Capítulo 4: "Admitiendo la realidad"

House seguía pensando en la manera más factible de poder descubrir este misterio. Por lo pronto, Wilson puso contraseña a su computadora. Y cerró los cajones con llave. ¿Paranoico? ¿O solo conocía al nefrólogo demasiado bien como para adivinar que lo iba a acosar? Debería llamarle a Foreman para que fuerce las cerraduras o algo.

Y entonces vio finalmente a quien se esconde tanto de él, como si tuviera una enfermedad infecciosa. ¿Qué tan conveniente será esconderse detrás de la puerta y decir "buu"? ¿Qué asustará mas a Wilson? ¿La perspectiva de un extraño en su oficina? ¿O de House? Nah, demasiado fácil. Si quiere asustar a Wilson, solo debía pretender que sabe el secreto que tanto cuida. Y hasta quizás logre obtener la información que requiere.

Esta es una opción viable. Se ira con esa.

Wilson entra sin percatarse del intruso en su silla detrás de su escritorio. Suspira, aflojando su corbata, y por alguna razón House siente cierta simpatía por él. O algo parecido. Nunca ha sido bueno en eso de descifrar emociones. Es mas fácil cuando las observas, que cuando las vives.

- ¿Qué rayos haces aquí?

Finalmente lo notó. Si hubiera sido un asesino a sueldo, Wilson hubiera caído más rápido que Cuddy en la cama de un extraño.

- Estoy de visita. ¿No me darás el gran tour?

- Ya has estado en mi oficina millones de veces, House – Wilson se molesta – No necesitas un tour. Necesitas una camisa de fuerza.

Wilson evitaba verlo a los ojos. Al menos no escapó. Pudo dar la media vuelta y salir corriendo, dejándolo de nuevo en desventaja.

- Esas nunca funcionan – teoriza House – los enfermos mentales son mas observadores que el resto de la gente común. ¿Sabes que los supuestos "normales" hacen mas desvaríos que los que se suponen locos? Es lo irónico de llamar a alguien "demente".

- Oh. ¿Alguna otra observación? Quiero revisar unas cosas.

- No te estoy amarrando las manos.

- Pero si estas en mi lugar, y estas molestándome. ¿Qué no te dijo Cuddy que me dejaras en paz? ¿Necesito agua bendita?

- Ahh, fuiste a acusarme con Cuddy. ¿Qué acostarte con ella te da esos privilegios? Debí saberlo. ¿Sabes si tiene los jueves libre?

- Eso tendrías que preguntárselo a ella. ¿Podrías salir?

Oh, oh. Ahora ya ni siquiera negaba su relación con Cuddy. Esto ya llegó a otro nivel. Hora de sacar la carta secreta.

- No sé porque te pones así. La revista no reveló tu gran secreto. Es obvio lo que según tu escondes.

Wilson finalmente levanto su mirada, frunciendo el entrecejo. House trata de no parpadear mucho. Ambos se conocen perfectamente. House sabía cuando Wilson mentía. Lo inusual aquí es que Wilson también podía descifrar cuando el nefrólogo lo hacía. Al menos en ciertos asuntos. Ya que House siempre miente. Es instinto humano. Quien dice que no miente, está mintiendo. Lo que hace su afirmación válida. Todos mienten todo el tiempo.

- Sal – dice Wilson finalmente – y por una hora aléjate. Haré algo importante.

- ¿Masturbarte? Eso puedes hacerlo en tu propio tiempo. Te pagan para trabajar… en teoría.

- Fuera – Wilson abre la puerta.

Viendo que su carta secreta no funcionó, House se levanta. ¿Quién podría ser lo suficientemente importante para Wilson, como para tener ese efecto en él?

- Al menos podrías disculparte por pasarte corriendo todo el día, alejándote de mi – reclama House, al pasar al lado del oncólogo.

- No veo porque. Todos lo hacen siempre. Hasta tienen una seña secreta para avisar a quien se aproxima que estas a punto de cruzarte en su camino, para que puedan huir.

- Lo sabía. Es esa seña de la mano en la cabeza ¿Verdad?

- Fuera – repite Wilson –y créeme House, si supieras mi secreto, no estarías tan tranquilo.

Wilson cierra la puerta, dejando aun mas intrigado a House. ¿Pero como se atreve a hacer eso? ¿Cómo se atreve a dejarlo con esa duda, y aparte dándole motivos para averiguarlo a como de lugar?

House tenía determinación. No había llegado a ser el brillante doctor que era, rindiéndose y evitando descubrir la verdad a como diera lugar. Wilson no podía decir esas ridiculeces, y esperar que House se rindiera por temor a lo que fuera a encontrar. Así que le dijo eso por dos razones: O Wilson aun lo sigue subestimando, o espera que encuentre el dichoso secreto.

Y siendo House el terco y obstinado doctor cínico e idiota que todos rehúyen y aborrecen en el hospital, por supuesto que lo encontraría.

Se quedo dormido en la oficina. De nuevo. Eso pasaba cuando tenía un misterio en su cabeza. Se le iba el tiempo pensando, y eventualmente se quedaba dormido. Y según sus asistontos… es decir, asistentes, no podía despertarlo ni una manada de elefantes. Eso era una exageración. Solo no despertaba ante cosas sin importancia, como que ellos llegaran a "trabajar".

- Cuddy dice que tendremos que hacer visitas a los diferentes pisos para ver el seguimiento de algunos pacientes – anuncia Cameron.

- Necesito café – House anuncia – Foreman, negro, sin azúcar.

Foreman frunce el entrecejo, sin moverse.

- ¿Qué? ¿Quieres que lo escriba por si no puedes recordarlo?

- Ohh, miren quien esta en la portada de la revista de hoy – Chase ríe ampliamente.

House ni siquiera se había percatado de que la dichosa revista estaba casi a su lado. ¿Cómo llegó ahí? ¿Quien la había puesto? ¿Y como es que no se dio cuenta?

Wilson aparece en toda la hoja. Con esa sonrisa de conquistador, y el cabello de estrella de pornografía. ¿Qué demonios? Sin decir una palabra, House toma la revista de las manos de Chase, que solo exclama un "¡Hey!".

"Si el Dr. Wilson no es correspondido, habrá millones de personas que si querrán tenerlo a su lado para compartir su vida con él". ¿No es correspondido? Esto cada vez se ponía peor.

Ignorando las risas de sus colaboradores, House sale a buscar a Wilson. Al menos tenía que darle una pista de la mujer misteriosa, o House mataría a alguien. La enfermera zorra encabezaba la lista. Eso mostraba el grado de desesperación, como para tener que pedir una pista, cuando él siempre se jactaba de eventualmente armar el rompecabezas. Así le tomara 10 días, 10 meses o 10 años. El problema es que House no sabe si después de 10 años, y al resolver el secreto, Wilson seguiría a su lado, o mientras estuvo tratando de encontrar a la futura dueña se los bienes materiales de su amigo, de paso se lo llevo de su lado.

- ¡HOUSE!

Esto se volvía bizarro. ¿Por qué cada que quería encontrar a Wilson, Cuddy se interponía? ¿El destino trata de enviar un mensaje? ¿O solo juega con su mente?

- Cuddy, siempre es un placer. ¿Qué te has hecho? Te ves 10 años mas joven.

La mujer solo arquea una ceja, cruzándose de brazos.

- ¿Qué rayos te propones? ¿Acaso traes puesto lo mismo de ayer? ¿Dormiste aquí? Dime que no volviste a quitarle la cama a un paciente, por favor.

- No sabía que me observaras tan detenidamente, Cuddy – House ríe sarcásticamente – me siento halagado, pero ¿Qué pasará con Wilson? ¿O acaso no te puedes decidir por uno de los dos? Te facilitaré el proceso de elección. Solo obtendrás mi esperma, y quizás un par de gritos.

- Es muy temprano para estar con nauseas House. Ahora respóndeme, ¿Qué tienes que ver tu con la revista?

- ¿Qué no me habías descartado como sospechoso el primer día que salió?

- Curiosamente conforme pasan los días, la persona "invisible" que pone estas hojas en los escritorios de todo el hospital parece estar mas interesada en lo que Wilson hace con su vida privada. Y al único en todo el hospital que le causa un conflicto lo que Wilson haga con su vida, es a ti. Y eso explica porque nadie sabe nada al respecto. TU eres una mente criminal. Así que detén esto, o la próxima que salga tendrás que extraerla de tu cuerpo por medio de una colonoscopia. ¿Esta claro?

- ¿Es eso una propuesta indecorosa?

- Te lo advierto. ¡Oigan! ¡Ustedes! ¡Dejen de ver esa revista!

Mientras ve a Cuddy dirigirse a la estación de enfermeras, las cuales reían viendo al doctor "atractivo" en la portada, House sigue procesando todo lo que ella dijo. ¿Cómo que es el único a quien le importa la vida privada de Wilson? Como si tuviera. Todos sabían que pasaba con el hombre. Divorcios. Prostitutas. Andar con familiares de los pacientes. Lo que es de dominio público difícilmente puede verse como algo que solo le interesa a él.

Y quizás lo que le molestaba mas es que es cierto. Si se necesitan pruebas, solo había que mostrar el reciente juego de "persigue a Wilson y taclealo con tu bastón" que había estado pasando en los últimos días. Si Wilson comenzaba a ocultarle las personas importantes en su vida, faltaba poco para saludos casuales, y verse cada año en la fiesta de navidad. Lo que no pasaría, porque House odia esa fiesta. Solo iba para burlarse de Wilson y sus cuernos de reno (sin eufemismo intencional). Y por supuesto que no lo permitiría. Aun si tiene que enfrentarse a la medusa en piel de administradora.

Como es de esperarse, la oficina de Wilson esta vacía. Y cerrada con llave. Lo que significa que esta mas paranoico.

- El doctor Wilson está pasando visita.

- Acaba de ir a emergencias.

- Fue a radiología por las filminas de un paciente.

- Creo que dijo que iría a su oficina.

House había hecho suficiente ejercicio por un día. O por el mes. Jamás pensó que un hospital pudiera tener tantos escondites. Y que Wilson decidiera evitarlo a tal grado, de ponerse hasta a limpiar los baños con tal de no enfrentar al nefrólogo.

- ¿Aun no encuentras a Wilson?

Cameron se sienta frente a House, viéndolo fijamente.

- No necesariamente. Lo encuentro, solo ya no está ahí.

- Sé que no repartes la revista. Es obvio que si tu fueras quien lo hace, no estarías exigiéndole a Wilson una explicación.

- Gracias por el voto de confianza. Si me importara tu opinión, supongo que me haría sentir halagado.

- ¿Por qué te importa tanto?

- ¿Y por qué te importa a ti?

Aunque no lo admitiera, House disfrutaba estos encuentros con Cameron. Era tan fácil turbarla de cualquier postura que tuviera. La chica pensaba que el mundo era rosa. Es lo que llaman los sutiles una optimista. El diría que ingenua. Y ciertamente ella y Wilson han tenido sus diferencias en la ética de manejar pacientes.

Cameron aun no le perdona que siempre se ponga de parte de Wilson. Pero a estas alturas, ellos ya deben de saber que sin importar el origen de la pelea, y sin importar quien tenga la razón, House siempre estará del lado de Wilson.

- Parece interesarte mas quien se lleva Wilson a la cama, que el hecho que no tengamos pacientes últimamente.

- Bueno, siempre busco como enfocarme en otras cosas que no sean trabajo.

- ¿Tu y Wilson?

¿Qué no habían hablado ya de eso? Era invariable que 3 de cada 10 personas pensaran que Wilson y House eran una pareja sentimental. En ocasiones House pensaba que ahí radicaba la necesidad de su amigo de acostarse con cualquier cosa con faldas. Si esto fuera una secundaria, Wilson seria el popular jugador de futbol, y House el drogadicto aislado con una necesidad de asocialidad. Ambos tenían una reputación que mantener.

- La revista también habla de ti. Pensé que tu serías la primera en averiguar quien ha decidido poner todo lo que te digo en hojas de papel de mala calidad.

- Esos son chismes para desviar la atención. Está claro que quien sea que la haga, tiene como intención causar un efecto en Wilson. O en ti. Al menos contigo lo está logrando.

Y con eso, una nueva posibilidad se abre ante House. Claro. Quien sea el que este repartiendo esos chismes, quiere causar un efecto. Y ¿Quién estaría interesando en eso? Wilson.

Wilson es la mente criminal. Y jamás pensó relacionar esos conceptos con su amigo. Pero si ya había secuestrado su guitarra en una ocasión, ¿Qué se puede esperar de él?

Astuto bastardo. Y casi lo engaña de nuevo, mandando a Cuddy a distraerlo. De seguro ella era su cómplice. Todo ese alboroto que arma con lo de la dichosa revista es solo una forma de hacerlo caer también. Todos estaban de acuerdo. Bueno, no todos. Claramente sus ayudantes no tenían idea de semejante plan maestro.

Con razón había dicho "si supieras mi secreto, no estarías tan tranquilo". Como pudo planearlo, y hacerlo caer tan fácilmente. De hecho si esto le pasara a otra persona, admiraría semejante destreza para las artimañas. Como era a él, solo lo molestaba.

Tenía quien. Ahora necesitaba el porque. Y así tuviera que quedarse todo el día sentado afuera de la puerta de la oficina de Wilson, de hoy no pasaría el resolver este enigma.

La suerte ahora si estaba de su lado. Al entrar al elevador, ve precisamente al autor de todo este revuelo. El diablo en carne y hueso. O en hormonas y sonrisas falsas. Para el caso es lo mismo.

- Casi me atrapas – dice finalmente House, cuando Wilson ni siquiera lo saluda.

- ¿Qué?

- ¿Creíste que no iba a notarlo? Admitiré que fue casi un plan maestro. Pero el excesivo uso de Cuddy fue lo que de delató.

Wilson frunce el entrecejo, extrañado. Muy bien, se acabo el señor sutil. House oprime el botón del elevador para que se queden atrapados. A ver a donde corre ahora el oncólogo. Lo tenía en sus manos.

- ¿¡Pero que estas haciendo!? – Wilson se alarma - ¿¿Sabes que puede haber pacientes que…??

- No cambies el tema – House lo ve fijamente – ya te descubrí.

- ¿De verdad? – Wilson parece preocupado. Ja. Lo tenía en sus manos.

- Como dije, acepto que fue algo que no esperaba de una persona que generalmente solo piensa en sexo.

- ¿Cómo me descubriste? Si lo escondía tan bien…

- Tu error fue subestimarme. No tienes de que avergonzarte. Muchos cometen ese error. Es de novatos.

- Cielos. Debí saberlo – Wilson baja la vista – tu siempre descifras todo. Es solo que… NO TENGO IDEA DE QUE DEMONIOS ME ESTAS HABLANDO.

¿Qué? ¿Entonces solo le siguió el juego? Si que es bueno.

- La revista, genio. Sé que tu eres quien la distribuye. Y con Cuddy de tu cómplice. Eso muestra una vez mas porque la combinación de sus genes nunca será una buena idea.

- ¿Qué? Ahora si estas completamente fuera de tus sentidos, House.

- Deja de actuar. ¿Qué tan idiota crees que soy?

- ¿Es retórica? Espero que no. Porque entonces diría que eres el ganador del primer lugar en un concurso de idiotas.

- ¿Ya no dirás lo de "perderías de tan idiota"?

- En este caso, creo que ganas por creces.

- Vamos Wilson. ¿Cuánto tiempo mas quieres mantener esa farsa? Es obvio que quieres interesarme en tu vida. ¿Qué pasa? ¿Quién es esta nueva adquisición tuya, que es tan importante para ti?

- ¿Y exactamente para que quieres saber? Si te preocupa eso de levantarme, no tienes que hacerlo.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Que quien sea mi nueva adquisición, no va a afectarte en nada. Porque nunca tendrás algo que ver en eso. Es una parte de mi vida, en la que te quiero fuera. Y espero que eso haya sido lo suficientemente claro. Pero en caso de que no: SAL DE MI VIDA, ESO NO ES DE TU INCUMBENCIA.

Wilson reanuda el elevador, y en cuanto se abre la puerta, baja rápidamente, sin importar que piso sea. Cualquiera será mejor, que seguir discutiendo con House.

House aun sigue tratando de salir de su estupor. Está pasando. Finalmente la persona que lo tiene dominado, fácilmente puede apartarlo de su vida. Esta vez no esta seguro de salir victorioso. No está seguro de poder mantener a Wilson a su lado.

Y eso, aunque no lo admitirá jamás en voz alta, será el inicio de su fin. Su vida dejaría tener el sentido de pertenencia que hasta ahora había poseído.

Wilson era su vida. Y con él fuera de ella, no quedaba nada.