Recomiendo escuchar: "Tsuki no shijima" de Makino Yui

Estaba atónita por la revelación, de hecho no sabía cómo responder, lo tenía tan cerca, mirándola con aquellos ojos ambarinos cargados de emoción y cansancio, que no podía dejar de observar su atractivo. Podía sentir su calor en el cuerpo, abombada por alguna clase de aroma que él emanaba que sin duda la estaba embriagando.

Por otra parte él no estaba en sus facultades mentales para conversar un poco acerca de su relación, deliraba mientras la engullía entre sus brazos más y más, no se trataba de algo desagradable sin embargo lo que restaba de la coherencia en su cerebro le informaba a gritos que aquello estaba mal, terrible.

—Por favor Shaoran, déjame ir— murmuró, poco convincente.

—Espera, quédate— le acarició la mejilla. —Me arrepiento tanto de haberte dejado ir... ahora tienes a ese... Touma, que no te quita la vista de encima en todo el tiempo, que está enamorado de ti e interfiere siempre... que se vaya a freír espárragos, quiero estar contigo...— enterró el rostro en su cuello. —Hueles divinamente, a durazno... te ha crecido el cabello, está más largo que cuando eras niña... también tiene un dulce aroma...

—S-Shaoran— Sakura estaba tan roja como una manzana. —Iré a buscar medicina, espérame aquí.

—No te vayas, no otra vez... estos últimos años intenté llevar una vida... pero, como siempre, todos mis esfuerzos se reducen a nada cuando apareces frente a mí— se volvió para mirarla, con los ojos por demás afiebrados. —Sakura, solo contigo puedo llegar a ser feliz, jamás, te aseguro que jamás, fue posible mientras no estabas.

—Por favor Shaoran... basta...— creyó que lloraría si continuaba oyendo palabras como aquellas, bajó la vista a algún punto de su cuerpo que no provocaría que las lágrimas cayeran.

— ¿Qué ocurre?— preguntó él mientras la buscaba con la mirada, pero al no encontrarlo tomó su rostro y lo elevó para verla una vez más. —No apartes la mirada... tienes los ojos más hermosos que he visto en mi vida...

—Basta...

— ¿Basta de qué?

— ¡De decir todas esas cosas! Mañana no recordarás ni una y yo sí.

—Las recordaré.

— ¡No lo harás! ¡Porque tienes 39.5° de fiebre y necesitas medicina, un paño frío y un médico! Y no me dejas que vaya a buscarte cualquiera de esas cosas, por favor Shaoran, tienes que soltarme.

—No volveré a dejarte ir...

— ¿Por qué sigues diciendo eso?

—Porque he pasado los últimos cinco años lamentándome el no haberte perseguido, discutido, o el haber hecho cualquier cosa excepto... ¡Dejarte ir!— nueva revelación que dejó pasmada a Sakura, aún más porque el joven había caído hacia el costado opuesto con un profundo resoplido, liberándola por fin, aunque en ese momento ya no quería que así fuera, quería que se explicara. ¿Por qué decía esas cosas? ¿Que acaso no había sido él quien había decidido que lo mejor sería terminar con su relación? ¿Que no había sido eso lo que provocó que quedara postrada en una cama llorando de tristeza? No quería que fuera en vano, y tampoco que él se apartara de su lado otra vez.

—No has sido el único Shaoran, mírame...— el castaño obedeció. —Cometimos errores, pero están en el pasado... ahora estoy aquí, justo a tu lado ¿Me ves?

—Te veo... como nunca antes, puedo jurártelo.

— ¿Entonces cual es el problema?

—Me asusta volver a sentirme como aquella vez... cuando nos dijimos adiós... todo estaba lleno de oscuridad a mi alrededor, realmente no comprendía bien lo que sucedía, solo sabía que ya no estabas— ella no entendió bien lo que le quiso decir, debido a que esa fue la decisión que él había tomado.

—No iré a ninguna parte, tampoco quiero que tú te vayas otra vez... ¿Eso te tranquiliza?— volvió a estrecharla entre sus brazos, casi con reverencia.

—De verdad eres lo más lindo que pudo sucederme...

Sakura no supo bien como ocurrió, pero de un momento al otro pasó de tener a Shaoran a un lado a estar casi sobre ella, su mirada determinada era levemente opacada por la evidente fiebre que tenía. Aunque todo eso pasó a segundo plano cuando sintió en los labios un cálido y suave beso, tan fugaz como un suspiro ya que él cayó desmayado al poco tiempo.

Fue mágico... efímero... delicado... abrasador... todo junto pero también por separado.

Ella permaneció sorprendida por vigésima vez ese día, hasta que se dio cuenta que su acompañante estaba inconsciente, le dolió durante unos minutos el pensar que en verdad no recordaría nada cuando despertara recuperado pero se dio ánimos a sí misma, después de todo, a propósito o por accidente, había recibido su primer beso de la persona que siempre había soñado. "Incluso aunque él se olvide, yo no lo haré." Por lo tanto solo se acomodó a un lado de Shaoran, luego de ir por un paño, y lo abrazó un poco, quedándose dormida.

Fin de la canción

"¡Yo no hice ese oso para ella! ¿¡Por qué tengo que pensar en ella!? ¡Demonios! ¿Qué es lo que me está pasando? ¿Por qué siempre tengo que pensar en ella…? ¿El dueño de mis verdaderos… sentimientos?"

"¿Hola, eres tú Li? Muchas gracias por lo de hoy… ¿Sabes? Esta mañana cuando estábamos atrapados en el ascensor y me llamaste Sakura ¡Me puse muy contenta! Me dio la impresión de que nos volvimos buenos amigos, yo te quería preguntar si te puedo llamar Shaoran ¿Está bien? ¡Está bien Shaoran! Bueno, nos vemos mañana en la escuela."

"¡Sakura! Sakura… yo quiero… quiero decirte… ¡Quiero decirte que tú me gustas mucho!

"¿Sabes Shaoran? A decir verdad no me importa lo que pienses ahora de mí, tú me gustas mucho Shaoran, ¡Siempre serás la persona más valiosa para mí…!

Para mí también… Sakura."

"Vendrás pronto de regreso a Japón ¿Cierto? ¡Iremos a una cafetería nueva en la ciudad ¿Te gustaría? ¡Lo estaré esperando!

"Quisiera poder visitarte… pero me necesitan aquí…"

"Irá bien, tal vez pueda ir a Hong Kong el fin de semana próximo… te echo de menos…"

"¿Tal vez podríamos ir a ver una película? ¡Mi papá ha dicho que si gustas puedes venir a cenar! Hace mucho que no nos vemos…"

"De verdad lo siento, ¿Te parece el 10 de Julio? Al menos un día, quiero ir a verte Sakura…"

"Creo que… esto no puede continuar así Shaoran… tienes que estar en China y yo aquí, mi papá necesita que lo ayude debido a que tiene mucho trabajo y tu familia te necesita, será mejor terminar con todo esto…

¡Saldremos adelante como hasta ahora! Sé que podemos, Sakura… ¡Me esforzaré!

Seamos realistas… una relación a distancia como la que tenemos no funciona…

¿Eso… es lo que quieres…?"

"Adiós… y lo siento."

Despertó sobresaltado, no había soñado aquello en mucho tiempo y lo que más le impactaba era la sensación de realidad con la que se presentaban aquellas imágenes en su mente. Respiró profundo para serenar a su nervioso corazón, aunque al poco tiempo latía nuevamente ya que había visto a alguien que lo tranquilizaba y lo exaltaba al mismo tiempo. Una muchacha de cabello suave dormía junto a él, acurrucada contra su pecho, ambos estaban cubiertos con una manta blanca. Se dio cuenta de que traía un pañuelo algo húmedo en la frente, lo que le recordó que la noche anterior se sentía bastante mareado mientras recorrían el templo Tsukimine en el festival.

Divisó a Ryu sentado en el sillón de al lado, bebiendo una taza de café mientras leía un libro como si nada, lo que hizo que se ruborizara al instante, si al menos estuvieran a solas... ¡Pero no era así! Y necesitaba ayuda para levantarse sin despertarla, intentó llamarlo con señas pero no funcionó, por lo que empezó a hacer pequeños sonidos para llamar su atención.

—Hey, Ryu, ayúdame un momento— susurró tan alto como pudo.

— ¿Te sientes mejor Shaoran?— dejó el libro sobre la mesita de té que tenía enfrente y probó otro sorbo de café. — ¿Descansaste bien? Anoche nos tenías muy preocupados...

—Sí, sí, sostenla un momento para que me levante.

— ¿Para qué? Sakura-chan se ve muy a gusto allí, ¿A que no es bonita? Vas a despertarla, aprovecha que tienes a una chica hermosa abrazada a ti hombre, la vida es corta como para no gozarla— suspiró. —Qué suerte tienen algunos...

—Oye Ryu... ahora de verdad...— sintió como ella comenzaba a despertarse.

—Bueno, los dejo solos tortolitos— diciendo eso el pelinegro se marchó con su libro y su café hacia otra habitación, poco tiempo antes de que Sakura se despertara por completo. Cuando se vieron, al menos durante unos momentos, parecía como si todo continuara con normalidad, ella no había reaccionado acerca de que habían dormido juntos.

—Oh, Shaoran ¿Te sientes mejor? Anoche tenías muchísima fiebre...— la oyó preocupada.

—Estoy bien, no te preocupes...

—Qué alivio— suspiró ella, luego se dio cuenta de la situación en la que estaban y... se ruborizó casi tanto como en la noche anterior, ni qué decir acerca de eso. —L-Lo siento Shaoran... ¡A-Ayer me quedé dormida aquí! Temía que fuera vital un médico y... ¡Ah!— a medida que decía aquello se iba apartando más del joven por lo que en determinado momento finalizó el sofá y cayó al suelo. —Dolió...

—Sakura ¿Estás bien? Déjame ayudarte— se sentó en su lugar y extendió los brazos para que pudiera levantarse, aunque ella negó con la cabeza y se puso de pie sola.

—Ajaja que torpe soy... estoy bien— brotaba su risa nerviosa, no podía parar de pensar en todo lo que había sucedido el día anterior.

— ¿Segura? Por cierto, muchas gracias por haberme cuidado ayer... perdóname, te hice pasar un mal momento, cuando en realidad fuimos a divertirnos, estaba algo cansado pero creí que iría bien si me relajaba un rato.

—Me divertí, las estrellas estaban hermosas.

— ¿En verdad? Me gustaría que lo repitiéramos, prometo no enfermarme esta vez, ¿Te gustaría venir a cenar? Cualquiera de estos días, cuando quieras— se animó el castaño a invitarla, si bien lo había arruinado la noche pasada, quería compensarla, no había nada de raro en eso ¿Cierto? Solo eran dos amigos conversando durante una cena, no implicaba nada emocional.

—Claro, sí, sería estupendo, ahora... debo irme Shaoran, Rima-san se ha ido de viaje pero tengo que ir a clases por la tarde así que... nos vemos.

— ¡Espera! Quédate a desayunar, ¿Qué dices?— la tomó por el hombro para detenerla, lo que logró que la vergüenza de la joven incrementara aún más. No lo miraba a los ojos y eso lo preocupó, pero descartó la idea de que estuviera evadiéndolo. "¿Por qué no me mira?" —Sakura, ¿Ocurre algo malo?

— ¿Por qué lo dices?— preguntó ella sin voltear.

—Porque estás extraña, ¿Estás enfadada? Anoche... ¿Hice algo que te molestara?— el rubor de la joven iba en aumento. ¡Se habían besado! Pero claro, él no lo recordaba ya que entonces deliraba tanto como era humanamente posible. —Oye...

—No te preocupes, comeré algo en casa, quiero estudiar un poco antes de prepararme para ir a la universidad así que será en otra ocasión ¿Sí? Adiós Shaoran— lo saludó sin verlo y abandonó la casa a toda velocidad, necesitaba conversar con Tomoyo urgentemente para que la tranquilizara.

Afuera apenas había amanecido, aún continuaba con el yukata que su amiga había confeccionado especialmente para ella, solo su cabello estaba distinto a como lo lucía durante el festival, entonces notó que se había olvidado la horquilla en la casa de Shaoran. "No puedo regresar a buscarla, no puedo mirarlo a los ojos..."

Caminó por las calles un largo trecho, le daba tiempo para pensar y serenarse, las pocas personas que estaban despiertas la observaban sorprendidas de que una joven haya abandonado el festival tan tarde, debido a que había finalizado hacía horas. No se avergonzó por ello, en ese momento tenía a su corazón oprimido en el pecho, no era capaz de pensar en otra cosa que el joven castaño que comenzaba a conquistar territorio en sus pensamientos.

Llegó al templo Tsukimine, movida por alguna extraña fuerza de voluntad que nacía en su interior, fue directo a cambiarse, aunque fuera pronto aún necesitaba entrenar para calmarse, ya que comenzaba a meditar cosas que, en algún punto de su consciencia, sabía no eran buenas. "Si no hubiese regresado... yo estaría bien..." "¿Por qué tenía que ser él?" "Shaoran, detesto quererte tanto."

Poco a poco fue consumida por la oscuridad de su corazón.

Una vez vestida como sacerdotisa salió al patio, se arrodilló en el suelo y, apoyando las manos en la superficie, realizó algunos movimientos circulares. Un espectro blanco con forma de gato de montaña apareció en su visión, se veía furioso, era perfecto, podría desahogarse con la criatura y además mejoraría, comenzaba a sentir una ira por demás fuera de lo común en ella.

Lanzó dos talismanes mientras perseguía al animal a través de los bosques, no quería poner una barrera de captura, sería más sencillo y todo acabaría rápido. Utilizó un truco que Touma le había enseñado para atacar a los enemigos de manera más efectiva, consistía en un arco creado por ella misma, muy similar al que había visto en Yue en varias ocasiones cuando era una niña, pero el suyo era dorado. O eso se suponía porque el color del que tuvo en manos luego de activarlo parecía ennegrecido, tal vez solo lo había hecho mal. "Con esto reduciré la velocidad con la que corre" pensó, apuntando. Sentía la sangre hervir dentro de sí mientras la energía de sus poderes se arremolinaba alrededor de ella. Lo que no se percató fue que un resplandor oscuro refulgía a la altura de su estómago.

Disparó. El tiro dio justo en el blanco, sin embargo la criatura no se volvió lenta, desapareció en una especie de millones de cristales blancos, no comprendía bien por qué todo había terminado tan pronto, además ¿Había aniquilado al espectro en lugar de exorcizarlo?

— ¡Sakura!— oyó, parecía ser la voz de Touma acercándose. — ¡Oye! Llegas ant…— enmudeció, cuando la joven se había dado vuelta hacia él le pareció haber visto sus ojos de color rojo, sin embargo al parpadear eran normales, sacudió un poco la cabeza y le restó importancia, trabajando en un templo comenzaba a ver cosas extrañas en todas partes. —Buenos días, ¿Entrenando tan temprano?

Ella se echó a sus brazos, necesitaba el afecto de alguna persona con urgencia, tenía mucho miedo de volver a caer en la oscuridad, de volver a caer ante Shaoran Li.

"Creo que es muy tarde..." pensó, mientras las lágrimas comenzaban a rodar por sus mejillas enrojecidas de vergüenza y tristeza.


Notas de la Autora.

Damas y caballeros ha ocurrido un milagro! La adorada inspiración vino a mí y terminé el capítulo antes! Incluso quedó más largo y todo! Qué felicidad :') así que el capítulo de esta semana se sube un martes jajaja ¿Habrá sido la culpa del viernes? Como sea, como verán añadí un toque a mi historia, les explico: cuando escribo siempre lo hago con música que (yo creo) es acorde a la escena que quiero plasmar, por lo que se me ocurrió que quizá a ustedes les llegue más al corazón si la leen acompañadas de melodías, por lo que se darán cuenta que en este capítulo está la prueba, si tienen algún inconveniente con eso comuníquenmelo por favor, y cancelo todo xD siéntanse libres de leer sin música, solo es algo que recomiendo, espero les esté gustando la historia hasta ahora tanto como me gusta escribirla :D como siempre muchas gracias si estás leyendo esto, y si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual posteame un Review que los leo todos los días ;) un gran saludo!