Todos los personajes que reconozcan son de JK Rowling, lo demás es mío...


Regalo de reyes XD muuuy atrasado


Harry sonrió cuando vio a James sorprendido mientras entraban a la sala de los menesteres, poco después rió cuando su hijo se quejó de no conocerla.

-Hola Harry

James y Albus fueron los primeros en buscar la voz femenina que saludaba a su futuro padre, los ojos de James se estrecharon mientras pensaba, Harry por otro lado dio un brinco y gritó que la práctica iba a empezar, ignoró la risa de Hermione cuando su grito había salido demasiado agudo. Estaba nervioso y ella podía entenderlo perfectamente o quizá Ron y Ginny lo entenderían, Hermione no… aunque bien podía dejar salir casualmente el nombre de Krum o de Cormac que últimamente estaba demasiado atento con Hermione. Respiró hondo y ordenó que se pusieran en pareja para practicar el duelo.

- Oiga profesor -escuchó la voz burlesca de James a unos metros de él, todos rieron -yo no tengo pareja.

Harry Potter se giró lentamente, le sonrió a James y asintió.

-Yo seré tu pareja -si Ginny tenía razón, él sería mejor en duelos que James quien solo parecía ser una muchacho inteligente y hábil con la varita pero sin experiencia en lucha.

Hicieron una reverencia al mismo tiempo y tras una sonrisa por parte de James, el duelo comenzó y la sonrisa del mayor se esfumó cuando su varita voló hasta la mano de Harry.

-Se me resbaló -masculló con el entrecejo junto, atrapó la varita cuando Harry se la arrojó.

- ¿De nuevo?

- ¡Claro!

Y volvieron al duelo pero unos segundos después James había ido a dar a los pies de Albus. Molesto se puso de pie y regresó pisando fuerte, Harry intentaba no reírse.

-Tranquilizate…

- Cállate ¡expelliarmus!

Harry no batalló para protegerse, James parecía a punto de explotar, los duelos a su alrededor fueron deteniéndose. Harry intentaba aconsejar pero James se molestaba más.

-No seas terco James, solo tranquilízate y piensa lo que vas a hacer, te pones en ridículo

El muchacho levantó la cabeza desde el piso donde Harry lo había arrojado y miró a Ginny que lo miraba de brazos cruzados, pensó en lo que ella acababa de decir y respiró hondo.

-Otra vez -se puso de pie e intentó calmarse, su madre siempre le había dicho que era demasiado impulsivo.

Pero por más que intentó no alterarse, explotó cuando Harry lo derribó por quinta vez.

- ¡Maldición!

-Eres muy bueno -Harry se acercó y le tendió la mano para ayudarlo a levantar

-Pero él es mejor -Albus estaba inclinado con las manos en sus rodillas, reía con ganas y se limpiaba las lágrimas con el uniforme. James se levantó de un brinco dispuesto a golpear a su hermano pero cayó rígido al suelo.

-Eres un mago, haré eso cada vez que vea que van a los golpes -lo regañó Ginny y Albus rió con más ganas. La pelirroja movió su varita y James se sentó bufando pero al escucharla sonrió -para que veas lo fácil que es ¿por qué no tomas el lugar de tu hermano y él tomará el tuyo con Neville?

Albus asintió sonriente, solo él y Harry volvieron al duelo, los demás observaban. Al era más tranquilo pero también muy poderoso, aunque como él bien había dicho Harry lo era más o quizá no fuera que Harry era más poderoso que sus hijos, solo como el muchacho ya había pensado… él tenía experiencia y cuando Albus salió volando hacia James que al estar distraído mirando tras Harry, no miró a su hermano y los dos se enredaron.

-Deben pensar rápido, eso es lo que los salvará allá afuera… -Harry comenzó un discurso al que casi todos pusieron atención.

James y Albus se murmuraban al oído, discretamente se apartaron, Harry al ver solo a Neville fue con él, los dos rodearon a los duelistas. Al era el más ocupado en protegerse de rayos sin dueño. Se detuvieron junto a una chica oriental y Harry al haberlos estado buscando dio un brinco al verlos, sintió su garganta seca y al bajar la varita, el ataque de Neville dio de lleno en su pecho arrojándolo varios metros lejos. Pero no terminaba de caer cuando ya estaba de pie, pasó corriendo junto a Neville a quien felicitó y fue directo hacia James pero a mitad del camino se detuvo y miró su reloj.

- ¡Ya es suficiente por hoy, nos vemos después, gracias por venir! -gritó, respiraba rápido no sabía si por la carrera, el ataque de Neville que le había sacado el aire o a que Cho Chang se estaba retrasando, esperándolo.

- ¡James, Albus vamos! -Hermione esperaba a los dos hermanos y Harry deseó abrazarla.

Tranquilo se acercó al ver que los dos se iban, platicaban animados. Harry se quedó rezagado pues Cho lo esperaba, ahora que esos dos se habían ido podía hablar tranquilamente.

James y Albus se reían de la paliza que su padre les había dado, Hermione realmente sorprendida no podía hacer más que mirarlos. Por el carácter de James habría esperado todo lo contrario pero parecía haberlo tomado bien… demasiado bien y así se lo comentó a Rose.

-Pues no se me hace raro -se alzó de hombros mirando a sus primos -James acepta las derrotas… claro que cuando él piensa que no tenía otra opción más que perder, de lo contrario… es insoportable

Hermione asintió conforme con la respuesta, eso lo creía más e iba a comentar el buen desempeño de su futura hija pero el retrato de la entrada cerrándose de golpe, casi con violencia la interrumpió, se giró sobre el sillón pero solo pudo mirar una maraña rojiza que corría hacia las escaleras. Rápidamente miró frente a sí, los muchachos seguían riendo pero cuando miró a Rose ella le regresó la misma mirada que supuso ella tenía. Las dos se levantaron al mismo tiempo.

- ¿Y las mujeres? -preguntó Albus unos minutos después, James dejó de reír y miró a su alrededor, solo algunos vagaban por la sala común y la mayoría daba ya las buenas noches

- ¿Y Harry?

-No lo vi volver -murmuró Al

-Vamos a buscarlo, no llevó la capa ¿o sí?

-Sí, creo que sí

-No importa, vamos a dar una vuelta

Los hermanos se pusieron de pie y tranquilamente salieron de la sala común. Si bien se cuidaban en cada esquina que giraban y caminaban con cuidado, era como si siguieran en su época, ni siquiera recordaban a Dolores Umbridge, de quien Harry les había rogado encarecidamente se cuidaran.

-Ey mira -susurró Albus, se había asomado por una esquina con cuidado, unas siluetas le habían llamado la atención cerca de un aula. James se asomó por encima de su hermano, su sonrisa se amplió al reconocer a Harry.

- ¿Qué hace?

-Parece que se está besando con alguien

Pensativos y sin moverse se quedaron en la misma posición, en espera de que la otra silueta saliera a la luz, pero el tiempo pasaba, estaban sin protección y James empezaba a tener hambre así que decidió averiguar si por fin sus padres empezaban a salir.

-Bien James, primero te… -empezó a decir Albus, ya había encontrado la forma perfecta para sorprenderlos pero su hermano se adelantó, dio un paso a un lado y levantó el brazo.

- ¡Ey Harry! -gritó a todo pulmón.

Albus y Harry dieron un brinco al mismo tiempo, pero Albus insultó a su hermano antes de golpearlo en la cabeza y Harry, maldijo por lo bajo antes de empujar algo hacia el aula que estaba cerrada, la silueta delgada se estrelló contra la puerta pero un segundo después Harry abrió la puerta, volvió a empujar y dio un portazo que pareció resonar por todo el castillo.

-Idiota, seguro Filch ya viene -gruñó Albus, pero James ya estaba junto a Harry y se peleaba con él para abrir la puerta del aula.

-Vamos… nos… van… James deja eso -murmuraba Harry en un esfuerzo por mantener la puerta del aula cerrada, James empujaba con toda su fuerza. Albus intentaba llevárselo, no tenía intención de que lo atraparan.

-Vaya, vaya… vaya -una voz arrastraba las palabras con perversa satisfacción

Albus soltó a su hermano y se giró, Harry aunque se dio cuenta no desistió en su pelea con James.

- ¡Alto los dos! -exclamó Snape.

Harry miraba a James en espera de que se detuviera pero él no parecía haber escuchado.

- ¡Basta he dicho! -impaciente jaló a James quien se giró rápidamente dispuesto a desquitarse, Albus apenas logró impedir que golpeara a Snape, sabía bien que le tenía coraje pero no debía dejarlo aunque necesitaría una larga explicación de su padre después.

- ¡Déjame, solo… uno!

James pataleaba en brazos de Al y Harry rápido olvidó lo que intentaba ocultar al ver que el mayor se resbalaba, lo sujetó a tiempo. La petulante sonrisa de Severus Snape se borró rápidamente cuando el puño de James le pasó rozando la nariz. Miró tras de sí y con una mueca miró después a Harry.

-El director te busca Potter, ustedes dos también irán, muévanse ya -les dio un empujón y se puso tras ellos justo cuando una tosecita se escuchó.

- ¿Ocurre algo Severus? -Umbridge acababa de dar vuelta por la esquina hasta donde hacía unos minutos James y Albus habían estado espiando.

Al escuchar la empalagosa voz, Harry pellizcó a James con todas sus fuerzas y antes de que el muchacho pudiera reaccionar e intentar regresarlo, lo empujó para que pareciera que caminaban tranquilamente pues aunque aún no lo terminaba de creer, estaba seguro de que Snape los acababa de salvar.

-Escolto a tres estudiantes, los he ido a buscar porque el director los llama, ahora si nos disculpa -hizo una rígida reverencia con la cabeza y volvió a empujar a los muchachos que ahora sí caminaron.

En silencio cruzaron el pasillo en un minuto, pero James tenía que romperlo.

-Tan grande que es y no le di en la nariz ¿cómo es posible? -masculló para sí mismo, pero hablaba lo suficientemente fuerte para que Snape lo escuchara y lo hizo.

-Oh llevas tan bien ese nombre -escupió furioso -tan engreído como tu abuelo, crees que todo se basa en ti igual que tu padre -James se había girado furioso, pero la ira de Snape estaba demasiado lejos, tentando la suerte se irguió en toda su altura casi pegado a James, Albus se había metido entre ellos dos -no te has puesto a pensar lo que pasaría si Dolores Umbridge te atrapa ¿verdad? -una sonrisa ladina apareció en su cetrino rostro, estaba casi pegado a James. Y aunque el muchacho era un poco más alto que el profesor, no hizo intento por inclinarse

-Severus, gracias por traerlo

Snape siguió caminando de largo, ni siquiera miró al director que observaba detenidamente a James.

-Harry disculpa que te haya mandado a buscar tan tarde pero necesito hablar contigo, sin embargo -echó una mirada a los dos hermanos -no creo que sea conveniente dejar que los señores regresen solos ¿cierto? -Al se apresuró a asentir, James ni siquiera lo miraba -acompáñenme por favor

En la oficina del director, solo James se negó a sentarse, estaba molesto y cada segundo que pasaba ahí, se molestaba aún más. Mientras el director hablaba a Harry, él se perdió intencionalmente y se concentró en la razón por la que sabiendo cómo era Snape, el viejo lo tenía cerca. Por qué le confiaba tantas cosas y creía tanto en él y lo más importante ¡por qué demonios su hermano llevaba esos dos nombres!. Tenían bastante tiempo en esa época y no veía nada importante que el director hubiera hecho por su padre, claro, además de haberlo mandado a una casa donde no lo querían y obligarlo a volver cada año a donde todos sabían lo maltrataban. Y el profesor de pociones también lo odiaba.

-James

El muchacho parpadeó varias veces mientras miraba a su alrededor, estaba solo en la oficina del director, rodó los ojos y lo miró.

-Es importante que no desafíes a los maestros, debes…

-No ¿sabe qué? No me importa lo que diga, no me cae bien y…

- ¡Suficiente! -exclamó el director y James cerró la boca al instante -Te regresaré a Grimmauld Place si el profesor Snape me informa que te has comportado de forma incorrecta, quizá no estés en tu época pero sigues en el colegio y por lo tanto debes comportarte de forma adecuada y respetuosa ¿me has entendido?

Los ojos de Albus Dumbledore brillaban con molestia, había algo que rodeaba al director que hizo que James se bajara de la nube prepotente a la que se subía cada vez que lo miraba, así que dócil asintió.

-Sí, señor

-No voy a castigarte con detenciones o regaños, simplemente cortaré por lo sano porque quiero mantenerte seguro y que vuelvas a casa sano y salvo

-Sí señor

-Retírate

-Buenas noches señor

Cuando salió de la oficina estaba que echaba chispas, Albus y Harry solo se miraron y lo siguieron en silencio. Cuando Harry le sugirió meterse bajo la capa de invisibilidad, James lo hizo en silencio e incluso se agachó un poco pues era demasiado alto. Llegaron sin contratiempos a la sala común y James pasó de largo.

Muy temprano por la mañana, Harry, Rose, Albus y Hermione entraron a la enfermería donde Ron se ponía el uniforme.

- ¿Te sientes mejor?

El pelirrojo se giró al escuchar a su mejor amigo, les sonrió, se detuvo un segundo más en Hermione por un momento se miraron como tontos pero la escena se rompió cuando el campo visual de Ron se movió solo un poco y enfocó a una pelirroja de cabello esponjado. Ron abrió mucho los ojos y de un brinco se puso tras la cama, aferró la varita contra su pierna. De pronto, Rose se echó a llorar.

- ¡Ron! -Hermione lo miró fulminante, intentó abrazar a Rose pero la chica se acercó unos pasos a Ron.

-Perdón, lo siento papit…

- ¡Ro, Ro!

El silencio cubrió la enfermería, Ron apenas logró tragar saliva, aterrado miró a Rose. La pelirroja tenía su varita a punto, con ella en la mano se giró y lentamente miró a Lavender que corría hacia Ron, lo abrazó, casi lo hace caer. Ron se removió entre el abrazo atenazador, solo pudo ver la varita de Rose que echaba chispas. Nadie se movía y la muchacha dio otros dos pasos, sus ojos fijos en Lavender, el muchacho sintió un escalofrío, casi pudo mirar a la leona lista para caer sobre el desprevenido cervatillo, quizá Lavender no era exactamente un cervatillo pero… no podía permitirlo, entonces hizo algo que ni él mismo habría esperado, fijó sus ojos en los de Rose y gritó:

- ¡Basta Rose!

La pelirroja se detuvo sorprendida, bajó la varita sin creerlo, algunas lágrimas cayeron por sus mejillas. Lavender se giró con mirada prepotente, intentó apretar el abrazo con Ron pero él caminaba hacia la chica que sollozaba.

-Rosie -estiró la mano y le cogió la barbilla, con cariño la obligó a levantar la mirada - ¿qué diría tu madre al verte así?

-Me preguntaría por qué no he acabado con esa zo…

-Rose -Ron rió -no soy bueno para darme cuenta de algunas cosas pero sí sé que no querría que nadie más fuera mi hija -susurró en su oído

-Aw -murmuró Rose, se lanzó a los brazos del muchacho alto. Escuchó el resoplido de Lavender que estaba furiosa. La pelirroja le sonrió y poco después le sacó la lengua, fue el momento en que Lavender salió corriendo de la enfermería, el error de Ron fue llamarla - ¡tonto! -le golpeó la cabeza, dio media vuelta y salió bufando.

- ¿Pero qué…?

Hermione siguió a su futura hija, Ron se acercó a su amigo. Harry y Albus se alzaron de hombros. Juntos fueron a clase.

Aunque pasaron de salón en salón y apenas tuvieron tiempo para poner atención por los pasillos, nunca se encontraron con James, algo que empezaba a preocupar a los dos Potter, James siempre hallaba la forma para toparse con ellos entre clases. Albus temía que fuera a desquitarse por lo que le dijo el director, que hiciera alguna broma o intentara desafiar su autoridad, su hermano era muy dado a eso. Harry en cambio temía que estuviera investigando sobre la noche anterior.

Por la tarde en la sala común, Hermione y Rose hacían la tarea, Ron miraba apesadumbrado a la pelirroja que seguía molesta a pesar de que él aseguraba no entender la razón. Albus solo garabateaba en las esquinas del pergamino, Harry demasiado preocupado como para ponerse a pensar en algo diferente a lo que su imaginación insistía en arrojarle diferentes tipos de torturas, miró a su futuro hijo.

-Al

El muchacho dejó la pluma con curiosidad y levantó la cabeza

- ¿Vamos a caminar? -se inclinó hacia Ron y le susurró -solo discúlpate -se alzó de hombros cuando el pelirrojo lo miró. Parecía saber sobre lo que hablaba pero estaba nervioso respecto a sus futuros hijos.

Caminaron en silencio por los pasillos del colegio, no se encontraron con James y aunque preguntaron a los de séptimo por el muchacho, nadie lo había visto. Se sentaron bajo un árbol, Albus sin dejar de mirar a Harry y éste miraba hacia todas partes menos al chico frente a él.

- ¿Estás bien?

-Albus -Harry suspiró -tengo dieciséis años, falta mucho para que tu mamá y yo… para que ustedes nazcan y… pasan muchas cosas a nuestra edad…

- ¡Ey, ey, ey! -Albus miraba a Harry como si recordara algo especialmente traumático -si estuviéramos en algún despacho me desmayaba, me haces revivir la charla sobre sexo, deja de balbucear -lo estremeció un escalofrío -deberías dejar de ser tan explícito, las imágenes holográficas son malas en especial si son de enfermedades… disculpa, tengo que vomitar -se puso a cuatro patas y se alejó gateando.

Harry miró como el muchacho en realidad vomitaba, intentó no pensar en qué podría haberle mostrado. Mejor volvió a James, Cho y Ginny… Ginny, se perdió en el cabello rojo, esos ojos avellana… ojos avellana como los de James, James que podía estar torturando a Cho, Cho podía besarlo frente a James… ¡James iba a matarlo!

-Lo siento

Harry dio un brinco cuando Albus volvió junto a él, al mirar la sonrisa del muchacho volvió a la realidad, también le sonrió.

-No seré tan buen padre ¿eh?

-Eres el mejor -Albus se alzó de hombros, sus ojos brillaban -si lo dices por… no hablemos de eso… una broma de Fred, que mandó una carta diciendo que ibas a ser abuelo -soltó una carcajada -James se desmayó, mamá casi lo mata cuando lo despertó y después tú casi matas a Fred y al tío George de paso. Después en el verano pasado insististe en… eso… -suspiró, se estremeció y después le sonrió de nuevo a Harry - ¿de qué querías hablar?

Harry se quedó mirándolo, no sabía que pensar sobre su vida futura, le puso atención a Al y él también sonrió porque Voldemort estaría muerto y él viviría para poder tener una familia, una vida como la que tanto había deseado. Quizá podría hacer algo para que James no se pareciera tanto a su padre, ¿se podría acaso? Lo dudaba.

-Es que, quería… bueno… eres más responsable que James, menos impulsivo…

- ¿Intentas decirme que tienes novia y no es Ginny? -le sonrió.

Harry sintió que la respiración lo abandonaba. El corazón intentaba escapársele por la boca, abrió los ojos como platos, casi podía sentir el cruciatus. Para su sorpresa, Albus soltó una carcajada.

-Y es Cho ¿eh? ¡Oye, espera! -Albus se arrodilló de un brinco, de repente Harry había perdido el color, a punto estuvo de desmayarse -tranquilo, no hay que ser listo para saberlo, no la conozco pero cuando no se quiere salir de casa por alguna razón, basta con mencionarla durante el desayuno o cuando sea que estén mamá y tú…

- ¿Es en serio?

-Síp, verás… -sonrió y se acomodó, parecía divertirle lo que estaba por contar, era como si estuviera mirándolo.

Era una simple cena familiar, Ron y Hermione habían llegado temprano esa tarde de verano. Estaban todos sentados a la mesa en la casa Potter, charlaban entre sonrisas, recordaban los años escolares. James estaba sentado frente a su tía Hermionem bostezó por quinta vez.

- ¡Mamá muero de hambre!

-James -lo regañó Harry -ve a ayudar a la cocina -con una mano señaló la puerta, James se paró de un brinco cuando le llegó el olor a pollo.

El muchacho corrió hacia la cocina, pero Ginny ya regresaba con la charola humeante, se la quitó, besó a su madre y volvió a la mesa como si llevara un gran tesoro. Rápidamente comenzaron a comer y el humor de James mejoró mucho, tanto que se le soltó la lengua.

-A que sí -miró por toda la mesa, se estiró y tomó el último trozo de pollo de la charola

- Usa los palillos -le reprendió Rose

-Bah -agitó el pollo en dirección de su prima ensuciándola -Papá, si mamá se casó contigo ¿qué fue de tus otras novias?

La conversación en la mesa se detuvo, Hermione miró a su cuñada, después a Harry y por último a James, la mujer negó lentamente con la cabeza. Ginny clavó los palillos en el pollo, se escuchó como golpearon contra el plato.

-No -Hermione apenas susurró pero el muchacho miraba a su padre

-Solo tuvo una, pero fue como un encaprichamiento nada más ¿no, Harry?

- ¡Ronald! -exclamó Hermione alarmada

- ¿Cho? ¿Qué pasa? -miró a todos, aparentemente sin comprender

- ¿Gin, todo bien? -Harry miró a su esposa, ella lo miró tranquila, después se inclinó para partir la tarta pero clavo el cuchillo con tanta fuerza que el plato se partió.

-Claro que sí cariño, ¿por qué lo preguntas? Eso pasó hace mucho tiempo, no entiendo por qué hacen un escándalo con ello, podemos tener una conversación normal -agitó la varita para desaparecer los platos sucios pero usó mucha fuerza, Harry tuvo que apagar la punta de su cabello, Ginny sirvió el postre, Hermione tuvo que quitar trozos de cerámica de su porción -es ridículo realmente que crean… -partió otro trozo, más cerámica rota -que yo… ¡por qué jodidos estamos comiendo comida oriental, hasta la maldita tarta es oriental!

El plato se terminó de partir y la pelirroja se puso de pie, salió pisando fuerte. Albus sonrió, su padre tenía una venita palpitando sobre el ojo derecho.

- ¡James estás castigado! -gruñó

- ¡Por qué!

-Porque seguro duermo en el sofá hoy -gruñendo se levantó, casi corrió hacia la sala - ¡Gin, espera!

Albus parpadeó, rió al mirar a Harry que boquiabierto había estado escuchando.

-Creo que ese castigo es para este próximo verano aaah… -de repente sonrió más -entiendo, por eso te has estado portando tan raro ¿cierto? James no te hará lo que hizo Rose, supongo que si fuera Lily deberías tener miedo

-Lo conoces bien ¿cierto?

-No te preocupes, tampoco temas por Cho, solo querrá conocerla…

-Gracias, regresemos que está oscureciendo ya.

Harry iba más tranquilo, pero aún se preguntaba donde se había metido James. En la sala común tampoco lo habían visto. Se sentaron frente a la chimenea donde Hermione, Ron y Rose platicaban.

- ¿No lo encontraron?

-No lo vi…

- ¿Harry? -Ginny lo interrumpió, Harry asustado se giró al mirar a Albus que apenas intentaba sentarse y se había erguido de nuevo - ¿has… has visto a James?

Harry se puso de pie rápidamente, de repente miró a la niña de once años que nerviosa se paseaba por el colegio hacía unos años. No le gustó mirarle los ojos rojos, había llorado pero James no podía haberle hecho algo ¿no? Agitó la cabeza para sacarse esa idea de la cabeza, claro que James no le haría algo malo, por supuesto que no pero entonces ¿por qué había estado llorando? Sin pensarlo siquiera la tomó del brazo, se miraron a los ojos por un momento hasta que ella apartó la mirada.

-Estaba… en la mañana discutía con Dean

- ¿Quién es Dean? -Albus se puso junto a Harry, tenía el entrecejo junto y menos le gustó cuando Ginny comenzó a llorar.

-Mi exnovio

-Exnovio…

Al escuchar repetir esa simple palabra, algo cálido recorrió a Harry y se sintió realmente bien. Hermione se apresuró a abrazarla. Ron molesto abrazaba a Rose y ninguno de los dos estaba muy feliz.

-Discutimos y… Dean estaba celoso de James, yo me reí porque me se me hizo una idea ridícula. Abofeteé a Dean y se fue pero James me pasó poco después, corría y se miraba furioso. Como dos horas después me lo encontré de nuevo, ya estaba más tranquilo, me dio un beso y me abrazó, me aseguró que lo había arreglado

-Oh -murmuró Albus, Harry lo miró

-Me da miedo lo que pudo hacer, tampoco he visto a Dean…

-Uy -Albus de nuevo

-Debemos buscarlo, Umbridge puede atraparlo y no quiero ni imaginar lo que hará, Harry ve por tu capa-dijo Hermione, nadie le discutió y Harry estuvo a punto de correr hacia las escaleras pero Albus lo detuvo

-Eeestooo… no creo que esté, lo más seguro es que James se la haya llevado…

-Voy a matar a tu hermano -masculló Harry

-Sabes que lo escucho casi a diario ¿verdad? Me iré a acostar, buenas noches, James está bien, descansen… no piensen en Dean

Y se fue tranquilamente. Rose lo imitó unos minutos después. Los otro cuatro en cambio, volvieron a los sillones, Ginny se acurrucó junto a Harry, Hermione y Ron se sentaron en los otros sillones. Permanecieron despiertos casi toda la noche y nunca miraron el retrato abrirse. En la mañana fue Albus quien los despertó, por fortuna era sábado pero tenían que madrugar, James no estaba en su dormitorio.

Se separaron en dos para buscar mejor, Albus con Harry, Ginny con Hermione y Rose con Ron.

- ¿Empezamos por la sala de los menesteres? Escuché que el tío Fred decía que habían metido a alguien en un armario…

Harry se detuvo, aterrado contempló a Albus que hablaba como si fuera lo más normal del mundo.

-No creo que James haya hecho eso -Al sonrió nervioso siguió caminando pero se apuntó mentalmente el revisar esa sala más tarde.

Recorrieron todo el colegio sin resultado alguno, después de la comida descansaron un rato en el jardín. Intentaban platicar, Albus relataba historias sobre sus años en Hogwarts y Harry de vez en cuando contestaba con sus aventuras.

-Ey, ¿qué hacen?

Todos se giraron al mismo tiempo, James les sonreía de forma inocente.

- ¡Lo mataste! -gritó Al.

Ginny ahogó un grito, Albus realmente parecía contemplarlo.

- ¡Ey, claro que no! Me mandan a Grimmauld Place -se alzó de hombros y se dejó caer en el césped junto a Ginny -solo hablé con él -abrazó a la pelirroja -le dejé claro que no quería nada con ella pero lo siento linda, ya no tienes novio y Harry creo que deberías cuidarte del señor Thomas es muy alto y no quedó muy contento

- ¡¿Qué rayos hiciste?!

-Arreglar las cosas con el tipo y…

Harry parecía a punto de sufrir un ataque pero un resplandor proveniente del bosque prohibido lo interrumpió, era como si algo hubiera aterrizado, el suelo se estremeció. Hubo gritos de los más próximos al bosque, todos corrían al castillo. Algunos profesores aparecieron rápidamente, por casualidad fue Snape quien se ocupó de cuidarlos.

-Adentro, a su sala común ahora mismo

Se levantaron a regañadientes, si el profesor no los hubiera escoltado hasta el castillo, James habría podido espiar mejor. Aunque no tuvo que esperar mucho, Hagrid los pasó rápidamente. El mayor de los Potter fue el que pudo mirar un poco mejor, el semigigante llevaba algo en los brazos.

- ¿Qué carga Hagrid? -murmuró bajo su aliento. - ¡muchas gracias por escoltarnos profesor Snape!

La alegría del muchacho desagradó a Snape, pero no pudo hacer nada pues ya estaban dentro del castillo y James lo pasó corriendo en un segundo, los demás lo siguieron solo un segundo después.

James no se detuvo ni un momento y ni así pudo alcanzar a Hagrid, en cambio se toparon con el director del colegio.

-Que bueno que me los encuentro, quisiera hablar con ustedes

-Señor ¿qué ocurrió?

-Señorita Granger, sobre eso precisamente hablaremos, acompáñenme

Dio media vuelta, pero no se movió hasta que los chicos lo adelantaron.

-James, la enfermería está cerrada

El anciano sonrió, puso una mano sobre el hombro del muchacho y prácticamente lo obligó a caminar.

-Los invitaría a sentarse pero solo tengo que darles una noticia y es algo urgente, su equipaje está hecho para un mes mientras yo arreglo ciertos… hechos que…

- ¡Por favor, miré cabello azul en los brazos de Hagrid y solo conozco a una persona con el cabello así!

-No James, no es posible ¿verdad señor? -Rose miró al director

-Necesito investigar unas cosas y no los puedo mantener aquí por… teorías, teorías ¿qué seríamos sin ellas? -se quedó mirando un punto lejano, los hermanos compartieron una mirada que Harry adivino el significado, él también lo había pensado en algún tiempo pero ahora sabía que Albus Dumbledore era brillante.

-Entonces, ¿es verdad? -Albus se adelantó un paso, fue el primero en correr hacia la puerta cuando llamaron, abrió de un tirón.

-Estoy listo

Un muchacho alto y delgado les sonrió, tenía grandes ojeras. Emitió un largo suspiro de cansancio.

- ¿Un traslador señor, o nos aparecemos en Hogsmade? -sin saludar se adelantó hacia el director, parecía nervioso.

-Ya preparé el traslador, en unos minutos se accionará ¿pero está seguro?

-Completamente, Harry lo averiguó todo y eso fue lo que me dijo -echó un vistazo a los muchachos, se pasó la mano por el cabello

-Sí, Grimmauld Place es el lugar perfecto para mantenerlos seguros. Espero que no sea más de un mes, solo me falta un poco de cabello ¿sería tan amable?

El muchacho asintió, regresó hacia los otros que nada comprendían. Les tendió siete diferentes tubos de ensaye etiquetados con su nombre.

-Rápido, con un par será suficiente…

Hermione fue la primera en obedecer, después arrancó el cabello a Ron y a Harry. Rose siguió a su madre y después Albus, pero James parecía renuente.

-No, hasta que me digan lo que ocurre

-Lo haré después, apresúrate James

-Dije que no, quiero saber ¡ay!

Ginny le quitó el tubo de ensaye y metió el cabello que acababa de arrancarle. Después se los dio al muchacho.

-Deberías estar feliz, tienes más vacaciones

El muchacho soltó una carcajada al mirar la interacción, James solo movió los labios pero nada salió de ellos.

-Es peligrosa también aquí ¿James?

- ¡Cállate!

-Es tiempo -el director le dio una copa de plata.

Y el muchacho se acercó a los demás, estiró el brazo con una sonrisa traviesa.

-Anda James, o le pido a la hermosa Ginny de catorce años que te obligue -se burló cuando todos habían tocado la copa.

- ¡Que te calles Lupin! -gruñó James y tocó la copa, en ese mismo instante se iluminó y todos desaparecieron.

El director se quedó mirando un punto en el bosque prohibido, había miedo o quizá algo diferente en su mirada pero aún así dibujó una débil sonrisa.

-Así que… Teddy Lupin…


P.D... Espero señales de vida... extraño mis guiones dobles T_T

SA