¿Me extrañaron? Yo creo que sí, espero les guste el capítulo y que dejen review, nah, no se crean. Los dejaré con una intriga bastante buena, en serio.
¡A leer!
Capítulo 35: El secreto que yace debajo.
La luna se ve mucho más grande en todo ese cielo azul oscuro, pequeñas estrellas se veían a lo lejos, muy lejos. Algunas brillaban y parecía que se movieran pero era sólo su brillo, Naruto las observaba desde que era muy pequeño y él también pensaba que era una estrella; tal vez había estrellas más brillantes o menos brillantes pero todas brillaban en esa oscuridad. Él creía que estaba en el lugar equivocado, no poseía el brillo que tenían sus hermanas pero hacia lo mejor que podía.
El niño rubio se puso los zapatos cautelosamente, sin que su hermanase despertara. Moka parecía una roca, estaba muy dormida y eso era perfecto. Naruto bajó hasta el piso de abajo y salió por la puerta con suma cautela. Sus ojos se volvieron rojos con un corte en medio y dos orejas de zorro le crecieron en su cabeza, esto requería un montón de concentración y poder, así que se tardó en hacer esto por un buen rato.
En el cuarto de Akua y Sasuke.
Akua se había deshecho de sus sueños como Shinso y ahora sólo se dedicaría a obtener más fuerza como un miembro más de la que ahora era su familia. Estaba dormida pero ella tenía un sexto sentido como el de un murciélago de percibir energía, el Youki. El que sintió era bastante grande incluso si este no era descontrolado, así que ella se despertó y fue en busca del causante de esto.
—"Naruto, de seguro es él, ¿Querrá entrar a la zona prohibida? Pero… ¿Cómo es posible que use ese poder de esa manera?"—. Cada vez veía mucho más interesante a Naruto, tenía muchas preguntas sobre sus poderes y sobre él en sí. ¿Por qué Naruto tenía el poder de un Shinso? ¿Cómo pudo curar a Kakashi si ya estaba muerto? ¿Cómo, si aun siendo un Shinso no se puede hacer eso? ¿En verdad es hijo de Issa? —"él no se parece en nada a mi padre ni mucho menos a Akasha, incluso se parece más a Kahlua que a alguien más".
Akua se ocultó muy rápido y vio lo que parecía un animal pequeño, no lo podía ver muy bien pero se dirigía a la zona prohibida, llegó hasta él ocultándose detrás de unas rocas pero al ver quién era se quedó estupefacta.
—"¿¡Él?! No puede ser, él no es un vampiro… no puede serlo, ¿Se transforma? ¿Acaso es esa habilidad de los vampiros? No, no poder ser, eso ya no se practica más"—. Ella estaba muy sumida en sus pensamientos por lo que no pudo reaccionar cuando Naruto la embistió con su cuerpo y ambos cayeron al piso, los ojos de Naruto podrían ser tomados por los de un vampiro al verlo de lejos, pero de cerca no lo eran, eran más de un color naranja que rojos.
—¡Te tengo, nee-san!—. Dijo al agarrar sus hombros. —ya no puedes escapar, te tengo y lo sé todo, ¡Todo!
—Aiya, ¿De qué hablas? ¡Tú eres el sospechoso aquí!—. Dijo un poco nerviosa y alterada. Pero el rubio no se rindió.
—No te hagas tonta, ¡Sabes bien de que hablo!
—"¿Acaso ya sabe de Alucard? ¡No, no puede saberlo!"—. Akua era muy lista y muy precavida en lo que hacía y no podía darse el lujo de que alguien supiera lo que estaba haciendo días anteriores, aunque ahora ya no quiera hacer nada de eso. —pues me haré la tonta, porque no sé de qué me hablas, ¡y deja de estar arriba de mí!
—¡Ya lo sé todo!—. Naruto se levanta y le señala con el dedo índice. —¡Sé que encontraste el mapa del tesoro y que luego lo buscaste pero como yo te estaba vigilando secretamente la noche de ayer, no entraste! Después te hiciste la que no sabías nada y luego nos negaste la entrada aunque tu sabías como entrar, ¡No puedes decir que no y ahora me ayudarás a entrar! Eso, si no quieres que le diga a mamá de lo que has hecho. ¿Y sabes lo que va a pasar? Estarás castigada hasta el fin de tus días, hermana y yo estaré libre porque mi mamá sabe que no soy capaz de llegar tan lejos, ¡No hay nada que puedas hacer, excepto ayudarme!
—Yo...—. En la cabeza de Akua apreció una gotita en la cabeza y suspiro al saber que estaba a salvo, Naruto tenía las sospechas de un niño y como se alegraba de eso. —está bien Naruto pero antes debes decirme una cosa
—¿Qué?
—¿Por qué tienes orejas de zorro en tu cabeza?
Hubo un silencio sepulcral, Naruto no se había dado cuenta de esto y al pensar en lo que podría pasar, el rubio empezó a sollozar. Akua no sabía lo que pasaba, Naruto se arrodilló en el piso y lo siguiente lo susurro.
—Por favor… no me odies y no le digas a nadie, nee-san por favor. Yo no soy un vampiro, ¡No sé que soy! Por favor, no le digas a nadie, no quiero que mis hermanas me odien que ya no me hablen, ¡Akua-neesan!—. Naruto se levantó y la abrazó fuertemente, Akua no se esperaba esto en ningún momento pero no se sintió incómoda. Había pensado en mucho al ver a Kokoa y a Kahlua tan unidas. Kokoa necesitaba mucho de su hermana mayor, de hecho tenía complejo de hermana con Moka pero, ¿Y ella? Sasuke necesitaba de ella pero ella lo necesitaba mucho más.
—No sé porque estoy aquí—. Comenzó a contar su historia, todo lo que había adivinado sin contar las partes en donde el Kyubi hacia aparición. Akua llegó a abrazarlo y a comprender el dolor que él sentía. —por favor no me odies, hermana
—Está bien, no te odio. Somos hermanos después de todo.
Naruto sonrío mucho y abrazó de nuevo a Akua mientras ella también lo hacía. Akua decidió entrar junto con Naruto. Fue fácil para ella.
—No te vayas a asustar, puede que encontremos algo horrible
—¿Tú me protegerás, cierto? Yo confío en ti—"ahora más que nunca, tú me aceptas. Eso es algo que sólo mi madre ha hecho por mí".
—Sí… ten cuidado está resbaloso por aquí y recuerda, ni una palabra a nadie.
—Sí.
Bajaron por las escaleras, alumbradas solo por unas velas, Naruto se hizo el valiente pero algo le molestaba en el estómago, era como si sus tripas se revolvieran violentamente. Akua lo notaba y menudo le decía que se calmara que no debía de temer. Pero entonces lo vio: un monstruo enorme, tenía una cabeza y era tan grande que su sola presencia irritaba a Naruto, a su cuerpo en sí.
—"¿Qué le pasa a mi cuerpo?"—. Un aura roja lo envolvió sin ninguna razón aparente y Akua también formó parte de esto.
—"¿Este es el poder del que habla? Es… se siente… tan cálido pero no puedo percibir en su totalidad su Youki".
—Naruto, aléjate lo más pronto que puedas y no vuelvas a entrar, ¡Nunca!—. El zorro estaba de la misma forma que Naruto, no era miedo, era protección. Al parecer el Kyubi reconocía esa aura incluso si estaba muerto, él lo sentía dentro de Naruto.
—"¿Kyubi-san? Al menos déjame moverme".
—No tengas miedo, ya murió hace mucho. Alucard fue vencido hace mucho y su cuerpo está aquí, por alguna razón. Él fue el primer Shinso y el primero en querer destruir a la humanidad.
—Este monstruo… ¿Hizo eso?
—Casi, fue derrotado, ya te lo he dicho. Busquemos el tesoro, Naruto y luego nos iremos. No tengas miedo.
No tardaron mucho con dar con él, estaba en lo más alejado el monstruo y era un pergamino; sucio, viejo y al abrirlo sólo había algo que decepcionó a los dos: "sello".
—Es sólo un pergamino viejo, sin valor alguno. No era un tesoro
—¡No puede ser! Todo lo que hice, ¿Fue para esto?
Los dos volvieron a sus cuartos, muy decepcionados. Akua sabía que algo guardaba el sello y Naruto también, ¿Pero cómo abrirlo? No lo sabían pero haya alguien que sí. Naruto estaba a punto de abrir la puerta de su habitación pero…
—Espera, cachorro. Lo del sello es pura farsa
—¿Qué?
—En realidad lo que tienes ahí es como… lo que podrías llamar un rollo especial, un tesoro en tus manos. Las letras forman un círculo y sólo necesitas un poco de chakra para convocar lo que sea que esté ahí.
—¿En serio? ¿Qué pasará cuando lo haga?
—Aparecerá algo, se puede guardar lo que sea, es una técnica de espacio-tiempo muy útil. Es como un cofre en forma de pergamino. Pruébalo.
—"bueno"—. Ya había llegado lejos, tenía que probar y así lo hizo, hubo una cortina de humo pequeña y una nota se balanceaba por el aire. Era una nota de muerte, posiblemente antes de que el hombre llegara a su fin.
No me queda mucho tiempo, sé que pronto moriré, así que dejó esto y si alguien lo lee, felicidades. Has encontrado mi tesoro, espero que esto te sirva, mi kit completo esto dentro de este pergamino y sólo los habilidosos podrán ver los secretos. Soy un ninja y esto es parte de mi colección. Mis técnicas, mis armas, mi conocimiento y mucho más están dispersos por el mundo, ¿Te atreves a saber quién soy? Junta todas las piezas de mi colección y sabrás como seguir más allá. Aquí te doy una pista como seguir: ¡Busca y encuentra!
El hacedor.
Naruto se emocionó y de inmediato abrió más el pergamino y de otro círculo de letras, sacó lo que parecía una bolsa.
—Ya lo entiendo, este sujeto metió sus armas a propósito. De seguro que también vio a Alucard y por eso guardo su tesoro ahí, donde nadie lo viera. Técnicas, armas, conocimiento y más. Ahora tienes una parte, cachorro, las armas—. El rubio revisó la bolsa y estaba llena de unas pelotas de diferentes colores, el rollo era muy largo, de seguro estaba lleno de armas muy potentes y extrañas. Naruto guardó todo y se fue a dormir, orgulloso de su hallazgo y con una sonrisa en el rostro.
—¿El hacedor?
