Capitulo 4: Tesoro.
Era de noche, una noche fría con neblina y con pocas personas caminando a la luz de la luna. Una pequeña sombra entra en una casa totalmente lujosa; con una alberca en frente de la casa, era bastante grande como de una cuadra, también tenía un jardín con las flores que más les gusten así como algunas exóticas, la casa tenia dos pisos, era de color naranja, parecía la casa de ensueño, la que cualquiera quisiera tener. La persona entro por la puerta principal, cuando entro, dos personas la detuvieron.
-¿Que haces aquí?- hablo uno de ellos, vestido de traje y con una especie de auricular en su oído izquierdo
-He venido a hablar con el dueño de este lugar- respondió la persona, era la voz de una niña de piel pálida, con cabello negro en dos coletas y ojos rojos brillantes, vestía un Cheongsam chino tradicional con unas botas altas negras para el combate.
-Jefe- dijo poniendo un dedo en su auricular -Quieren hablar con usted
-¿Quien desea hacerlo?- respondió una voz masculina proveniente del auricular
-Es de la familia Miu
-... Mátalo- antes de que alguno de los 2 pudiera hacer algo, la niña que no aparentaba más de 13 años ya los había golpeado a los 2 y dejado fuera de combate, con sangre saliendo de sus bocas.
-Hmp, débiles- la niña siguió caminando y eliminando a cada uno de los guardaespaldas que se le aparecieron, dejando el pasillo principal con sangre en el piso, así como cando aplastan unas garrapatas, así quedo el piso. Finalmente llegó hasta su destino y acabo a su objetivo sin que pudiera decir algo.
-Otro más...- la asesina sintió una sensación extraña recorrer todo su cuerpo como la electricidad, entonces salió de la casa y fue a investigar que es lo que pasaba. Ella llego hasta una casa abandonada no muy lejos de donde estaba su objetivo.
Entro fácilmente a ella, no había nadie esperando, estaba totalmente vacía, los muebles estaban rotos, la pintura azul de la pared estaba despintada, la neblina entraba por la casa y le daba un aspecto tenebroso, aunque para un asesino esto ya no es nada nuevo, ella siguió caminando hasta que encontró una puerta con un símbolo extraño.
-¿Buscas algo?- la niña se voltio en un segundo, atrás de ella estaba un hombre joven, de piel blanca con cabello largo de color negro en una cola que llegaba hasta la mitad de la espalda, tenia unos lentes oscuros que no dejaban ver el color de sus ojos, una sonrisa en sus labios y una copa de vino en su mano derecha. Vestía una chaqueta negra con una playera de color gris debajo de la chaqueta, pantalones ajustados de color negro brillante y zapatos del mismo color
-¿Quién eres tú?- preguntó
-No sabría decirte, niña- comenzó a decir el hombre, tenía una voz tranquila -tengo muchos nombres, creo que la pregunta obvia sería: ¿Quién eres tú?
-Eso es algo que no importa- respondió y al hacerlo sus ojos rojos se volvieron más brillantes
-Espera- dijo divertido -¡Yo te conozco!, si... eres la asesina profesional de la familia Miu, ¡El Diablo Negro!, eres muy mencionada por los barrios chinos de bajo nivel y también muy temida- el hombre dio un sorbo a su copa y después se la extendió -¿Gustas un poco?- la niña se sorprendió por el cambio de actitud del hombre -jeje, perdón, por un momento olvide que eres una niña, te ofrecería agua pero... creo que a los vampiros no les gusta ese tipo de bebidas
-Aun no respondes a mi pregunta- dijo fruncido el ceño -¿Quién eres?
-Ya te dije que tengo muchos nombres, pero, ¿Que es lo que buscas?, este no es un lugar para niños
-¿Que hay detrás de esa puerta?- preguntó con interés
-No lo se, puede haber algo más valioso que el oro, algo que cualquiera quisiera obtener, algo que perdió, quizás o- bebió un poco más de vino -tal vez nada, solo una insignificancia, depende, de lo que estés buscando- la niña no supo que responder, después el hombre continuó hablando -aunque para una persona como tu, creo que una de las primeras opciones sería lo que buscas
-Entonces, pasare- la asesina se encamino hacia la puerta, pero el hombre se le puso en frente
-Lo siento niña pero no puedes pasar más allá, si quieres pasar, tendrás que derrotarme
-Con que así, ¿Eh?- el diablo negro se movió rápidamente y utilizo una de sus técnicas especiales -Youho Saishusui (golpe de perforación)- aunque ella era muy rápida y fuerte, el golpe fue parado con una sola mano, ella se quedo pasmada -"¿Cómo? ¿Detuvo mi ataque con una sola mano?, ¡Pero si con ese ataque se supone que no te puedes levantar después de tres días! ¿Qué es este tipo?"- la niña se logro soltar y guardo su distancia.
-Supongo que tendré que derrotarte- el hombre saco de su chaqueta una espada de madera -con esto te derrotare
-Jajaja- ella rió -¿Es una broma? ¿Una espada de madera?, jajaja, eres el primero que me hace reír de esta forma
-Riete todo lo que quieras, te mostraré uno de mis 10 nombres- a la espada de madera le ensartó un mango que se usa en una katana -El Impenetrable
-Aiya, eso no me asusta- más rápido que la vez anterior, ella atacó de nuevo pero su enemigo ni se molesto en evadir sus golpes de kung-fu; dio puñetazos, codazos y rodillazos, pero parecía más duro que el acero
-¿Ya acabaste?- la niña se volvió a sorprender, sus ataques no habían funcionado -Entonces es mi turno- el hombre le dio un golpe con su espada en la mejilla que la mando contra la pared y le dejara marca en esta
-¡Aghht!-"¡Que fuerte!, al parecer tendré que utilizar mi carta triunfal"- antes de que ella pudiera reaccionar el espadachín le dio golpes con la espada como picotazos con la punta de la espada.
-Escucha, te daré otra oportunidad, vete ahora y no te matare- le dijo tranquilamente con una media sonrisa. A pesar de su advertencia, El Diablo Negro se volvió a levantar con sangre saliendo de su boca
-Esa espada... no es normal
-Te equivocas niña, la espada es solo eso, una espada, el portador del arma es lo que le da fuerza y poder a esta- de repente los ojos de la niña se hicieron como una luna creciente
-Jigen-Tou- ella movió su mano horizontalmente y partió todo a su paso pero el hombre lo esquivo- ¿¡Pero...?!
-El Jigen-Tou, al parecer necesitas un poco de más trabajo con esa técnica- este bajo su espada y hablo tranquilamente -Me agradas, en especial tu apodo: "El Diablo Negro", por eso, si logras derrotarme te dejare pasar
-¿Eh?- ella se volvió a confundir, cambiaba de opinión muy rápido
-Si lo logras, me tienes que prometer una cosa
-¿Qué cosa?¿Y por qué tendría que hacerlo?
-Porque si no lo haces, voy a matarte- a través de los lentes se podían notar unos ojos rojos brillantes parecidos a los de ella -Tienes que prometer, que cuidaras y protegeras lo que hay detrás de esta puerta, ya que es algo muy valioso
-...Ah...ah...aiya, entonces si vale la pena pelear aquí-"no me queda otra opción, aun no la tengo perfeccionada pero si no lo uso, este tipo me matara. Aunque hay algo extraño, es muy fuerte pero es como si quisiera que le ganara. ¿Qué es lo que abra detrás para que alguien tan fuerte lo este protegiendo?"- pensó mientras hacia crecer su energía hasta el máximo-"lo daré todo en este ataque"-Hyakujin Ryouran (Profusión de cien cortes)- cuando ella se movió, su enemigo también lo hizo, fue como cuando los samurais chocan; El Impenetrable quedo con su espada extendida con la mano derecha y la niña de igual forma con su mano.
-Bastante buena, aunque...- la vampiro se hincó escupiendo sangre por la boca -No demasiado.
-También tu...- dijo ella jadeando y el hombre se volteó con una media sonrisa-"aunque sea solo un corte, pero logre darle"
-"Tiene mucho talento, estaba seguro que esquive todos sus cortes, pero logró acertarle uno y hacerme una cortadita en mi mejilla"
-Soy un hombre de palabra, tu ganas, puedes pasar- dijo el guardando su espada de madera -solo no olvides lo que te he dicho y tu promesa...- sin nada más que decir, el hombre desapareció convirtiéndose en un montón de murciélagos.
Aún agarrándose el estomago y adolorida, entro por la puerta y sus ojos se abrieron más al ver lo que había.
-"¡¿Un niño?! ¿¡Estuve peleando por un niño?!"- entonces ella se acerco más y observo más de cerca. El niño no tenía más de 8 años, tenía la piel blanca, con cabello negro un poco rebelde y en su frente estaba un papel que decía: "sello". La niña busco otras cosas y a lado de la cama donde estaba el niño había un rollo pequeño, ella lo agarró y observo que también decía sello, así que se lo echo a la bolsa.
-"no lo entiendo... ¿Esto era lo valioso?, ¿Qué sentido tiene?"- ella se repetio eso en su mente pero no encontró respuesta, entonces dejo de pensar y retiro suavemente el papel de sello de la frente del niño. El niño comenzó a parpadear y se sentó en la cama, se frotó sus ojos y al ver los ojos rojos que tenia enfrente se apartó de ellos y se cubrió con su sábana.
-¿¡Quién eres tu?!- dijo el niño -¿Qué hago aquí?
-Tranquilo- dijo suavemente para que no asustará más al niño -No voy a hacerte daño, ¿Recuerdas algo?
-No... solo hay un espacio vacío dijo al borde de las lagrimas, ella no podía verlo pero con el tono de voz que tenía, parecía que iba a llorar en cualquier momento.
-"debes de prometer que lo cuidarás y protegerás o si no, te matare"- recordó las palabras de aquel extraño hombre y entonces decidió hacer algo al respecto.
-No recuerdas nada, ¿Eh?
-Snif... no... ¿Quién eres?- dijo en un sollozo
-¿Y si te dijera, que soy tu hermana?- ella le quito su sábana tranquilamente, los ojos oscuros del niño aun con lagrimas, brillaron.
-N... ¿Nee-san? (quiere decir hermana)- el niño abrazo a su "hermana" ya sin ningún miedo -lamento no acordarme pero, ¿Cómo te llamas?
-Mi nombre es Akua y aunque no te acuerdes de mí, soy tu hermana- el niño ya no lloró y se apego más fuerte hacia Akua -¿Recuerdas cuál es tu nombre?
-Em... soy Sasuke- respondió
-Bueno Sasuke, yo voy a cuidarte de ahora en adelante.
Bueno eso es todo. Saludos.
Espero que les haya gustado.
