Todos los personajes que reconozcan son de JK Rowling, lo demás es mío...


Y como se portaron taaan bien, les dejo el regaño n.n

Ya saben, lo que está en cursiva es el recuerdo, si es dificil de notarlo avisen y lo cambio a negrita o algo...


Al mismo tiempo se inclinaron todos sobre el pensadero, esperaron hasta que la neblina terminó de tomar forma para moverse. Estaban en un departamento que no parecía el clásico de un soltero y habría sido agradable de no ser por el montón de personas tiradas alrededor, dormían profundamente. Miraron alrededor en busca de James, si él estuviera dormido no podrían ver nada y el susodicho apareció de la pequeña cocina que estaba conectada con la sala donde todos dormían, ahora más que nunca se parecía a su abuelo con el cabello alborotado medio dormido y con un plato de cereal, empujó hacia el piso a Al del sofá pequeño donde estaba echo bolita y se sentó tranquilamente.

- ¡Eso me dolió! -Albus propinó un golpe en la cabeza a su hermano, extrañado lo miró al no escuchar o sentir una replica.

James suspiraba mirando al James que comía cereal. Tonks se había acercado a él, con curiosidad de inclinó sobre el plato.

- ¿Qué comes?

-Cereal - se alzó de hombros, Harry se había acercado a Tonks

-Eso no es leche

-Refresco de naranja, es raro cuando Teddy tiene leche

Todos hicieron una mueca de asco y observaron al James que tranquilamente devoraba el cereal ahogarse al intentar reír, se había escuchado un gran golpe tras una de las puertas que estaban por el único pasillo del departamento, entre la cocina y la estancia.

-Ay mi niño -suspiró Tonks al ver aparecer a Teddy sobándose la cabeza, su cabello turquesa parecía haber sufrido un intento de ser peinado, pero el metamorfomago se miraba nervioso.

- ¿A dónde vas? -preguntó en un susurro tétrico, James miraba con ojos entrecerrados a Teddy

-Trabajo, tarde… -masculló rebuscando entre los chicos dormidos en el piso

- ¡Tú no trabajas! -le acusó James, lo señalaba con la cuchara -no intentarás dejarme solo con…

Unos golpes en la puerta lo interrumpieron, tragó con dificultad el cereal que acababa de meter a su boca y miró a Teddy.

- ¿Has escuchado de Voldemort?

-Un mago loco que intentó matar a tu padre -asintió distraído, jalaba algo debajo de Fred

-Dicen que muy peligroso

- ¡La encontré! -exultante sacó un largo trozo de tela arrugado, lo sacudió hacia todas partes ante la curiosidad de los visitantes a los que no podían ver

- ¿Qué es eso? -murmuró Remus

-El uniforme de la academia -Al soltaba risitas al ver la cara de estupefacción del licántropo -nos tiramos como llegamos -se alzó de hombros mirando la escena, Roxanne y Lucy dormían en sofás, a él lo había tirado James, el resto estaba en el piso.

- ¿Qué hay con Voldemort? -preguntó Teddy, mientras se ponía la túnica, movió la varita y en un segundo estaba perfecta, al olerla arrugó la nariz -menos mal que tengo perfume muggle en el cuarto -murmuró mientras daba media vuelta y regresaba. Volvieron a llamar a la puerta.

-Me pregunto si será él quien llama

- No sé como le hace mi abuela para que siempre huela bien… estás loco James, como va a… -Teddy volvía con una botella en la mano, casi la vaciaba sobre su ropa, pero se interrumpió cuando un tétrico chirrido se escuchó después de un pequeño pop, la puerta se abría… -tengo… necesito… ahora vengo -balbuceó Teddy, olvidó la botella de perfume y regresó a su habitación.

- Cobarde -James se puso de pie bruscamente, derribando el plato de cereal con refresco sobre su hermano que ni siquiera pareció notarlo.

- ¿Tienes el sueño pesado? -preguntó Sirius divertido, Al se alzó de hombros…

- ¿Me tiene miedo? -todos se giraron hacia Harry

-Bueno, cuando te enojas y explotas -comentó Remus pensativo -tienes el carácter de Lily

-Gracias -masculló Harry

-Bueno querían saber por qué le tengo miedo a la lista del pergamino -James se apartó de donde estaban dormidos los del recuerdo y se acomodó lo más lejos que pudo, los demás lo imitaron cuando la puerta se terminó de abrir.

- ¡Pero si es James! -exclamaron Sirius y Remus al mismo tiempo. Harry recordaba haber visto a su padre en las fotografías que le diera Hagrid al terminar su primer año en el colegio y en algunos recuerdos, y esto se miraba como algo similar a algún recuerdo de Snape, con la excepción de que aquí su padre estaba mayor.

En el recuerdo James se quedó viendo a la puerta, solo unos segundos después un hombre alto entró, tenía el cabello alborotado como lo había tenido desde siempre, los lentes de moldura redonda se acomodaron por un dedo tieso, los ojos color esmeralda revisaban el lugar. Vestía un traje muggle y tenía ojeras. Harry Potter de más de treinta años se cruzó de brazos.

El Harry adolescente miró al James del recuerdo que tragaba saliva o al menos lo intentaba.

- Ho- hola papá ¿qué tal la convenci…?

Su padre negó casi imperceptiblemente y el muchacho se calló, en silencio miró como entraba, se detuvo un par de pasos a la derecha de la puerta, mantuvo la vista fija en James mientras sacaba el celular, en susurros casi inaudibles habló. James se dejó caer en el sofá, se miraba derrotado.

-No veo nada de malo, solo está hablando con Ginny por teléfono -dijo Tonks, se pegaba al Harry mayor intentando escuchar, Sirius y Remus miraban pensativos, Harry no acostumbraba ser tan tranquilo cuando estaba enojado y si no estuviera enojado, no veían por qué James les mostraba ese recuerdo.

Cuando Harry guardó el celular de nuevo, un plop sobresaltó a los merodeadores, el Harry adolescente tuvo que evitar que Tonks se cayera con la sorpresa. Molly Weasley había aparecido.

-Oh cielos, aquí están, estaba tan preocupada por ustedes -abrazó a James, echó una mirada a Harry que seguía en silencio y se dispuso a despertar a los demás, mismos que en cuanto pudieron ubicarse y mirar alrededor, se pusieron de pie de un brinco y saludaron a su tío, Harry solo inclinó la cabeza…

- ¡Aaah, está tan furioso que no puede hablar! -exclamó Sirius, parecía haberse sacado la lotería con su deducción, James y Albus asintieron, se habían retirado lo más que pudieron de los dos Harry, al mismo tiempo les recorrió un escalofrío

El Albus del recuerdo en silencio se dejó abrazar por su abuela y se sentó el sofá más lejano a su padre.

-Me llevo a los pequeños en cuanto aparezca George -y como si lo hubiera invocado, apareció George Weasley, la única diferencia entre el que Harry y los demás conocían con el que había aparecido era la edad y el cabello sobre la barbilla en el que se miraban algunos hilos plateados.

George echó un vistazo a la figura inmóvil que estaba junto a la puerta aun abierta, abrió los ojos un poco y se giró hacia sus sobrinos, les dedicó una mueca de lástima y movió apesadumbrado la cabeza.

- ¿Se está burlando de ustedes? -murmuró Harry estupefacto, los que en algún momento serían sus hijos asintieron lentamente, tenían la mirada fija en la figura de la puerta al igual que Sirius que no podía apartar la vista.

George chupó los dientes de forma desaprobadora, abrazó a sus hijos y después de asentir en dirección a sus sobrinos, desapareció.

A excepción de los dos muchachos del recuerdo, todos miraron a Harry que caminaba hacia el centro de la habitación, paseó la mirada pesadamente de la cabeza cabizbaja de Al a la mirada titubeante de James y después miró hacia el pasillo.

- ¡Antes de nada papá, lo siento, lo lamento, estoy muy arrepentido de que todo se saliera de control y te hayas enterado!

Todos miraron sin creerlo al chico que tenían cerca, él se alzó de hombros.

- ¿Solo lamentas que me haya enterado?

-Bueno, claro, ya verás

-No tienes vergüenza -Sirius soltó una carcajada atronadora

-Sí, se parece bastante a ti -murmuró Remus

- ¡Ey! -Sirius intentó quejarse pero tuvo que callarse con el susurro del Harry mayor, apenas se le entendía

- ¿Teddy?

-S… salió a la academia -contestó James, Harry asintió y pasó la vista a su hijo menor

- ¡Es muy chico, no dejaría que se juntara con malas influencias!

- ¿Dónde estabas? -Harry hablaba tan pausado que todos se volvieron a acercar, a excepción claro de los dos chicos del futuro - ¿sacaste a tu hermano de la casa?

- ¡No!

-Dónde estuviste

Albus tuvo que sentarse sobre sus manos para que dejaran de temblar, no soportaba la presión y James no estaba en mejores condiciones, se mordía el labio rogando para que su hermano no fuera a arruinar todo…

- ¡James me pagó para que me encerrara con los demás en el ático, te juro que no quería y no salí hasta que casi nos asamos cuando incendiaron todo!

-Eres bruto, hermano mío -murmuró James mirando a Albus que estaba junto a él, el chico le sonrió en disculpa y se acercó a Tonks que miraba todo muy ilusionada.

La mirada del padre pasó a su hijo mayor y éste se encogió en su lugar.

- ¡CASI INCINERAS A TU HERMANO!

-Y así se descarga Harry Potter -suspiró James, un escalofrío volvió a recorrerlo, tuvo cuidado de mantenerse lejos, como si pudieran verlo.

- ¡No, fue uno de los que no supe como llegaron a la fie…! -James abrió mucho los ojos y alarmado se tapó la boca con las dos manos

- ¡Albus! -el susodicho dio un brinco - ¡¿Por qué no nos llamaste?! ¡Eres más responsable que tu hermano!

-Yo… yo… yo no…

-Al no tiene la culpa papá… -una mirada de Harry bastó para que cerrara la boca

- ¡Fue una gran irresponsabilidad Albus…! Deja el dinero en la mesa

- ¿Qué? -estupefacto el chico se llevó la mano a un bolsillo de su pantalón

-No lo voy a repetir

Rápidamente Albus vació los bolsillos del pantalón, había 3 galeones, 10 sickles y un puñado de knuts.

-No puedo… creer que… hayas hecho eso Albus… ¡vendiste la integridad de muchos por 3 miserables galeones!

-Eso fue duro -susurró Sirius al Harry adolescente

-Y también verdad -contestó Remus antes de que el muchacho pudiera abrir la boca

-Yo… lo siento papá

-Claro que lo vas a sentir, tu pasividad te costará Albus, pero ahora quiero hablar con tu hermano -James se removió incómodo en el sillón, los visitantes miraban en silencio cada uno más sorprendido -ve a la habitación y espera ahí -el muchacho asintió cabizbajo -Albus, dile a Teddy que venga, puse un campo antiapariciones desde que llegué, no podrá desaparecerse por más que lo intente

Albus asintió y obedeció inmediatamente, no pasó mucho para que Teddy apareciera con su mejor sonrisa.

-Me duchaba, lo siento. Buenos días Harry… -el hombre solo lo miró fulminante, pero Teddy pareció no darse cuenta porque llegó y se sentó en el sofá que había ocupado Roxanne para dormir.

- ¿Y yo no tengo vergüenza? -se quejó James mirando a Sirius -él se ducha sin hacer ruido de agua -todos rieron ante la queja del chico

- ¿CUÁNDO DEMONIOS LES DIJE QUE SE SENTARAN? -vociferó Harry, los dos se pusieron de pie de un brinco -¡TE DEJO PARA QUE TE ASEGURES DE QUE JAMES NO HAGA UNA TONTERÍA Y QUEMAN MI CASA!

-No… no fue intencional Harry, en verdad…

Teddy intentó disculparse pero Harry siguió gritando como si no hubiera abierto la boca.

- ¡EN UN BARRIO MUGGLE!

- ¡Nos cuidamos de no hacer magia! -gritó a su vez Teddy -además estoy mayorcito para saber lo que hago -apenas susurró bajo su aliento pero Harry lo miró y se giró hacia él

- ¿Disculpa? No entendí lo que dijiste

-Uuuh -corearon al mismo tiempo los chicos del futuro, Albus sonreía

-Na… nada, solo miraba la hora -Teddy lo miraba alarmado, tenía los labios secos

-Creo que dijiste… que eras…

- ¡No, nada, no dije nada! -lo interrumpió Teddy, su cabello cambiaba de color con el mínimo movimiento

-Harry -Tonks le dio un manotazo distraída -pones nervioso a mi bebé

-Tiene razón para estar nervioso -Remus no se miraba contento

-Bien -Harry asintió -Ted -el muchacho tragó saliva varias veces al escucharlo - ¡¿En qué parte del adulto responsable te perdiste?! ¿CÓMO RAYOS PUDO JAMES CONVECERTE DE SEMEJANTE IDIOTEZ?... -Harry siguió gritando por varios minutos hasta que Teddy levantó la mano con timidez, James lo miraba sin creerlo, él tenía las manos escondidas atrás, temía que su padre se las arrancara. - ¡QUÉ!

-Te… te… te… tengo, tarde, llego -nervioso se pasó la mano por el rostro varias veces y tragó saliva -academia, tarde -respiró hondo pero no lograba armar la frase coherentemente, siguió intentándolo -especial… curso…

Harry se quedó viéndolo por un momento, Sirius se había acercado para ver cada detalle del ahijado que ya sabía, no podría llegar a conocer en ese momento.

- ¡Eh, iba a sonreír! -saltó sonriente Sirius señalaba al Harry adulto, casi corrieron junto al animago, el primero fue James que no podía creerlo.

-Mi casa de verano es un asco, después de la academia te quiero ahí, yo no voy a levantar la varita para arreglarla… y ustedes tampoco -estiró la mano hacia su hijo que la miraba sin atinar a hacer algo -tu varita James

-Pe… -cuando la cabeza de su padre giró para verlo, el muchacho entregó la varita en menos de un segundo

-Vete…

Harry no tuvo que repetirlo, Teddy patinó al correr hacia la puerta

-Se dio un santo trancazo al llegar a las escaleras -comentó James riendo, Tonks asustada intentó seguirlo pero no podía, resignada se giró hacia el regaño.

-James... Sirius… Potter -Harry empezó susurrando, pero terminó gritando - ¿EN QUÉ DEMONIOS ESTABAS PENSANDO? ¡MI COCHE EN LA ALBERCA, NI CON MAGIA JAMES, ESO NI CON MAGIA SE ARREGLA!

Harry siguió gritando, caminaba alrededor de James, se detenía un segundo y volvía a caminar y a gritar más.

- ¡¿TIENES IDEA DE LO QUE TUVIMOS QUE HACER PARA QUE MI NOMBRE NO APARECIERA EN LOS DIARIOS MUGGLES?! ¡Ah no, pero si tú solo querías festejar tu cumpleaños! ¿Qué me dijiste cuando nos íbamos?

- ¿Qué?

- Cuando tu madre y yo te despedimos en la puerta ¿qué dijiste?

-Papá ya entendí que te desilu…

-No James, es más que eso, dime que dijiste…

-Que cuidaría a mi hermano…

- ¡Y casi muere quemado en la casa!

-No, eso nunca lo habría permitido, antes dejo que los muggles me miren hacer magia…

- ¡Qué gran respuesta! ¡Maldita sea James! ¡Perfecto le queda a lo que dijiste! ¡¿Qué fue?!

-Que sería responsable, que confiaras en mí que ya era un adulto -canturreó con letanía, y eso solo logró que su padre bufara

- ¡Y lo hice! ¡Después de que explotaras medio jardín de la madriguera, ah pero eras un niño, o cuando me mandaron llamar del colegio porque habías mandado volando los inodoros de todo el piso hasta el bosque prohibido, pero también eras un niño o cuando…

-Entendí -masculló el muchacho -lo siento, ¿sí? Estoy muy arrepentido…

-De que yo me haya enterado, claro… no creí que me fueras a desilusionar tanto, en verdad James, jamás imaginé…

-Papá espera… espera, no fue mi intención, solo festejaba mi cump… lo siento, lo siento, no es pretexto… te prometo que no te daré motivos para molestarte de nuevo… -Harry lo miró irónico, el muchacho suspiró -no tanto al menos -Harry no pudo evitar sonreír mientras negaba con la cabeza - ¿me perdonas?

-No

- ¡Harry! -gritó Tonks, tenía lágrimas en los ojos

- ¡No he hecho nada! -Harry tuvo que apartarse de la mujer que parecía demasiado sensible y le había dado por tirarle manotazos que rara vez le daban en el hombro como ella aseguraba era su intención

-Gánate mi confianza de nuevo James… -dio media vuelta y ya en la puerta gritó: - ¡Albus, nos vamos!

- ¿Qué pasa? -preguntó Sirius, la escena se borraba y eran arrojados fuera del recuerdo

Y justo cuando salían del pensadero llamaron a la puerta y la mirada de James se encendió al escuchar a quien llamaba.

-Tonks ¿estás ahí? Mamá dice que te busca Shackelbolt, dice que es urgente

La puerta se abrió tan rápido que Ginny dio un brinco.

-Hola linda -la pelirroja miró a su futuro primogénito, después observó detenidamente a los demás

-Gracias Ginny, me voy ya -en la puerta se giró hacia James -si muestras algo de Teddy me esperan -y corrió hacia el recibidor, escucharon algunos ruidos, fieles pruebas de que Teddy había heredado algo de lo patosa de su madre.

- ¿Qué hacen a…? -intentó preguntar pero Sirius la interrumpió

-Yo no le veo nada de malo, no es tanto como para que le tengas tanto miedo -comentó el animago casualmente, James le mandó una mirada en rendijas ante la que el hombre se alzó de hombros.

-Lindura ¿quieres darme una oportunidad con la lista?

-Ya hicimos un trato -Ginny intentó dar media vuelta pero James la detuvo del brazo, giró medio cuerpo hacia Sirius y con voz tenebrosa habló: - vamos a ver el recuerdo completo -se volvió hacia Ginny - si con esto no te deshaces de ese pergamino dejaré de pedírtelo

-No debemos ver nada sobre el futuro -murmuró mientras James la jalaba hacia el interior, cerró la puerta y se acercó al pensadero

-Deja de juntarte con Rose y con la tía Hermione -masculló el chico mientras depositaba el recuerdo -no será nada importante, solo quieren saber por qué no debes seguir con esa lista ¿no tienes curiosidad por verte como madre? ¿O de saber por qué debes destruir el pergamino? Nada va a cambiar con que lo mires, bueno solo me salvarás la vida… a mí y a mi coche

-Harry no haría eso -contestó Ginny a la defensiva, vaya que quería saber como sería cuando fuera mayor

- ¡Ja! -exclamaron los hermanos al mismo tiempo.

Ginny miró inquisitiva a Harry, el muchacho tenía una mueca extraña.

-Está bien -concedió por fin y junto con los demás se inclinó en el pensadero.

La neblina se esfumó rápidamente formando un lindo barrio que claramente era muggle.

- ¿Cuál es nuestra casa? -Ginny miraba emocionada alrededor, Al ahogó una risita cuando le señaló un terreno quemado, en medio lo que quedaba de lo que pudo haber sido una hermosa casa.

-Nuestra casa de verano -anunció tranquilo

- ¡Bromeas, pero qué pasó!

-Ya te enterarás -masculló James, ahí venimos señaló a la calle donde un bonito auto rojo se detenía -al menos quedó intacto -suspiró

-Y eso porque mamá se lo prestó a la tía Hermione mientras arreglaban el suyo

- ¿Es mío?

Los dos hermanos asintieron y suspiraron. Todos se encogieron de hombros con el grito que se escuchó y se giraron hacia donde provenía, de la ruina de casa salía una mujer alta, delgada y su rostro flameaba más que su cabello rojizo:

- ¿Qué fue lo que hiciste? -preguntó Ginny, miraba su versión futura y sabía que estaba más que furiosa

- ¡JAMES SIRIUS POTTER!

Las puertas del auto se abrieron lentamente, James miró a su alrededor y la mirada de su padre era aún peor que la vista que tenía al frente así que se encogió un poco contra el coche. Albus se asomaba pero no parecía dispuesto a salir.

- ¡ALBUS SEVERUS POTTER! -siguió gritando.

Nadie miró como Al se golpeaba contra la puerta al salir, todos miraban al Harry adolescente.

- ¡Te desheredaré! -exclamó Sirius, miraba alarmado a Harry - ¡¿Cómo, por qué, en qué demonios estabas pensando?!

-No sé, no sé, no sé

- ¡En qué pensabas! ¿Por qué?

-Sirius, por algo que no sabemos… -intentó Remus, pero Sirius no parecía con ganas de que lo hicieran entender y con un suspiro ofendido susurró

- Nada en este mundo puede ser tan terrible como enterarme de que mi propio ahijado me ha traicionado

-Sirius -Harry se acercó a su padrino, estaba preocupado desde que se enteró del segundo nombre de su hijo y el que Sirius se pusiera así no iba a ayudar mucho -no hagas que me sienta peor, por favor…

-Linda -Sirius asintió a su ahijado pero se acercó a Ginny -te daré lo que quieras pero no aceptes ese nombre, déjale Albus pero Severus…

Ginny le sonrió distraída, ella miraba como le gritaba a sus hijos.

-Sigamos viendo el recuerdo -apuntó Remus, el animago asintió conforme con la respuesta de Ginny.

-Mamá por favor, aquí no -susurró Al que miraba incómodo como los vecinos salían para observar el espectáculo

-Ahora sí sienten vergüenza ¿no?

El susurro de furia contenida les erizó la piel a los visitantes en el recuerdo, echaron una mirada cautelosa a Harry.

- ¡Pero si yo no hice nada!

- ¡EXACTAMENTE ALBUS! -rugió Harry - ¡NADA HICISTE CUANDO DEBÍAS HABER HECHO ALGO!

-Harry, vamos adentro -Ginny acariciaba el brazo de su esposo.

Harry se sonrojó al ver como su yo futuro asentía y se agachaba para dar un delicado beso a su esposa. Ginny intentó ocultar el bochorno mirando el piso, Remus miró sorprendido a su amigo, había esperado que se burlara de los adolescentes pero seguía enfurruñado, murmuraba de vez en cuando "Severus, a quién se le ocurre".

-Muy bien -Ginny se giró hacia sus hijos y se acercó lentamente, los dos se encogieron -vamos adentro -dijo, subió los brazos y sus manos se hicieron con las orejas de los desprevenidos adolescentes que se tuvieron que inclinar un poco.

-Duré una semana y aún me ardía la oreja -se quejó James mientras seguían hacia la casa

-No sé si quiero saber lo que hiciste -murmuró Ginny pero obtuvo la respuesta en cuanto entraron a la casa.

- ¡BONITA FORMA DE FESTEJAR TU CUMPLEAÑOS, QUEMANDO LA CASA!

Con su propio grito resonando en su cabeza, boquiabierta se giró hacia sus futuros hijos, James lo miró casi avergonzado, sabía que esa mirada funcionaba, tuvo que ocultar su sonrisa al escucharla suspirar.

La escena cambio drásticamente, aparecieron en el jardín trasero.

-Los gritos duraron una hora -James le quitó importancia al cambio y les señaló junto a la alberca donde estaba con su padre.

-Todo, limpio ¿me entendiste?

-Pero papá, mi varita…

-Hiciste la fiesta como muggle y así vas a recogerla -señaló a su alrededor

- ¡Voy a tardar toda la vida!

-Que bueno que acabas de cumplir los 17 -masculló Harry, señaló con la cabeza unas botellas medio llenas de Vodka -tíralas por el drenaje

- ¡Qué!

- ¡Lo que escuchaste, al drenaje ahora mismo! -con fuerza sacó la varita y señaló la pequeña rejilla que había en el piso junto a ellos

-Pero si se completan como 4 botellas, papá por favor…

-No lo voy a repetir -se giró y tras un suspiro comenzó a hacer complicados movimientos de varita mientras murmuraba.

-Como odio cuando dice eso -masculló James de brazos cruzados

- ¿Tienes idea de lo que lo obligas a hacer? -Sirius parecía ofendido mirando al muchacho

James recogió las botellas y caminó lentamente hacia la rejilla, suspiró varias veces una vez se detuvo, dejó las botellas en el piso y se acuclilló junto a ellas dándole la espalda a su padre, se mordió el labio, echó un vistazo a Harry que seguía concentrado y levantó una botella abriéndola con todo el cuidado que pudo, se relamió los labios.

- ¡James! -lo regañó Ginny que había permanecido pensativa y sorprendida, no eran tan malos padres y no había razón para no seguir con el pergamino; le dio un manotazo al muchacho.

-Solo sigue mirando

- ¿Realmente quieres tentar tu suerte? -el susurro lo hizo dejar caer la botella que se hizo añicos y en silencio tiró el alcohol, su expresión aseguraba que le dolía casi tanto como le ardía la oreja.

-Cuando te duches la próxima vez - James miraba a Harry como quien mira un extraterrestre -me aseguraré de que no tienes ojos en la espalda.

Cuando James terminó, Harry dejó el coche sobre el césped, había apartado la basura con un movimiento de varita.

-Hay más en los arbustos junto a la cerca

James obedeció arrastrando los pies, esas eran seis botellas llenas y también las vació.

-Deja junto a la casa las botellas con licor que encuentres -apareció una silla junto a la puerta de la cocina, la señaló y fue a sentarse.

- ¿Me estuve todo el día ahí sentado?

-La mayor parte -murmuró James

- ¿Qué hacía un auto en la alberca? -preguntó Ginny, miraba a James junto a ella

-Un enano lo metió porque a él lo metieron al horno -el muchacho se alzó de hombros

-No creo que quieras una explicación -murmuró Al acercándose a ella, Ginny asintió, prefería que todo quedara así, se acercó al adulto que leía y lo miró detenidamente, seguía siendo guapo, se sonrojó al sentir que el hombre la miraba cuando apartó el periódico.

Harry Potter se puso de pie con tranquilidad, dejó el periódico en la silla y con el seño fruncido miró a su hijo.

- ¡James! -esperó a que el muchacho se acercara para continuar…

-Ya llegó el ministro, debo arreglar algunos asuntos, deja las botellas aquí y sí bebes, escondes alguna o dejas de recoger por una razón diferente a las necesidades fisiológicas normales comprende ir al baño a cualquiera de esas dos necesidades esenciales… -hizo una pausa para asegurarse de que el muchacho lo seguía, James asintió lentamente -te prometo que me voy a molestar y realmente me conocerás molesto

James abrió la boca sin comprender y menos comprendió al ver la mirada seria de su padre.

-Oh no, no me has conocido realmente molesto ¿entendiste?

El muchacho asintió titubeante, miró a su alrededor y suspiró mientras su padre entraba a la casa.

- ¿Era en serio? -preguntó mirando al adolescente, Harry también lo miró y se alzó de hombros

-Pues yo no quisiera averiguarlo pero parece que no aprendes -dijo Albus, miraba tras su hermano. Los demás lo imitaron, Ginny dio un manotazo en la cabeza a James.

- ¡Ey!

-Después de lo que te dicen vas y haces justo eso -suspiró apesadumbrada, ella sí sospechaba como podía ser Harry realmente molesto, quizá sería su imaginación pero casi había podido mirar sonreír al adulto… además, la mirada del hombre mientras estaba sentado ahí era algo que ella había visto mucho, era orgullo, realmente Harry estaba orgulloso de su hijo, por mucho que gritara.

James bebía un trago de cada botella que encontraba, era como si se despidiera.

- ¡James! -el susurro apremiante lo hizo dar un brinco, se giró rápidamente con el pretexto en la boca, ocultó la sorpresa de ver a su madre en la puerta al recoger las demás botellas y llevarlas a donde le había pedido su padre -tu padre está en el despacho con el ministro y algunos aurores, te preparé un sadwich…

-No puedes decir que no soy buena madre -sonrió Ginny

-Ja, sigue escuchando -contestó James divertido

-Papá dijo que solo podía ir al baño… con demasiadas palabras pero eso fue lo que entendí, si dejo el patio es capaz de comerme vivo

- ¡James!

-Mamá…

-Anda, ven a comer

-No, en verdad no…

-Sí no entras a comer el sándwich le diré a tu padre que te tomaste la mitad de las botellas que dejaste junto a la puerta…

- ¿Decías? -preguntó James, sonreía divertido ante la estupefacción de los demás y la suya misma en el recuerdo.

-Me preocupo por tu alimentación -Ginny se alzó de hombros y muy tranquila siguió al James en el recuerdo.

Se sentó a la mesa y empezó a devorar el emparedado.

-Te… -murmuró Harry, apenas podía tragar saliva al ver la desesperación con la que su futuro hijo comía -te castigué… sin… sin comer -apenas balbuceó, él había sufrido mucho por esos absurdos castigos y no podía creer que los fuera a emplear.

- ¡Es abominable y yo que tengo que comer cada tres horas! -exclamó James con falsa ofensa.

Harry asintió lentamente, no podía creerlo. Empezaba a sentirse mal cuando Albus se le acercó por el otro lado.

-Solo sin comida entre horas, sin postres o chatarra que es lo que come fuera de la comida formal…

- ¿Seguro? -lo interrumpió Harry, ansioso porque James corroborara eso

-Es lo normal ¿no? -preguntó James. Harry sonrió al verlo alzarse de hombros

-Papá viene por el corredor

Todos voltearon hacia la puerta al escuchar una voz nueva, una pequeña pelirroja de algunos trece años entraba sonriente.

James se puso de pie de golpe, jaló a la niña para que ocupara su lugar, se echó a la boca lo que le quedaba de comida y corrió hacia el patio.

Corrieron tras el muchacho aunque querían quedarse y mirar a la niña, al menos Harry y Ginny.

-Es Lily -Albus contestó a la muda pregunta

-Es linda -dijo Harry con una sonrisa tonta -se parece a ti -murmuró después mirando a Ginny, ninguno de los dos pudo sonrojarse el grito que siguió los interrumpió.

- ¡JAMES!

-No puede ser, ¿le dije? -Ginny miró asustada a James, el muchacho ni le prestó atención, miraba asustado hacia la puerta casi tan pálido como el del recuerdo.

Harry Potter bufaba, casi corría en dirección de su hijo que se había congelado en su lugar.

- ¡En que… demonios… pensabas! -se paró a escasos centímetros de James, solo los suficientes para poder estirar los brazos y extender dos pergaminos

James soltó una risita al ver la escena, se volvió a alzar de hombros cuando los demás lo miraron. Con un movimiento de cabeza les indicó que lo siguieran y rodearon a Harry quedando de frente al pergamino.

En los pergaminos que el adulto mostraba estaba escrito con grandes letras azules :"estuvo aquí" Harry hiperventilaba y James empezó a sudar.

-Yo no… yo no… te juro que no…

-Papi ¿puedo salir? -Lily esperaba en la puerta de la cocina, llevaba algo en las manos

-Ahora no princesa -murmuró Harry con voz contenida

-Es que encontré un pergamino en mi habitación…

-Entraron… a la… habitación de tu hermana -siseó el hombre, los ojos del hijo se abrieron como dos enormes platos, apenas pudo tragar saliva -dame princesa

La niña se acercó brincando tranquilamente, extendió el pergamino hacia su padre.

-Gracias hija -dijo Harry, no apartaba la mirada de James

Lily le guiñó un ojo a su hermano que la miraba estupefacto, después volvió a la casa.

-Si hubiera sabido lo que era, la habría besado -James sonrió a la niña aunque sabía que no podía verlo

Harry extendió el pergamino, dejó caer los otros dos al leer.

-Ted, ¿ha venido?

El muchacho apenas se atrevió a negar con la cabeza. Harry asintió, dejó el pergamino junto a los otros dos en el césped y agitó su varita, James se encogió temeroso.

-No te iba a atacar -se quejó Harry mirando al James que tenía cerca

-Creí que sabías que había tomado de las botellas o que había dejado de trabajar

-Eso es un… -murmuró Sirius, todos miraron hacia donde el animago lo hacía.

Harry había aparecido un sobre rojo, se alejó hacia la casa y junto a las botellas se detuvo, parecía hablar. James sorprendido por ver lo que hacía su padre se acuclilló y extendió el pergamino que había llevado su hermana.

-Teddy -leyó en grandes letras azules que hacían juego con la de los otros pergaminos.

- ¡Sigue limpiando! -ordenó Harry, el muchacho soltó el pergamino y con una sonrisa de tranquilidad obedeció.

James no había reunido ni tres botellas cuando escuchó ruido dentro de la casa, parecían algunas cosas rompiéndose y poco después la puerta se abrió casi con violencia, Harry que se había sentado en la silla, se puso lentamente de pie y en silencio fue hacia su hijo que estaba junto a los pergaminos. Un muchacho de cabello azul apareció poco después, casi cae cuando su pie se atoró con la esquina de la puerta, no parecía estar cómodo ahí pero se quedó junto a la puerta.

- ¡Lee lo que escribieron en esos pergaminos! -la voz mandona de Harry hizo brincar a James que se permitió dejar las botellas y mirar. Teddy se apresuró a acercarse y obedecer.

-En verdad, no sé como no quedaste afónico ese día… -murmuró James, miraba divertido como Teddy no podía leer bien los tres pergaminos, de lo apurado que estaba se le cerraban.

-Como no me dio un infarto dirás -contestó Harry, ya se sentía un poco mejor

- ¡Cariño el ministro! -gritó Ginny desde la casa

Harry masculló algo que no llegaron a entender antes de regresar a la casa. Cuando el hombre se perdió dentro, James se acuclilló.

-Estás frito Lupin, ni siquiera eso del imaginario curso te salvó

- ¡Lupin! -exclamó Ginny, con una sonrisa radiante miró al antiguo profesor de defensa, Remus se sonrojó levemente, pero sonrió

-Son curiosas las cosas del tiempo -suspiró Sirius, James lo miró con ojos entrecerrados, sonaba demasiado al profesor Dumbledore para su gusto, aún sentía un regusto amargo al recordar al anciano, el animago solo le sonrió.

-Curioso sería que también resultaras con un hijo -rió Harry, Sirius se esforzó porque lo que sabía no asomara a su rostro y se fingió ofendido.

-Soy demasiado para sentar cabeza, suficiente tengo con un Potter que cuidar

Teddy interrumpió la queja de Harry y volvieron a guardar silencio.

-El curso es real y estaba junto con toda la academia cuando el howler apareció, cuando supieron quien lo mandaba todo el mundo se calló -Teddy murmuraba molesto -jamás había sentido tanta vergüenza

-Dile a papá

Teddy miró a James, el muchacho le sonrió como si se disculpara.

-Malditos pergaminos, ¿qué dice para que mi padrino esté tan molesto? -se quejó

-Padrino -murmuró Harry, sentía una mezcla extraña de sentimientos

-No creo poder encontrar un mejor padrino -sonrió Remus y realmente lo pensaba -yo lo pensé más que tu padre

- ¡Ey! -Sirius lo miró ofendido

-Eres un gran padrino -contestó Harry divertido… padrino, iba a ser un gran padrino…

-Esperen, esperen, Teddy ya lo va a leer -James hablaba emocionado, solo parecía faltarle la bolsa de palomitas.

Y los pergaminos se abrieron de golpe, los dos se echaron hacia atrás por la sorpresa y pudieron leer la frase completa: "Teddy estuvo aquí" en todo lo ancho y largo de los pergaminos, no era más que el espacio mínimo indispensable el que estaba limpio. Teddy miró la fecha, el titulo y algún que otro dato.

-Estoy bien muerto -susurró, levantó la mirada y aterrado se puso de pie, Harry se acercaba a paso veloz.

- ¿Alguna palabra antes de morir? -murmuró James en tono burlón

- ¡MÁS VALE QUE ME DES UNA BUENA EXPLICACIÓN TED! -Harry blandía en alto una larga vara.

-No puede… -Harry miraba la mano de su versión adulta, los demás lo hicieron también al escucharlo -es una vara de madera, ¿esa?

-Sí -contestó James despreocupado

- ¿Y la uso?

-Si no ¿para qué la ibas a querer?

Harry compartió una mirada aterrada con Ginny quien estaba sorprendida.

-Es normal que… -empezó Remus pero la expresión del adolescente lo interrumpió

-No, yo no, jamás… yo no podría

-Tranquilo Harry -Sirius intentó abrazarlo pero él se apartó

- ¿Verdad que exagera? No debería gritar ta… -James creyendo que estaba ganando la partida intentó aprovecharse, pero su hermano Albus negó con la cabeza y le señaló a Harry que parecía a punto de salir corriendo - ¿qué les pasa?

Nadie le contestó y todos miraban del Harry del recuerdo al adolescente.

- ¡Qué ocurre! -James con poca paciencia no tenía intención de desviarse de su objetivo

- ¿No me odian?

-Odiarte… ¿por qué? Supongo que quizá pude, no sé, tal vez abusar de tu confianza con lo de la fiesta y tal vez podrías tener algo de razón para haberte molestado pero creo que exage… -dejó de hablar y miró a Al que veía fijamente a todos, desvío la mirada junto con su hermano hasta la mano en alto de su padre

- ¿Es por la vara? -preguntó Al, Harry no se atrevió a verlo

- ¿El indicador o no sé como se llama? -murmuró James, seguía sin comprender

-Cree que nos golpea con ella -aclaró Albus y para sorpresa de todos, James soltó una carcajada

-Estabas en junta con el ministro ¿no lo recuerdas? Supongo que te pidió los pergaminos y olvidaste dejar esa cosa, ya inspiras suficiente miedo sin ella -le restó importancia con un despreocupado movimiento de su mano y les indicó a Teddy que miraba aterrado de los furiosos ojos verdes que intentaban traspasarlo a los pergaminos con la leyenda.

- Tardé… nueve meses… fuera de casa… trabajando día y noche ¡en reunir esa información y la destruyes en una noche!

-Se… se… puede quitar Harry -Teddy retrocedió unos pasos -mi abuela conoce un hechi…

- ¡NADA! ¡NADA LO QUITA! Lo intenté todo, ¡alguien tuvo la genial idea de poner un hechizo de fijación! ¡PERMANENTE!

-Conozco a una vieja arpía que hizo algo parecido -rió Sirius -Remus, creo que te vas a quedar sin hijo

-No sé si se lo merece -suspiró el licántropo, tenía una mirada extraña fija en el muchacho que se había puesto muy pálido.

Harry se acercaba lentamente y Teddy retrocedía lo más rápido que podía.

- ¡SIGO ESPERANDO! -rugió Harry, señaló el pergamino con la vara pero no se detuvo.

-Yo… yo… te… te… prometo… -tragó saliva y respiró hondo -te prometo que lo arreglaré

La mirada verde furiosa fija en Teddy que perdió completamente el color, su cabello cambió al color miel de su padre, siguió retrocediendo, tropezaba al caminar hacia atrás pero lograba mantenerse de pie.

- ¡TED!

El chico dio un brinco, desesperado miró hacia los pergaminos, retrocedió un paso y el piso se le terminó, Harry se detuvo a la orilla de la alberca muy serio se acuclilló.

-Tienes… una… hora… -habló lentamente, Teddy asintió rápidamente, Harry se acercó un poco más -después… le ayudarás a James… -Teddy intentó hablar pero Harry negó con la cabeza lentamente -... son las cuatro… cenaremos a las 7.30… volverás con esos pergaminos por dos horas y media… mañana vendrás a la misma hora y se repetirá hasta que yo quede conforme ¿entendiste? -miró fijamente al muchacho

-Sí

Harry asintió y se puso de pie.

- ¿Esperas que te saque?

-No, no, ya… ya voy -se le resbaló una mano al salir de la alberca, levantó la cabeza a tiempo para no romperse la boca y patinó al correr hacia la casa.

- ¡TED!

Se frenó de golpe, temeroso se giró y regresó con una pequeña sonrisa de disculpa, recogió los pergaminos y volvió a la casa.

-James -el muchacho que sonreía, dio un bote en su lugar -ven aquí y sóplame

- ¿Eh?

-Que vengas a soplarme -se señaló la nariz…

Y mientras en el recuerdo titubeaba, el de la realidad levantó los brazos al cielo

- ¡¿Cómo diablos lo supiste?! ¡Aah, no quiero ver lo que sigue, te demandaré por trauma y tendrás que pagarme el psicólogo!

-Psiquiatra diría yo -rió Albus

- ¿Psico…qué?

-Un muggle que ayuda a los locos -resumió Remus

James ignoró las risas y se alejó lo más que pudo, tenía las manos en las orejas y agitaba la cabeza como si cantara.

James tragó saliva, miraba directo a los ojos de su padre sin necesidad de levantar la cabeza pero no abría la boca.

-James… ¿no lo vas a hacer?

Todos se prepararon para más gritos pero contrario a lo que esperaban, el adulto asintió y sonrió.

- ¿Estás sonriendo? -preguntó Al incrédulo, Harry se alzó de hombros

Levantó el brazo y con un diestro movimiento apretó la nariz de James y por más que se jaló, no pudo zafarse pero siguió sin abrir la boca.

- ¡Eso me dolió! -gritó James junto al Harry adolescente justo cuando el adulto daba un pisotón.

- Sí, debió -contestó el muchacho, se alejó un paso con la mano en el oído

- ¡No me esperaba eso!

- ¡¿Qué voy a hacer contigo?! ¡Te dije que no tocaras las botellas!

-Comí un pastelillo… -murmuró apresurado, la mirada de su padre lo hizo volver a cerrar la boca.

-Ven -Harry dio media vuelta y aunque el muchacho titubeó, lo siguió.

-Vamos -arrastrando los pies, James siguió el hilo del recuerdo aunque hubiera preferido quedarse donde estaba.

En el garaje, se quedaron boquiabiertos mirando lo que fuera una minivan, le faltaba dos puertas y algún que otro cristal, en lugar de pintura tenía el tizne del fuego que la había cubierto.

Harry se giró hacia su hijo.

- ¿Las llaves de tu auto?

-En mi habitación

Harry asintió y miró la camioneta antes de volver la vista al muchacho.

-En la cena me las vas a dar -James iba a abrir la boca, se miraba ofendido pero Harry siguió hablando sin darle oportunidad, lanzó un juego de llaves hacia él y James las atrapó en el acto -conducirás esto en la poca libertad que tendrás próximamente

- ¡Esa chatarra!

-Yo hablo, tú escuchas y obedeces… -interrumpió concentrado en buscar algo entre sus ropas, asintió con la cabeza cuando lo encontró -toma

James tomó lo que su padre le daba y curioso miró en su mano una pequeña escoba.

-Una… no, esta no es una miniatura, bueno sí pero… es mi escoba y… la encogiste ¿por qué?

-Písala…

- ¡Qué!

-No me grites

-Lo siento, lo siento, repítelo -su voz se escuchaba como una suplica, miraba alarmado lo que tenía en las manos, su expresión cambiaba a una de real terror…

- ¿Que la pise? ¡¿Lo hiciste?! -Harry se giró hacia James que se había alejado de la escena

- ¡Claro que lo hice! -se giró bruscamente, señaló al hombre que repetía la orden - ¿no te miras acaso? ¡Si no lo hago me comes!

Harry no podía creerlo aunque lo veía, Remus se apresuró a callar al animago que parecía con intenciones de aportar su opinión.

-Pero papá, por favor… lo que sea, otra cosa… le ayudo a Teddy…

-Tengo ganas de que me obedezcas a la primera, ¡pisa la escoba!

-Solo confíscala…

-Tu celular -Harry extendió la mano frente al muchacho que se negó a moverse y al intentar sacar su varita se dio cuenta de lo que llevaba en la mano, dejó el indicador a un lado y sacó la varita, el celular de James voló desde su pantalón hasta la mano extendida del Potter mayor, le quitó la escoba a su hijo y puso los dos en el piso -vas a pisar uno…

- ¡Ahorré toda la vida para comprar esa escoba, trabajé por dos veranos enteros!

-También trabajé para comprar el coche… y no me estoy vengando, quiero encontrar una forma para que me obedezcas…

-Una forma bastante drástica -comentó Remus, no apartó la vista del Harry adulto que reprendía aparentemente con furia contenida.

Pero el muchacho que vivió, no sabía que sentir, una parte de él le decía que exageraba, que era demasiado lo que estaba haciendo pero otra pequeña parte era la que gritaba que para que hubiera llegado a ese extremo, mucho tenía que haber pasado… sí, eso era, porque no se había portado mal con la niña cuando le habló y estaba muy molesto por el trabajo de tanto tiempo que estaba arruinado. Sintió una mano estrecharse con la suya, cuando bajó la vista dio con la sonriente mirada de Ginny… ella no parecía odiarlo por haberse convertido en un gruñón o algo más y eso que no había visto el recuerdo de la fiesta que había organizado James.

-Tranquilo, nada de eso ha ocurrido y con el paso del tiempo que tengas para conocerlo bien -señaló con los ojos a James -sabrás si exageraste o no y si crees que fue así podrás cambiarlo, sigamos mirando

Le asintió a la pelirroja y volvió su atención al recuerdo, hacia James que casi lloraba y el James real no estaba en mejores condiciones arrodillado junto a la escoba suplicándose a sí mismo que no lo hiciera.

-Si no lo haces, yo pisaré los dos… -Harry hizo intento de levantar un pie pero James se apresuró a gritar.

- ¡No!... lo siento -se apresuró a disculparse ante la mirada de su padre -yo lo haré, tienes razón, debo responsabilizarme por mis actos -suspiró, primero recogió el teléfono y miró fijamente la escoba. Con los ojos llorosos brincó sobre ella, cuando terminó recogió los pedazos y se los dio a su padre que asintió satisfecho antes de guardarla en su chaqueta - ¡Eh, no! -manoteó en el aire cuando el celular voló de sus manos - ¡papá eso no por favor!

-Confiscado hasta que el primero de septiembre

- ¡Pero en Hogwarts no sirve!

-Precisamente y por cierto, ahora que me lo recuerdas, suspendido pase para Hogsmade, me regresarás la capa de invisibilidad y el mapa del merodeador…

-No sé de qué hablas…

-Del mapa que robaste de mi escritorio hace algunos años y esa capa que sacaste de mi viejo baúl del colegio que está en el ático… los quiero junto con las llaves del auto… ¿entendido?

-Sí

-Regresa a recoger

James asintió cabizbajo y dio media vuelta, lentamente comenzó a andar, cuando casi salía del garaje suspiró:

-Eres el peor carcelero

-Podría ser peor -dijo su padre -imagina -esperó a que el muchacho lo mirara para continuar -que con la mínima queja como por ejemplo, que en el próximo año del colegio me llega una carta de la profesora McGonagall quejándose de ti y agarro tu coche, ese que te hizo ahorrar desde que tienes memoria, del que te enamoraste con solo mirarlo y que terminé dándote poco más de la mitad del dinero como regalo de cumpleaños y que lo convierto en juguete y ahora seré yo quien brinque sobre él…

- ¿Me estás amenazando?

-No, solo te describo como podría convertirme en un peor carcelero, además dicen que los ultimátum están de moda…

Sin aviso y cuando estaban por seguir de nuevo a James, se vieron sacados bruscamente del recuerdo. James muy serio miró a Sirius.

- ¿Ahora me comprendes?

Sirius asintió rápidamente.

-Algo muy gordo tuviste que hacer -murmuró Ginny, James la miró incrédulo, la pelirroja era imposible -pero toma -sacó de su túnica un trozo de pergamino doblado y se lo dio a James -pórtate bien -le besó la mejilla y salió de la biblioteca.

Emocionado, como si le hubieran dado una escoba nueva, desdobló el pergamino, no pudo evitar dar un brinco de alegría al mirar la lista que Ginny había estado haciendo. Se apresuró a sacar su varita, tocó el pergamino y observó emocionado como el fuego consumía su sentencia a muerte, era libre al fin.

- ¡Te adoro linda! -gritó exultante, después abrazó efusivo a Harry -te casarás con la mejor mujer del mundo -exclamó sonriente, Al lo miraba con ojos entrecerrados - ¿y sabes qué es lo mejor de todo? ¡Mañana vamos a Hogwarts!...


Sígan con los reviews así y pronto verán lo que puede ocurrir cuando James conozca a Dean Thomas o a Cho Chang, o a Rose mirando a Lavander... AVISO... las parejas no son en el mismo tiempo de los libros, pero siguen igual, si no, ¿qué gracia iba a tener?

P.D... Espero señales de vida... extraño mis guiones dobles T_T

SA