Todos los personajes que reconozcan son de JK Rowling, lo demás es mío...
También tuve algo de ayuda aqui...adivinen donde fue
James era un buen hermano y Albus lo habría defendido a capa y espada pero le había jugado muchas bromas, algunas demasiado pesadas y por eso mismo disfrutaba tanto mirándolo suplicar detrás de Ginny, en más de una ocasión había intentado robarle el pergamino y la vez en que lo intentó mientras ella dormía… Albus no se había reído tanto desde hacía mucho, mucho tiempo y James aún se rascaba de vez en cuando, en especial cuando comían todos en la mesa y Ginny le mandaba esa clásica mirada.
- ¡Aaah! -bufó James y se dejó caer en la cama donde Al leía acostado, el hermano soltó una risita y como un reflejo, James estiró el brazo y lo golpeó, después se rascó con desesperación.
- ¿Qué hiciste ahora? -logró murmurar Al mientras se retorcía de risa, Rose se incorporó en su cama y lo miró
-Parece que usa la varita -volvió a bufar
-Bueno, los gemelos son sus hermanos así que…
-James, deja de hacer tonterías y va a desparecer esa lista, ya te lo dijo -Rose era la voz de la razón casi siempre pero esta vez el chico Potter no parecía dispuesto a hacerle caso
-Esa…
-James -había un tono de advertencia en la voz de Albus, sabía que ni su hermano insultaría a su madre aunque tuviera 14 años, James lo miró de lado.
-... pequeña e irritante…chiquilla es… tan… tan…
- ¿Pequeña e irritante? -preguntó uno de los gemelos Weasley que hacían aparición tras su pequeño "plop" James negó rápidamente
- ¿Para su edad? -agregó el otro, James no sabía quién era cuál pero le daba igual, eran hermanos de Ginny y si ella se enteraba de que le había dicho así…
-Creo que también pensabas en manipuladora -murmuró el primero, James asintió pensativo para un segundo después negar efusivamente
-Pero te aseguro que muy peligrosa
-Así que nosotros no te dimos esto -arrojó una bolsa a la cama que tenía más cerca
-Mi querido sobrino… -dijo George o tal vez era Fred
-...has lo que la conciencia… -siguió el otro
-...te dicte… -terminó su gemelo
-Negaremos todo, es nuestra hermanita -uno de ellos le guiñó el ojo y desapareció
-Tiene un olfato especial para los trucos y es terriblemente hábil con la varita -el otro imitó a su gemelo y con una sonrisa maquiavélica a ver de James, desapareció.
James apenas lograba normalizar su respiración tras la extraña visita cuando la puerta se abrió y el muchacho se arrojó sobre la bolsa arrancando una carcajada de su hermano, esta vez también Rose rió al ver que era Harry quien entraba. El mayor arrebujó las sábanas con todo y la bolsa que le habían tirado sus queridos tíos y corrió hacia Harry y lo tomó de los hombros, era unos centímetros más alto que éste.
-Tienes que hacer algo -rogó, lo sacudía casi con desesperación - ¡eso es chantaje! -casi gritó, para posteriormente susurrar, Harry entrecerró los ojos para leerle los labios y poder entender un poco -solo tiene catorce años, no puede creer que me controlará…
- ¿No lo hace? -preguntó Harry con falsa inocencia, James bufó y dio media vuelta, comenzó un ir y venir molesto, cada vez que le daba la espalda a Harry echaba un vistazo a su cama -yo solo venía a decirles que la cena está lista
-No tengo hambre -masculló James, miró hacia la ventana al escuchar que golpeaban el cristal, seguía murmurando cuando abrió la ventana.
-Ya vamos, no veas -exclamó Rose, empujó lo más educadamente que pudo a Harry hacia la puerta y se giró para ver los regalos.
La cena transcurrió con normalidad o… lo más normal que podía pasar, James seguía molesto y murmuraba entre dientes, Ginny lo trataba como si nada hubiera pasado y el muchacho pudo haberlo creído si no hubiera visto asomar una pluma del bolsillo de la pelirroja y entonces se molestó más. Pisando fuerte dejó la cena casi intacta, argumentando que debía envolver los regalos y cuando Al le dijo a Ginny que su hermano seguía molesto, ella solo le sonrió y continuo hablando con Hermione.
-Es raro -murmuró Albus esa noche, James lo miró desde su cama y por un segundo dejó su enfurruñamiento para preguntar
- ¿Qué es raro?
-Mirar a mamá tan pequeña, inocente, indefensa… no sé, es… -se alzó de hombros
- ¡Inocente! -bufó James, su entrecejo se juntó como lo hacía su padre cuando pensaba -es todo lo que quieras… menos inocente
-James, solo juega contigo…
El chico miró molesto a su prima que intentaba hacerlo entrar en razón pero no tenía ganas de escuchar más así que se puso de pie, balbuceó algo mientras rebuscaba en la bolsa que los gemelos le habían dado pero todo era demasiado fuerte y por muy molesto que estuviera no se animaba a hacerle algo tan drástico… quizá les diera un uso en Hogwarts; cogió algunas cosas y las hundió al fondo del bolsillo del pijama, después fingiéndose ofendido para que no lo siguieran, salió de la habitación.
Bajó en silencio y tras asegurarse de que todos dormían se dirigió al árbol de navidad, a oscuras y haciendo el menor silencio que le fue posible se puso a acomodar cajas, puso algunas sobre otras, metió unas más entre otras, puso nuevas cajas chicas, medianas y grandes. Conforme con el acomodo de los regalos, fue a la cocina casi brincando pero se detuvo antes de llegar, se dio vuelta y regresó a su habitación, tuvo buen cuidado de mojarse las manos en un baño antes de llegar, aun fingiendo indignación se tendió en la cama y como acostumbraba sacudió las manos mojadas en dirección de Albus. Se cubrió con la cobija, les dio la espalda a quienes consideraba traidores y cerró los ojos.
Muy temprano por la mañana los gritos despertaron al mayor de los Potter, su sonrisa no tenía comparación cuando se sentó en la cama, ni siquiera intentó fingir demencia cuando Rose lo miró.
- ¡Feliz navidad! -gritó mientras abrazaba a la pelirroja, echó un vistazo a la cama de su hermano y al verla vacía corrió fuera de la habitación, jalaba de una mano a su prima.
Al llegar abajo no fingió sorprenderse al ver a Ginny de colores brillantes y de vez en cuando emitían reales brillos y más brilló al ver a quien sería su primogénito. Albus estaba blanco de los pies a la cabeza, Harry disfrazado de Santa Claus de vez en cuando intentaba arrancarse el gorro que al parecer estaba pegado, Ron vestido de duende navideño casi mordía las zapatillas verdes intentando quitárselas, Fred y George se reían mirando a su alrededor, no parecía importarles tener cornamentas que cambiaban de color, Hermione vestida igual que Ron miraba con ojos entrecerrados a James. Sirius con cornamentas iguales a la de los gemelos se diferenciaba de ellos con la enorme nariz roja que prendía y se apagaba; se burlaba de Remus que estaba en el traje de un muñeco de nieve, los botones de piedra se encendían al compás de las demás luces. Molly Weasley era la única que no brillaba en su traje de la señora Claus.
La mirada de Ginny podría arrojar fuego pero James sonrió y por un momento la furia de la adolescente se esfumó, fue solo un segundo y que James aprovechó para arrojarse contra ella, la levantó y dio algunas vueltas con ella antes de darle un cariñoso beso en la frente y desearle una feliz navidad.
- James… -susurró Albus acercándose a su hermano, pero éste no lo dejó hablar y lo atrajo en un gran abrazo.
Después de soltar a su hermano, corrió hacia el resto de la familia y abrazó y deseó feliz navidad a todos sin importarle si estaban molestos o no con él.
-James hijo, por qué…
- ¡Es el espíritu de la navidad abue! -se dejó caer sentado frente al cerro de regalos
- El… espíritu… -masculló Harry, se había rendido con el gorro y había pasado con la enorme barba blanca
- ¡Claro! -con una enorme caja en las piernas James se giró ofendido -eres Santa Claus, la hermosa de Ginny representa los maravilloso colores, sonidos y alegría de la navidad, los duendes que ayudan a hacer los regalos para dar felicidad a todos -señaló a Hermione y Ron -los renos que los reparten -a los gemelos -el que los guía, la diversión de navidad -señaló a Sirius y Remus respectivamente -la calidez y amor de navidad -le sonrió a su abuela, Molly se enjugó un par de lágrimas
- ¡Y yo que pinto aquí! -gritó Albus, estaba más cerca de su hermano
- ¡Eres la nieve, sin ella no sería una bonita navidad!
Satisfecho con su explicación abrió una caja. Albus suspiró cuando todos se giraron hacia él.
-Es su época favorita -se alzó de hombros -fue sincero -todos lo miraron sorprendidos cuando la caja de James explotó y éste apareció cubierto de tiras brillantes en verde, blanco y rojo.
- ¡Únete Rosie! -exclamó James, arrojó una caja hacia su prima.
Más se sorprendieron cuando la pelirroja abrió la caja y al explotar ésta, algo la cubrió en blanco y rojo.
- ¡Me encantan los bastones de caramelo! -sonrió James…
Si estaban molestos con lo que creyeron una mala broma, todos lo olvidaron al ver al muchacho que se suponía era un adulto, parecía el más ilusionado al abrir los regalos y se unieron a su fiesta.
Por la tarde los que podían salir visitaron al señor Weasley en el hospital, mientras con la promesa de que se portaría bien y no bebería nada que le diera Sirius sin la supervisión de Rose por parte de un muy responsable James, Molly Weasley los dejó un poco más tranquila.
Como si hubiera esperado a que salieran, tan pronto la puerta frontal se cerró, por la chimenea apareció Albus Dumbledore. James que estaba sentado justo enfrente, bufó y se puso de pie, había prometido portarse bien y Ginny encontraría la forma de enterarse. Pero el anciano no se la iba a dejar fácil.
-Espera James
-Señor por favor, facilíteme las cosas ¿quiere?
-No vengo a pelear -sonrió y el muchacho volvió a bufar ¿acaso el anciano no tomaba las cosas en serio? Ya tenía de donde argumentar que él sí tomaba las cosas bien, en cuanto regresara con su padre lo iba a hacer
- ¿Es un pensadero? -preguntó Al, se levantó sorprendido y se acercó al director mientras éste asentía sonriente.
James giró medio cuerpo, el anciano tenía una vasija de piedra pero se negó a verlo como algo diferente, no era más que una vasija.
-Necesito sus recuerdos de cuando encontraron los giratiempos, quizá pueda averiguar algo y regresarlos a su tiempo más rápido, si quieres James puedes solo darme el recuerdo y retirarte ¿dónde están Remus y Sirius?
-Leen en la biblioteca -contestó Rose -les llamaré
-Gracias, estaremos en la cocina
Y sin decir más, Rose corrió hacia la biblioteca y Dumbledore se dirigió a la cocina, Al se apresuró a seguirlo pero James se quedó ahí de pie, de brazos cruzados combatiendo en una lucha interna. Una vocecita le decía que fuera a la cocina pero la otra, que era la que tenía más fuerza, le gritaba que se quedara ahí… seguía enojado con el anciano.
-Ahora voy Remus
James intentó irse al escuchar a Sirius que cambiaba de rumbo, pero el animago apareció en el recibidor, el chico tuvo que frenarse.
-No es bueno ser tan rencoroso
-Lo dice el hombre que pasó 12 años odiando a un amigo
- ¡Ex –amigo! -corrigió Sirius de inmediato -pero él mató a mi hermano y a la pelirroja; y evitó que yo criara a mi ahijado. El profesor no te ha hecho nada parecido
-Hmpf
-El profesor tiene sus razones para…
-Y supongo que a ti no te importa que mi padre haya sufrido toda su infancia solo porque el señor tiene sus razones ¿no? -empezaba a indignarse, no podía creer que hasta Sirius perdonara al anciano y más se molestó porque el animago soltó una carcajada.
-Anda James, sonaste a tu padre -Sirius sonreía - ¿a sí te regaña?
James se quedó boquiabierto mirando al hombre que se reía de él, intentó decir algo pero una vocecita acudió a su cabeza: "Y supongo que a ti no te importa que tu hermano se haya lastimado, solo porque el señor tenía sus razones para quitarle la escoba mientras volaba ¿no?". Y no supo si alegrarse porque sonaba responsable o asustarse porque se escuchaba como su padre cuando lo regañaba.
-Anda ven -Sirius le pasó un brazo por los hombros y lo llevo a la cocina.
Aun reía cuando empujó al muchacho a la mesa de la cocina, donde estaba el pensadero.
-Se bueno y entrega el recuerdo -Sirius sonreía burlesco cuando le dio una botellita de cristal, James se la arrebató y con el entrecejo junto introdujo el recuerdo, ignoró a Sirius cuando éste estiraba la mano para recogerla y se fue directo hacia el anciano.
-Gracias, muy bien -no había rastro de sonrisa cuando Albus Dumbledore vació el recuerdo, y sin más explicaciones se inclinó. James se apresuró a imitarlo al ver que los demás ya estaban ahí.
No había mucha neblina cuando James apareció, claramente era el compartimiento del tren donde él estaba ocupado preparando la mejor broma jamás hecha. Sonrió al mirarse agachado junto a la puerta semiabierta.
-Creo que no fue buena idea que entráramos todos -sonrió el anciano mirando el compartimento, estaban apretujados para poder mirar bien
-El tren no ha cambiado -suspiró Sirius nostálgico
-Y los bromistas tampoco -apuntó Remus, estaba más cerca del James del recuerdo. Señaló la bolsa que asomaba de su túnica
-Regalos de cumpleaños -dijo James, de pronto su alegría se desvaneció y la suplantó terror verdadero - ¡mi broma de despedida!
- ¿Qué pasó? -Al y Rose se habían acercado a él, señalaba su recuerdo que se ponía de pie junto a la puerta
- ¡No pude verla en acción!
Al rodó los ojos divertido, en cambio Rose mandó un certero golpe a la cabeza de su primo.
-Vamos -indicó Dumbledore en cuanto la puerta se abrió y James se asomaba, se apresuraron a salir antes de que se cerrara la puerta.
La mirada de James resplandecía con travesura mientras cerraba la puerta con demasiado cuidado.
- ¿James Potter? -un hombre alto y muy apuesto se acercaba desde la otra punta del pasillo, el muchacho se giró de un brinco, parpadeó un par de veces para que esa mirada que su padre aseguraba tenía cuando iba a hacer una travesura; desapareciera -es un gran honor conocerlo, señor Potter
-Eh, el señor Potter es mi padre, yo soy James
El hombre llevaba un gran sombrero negro de ala ancha que ocultaba gran parte de él, estrechó con fuerza la mano del muchacho y James le sonrió de forma curiosa. Cuando el mago siguió su camino argumentando ser el maquinista, James siguió caminando, murmuraba algo de "que tipo más raro". Más adelante brilló algo y el joven echó a correr. Cuando lo levantó parecía desilusionado.
- ¿Qué? -preguntó James casi ofendido por la mirada de Sirius -creí que era un galeón, no llevaba dinero, lo poco que tenía lo perdí en una apuesta con Teddy y no se dignó a darme una moneda ni porque sabía que no podía pedirle a mi padre
- ¿Por qué? No creo que Harry se haya vuelto duro respecto al dinero…
-Sirius, deja el futuro donde está -reprendió Dumbledore, miraba detenidamente como el muchacho daba vueltas en su mano al giratiempo, el reloj de arena que debía girar en el centro, no se movía
James se cruzó de brazos y Al compuso su risa en tos, Rose soltó una risita y se apresuró a seguir al director que corría tras el muchacho. Bajaron del tren, James parecía buscar a alguien entre el gentío, agitaba la mano en alto, poco después bajó el brazo y curioso miró su mano, el director igual de curioso se acercó… el giratiempo brillaba, se levantó un poco y el muchacho lo sujetó de la cadena que igual brillaba. El pequeño giratiempo se jalaba hacia la nada, esquivaba personas y los demás lo seguían.
-Con razón me dolía la cabeza -murmuró James, corría junto a Sirius. En el recuerdo se había caído y golpeado la cabeza, el giratiemo lo jalaba más fuerte.
- ¡James! -el muchacho del recuerdo giró la cabeza con mirada adolorida, los demás se giraron un poco al escuchar la voz que los chicos habían reconocido como la de Hermione
- ¡Rose suéltalo! -se escuchó poco después otra voz
- ¡Es papá! -exclamó Albus - ¡ahí está! -señalaba a unos metros.
James seguía siendo arrastrado, tiró a algunos y después un resplandor los cegó momentáneamente. Todo se volvió oscuro poco a poco, las imágenes volaban, se desbarataban y algo de neblina cubrió todo antes de que las imágenes volvieran a aparecer.
-Estamos en el recuerdo de Rose -indicó Dumbledore y justo entonces aparecieron los dos muchachos.
-No creo que debamos ir con James -decía Al
-Claro que sí, va a hacer una tontería seguramente
-Precisamente, suficiente tuve en el verano con que me llevara entre los pies. Mejor lo vemos desde afuera. ¡Oh vamos Rose! -exclamó el muchacho, la pelirroja caminaba empecinada -mira aquí hay uno vacío
-No, vamos con tu hermano, siempre ha sido así
- ¡Pero no siempre es el ultimo año de mi hermano! -Al parecía desesperado, pero su prima seguía caminando y cabizbajo la siguió
- ¿No querías estar conmigo? -James se acercó a su hermano y lo abrazó con fuerza - y yo que te quiero tanto ¿por quién puedes cambiar a un hermano como el tuyo? Siendo yo tan maravilloso
- ¡James!
Intentó quitarse de encima a su hermano pero James no estaba dispuesto, con las carcajadas de Sirius como fondo, siguieron a los dos muchachos que seguían discutiendo en el recuerdo.
-Mira ¿qué es esto? -Al se agachó y recogió una cadena dorada
-Un giratiempo, creí que no había ya -murmuró Rose -vamos, creo que sería mejor que busquemos a mamá, ella sabe de estas cosas
-Sí
-Y después vamos con James
Albus suspiró pero siguió a su prima.
-Hola muchachos, espero que tengan un buen año…
-Es el que me saludó! -exclamó James sorprendido - ¿Tiene máscara blanca? -preguntó poco después, Remus y Sirius lo apartaron rápidamente, Sirius se acuclilló para mirar bajo el sombrero
- ¡No miro nada!
-Claro que no Sirius -murmuró Remus, compartía una mirada con el director del colegio -ellos no lo vieron, no sabemos eso…
-Cuando saludó, se miró algo así
-Debió ser el brillo de la luz, su ropa es blanca, pudo ser eso -contestó Dumbledore, si bien miraba pensativo.
-Soy el maquinista, voy tarde, ya vamos a salir, oh ¿eres Albus Potter, verdad? Te pareces mucho a tu… padre
Albus miraba serio al hombre, parecía sospechar algo y Rose se dio cuenta, escondió el giratiempo en su túnica, se disculpó y argumentando que debían despedirse, a paso rápido se alejó, seguida muy de cerca por su primo.
-Ese no parecía un maquinista -murmuró la pelirroja, Al asintió.
-Que más da, James es muy inteligente y no lo parece -se alzó de hombros y siguió caminando
- ¡Y tú eres peor que yo y no lo pareces! -exclamó James ofendido
-Justo como Remus -asintió Sirius, el aludido reía tranquilamente, el director era el único que no sonreía, él seguía pensativo.
-Como se parece a papá, solo sonríe y mamá lo perdona, en la escuela nadie cree que haga algo…
-Sí, el traidor de Remus también, hechizan a los profesores… -se quejó Sirius, él y James miraban con ojos entrecerrados
-Yo creo que es más la reputación que han trabajado -apuntó Dumbledore, Remus y Al soltaron una carcajada, asentían muy ufanos -se portan bien más de lo que hacen mal, son discretos…
-Ah, así que chiste -James se alzó de hombros para diversión del animago
-Vamos, deben estar cerca
-Sí, miré a Lily por aquí -contestó Al, miraba alrededor en busca de su familia, cuando se giró, ya estaba solo - ¿Rose? ¡Ey Rose! -corrió tras su prima, y con él los demás también corrieron. - ¡te tengo! -logró alcanzarla, se abrazó a ella y siguieron moviéndose. La cadena dorada brillaba y parecía ser jalada por una fuerza invisible - ¡suéltalo!
- ¡No puedo, ve por mi mamá!
-Sí… no, no te puedo soltar
- ¡James!
- ¡Rose suéltalo!
Hermione y Harry gritando, pero nadie los miró o puso atención, los muchachos no podían soltarse.
- ¡Nooo! -Rose y Albus gritaron al mismo tiempo, miraban un brillo que se acercaba, poco después apareció James siendo arrastrado, un segundo más y un brillo cegador apareció…
Fueron expulsados del recuerdo rápidamente, estaban más confundidos que al principio.
-Tengo que revisar unas cosas -había un brillo raro en la mirada del anciano profesor - ¿Sirius puedes cuidarme eso? Vendré por él después, no voy a Hogwarts
-Claro señor, descuide, evitaré que estos niños se lo rompan, lo dejaré en la biblioteca -tranquilamente levantó el pensadero y se lo llevó, Remus lo siguió sonriendo.
Los chicos en silencio volvieron a la estancia, Rose y Al se miraban, James fue el primero en romper el asfixiante silencio, al menos para él, el silencio siempre era asfixiante.
-Entonces papá y tía Hermione saben que estamos aquí…
-Saben que desaparecimos antes de subir al tren -lo corrigió Rose
-Y tal vez hayan visto que por giratiempos -apuntó Albus, los otros dos asintieron aunque ninguno muy convencido
-Iré a revisar unos libros, quizá pueda encontrar algo
-Corre Rosie -James subió los pies al sofá sonriente -seguro se le escapa algo al director ¡lo digo en serio! -de un brinco se pasó al otro lado del sofá al ver su prima que bufaba y daba media vuelta - ¡no me burlo, no me burlo! -corrió hacia la puerta al otro extremo de la habitación, cuando la pelirroja subía las escaleras, respiró tranquilo y volvió al sofá - ¿desde cuándo se hizo tan intolerante? Mira que genio tiene, le afecta estar entre tana pelirroja -y se dejó caer sobre su hermano menor
- ¡Quitate!
-No hasta que digas que me quieres -se abrazó a su hermano con toda la fuerza que pudo
- ¡James!
-No, no, dilo… di que soy el mejor hermano del mundo
- ¡No seas ególatra! ¡Bájate de aquí, James! -Al empezó a removerse y James se abrazaba más a él hasta que el más joven logró zafarse los brazos del cuello y comenzó a hacerle cosquillas a James agarrándolo por sorpresa hasta que a patadas logró arrojarlo al piso.
- ¡Ay! -se golpeó la cabeza con el piso -hermano malagradecido -con las dos manos se frotaba la cabeza dejándose el cabello más alborotado que de costumbre
- ¿Qué tienes hijo? -Molly Weasley dejó las bolsas que cargaba y corrió hacia el muchacho, los demás solo asomaron la cabeza antes de perderse por la casa.
-Tu hijo me arrojó del sofá! -exclamó mirando a Ginny
- ¿Qué le hiciste?
- ¡Yo nada!, mira abuela, deberías enseñarle a que son malos los favoritismos
Molly sonriendo revisó la cabeza del muchacho.
-No es nada, anda James levántate, voy a hacer la cena, Ginny todavía tienes deberes ¿no?
-Sí mamá, voy a hacerlos -la pequeña pelirroja se agachó hasta James y le dio un beso en la cabeza -ya verás que con eso mejora -sonriendo siguió a Hermione a las escaleras.
Ron miraba a Harry con ojos entrecerrados,
- ¡Ey Ronnie! -Fred o quizá George gritaba desde el otro extremo de las escaleras
- ¡No me digas así! -se quejó el otro mientras subía
Prefiriendo mantenerse lo más alejado de su malpensado amigo, se sentó frente a James justo cuando Sirius pasaba hacia el recibidor y al verlos platicando se regresó.
-Oye James, he querido preguntarte algo- dijo Sirius haciendo que todos se giraran para mirarlo. Al se acercó rápidamente para asegurarse de que su hermano no dijera alguna estupidez- ¿por que le tienes tanto miedo a esa lista?
-Bueno, por que amenaza con dársela a papá- respondió James encogiéndose de hombros, todos miraron a Harry.
-Oh, vamos, que tan malo puede ser- dijo Sirius dándole un par de palmadas en la espalda a su ahijado.
-Aha- dijeron Al y James al mismo tiempo mirando a Harry con ojos entrecerrados.
- ¿En verdad soy así?- preguntó Harry después de unos segundos de silencio.
-La verdad es que mamá es la que siempre nos regañas, tú solo… explotas- respondió Al, Harry lo miró alzando una ceja.
-Mamá nos regaña todo el tiempo, cuando tú nos regañas es por que nos pasamos de la raya, esos son los regaños a los que les tememos- aclaró James.
-No me lo imagino, siempre creí que Harry sería como James cuando creciera- dijo Sirius encogiéndose de hombros, Remus se coló discretamente en la plática, asintió distraído.
-No, no seré así, lo juro, nunca los regañare de tal modo como para que me tengan miedo- dijo Harry mirando solemnemente a James.
- ¿Sí? No dirás lo mismo cuando pase su fiesta de 17 años- dijo Al señalando a James, quien rápidamente le tiró un manotazo abriendo los ojos a mas no poder.
-Cierra el pico- susurró entre dientes antes de echar una mirada furtiva a Harry.
- ¿Por qué? ¿Que pasó en la fiesta?- preguntó Sirius al mirar la reacción del chico.
-Nada, fue solo una reunión…
- ¿Reunión? Quemaste la ca…
- ¡Cállate!- gritó James- no pasó nada.
-Oh no, no, no, no, no me dejarán así- dijo Sirius poniéndose de pie, vamos, agarró a James por la camisa y lo jaló hacia la biblioteca. Remus, Albus y Harry lo siguieron rápidamente - no creo que no haya pasado nada con lo histérico que te pusiste, ahora me muestras -lo arrojó dentro y espero a que los otros tres entraran para cerrar.
-En verdad, no pasó na…
-En realidad la fiesta estuvo genial, todos los primos estaban ahí y todo el mundo se divirtió- dijo Al poniendo su mejor cara de ángel
-Si, exacto, no paso nada malo- dijo James sonriendo angelicalmente.
-Les habría creído si no hubieran hecho esas caras, ni un desconocido en la calle se las creería- dijo Remus tomando un pequeño vial de una de las estanterías y entregándoselo a James.
-Pero… pero…
-Nada, queremos ver- dijo Sirius poniendo el pensadero en la mesita de centro
-Es que, nosotros…
-Chicos, de todas formas lo veré algún día- dijo Harry parándose al lado de Sirius- que mejor verlo de una vez para que el enojo vaya pasando desde ahorita
-No lo se, ¿que nos asegura que no nos asesinas hoy mismo?- preguntó James mirando a su hermano.
-No los voy a asesinar, ya les juré que nunca jamás…
-No te creo- dijo James mirándolo con ojos entrecerrados.
- ¡No me importa si los castigan hasta que cumplan cuarenta, no te dejare en paz hasta que me muestres esa fiesta!- exclamó Sirius poniéndose junto a James, el animago comenzó a molestar al chico picándole las costillas con los dedos.
- ¡Basta ya, detente! ¡Tío Sirius!
-No se detendrá, créeme, lo digo por experiencia- dijo Remus tendiéndole el vial a James, pero este simplemente lo ignoró.
-Esto es ridículo, tantas cosas que podrían saber sobre el futuro y quieren saber eso?- dijo Al alejándose de Sirius y su hermano, no quería que también lo atacaran a él.
-No nos dirán nada de suma importancia, así que esto es lo mejor que obtendremos, vamos, muéstranos- le respondió Remus tendiéndole el vial nuevamente a James
- ¡Bien! ¡De acuerdo! Se los mostrare- dijo James manoseando hasta quitarse de encima a Sirius- pero que quede en claro que Teddy también deberá ser castigado propiamente y no ser absuelto de cargos solo porque tenía que ir a un "curso especial de la Academia de Aurores"- dijo James haciendo énfasis con comillas en la ultima frase.
- ¿Teddy?- saltó Tonks que acababa de aparecer
-Nadie que… -empezó a decir Al, pero Tonks lo interrumpió
-Oh ya sé que es hijo mío y de Remus, escuché tras la puerta cuando Sirius emborrachó a James -muy tranquilamente se coló en la biblioteca, cerró con un sencillo hechizo y sonriendo se puso primera frente al pensadero
- Qué… qué… ta… -Albus empezó a balbucear, echó una mirada furiosa a su hermano y respiró hondo intentando tranquilizarse - ¿qué tanto escuchaste?
-Solo hasta que iba a batallar para que Remus me hiciera caso y que tuvimos un lindo hijo porque tuve que irme, dejé a lo que venía y me fui a una misión que… -Tonks se interrumpió de repente, amplió su sonrisa y siguió -casi hago lo de James y hablo de más, pero hablaban de Teddy, ¿Como en Teddy Lupin?
-Claro que Teddy Lupin, es nuestro primo, el primo responsable a decir verdad, debíamos tener una adulto responsable en la fiesta- dijo James mientras tomaba su varita y el vial que le tendía Remus.
-Adulto responsable- murmuró Al negando con la cabeza y cruzándose de brazos.
- ¡Oh, déjenme ir! ¡Quiero verlo! ¡Quiero verlo!- exclamó Tonks entusiasmada
-Ya que- dijo James poniendo su recuerdo en el pensadero de Dumbledore- solo como información, mamá y papá se habían ido a una reunión en Francia con no se quien y nos dejaron solos el fin de semana, Lily estaba pasando la noche con Rose y Molly, y Al… ¿donde te metiste tú?
- ¡Me pagaste para que me quedara encerrado en el ático junto con Louis y Lucy!- exclamó Al cruzándose de brazos.
-Oh si, bueno la cosa es que tenía la casa para mi y… bueno ya verán- dijo James indicándoles a todos que miraran el pensadero.
Sirius, Remus, Harry, Al, Tonks y James se inclinaron hacia el pensadero y entraron al mismo tiempo. Cuando sus pies tocaron el suelo nuevamente, una ruidosa música comenzaba a escucharse a lo lejos y cada vez se acercaba más. La niebla a su alrededor tomaba los colores de las cambiantes luces tipo discoteca. De pronto se encontraron en medio de una multitud de chicos brincando, bailando, bebiendo, gritando y de más. La música los dejaba casi sordos y las luces de colores los atontaba con tanto flashazo.
-Por Merlín- murmuró Remus mirando a su alrededor. Estaban en lo que parecía ser el patio trasero de una casa Muggle, con piscina y una bodega al final del terreno, el cual en ese momento estaba lleno de adolescentes y no tan adolescentes, todos y cada uno con un vaso en la mano y divirtiéndose como solo ellos podían.
-Ahí esta James- escucharon a Al gritar por encima del alboroto. Todos se giraron y en efecto, James estaba en la pequeña terraza de la casa bailando muy pegadito con una chica rubia bastante linda.
-Esta es nuestra casa?- preguntó Harry mirando el desastre que había en su jardín.
-De hecho, es la casa de verano Muggle- respondió Al.
-La casa en la que vivimos tiene protecciones, así que nadie habría podido asistir a la fiesta- aclaró James.
Siguieron recorriendo el lugar, había un DJ en el pequeño porche trasero, de ahí provenían todas las luces. Sirius hecho una mirada a través de una ventana y pudo ver a un grupo de chicos que aparentemente jugaban a algo con cerveza, una pelota de ping pong y un montón de vasos… jugaban sobre una mesa de madera tallada que se veía algo costosa.
-Ese chico me recuerda a alguien- gritó Harry señalando a un chico de cabello rojo oscuro que platicaba con un grupo de chicas junto a la piscina.
-Ese es Fred- explicó James- aquí están la mayoría de nuestros primos, se los presentare cuando los encontremos.
- ¿Y Teddy?- preguntó Tonks emocionada, Remus la miró de reojo, estaba completamente rojo y se le veía preocupado.
-Se pasó casi toda la noche en la piscina, probablemente este ahí- dijo James dirigiéndose hacia el lugar, Tonks lo siguió caminando al ritmo de la música.
Y en efecto, ahí estaba Ted Remus Lupin, sentado a la orilla de la piscina vistiendo solo sus bóxers azules y su típico cabello turquesa. Estaba sentado junto a un letrero que ponía "Naked Girls Only", tenía una botella de lo que parecía ser Vodka en una mano y le daba tragos bastante grandes cada que se la llevaba a la boca. Estaba hablando con una hermosísima chica rubia que bailaba de pie junto a él.
-Esa es Victoire, es hija del tío Bill, son casi de la misma edad así que se llevan muy bien- explicó James mirando a Tonks, quien miraba a su futuro hijo con los ojos brillantes. Estaba tan concentrada mirándolo que no se dio cuenta de las chicas en la alberca nadando frente a su retoño.
- ¡Teddy! Metete! Vamos a luchar contra Terrance y Lola - exclamó una de las chicas.
-Ya voy- dijo Teddy entregándole la botella a Victoire antes de empujarse de la orilla y meterse al agua.
-No es peligroso que estando tan borracho se meta al a… gua?- preguntó Sirius antes de dirigirle una mirada a las chicas en la piscina, todos se habían quedado embobados mirándolas, todos menos la única mujer.
-Si es peligroso, no debería de… que les pasa?- preguntó Tonks mirando a todos sus acompañantes.
-Es novia de Teddy?- preguntó Harry.
-Noup- respondieron Al y James sin dejar de mirar a la misma chica que miraba Harry.
-Que demonios?!- exclamó Tonks al ver por qué todos los hombres con los que iba miraban la piscina fijamente. Todas y cada una de las chicas le habían hecho caso al letrero junto a la piscina y se habían quitado el top de sus bikinis para entrar. Teddy llevaba en los hombros a una preciosa castaña con bóxers pequeñísimos para mujer con estampado de leopardo y con el pecho al descubierto. Comenzaban una lucha de manotazos contra un chico rubio y una chica pelirroja con tan poca ropa como la castaña.
-Esa fue idea de Fred- dijo James señalando el letrero. Remus sacudió la cabeza para apartar la mirada del montón de jovencitas y le dio un codazo a Sirius para que hiciera lo mismo. James los dirigió hacia la otra parte del patio trasero. Había chicas semi desnudas por todos lados, bailando y brincando cerca de la piscina.
-Dime que tienen edad suficiente para esto- dijo Remus a James mientras miraba a un chico empujar a dos de las chicas que brincaban hacia la piscina.
-No conozco a la mayoría de los que están aquí, tío Remus- respondió James. Escucharon un grito de guerra y toda la gente miró hacia la casa justo a tiempo para mirar a un chico lanzarse desde el techo con una tirolesa, cayo directito a la alberca provocando gritos de emoción por parte de los espectadores. Otro chico siguió a ese y de pronto había una larga fila de adolescentes trepando por las ventanas de la casa para subirse a la tirolesa.
- ¿Por qué no simplemente entran en la casa y suben las escaleras?- preguntó Sirius.
-Son adolescentes, lo último que hacen es pensar- dijo Tonks, no dejaba de lanzar miraditas hacia la piscina para asegurarse de que las chicas no se le echaran encima a su bebé.
-James- dijo Harry, y si, James había bajado de la terraza y ahora estaba en mitad de la pista de baile con otra chica, cabello largo y negro y unos tremendos ojos grises. De pronto, miraron a quien reconocieron como Fred, hacerle señas al James del recuerdo. No escuchaban lo que decía, pero hacia como si tuviera un teléfono en su mano y señalaba la casa.
-Oh si, papá llamó para preguntar si estaba todo bien, eres un exagerado- le dijo James a Harry.
El James del recuerdo corrió hacia la casa y los seis se apresuraron a seguirlo. Empujo gente y corrió hasta llegar a un pequeño estudio cerrado con llave. Dentro de la casa también había un DJ y muchas personas bailando. Se tuvieron que apretujar para entrar antes de que James cerrara la puerta de nuevo.
-Teléfono, teléfono, teléfono, ¡¿maldita sea en donde esta?!- decía mientras buscaba por todos lados, al final decidió simplemente responder en alta voz y olvidarse del teléfono inalámbrico- ¿hola?
- ¿James, en donde estabas? Intente llamarte a tu celular mil veces- la voz que sonaba por el alta voz sonaba preocupada. Sirius no pudo evitar sonreír al escuchar la voz de Harry.
-Si… erm… lo siento es que… es que Al y yo estábamos en la piscina, no traía el celular conmigo- respondió James mirando por la ventana, en el jardín delantero también había muchísima gente platicando y bebiendo.
-Bien, solo queríamos llamar una ultima vez antes de ir a dormir, no se queden hasta tarde en la piscina, recuerda que debes ir por tu hermana temprano- dijo Harry al teléfono.
-Sip, no te preocupes por nada, todo esta…- las palabras de James se cortaron al ver una enorme llamarada casi incendiar los arbustos florales de su mamá- esta…
-Todo bien?- preguntó la voz desde el alta voz. James se mordió el puño, se notaba su desesperación, la fiesta se estaba saliendo de control.
-Todo, bien, todo bien, no te…- de pronto la puerta se abrió y una pareja entro dejando que todo el ruido de afuera llenara el pequeño estudio. James se apresuró de echarlos casi a patadas y cerrar con seguro.
-James, que fue eso?- preguntó Harry.
-Erm.. nada, nada, fue Fred, es que estas en el alta voz- respondió James pasándose una mano por el cabello desesperadamente- sabes que, ya… ya nos saldremos de la alberca y veremos una película… ahora mismo.
-Bien, genial, entonces nos vemos el lunes por la mañana, cuida a tus hermanos- dijo Harry antes de colgar el teléfono.
-Estoy… total… y completamente… jodido- murmuró James antes de salir del pequeño estudio y cerrarlo con llave. Se encontró con la pareja que había intentado entrar en el estudio antes y tomo al chico por el cuello- te veo intentando entrar en algún de los cuartos de la casa y te quedas sin cara ¿Me escuchaste?
El chico simplemente asintió y James siguió su camino. Tomó una cerveza del refrigerador y estaba por salir de la casa cuando un muy preocupado Teddy que seguía en bóxers llego a su lado, tenía un celular pegado en su oreja, Fred venia detrás de él y también se veía preocupado.
-James, tenemos problemas, Bob llamó a la policía, vienen hacia acá- dijo Teddy. James maldijo y comenzó a indicarles a todas las personas que salieran de la casa y que se quedaran en el patio trasero hasta nuevo aviso.
-Le habíamos pedido a un amigo que mantuviera la casa de Bob, el vecino, vigilada, es un aguafiestas y sabia que si hacíamos un poco de ruido llamaría a la policía- explicó el James que acompañaba a Sirius y los demás.
-Un poco de ruido?- preguntó Remus mirando al DJ.
-Todos para atrás! Al patio trasero! Vamos!- gritaba Fred, James había comenzado a esconder las botellas que quedaban a la vista y a cerrar las cortinas. Teddy buscaba algo que ponerse, le quito la chaqueta a un chico que pasaba a su lado e intercambio los pantalones de un chico por dos botellas de cerveza.
-Vamos, muévanse! Todos para atrás!- gritó Teddy una vez que estuvo vestido. Las personas les hacían caso, corrían hacia la parte trasera de la casa, Teddy ayudó a James a limpiar y fue hacia atrás en donde la música del DJ también había parado- encárgate Roxy!
-Muy bien, todo el mundo a callar! Viene la policía y si no quieren que la fiesta termine, guarden silencio!- una chica morena, con un afro genial y los ojos color café claro estaba de pie sobre el porche trasero.
Sirius y los demás miraron sorprendidos como los invitados se sentaban en el suelo y guardaban completo silencio ante lo que les había dicho la chica.
-Esa es Roxanne, o Roxy, es hija del tío George- explicó Al, Escucharon el timbre sonar y todos los invitados guardaron aun mas silencio, incluso las luces estaban apagadas.
-Esto es sorprendente- dijo Tonks mirando al montón de personas en tal silencio.
-En que puedo ayudarle, oficial?- preguntó James y todos volvieron corriendo a la puerta principal para ver lo que sucedía.
-Tienen una fiesta, chicos?- preguntó un hombre uniformado con un bigote gigante.
-Así es, es mi cumpleaños y tenemos una pequeña reunión- explicó James señalando hacia la casa.
-Pequeña reunión- repitió Harry rodando los ojos.
-Son muchos autos para una pequeña reunión, no lo creen?
-Disculpe, oficial, tiene algún problema?- preguntó Fred saliendo de la casa.
Sirius miró de nuevo para atrás y por la ventana podía ver a los invitados completamente callados.
-Los vecinos se han quejado de que hay un fuerte ruido desde la casa- dijo el otro oficial, un hombre de color y con el cabello muy corto.
-No entiendo por qué, no estamos haciendo ruido- dijo Fred señalando a su alrededor para probarles a los oficiales que no había sonido alguno proveniente de la casa.
- ¿Les molesta si echamos un vistazo?- dijo el oficial de bigote mientras sacaba una linterna.
-Ya lo creo, mi padre me dice que no deje entrar a extraños- dijo James, negando con la cabeza.
-Bien, entonces, hay algún adulto con el que podamos…
-Si señor, dígame- Teddy salió por la puerta principal con los brazos cruzados y su cabello castaño claro en un corte de niño bueno.
-Por Merlín, esta igualito a ti- dijeron Tonks y Sirius mirando a Remus, quien simplemente se sonrojó pero no pudo evitar que una burbuja de orgullo se formara en su pecho.
- ¿Es mayor de edad?- preguntó el oficial de color.
-Tengo 22 años, estoy en la facultad de leyes- respondió Teddy.
-Mentira, pero asustó a los policías- murmuró Al al ver que Tonks se había girado para preguntarle.
-Y según la ley establece que la casa no puede ser revisada por oficiales de la ley a menos que tengan una orden del juez o que el dueño de la casa acepte, y me parece que esta no es ninguna de las dos situaciones ¿o me equivoco?- dijo Teddy con aire sabiondo. Pudieron ver a James y Fred chocar manos por la espalda.
- ¿Entonces estas diciendo que no podemos entrar? - preguntó el de bigote.
-Bueno, técnicamente la ley dice que no pueden entrar, y ahora nosotros les decimos que no pueden entrar. Entonces creo que las dos son verdad. La ley dice que no deben entrar por que nosotros decimos que no pueden entrar- los dos oficiales se quedaron mirando a Teddy con expresión confundida.
-Bien, bien, de acuerdo, solo… mantengan el volumen al mínimo ¿si?- dijo al fin el hombre de color y Teddy simplemente asintió con la cabeza.
-No puedo creerlo- murmuraron Remus, Sirius y Tonks. Los tres chicos esperaron a que los oficiales se fueran para volver adentro.
- ¡Teddy! Eso fue sorprendente!- dijo James despeinando al metamorfomago, el cabello de Teddy cambio del castaño al turquesa mientras James lo despeinaba.
-Sabia que ibas a ser el adulto responsable!- exclamó Fred dándoles un bote de cerveza a cada uno
-Siempre es bueno invitar al lobo- dijo Teddy chocando su bote con los otros dos y empinándose el contenido.
-Teddy es…
-Claro que no tío Remus- lo interrumpió James con un ademan de la mano para quitarle importancia. Después corrieron hasta el patio trasero.
Los seis en el pensadero los siguieron y miraron a la multitud de gente esperando la indicación para seguir celebrando.
- ¡Hasta que amanezca!- gritó James y toda la gente dio un grito de jubilo y la música comenzó nuevamente.
-Esto es una locura, ¿cómo hicieron para que Harry no se enterara?- preguntó Remus. Se habían sentado en el barandal de la terraza y miraban a las personas bailando.
-Tio Remus, estas perdiendo el punto de toda esta situación- dijo Al.
-Te mostramos como nuestro padre casi nos asesina- siguió James.
-Pues yo opino que la música esta bien, cierto Tonks?- dijo Sirius girándose hacia su prima, la cual había desaparecido- Tonks?
-Allá- rió James señalando a la multitud de personas bailando. Tonks estaba entre ellas moviéndose al ritmo de la música.
- ¡La música del futuro es genial!- exclamó la pelirosa sin dejar de moverse. James se le unió rápidamente haciendo que Sirius y Al rieran. Remus y Harry miraban como la gente hacia círculos para ver a otros bailar. La chica de afro gigante, a la que reconoció como Roxanne, bailaba alegremente una canción, bailaba estupendamente, los demás gritaban y aplaudían cuando se movía con la música.
- ¿Qué la policía nunca vino de nuevo?- le preguntó Sirius a Al.
-Si, bueno, la policía…- un gran grito de emoción interrumpió a Al. Un chico había subido al techo de la casa y se deslizaba en patineta hasta abajo.
-Creo que ya nada de lo que veo aquí me sorprende- dijo Sirius poniéndose de pie para recorrer la casa nuevamente, quería ver que mas locuras hacían los chicos del futuro. Todos lo siguieron caminando lentamente, esquivando gente que sabían no podían tocar pero aun así el instinto los movía.
- ¿¡Qué hace Teddy arriba de ese árbol!?- exclamó Tonks al ver a Teddy, de nuevo en bóxers, trepado en el árbol frente a la propiedad. Junto a él estaba otro chico que se veía de su misma edad, portaba el emblema de Auror en un collar.
-Hicieron un tipo de embudo con el barril de cerveza- explicó James. Fue entonces que vieron el enorme barril junto a ellos en el árbol y los muchos tubos plásticos que bajaban por éste. Las personas abajo los tomaban y bebían lo más que podían.
- ¡Fred! ¡James! ¡Una competencia!- les gritó Teddy, y así, al compás de los "Jaames, Jaames!" y los "Freed, Freed!" procedentes de los invitados, los dos chicos se prendieron de uno de los tubos plásticos y bebieron cerca de 15 segundos cada uno antes de que la cerveza les saliera por la nariz debido a la risa. Todos gritaron apoyándolos.
-No puedo creer que hagan eso- dijo Remus negando con la cabeza. En ese momento, Teddy se movió mal arriba del árbol y fue a dar hasta el suelo.
- ¡Oh no, Teddy!- Tonks corrió hasta el muchacho olvidando que no podía hacer nada.
- ¡Si!- gritó Teddy al ponerse de pie sin un solo rasguño, después tomó uno de los tubos plásticos y comenzó a beber. Todos gritaron emocionados, había caído de una gran altura
-Dios santo! Se supone que es hijo de Remus, por que no piensa las cosas antes de hacer estupideces!
-Si, es hijo de Remus, pero también tuyo prima- se burló Sirius
- ¡¿Qué quieres decir con eso, Black?!- gritó Tonks girándose hacia Sirius.
-Yo solo digo.
-Teddy esta acostumbrado a caerse- dijo Al encogiéndose de hombros.
-Si, no tiene el mejor equilibrio que digamos- completó James. Tonks estaba por quejarse de eso cuando… un tipo volaba por una de las ventanas de la casa.
- ¡Mierda! ¿Que demonios?! ¡ Que carajo te pasa!- gritó James al ver la ventana destrozada de su casa. Tomó al chico que había salido disparado de la ventana por el cuello y comenzó a sacudirlo.
-Tranquilo, tranquilo, mañana reparo todo. Mañana reparamos todo, ya eres mayor de edad, ¿recuerdas?- dijo Teddy haciendo mímica con una mano, como si estuviera moviendo su varita.
-Sí, sí, de acuerdo, esta bien- dijo James soltando al tipo.
-Eres bastante agresivo- dijo Tonks mirando a James.
-Estaba borracho- fue su lógica explicación antes de seguir caminando hacia el frente de la casa.
-Fred, ¿no es ese el gnomo que le robaste al tipo de la licorería?- preguntó Roxy, venia desde dentro de la casa. Todos voltearon hacia la mitad de la calle donde un grupo de gente se lanzaba el gnomo de un lado para otro- lo van a romper.
-Que mas da, no es mío- dijo Fred antes de empinarse una botella.
- ¿Robando?- preguntó Remus mirando a James.
-Yo no fui, fue Fred- respondió rápidamente el chico.
- ¡Lánzalo!- escucharon el grito de uno de los chicos que jugaban con el gnomo, tenia un bate de baseball en las manos. Otro de los chicos se puso en posición para lanzar el gnomo, vieron a Teddy acercarse para tomar una fotografía.
- ¿Rompieron el gnomo robado?- preguntó Remus mirando desaprobatoriamente a James.
-Destrucción de la evidencia- respondió James encogiéndose de hombros, Al le dio un golpe en las costillas- ¿qué? No tiene que decirme a mi, mejor ve el desastre de hijo que tienes.
Todos se giraron al tiempo que el gnomo volaba directo al bate de baseball. En cuanto el bate impactó la porcelana, el gnomo se rompió en mil pedazos y salió volando en todas direcciones, pero no fue todo lo que voló. El gnomo había estado lleno de pastillas, las cuales se esparcieron por todo el suelo. Las personas tardaron unos cuantos segundos en reaccionar y rápidamente se lanzaron a recogerlas como dulces en una piñata.
- ¡¿Son drogas?!- exclamaron Sirius y Remus.
-No tuve nada que ver en eso- aclaró James cuando Harry lo miraba con el entrecejo junto.
-Tienen idea de todo lo que costaba ese gnomo?- les preguntó Tonks inclinándose para estudiar las pastillas.
- ¿Qué, conoces esas cosas Muggle?- preguntó Sirius.
-N… no… por supuesto que no- dijo Tonks girándose para caminar hacia la casa.
- ¡Teddy! Ten, ten prueba una!- Tonks se giró inmediatamente hacia la voz de chica que llamaba a su niño. Llegó justo a tiempo para ver a una chica de cabello negro darle en la boca una de las pastillas a Teddy.
-No te atrevas a darle eso a mi bebe maldita perr…- muy tarde, Teddy se había tragado la pastilla- ¡no!
-Y aquí, demando el castigo correcto para Teddy- dijo James solemnemente.
- ¡Cállate! Todo esto es tu culpa!- exclamó Harry haciendo que James retrocediera un par de pasos. Su joven padre se había mantenido muy callado durante todo el rato, eso le daba mala espina.
-Esto esta fuera de control- dijo Remus negando con la cabeza al ver a su hijo darle un gran trago al bote de cerveza que le habían dado
- ¡Bájate de ahí!- Teddy, junto con los que habían entrado al pensadero, corrieron hacia la casa al escuchar ese rugido de James. Al entrar vieron a un muchacho colgado de la enorme lámpara de araña que Ginny tanto amaba.
-Ya, ya, James, sabes por que nos va bien en la vida?- dijo Teddy abrazando por los hombros a su primo- por que tenemos algo que los Muggles no tienen.
-Bien, de acuerdo, como sea, pero si no terminamos de reparar esto a tiempo…
-No te preocupes, nosotros te ayudamos Jamsie!- dijo Roxy dándole un beso en la frente.
- ¡No me digas así!- justo en ese momento… la araña con todo y muchacho se venían al suelo.
-Ven, tranquilo, tengo una idea- dijo Fred pasando un brazo por los hombros de James y conduciéndolo afuera. Roxy los siguió dándoles un vaso de bebida a cada uno, Teddy incluido. Al llegar junto al DJ, Fred le pidió el micrófono y que apagara la música un momento- ¡escuchen todos! Para quien no lo sepa, hoy es el cumpleaños de mi primo James
Un gran grito de emoción se dejo escuchar por todas las personas. Sirius se subió al barandal para ver mas allá de la piscina, había muchísima gente, parecía un concierto de rock.
- ¡Quiero que todos tomemos un momento para cantarle feliz cumpleaños!- dijo Fred y todos gritaron apoyándolo.
- ¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños a ti!- la canción era coreada por toda la multitud. James sonreía a más no poder al ver a toda esa gente deseándole feliz cumpleaños. Todos con sus bebidas en alto y cantándole. La canción terminó y todos gritaron y aplaudieron. Después de subirle los ánimos a James, volvieron adentro para encontrarse con una sorpresa.
-Que diablos hace un enano en el horno?!- exclamó Fred señalando la estufa. James y Teddy se apresuraron a acercarse para sacarlo.
-Por que mi hijo anda en ropa interior todo el tiempo.
-Dice que es mas fácil para… ouch!- el golpe de Al interrumpió a James.
- ¿Que diablos hacías ahí?- le dijo James al enano, error, el hombrecito le dio tremendo golpe en la entrepierna haciéndolo caer al suelo.
-Aún me duele.
-Que te pas… ¡aahh!- y otro golpe en la entrepierna para Teddy.
-Chicos… ¡ouch!- y también Fred. Los seis visitantes miraron al enano ir por el pasillo de la casa golpeando a todo chico que veía en la entrepierna. Los tres se arrastraron hasta el porche de la entrada y se sentaron en la escalera.
-Ese fue un enano muy maleducado. Mi pobre Teddy solo tenia una telita delgadita protegiéndolo- dijo Tonks sentándose junto a su hijo e intentándole acariciar el cabello.
- ¡Hoola, te recuerdo que tu hijo se acaba de tragar no sé que droga muggle! No es "pobre Teddy" para nada- exclamó James haciendo que Tonks lo mirara con ojos entrecerrados.
- ¿Por qué ahí? Por qué jodidos en la entrepierna?- preguntó el James del recuerdo poniéndose una lata de cerveza fría en dicho lugar.
-Piénsalo, sus ojos están a la altura de nuestra entrepierna, es natural- respondió Fred.
-Oigan! Oigan, oigan!- Roxy llego corriendo y se sentó junto a Teddy- escuché un rumor de que sus entrepiernas fueron atacadas por un enano, ¿es verdad? ¡Oh díganme que es verdad! ¿Como pude perdérmelo?!
-Estamos bien, no te preocupes tanto- dijo sarcásticamente Fred.
- ¡Vamos, vamos, arriba, no sean niñas! ¡Vamos a disfrutar, que esta es tu noche James! -exclamó Roxy tirando de las manos de James para ponerlo de pie.
-Esto es la locura, no había visto eso- dijo Sirius al llegar a la parte trasera de la casa nuevamente, había un enorme inflable, las chicas sin top de la piscina se encontraban brincando ahí, y entre ellas James se divertía de lo lindo.
- ¡Que asco!- exclamó Tonks al ver a dos chicas medio sentadas detrás de un coche estacionado en el garaje.
-Era mejor hacer ahí que en el baño- le dijo James al ver que las chicas en efecto, estaban orinando en el jardín.
- ¿Cómo que es mejor?!- exclamó Remus.
-Ya verás- James fue hacia la casa y todos lo siguieron, justo antes de entrar, todos se agacharon por instinto al ver un proyectil volar hacia ellos.
-Eso es peligroso- dijo Sirius.
-Tío Sirius, después de todo lo que has visto, eso ¿es peligroso?- preguntó Al alzando una ceja.
-Buen punto- dijo Sirius siguiendo a los chicos Potter hacia la casa. Siguieron a James hasta que llegaron al ático de la casa.
- ¡Aquí estoy yo!- dijo Al mirando alrededor, y sí, él, Louis y Lucy estaban sentados junto a una ventana mirando todo el caos que pasaba en el patio trasero.
- ¿Quiénes son? - preguntó Sirius.
-Son Louis y Lucy, hijo del tío Bill e hija del tío Percy- respondió Al.
- ¿James? ¿Qué haces?- preguntó el Al del recuerdo al ver que su hermano y primo abrían las escaleras para subir al techo.
-Nada, quédate aquí- dijo James.
- ¿Que haces? ¡Bájate de ahí, estás ebrio!- dijo Al intentando detener a su hermano.
-No estamos ebrios, solo estamos felices- lo corrigió Fred antes de seguir a James. Al estuvo a punto de subir tras ellos pero James lo detuvo.
- ¡Oye! Te pagué para que te quedaras ahí y ahora quédate- después cerró la puerta del ático y fue hasta la orilla de la casa. Los seis visitantes lo siguieron rápidamente y miraron la caótica fiesta bajo sus pies.
-Por Dios- susurró Remus.
-Esta es la fiesta mas genial que he visto en mi vida- dijo Tonks.
-Si… erm, digo, ¡no!- se corrigió Sirius después de un codazo de Remus- muy mal hecho James Potter.
-Estoy jodido- dijo James mirando el desastre de casa que todos habían dejado.
-Amigo, no estas jodido, esta fiesta es épica, nunca jamás alguien podrá reemplazarla- le dijo Fred mirando alrededor. Había carreras de moto en la calle, la alberca seguía llena y el DJ no dejaba de tocar. Unas bengalas se vieron lanzadas desde el patio trasero, las personas gritaban y aplaudían. James sonrió. Justo en ese momento, un sonido llamó la atención de todo.
-Y aquí viene lo que arruinó el secreto- murmuró James, todos miraron hacia arriba y vieron un helicóptero apuntar hacia ellos con la enorme luz que traía.
- ¡Hombre, es del noticiero Muggle!- exclamó el James del recuerdo cubriéndose la cara para poder ver a través del resplandor. Toda la gente en tierra se dio cuenta del helicóptero y de que James estaba en el techo de la casa.
- ¡James, James, James, James!- toda la gente comenzó a gritar su nombre. Sabían que era su fiesta. Sabían que esa épica y fabulosa fiesta era por él, por su cumpleaños. Esto hizo que James perdiera la poca cordura que le quedaba y volteara hacia el helicóptero del noticiero levantando el dedo de en medio groseramente.
- ¡Es mi fiesta, mi fiesta, malditos, y no están invitados!- gritó al helicóptero, Fred comenzó a carcajearse y todos los invitados gritaron y aplaudieron apoyándolo- Fred, mira esto.
-Que mire qu… James, ¡no!- muy tarde, James había saltado desde el segundo piso de la casa hasta el patio.
- ¡Que demonios te pasa!- le gritó Harry al James que estaba a su lado.
-Mira, solo mira- todos se asomaron por la orilla de la casa y miraron como James salía de entre el enorme inflable y la multitud le aplaudía y coreaba su nombre.
- ¡Fred, Fred, Fred, Fred!- y allá iba el segundo loco de la noche. Fred se lanzó detrás de James y aterrizó en el ya casi desinflado inflable. Cuando cayó, todos guardaron silencio esperando que reaccionara.
-Fred, ¿estás bien primo? ¡Fred!- gritó James acercándose.
- ¡Fred, hermano! ¡Oh Merlín, Fred!- Roxy corrió hasta el inflable y se encontró con un risueño Fred tratando de ponerse en pie de entre los pliegues del juego- ¡maldito estúpido! ¡No vuelvas a hacer eso!
-Ya, tranquila Roxy, ¡que siga la fiesta¡ - gritó Fred. Como pudieron, los seis visitantes bajaron de la casa, no podían volver adentro, James no estaba ahí. Cuando al fin bajaron, escucharon sirenas acercándose a lo lejos.
- ¿Preguntaste si la policía volvería a venir?- le preguntó James a Remus.
Fueron rápidamente hacia la parte delantera de la casa y vieron tres patrullas llegando al lugar. Teddy ya buscaba unos pantalones para volver a enfrentarlos, pero no hubo necesidad de eso. La multitud de la fiesta no los dejó acercarse. No obedecían a la policía y los abucheaban. Todo se volvió un caos cuando las personas comenzaron a lanzarles botellas de vidrio vacías a las patrullas.
- ¡Policía fuera, váyanse a casa!- coreaban todos los invitados. Teddy dejó de buscar ropa y se unió a James, Fred y Roxy
-Esto ya es demasiado- les dijo cuando vieron que las tres patrullas se echaban hacia atrás y salían del lugar- ¿que diablos te pasó?
Fue entonces que se dieron cuenta del dedo de Fred.
- ¡¿Que jodidos?!- el dedo pequeño del chico estaba roto, completamente chueco y fuera de lugar.
-Saltaste del techo de la casa, que esperabas- le dijo James soltando una carcajada
- ¡Eres un tarado!- le gritó su hermana.
-Ya, ya, Teddy, ayuda, ahora no me duele pero en cuanto el efecto del alcohol pase, sé que moriré.
Los cuatro hicieron casita para que Teddy pudiera sacar su varita y murmurar un "Episky" al dedo de Fred. El chico gritó y cayó al piso de dolor, pero al menos el dedo estaba reparado. Después de eso la fiesta siguió, al parecer a James ya no le importaba lo que pasara, o estaba demasiado borracho, o estaba resignado a morir a manos de su padre. A lo lejos escuchaban las sirenas y se veían las luces rojas y azules de la policía, pero a nadie pareció importarle.
-La fiesta salió en los noticieros por toda una semana- dijo Al cuando vio que Harry, Sirius, Remus y Tonks miraban las lejanas luces- hubo un caos total en el Ministerio, hicieron hasta lo imposible por que el nombre de papá no saliera en el noticiero.
-A quien se le ocurre, siendo hijo de Harry Potter llamar la atención de cuanto Muggle y mago aparezca- dijo Remus mirando a James.
-Sabes, tío Remus, acabas de recordarme la razón por la que hice esta fiesta- dijo James pensativamente- papá me dijo que no saliera en la noche a lugares del mundo mágico por que era peligroso, me dijo que era mejor si salía con muggles, y eso fue lo que hice, conseguir amigos muggles.
- ¡A mi me prohíben salir en todo momento, mucho menos sin una escolta, y no voy destruyendo las propiedades solo para hacer amigos!- exclamó Harry.
-Es diferente, tu tienes a Voldemort detrás de ti, en mi tiempo solo eres un histérico con paranoia- dijo James cruzándose de brazos.
-No ayuda- murmuró Al mirando a su próximo padre juntar el entrecejo.
Escucharon muchos gritos desde la cocina y corrieron hacia allá. Un grupo de personas habían encendido todos los quemadores de la estufa y habían puesto una cerveza cerrada sobre cada uno y esperaban a que explotaran.
- ¡Ey, no desperdicien alcohol!- les gritó Teddy antes de salir hacia el patio trasero, pero se detuvo al escuchar un sonido familiar- eso no sonó a auto de policía.
-Es el auto de mi papá!- gritó James antes de salir corriendo hacia el patio, todos lo siguieron como rayo. Llegaron justo a tiempo para ver el auto volar y aterrizar en la piscina- no… no, no, no, no!
Mientras James seguía murmurando, los cuatro primos corrieron hasta la piscina para ver que había sucedido. El automóvil blanco de Harry estaba en el fondo de la alberca y el responsable de eso salía del agua en ese momento.
-No se mucho de coches, pero sé que son caros- dijo Sirius, si su motocicleta era cara, ahora una cosa Muggle con cuatro ruedas debía costar el doble.
-Ese era solo el Yaris de papá, se lo pensaba heredar a Al cuando cumpliera 16, no es tan caro como el Mazda de mamá- dijo James encogiéndose de hombros.
-Aun así es caro- dijo Remus mirando las burbujas que el auto dejaba escapar debajo del agua.
- ¿Que diablos le pasa a ese tipo?- preguntó Tonks al ver que el responsable era nada mas y nada menos que el enano del horno.
-Es un idiota- dijeron Al y James al mismo tiempo.
- ¿Que jodidos te pasa?- gritó James cuando el enano se puso frente a él con actitud busca pleito.
- ¿Qué tienes? ¡Que se joda tu auto!- le gritó y le hizo una seña grosera con el dedo. James vio rojo entonces, levantó el pie y le dio una tremenda patada justo en medio de la cara al enano. Todo el mundo quedo callado cuando el enano caía al agua. Dos segundos después, todos gritaban y aplaudían a James.
- ¡Maldición, maldición, maldición, maldición!- decía James una y otra vez mientras se dirigía hacia la casa.
-Tranquilo, tranquilo, encontraremos que hacer- dijo Fred.
- ¿Sí? ¡Puedes decirme como jodidos vamos a reparar un auto muggle con magia! Eh?!
-Shh, baja la voz, James- le dijo Roxy.
-No, no bajo nada, todo esto es un desastre y es…- una tremenda llamarada desde el frente de la casa llamó su atención. Roxy y James se miraron antes de salir corriendo hacia allá. Los visitantes los siguieron de cerca.
-Oh Dios mio!- exclamaron Roxy y Tonks al mismo tiempo. Había una persona lanzando fuego hacia todos lados. Cuando el fuego se detuvo, el hombre apartó la máscara unos segundos y miró a su alrededor.
- ¡Es el sujeto de la licorería al que le robaste el gnomo!- exclamó James. El loco hombre traía un lanza llamas atado en la espalda y lanzaba llamaradas hacia todas direcciones incendiando arboles, arbustos y parte de la casa Potter.
- ¡Devuélvanme… mi… gnomo!- gritó el sujeto y los tres primos se miraron entre si, el gnomo se había ido.
-Esto raya a lo ridículo- murmuró Tonks negando con la cabeza.
Los adolescentes corrían despavoridos y la policía ya se había acercado y entraba en acción contra el hombre lanzallamas.
- ¡James! ¡Cuidado!- Roxy se lanzó al suelo trayéndose a James con ella cuando el sujeto lanzó una llamarada hacia la casa. Todo el segundo piso comenzó a incendiarse.
-Esto ya es demasiado- murmuró Sirius mirando la casa que poco a poco se encendía mas.
-James, tenemos que irnos de aquí, la policía va a…
- ¡Espera… Al! ¡Oh por Dios! ¡Al esta adentro!- gritó James corriendo hacia la casa en llamas.
- ¡No puede ser!- gritaron Sirius, Remus, Harry y Tonks antes de seguir a James hacia la casa.
Fred lo había seguido mientras Roxy intentaba encontrar a Teddy. A mitad del camino se encontró con su hermano pequeño y sus dos primos bajando las escaleras rápidamente.
- ¡¿Que esta pasando?!- preguntó Al, llevaba de la mano a una aterrorizada Lucy.
-Sigan corriendo tenemos que…- una explosión a su lado los hizo caer escaleras abajo-¡vámonos!
Los cinco salieron de la casa corriendo y se estrellaron con Teddy y Roxy que estaban a punto de entrar por ellos. Con una ultima mirada al caos de fuego y gritos en la que se había convertido su fiesta legendaria, Teddy tomó a Roxy y Lucy por la cintura y le sindico a los chicos que se agarraran fuerte antes de desaparecer del lugar. Y como si se hubiera sincronizado, los seis visitantes fueron lanzados fuera de la memoria de James.
-Que pasó después?- preguntaron todos al verse sacados de la memoria tan bruscamente.
-Todos corrieron despavoridos y terminamos en casa de Teddy, vive solo en un departamento cerca del Ministerio, ahí nos quedamos hasta que papá nos encontró- les dijo James mientras sacaba otra memoria de su cabeza y la ponía en un vial ahora sabrán por qué esa lista debe desaparecer -murmuró James solemnemente y depositó la memoria en el pensadero.
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P.D... Espero señales de vida... extraño mis guiones dobles T_T
SA
