como un par de materias naturaleza, Cloud ladeo la cabeza, apenas prestando atención a la emoción que lo embarga por tener en sus manos la aclamadísima Saeta de Fuego, la mejor escoba del momento... De lo cual su interés es nulo.
Dejemos una cosa clara, él sabe quién la envió, después de todo, él fue quién le entrego el dinero y explicó como llegar a una tienda para comprarla. Sirius parecía muy urgido por dar regalos a su ahijado y no lo culpaba, por eso le cumplió con el pedido sin rechistar... además de pedir una explicación de ese dinero tan raro.
—No dice por ningún lado quién la envió... —Harry se lo quedo viendo y Cloud alzo las manos.
—No tengo dinero, a mi no me mires. —se quita aquel peso de encima. Una discusión sin sentido culmino cuando con arrugada expresión, Hermione quiso arrebatar la saeta de fuego de las manos de Harry.
—Pudo haberla enviado Sirius Black.
Algunas veces... Cloud se preguntaba qué necesidad había de que Hermione fuera tan intuitiva, aparte de eso, una aguafiestas de gran calibre.
