Ryu Ming no se consideraba una persona cobarde, de hecho todos lo reconocían gracias a su valentía al momento de enfrentar los peligros, razón por la que el clan Li lo había contratado para el puesto de guardaespaldas. Sin embargo mientras miraba a Shaoran en aquel estado de furia pura su cuerpo parecía haber quedado inmovilizado del temor hacia tanta magia, percibía esa presencia hasta en la última fibra de su ser, por un momento creyó que explotaría. Apoyó una rodilla en el suelo, asfixiándose, antes de que la onda expansiva lo alcanzara, colocó la katana que sostenía justo enfrente suyo para protegerse del golpe que aseguraba recibir, aunque no sirvió de mucho le evitó salir disparado al igual que sus enemigos, que quedaron derribados a unos cuantos metros.
Recomiendo escuchar: "I talk to the rain" de Yuki Kajiura & Eri Itou.
Pudo ver a su jefe adelante, rodeado de escombros y concentrado en la liberación de su poder, realmente era algo aterrador que semejante energía proviniera de un humano. "No quisiera estar en los zapatos de Tian ahora…" pensó, convencido de que el sujeto no viviría si Shaoran no se tranquilizaba. ¿Qué se había perdido? Lo había visto herido pero aquella criatura retorcida le había impedido llegar hasta él, y luego oído una explosión, no se enteró hasta sentir la sangre en su interior hervir de terror que el castaño parecía estar enojado.
— ¡Jajaja! No puedo creerlo— se rió Tian Fu con una gran sonrisa espantosa. —El afamado líder del clan ha perdido los estribos... por una chiquilla débil e inutil.
—Retráctate— ordenó el aludido, sin mirarlo. —Ahora.
— ¿Y qué si digo que no?
—Retráctate— apuntó al enemigo con un pergamino al notar que no hacía nada más que mirarlo con cautela. —Haré que te arrepientas de haberle puesto un dedo encima...— preparó su espada para invocar su poder que en ese estado bullía por dentro, estaba sorprendentemente enojado, lo que le facilitaría mucho el fluir de su energía hacia afuera. Ni siquiera notaba lo que ocurría a su alrededor.
— ¡Quiero ver hasta dónde puede llegar este colérico Shaoran Li!— el hombre se puso de pie en una milésima de segundo y corrió armado con el cetro. Su contrincante liberó el poder del pergamino un momento antes de tocarlo con la espada.
—Dios del trueno... ¡Ven!— la descarga eléctrica que brotó del talismán estalló en el cuerpo de Tian a corta distancia, dejándolo muy malherido, sin embargo alguna clase de fuerza le permitía continuar consciente, ya que al caer solo se cubrió los ojos con las manos y comenzó a reírse de manera desquiciada.
— ¡Este es el poder del que tanto he oído! ¡El poder que quiero para mí! ¡Si tan solo hubieses abandonado esa ideología pacifista que tienes tal vez...! Por desgracia, no te das cuenta de la influencia que posees, qué decepcionante...
— ¡Maestro!— enunció Zen abandonando la batalla con Touma para ayudar al hombre, quería sacarlo de allí antes de que el líder del clan Li lo matara, aún no estaban listos para enfrentarse a él pero por alguna razón él se había quedado en el lugar para luchar, sin importar cuánto se lo imploró antes de que llegara Shaoran no retrocedió. "Maestro... ¡Maestro Tian!" Al llegar a su lado lo levantó con tristeza al ver sus golpes y rasguños. —Por favor, hábleme...
—Zen, mátalo...— lo oyó.
—No puedo, tengo que sacarlo de aquí ahora mismo.
— ¿Me desobedecerás? Quiero que lo mates, y que me traigas su magia querida Zen, si es necesario utiliza a la chica... ya sabes lo que tienes que hacer— ella asintió con lágrimas en los ojos, no podía hacer otra cosa más que acatar sus órdenes, así le costara la vida cumpliría con el encargo, por lo tanto tomó tres de sus agujas en cada mano dispuesta a pelear con aquella fiera de energía que aguardaba ante ellos.
Fin de la canción.
Zen lanzó todas las que pudo, pero fueron repelidas sin siquiera tocarlo, la diferencia de poderes era palpable y comenzaba a sentir miedo, pero la lealtad que sentía hacia su maestro la mantenía ahí, no podría verlo a los ojos si lo decepcionaba.
Tendría que utilizar su carta de triunfo si quería sobrevivir. Llevaba el cabello decorado con flores por una razón más que por mera coquetería o decoración, aunque no fuera el ánima más poderosa que poseía su maestro era su preferida, y tenía unos cuantos trucos que este le había otorgado. Tomó un par de lirios que reposaban en su cabeza y sopló sobre ellos, convirtiéndolos en polvo brillante, él solo tenía que inspirar un poco para que sus pulmones fallaran y dejara de respirar.
Fue inútil. La energía que emanaba de Shaoran provocaba que su polvo de lirio no llegara a él, desgraciadamente el efecto cesaba al poco tiempo de haberlo arrojado. "Me matará... y al maestro Tian..." se dijo, comenzando a llorar. ¿Por qué todo había acabado de esa forma?
—Ahora es mi turno— escuchó, entonces lo tuvo enfrente en menos de lo que le tomó pensar en su muerte, se veía furioso y preparado para el golpe final, pudo observar que sus ojos ambarinos reflejaban el brillo de la hoja del arma que empuñaba.
— ¡Deténganse!— resonó un grito femenino.
Vieron que a unos cuantos metros dos jóvenes que se encontraban en el suelo se levantaron, por fortuna la barrera que una de ellas había colocado pudo protegerlas del poderoso golpe que las esperaba, aunque algunas pequeñas gotas de sangre en el suelo evidenciaban que no habían salido intactas. Tomoyo tenía un corte en la frente y Sakura se había lastimado las manos a causa de activar la barrera sin un pergamino, por lo que el daño del escudo había caído sobre estas, sin embargo ignoraba el dolor, tenía la vista centrada en la batalla que libraba una persona que estaba herida.
— ¡Sakura!— llamó Touma mientras esquivaba el látigo de Tai, estaba a punto de exorcizarlo, aunque admitía que había sido el espectro que más se le había resistido, requerir tres de sus pergaminos era mucho, siete era inimaginable. — ¡Desaparece de una vez! ¡No tengo tiempo para entretenerme contigo ahora!
Recomiendo escuchar: "Sakura no tema II" de Takayuki Negishi.
La muchacha de ojos verdes tomó de su hakama un talismán en blanco y un objeto más, algo que parecía ser una tarjeta de color rosa con un dibujo de un bufón sosteniendo una tela. Movida únicamente por el instinto los colocó con velocidad en el suelo, uno sobre otro y apoyó las palmas maltratadas arriba, toda su área se tornó dorada, incluso un sello de estrella apareció debajo de ella. "¡Que desaparezca... por favor que desaparezca todo lo malo!"
— ¡Borrar!— enunció, y esa misma palabra apareció en el pergamino. Un resplandor como el oro se esparció por todo el lugar, provocando que sus enemigos huyeran al notar que aquello no debía tocarlos. Zen y Tai se llevaron a Tian Fu (quien alcanzó a contemplar tamaño poder) tan rápido como pudieron un momento antes de que la luz dorada los devorara, se expandía tanto que parecía que abarcaría toda la ciudad de Tomoeda, sin embargo lo que rastreaba era el elemento, una rama que se encontraba en el parque del rey pingüino, la cual se destruyó en miles de cristales rojos y le permitió al tiempo seguir con su curso.
Todos los presentes quedaron sorprendidos mientras una calidez los invadía. Shaoran percibió que su enojo se esfumaba con solo percibir la presencia de Sakura, tal y como la recordaba que era, tanto que le parecía poder ver a la niña de once años sosteniendo el báculo mientras batallaba por devolver la paz a todos los ciudadanos. "Utilizó una carta... aunque no muestre su forma original, realmente ha incrementado su nivel mágico." Pensó, en verdad contento de que recuperara su fuerza, le daba algo de nostalgia pero ella estaba allí, la pequeña se había convertido en una mujer, sin duda alguna se encontraba frente a la misma persona. Por primera vez sentía que no la había visto en mucho, mucho tiempo.
La magia comenzaba a desvanecerse rápidamente, la luz se convirtió en ondas que regresaron a la carta que sostenía su dueña.
Fin de la canción.
Exhausta miró la carta. ¡Había conseguido usarla! Era un triunfo sin duda alguna, pero se encontraba demasiado cansada, se dejó caer hacia un costado, mientras la lluvia la empapaba más y más. Touma la levantó mientras la inspeccionaba, lo más probable era que buscara heridas graves.
— ¿Qué tal estuve?— murmuró, somnolienta.
—Sakura... fue estupendo— contentó él, orgulloso y le acarició el cabello. —Me alegro tanto por ti, sabía que lo lograrías...— Shaoran se acercó, cohibido, sin decir una palabra debido a que Yoshida ya había dicho todo lo que pensaba, no repetiría lo mismo otra vez, menos aún cuando los veía tan unidos. Ryu le colocó una mano en el hombro al estar a su lado. El gesto no logró reconfortarlo mucho.
—Si pude fue gracias a ti... me ayudaste mucho a que recuperara mi magia, aunque la carta no mostró su forma pude utilizar su poder... en verdad... muchas gracias...— con estas últimas palabras Sakura se sumergió en el mundo de los sueños, uno en el cual no había batallas, ni magia, ni enfermedades, ni despedidas, solo hermosos recuerdos que habían quedado atrás en la realidad.
Touma la miró, enamorado de su belleza, mientras continuaba acariciando su cabello. Su capacidad de contemplar los vínculos de los humanos le permitía ver un delgado hilo rojo en su dedo más pequeño, se conectaba directamente con el meñique de la persona que estaba de pie allí mismo, aunque se había alargado un poco seguía existiendo. "Ahora que está dormida podría... podría cortarlo sin problemas, por su bien" meditó, sabiendo perfectamente que una vez que lo hiciera, no había manera de que un vínculo cortado a la fuerza volviera a nacer.
Una joven de largo cabello negro atravesaba las calles a paso veloz, con un papel que tenía la dirección a la que se dirigía, aunque no estaba segura de en donde se encontraba no pediría indicaciones, se las arreglaría a la perfección sola, después de todo recordaba algunos lugares, no estaba todo tan diferente.
Avanzó tirando de su valija, se había abstenido de tomar un taxi para poder recorrer a pie los sitios que había extrañado visitar con el paso de los años, se preguntaba si acaso la recordarían y si la habían extrañado, se moría por ver a todos.
—Como siempre se ha marchado sin siquiera avisarme, ya verá cuando lo encuentre, nunca más olvidará decirme que piensa venir a Japón... ¡Cielos! ¡Se enterará! ¡Ambos se enterarán de quien soy!— dijo levantando el puño hacia el cielo, molesta. —Ahh... ¿Tanto les cuesta simplemente decirme? ¡Yo también quería venir! Y ahora no estaría perdida...
—Oh, pero si es la mocosa— oyó a sus espaldas. Al darse la vuelta vio a un muñeco amarillo volando, no habían personas caminando así que nadie se enteraba.
— ¿Tú? ¿Qué haces en la calle?— preguntó Mei Ling. — ¿No te verán las personas?
— ¿Qué personas chiquilla? No hay nadie a estas horas de la mañana— contestó Kero acercándose. — ¿Qué estás haciendo en Japón?
—Vine de visita, hace mucho que no veo a Shaoran, a Tomoyo o a... Kinomoto, no he sabido de ellos en un par de años...
— ¿No vivías con el mocoso?
—Sí, pero él ha viajado mucho, por eso al enterarme que vino aquí decidí venir también, ¿Sabes dónde lo puedo encontrar?
—Tal vez...— Mei Ling lo atrapó y comenzó a tirar de sus mejillas. — ¡Ya, ya! ¡Te digo!— ella lo liberó. —Cielos, te guiaré hasta la casa de Tomoyo, porque no sé donde vive tu primo, sígueme.
No se percataron de que una persona alta de cabello castaño los observaba ceñudo, había oído nombrar su apellido y volteó, sin embargo no le había gustado nada enterarse de que esa chica estaba en el país, menos aún cuando escuchó que ese sujeto también. ¿Cómo se atrevía a regresar a la ciudad con todo lo que había causado? Una vez que viera a su hermana hablarían muy seriamente.
Shaoran sostenía la mano de Sakura mientras la observaba dormir, quería conversar un poco con ella cuando despertara, estaba algo preocupado por su salud, el hecho de que consiguiera utilizar una carta era asombroso pero no estaba seguro que hubiese sido bueno para su cuerpo.
Creyó que debía de estar soñando, estaba inquieta y hacía gestos, algunos más lindos que otros. Se permitió acariciarle el cabello un par de veces, ya que parecía tranquilizarla cuando comenzaba a balbucear cosas incomprensibles, quizá estuviera teniendo una pesadilla.
—No... te vayas...— la oyó susurrar. Se preguntó si acaso iría dirigido a él.
—Sakura, abre los ojos por favor...— le contestó. Tan concentrado como estaba no percibió que Touma ingresó a la habitación con su cetro en manos, muy serio, y al observar la escena se dijo que ese era el momento para intervenir.
—Vínculo...— enunció tan bajo como fue capaz. —Cortar...— su arma poco a poco comenzó a cambiar, con una onda de energía rodeándola, hasta transformarse en una alabarda de la que colgaba un cascabel. Ese era el Henkan (o conversión) N° 2 de su cetro, sin contar la forma original eran tres conversiones las que poseía, las cuales le proporcionaban una habilidad especial como, por ejemplo en ese caso, observar y romper los vínculos de las personas. Podía llegar a ser un don muy difícil de obtener, pero desde la llegada de Shaoran Li creía que era una maldición, saber que podía ver el lazo que tenía con Sakura era terrible. De hecho en ese instante era capaz de contemplarlo, aquel hilo rojo que se conectaba con los meñiques de ambos, estaba más largo que en la semana anterior aunque seguía siendo más corto que el suyo propio que compartía con ella.
Empuñó su alabarda hacia el hilo, sin convencerse, sabía que el sujeto le traía mucha tristeza a su amiga, sin embargo tenía que reconocer que desde que la conocía jamás la había visto sonreír con tanta luz como cuando el sujeto llegó a sus vidas.
"Es por su bien..." se repetía mentalmente, "Solo por su bien, no quiero que Sakura vuelva a enfermar, tengo que cortarlo para protegerla..." dio un par de pasos hacia ellos, no sentirían dolor en el proceso, y luego, no sentirían nada el uno por el otro.
Notas de la Autora.
Hola a todos! Por suerte mi nuevo trabajo no me agota lo suficiente como para no traerles el nuevo capítulo los jueves (aunque hoy me dormí sin darme cuenta ¬_¬) así que por ahora no tengo retrasos, vengo cumpliendo mi palabra, ante cualquier demora para aquellos que frecuenten la página de FanFiction SIEMPRE les voy avisar a través de un Review, de hecho a muchos les contesto a través de ahí jajaja. Con respecto al capítulo tengo que decir que me puso de los nervios, aunque me gustó mucho, siento como que soy una lectora más y que no sé qué va a pasar! . es algo raro xD espero que les guste a ustedes C: como siempre muchas gracias si estás leyendo esto, y si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual posteame un Review que los leo todos los días ;) un gran saludo!
