Remolinos.
El viento le acariciaba su rostro, frotándose con afecto en la peliazul que surcaba sonriente por los aires, siempre le relajaba flotar en el cielo antes de realizar alguna actividad "seria". Por debajo suyo ya hacia su hogar, ruidoso y activo como siempre, probablemente sus hermanas pequeñas estaban haciéndole la vida imposible a su padre, también existía la posibilidad de que sea su madre quien este causando tanto desorden… pero la opción fue descartada inmediatamente al recordar que le sería imposible.
Una pequeña personita acaparaba toda su atención últimamente.
Pero retornando al porqué de su aislamiento, la muchacha se enderezo en el aire y observo el vestido que tenía puesto, supuestamente un regalo que tenía gran valor histórico y sentimental por parte de su madre. Era lindo y todo, sin embargo volvemos a recordar lo mismo, las formalidades no era lo suyo.
Una foto familiar le parecía tan pero tan innecesario!
Suspender su vuelo matutino por la ciudad para esto! Blasfemias y maldiciones repetidas veces, porque cada que la familia se volvía más grande se debía realizar esto? Parecía que ya se había convertido en una tradición propia de los Midoriya o algo así.
La primera Midoriya Hado aparece, foto!
Nace ella, fotografía en toda su cara de bebe que tenía (apuesto a que era adorable).
Llegan sus hermanas menores, rollo tras rollo es gastado en la infinidad de fotos que se tomaron en vano por culpa de lo traviesas que era el par.
Ahora llega este pequeñín con risos verdes y todo el mundo pierde la cabeza!
Ok entendía que era el primer varón de la familia y eso lo hacía resaltar, pero a tal punto de acordar una foto familiar desde su nacimiento!? En serio… que era lo que su madre tenía en la cabeza? Se habría emocionado al ver que por fin uno de sus hijos heredo sus ojos y no todo lo demás?
Era una posibilidad, si lo pensaba bien… incluso las madres deben aburrirse de dar a luz lo mismo de siempre, no? A veces se preguntaba, como rayos le hacían sus padres para distinguirlas a todas?
Sera que a Rita, su hermana mayor, la reconocían por no ver pecas en sus mejillas?
En su caso no iba a decir nada, ella era única!
Que hay de Atsui y Samui? La única forma que se le ocurría de diferenciarlas era según sus quirks, las dos eran idénticas!
Que fácil la tenía Eri en estos casos… oh! Ahora también Toshinori se sumaba al club de los "fáciles de distinguir". La pequeña criaturita era el resultado de tomar a su padre y madre, arrojarlos a un cuenco con todo el odio del mundo… y luego batirlos con una batidora gigante hasta que queden bien mezclados!
Treinta minutos en el horno y tada! Un peliverde pecoso con ojos celeste listo para servir!
No le sorprendería si es que dentro de unos meses su madre volvía a quedar embarazada, el nacimiento de su primer hijo seguro la debe tener ultra mega emocionada. Sospechaba que lo que siempre había querido su madre había sido un varón… quizá eso explicaría el por qué dio a luz varias veces.
Pero cualquiera que haya sido la razón, lo importante es que estaba feliz. Demasiado feliz para ser honestos, no recordaba la última vez que vio a su madre sin el mini arbusto en sus brazos. Que a veces ella también quería sostener al papa junior, por dios!
-"Inko!"-la voz de su hermana mayor (la única diferente) le saco de sus pensamientos-"Inko ya es hora! Baja rápido!".
-"Lo siento! El viento está muy fuerte, no puedo oírte!"-hizo gestos con sus manos.
-"Si no bajas no iras a cenar!"-esas fueron las palabras mágicas.
Inflando sus mejillas con el ceño fruncido, la chantajeada joven descendió como una pluma, tambaleándose de derecha a izquierda cómicamente.
-"El vestido te queda bien"-sonrió Eri, encaminándose junto a su hermana hasta su casa. El jardín que tenían era algo grande.
-"Gracias y no gracias…"-camino como zombi por detrás de la albina-"…hubiera preferido usarlo para una fiesta o algo así".
-"Te recomiendo que no lo hagas, ese vestido es el que uso mama para su primera cita"-informo.
-"Genial, ahora me confundirán con ella por la calle"-otro pensamiento se le vino a la cabeza-"Yugh! Puede que ellos incluso lo hayan hecho con…!".
-"Pues fue gracias a eso, que tu estas aquí"-rio.
-"No es justo! No puedo molestarte con algo parecido por ser adoptada!"-hizo un puchero.
-"Son algunas ventajas, supongo"-volvió a reír.
-"Como sea… terminemos con esto"-se adentró a su hogar luego de un suspiro.
El fresco y pacifico aire de afuera fue reemplazado por todo tipo de viento fuera de lo normal, por los corredores ya hacían corriendo las gemelas, flotando en perfecta sincronía dejando un rastro de pequeños tornados que el pobre de su padre tenía que soportar.
Su madre frotaba su rostro con infinito afecto en la mejilla del recién nacido, madre e hijo bien sentados en la sala. Un aura espeso y sumamente tenso cubría todo el comedor, Rita había empezado a murmurar por los nervios… esto era el pan de cada día para ella.
-"Yo ayudare a papa, tu ve con mama"-dijo Eri, la menor solo asintió.
Levitando con cautela por este peligroso aire, Inko se fue acercando a su enternecida madre, ambas casi idénticas de no ser por estos ojos verdes y pecas que heredo.
-"Ma"-le llamo a su manera, no hubo respuesta-"Mama!"-de nuevo nada.
Un tic nervioso le dio en su ojo, esta mujer…
Tomando aire lo más que pudo, la muchacha contuvo el aire unos segundos antes de expulsarlo en forma de grito.
-"MAMA!"-la enorme cabellera de su madre fue empujada por los aires. Toshinori rio divertido.
-"Ah! Hola cariño"-Nejire saludo de lo más tranquila, despeinada pero calmada.
-"Hola…"-saludo vagamente.
-"Me alegra que te lo hayas puesto, te ves como toda una señorita!"-le revolvió sus cabellos.
Sacudiéndose como si de un perrito se tratara, Inko le miro molesta pero algo sonrojada.
-"Podemos tomarnos la foto ya? En lo que vamos a cenar ya abre perdido mi serie favorita…"-se quejó de brazos cruzados.
-"Relájate! Mama lo tiene todo cubierto"-el pequeño en sus brazos exigió su atención con sonidos-"No es así pequeñín~"-le pico tiernamente su nariz.
Después de presenciar con horror los rostros raros que su madre hacía, la joven observo como la mayor empezó a levitar hasta adentrarse a la espesa neblina que cubría la cocina. Pasaron unos segundos hasta que la neblina fue desapareciendo, una elegante Rita emergió junto a su madre, la mayor comportándose con ansiedad y nervios como siempre.
-"Haz lo mismo con esas dos…"-señalo al par de elementales que danzaban por los pasillos. Nejire tocio un par de veces.
-"Niñas!"-se puso en su camino, actuando lo más molesta posible-"Se acabó la hora de jugar, donde está su padre?".
Ambas señalaron la sala al mismo tiempo. Mareados y flotando encima de un tornado, Eri e Izuku intentaban tocar tierra desesperados.
-"Bájenlos"-ordeno.
-"Si, mama"-dijeron al unísono, los bucles desaparecieron al instante. El par cayó de seco en el piso.
-"G-gracias…"-agradeció cansado el peliverde.
Nejire suspiro cansada antes de enderezar a su prometido con espirales, seguidamente volvió a usar su quirk para despejar toda la sala.
-"Bien!"-aplaudió-"Todo listo!"-se posiciono en medio.
-"Por fin…"-Inko se arrodillo alado de su madre. Rita trago saliva antes de ponerse del otro lado.
-"Foto! Foto! Foto!"-las gemelas flotaron hasta quedar una encima de la otra, ambas en medio de su madre.
-"Ok…"-Eri saco su cámara y la dejo en el aire, el quirk de Nejire se aseguró que esta se mantuviera quieta. La albina corrió a ponerse junto a Rita.
Izuku se posiciono a la izquierda de su pareja, el héroe fijo su atención en su hija del medio, Inko no esbozaba una sonrisa por nada del mundo. La mirada que le mando su esposa le hizo saber que debía hacer algo al respecto, era con él con quien mejor se entendía la muchacha.
-"Oye…"-le llamo gentilmente, la joven giro a verle-"…te ves hermosa"-sonrió.
-"Gracias papa…"-devolvió el gesto, su mirada retorno a la cámara.
Una de las fotos familiares menos aburridas que tuvo.
Pues en resumen todas son pelicelestes a diferencia del pequeño Toshi, Rita es la única que no heredo pecas y además todas tienen ojos verdes. Lo que las diferencia son sus quirks.
Rita
La energía que desprende de su cuerpo es diferente a la de su madre, la gravedad aumente y el aire a su alrededor se hace más difícil de respirar a su alrededor (con límite de alcance). Es la única de las cuatro chicas de la familia que no puede volar.
Inko
Sus ondas de choque son moldeables, la energía que expulsa es variada, en pocas palabras, es el mismo quirk de su madre pero con un control superior. Además de que no necesita activar su habilidad para volar, eso es natural.
Atsui y Samui
Una expulsa energía fría y otra caliente, unidas ambas pueden crear tornados y todo tipo de cambio climático. Volar también es un bono que no necesitan gastar con su energía.
Lamento mucho quienes esperaban un epilogo de Uraraka, Tsuyu y las demás… pero simplemente no se me ocurre nada haha (además de que se me hace algo… raro?). La cuestionarte que tengo ahora es de si terminar mi otro fic que tengo pendiente o lanzarme por el precipicio con esta idea espontanea de mi cabeza.
La próxima actualización o publicación responderá esa interrogante.
Muchas gracias por leer! Me siento contento de como termino este fic, muchas gracias por su apoyo!
Pdta para Richy Escorpy: Es usted pariente de Sherlock Holmes o algo asi? Hahaha, me alegra saber que alguien descubrió mi plan maligno hehehe.
-evolvelove.
