A AmericaWRS10, .1 carmen rodriguez, AngelBlackMalfoy, asdrula black y todos los demás aun que no me dejaron sus nombres, gracias por estar apoyando está loca historia, un abrazo y mil gracias estoy muy contenta de recibir sus comentarios y las chicas que me escribieron por interno tranquilas esto solo empieza a desarrollarse me encanta esta historia no la dejare incompleta espero este capítulo les guste;)

A AreRojasDH te adoro ami gracias por tu tiempo :3


El nacimiento de amistades inesperadas y algo más.

Los días pasaban y muchas cosas cambiaron, la indiferencia se apoderó del corazón de Minerva, no volvió a mirar con respeto a Severus y él lo sentía, se daba cuenta de que ella lo despreciaba. Su dulce gatita no tenía ese brillo en los ojos que adoraba ver cuando sus miradas se cruzaban, es más, ella no buscó más sus ojos con esa reacción inconsciente de buscar su aprobación que solía tener con él.

Pomona se acercó al pocionista por una supuesta curiosidad sobre lo que pasaba con su amiga, pero en realidad eso solo fue una escusa pues durante algún tiempo la herborista había desarrollado una fascinación por el oscuro profesor, y aun sabiendo que su amiga lo amaba empezó a buscarlo con absurdas consultas tratando de conquistar a Severus a fuerza de imponer su presencia y sus dulce trato.

Trató de allanar su camino hundiendo a su "amiga", le hacía extraños comentarios al confundido hombre, dándole no solo detalles de la animaga que únicamente ella sabía, si no también pensamientos privados, secretos y manías de Mine que durante años compartieron como hermanas, la hacía ver como una mandona, manipuladora e insegura y Severus poco a poco se fue distanciando también de Minerva, dejándose envolver por los comentarios de la pelinegra, pese a que aún tenía sentimientos profundos, que su gatita había hecho florecer su solitario corazón al saber cuánto pudo ella haberlo amado.

La herborista se las ingenió para entrar en un proyecto especial que astuta y discretamente sugirió a Albus. Se su ponía que el fin era que Severus no "acose a su amiga" pues según le planteó al director, la sub directora necesitaba su espacio ya que el profesor la había decepcionado y por el bien del colegio y para evitar la animosidad entre los docentes era mejor que se los separara completamente.

El director algo ingenuo le concedió la razón, autorizó que ella y el pocionista dirigieran los incontables paseos de los estudiantes al pueblo de Hogsmeade, recogieran juntos los materiales para las pociones de la enfermería, y prácticamente le asignó todas las responsabilidades que juntaban de alguna forma a Minerva con Severus.

Su meta no era que tuvieran el espacio que necesitaban para evitar altercados entre ellos.

Su real objetivo era el de tener la oportunidad de estar más cerca del pocionista, ya se le había escapado una vez en aquella fiesta de navidad donde su estúpida amiga se metió en la cama de su pocionista por tomar la bebida que era para él, en realidad esa navidad ella amaneció en la cama de Argus Filch y tuvo que obliviarlo para que no la acosara por semanas y se baño mil veces profundamente asqueada tratando de quitarse de la piel esos besos del desdichado squib, y de borrar así los recuerdos de esa noche en la que la estúpida de su amiga se le cruzó en el camino, la odió tanto por eso.

Y fue justo por eso que aunque Minerva tenía años enamorada de Severus, Pomona lo codiciaba también pues a través de los ojos de la animaga en sus incontables relatos de lo que hacían juntos y el trato que tenían, la herbologa empezó a notar lo que ella veía en el solitario y huraño profesor, y lo codició para sí misma, así que ahora aprovecharía y lo tomaría para ella y no le importaba si perdía a esa amiga en el intento, total la animaga ya estaba rota y dañada, así que no podía darle la felicidad que el pocionista merecía.

Mientras tanto Albus tratando de no desestimar el valor de su Subdirectora, y destinó a Minerva a ser compañera de Amycus en varias actividades.

Este ultimo inicialmente era cruel con ella y le gustaba apocarla por su condición de mestiza y su inteligencia, pero su sombría actitud y frialdad solo hacía que Mine fuera más esquiva y solitaria.

Aun así la subdirectora era una mujer hermosa y Carrow lo sabía, él la veía con ojos analíticos, pensando para sí mismo que si tan solo ella fuera lo suficientemente dócil él tal vez le podría hacer el favor, solo así, posiblemente podía llegar a convencerlo de tener sexo con ella, total él podría purificarla con su esencia y hacerla una mujer "decente".

El pobre tonto ególatra, no sabía que mientras más la veía más se involucraba e interesaba en ella, Minerva simplemente lo veía como un pelmazo al que debía soportar por órdenes de Albus, pero por alguna razón empezó a disfrutar de esa rivalidad y desafío de palabras que tenían cuando trabajaban juntos, así que de alguna forma retorcida y extraña llegaron a ser amienemigos que era como solían definirse. No eran amigos al 100% ni enemigos al 100%, estaban en un grado medio de tolerancia, según ellos, pues ninguno de los dos tercos daban el brazo a torcer para reconocer la amistad que cultivaron al ser ambos muy inteligentes y testarudos por igual.

Entonces por orden de Albus, fueron enviados con un grupo de estudiantes a Francia durante tres meses, debido a que tanto ella como Carrow hablaban francés fluido, y cuando se anunció que serían los designados para dicha comisión, Pomona, que se había estado esforzando por tomar esa invitación a Beauxbatons a la confraternidad de colegios de Europa, estaba fúrica pues tenía grandes planes para ella y Severus en la ciudad del amor.

Pero Albus terminó asignando a Minerva por su capacidad diplomática y disciplina rígida en el control de los estudiantes y el docente que la acompañaría, pues aun que Amycus no lo confesara, ella lo dominaba perfectamente.

Fue para esa época en la que Amycus se dio cuenta de que Minerva se le había metido en el corazón de alguna extraña forma, la pelirroja lo maravillaba con cada relato cultural, con cada firmeza de sus actos, él la desafiaba, y ella respondía con altitud y clase excepcional, un día la miró a los ojos y cayó rendido a sus pies, pues le maravilló la pureza de esa alma y le dolió la cantidad de tristeza que contenían esos hermosos ojos verde atigrados.

La subdirectora nunca le ofreció más que su amistad de la forma más sincera, así que durante ese viaje se volvieron muy buenos amigos y ella le dio toda su confianza.

Se sentía sola sin tener alguien a quien contar sus penas, pues se había dado cuenta de que Pomona estaba cambiando y no era la misma amiga incondicional que hasta hace poco la cuidaba, ahora la desacreditaba frente a los demás docentes.

Su amiga se había vuelto algo irónica en sus comentarios en público, aunque a solas se comportaba como antes, pero Minerva la notaba algo diferente, siempre estaba tratándole de sonsacar le sus sentimientos por Severus y hacia Amycus, eso la confundía pues la veía como una hermana y estos altercados solo le dejaban un mal sabor en la boca.

Sirius por su parte no perdía detalle de Minerva, había logrado establecer una relación cordial con ella pues era al único de los merodeadores que había perdonado en definitiva.

Aun cuando no coincidía en los equipos de trabajo de docencia con ella, debido a que la asignaban constantemente a estar con Amycus, él se las ingeniaba para saludarla mínimo una vez por día.

De alguna forma lograba toparse casualmente con ella todos los días o eso creía la pelirroja, era como un ritual diario para ellos, él obviamente jamás confesaría que usaba el mapa del merodeador para saber donde hallarla.

Así que, si un día él no la buscaba y la saludaba dándole una florecilla, un dulce o algún recorte de papel con una cita de algún autor o alguna bobada por el estilo, ella se preocupaba y enviaba a su elfo a buscarlo.

Eso solo había pasado dos veces y había sido porque él estuvo ocupado con algún estudiante que se sintió mal tras sus clases de DCAO, en esos casos ella alegaba que debido a su estatus de Subdirectora él debía informarle la situación para poder apoyarlo en caso de que se requiera.

Esas eran las cosas que se decía así misma para justificar el verlo cuando no coincidían, algo le pasaba con Sirius desde aquella extraña confesión en la Torre de Astronomía cuando ella le mostró su devastada alma, y la dejó llorar en sus brazos respetándola, manteniendo su distancia pero brindándole, sin ningún otro interés, su amistad.

Ella lo empezó a ver de otra forma desde el siguiente día, cuando su elfa le contó lo delicado y cuidadoso que fue Sirius al llevarla a su habitación y lo respetuoso que trató a su asistente y el cuidado que le pidió que tuviese con ella.

Durante el periodo en el que Minerva se fue a esa comisión, él se sintió intranquilo pues sabía que si bien Amycus la atormentaba mucho, podía suceder que él desgraciado purista ese, se llegase a fijar en serio en ella, y descubriera lo que él vio ese día en la torre, cuando vio la pureza y el dolor en sus ojos y supo que era la mujer más maravillosa y dulce del mundo, que su fachada de rigidez y severidad era solo la coraza para protegerse.

De todas formas si eso sucedía Sirius sabía que probablemente tendrían un duelo a muerte con Carrow por el afecto de ella.

Mine, que jamás había tenido un novio realmente, veía en sus alumnos los detalles tiernos y románticos que tenían con sus novias, suspiraba de anhelo por llegar a sentir cosas así, aun cuando sabía que estaba rota, que sus fantasmas del pasado eran muy fuertes para dejarla vivir un sueño como ese. Ella tenía un corazón muy noble que aun con todas sus desgracias y toda la mala suerte que había tenido a lo largo de su vida, rogaba por tener una relación que lo llenara, ayudándola a dejar el pasado atrás, a borrar las cicatrices del dolor, a olvidar y perdonar para siempre todo ese sufrimiento.

Y si bien nunca había sido buena eligiendo a quien debía amar, y siempre atraía a los peores tipos a su vida, se dio cuenta de que le gustaba esos detalles diarios con Sirius y los breves encuentros para desearse un buen día de trabajo y mirarse unos segundos a los ojos mientras hablaban de trivialidades del la vida de docente, o cualquier cosa que se les ocurriera en ese brevísimo tiempo.

Esos detalles la hacían sonreír brevemente, hasta el siguiente día, pero durante la comisión no los tenía lo que la ponían un poco melancólica.

Sirius se sentía igual al no verla, así que apenas tuvo la oportunidad le escribió, por suerte para él, un torpe chico de segundo se lastimó la mano durante un duelo de práctica y después de llevarlo a la enfermería y asegurarse que estuviera bien, tomó un pergamino y una pluma y empezó a escribir con lujo de detalle lo que había pasado.

La carta explicaba cómo había sido todo el accidente, que el pequeño fue torpe pero aun así, tuvo suerte de tener unos muy buenos reflejos pues se había lastimado al caer por esquivar un hechizo particularmente fuerte mientras discutía con otro y no en una práctica en sí así que se había visto obligado en tener que castigarlo a él y a su agresor, en fin la explicación fue el relleno pues lo que le escribió como despedida fue lo que en realidad quería escribir desde que tomó la pluma.

..

Creo que me he mal acostumbrado a verla en los corredores estimada compañera, pues sigo llevando un chocolate en mi bolsillo para usted siempre que puedo, pero se me llena de hormigas esperando a encontrarla y el otro día encontré una flor marchita que no llego a su destino pues no puede verla, Minerva no sé en qué momento me ha cautivado a este nivel de hacer que añore su presencia en el castillo, perdón mi atrevimiento al escribir estas líneas pero me hacen falta nuestros encuentros diarios y poder ver su sonrisa.

Con amor (no, demasiado meloso borro esta despedida del papel)

Con afecto (no, muy flojo volvió a borrarlo)

Saludos cordiales (rayos muy frio, y solo puedo corregir una vez más antes de que se rasgara el pergamino, hizo su último intento estrujándose las ideas para conseguir algo con tacto y que no sonara tan meloso)

Se la extraña mucho Mine.

Sirius O Black

—Merlín me ampare, sueno como una señorita desesperada— se quejó mientras firmaba la carta con una pulcra y bien formada letra, esperaba que no la asustara el hecho de haberle escrito estando tan lejos pero la justificación por haberle escrito, era que ella le había pedido que le informara si tenía problemas en sus clases por que ella era la subdirectora o ¿no?

Si, esa sería su excusa para poder empezar a escribirle, pero solo la podía usar una vez o tal vez dos, de acuerdo a la respuesta que Minerva le diera, él podría o no seguir le escribiendo o tendría que esperar a su regreso, pero ya extrañaba demasiado el verla, pensaba el animago con nervios mientras veía a su lechuza irse a la entrega de la carta y se perdía poco a poco en el horizonte, los nervios agolpándose en su estomago consciente de que ella bien podía reírse de su desesperación o ya haber caído en brazos del imbécil de Amycus, solo rogaba que ella le diera la oportunidad de demostrarle que el estaba mas que interesado en ella y que no lo apartara o desechara por los problemas que alguna vez tuvieron.


Bueno, aquí está un capítulo más y un nuevo giro de todos estos personajes, a decir verdad esta parte fue real pero extrañamente muy pocos supieron que paso durante un roll, pero en fin son cosas mágicas que pasan en el rol que nos permiten llevarlos a este tipos de historia que no son copias de ninguna novela o libro o película o nada son nuestras vidas vividas en caracteres jeje espero que les guste la trama de este corto capitulo espero que sus comentarios con comentarios se que no nos sean buenos pero aun así me sus mensajes me animan una seguir: 3 se les quiere ;)