Aquí vamos en breve entrando a la recta final... Si aun estas ahí y recuerdas esta historia… espero disfrutes un poco esto C;
21 Un suspiro de dolor.
El calor que la envolvía la hizo despertar, al sentir un peso en su cintura se dio cuenta de que se encontraba entre sus brazos, de pronto esa sensación la trajo a la realidad, llevando a su mente todo lo sucedido aquella tarde y que le había dejado un dulce sabor a su día, se sentía plena y feliz, y sin aviso alguno sintió como aquel hechizo tomó control de ella nuevamente y su voluntad se vio relegada al ser presa de la venganza sin sentido de una mujer encaprichada.
Con suavidad se soltó del agarre de Sirius, se vistió rápidamente con las delicadas prendas que su amor le había quitado, cubriéndose con una fina bata de seda y poniéndose las sandalias a juego que su elfina le había dejado, con cuidado de no hacer ruido se dispuso a salir, sus ojos se nublaban por las lagrimas que derramaba producto del terror que su alma estaba sintiendo, aquellas lagrimas se agolpaban tras su garganta creando un nudo en ella, oprimiendo su respiración, estaba a punto de cerrar la puerta y como un último acto de rebeldía logró hacer que su cuerpo cerrara ligeramente fuerte la puerta, lo que despertó a Sirius.
Una sombra se mantenía oculta en aquel corredor, a la espera de lo que pudiese pasar, pero tras salir ella de esa habitación varias cosas sucedieron simultáneamente.
Mientras que Sirius al sentir el frio que dejó aquel amado cuerpo a su lado, y tras oír el ligero portazo que dio la pelirroja, se incorporó confuso, era imposible que su novia lo dejase solo en el lecho tras un encuentro tan íntimo y de entrega total.
Se levantó con pesadez, y se vistió con prisa, aun no abrochaba su camisa cuando salió de la habitación y siguiendo su instinto canino, olfateo levemente el aire que aun tenía un leve rastro de la fragancia de Minerva.
Se encaminó escaleras arriba hacia donde lo guiaba la pista, pero cuando iba a empezar a subir fue interceptado por una mujer a la que reconoció de inmediato.
— ¡Sprout!.. ¿Qué haces aquí a estas horas?— Indagó extrañado por verla deambular por ese corredor a aquellas horas de la noche.
— Solo regresaba de las guardias, ya sabes este mes me toca hacer guardia en los pasillos junto con Amycus pero ese imbécil no apareció en toda la noche y me ha obligado a recorrer el doble, aun con mi delicada situación— sonrió de medio lado acariciando su vientre con demasiado mimo para el gusto de Sirius, que aunque fuesen inocentes aquellos niños no dejaban de ser producto de una relación con Snape, lo que en cierta forma le asqueaba.
— Amm… ok Sprout… emm... ¿no viste pasar a Minerva por aquí? — la miró esperanzado, aunque casi al instante se arrepintió, pues sabía que no era buena idea hacer esa pregunta.
— ¡No, y no tengo ni idea de donde se pudo haber metido esa!— refunfuñó, pero miró con más detenimiento a Sirius. — Vaya mira nada más, todo ese cuerpo que escondes bajo tanta túnica Black, si te hubieses aparecido así antes que mi amado Servy, seguro tu serías el padre de mis gemelitos.
Los pelos de la nuca se le erizaron del espanto, al escucharla hablar así, — ¿Servy? — se carcajeo sin pensarlo oh Merlín… gente como ustedes me la ponen tan fácil a veces pensó divertido.
La herborista lo miró con fastidio, odiaba que se comportaran como niños él y Severus, pero en su interior deseaba despertar en Sirius el interés por ella, sería divertido quitarle a Minerva todos sus amantes, total ella sí era una mujer completa, sin traumas estúpidos y sin límites, que podía explotar su sexualidad sin miedo alguno.
—Sirius, ¿me puedes acompañar a mi habitación?, me siento un poco indispuesta— dijo fingiendo un desvanecimiento al cual la rápida acción de el animago le permitió tomarla de la cintura y enderezarla con cuidado.
Ella lo miró de entre sus pestañas con disimulo, haciéndose la delicada y fingiendo para llevarlo lejos de Minerva, pues sabía que lo que seguía sería el fin de la bendita pelirroja y por fin estaría libre de ella, Black la miró con fastidio no quería perder el tiempo pero tampoco podía ser inhumano, la cargó al estilo princesa para que no lo demorase con su paso lento, y se dirigió con rapidez hacia la habitación de la mujer, la cual se quejó levemente con dramatismo.
—Más lento, cariño. Todo me da vueltas, no quisiera ensuciar tu costosa ropa con vómito— amenazó para hacerlo ralentizar su paso.
—Disculpa Sprout pero tengo prisa así que contrólate y deja que te lleve lo más pronto que pueda, necesito encontrar a Minerva— la curiosidad de la pelinegra se encendió junto con su lívido al sentir el olor de Sirius, se relamió los labios y deslizó la nariz por el cuello del animago, haciendo que este se apartase de ella bruscamente y la mirara mal.
Con toda la inocencia de la que fue capaz, la cual no fue mucha en realidad, lo miro diciendo —lo siento es que tu fragancia me confundió, seguramente es el embarazo— alegó con disimulo, lo que no le gustó en lo absoluto a Sirius.
—Bueno ya estás en tu habitación mujer, te dejare aquí llama a tu elfo de asistencia que te cuide y llame a la enfermera o a tu Servy para que te atiendan— espetó con burla el animago pero la mujer le lloriqueó.
—Pero Sirius, ¿Qué te cuesta dejar me dentro de la habitación? Por favor, hasta que alguien me atienda puedo desmayarme aquí mismo.
Black rodó los ojos exasperado, su instinto le decía que su mujer estaba en problemas y el aquí ayudando a la mujer de su peor enemigo, la tomó nuevamente y luego de abrir la puerta, de tres zancadas llegó a la cama de la mujer, posando el cuerpo de la misma con cuidado sobre esta, no contó con que la mujer tiraría de él y lo envolvería en sus brazos para sellar sus labios con los propios y explorar su boca con una viperina lengua que prácticamente le tocó las amígdalas, asqueando lo de inmediato, recuperándose de el shock inicial la apartó con rudeza y la miró de mala manera.
— ¿Qué en el nombre de Gryffindor crees que haces, mujer? — le gruñó haciendo sonreír a la morena por su inocencia al verlo sonrojado creyendo que era de emoción sin comprender que era de rabia, ¡grave error!.
Pasando una mano por su pecho aun descubierto se mordisqueó "sensualmente" el labio según ella y generando que una ira incontrolable recorriera las venas de Sirius, a quien se le oscurecieron lo ojos dándole un aspecto sombrío, la mujer se encogió al ver la imagen que tenia al frente era como ver un perro rabioso a punto de atacar.
— Cariño cálmate— le susurró queriendo relajar la situación pero el odio que le había causado al animago saber de lo que era capaz la supuesta mejor amiga de Minerva lo indignó tanto que aunando a la preocupación que tenia por su pelirroja se sentía arder de ira.
—Más te vale que en tu miserable vida no te me vuelvas a cruzar o dirigirme la palabra o hablar siquiera de mi con nadie en especial con Minerva porque si me entero que usas esto para lastimarla o hacer que ella dude de mi juro que me valdrá un Knut tus engendros y te matare sin piedad alguna ¿Me oíste?— le ladró sin remordimiento alguno a la mujer que se encogía tratando de proteger su vientre asustada de haber cometido el error de su vida al parecer, se le cristalizaron los ojos temiendo haber desatado un demonio en su habitación.
—Yo...lo...lo s...siento— el casi echaba espuma por la boca de la rabia, se apartó totalmente de ella y salió hecho una furia en busca de su amada. Cuando estaba por salir escuchó un grito que le heló la sangre, volteó con desesperación buscando el sonido que venía de afuera, rogaba por equivocarse pero era casi seguro que fuese su pelirroja y eso disparó su adrenalina, corrió hacia el ventanal más cercano y lo que vio casi detuvo su corazón..
Su amor, su bella pelirroja descendía en caída libre hacía el vació….
Durante ese tiempo Minerva había subido sin detenerse para nada hasta la torre de Astronomía, su mente envuelta en una especie de neblina que no la dejaba tomar el control de su cuerpo, haciendo que subiera casi sin ningún cuidado, sin importarle que estaba desnuda bajo la fina bata que la cubría, que apenas la protegía del frió que arreciaba los pasillos del colegio, y que tampoco se diera cuenta que era seguida de cerca por unos platinados ojos que no perdían paso de sus pies y movimiento de su delicado cuerpo, que la recorrieron completa deleitándose de la figura femenina pero sin perder su enfoque de cuidar de ella.
Al llegar a lo más alto caminó con paso decidido hasta el balcón de la torre, se acercó sin detenerse parándose casi al filo de la baranda, mirando al horizonte, una lagrima escapó de sus ojos recorriendo su rostro perdiéndose por su cuello hasta el valle de sus pechos.
El viento se apoderó de su cabellera, haciendo que se viese como una ninfa cuya perlada piel y rojizo cabello se alborotaba y la rodeaba dándole un halo de misticismo, así la vio Amycus, quedándose embobado mientras la veía sin saber si acercarse o continuar viendo aquel hermoso espectáculo que ofrecía la bella animaga, la seda se pegaba a su cuerpo por acción de los vientos, que se arremolinaban como prediciendo el desastre que se avecinaba, pues en cuestión de segundos la desgracia sucedía.
El cuerpo de la mujer se inclinó levemente hacia el frente haciendo la caer de cabeza al vació, el horror en sus ojos y el grito que le congelo la respiración lo paralizaron unos segundos, pero rápidamente se sobrepuso lanzándose tras de ella a su encuentro.
Ella caía casi desmayada sabiéndose a punto de morir y solo rogando porque Sirius llegara a perdonarla por dejarlo atrás, cerró los ojos y suspiro su nombre —¡Sirius!—
De pronto sintió unas manos en su cintura que se cerraron entorno a su cuerpo en plan de protección, al instante se dejó caer en la oscuridad perdiéndose lo que sucedió después.
Perdón la demora pero he estado en clases, ahora casi entro en vacaciones jejeje pero necesitaba terminar este capitulo como medio de relajación, amo este mundo pero los estudios son importantes y más si como buena loca se me ocurre adelantar materias de mi próximo semestre jejeje todo sea por salir rápido de la carrera ;) Espero disfruten este capítulo, va con cariño a todos aquellos que aun leen este fic y a los que no, por que les falle y no logre enamorarlos :C ya casi llegamos al final solo un poco mas y nos despediremos ;)
