¡Hola mundo! ¿Cómo están? ¿Me extrañaron? A mí tal vez no, a la historia sí. Bueno, eso está bien. Tuve diversas razones por las que no escribí, pero para resumir, tuve un bloqueo mental y luego mi hermano se fue a trabajar fuera del estado y lo extraño mucho, luego está mi agenda muy saturada; tengo que ir a cursos de mate y dejan mucha tarea en mi escuela, el problema de estar en un bachiller.
Pero son obligaciones. Ahora sólo podré escribir los fines de semana y el viernes. Debo decir que escrio conforme como me siento, si me pasa algo triste, escribiré cosas tristes o simplemente no escribiré. Si estoy feliz, daré lo mejor de mí.
Agradezco mucho a mis seguidores, al guitarrista Buckethead (este hombre es un maldito genio, sin su música nunca hubiera acabdo este capi) y a darme cuenta de algo muy importante: ¿Con qué idea inicié este fic? Familia y Fantasia.
Si leyeron hasta aquí, gracias. Este capítulo no era el que había pensado hace 3 semanas, no, resultó una cosa totalmente diferente, pero creo que les gustará.
Capítulo 34: Todos podemos ser felices.
La duda invadía a Naruto y a sus hermanas, pero a una de ellas en específico: Akua. Ella conocía de Alucard, lo había estado buscando, al tan legendario Shinso, al vampiro que se dice que es el más viejo de todos. Kokoa era una niña un poco menos hiperactiva que Naruto y siempre obedecía lo que su querida hermana Moka le decía, ella no entraría a la zona prohibida. Sasuke era muy apegado a las reglas, siempre había sido así, por lo que tampoco entraría. Moka también era muy curiosa, como cualquier niño, así que tampoco entraría. Akua estudiaba a cada de uno de sus hermanos y hermanas, pero llegó a la conclusión de que nadie entraría a la zona prohibida por tener miedo a Akasha, en especial Naruto.
—"Naruto… eras mi principal objetivo, pero parece que tampoco entrarás. Así que no haré nada, entraré yo misma esta vez. Aquella vez escuché un ruido y me alejé pero ahora ya no será así"—. Pensó ella, con absoluta confianza y con una sonrisa. Todos seguían frente a la zona prohibida.
—Ahh…—. Suspiró la mayoría. —de verdad quería saber que era el tesoro
—Yo también—. Le siguió Kokoa, en un tono desconsolado y a punto de hacer un puchero. —nos esforzamos mucho, ¿Para esto?
—Pero… ¿¡Qué no escuchan?!—. Les regañó Moka. —no entraremos y no intenten hacer algo para entrar. Ya vámonos de aquí.
Y así lo hicieron. Todos estuvieron perdiendo el tiempo, vieron el tiempo pasar y al aire vieron ir y venir. Cada quién andaba en sus cosas; algunos juntos y otros no. Pero el rubio se daba cuenta, de que Akua seguía los movimientos de todos.
—"¿Piensa en verdad que voy a entrar? ¡Oh no! ¿Y sí sabe de mis planes?"
—Tranquilo, no te va pasar nada. Sólo actúa como siempre
—"Kyubi-san, siempre tienes un buen plan"—. El zorro sólo bufó en su mente. Naruto actuó como debería de ser.
Akua se puso a ver lo que sus demás hermanos y hermanas hacían cuando no estaban juntos. Lo hizo de forma secreta, para que nadie se diera cuenta, tenía que cerciorarse de que todo estaba bien y que no iba a pasar nada, absolutamente nada.
Siguió a hurtadillas a Kokoa por todo el pasillo donde estaban las habitaciones, hasta que llegó a su habitación y se encontró con Kahlua.
—"veamos que hacen…"—. Kokoa se acostó en su cama y luego suspiró muy fuerte, como si acabara de despertar después de 200 años.
—¿Qué pasa, Kokoa? ¿Estás triste?—. Le preguntó su hermana mayor, acercándose a la niña de las coletas.
—Quería saber el tesoro… ahora nunca podremos verlo. Estaba muy emocionada…
—Oh Kokoa-chan, no te preocupes. Algún día lo veremos
—¿¡Pero cuándo?!—. Akua pudo notar que Kokoa era la niña más privilegios de toda la casa. Deseaba ser mayor y más fuerte, pero no lo lograba aun. Kahlua le dio una sonrisa conmovedora y después la abrazó con ternura.
—No lo sé, pero no te sientas mal. Además no debes ser tan ambiciosa, aunque eso no cambia el hecho de que te quiero mucho de esa forma—. Dijo ella con un sonrojo y una sonrisa, ahí Akua se quedó viéndolas fijamente. Kokoa ya no dijo nada y ambas se unieron en un abrazo. Akua no sabía porque había algo en su corazón, algo conmovedor. De seguro se ha de sentir bien estar en el lugar de Kahlua.
La mayoría de las veces, era ella la que sentía la necesidad de ser abrazada, amada y querida por su hermanito menor y no al revés. Ella también quería sentir eso.
—"¿Pero qué estoy pensando? No es esto por lo que vine"—. Se volvió a repetir. Ella no debía de pensar en eso, ¿Tan blanda se había vuelto ya? No, no. Eso no debía de pasar. Ella se fue de ahí para enfocar sus pensamientos en otra cosa.
Pero la situación se repetía de nuevo, cuando vio a Moka y a Akasha juntas, ellas eran inseparables y había un amor recíproco, que nunca iba a acabar; la una y la otra se sentían bien y se apoyaban. Luego vio que incluso Naruto y Sasuke competían de nuevo, pero de igual forma, aunque a simple vista eran rivales, su lazo era muy fuerte.
—"todos tienen a alguien para reconfortar y apoyar… excepto yo"—. Su mirada se opacó, bajó esta misma y se fue hasta donde estaban las flores, para reorganizar ideas. —"¿Qué sentido tiene tener los poderes Shinso, si no podré estar de nuevo así?"—. Realmente, no le gustaba la idea, pero cada día que pasaba, se hacía más y más blanda y ella les tomaba más cariño a sus hermanas.
Earl Grey, la mascota, fue a acostarse a su lado. Ella lo acarició un rato y el perro parecía sonreírle. Los perros no pueden hablar, pero al mirar sus ojos, puedes saber exactamente que te quiere o lo que te quiere decir, sin necesidad de hacer señas o hablar.
—Te quiero—. Earl Grey se dejó rascar la panza, eso es lo que estaba buscando de ella.
Ese día, Akua se quedó sola con Earl Grey. El día pasó como de costumbre, al caer la noche, se durmió abrazando a Sasuke. Mientras lo observaba dormir y mientras sentía como la abrazaba con fuerza— también estaba sonrojada —, ahora se daba cuenta de todo.
—"tal vez en el pasado he cometido muchos errores y los siga cometiendo. Pero, ¿De qué me sirve ser un Shinso si eso significa perder lo que quiero?".
Ella negó con la cabeza y con eso, le dijo "adiós" a sus deseos de ser un Shinso.
Y con eso le dijo "hola" al mundo.
Y ahora ella tiene una familia… y eso está bien.
Gracias por leer, la primera temporada de la Familia Shuzen finalizará muy pronto. ¿Vieron que escribí de forma diferente después de estar tanto tiempo ausente? ¿Les gusta así o volvemos a como estabamos? Por favor, respondan.
Si se pusieron sentimentales o les hice sentir un no sé qué, que bueno por ustedes, ese era el punto de este capitulo.
Si se animan a leer algo parecido, pueden ir a checar en mi perfil mi fic de El especialista del Miedo.
Si quieren reírse de loq ue me pasó en mis vacaciones con cambios, Vacaciones al estilo Rosario Vampire es su historia, no es croossover.
Nos vemos y Saludos.
