Primero que nada gracias a mi betha bella AreRojasDH son eres lo máximo, también gracias a Mlunatica, PoisonBlackMalfoy, y a AmericaWRS10 que siguen la historia. Este capítulo es corto pero trae su trama así que a leer.

por si no lo han notado todo el mundo de Harry Potter es de JK, solo la historia es mía aunque no llegue ni a los talones de ella jeje


Temporada de dolor

— Bien y recuerden la tarea será para la siguiente clase, 200 líneas como mínimo, el tema es, sobre las excepciones a la ley de Transformaciones de Gamp. Recuerden que tienen mucho material de apoyo en la biblioteca, y la Sra. Pince estará más que feliz de guiarlos— explicó Minerva a los estudiantes de sexto año, que se removían molestos por la cantidad de trabajo que tendrían que consultar en tan poco tiempo.

La pelirroja los vio salir con una leve sonrisa mientras negaba con la cabeza ante su actitud tan apática a las tareas, cuando el último estudiante hubo salido cerrando la puerta, ella se sentó en su escritorio y empezó a revisar la tarea que le habían entregado. Era muy meticulosa en su trabajo, así que se tomaba el tiempo para evaluar la redacción, letra, y otros tantos detalles que según su apreciación eran necesarios para formar el carácter de un buen mago.

No iba ni por la mitad de su trabajo cuando la puerta se abrió completa, revelando a nada más y nada menos que su mejor amiga, quien a paso decidido entro al aula y se acercó a su escritorio.

— Pomona… ¿Cómo estás?— le dijo tan sinceramente que tomó desprevenida a la aludida, que se recompuso en segundos pues a ella no la convencería con su melosa actitud.

— Estoy bien… más que bien, ¡Excelente!, pero vine a hacerte participe de las buenas nuevas querida Minerva — Respondió con sorna y una sonrisa de medio lado que pretendía ser triunfal pero que le daba una forma antinatural a su rostro — ¡Estoy embarazada! Tengo dos meses de embarazo, según las pruebas que me hicieron en San Mungo, es un varón y está en perfectas condiciones, su padre está emocionado y estamos planificando su llegada pero pronto uniremos nuestras vidas para darle un hogar respetable— la bruja se acomodó contra la mesa de la pelirroja, mientras estas trataba de poner un rostro impasible sin soltar uno de los trabajos que había estado revisando antes de la interrupción, el cual empezaba a rajarse por la fuerza con la que lo mantenía sujeto.

— Felicidades cariño ¿Y quién es el orgulloso padre? — Lo sabía todo y le dolía el alma, pero si Sirius tenía razón sobre lo que motivaba a su antigua amiga, ella no le daría el gusto, no le permitiría ver el dolor que le causaba, sacaría su león interior y le haría frente a sus problemas sin miedo a nada.

— ¿No lo sabes? — Rodó lo ojos la morena y actuó como si realmente no se lo pudiera creer. —Vaya que Severus es un poco lento para las cosas— hizo su pausa dramática mientras jugaba con los objetos del escritorio de la animaga — Pero en fin, se puede llegar a estar en ese estado de olvido si se es tan feliz como él esta. — Soltó una risita estridente que a Minerva se le antojó como uñas en una pizarra.

— ¡Que sorpresa, Pomona! Jamás creí que tu y Snape tuvieran intereses comunes, o se gustasen mutuamente pero que hermoso que hayan procreado al fruto de ese amor.— El bebé no tenía la culpa, no desearía nada mal a una criatura inocente, así que con todo el aplomo del que fue capaz se levantó y se acercó a ella para abrazarla con sinceridad, traer en el vientre una nueva vida era algo maravilloso que ella anhelaba hacer algún día.

— Pomona, has sido como una hermana para mi todos estos años, y me alegra de sobre manera que hayas encontrado el amor y la felicidad en una sola persona— su felicitación era real y sin pretensión aun cuando la mataba decirlo.

—Mmmm — su tono era escéptico y burlón, se separó de ella mirándola inexpresiva, altanera y con un deje de superioridad que no le pasó desapercibido a Minerva.

— Sabes que cuentas conmigo para lo que necesites, y espero de corazón que tu nueva familia sea muy feliz y prospera— Su sonrisa se congeló ante la mirada de odio que le había recibido como respuesta a sus palabra de aliento.

— Lo único que necesito de ti es que desaparezcas mujer— le espetó con rabia a la pelirroja que la veía con una expresión de confusión, acto seguido levantó su mano a nivel del rostro de Minerva y con un fuerte soplido a la palma de su mano, lanzó un polvo blanquecino al rostro de la animaga, que trato de cubrirse pero no pudo hacer nada, con un movimiento de la varita y hechizo murmurado, la herborista había tomado posesión de la voluntad de su amiga.

— ¿Creías que ese viaje a las Américas solo fue para recoger plantas especiales?— sonrió con malicia ante los ojos vidriosos de su amiga que la veía con expresión embobada vacía. Le acarició el rostro con un dedo, para luego con la punta del mismo resaltar cada palabra que le decía dándole un golpe en la frente de manera cruel — Aprendí mucho cariño, una magia especial conocida como "vudú"**, dicen que es magia negra o como diríamos nosotros magia oscura, y se parece mucho al Imperius pero con la ventaja que no está prohibida ni penada en nuestro mundo cariño, por que es Santería Muggle, además de que no se detecta tan fácilmente, y obliga al hechizado a cumplir las órdenes del dominante aun en contra de sus propios deseos y sin poder impedir que su cuerpo cumpla la orden.

La miraba satisfecha de tenerla en su poder, podía deshacerse de ella sin pistas de nada, o podía… si eso era, podría hacer su vida miserable hasta que ella misma se matase y así se desharía de ella.

— Bien Minerva tu primera misión, acostarte con Amycus y dejar que Severus se entere, luego lo harás con Sirius, pero al terminar le dirás que fue un error estar juntos, que no vale la pena seguir y justo después de eso irás a las torre de Astronomía y te lanzarás de ella— La satisfacción que sentía al saber que moriría por su propios pies le daba un placer que no creyó sentir, destruiría su reputación con Severus y la mostraría como la zorra que era. — Ahora, apenas salga de esta oficina olvidarás que estuve aquí y te irás a buscar a tu amante para acostarte con él, ve con Amycus lo más pronto que puedas— Sentenció para luego caminar hacia la salida satisfecha, pero antes de salir le recalcó a la pelirroja. — Asegúrate de que Severus los vea y ya que estas ahí peléense, destruye su autoestima, muéstrate como una arpía con él, !Rompe le el corazón a Severus Snape para siempre!— Salió dando un portazo, que despertó a Minerva, la que sacudió su cabeza confundida y se arrimó a su mesa por el mareo que sintió, no entendía que estaba pasando como había llegado a estar en ese lado del escritorio si estaba calificando.

Se volvió a sentar tratando de obviar lo sucedido y continúo calificando, pero de pronto un calor en su vientre la empezó a molestar, se sentía sudar, ¿Qué acaso había encendido de más su chimenea?. Se sentía agitada, se levantó y nuevamente un mareo la recorrió, la ansiedad la agobiaba, tomó su varita saliendo de su oficina, se encamino inconscientemente a la sala de profesores, era de noche y el objeto de sus deseos estaría ahí,

— ¡Oh Merlín bendito! — La excitación que sentía la estaba matando, necesitaba encontrar a ese hombre rápido. No entendía porque sentía esto, pero su corazón pesaba, le dolía pues sabia que Sirius sufriría si supiera de esa necesidad que tenía su cuerpo por estar con otro que no era su novio y rogaba a Circe que apareciera, porque si su cuerpo le pedía estar con un hombre prefería mil veces que fuese su cachorrito a cualquier otro, por muy su amigo que sea Amycus no lo veía como hombre pero era extraña la necesidad de su cuerpo, sus caricias, sus besos que ahora sentía.

— Sirius— llamó en un susurro a su amor, mientras tambaleante caminaba sin poder evitarlo hacia la sala de docentes, su cuerpo tenia dominio propio pero su corazón se desgarraba de dolor por lo que pasaría si encontraba a Carrow.

Quería detenerse, y no continuar avanzando, estaba a pocos metros de llegar, temblaba y apretaba sus piernas sintiendo como los fluidos vaginales empezaban a rodar entre sus muslos, se quería morir, no quería fallarle a Sirius, la desesperación le hacia un nudo en la garganta, pero aun contra su propia voluntad seguía adelante. ¿Qué demonios le pasaba? Tomó la aldaba de la puerta disponiéndose a entrar…


Que pasara... no se pierda el siguiente capítulo XD prometo que trae lo suyo jeje..

les dejo este concepto que ayudara a entender un poco la trama y el porque suceden algunas cosas.

** El vudú ha sido un fuerte referente en la cultura popular, debido a la atribuida capacidad de los bokor para resucitar a los muertos y hacerlos trabajar en su provecho (zombis), así como la de provocar la muerte a voluntad.

De igual interés popular han resultado otros elementos folclóricos como los muñecos de vudú, que son una especie de pequeños fetiches (que pretenden ser representaciones de personas) con forma humanoide fabricados con diversos materiales, los cuales se cree que están vinculados al espíritu de una determinada persona. Se dice de esos muñecos que lo que se les haga a ellos les sucede a quien el muñeco representa. Es frecuente encontrar referencias en la literatura o en el cine en el que estos fetiches se usan en rituales de magia negra, en los cuales se clavan agujas al muñeco en algún lugar del cuerpo o se le aplica algún tipo de martirio, y así la persona vinculada sufrirá algún mal o una maldición. Cabe señalar, sin embargo, que en varios casos, se suele poner como factor de trascendencia en dichos rituales el que su apariencia externa sea lo más parecida posible a la de persona con quién se vinculan, lo que sugiere que, para los fines de manipular o torturar, necesitarían un vínculo más ligado al mundo terrenal que al espiritual.