Decepción.

Otro día más finiquitado, aproximadamente las once de la noche y con camino a su hogar y tal como había previsto… las luces seguían encendidas.

Normalmente uno se alegraría y enternecería al ver esta situación, sin embargo, y un sin embargo bastante contradictorio, para Izuku Midoriya esto no significada nada bueno. Y no lo decía por que fuera a esperarle una reprimenda de la gravedad de un juicio de naciones.

Sino por lo erróneo pero común que empezaba a volverse esta rutina.

Sacando una tarjeta especial y algo pesada de su bolsillo, el peliverde la paso por un escáner antes de ser escaneado de pies a cabeza el mismo.

-"Buenas noches señor Midoriya, bienvenido a casa"-saludo una voz femenina y robótica.
-"Hola Charlotte…"-devolvió el saludo antes de adentrarse a una ascensor. No se los dijo? Su casa era probablemente del tamaño de un hotel.
-"Me temo infórmale que su esposa-".
-"Lo se…"-suspiro cansado-"…lo se…"-se preparó para lo que venía.
-"Esas eran las malas noticias, quizá contarle las buenas logre calmarlo antes de reprender a mi creadora".
-"Y cuáles son las buenas?"-pregunto curioso.
-"Su hijo acaba de ganarse otra beca de estudios"-una pantalla digital se le presento-"El embajador de Alemania mando un correo de invitación gratuita a todas las universidades disponibles del país"-mostro su bandeja de entrada.
-"Oh… y que paso con Cambridge?"-cuestiono curioso.
-"Me parece que informarle al respecto, no sería lo más apropiado"-retrajo la pantalla.
-"*sigh* Sabes si almorzaron hoy?".
-"Lo hicieron, señor".
-"En serio?"-sonrió, su rostros se ilumino esperanzado-"Y que comieron?".
-"Fideos instantáneos, señor"-su gesto se apagó de inmediato.
-"Gracias por la información Charlotte…"-salió del ascensor una vez ya haber llegado al tope.
-"Un placer, señor".

Caminando por los industriales pasillos de su hogar, Izuku fue escuchando las voces de su familia a lo lejos… junto a los estruendosos sonidos de maquinaria pesada.

Abriendo una puerta doble haciendo el mayor ruido posible, el peliverde termino cara a cara con una enorme estructura de metales variados con forma de portal. En lo alto ya hacían dos personas, las únicas de todo este enorme taller. A veces se preguntaba por qué cedió al capricho de su pareja al regalarle este lugar…

-"*ehem* Estoy en casa!"-no hubo respuesta, el par seguía ensamblando, midiendo y analizando.

Un pequeño avión de combate se le acerco volando por los aires, este aterrizo a sus pies y se transformó en un pequeño perro artificial.

-"Hola Goody"-se agacho a mimarlo. El can metalizado saco de su cuerpo un micrófono-"Gracias amigo"-probo el aparato.

En esta casa uno solo podía llamar la atención de esta forma.

-"Estoy en casa!"-volvió a decir, su voz resonó en todo el lugar, el par se revolvió en los aires unos segundos antes de fijar su atención en el recién llegado.
-"Rayos! Dijiste que venía a eso de las once!"-dijo uno, su voz era masculina.
-"Ya son más de las once!"-
hablo otro, ambos fueron descendiendo con un jet pack.

Izuku se limitó a observar, su gesto monótono pero notoriamente fastidiado. El par bajo al mismo tiempo uno de ellos se quitó su máscara de ensamblaje de inmediato.

-"Amor!"-se acercó a abrazarle una sonriente Mei, sus ropas cubiertas de todo tipo de suciedad y su rostro pintado de… a este punto ya ni sabía si era carbón o algún otro tipo de material.

El héroe simplemente se dejó abrazar, tieso y con su mirada fija en el otro individuo que aún no se desenmascaraba.

-"Estuvimos esperándote toda la noche! Cuéntame como te fue en el trabajo? Apuesto a que le pateaste al trasero a un montón de villanos, eh?"-sonrió.
-"Estas apestando…"-dijo al olfatearla con detenimiento-"…tampoco te has duchado hoy…"-le vio fijamente.
-"Pff! E-eso es porque…"-empezó a sudar frio-"…q-quería bañarme contigo! Sip! Divertirnos un rato en la bañera…"-le susurro nerviosa.
-"Voy a preparar la mesa, ambos vayan a bañarse"-tomo las bolsas que había traído y se encamino a la única puerta que había en el taller.
-"Y yo por qué?"-pregunto el enmascarado, este recibió un gesto de no sigas de la pelirosa.
-"Por qué sé que tampoco te bañaste"-dijo sin voltear a verle. Detrás le seguía Goody, moviendo su cola de lo más feliz.
-"Perro traidor, revelándose ante su creador…"-pateo una oportuna lata cercana.
-"Concéntrate en lo que viene, estamos en un aprieto aquí"-se fue retirando, Mei-"Vamos! Apúrate!"-le hizo señas.
-"Voy…"-camino monótono.

Cena en familia.

Devorando todo el banquete que había traído el peliverde, madre e hijo disfrutaban animados en la pequeña mesa del comedor, pasándose y sirviéndose todo lo que podían a gran velocidad.

-"No estarían tan hambrientos si hubieran almorzado de verdad…"-comento el único de los tres que comía decentemente.

Mei trago un pedazo de pan antes de recomponerse y corregir a su hijo con un gesto de cabeza. Ambos empezaron a comer como personas civilizadas después de esto… aunque continuaron sirviéndose a montones.

-"Ok… *ehem* entiendo que estés enojado-"-intento hablar la pelirosa.
-"Enojado? No, decepcionado…"-le interrumpió.
-"Si, eso…"-rio nerviosa-"…pero Kajiya aquí tiene buenas noticias para ti, cierto?"-le hizo otra seña.
-"Ah sí?"-recordó a lo que se refería-"Ahh! Cierto! Uhm… recibí una invitación del-".
-"Embajador de Alemania, lo se…"-completo la oración por el-"…que paso con la de Cambridge? Rechazaste su solicitud?"-levanto su mirada.
-"Rechazar es una palabra muy fea…"-se lo tomo con humor-"…yo diría que la olvide, hehehe".
-"Como olvidas a una beca de Cambridge?!"-dejo de comer para verle indignado.
-"De la misma forma que lo hice con las otras"-siguió comiendo.
-"Si… aun no comprendo por qué rechazaste las otras".
-"Creo que ya te lo había dicho años atrás…"-paro.
-"En serio vamos a volver a hablar de eso?"-tensión se formó en el aire.
-"Hey uh… por qué mejor no t-terminamos de cen-"-intento hablar Mei.
-"Si hablar de eso lograra que me apoyes, entonces sí!"-levanto la voz.
-"Es lo único en lo que nunca te apoyare y sabes por qué!".
-"Ah sí… porque te preocupas por mí y todo eso…"-hablo burlón-"…pero las cosas eran diferentes con Eri y Kota, no? Me pregunto si me lo hubieses dado si es que no hubiera sido tu hijo!".

Silencio absoluto, incluso Goody se apagó apropósito para no tener que escuchar más.

-"No sabes de lo que hablas, del sacrificio que uno debe hacer…"-dijo el peliverde antes de levantarse e irse.

Kajiya siguió con su mirada baja y ceño fruncido, iracundo por como había terminado a parar todo.

-"Eso ultimo me dolió a mi también, sabes?"-hablo con algo de humor su madre, intentando verse fuerte frente a su hijo.
-"Lo siento…"-apoyo sus codos en la mesa-"…es solo que!"-hizo un berrinche internamente.
-"Kajiya… en verdad deseas tanto ser un héroe?"-pregunto seria y preocupada.
-"Si…".
-"Incluso si eso significa romperte los huesos, entrenar arduamente a diario y arriesgar tu vida?"-se estiro para tomarle de la mano.
-"Si…".
-"Entonces déjame pedirte disculpas…"-se levantó para abrazarle, su voz se rompió y sus ojos empezaron a lagrimear-"…es a mí a quien d-deberías culpar, n-no a tu padre…"-rompió en llanto.

Odiaba haber causado esto, odiaba tener su apariencia pero no haber heredado ninguna de sus fortalezas, que gran ironía que era su vida… hijo del más grande de los héroes pero teniendo cero posibilidades de convertirse en uno. No es que despreciara a su madre, pero si le fuera posible cambiar su inteligencia y ojos por solo una virtud de su padre… lo haría sin pensarlo dos veces.

En casa de herrero cuchillo de palo, por siempre se quedaría soñando.

Kajiya.

Igual en imagen a su padre, heredo los ojos e intelecto de su madre (incluso es más listo).

Esto es un pequeño guiño a lo que se podría venir en un nuevo fic, triste y amargo pero con su propósito determinado. Finalizado "Los epílogos" se vendrá un fic a toda velocidad, uno que hará referencia a los distintos capítulos e información que se dio a conocer.

Gracias por leer!

-evolvelove.