Sakura acariciaba cabizbaja a Pudín (el gato himalayo blanco de Touma) mientras esperaba que el dueño regresara con ella, el animal dormitaba en su regazo, cómodamente, estaba ubicada en el sofá del living, aún vestida como una sacerdotisa, se burló de sí misma, no había podido exorcizar a un espectro, si algún día se cruzaba con un demonio ¿Qué haría? O peor, si Tian Fu la encontraba podía darse por muerta.
Su amigo regresó con una taza de té con leche, se la colocó delante, sobre la mesita de cristal, preparada especialmente para ella, aunque ni siquiera fue percibido, algo malo había ocurrido, y temía que tuviese que ver con Shaoran Li. Se sentó enfrente para poder mirarla bien, por si acaso estuviese herida, después de todo la había encontrado luchando con un espectro de clase C, uno más avanzado de los que ellos solían enfrentar durante los entrenamientos.
—Dime qué ha pasado Sakura, quiero ayudarte...— le dijo, en verdad preocupado.
—No tiene importancia, perdóname por lo de antes, no sé qué es lo que me sucedió, tal vez... solo estoy cansada.
—Nada de eso, estabas llorando, por favor... no te he visto así desde hace años, entiéndeme, me importas, ¿Es algo... que no me puedes contar?— los ojos verdes de su acompañante comenzaban a inundarse otra vez.
—Sí, es cierto... tú estuviste conmigo... tú lo viste, no fui yo... no fui yo... porque tú sabes que él fue lo más importante para mí— la voz de Sakura se fue apagando, tanto que el chico no la había oído bien, sin embargo reconocía esa expresión de su rostro perfectamente, la llevaba marcada en lo más profundo del alma, era la clase de tristeza que ella sentía luego de haber tenido un problema con el sujeto chino.
—He llamado a Tomoyo, espero que no te importe, no quería que se preocupara, como dijiste que ibas a su casa... viene hacia aquí, pensé que te sentirías mejor con ella...
—Gracias Touma, en verdad— la oyó.
—Por nada— se puso de pie y se sentó junto a ella. —Oye Sakura, tienes que saber que pase lo que pase yo estaré para defenderte, protegerte y ayudarte, siempre, así que no me apartes de ti ¿Puedes? Me siento más útil aquí, en donde estoy ahora, que a metros de distancia... sé que puedo incomodarte a veces, y que n0o me correspondes, pero solo esto deseo, realmente es así.
—Lo sé, te lo agradezco mucho— musitó ella con una sonrisa triste, y luego le dio un corto abrazo para hacer valer sus palabras. "Si pudiera sentir lo mismo por Touma yo sé que no sufriría tanto."
Oyeron el timbre sonar repetidas veces, evidencia de que la persona en la puerta estaba preocupada, él fue a abrir y se encontró con una señorita de lindo cabello oscuro y vestido acampanado que respiraba agitada, tenía una sombrilla violeta empapada en las manos. No siquiera había notado que comenzó a llover.
La vio salir disparada (después de pedir permiso) hacia su sala, directo a los brazos de Sakura, al recibir la llamada de Yoshida se había asustado mucho y temido lo peor, la imagen de su mejor amiga llorando era algo que intentaba olvidar, pero siempre que ocurría algo que podía lastimarla venía a su memoria.
El joven optó por una retirada, las dejaría solas unos minutos para que charlaran, aunque se tentaba de quedarse cerca para poder oírlas, hasta que no oyera de los labios de ella que la causa de su llanto era Shaoran Li no podría enfrentarlo para decirle que se apartara, necesitaba saber, por lo que se rindió de sus intentos de moral y se quedó de pie detrás de una pared.
—Dime... ¿Qué ocurrió? Ayer me llamó Ryu-san para decirme que pasarías la noche en su casa porque Li estaba enfermo— dijo Tomoyo tomándola de la mano. — ¿Estuviste cuidándolo?
—Sí, tendría que haberme ido... tendría que haber salido de allí e ir a tu casa...
— ¿Por qué? ¿Qué pasó?
—Él tenía mucha fiebre y deliraba, prácticamente todo lo que me dijo fue... que no lo dejara, que quería estar conmigo, pero...
—Eso es bueno Sakura, ¿No te pudo contenta?
—Al principio sí, un poco— Touma apretó los puños y la mandíbula, de tanta tensión que sentía. —Eso siempre fue lo que había querido escuchar, pero no así, no sabiendo que luego no recordaría nada... si tan solo hubiese... si tan solo hubiese estado bien podríamos haber hablado, me dijo que se arrepentía de haberme dejado ir, ¿Cómo debo interpretar eso? ¿Que no quería dejarme?— la joven de ojos verdes apoyó la cabeza en el hombro de su amiga, no quería llorar frente a ella pero se le dificultaba bastante retener el nudo en su garganta. —Él fue quien decidió que yo era una piedra en su zapato, él me dijo que era un estorbo Tomoyo... yo... creo que volveré a caer si no me aparto de Shaoran, no sé qué es lo que siente por mí ahora pero sí sé que es una persona ocupada, no tiene tiempo para una relación como la que puedo ofrecerle, volveríamos a atravesar las mismas situaciones de antes, no quiero eso para mí otra vez, duele mucho... tengo que olvidarlo...
El muchacho que se encontraba escondido salió de donde estaba y, una vez que hubo avisado a sus visitantes que saldría, abandonó la vivienda rumbo al templo, no podía continuar esperando a ver cómo salía todo, lo mejor era actuar antes de que Sakura acabara con el corazón roto una vez más. "No me importa si se entera y me odia, esto es por su bien" pensó, determinado.
El líder del clan Li paseaba por su estudio, miraba los libros, los papeles de su escritorio, se sentaba, volvía a ponerse de pie, ojeaba informes, pero no conseguía concentrarse para realizar al menos una cosa de todas las que debía terminar, tenía en mente a una sonriente joven de ojos verdes vestida con yukata, no podía evitar pensar en ella, constantemente percibía una sensación cálida que interrumpía sus pensamientos, aunque no recordaba bien la noche anterior tenía el presentimiento de que algo en verdad importante había sucedido. ¿Por qué se sentía tan emocionado? ¿Cuál era la razón de tanta ansiedad? Temía que le hubiese hecho algo a Sakura mientras ella dormía junto a él debido a que, antes de perder la consciencia de lo que sucedía, había tenido muchos deseos de abrazarla.
— ¿Qué fue lo que hice? Espero no haberlo arruinado ahora que comenzábamos a llevarnos bien...— dejó caer la cabeza sobre su escritorio, frustrado por su evidente carencia de control sobre su memoria.
—Vaya, cuánto arrepentimiento— dijo su asistente tocando la puerta abierta de la habitación, tenía su katana en manos. — ¿Qué sucedió con la mujer que amas? Cuéntale a tu querido amigo Ryu.
—Enserio, tienes que dejar de decir eso— contestó Shaoran mirándolo con el ceño fruncido y ruborizado, solo para encontrarse con la sonrisa divertida de aquel despiadado demonio que tenía por amigo. — ¿Y por qué ultimamente siempre terminamos hablando de mi relación con ella? Es molesto.
—Admítelo, te encanta como suena.
—Basta Ryu, necesito que me ayudes a investigar acerca de los sellos, cuanto antes coloque uno en la casa de Sakura antes podré quedarme tranquilo y menos trabajo tendré para hacer— lo vio sentarse enfrente cruzando los brazos. — ¿Qué ocurre ahora?
—Resulta— Ryu estaba serio, tenía en el rostro esa expresión que resultaba considerablemente aterradora. —Que en la noche me encuentro con mi mejor amigo durmiendo con una chica en el sofá de la sala y no me quiere contar la verdad, ¿Tan privada es su historia que no eres capaz de decirme? No quiero presionarte ¿Sabes? Pero no soy un idiota, soy capaz de darme cuenta que algo sucedió, o sucede, con ella y si eso te afecta a ti me afecta a mí compañero, quiero saber qué tanto estás dispuesto a hacer por ella, yo debo proteger tu vida.
—Es una inocente, ¿Qué esperas que haga? ¿Que la abandone como si nada? Es mi responsabilidad, por alguna razón Tian la atacó, aunque sabía quién era no la conoció nunca mientras era mi guardaespaldas porque lo asignaron una vez que acabó nuestra relación y dejé de viajar...— se dio cuenta de que había hablado de más. Dejó caer la cabeza entre sus manos, rendido ante la curiosidad de Ryu.
—Así que fue tu novia...
—Bueno, sí. Entiende por favor, quiero evitar que se vea involucrada o peor, lastimada, por algo que ni siquiera tiene que ver con ella, solo necesito un sello para poder estar tranquilo y saber que se encuentra a salvo y continuar con mi vida como se supone que es, ambos sabemos que no estaremos en Japón para siempre.
—Cierto, ¿Se lo has comentado? Sakura-chan siempre se ve muy contenta cuando nos la encontramos, se pondrá triste al momento de la despedida ¿No te parece? Quizá ella piensa que te has mudado aquí, al comprar semejante casa.
Shaoran negó con la cabeza, dando por terminada la discusión, en realidad no quería plantearse la idea de lo que ocurriría después de marcharse otra vez, comenzaban a demandar su presencia en China y otros países, resultaba muy estresante pensar que podía perder esa especie de relación amistosa que había recuperado con Sakura. "De todas formas, para ella sería un fastidio, ya me ha quedado claro."
Recomiendo escuchar: "Ship of fools" de Yuki Kajiura & Eri Itou
De repente percibió una presencia maligna en el aire, una milésima de segundo antes de que su casa se tornara oscura. Pudo ver como el ambiente se apaciguaba hasta quedar absolutamente detenido el tiempo, el hecho de que se abriera una brecha temporal solo podía significar problemas, debía encontrar el elemento que la mantenía activa lo antes posible.
Abandonó la casa, en dirección desde donde provenía la presencia maligna, acompañado de cerca por su fiel guardaespaldas. Temía que sus sospechas estuvieran acertadas, aquella sensación no significaba nada bueno. "¿Finalmente vas a enfrentarme Tian?" Corrieron por las calles desiertas hasta llegar al templo Tsukimine, para su sorpresa se encontraron con Yoshida, quien estaba peleando con dos ánimas al mismo tiempo, Tai y una jovencita de cabello rubio que no conocía para nada. Sin embargo su atención pasó rápidamente de ellos a la figura de un hombre que parecía entablar una conversación con alguno de esos tres.
Se acercó lentamente, una vez que liberó el sello en su espada, sin quitarle la vista encima a Tian Fu, también tomó un pergamino con el que podría atacarlo en el caso de que se rehusara a oír razones, lo cual consideraba bastante probable aunque no entendía bien por qué.
—Si es mi querido amigo Shaoran— lo oyó decir, sin siquiera voltear a mirarlo. — ¿Cómo has estado? Imagino que bien con todos esos grandes logros ¿Cierto? El clan habla tan bien de ti.
— ¿Cómo he estado? Muy decepcionado, resulta que alguien a quien le confiaba la vida tenía planeado matarme desde incluso antes de conocerlo... ¿Qué haces en Japón?— por fin se dignó a verlo a los ojos.
—Debió de sorprenderte que ese puñado de inútiles a los que les pagas para que me vigilaran no supieran mi ubicación ¿O no? En India las personas que tenían poderes dejaban mucho que desear... no eran como mi apreciada Kinomoto-chan— él castaño apretó el puño que sostenía su espada y luego apuntó a su oponente con esta. —Oh, ¿Me atacarás tan pronto?
—Escucha, no te metas con ella... no tiene nada que ver con todo esto— se defendió a tiempo de un veloz ataque del hombre con un cetro negro, las energías que liberaba eran muy poderosas, pero apestaban a sangre, resultado de haberlas obtenido al quitárselas a sus verdaderos dueños.
—Tú ya no me darás más órdenes, una vez que te mate a ti me apoderaré del Clan Li— el aludido frunció el ceño y comenzó a devolver los ataques que recibía, el choque de las espadas emitía un sonido metálico muy fuerte, aunque estaba acostumbrado a escucharlo. Sin embargo entre tanto ruido distinguió una voz, una cálida voz que no oía desde hacía unas horas que le parecieron días, al voltear vio a Sakura ataviada como sacerdotiza mirarlo sorprendida, aunque también parecía no estar contenta de verlo allí. —Regla dos: ¡Nunca te distraigas en batalla!
Al no poder evadir por completo el ataque el extremo del cetro lo hirió al costado de la cintura, no estaba seguro de que tan profunda era pero estaba perdiendo bastante sangre, pudo ver que, a unos cuantos metros, Ryu intentaba acercarse a asistirlo pero que estaba siendo detenido por una de las copias de Tai. "Demonios, mi vista comienza a nublarse..."
— ¡Shaoran!— gritó Sakura, asustada al ver la sangre.
— ¡No vengas!— recibió como respuesta.
—Qué sencillo es cuando te presentan la distracción adecuada Shaoran... aunque por desgracia veo que no te ha llegado mi obsequio aún— le murmuró de cerca Tian, apartando de una patada la espada para que no pudiera continuar peleando. — ¡Jajaja qué divertido! No me imagino la expresión que pondrías si a ella le sucede algo malo... yo nunca antes te he visto así, no sabía que tenías la capacidad de perder la sangre fría de esa forma.
—No te atrevas...
— ¿Me estás probando?— apuntó una de sus manos hacia la joven que tenía detrás de sí a Tomoyo, quien iba tomando a su amiga por la ropa para que no quedara detenida en el tiempo. Shaoran lo hizo caer dándole un golpe fuerte con la pierna en los tobillos, desviando un poco el potente ataque mágico, pero de todas formas la explosión que provocó fue muy cercana a ellas.
— ¡Sakura!— gritaron el proveniente de China y Touma, incluso luchando contra un furioso Tai, al mismo tiempo. Estaban muy preocupados, la nube de humo que flotaba en aquella área les impedía ver si ambas se encontraban bien.
—Me quedaré con su magia— afirmó Tian Fu levantándose con ayuda del cetro, lo que provocó que la furia de Shaoran aumentara mucho, tanto que su energía comenzaba a destruir el lugar.
Fin de la canción.
Notas de la Autora.
Hola a todos! Cómo están? Aquí les dejo el capítulo nuevo, tal vez despeje dudas, tal vez agregue más... xD No recibí comentarios negativos por mi recomendación musical así que me tomé la libertad de continuar con eso, espero que les guste C: Finalmente subo el capítulo un jueves! Wiii! Jajaja es jueves, es JUEVES xD (nótese la desesperación, ignórenme tengo sueño) Quería informarles que conseguí un trabajo así que tal vez no pueda dedicarle el mismo tiempo a la historia, pero prometo que no se convertirá en un Fic fantasma! Por mi honor (? Bueno, como siempre muchas gracias si estás leyendo esto, y si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual posteame un Review que los leo todos los días ;) un gran saludo!
