Un libro abierto
Por la cabeza de Lily sólo se paseaban dudas. ¿Por qué estaba con ellos y no con su amiga? Con Remus era comprensible, siempre se había llevado bien con él, tenían una relación de confianza basada en años y años de compartir mesa en la Biblioteca, pero con Sirius Black y James Potter no existía mayor vínculo. Las preguntas se arremolinaban en la cabeza de Lily como si fueran polvo arrastrado por una ventolera. ¿Por qué Alex la había dejado?, ¿Por qué tenía nueva novia?, ¿Acaso no conocía lo que es un tiempo prudente entre relación y relación?, ¿Qué pasó que decidió dejarla si hasta se iba a comprometer con ella?, ¿Por qué Alex la había dejado?
En cambio Sirius pensaba lo extraña que le parecía Lily. El había dejado a muchas chicas a lo largo de su corta existencia, pero todas ellas sin excepción alguna, se transformaban en un clon de iMyrtle, la llorona/i. Sin embargo, Lily no había derramado ni media lágrima.
Remus trataba de encontrar en su cabeza una respuesta del por qué Alex Diggory se sentía celoso de él. A él sí le había gustado Lily, pero había sido hace demasiado tiempo. Exactamente le gustó cuando estaban en tercero, cuando Lily se le acercaba y le prestaba los apuntes de todas las clases a las que no podía asistir porque aún estaba débil a causa de las transformaciones. Era horrible tratar de leer los apuntes de James, Sirius no tenía apuntes. Todos los pergaminos que eran de propiedad de Peter tenían marcas de mermelada y de otras comidas que los transformaban en documentos ilegibles.
En todo caso, la atracción que alguna vez sintió Remus por Lily era un flechazo secreto, un karma con el que tuvo que cargar está vez sin la ayuda de sus mejores amigos. Lily era la aguja que se le enterró más fuertemente en la piel, y cuyo pinchazo le dolió durante tercero y cuarto en el más profundo de los misterios, ¿Por qué Alex Diggory estaba celoso de él?, ¿Cómo lo pudo haber descubierto? No existía modo posible, aquello era absurdo.
James Potter no pensaba. Estaba demasiado feliz para poder pensar. Estaba radiante, y la alegría le apretaba el pecho, tenía que morderse los labios para no soltar una carcajada ahí mismo, y aunque luchaba contra ellos, parecían que sus labios tenían vida propia y se curvaban en una media sonrisa, que él no podía dominar. James ya no trataba de disimular, porque no le gustaba hacerlo y además aunque hubiese querido tampoco lo hubiese conseguido. Por su mente venían imágenes rápidas, similares a luces parpadeantes, que le mostraban a Lily sola caminando por Hogsmeade, a Lily sola en la biblioteca, sin que estuviera entre sus manos aquellas molestas notas que le enviaba su novio. Le parecía el día más perfecto que pudo ocurrir en la Tierra. Lily Evans estaba completamente soltera, ya no había ningún impedimento que la alejara de él. Tendría que terminar con Sarah Stone, una chica de Huffelpuff con la que salía desde...-se rascó la cabeza intentando recordar. -...una semana atrás.
Peter llegó a la Sala Común con las manos llenas de botellas y los bolsillos llenos de comida que colocó sobre la mesa, mirando con el ceño fruncido a Lily. ¿Qué hacían los chicos con ella? ¿De verdad pretendían que se tomaran todo eso ahí, delante de la acusete número uno? Pero ni Sirius ni James le daban señales para que se detuviera.
- ¿Qué es eso? -preguntó Lily apuntando a las botellas.
- Esto... -dijo Sirius con voz potente. -...Es whiskey de fuego, y por favor no comiences a actuar como siempre. -le respondió, guiñándole un ojo. -Haz la excepción esta noche, Evans y no nos acuses ni nos confisques las botellas.
Lily les observó detenidamente, Sirius mostraba su sonrisa radiante, Remus lucía su habitual semblante dubitativo y James. James sólo le sonreía y le miraba con ojos brillantes.
- Sólo por esta noche, Black. -sonrió tímidamente como respuesta.
James tomó las botellas y sirvió a cada uno un vaso (bastante más lleno de lo que normalmente se sirve). Lily observó como el líquido color ámbar se deslizaba por el cristal y cómo James le pasaba el vaso, rozando tenuemente sus dedos con los de ella. Cuando Lily bebió, sintió un agradable calor en el estómago y un ardor casi insoportable en la garganta. James la miraba risueño, como si esperara que en cualquier momento escupiera fuego por la boca, en cambio Lily tenía la sensación de que su pena se diluía con cada sorbo.
Lily dejaba que sus ojos vagaran por la sala en ruinas, miraba los restos de las cortinas que alguna vez fueron de terciopelo rojo y que ahora no eran más que un trozo de tela carbonizado. Sillas a medio quemar y tiradas en el suelo, restos de pergaminos y la alfombra llena de agujeros. El panorama era horrible.
- Yo opino que sigamos con las listas, ya queda poco de este curso.
- Buena idea, Pet. -dijo Sirius. James dudó un segundo pero finalmente los cuatro chicos sacaron trozos de pergaminos de sus bolsillos. Estaban extremadamente maltratados y sucios, también estaban doblados en muchas partes y les llevó bastante tiempo abrirlos hasta dejar un papel estirado.
- ¿En dónde íbamos? -preguntó Remus.
- En Gryffindor, ya casi termino. -dijo Sirius.
- Yo ya estoy listo...-marcaba con "x" una lista de nombres y contaba las muescas que tenía el papel. -Me faltan sesenta y dos.
- ¡Qué suerte! A mi me faltan ciento cuarenta y dos.
- A mi me faltan treinta y cuatro. -dijo James.
- Y a mi sólo me faltan diecisiete. -agregó Sirius. -Pero dos no valen.
Lily no tenía idea de qué diablos estaban hablando. Miraba como los cuatros chicos contaban una y otra vez los signos que tenían gravados en aquel pergamino mugriento, pero nada parecía revelar que era aquello que estaban haciendo.
- ¿Qué están contando?
Remus se sonrojó y miró el suelo con renovado interés. James iba a contestarle a Lily pero Sirius se adelantó.
- Las chicas con las que nos falta salir, Evans.
- ¿Esas son las de Gryffindor? -Preguntó Lily mientras llenaba su vaso nuevamente.
- No, a mi me faltan diecisiete de todo el colegio -dijo Sirius mordiendo la punta de la pluma, y bailando en sus labios una sonrisa socarrona.
- ¿No son sólo las de Gryffindor?...¡Mierda!, entonces me faltan más. -se lamentó Peter.
- ¿Te has acostado con casi todo el colegio?
- No, por supuesto que no. -se defendió Sirius. -No me he acostado con todas, hay algunas que no me merecen. -James y Remus se rieron y Lily estaba completamente desorientada, o eso mostraba su rostro que lucía el mayor de los desconciertos. -Quizás deberías tener tu propia lista, Evans y así sales con algunos chicos, te metes mano con ellos en los pasillos vacíos, lo pasas bien un rato y en resumen te olvidas pronto del hijo de puta de Diggory.
- ¡Eh! No metas a su madre en esto. -Alegó Lily completamente enojada. Tomó su vaso y se lo bebió de una sola vez. Quizás era para apagar el rubor que se había encendido en sus mejillas, o para ahogar esa palabra que dolía. iDiggory /i no tenía que aparecer siempre en su cabeza. El silencio cayó sobre ellos por un momento como una cortina oscura y pesada, sólo se oiga la respiración de todos los chicos, los dedos tomando y dejando vasos sobre la mesa, algún suspiro fugaz de Sirius y el ruido cantor del corazón de James palpitando a toda velocidad. Lily tras unos momentos prosiguió.
- No saldré con nadie...menos para olvidarme de él -tomó su vaso una vez más y comenzó a mover la mano de tal manera que el líquido se desplazara por el vaso en círculos. -Una vez lo hice y no resultó muy bien.
- ¿Con quién lo hiciste? -James terminó de decir esto alzando las cejas en un claro gesto escéptico y con la esperanza de que alguna ella hubiese estado enamorada de él y Diggory haya sido solamente alguien que utilizó para olvidarle.
- Bien -Lily tragó saliva y respiró tratando de buscar aire cargado de valentía. -Cuando comencé a salir con Alex, me gustaban otras personas y ¿ves? No terminó muy bien...No cometeré el mismo error dos veces.
- ¿Quienes te gustaban Lily? -inquirió Remus, porque como amigo de ella se encontraba tan perdido que no comprendía nada. Si a Lily le gustaba algún chico, o algunos, él debería haberlo sabido.
- ¡Oh, no! Ustedes jamás lo entenderían, así que no se los diré.
- Vamos, Evans. ¡Qué importa! Esta es nuestra noche de confianza.
- Está bien, pero ¿Prometen no repetirlo jamás?-Lily aguardó hasta que los cuatro chicos asintieron con gesto solemne. -¿Prometen no reírse de mí? -cuatro voces dijeron al unísono "¡Prometido!"
- Me gustaban dos personas -tomó su vaso y lo guió hasta sus labios. -Una era un profesor…pero siempre supe que era un imposible. -Lily no se dio cuenta que los cuatro chicos tenían la boca abierta. -Bueno, me gustaba el profesor Dumbledore.
- ¿QUEEE? -James Potter estaba azul, porque con la nueva información se había atorado.
- ¡No exageres, Potter! No era la única, hay un club de fans y todo eso pero yo no pertenezco, me parece demasiado ridículo usar una pulsera que diga "Yo amo a Dumbledore"
- ¿Y quién era la otra persona, Evans? -Sirius estaba tan interesado en el tema como esperara que Lily dijese su nombre. Tenía sentido porque si alguna vez Lily había estado enamorada de él eso le facilitaría terminar con su lista antes que el resto de sus amigos.
Bueno, la otra persona era… Severus…Severus Snape. -cuando acabó de decir aquel nombre estaba todo su cuerpo del mismo color que su cabello. Rojo intenso, que parecía fuego, por cierto.
James parecía a punto de darle un infarto, miraba a Lily como si recién le hubiesen pegado con un piano en la cabeza. Sirius se reía casi como un demente, Peter parecía no haber comprendido lo que Lily había dicho y Remus estaba completamente serio y tras unos segundos repuso.
- ¿Ustedes eran muy amigos, cierto? Yo te vi muchas veces conversar con él ¿Por eso el otro día él te perseguía?
- Sí, éramos muy amigos, pero eso fue hace mucho. Después que nos enojamos nunca más le volví a hablar, y comencé a salir con Alex...él ha intentado que arreglemos las cosas, ¿saben? Cómo si nunca hubiésemos peleado, pero no es tan fácil...
- Definitivamente tú necesitas una lista Evans… además tienes muy mal gusto, ¡Mira que Quejicus, Dumbledore! ¡Puaj! ¡Eres muy rara!
- ¿¡Y nunca quisiste salir conmigo y te gustaba Quejicus,!? -fue la reacción de James.
Por eso es que nunca saldría contigo, ¿Ves? Te consideras diez mil veces mejor que el resto. Eres un arrogante y un creído.
Sirius se rió de su amigo, y le dio una palmada en el hombro. -Creo que te lo he dicho más de una vez que te encuentra un poco creído -le susurró mientras les llenaba los vasos a todos. - ¿Y con cuál Gryffindor saldrías... o no son tu tipo, acaso? -Interrogó Sirius a la chica.
Lily que ya tenía la cabeza totalmente nublada por el whiskey de fuego, contestó.
- Con Remus, por supuesto. Es simpático, guapo, inteligente, caballero, maduro y muy comprensivo. Pero no saldría con él porque es mi amigo y soy un desastre en el plano amoroso...no me gustaría perderlo.
James, observó a Remus quien le sonreía a Lily, y no pudo evitar sentir celos. De pronto algo dentro de él se despertó rasgando las paredes del estómago, quemando cada centímetro de piel y gritando por la cabeza de Remus.
- ¿Por eso Diggory estaba celoso de mí?
- Eh, supongo que sí…una vez me preguntó algo similar.
- ¿Y de otras casas?, ¿Con quién saldrías aparte de Quejicus?
Con Severus jamás saldría… ya es algo del pasado y no me atraen los aspirantes de mortífagos… Y por lo tanto eso descarta toda la casa de Slytherin, aunque tu hermano es bastante guapo, Sirius. No quiero más Ravenclaw por un buen tiempo y de Hufflepuff no lo sé…quizás Marc Power, pero no estoy segura. Y no me hagas preguntas tontas porque no saldré con nadie, todavía no proceso que mañana no me llegará una lechuza de Alex.
- ¿Con Marc Power? Mejor sales con James en vez de su pálida imitación- dijo Peter enfadado.
Lily lo miró fieramente y espeto -¡Mira quién habla de pálidas imitaciones, Peter!
Sirius, James y Remus se reían de su avergonzado amigo, y Lily no reparaba en cómo había tratado a aquel chico. Pero James tenía una duda en su cabeza y sabía que debía aprovechar esa noche, en donde Lily, su Lily era un libro abierto.
- ¿Lily, hubieses aceptado ese anillo de compromiso? ¿De verdad pensabas casarte con él?
Lily, quien tenía más alcohol en su sangre del que jamás había tenido en toda su vida, asintió con un gesto de cabeza mientras por sus mejillas rodaban dos gruesas lágrimas contenidas casi todo el día. Había roto su promesa de no llorar. James tras esa respuesta se recostó sobre la silla, desalumbrado. Ella realmente quería a Diggory y él cada segundo que compartía con Lily se sentía más embobado, cada obstáculo nuevo que se le presentaba le hacía latir el corazón más a prisa.
Y Lily envalentonada por el alcohol y triste por volver a aquel tema siguió.
- Y ahora tiene que estar revolcándose con su nueva novia, ¡Y es tonta! -se secó las lágrimas con el puño de su chaleco. -Nos habíamos prometido que si alguna vez lo nuestro terminaba y salíamos con otras personas, ellas al menos valdrían la pena, nos cambiaríamos por algo mejor. ¡Fea y tonta! ¡Tonta!, ¡Maldito Alex! Cuando te vea…maleficio…¡Revolcándose con otra, por Merlín!
- ¿Qué pasa, Evans? Si quieres yo te consuelo del mismo modo. -repuso un coqueto Sirius.
- No tengo ningún interés en contraer una ETS, Sirius Black.
- ¿Qué es una ETS? -preguntó Peter.
- "Enfermedades de Transmisión Sexual" -respondieron Lily y Remus a la vez. -Tú debes tener una buena colección Black, y ustedes también agregó apuntando a James y Remus…hombres…todos iguales…lo único que piensan es en sexo todo el día.
- Yo no he obligado a ninguna de todas las que han estado conmigo. -Sirius contestaba con un tono que mostraba su molestia. -las mujeres hacen casi lo mismo, pero son más reservadas o se hacen las víctimas. ¿No has pensado que en mi lista coinciden varias chicas con James y Remus? Y te aseguro, Evans que nadie las obligó. Parece que ellas también piensan lo mismo, y sin ir más lejos también lo piensas tú, porque de otro modo no estarías imaginando a tu ex revolcándose con otra.
Lily se quedo callada un par de segundos, con los ojos muy abiertos mirando a Sirius, tras unos momentos con voz calmada habló.
- Quizás tengas razón, quizás debería salir con alguien más yo también… ¿Saben si Marc Power tiene novia? No me apetece hacer una lista de chicos.
- ¿Y qué hay de Remus? -dijo Peter.
- No, es mi amigo, ya les dije, además él tiene con que entretenerse. Tiene una misión de sesenta y dos chicas.
- ¡Hey! Todos tenemos misiones y yo soy a quien menos le faltan, así que si quieres hacer la buena acción del día elígeme a mí. - dijo Sirius y le guiñó un ojo.
- A todos nos falta Lily Evans -alegó Peter mientras miraba todos los pergaminos. -No es justo que Sirius se aproveche de su momento de debilidad y nos gane, además es al que menos le faltan.
- ¿Qué es eso que a todos les falto yo?
- Eso, no has salido nunca con ninguno de nosotros, por lo tanto a todos nos falta salir contigo para ganar.
- ¿Por qué no coleccionan cromos mejor?
- Porque no son tan entretenidos como las chicas ni tan guapos, además con los cromos no puedes follar.
- ¡De verdad, Black, sólo piensas en follar!
- No, también pienso en sexo oral.
Lily tras esas últimas palabras no pudo contener la risa, aunque cualquiera de los chicos hubiese creído que ella se iba a enojar. La carcajada que se le escapó sonaba a alegría añeja y a alcohol. Sirius aprovechando la situación no pudo resistirse a preguntar.
- Lily, ¿Y tú con quien follarías?
Remus le lanzó una mirada furibunda, - Te estás pasando, Sirius-.
- No, deja Remus, no importa. -contestó Lily -¿Por amor o por qué el tipo está buenísimo?
- Por las dos cosas.
- Uhm...Creo que por amor la respuesta es obvia, Alex por supuesto. Y porque el tipo esta bueno...uhmmm creo que también sería Alex, aunque si es sólo sexo y nada más ¡Qué difícil! Tendría que hacer una lista. -dijo entre carcajadas amargas.
- Ya pero, ¿de Gryffindor?
- ¿Quieres saber si me acostaría contigo? -Lily observó a Sirius con una sonrisa.
- Algo así, pero respóndeme… ¿Con quién de Gryffindor?, no tienes que darnos la lista entera.
- Está bien...de séptimo, ¿sólo sexo cierto?...Con Michael Welling, Ralph Cohen y Seth Bonnenuit y de sexto con Remus, pero es mi amigo así que no vale. Con ustedes dos nunca lo he tenido claro -dijo mirando a Sirius y James. -Es que no son feos, pero son insoportables, pero es sólo sexo, así que quizás. Y de quinto con Jarvis Corgan, de hecho él es muy guapo.
- ¿El buscador del equipo de Quidditch? -James la observó incrédulo.
- Sí, el mismo.
- Pensé que no figuraban en tu lista los jugadores de Quidittch, ya ves… Dumbledore, Quejicus, Diggory…Pero por lo visto tengo posibilidades.- James la miró fijamente.
Lily intentó sostener la mirada algunos momentos, pero a cada segundo la mirada de James era más intensa y no pudo evitar sentirse incomoda y ruborizarse (aunque con tanto whiskey de fuego no se notaba mucho) De pronto se dio cuenta que Alex la había alejado de su vida, y que ella estaba conversando con tres de los chicos con los que peor se llevaba de todo su curso y le estaba contando cosas íntimas a ellos y no a sus amigas.
Tomó todas sus cosas y las metió en su bolso. Se despidió de Remus con un beso en la mejilla y el respondió con un abrazo y un susurro en su oído -Búscame cuando necesites hablar-.
Lily se despidió de los otros con un gesto de mano, y cuando iba en la mitad de la escalera se detuvo y les agradeció por la compañía, el whiskey y las preguntas incomodas.
- Ah...y casi lo olvido. Gracias por dejar ordenada la sala común. Les debo una -Y se marchó a su habitación.
N. de A: Espero poder continuar subiendo capítulos y dejar todos los que estaban antes del incidente, porque ya es como musho, ¿cierto?.
Muchas Gracias por leer, y por el apoyo. Espero recompensarlos pronto.
