Disclaimer: Los personajes son de Naoko Takeuchi. La historia es de mi autoria.

Gracias a mi editora Selene Mc.


"Anunciado final..."

Dolor...

Desesperación...

Palabras que quería gritar, pero su voz no salía...

Gritos de misericordia y piedad que fueron callados por sus fuertes manos...

Manos que conocían su cuerpo a la perfección, que sabían cómo generar la más dulces de las caricias, como así también provocar dolor, agonía y desesperanza.

Esperanza que sabía perdida...

Comienzo...


Sueños…

Desde niña siempre soñó con encontrar a su príncipe azul. Su infancia se vio rodeada de cuentos de hadas. Si bien su familia no era adinerada, en su hogar jamás faltó el cariño, el amor, la devoción.

Sus padres se amaban con tal locura y pasión, que encontrar a su príncipe azul y vivir el amor de sus padres era su gran ilusión.

Deseaba encontrar a ese hombre que la amase con locura, que se desviviera por ella, sea fuerte, valiente, cariñoso, que viva por ella, así como ella lo hiciese por él.


Destino...

Lo conoció por casualidades de la vida, esa que une el camino de dos personas de la forma más tonta. Esas que sabes que suceden por una razón.

Aunque desde el principio, el destino quiso ponerle las cosas difíciles, ya no era uno si no dos príncipes azules.

Hermanos, gemelos idénticos en el físico, pero tan distintos en personalidades, como la noche y el día.

Con uno podía vivir grandes aventuras gracias a su espontaneidad y su carácter extrovertido. Y con el otro podía analizar la vida, apreciar las sencillas cosas que hay en ella y poder maravillarse con lo más sencillo.


Protección...

Fueron sus caballeros de brillante armadura cuando conoció la maldad de la gente.

Cuando se sintió sucia y asqueada, porque el monstruo quiso forzarla, fueron su soplo de aire puro.

Aunque por un momento sintió miedo de lo que un hombre cegado por la ira podía hacer, jamás dejó de tener confianza en ellos, sabían que la protegerían de todo lo que pudiera dañarla.

Sus palabras y sus promesas borraron todo mal...


Amor...

¿Se puede amar a dos personas a la vez? ¿O, solos amas lo mejor y lo que necesitas de cada uno?

Pregunta que se empezó a hacer constantemente...

Los amaba, a ambos por igual y estaba segura de que ellos también. Pero jamás haría nada para separarlos. Jamás rompería ese cariño puro de hermanos que tenían y que debido a sus adversidades se hizo tan grande, tan sólido.

Sabía que debía olvidarse de ellos, pero no podía...


Tristeza...

¿Cómo sobrevivir cuando la mitad de tu corazón decidió irse lejos de ti?

No lo sabía, pero lo dejó partir sabiendo que corría tras sus sueños, trato de ser feliz por él, aunque su corazón se partía por dentro.

Le pedía a Dios que lo cuidara y que lo guiará en su camino, para que encontrara su felicidad y sus sueños se hicieran realidad.

Porque quien sabe amar está dispuesto a ello para que la otra persona sea feliz y alcance sus sueños.

Sólo esperaba que la otra mitad de su corazón no decidiera dejarla…


Felicidad...

Poco a poco su vida fue cambiando ya no era una niña, que espera con ansias su primer beso.

Y cuando por fin su príncipe la vio como mujer su felicidad fue plena, se comprometieron ante los ojos del mundo y de Dios.

Una nueva vida destinada a ser compartida, a ser y darlo todo por el otro...


Pasión...

Solo él sabía tocarla con ternura, como recorrer su cuerpo despertando sensaciones que jamás pensó tener, porque solo él sabía encender su pasión y llevarla a la locura.

Pasión que se hizo cargo de los primeros meses de matrimonio.

Pasión que fácilmente se confunde con amor.

Pasión que acaba cuando se encuentra un nuevo punto de atracción...


Disgusto...

Su primera pelea ya anunciaba días oscuros. Las llegadas tardes se hicieron recurrentes, las llamadas a escondidas a la orden del día.

La primera vez que las palabras tomaron connotación ofensiva debió haber sido suficiente. Pero todos sabemos que cuando estamos enojados hablamos de más e insultamos, ¿verdad?

Era su consuelo en los constantes insultos hacia su persona…


Mentira...

"Lo siento" era su frase preferida, y las rosas la compra de su silencio, y las excusas su justificativo.

Porque cada vez que el actuaba se disculpaba con esas armas.

Le pedía perdón una y mil veces diciendo y prometiendo que jamás volvería a hacerlo, obsequiándo rosas para comprar su perdón y callarla. Escudándose en que era su culpa, que era ella el detonante para que el explotará con sus constantes reclamos, gritos y dedicación en su hogar.

Eran armas tan poderosas que siempre lograban su cometido…


Escozor...

Limpiaba con mucho cuidado su mejilla. Aún dolía y ardía su labio partido, y poco a poco su párpado comenzaba a hincharse.

Jamás pensó que su amor, su caballero, se convertiría en su centinela.

Las llegadas tarde, las llamadas telefónicas, las salidas con amigas comenzaron a ser controladas y eliminadas. Solo se hacía lo que él decidía, a la hora pactada y con quien él autorizaba. Siempre cuidando la fachada de pareja feliz y perfecta.

Por cada regla rota, su cuerpo, su mente y su espíritu sufrían...


Sufrimiento...

Su mente sufrió

Insulto tras insulto, jamás las cosas quedaban como a él le gustaba. La casa jamás estaba lo suficientemente limpia, su ropa bien planchada, o la comida a gusto.

Su cuerpo, su templo de mujer que debe ser amado y adorado, fue violado y violentado de tantas maneras posibles que ya no quedaban lugares para cardenales nuevos...

Su espíritu fue doblegado con cada insulto y puño recibido.


Temor...

¿Qué es el miedo cuando has perdido todo?

Cuando no encuentras salida al abismo en el que te has sumergido.

No sabes lo que es el miedo hasta que encuentras otra vida dependiendo de la tuya.

No sabes lo que es temer hasta que escuchas su corazón latiendo por primera vez en tu interior y te encuentras en pánico por no saber cómo luchar por salir a flote.

Por no saber cómo sobrevivir…


Cobardía...

¿Quién es el verdadero cobarde? ¿Un hombre que busca perjudicar o hacer daño para su propio ego?

¿O una mujer que siente miedo y ha perdido el valor? Valor que no llega para salvar su vida y la del pequeño ser en su interior, considerándose una cobarde para buscar una salida, para gritar por ayuda.

Jamás pensó que su cobardía la convertiría en prisionera de su propia tortura…


Silencio...

Quería gritar, pero no podía.

Sus manos eran fuertes tenazas apretando su cuello.

Lloró, suplicó, imploró, pero sus ruegos no fueron escuchados.

Se cegó en sus afirmaciones y jamás la escuchó.

Su cuerpo dolía, su cabeza palpitaba y su corazón moría.

Él le había quitado todo, su voz, su poder de elección, su fe, y ahora le había quitado hasta la esperanza de que las cosas podían cambiar.

Nada le importó, y ninguna palabra lo convenció. Él simplemente la destruyó.

Ya no tenía fuerzas para seguir…


Paz…

Triste final de una historia. Historia que comenzó con bonitas palabras, sueños compartidos y promesas de amor eterno.

Donde no todo lo que brilla es oro y donde el príncipe azul se quita la careta para mostrar su feo rostro.

Donde quien se supone debería protegerte de todo mal solo te hace daño y se regocija destruyéndote.

Donde las promesas son rotas, los sueños se borran y las palabras lastiman.

Donde el hada madrina jamás apareció para salvarla de su destino, sin darle voz para poder gritar y pedir ayuda.

Una última lágrima recorre su mejilla mezclándose con la sangre que corre en ella. Lágrima de dolor, tristeza en honor a lo que pudo ser y no se será, a ese pequeño retoño que jamás llegará a este mundo. Una última lágrima a esta agonía.

Lamenta su final, pero ahora ya no tiene miedo, sabe que las luces se apagan y que con ello por fin llegará la paz...


Jamás calles. Jamás creas que no lo volverá a hacer. Se que tienes miedo, pero no te rindas. Grita, golpea puertas, corre si es necesario. Nunca te convenzas de que es tu culpa. No dejes que ellos ganen. Es difícil, pero cree en ti, cree en que siempre hay algo mejor. Y por sobre todo ámate a ti antes que a nadie. Solo tu amor propio hará que abras los ojos, tu amor hará que salgas de la oscuridad…


Hace mucho, mucho que no escribía, y una noche nació esto.

Algo fuerte, pero lamentablemente algo cada vez mas presente en mi país.

Dedicado a todas aquellas voces que fueron calladas,

y a todas aquellas que quieren gritar y por temor no lo hacen.

Y también a todas aquellas valientes que salieron de las sombras.

Espero les haya gustado.

Las quiere.

Roanva