Touma ingresó a su casa cabizbajo, a penas cerró la puerta tras de sí se apoyó contra esta, dándose un golpe mentalmente por haberse comportado como un idiota durante la cita con la joven de ojos verdes. "No pude contenerme... ¿Cómo no pude contenerme?" Golpeó un par de veces su cabeza contra la puerta de madera, regañándose mentalmente por haber perdido la compostura al estar junto a ella.
— ¿Touma?— oyó decir a Akari Yoshida, su madre. —Llegaste temprano, ¿Te encuentras bien? Estás algo pálido.
—Mamá... ¿Cómo te diste cuenta que papá era la persona para ti?
— ¿Eh? Bueno... pues yo... en realidad...— la mujer dudó. —Resulta que yo no estaba enamorada de tu padre...
— ¿Cómo dices?
— ¡Claro que lo estaba cuando me casé con él! Pero bueno, antes de eso, yo creía amar a otra persona, los tres éramos buenos amigos, sin embargo cuando recibí la confesión de tu padre sentí que todo se había arruinado, no podía simplemente decirle que me gustaba otra persona y que, además de eso, era alguien que él apreciaba, sin embargo... cuando me confesó lo que sentía me confundí mucho, ya no estaba segura de quién era el dueño de mis verdaderos sentimientos.
— ¿Y cómo lo descubriste?
—En primer lugar cada vez que nos cruzábamos no podía verlo a los ojos, eso no me sucede con cualquier persona, y además cuando comparé los cariños que le tenía a cada uno... me di cuenta que eran muy diferentes... fue algo único...
—Entonces así fue, lo sentiste ¿Es eso?
—Algo así, no puedo explicarlo bien con palabras, ¿A qué vienen tantas dudas? ¿Tienes problemas con Sakura-chan?— el joven guardó silencio, si bien había preguntado no quería estar contándole a su madre acerca de su vida sentimental, se iba a sentir muy extraño sino. —Entiendo que no quieras decirme, pero dale tiempo ¿Sí? Ella te quiere mucho...
—Lo sé— "Lo que me preocupa es que sea como a un simple amigo."
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"Desde que llegué que estuvo lloviendo mucho" pensó, mientras regresaba de hacer algunas compras, sostenía un paraguas rosa para protegerse del agua. Sin darse cuenta había pasado por una calle que le resultaba muy familiar, miró un poco en varias direcciones para identificar aquello que, si no se equivocaba, debía estar por allí. No tardó mucho en encontrarlo.
La casa amarilla de madera, con tejado azul, continuaba tal y como la recordaba. Se preguntaba si ella continuaría viviendo allí. ¿Sería correcto pasar a saludar? ¿O tal vez ni siquiera se acordaría de ella? Tan solo se acercó un poco para ver mejor, aunque ellos bien podrían haberse mudado hacía años, si bien Shaoran le había dicho que se encontraron nada aseguraba que continuara en esa residencia.
Mei Ling oyó unos ruidos provenientes del techo y dirigió la mirada hacia el cielo, la expresión de perplejidad que puso cuando divisó al perro pervertido de su primo recostado leyendo un libro mientras comía frituras de queso fue gigante, iba acompañado de Yang, un águila que había sido creada por Shaoran cuando tenía diecisiete años, era un rastreador, todo lo que veían esos pequeños ojos de ave podía ser observado por su dueño a través de un prisma que debía de estar llevando consigo.
— ¡Pantis! ¿Qué haces fuera de la casa?— preguntó Ryu elevando las cejas, cuando la vio abajo.
— ¡No me llames así!— gritó enseñando los dientes. Por poco gruñía. — ¿¡Qué estás haciendo ahí arriba!?— se cruzó de brazos.
—Mi trabajo.
— ¿Kinomoto continúa viviendo aquí?
—Así es.
— ¿¡Y la estás espiando depravado!?
—Me lo ordenó Shaoran... y ahora no hay nadie en la casa.
— ¿Eh?
—Teme por su seguridad, así que me pidió que me encargara de protegerla, no sé en qué está pensando en verdad, se arriesga.
—Como siempre, no me sorprende que se arriesgue por ella...— bajó la vista, preocupada. Su interlocutor llegó al suelo de un salto y la tomó de la barbilla para que levantara la cabeza, pudo ver como sus ojos se abrían poco a poco debido a la sorpresa, nunca terminaba por acostumbrarse a que la molestara de esa manera, sin mencionar que se ruborizaba, eran muy divertidas esas expresiones exageradas que hacía. A diferencia de las de él que nunca parecía cambiar ese estado permanente de indiferencia en el que vivía. — ¿Q-Qué haces?
—Eso debería preguntarlo yo, ¿No te dijimos ayer que no salieras de la protección de la casa sin avisarnos, como MÍNIMO?— "¿Acaso me está regañando?" se dijo Mei Ling, avergonzada y molesta. Intentó apartarse pero la estaba sosteniendo con fuerza.
— ¡Déjame! ¡No tengo que pedirte permiso!
— ¡No he dicho permiso! Escúchame bien pantis de fresa, si te lo decimos no es porque queramos molestarte o mantenerte encerrada ¿De acuerdo? Hay un demente aquí afuera que quiere hacerle daño a tu primo, ¿Quiénes piensas que serán los blancos?— para la sorpresa de ambos él parecía enojado. —Nada ganaría el enemigo metiéndose directamente con él, pero sí con sus seres queridos.
—Y-Yo...
— ¿Tú, qué?
—Lo siento...
—De acuerdo, me alegro que lo comprendas, vuelve a casa.
—Pero aún quiero estar afuera, no es divertido estar sola en esa mansión gigante...— vio a Ryu suspirar con pesar, como si estuviera tratando con un niño pequeño que lo exasperaba.
—De acuerdo, te acompaño... ¡Yang! ¡Quédate a vigilar la casa!— vociferó al ave que se encontraba aún en el tejado, y emprendieron el camino hacia el parque del rey pingüino, ambos debajo de la sombrilla rosada.
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Sakura se arregló un poco su vestido color crema mientras aguardaba a que abrieran la puerta. Tal vez Tomoyo se había excedido un poco con el arreglo, después de todo solo había sido invitada a cenar, no quería producirse demasiado. Sin embargo dejó de pensar en todo cuando el dueño de casa abrió, parecía sorprendido de verla allí.
De hecho lo había dejado anonadado, la joven de pie en el umbral de su casa parecía ser un ángel, uno con el que inevitablemente estaba enojado (gracias a la fiebre de celos que se había apoderado de su persona desde el mediodía) y que tenía brillantes ojos verdes. Le costaba pensar mientras la contemplaba luciendo ese vestido claro con mangas de gaza hasta el codo, que le permitían ver al menos un poco esa hermosa piel que poseía, le costaba concentrarse. "Es preciosa..." pensó, con dolor de saber que ella ya tenía a alguien más a quien deslumbrar.
— ¿Q-Qué haces aquí?— se oyó preguntar, un segundo antes de enseriarse. Ella no debía estar allí.
—Esto... tú me invitaste... ¿Lo habías olvidado?
—No, no lo olvidé, aunque asumí que no vendrías.
— ¿Eh? ¿Por qué no lo haría?
—Bueno, ambos sabemos que no soy el mejor amigo de Yoshida, no le agrado ni él a mí, no le gustaría enterarse de que has venido a mi casa— estaba irritado pero no quería pagarlo con ella, debía ingeniárselas para que se marchara sin tener mayores conflictos.
—Supongo que no— Sakura se sintió bastante confundida, ¿A qué venía esa conversación? No tenía idea. —Pero yo quería venir hoy...
—Podría molestarse contigo.
—Tal vez, pero no tiene porqué, no estoy haciendo nada malo.
—Podría hacerse una idea equivocada acerca de nosotros— dijo el castaño, para aclarar un poco lo que quería explicarle.
—No te entiendo Shaoran, no es normal que te pongas tanto de su lado, ¿Sucede algo malo?
—Es que creía que le tenías más consideración que esta...— ya comenzaba a costarle contenerse, un poco más y explotaría.
— ¿Consideración? Él me importa pero... si fuese por él no tomaría helados durante el invierno solo por no enfermarme, puede ir muy lejos...— suspiró.
—Lo hace porque te quiere— ella se sonrojó un poco, provocando que su acompañante se enojara más si era posible.
—Sí, aunque es un poco exagerado...— lo miró, sopesando. — ¿Acaso llegué en mal momento?
—No es eso, solo intentaba ponerme en el lugar de tu novio, es todo— notó que la chica lo observaba perpleja.
—N-Novio ¿Mío?— comenzaba a brotar su risa nerviosa y acabó por exasperarlo por completo, no quería sentir semejantes celos solo... brotaban. — ¿Novio? ¿Quién?
— ¡Yoshida!— exclamó, como si fuera evidente. Ella se quedó congelada en su lugar por segunda vez, no comprendía absolutamente nada y Shaoran parecía estar hablando en serio. Abrió y cerró la boca varias veces para decirle cualquier cosa pero nada salía. —Supe que hoy tuviste una cita con él... no sabía que salían.
— ¿Cita? No, te equivocas, solo fue un paseo de amigos— no quería que él pensara que apreciaba de una forma especial a Touma. —Solo fue eso Shaoran...
— ¿Eh?— el joven estaba sorprendido. ¿Cómo que no eran novios? ¿Significaba que ella... era una posibilidad aún? Unas cosquillas comenzaban a generarse en su pecho y se tentaba con soltar una gran carcajada. —Así que... ¿Fue un malentendido?
—Sí...
—Ja ja ja... y-yo... tú...— dio un paso hacia ella, dudando. Sin embargo cuando pudo ver sinceridad en aquellos ojos verdes se permitió sonreír y estrecharla entre sus brazos, ahogado en la alegría que sentía, después de haberse enterado de lo de Yoshida su mundo había comenzado a venirse abajo. —Sakura, Sakura...— enterró la cabeza en su cuello, percibiendo el aroma que tanto le gustaba. "Durazno, lo sabía."
—Estás extraño hoy... ¿Sucedió algo?
—Solo estuve inquieto por unos problemas que se presentaron hoy.
— ¿Del trabajo?
—No— suspiró él. —Algo mucho más importante...
Sakura se sintió un poco avergonzada una vez que la preocupación desapareció, después de todo él la estaba abrazando, aunque no quería que la soltara, de hecho comenzaba a considerar responder al abrazo pero sus manos temblaban, estaba asustada, ya que esa clase de demostración de afecto significaba mucho para ella, si bien para él parecía ser solo una forma de desahogarse.
Entonces notó que no estaban solos, o más bien que había alguien que los observaba desde el interior de la casa. Era una joven de largo cabello negro con expresión sorprendida, incluso asustada, no comprendía bien porqué la miraba de esa manera, sin embargo notó sus vestimentas chinas.
— ¿Mei Ling?— preguntó. Y un segundo después, sin darse cuenta, se liberó del chico para correr hacia ella y abrazarla. — ¡Mei Ling que alegría verte! ¿Cómo has estado?
— ¿S-Sakura? ¿Qué haces aquí?— se miraron, sin que ninguna se apartara.
—Shaoran me invitó a cenar— voltearon a ver al aludido, ambas de manera interrogante pero una un poco más amistosa que la otra. —Fue un lindo gesto, ¡Y además ahora pudimos encontrarnos! Hace mucho tiempo que dejé de saber de ti...
El líder del clan Li miró de manera muy seria a su prima, lanzándole una advertencia con los ojos de que se arrepentiría si llegaba a mencionarle algo del pasado a Sakura, fue por eso que ella cayó, le sonrió con nostalgia y le contó algunas de las cosas que estuvo haciendo en los últimos años, si bien había mantenido cierta comunicación con Tomoyo luego de la última visita del castaño a Japón, no lograron continuar con aquella linda amistad por mucho tiempo más.
Ryu, quien había estado observando sin decir nada, se acercó a su jefe que continuaba en el umbral de la puerta contemplando a las chicas como si no fueran reales, sentía tanta paz de pronto que se había quedado en una especie de trance.
—No me habías dicho que venía hoy, ¿Qué tal estás?— oyó que le preguntaba su guardaespaldas.
—Aliviado...
—Me lo imaginaba ¿Qué vas a hacer ahora?
— ¿A qué te refieres?
—Bueno, ella está en la casa, pueden presentarse un sinfín de oportunidades para estar a solas o hablar, ¿Me dirás que vas a desaprovecharlo?— no podía creer lo tonto que podía llegar a ser el castaño a veces.
—No pienso acosarla si es de lo que me estás hablando.
—Claro, porque abrazarla en la entrada está muy bien.
—E-Eso fue... distinto...— apartó la mirada, en verdad avergonzado de su falta de autocontrol. —No lo pude evitar.
—No te entiendo, ella está allí, enfrente de ti, y no haces nada pero no quieres que la aparten de ti.
—Yo me entiendo.
—No estoy muy seguro de eso— le sonrió divertido y avanzó hacia ellas, enseguida tiró del brazo de Sakura y le dio un abrazo apretado, sobresaltando no solo a la muchacha japonesa sino que también a sus otros dos acompañantes. —Sakura-chan~ ¡Qué alegría volver a verte!
—R-Ryu-san... n-no me deja respirar...
— ¿¡Qué haces idiota!?— gritó Mei Ling dando un paso hacia atrás. A Shaoran comenzaba a rodearlo un aura de fuego que amenazaba con incendiar la casa completa.
—Compórtate...— masculló, incluso aunque se daba cuenta de que lo hacía por molestarlo, funcionaba muy bien. Sin embargo en el fondo continuaba tranquilo. "Ella no tiene novio... ella aún está unida a mí..."
Cenaron arroz con curry preparado por Ryu y Mei Ling, que discutían en la cocina mientras tanto. Sakura se rió bastante en ese ambiente familiar, se sentía como una niña otra vez, fue cuando se dio cuenta de cuan feliz era antes de que todo cambiara.
Recomiendo escuchar: "For River" OST de To the moon.
De hecho meditaba acerca de ello sentada en el césped del jardín trasero, mientras la brisa tibia de esa noche de verano le acariciaba el cabello, estaba realmente contenta. Y al menos así la veía Shaoran desde la puerta corrediza por la que ella había salido, sin haberse dado cuenta la habían dejado sola cuando había ido a contestar una llamada a su estudio, confiado de que sus dos acompañantes no la abandonarían, pero no había sido así. Con mirarla desde esa distancia le bastaba, no quería acercarse a incomodarla o robarle la paz que parecía sentir en ese momento.
—Puedo sentir tu presencia...— la oyó, sin verla voltearse. Había sido un murmullo nada más pero por alguna razón se encontró sintiéndose agasajado, como si fuera alguien importante para ella.
—Eso es porque te has vuelto más fuerte.
—Gracias por invitarme, me puso muy feliz volver a ver a Mei Ling, no sé cómo explicarlo, pero parece como si hubiese recuperado una parte muy importante de mi vida... y te lo debo a ti.
—Me alegra oírlo— "¿Sentiste lo mismo cuando nos encontramos nosotros?"
—Es una linda noche, este jardín también— dijo Sakura, volteando a verlo, a la luz de la luna sus ojos se veían aún más brillantes, aún tenían ese poderoso efecto de hipnosis en él a pesar de ya saber la razón por la que siempre permanecía observándola.
—Es cierto...
—Te ves algo distraído— silencio, solo se miraban. —Creo que es hora de que me vaya, debes estar cansando por el trabajo y tus problemas de hoy— ella se iba a poner de pie pero se detuvo al ver que el joven se había acercado y en ese instante estaba de cuclillas a su lado, contemplándola desde muy corta distancia, provocando que se ruborizara bastante.
— ¿Por qué?
—Porqué ¿Qué?
— ¿Por qué fue que nos apartamos tanto en aquel entonces?— solo lo había dicho, por mero impulso, ni siquiera había alcanzado a pensar que ya estaba pronunciándolo. No esperaba una respuesta, no la quería tampoco pero, al parecer, era algo que necesitaba saber.
Fin de la canción.
— ¡Me aplastas! ¡Quítate!— susurraba Mei Ling al amigo de su primo mientras asomaban sus cabezas escondidos detrás de una pared en la casa, intentaba espiar a los dos del jardín pero su acompañante no dejaba de tocarle el pelo, soplarle en la nuca y de molestarla en general, al ser más alto él tenía que estar detrás de ella para ver sin encorvarse demasiado o bloquearla, pero era un fastidio. En ese instante hacía peso sobre su espalda y la aplastaba.
—Me aburro... déjalos solos y vamos a divertirnos ¿Sí?— Ryu apoyó el mentón sobre la cabeza de la chica, rodeándola con los brazos al mismo tiempo y avergonzándola.
— ¡Suéltame! ¡Quiero oír!— lo apartó de un manotazo para continuar prestando atención a la conversación al aire libre.
—Shaoran, no...— balbuceaba Sakura, completamente roja, sin mirar al castaño.
—Nunca... hemos hablado, aunque está bien, supongo que no hay nada que decir ¿Cierto?
—Exacto, ya es pasado— él quiso acariciarle el rostro para que lo mirara, ya que estaba escondiéndose en sus rodillas, lo intentó varias veces pero no alcanzaba a ponerle un dedo encima. ¿Qué podría decirle después de todo? Se sentó a su lado y guardó silencio, hasta que percibió que ella apoyaba la cabeza en su hombro izquierdo, se tensó mientras su corazón comenzaba a latir con prisa. —Sakura yo...
—Solo unos momentos ¿Sí? ¿Podemos quedarnos así?
—Sí, claro— se inclinó un poquito hacia ella. Al instante lo invadió su aroma a durazno que lo tentaba con besar su piel.
Durante unos instantes no se preocuparon por nada, hasta que sus ojos se encontraron, la cercanía... los ojos verdes... la mirada penetrante... la esencia del durazno... aquella encantadora expresión seria y expectante... ni siquiera notaban que poco a poco se iban pegando más y más.
— ¡Mira!— casi chilló la proveniente de China. —Están muy cerca...
—Igual que nosotros...— contestó Ryu haciendo una voz melosa.
— ¡Ya basta!— en un intento por quitárselo de encima resbaló y él la sostuvo justo a tiempo para que no se golpeara contra el encerado suelo. Cuando lo miró desde esa corta distancia por primera vez notó que tenía los ojos del color del cielo, permaneció mirándolos, atraída.
—Cuidado princesa— aquello la sorprendió y la ruborizó. Hacía años que no la llamaba así, más exactamente desde que habían dejado de jugar su juego favorito, en el que ella tenía dos caballeros que la obedecían. Ese recuerdo le trajo cierta nostalgia.
— ¡S-Sueltame!— exclamó, muy fuerte, empujándolo al mismo tiempo. Por lo tanto cayó finalmente, de espaldas, abandonando su escondite. —Ay... me dolió...
— ¿Mei Ling?— dijeron Sakura y Shaoran, quienes habían oído el alboroto. La joven china quería que la tierra se la tragara, pero más que por vergüenza por tonta, los había interrumpido cuando las cosas se ponían interesantes.
— ¿Estás bien?— preguntó Ryu conteniendo la risa. Lo miró muy feo.
— ¡Sí! ¡Aléjate!
—D-Debo regresar a la casa de Tomoyo... ya es tarde...— musitó Sakura, mirando de reojo al dueño de casa, roja como una manzana.
—Ah, claro... esto... te acompañaré.
—Yo también voy— dijo Ryu, sabía que esos dos se sentían incómodos, estaría allí para aligerar un poco el ambiente, y para divertirse también. Moría por molestar a Shaoran una vez regresaran.
Claro, si es que Mei Ling no lo asesinaba.
Notas de la Autora.
Tarde pero seguro dicen! PERDÓN PERDÓN PERDÓN! Qué puedo decir en mi defensa!? T.T Consideraré cambiar el día para no prometer que subiré el jueves y después hacer otra cosa... la vida universitaria es atareada xD si llegara a ser así voy a avisar a través de un review. Pasando al Fic! Lo tenía listo hace 1 hora pero me demoré por la música jajaja no podía dejarlo sin ponerle la canción que me inspiró cientos de veces a escribir... espero que les esté gustando incluso aunque lo lean sin mis recomendaciones... y para l s que lo hacen y además les agrada mejor! :D Bueno, nos vamos acercando al final, sino me surgen ideas de aquí calculo 10 capítulos más y se termina... así que comienza la cuenta regresiva, espero me sigan apoyando hasta el final! como siempre muchas gracias si estás leyendo esto, y si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o palazo virtual posteame un Review que los leo todos los días ;) un gran saludo!
