Hola a todos, este ccapítulo esta hecho con mucho esfuerzo, espero los disfruten.
Guest, ¡Ha sido un tiempo desde que no comentas! Hasta pensé que te había pasado algo o ya no te gustaba mi historia, espero que este capítulo sea de tu agrado.
Capítulo 27: El amanecer de una nueva vida.
Akasha tenía las manos llenas de sangre, de ese líquido rojo que tanto aman los vampiros, pero... Akasha no quería sangre en estos momentos, quería hacerse fuerte y tratar de no quebrarse en ese momento, pero fue en vano. La vampiresa empezó a llorar mientras escuchaba las últimas palabras de Kakashi. Ella tomó en brazos a Kakashi y lo cargo hasta la salida de la aldea; en el campo de batalla, había manchas de sangre, una casa hecha pedazos y el cielo se veía... triste.
-Kakashi... ¿Puedes...oírme?- dijo aun con lágrimas, mientras la luz de los ojos del Ninja seguían brillando.
-...sí... ¿Dónde...están los niños?
-a salvo, así que no te preocupes, todo está bien- dijo en un tono de confort. Mientras Akasha lo cargaba, Kakashi iba perdiendo el entorno en el que se encontraba, al ver al cielo, todo estaba brillante y con brillos amarillos decorando el cielo, su cuerpo le pedía que cerrará los ojos, y a pesar de sentir tanto dolor, no tenía comparación con el dolor de dejarlo todo atrás y todas las cosas que no haría.
-Akasha... tú...eres..tú tienes... un corazón noble
-gracias, Kakashi. Tú también tienes un gran corazón. Pronto llegaremos, así que no te sobreesfuerzes.
Kakashi apenas pudo sentir lo que paso después de eso. Akasha logró llegar con Moka y sus demás hijos, al principio ellos sonrieron, pero al ver al que traía en brazos, la desesperación invadió a los más pequeños, Akua estaba en shock.
-¡Kakashi-san!- Sasuke fue el primero en llorar e ir a tocar la cara del Ninja -¡Kakashi-saaaan!
-¿¡Qué les pasó?!- preguntó el rubio, sus heridas ya estaban curadas -¡Mamá!
-...Kakashi está... muy herido, esas personas eran muy peligrosas
-"Kakashi..."- Akua seguía en shock, después de todo, él era la única persona con la cuál se había abierto, hasta el punto de contarle su más íntimo secreto; la verdad sobre Sasuke.
-...Kakashi-san...- Moka, Kokoa y Kahlua también estaban llorando. El hombre logra escuchar esto y vuelve abrir sus ojos, una última vez.
-to..da..vía no
-¡Kakashi-san!
-por favor... llévenme con ustedes...- Akasha quedó viendo los ojos casi sin luz de Kakashi -"...en este momento...lo único que quisiera...es ver el amanecer"-...como en.. nuestras... misiones...
-está bien, vamos a ir. Escúchenme, vamos a ir corriendo lo más rápido que podamos, tenemos que irnos
-sí, mamá.
Y así lo hicieron. El peli plata estaba dando las últimas, la última oración que había dicho la había dicho para las personas que veía en su agonía: Obito y Rin, ambos ya fallecidos. No faltaba mucho para que amaneciera, de hecho, eso era lo que estaba por pasar. Akasha dejó el cuerpo en el pasto del campo en el que se encontraban, Sasuke estaba abrazando a Akua. Moka, Kokoa y Kahlua se abrazaron de Akasha, fuertemente. Ya no había nada que hacer, solo quedaba esperar los últimos momentos de vida de ese hombre, de ese hombre que quería cambiar el mundo, de ese hombre que les dio su confianza, de ese hombre... que hoy... no es un asesino, tampoco un héroe, él es solo... un Ninja. El niño rubio se acercó al cuerpo de Kakashi y se puso de rodillas.
-"Kyubi-san... por favor... ayúdalo, ¡Ayúdalo!"- rogaba Naruto.
-Naruto... no puedo, estoy encerrado aquí en tú cuerpo. Ya de nada sirve llorar, se irá de este mundo en cualquier momento.
-¡NO!- Naruto abraza a Kakashi -no quiero que usted muera...Snif...yo... ¡Voy a extrañarlo y voy a sufrir! No puede...¡No puede irse!- dicen que lo último que muere, es el cerebro, Kakashi escuchó y escuchaba lo que decía el niño.
-"...está bien Naruto, tú y todos... están bien. Es hora... de que por fin... me reúna con ellos, así que me voy... con cuentas pendientes, pero... con la conciencia tranquila... y eso es todo lo que quiero"- el corazón de Kakashi deja de latir y el poco brillo en los ojos de Kakashi... se desvanece al cerrar sus ojos.
-¡Kakashi-san! ¡Nooooooo!- Naruto en su tristeza, libera un Youki completamente poderoso, Akasha mira a Naruto y ve todo el poder que sale de él, pero este, no salía con descontrol, este era calmado y se empezó a acumular en una esfera.
-este niño...está manipulando mi chakra y lo está convirtiendo en energía vital... ¿Cómo? Ni siquiera un vampiro podría hacer eso, tener esa manipulación del Youki, es equivalente a un poder que va más allá del S- el zorro estaba impactado por lo que estaba presenciando, toda esa energía enorme se compactó en una pequeña esfera del tamaño de una canica. La vampiresa, una de los 3 grandes señores oscuros estaba completamente impactada, Akua también notó el poder de Naruto.
-"eso... ¡Eso es imposible! Acaso ese niño es... ¿El Shinzo? ¡No puede ser! Se supone que no es hereditario, pero no hay ningún vampiro que pueda hacer algo así"- la canica de energía se metió en la boca de Kakashi e hizo que su cuerpo tuviera un aura de color roja y esta misma fue levantando su cuerpo, poco a poco hasta que su cuerpo volvió a caerse en el piso. Naruto seguía en las mismas, pero siente la mano de alguien en su hombro.
-...Naruto...
-... ¡Kakashi-san!- Naruto sonríe y abraza fuertemente al hombre, sus heridas, incluso la quemadura que tenía en su cuerpo, todo se había curado. -¡Mamá, hermanos! ¡Kakashi-san está bien!
-¡¿Qué?!- todas vieron que Kakashi estaba vivo, se le veía cansado, pero estaba vivo -¡Está vivo!
Solo Akasha y Akua no entendían como había pasado algo así. Solo podía ser un milagro, esa era la única explicación que tenía Akasha, ni siquiera ella podría haber hecho algo así. Akua tenía sus sospechas, las sospechas de que Naruto era un Shinzo subieron hasta el cielo, ¿Cómo era eso posible? ¿Él lo sabía? Pronto tendría que investigar bien a Naruto, pero por ahora, lo pasaría por alto. Kakashi quedó viendo a Naruto, él no sabía como ni por qué, no sabía si Dios le había dado otra oportunidad o si ese niño era una deidad divina en forma de niño, él no sabía como agradecer. Lo único que él sabía... es que por alguna razón, él seguía con vida.
