ADVERTENCIA: Este capítulo contiene citas textuales de la serie, de las 4 temporadas, así que si te has perdido algún episodio, y no te gustaría que viniera yo a arruinarte algo, por favor, no leas el capítulo. Y claro, están traducidos al español, así que le di la interpretación más acorde que le vi. Así que en resumen: SPOILERSSSS. Las citas textuales están en negrita.

"Cambio de dinámica"

House esperaba que la cena con Wilson diera pie a que surgiera el tema de la futura señora Wilson. No funcionó. El hombre podría ser críptico y misterioso cuando quería. Y claro que House estaba más que dispuesto a desentrañarlo. Si lo hacía con perfectos extraños, ¿Por qué no con su "amigo"?

Wilson: Esa petulancia tuya realmente es una cualidad atractiva

House: Gracias. Era eso, o ponerme luces en el cabello. La petulancia es más fácil de mantener.

Otro día, otra edición de la revista. Al menos eso era lo que House escuchaba en los pasillos.

- Al parecer el departamento de Recursos Humanos es el responsable. O al menos ahí se sacan las copias de la revista. Habrá que poner vigilancia extrema.

Cuddy estaba cada vez mas cerca de descubrir quien era el autor (o quizás autores) de que estos días se hayan vuelto interesantes. Pero eso a House no le interesa. Solo tenía en mente una cosa: Wilson. Y por mas romántico que se viera, solo quería saber con quien ha estado teniendo sexo sin que él supiera. Porque para algo serio, Wilson primero prueba la mercancía. Las anteriores miembros del harem lo corroboraban.

Aun así, había algo que en House causaba cierta extrañeza. Para alguien con su naturaleza fría y desentendida, era un enigma el PORQUE le importaba tanto el asunto de Wilson. Era como una obsesión. Desde que supo que había alguien más en la vida del oncólogo, se despertó una curiosidad insana en saber quien es ella, y que tan importante era. House no era egoísta. Podía compartir a Wilson. Lo hizo con sus esposas anteriores. No fue su culpa que el hombre quisiera mas pasar tiempo con él, que con sus mujeres. Sinceramente, ¿Quién prefiere cenar con un amigo, que tener sexo con su esposa? La respuesta es obvia.

House sabía. Sabía que a pesar de que mujeres entraran y salieran de la vida de Wilson, él siempre iba a ser constante. Lo que no quería admitir, aunque rondaba por su mente, era que podría llegar alguien que de verdad se llevara a Wilson de su lado. Y entonces estaría solo. No sabía si iba poder soportar eso, aun cuando mostrara indiferencia al respecto. Solo el propio hombre sabe que es lo que lo consume. Y el nefrólogo tenía la certeza de que eso sería lo que llegaría a consumirlo. Pero de saberlo, a aceptarlo, hay un gran trecho.

House: Mientras trates de ser bueno, puedes hacer lo que quieras.

Wilson: Y mientras tu no trates, puedes decir lo que quieras.

House: Entonces entre nosotros dos podemos hacer cualquier cosa. Podemos dominar el mundo.

Wilson había ocupado media mañana de sus pensamientos, y ciertamente House lo haría pagar por ello. Decidiendo que muy probablemente era mejor empezar a trabajar antes de que Cuddy viniera a amenazarlo, se dirige a la sala de reuniones, viendo a sus empleados hablando animadamente.

- Yo creo que es romántico…

- Estoy harto de esa revista – Foreman se queja - ¿Qué nadie parece percatarse de que esto es un HOSPITAL?

- Veo que no hay casos interesantes – House entra, interrumpiendo – debí quedarme en mi oficina viendo porno. Por recomendaciones médicas debo esperar 48 horas para que sane mi muñeca, pero ustedes saben… un hombre no puede aguantar tanto.

Chase y Foreman lo ven con desaprobación, mientras Cameron suspira.

- El único caso fue asignado a Wilson.

- ¿Por qué?

- ¿Por qué qué?

- ¿Por qué a Wilson?

- Ahm… porque es el oncólogo – Cameron ve con extrañeza a House – o al menos eso era lo que sabía.

- Nunca dijiste que fuera algo ya diagnosticado – se justifica House – pensé que Wilson estaba robándome pacientes. No es lo único que roba en estos días.

- ¿Qué?

- ¿Entonces no hay nada que hacer? – House ignora las miradas de duda de los otros tres, sentándose frente a la pizarra.

- Supongo que podríamos ayudar con casos que ya han sido canalizados, solo para apoyar las opiniones que…

House pone en mudo a Chase (cosa que constantemente hace cuando lo aburren), y observa a través de la puerta de vidrio. Wilson está ahí, platicando con una enfermera. ¿Será ella? ¿Esa zorra será la nueva? Bueno, zorra sin denotar algo peyorativo, claro esta. Después de todo, si puede usar ese escote, tanto maquillaje, y esa falda corta, no puede ser presidenta de la liga de la decencia. ¿Y qué eso no es una violación al código de vestimenta del hospital? Habrá que decirle a Cuddy. Claro, decirle a la que pone el ejemplo, si la administrativa siempre parece escoger atuendos que resaltan ciertas áreas en su anatomía que ningún hombre, heterosexual, homosexual o asexuado puede dejar de notar. Quizás con deseo. Quizás con envidia. Pero de que llamaban la atención, lo hacían.

De repente Chase se pone frente a él, tapándole toda visión de Wilson y la futura señora zorra, es decir, señora Wilson. No podía dejar que su amigo cayera tan bajo. Seguro que podía regalarle una noche con alguna prostituta de mejor ver, y menos desesperada. Ah, claro, Wilson siempre ha pensado lo mejor de todos, así que probablemente no tiene la más mínima idea de que está siendo engatusado a perder dinero y tiempo. Habrá que salvarlo de semejante error.

Wilson: ¿Es atractiva, por lo tanto es una prostituta? ¿Qué clase de lógica patética es esa?

House: La del tipo envidiosa, celosa, "nunca tuve acción en la secundaria", por supuesto.

Poniéndose de pie, se encamina a la puerta, ignorando los "¿House?" y "¿Ahora qué?" que les escucha a Chase y a Foreman, y comienza a acercarse a Wilson. Tiene su pose de macho Alfa, en la cual solo le falta decir "tengo condones de sabores". Ese mujeriego, se debe tirar a cualquier cosa que tiene pechos. Pues se le acabo el chiste. Si iba a echar a perder su vida, debía ser con alguien mejor, en definitiva.

Pero… ¿Existía acaso ese alguien?

Dándose cuenta de su tren de pensamiento, House se detiene en seco. ¿Pero qué estaba haciendo? Debía ser la falta de Vicodin. Tendría que aumentar la dosis, porque estaba actuando como idiota. ¿Qué más da que Wilson quiera a la zorra, es decir, a la enfermera esa? Eso solo haría el matrimonio mas corto. Da media vuelta, y se encamina a su oficina.

Wilson había observado a House también. Vaya que era terco cuando se le metía algo en esa cabezota que tenía. Disculpándose con la enfermera, se encamina a seguir a su amigo.

Entrando después de él, nota que tienen público.

- Cuddy quiere que alguno revise los laboratoriales del paciente de nuevo ingreso – dice Wilson calmadamente.

- Yo iré – se ofrece Foreman – estoy harto de no hacer nada.

- Eso es un cambio – sonríe irónicamente House.

- Voy también – sonríe Chase de manera pícara – hay que dar privacidad.

Cameron frunce el entrecejo, pero sale detrás de ellos sin decir absolutamente nada.

- ¿Es esto una forma sutil de intentar propasarte conmigo en mi oficina? – House arquea una ceja.

- Claro, sabes que eres irresistible – dice sarcásticamente Wilson.

- ¿Sabes que mi bastón no es un eufemismo, verdad?

- Siempre pensé que era mas bien una compensación a una falta de… - Wilson chasquea la lengua – ciertas desventajas que puedes tener.

- Nadie hasta ahora se ha quejado al respecto – se encoge de hombros House.

- Porque siempre te vas antes de que puedan hacerlo. Podrías poner un buzón de quejas.

- Si quisiera saber eso, tendría sexo contigo y te preguntaría tu opinión, tú eres el experto en esa rama.

House dijo esto como si nada, pero al no escuchar respuesta, levanta su mirada, viendo a Wilson levemente sonrojado. ¿Qué? ¿Qué había dicho?

House: ¡Wilson! ¿Cuánto tiempo puedes durar sin sexo?

Wilson: ¿Cuánto tiempo puedes durar sin fastidiar a los demás?

- No soy un predador sexual, House, estoy seguro de que puedes pagarle a alguien que te haga una evaluación al respecto – dice finalmente el oncólogo.

Ohhh, no, no iba a dejar que esto fuera tan fácil. Por algo se había molestado, y tenía que averiguar que fue.

- Vamos Wilson, ¿No puedes pretender que soy una mujer? Puedo vestirme como Cuddy.

- Te falta bastante para ser como ella – se trata de reponer Wilson – y a lo que venía, ¿Qué te pasa? Te he visto seguirme por todo el hospital durante el día. ¿Necesito sacar una orden de restricción?

- Es un hospital libre. La ley dice que si trabajo aquí, debo pararme al menos cada 24 horas para que me den mi pago cada quincena.

- Sabes a que me refiero. Deja de estar obsesionado con eso.

- Tú me dijiste que lo averiguara. Es tu culpa. Sabes que no puedo rechazar un reto.

- Esto no es un reto. Eres tú, siendo un imbécil. Ya córtalo.

- ¿Por qué? ¿Finalmente me dirás?

- No hay nada que decir.

- El hecho de que lo niegues, solo hace que me interese mas ¿Sabes?

- Por una vez en tu vida, trata de ser prudente con la vida privada de los demás. En este caso, LA MIA. ¿Qué no hay pacientes a los que puedas acosar y burlarte de ellos?

- No.

- Entonces cómprate una muñeca inflable.

- ¿Para que comprar una, si tu puedes prestarme la tuya? ¿O ya te la acabaste?

- Bien, esto fue divertido. Te lo advierto. Deja de seguirme. O le diré a Cuddy sobre como falsificaste esos reportes para no cumplir esas dos semanas en la clínica.

- Oh, Wilson, no me digas que es ese tiempo del mes. Pensé que teníamos nuestros ciclos sincronizados – House sonríe.

- Si te aburres tanto, te sugiero archivar expedientes – Wilson sale de la oficina sin decir nada mas.

House: Valoras más nuestra amistad, que tu responsabilidad ética.

Wilson: ¡Nuestra amistad es una responsabilidad ética!

House no entendía el repentino cambio de Wilson. Apenas ayer estaba retándolo, y ahora parecía molesto por todo el asunto. ¿Qué pudo cambiar en ese lapso de tiempo? No recordaba haber hecho algo como para fastidiarlo, excepto seguirlo y tratar de intervenir cuando estaba con la enfermera zorra. Pero Wilson lucía molesto. Y mas cuando le dijo lo de probarlo. ¿Habrá herido sus sentimientos homosexuales aun no latentes?

El nefrólogo vio de repente como en la mesa estaba la edición de la revista. Era algo benevolente llamarla así, puesto que siempre tenia si acaso, 6 hojas, pero bueno, todos parecían encontrarlo entretenido. ¿Podría ser que el repentino cambio del oncólogo fuera por lo que decía? No había escuchado a Cameron o a Chase comentar algo sobre Wilson. Quizás era solo que no soportaba la idea de House acosándolo, aunque a estas alturas, ya debería estar acostumbrado. House estaría siempre con él, le gustara o no.

Wilson: ¡Estaba incomoda con la realización de alguna otra prueba! ¡Tuve que convencerla de hacerse esa!

House: ¿Te pasa seguido? ¿Las mujeres prefieren morir, que desnudarse contigo?

La curiosidad pudo más. Abrió la revista. De nuevo, Chase y su peluca abarcaban el encabezado. Al menos ya no era Cameron. Siguió leyendo, algo de Cuddy y sus acentuados trajes, como las enfermeras el área de pediatría se reúnen a comerse la gelatina de los niños (sangre correría, Cuddy clamaría cabezas), y finalmente en la parte de abajo de la última página se leía "El Doctor Wilson ha encontrado el amor, ¿Será correspondido?"

Intrigado, siguió leyendo. "Muchas veces terminamos enamorándonos de quien menos esperamos. Y los interesados, son los últimos en darse cuenta. ¿Quién se queda ahí, cuando todos se han ido? ¿Con quién quieres estar, aun cuando todos digan que esta mal? Esperemos que se de cuenta, antes de que sea tarde. El Doctor Wilson no esperará para siempre. ¿O si?"

Era todo. ¿Qué clase de persona ridícula podría escribir estas cosas? La que fuera, era claro que había tenido un efecto en Wilson. Obviamente esto lo había molestado lo suficiente, como para exigirle a House salir de su vida privada. La pregunta era ¿Por qué?

Y la respuesta más obvia: Porque temía lo que House pudiera encontrar. No entendía entonces. Si resulta que sus teorías sobre Wilson eran erróneas, y es un flamante homosexual que se acuesta con mujeres, House solo se burlaría, pero no lo rechazaría ni mucho menos. Claro que haría bromas y metáforas al respecto, pero siempre las hacía con sus relaciones fallidas, ¿Cuál era la gran diferencia en esta ocasión?

Ahora dejaba de ser un reto, para ser un enigma. Era como si tuviera todas las piezas del rompecabezas, y no pudiera armarlo porque no le encuentra lógica. Pero hasta ahora, nunca ha fallado en armarlo. No iba a empezar con este. Y tenía la sensación de que en cuanto lo haga, el resultado habrá valido la pena. Quizás descubriría que Wilson nació siendo biológicamente mujer. Quien sabe.

Wilson: Si tenías el dinero, ¿Para que necesitabas el préstamo entonces?

House: No lo necesitaba. Solo quería ver si me lo prestabas. He estado pidiéndote dinero desde que me diste esos 40 dólares hace un año. Un pequeño experimento para ver donde defines la línea.

Wilson: ¿Estás… estás tratando de… medir objetivamente cuanto valúo nuestra amistad?

Atrapar a Wilson es más difícil de lo que había pensado. Para empezar, el oncólogo lo esquiva como si fuera la plaga, y si lo ve aproximarse, corre descaradamente, sabiendo que el nefrólogo esta en clara desventaja. Que desconsiderado. Sabe que esta lisiado. Por cortesía, debería dejarse alcanzar. Esto solo viene a confirmar que lo evita para no confrontarlo. Muy probablemente piense que House ya tiene la respuesta al misterio, cuando en realidad no es así. Pero seguiría el juego, hasta saberlo. Siempre ha sabido como manipular a Wilson. Como si el hombre tuviera esa necesidad constante de ser chantajeado y usado, para sentirse apreciado. Había aprendido eso de la naturaleza humana, principalmente con su madre, luego sus pacientes. Y ahora Wilson. ¿Qué era eso que los hacía siempre estar ahí, con quien obviamente no parecía mostrar interés? Claro que en el caso de House… si le interesaba. Solo no lo decía. Las palabras sobran, las acciones cuentan. Si decía que le importaba Wilson, podría estar mintiendo. Después de todo, como siempre ha pensado, las personas mienten. Lo único que difiere es sobre que.

Wilson: Mentí. He estado mintiéndote en numerosas ocasiones desde que te dije que lucías bien sin rasurar, hace aun año. Es un pequeño experimento ¿Sabes? para ver donde defines la línea.

- ¡House!

Justo cuando ya iba a agarrar desprevenido a Wilson, Cuddy se interpone. Bueno, ¿Es ironía, o siempre que quiere estar a solas con él, Cuddy parece intervenir para que no suceda? Como si el destino dijera "Trío".

- Cuddy, ¿Es ese un nuevo atuendo? Hace resaltar tus ojos.

- ¿Qué hiciste?

- Nada.

- Mientes.

- Probablemente, pero esta vez no tengo idea de que hablas.

- ¿Qué le hiciste a Wilson? Se la ha pasado en mi oficina, o encerrado en la capilla.

- ¿Aquí hay capilla?

- ¿Qué le hiciste?

- ¿Por qué tuve que hacerle algo yo? ¿No puede estar pasando por alguna crisis de edad madura?

- Tú eres el único que conozco que puede poner así de molesto a Wilson. Así que mueve tu trasero para que te disculpes PERO YA.

- Estaba a punto de hablar con él cuando te interpusiste. Además ¿A ti que más te da?

- House, no es secreto que todos te odian en el hospital. Por alguna razón, Wilson es inmune a tu idiotez. Eso no significa que en ocasiones te pasas de la raya, aun para él. Así que te recomiendo, no, te exijo, que arregles las cosas. No quiero ser la única en este edificio que no corre cuando te ve venir.

Sin decir nada mas, Cuddy da media vuelta, dejándolo totalmente sorprendido. "Eso no significa que en ocasiones te pasas de la raya, aun para él". ¡Pero si ahora no había hecho nada! ¿Cómo puede pasarse de la raya así?

Stacy: ¿Qué es lo que escondes?

House: Soy gay. Oh, eso no es lo que querías saber. Pero tiene mucho sentido, ¿No? Sin novia. Siempre con Wilson. La obsesión con los tenis.

Probablemente Wilson lo evitaba, pensando que él había tenido algo que ver con la revista. ¿O será que no es así, pero teme que con lo que decía, lo descubriera? Lo que sea, tenía que hablar con Wilson, porque este juego de el gato y el ratón ya estaba cansándolo. Además estaba en desventaja. Eso es injusto en cualquier ángulo que se le vea.

Ah, la enfermera zorra rondando por la oficina de oncólogo. Era de esperarse.

- Si busca al doctor Wilson, ya se fue – le dice secamente.

- No, solo voy a husmear en sus cosas. Eso hago siempre que no está. Ya sabes. Soy un novio celoso. No me gusta que estén rondando mi mercancía.

La mujer abre los ojos desmesuradamente, para luego fruncir el entrecejo y alejarse, diciendo un "idiota". Bueno. Una vez más, se confirmaba que lo era. Esa debe ser la palabra que todos piensan cuando les preguntan: "¿Como describirías a Gregory House?".

Olvidando el incidente, House entra a la oficina de Wilson, sentándose en su silla. Aun tenía esa esencia que al hombre le encantaba usar. Podía jurar que se esmeraba en su arreglo incluso más que Cuddy. Claro, si iba a conquistar mujeres, tenía siempre que estar disponible y presentable.

¿Qué era lo que pasaba? La dinámica de su relación con Wilson ha cambiado con los años, eso que ni que. Y ahora con la dichosa revista Wilson lo evitaba (no es la primera vez), Cuddy lo amenazaba (tampoco la primera vez), y él aun así seguía obstinado en descubrir el secreto que tanto quiere proteger su amigo. No era como Wilson de seguro estaba pensando, que lo hacia solo para probar que tarde o temprano se enfadaría y lo dejaría. House sabía que Wilson era permanente en su vida. Pero había algo… cuando supo que una nueva mujer entraba a la vida del oncólogo. Temiendo quizás que si es la ideal, la que Wilson ha esperado todos estos años, entonces si, se iría para siempre. Y era algo que House no podía permitir. No podía dejar que James Wilson saliera de su vida, sin regresar.

"Te amo…"

To be Continued…

Notas de la autora: Olvidé agregar mi cita textual favorita ¿Pueden creerlo? Pero ya esta arreglado. ¡¡GRACIAS POR LOS REVIEWS!! (creo que según esto hay una regla aquí que no permite contestarlos, pero me vale y lo haré en el último capítulo, lalala). Quizás ya empiece un poco el OoC, pero estoy tratando de hacerlo lo mas apegado posible a la serie. ¡¡GRACIAS DE NUEVO, Y OJALA Y LES SIGA GUSTANDO!!