Despertó en el suelo, empapada de una forma increíble, le dolía todo, se sentía perdida y enferma, pero por alguna razón sabía que no iba a poder descansar en lo más mínimo. Se encontraba en el templo Tsukimine, el ambiente estaba muy pesado, no quería estar allí, quería regresar a casa cuanto antes.
El cielo estaba casi negro; vio a Mei Ling y a Tomoyo en el suelo, parecían estar desmayadas, en cuanto la información llegó a su cerebro se puso de pie y corrió hacia ellas, llamándolas, sin embargo cuando estuvo a punto de alcanzarlas algo provocó que saliera despedida hacia atrás, como una ventisca poderosa con aroma a jazmines. Sakura cayó sobre su espalda a un par de metros de distancia, con un golpe seco que le dolió bastante. Miró en dirección a sus amigas y consiguió ver a Zen de pie, obstaculizándole el camino, mirándola como si fuera despreciable.
Recomiendo escuchar: "Inca Rose" de Yuki Kajiura.
—Por fin nos reencontramos card captor, esta vez te enfrentarás a mí— la oyó.
—Kinomoto-chan qué gusto volver a verte— dijo Tian Fu apareciendo detrás de la jovencita, a su lado estaba Kasai que lucía como un condenado a muerte, no la miraba y estaba sujetándose uno de los brazos con el otro. No estaba allí por mero gusto. —Debemos preparar todo para la fiesta que he venido organizando desde hace tiempo, coopera conmigo ¿Sí?
—Jamás— le contestó Sakura levantándose. —Como si pudiera hacer algo así, ¡Yo nunca haré nada que pueda hacerle algún daño a Shaoran!
— ¿Será cierto? Eso lo veremos… Zen, haz el favor de hacerla entrar en razón— el ánima dio un salto alto y le arrojó a la joven de ojos verdes sus agujas, cayeron como parte de la lluvia del cielo.
Por fortuna las evadió, saltó hasta alcanzar la rama de un árbol y se trepó, una vez que abandonó el peligro que era el suelo creó una esfera dorada en su mano derecha, la cual se llevó al pecho y esparció su luz a través del cuerpo de la muchacha. Enseguida la ropa de la misma comenzó a cambiar, una vez Touma le había explicado que tener una "armadura" para la batalla era muy importante y que ella misma podía crearla con sus propios poderes, solo debía imaginarla, tuviera la forma que tuviera su magia la protegería, aunque claro que no tendría la capacidad de una barrera. Tomoyo le había ayudado a diseñarla, una vez hecho el boceto Sakura se había encargado de crearla. Parecía una hakama de sacerdotisa pero solo hasta las caderas, al finalizar la túnica blanca se podía observar que lucía un pantalón rosa pálido hasta las rodillas, un obi del mismo color sujetaba todo en la cintura. Era simple pero una vez que lo traía puesto sentía el fluir de su magia con más potencia.
Se percató que tenía consigo los talismanes y las cartas, al cuello también tenía colgada la llave de la estrella que no podía utilizar. ¿Acaso Kasai le había devuelto todo? Estaba intentando ayudarla incluso aunque no pudiera desobedecer las órdenes de su maestro. Se preguntó si habría alguna forma de liberarlo de él, le hubiese querido preguntar a Touma acerca de eso.
Zen volvió a atacar pero esta vez las agujas no pudieron tocar a Sakura, solo rebotaron como si de un muro se tratase, lo que la dejó muy sorprendida, la otra chica tomó un pergamino sagrado y se lo lanzó, explotó como fuegos artificiales, aún no se recuperaba por completo y no podía darle el poder a los ataques, iba a tener que arriesgarse, sostuvo un talismán junto con una de sus cartas, se trataba de viento. Su insignia apareció a sus pies. "Por favor carta, conviértete en cadenas de justicia."
— ¡Viento!— enunció juntando los dos objetos, en el que estaba en blanco apareció la misma palabra. Ella sintió como el poder brotaba de su ser, también sintió un dolor en el estómago, era la magia del sello que cuidaba que no se exigiera, era la primera advertencia.
Una ráfaga de viento brotó de su carta y se abalanzó hacia Zen pero esta lo detuvo solo enseñando la palma de su mano, en ella podía verse una marca con forma de espiral que brillaba de blanco.
— ¡Nunca te atrevas a desafiarme con un ataque de aire! Nadie lo doma mejor que yo— la ventisca regresó hacia Sakura que nuevamente fue empujada lejos, se puso de pie enseguida.
— ¡Fuego!— otra nueva punzada de dolor, advertencia dos. Su carta se arremolinó hasta la jovencita pero tampoco logró alcanzarla, Kasai se había puesto adelante y pudo ver en su palma el dibujo de una flama. Fuego quedó atrapada allí.
—Maestro por favor… es una inocente…
— ¿Qué ocurre? Devuélveselo.
—Se lo suplico, Sakura-sama es una buena persona…
—Kasai obedece al maestro Tian— dijo Zen sin fuerzas.
—Escucha Kasai, estoy haciendo esto para destruir a la persona que me robó lo que yo amaba… tengo que devolver el favor ¿Sí? Para eso necesito a Kinomoto-chan ¿O es que le has tomado cariño?— el hombre se acercó hasta el ánima de ojos grises. No recibió respuesta. —De acuerdo, no te obligaré a hacerle daño— la figura de Kasai se tornó difusa y regresó a su chapa en el cinturón de su amo. —Pero no puedo detenerme, lo siento mucho.
—Deténgase Tian Fu, está lastimando mucho a sus ánimas…— dijo Sakura.
—Jamás lo haría, Zen, Tai, a ella— Tai apareció detrás de su enemiga y la sostuvo con expresión disgustada. La criatura rubia comenzó a lanzarle ráfagas de viento que la golpeaban como patadas e incluso le robaban el aire. —Debiste sufrir mucho ¿Cierto Kinomoto-chan? Cuando mi amigo Shaoran te abandonó como si fueras un perro callejero… tienes todo el derecho del mundo a odiarlo por ello, ¿Qué clase de cruel persona le haría eso a una chica?
—Yo… no odio a Shaoran…
—Claro que sí— algo latía dolorosamente dentro de Sakura, como si fuera poco Zen aún no se detenía. —Sé que fue su culpa que enfermaras, que te sumieras en la tristeza… fuiste traicionada por la persona en quien más confiabas, te entiendo tanto, no merece que lo perdonemos.
—No es cierto…
—Ambos le guardamos rencor, somos iguales, sentimos lo mismo, un odio profundo e intenso hacia él… merece morir…
Fin de la canción.
—No, yo no soy como tú— otro impacto, las fuerzas de Sakura comenzaban a fallarle, las piernas, de no ser porque Tai la sujetaba, no la habrían mantenido y habría caído. Su ropa estaba dañada ya que de repente su poder se estaba marchando con cada latido que percibía a la altura del estómago. Sin embargo no podía rendirse, con sus últimas fuerzas podría hacer algo, solo debía ser rápida.
— ¡Rechazo!— dijo. Un círculo la rodeó y se expandió, mandando a volar a sus tres enemigos, ella se incorporó tambaleante, avanzando hacia el hombre, lo señaló con dos dedos y los ojos cerrados. —Tú, que le has dado un tinte oscuro a los dones que recibiste. Yo, a quien le otorgaron el poder para detenerte. En este momento voy a sellar tu don puesto que lo has manchado de maldad, se verá limitado por mi marca… sello anulador de magia, aparece— en la frente de Tian Fu (que continuaba aturdido por el golpe) comenzó a dibujarse el kanji japonés correspondiente a "anulado". Sakura se dejó caer al suelo aliviada, sabía que estaba a punto de perder la consciencia, con todos los conjuros que había utilizados ya, en especial con el sello, había excedido su límite permitido; sin embargo estaba bien ya que de esa manera el hombre no iba a poder utilizar magia demasiado poderosa. Lo vio acercarse enojado, no sabía qué era lo que iba a hacerle pero de todas formas no tenía fuerzas para huír y salvarse. "Shaoran… si muero entonces al menos habré hecho algo para ayudar…" pensó. La tomó por el cuello con un agarre potente, no le permitía respirar.
—Eso no estuvo bien Kinomoto-chan, no me hagas enfadar, no debo matarte— la soltó pero no se apartó. —Tú tienes mi obsequio… este absurdo sello cárcel no sirve de nada— le tocó el estómago y quebró el emblema que se encontraba debajo de su ropa. —No podrás escapar… mi regalo de cumpleaños serás tú, quiero que destroces el corazón de Shaoran…
— ¡Aaaaaaaaaaaaaaaahh!— se escuchó resonar.
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Yoshida Touma corría a través de las calles a toda velocidad, una mezcla de ansiedad e inquietud lo invadía con cada paso que daba hacia el templo de su familia, no comprendía bien el motivo de su mal presentimiento pero de algo estaba seguro, además que en el lugar también se encontraba su abuelo, había captado la presencia de Sakura y había sido muy fuerte, no era posible que su sello le hubiese permitido desgastarse tanto. Algo o alguien lo había roto. "Que esté bien, solo eso" rogó mentalmente, estaba muy preocupado por ella y temía que volviera a ocurrirle lo mismo que lo de aquella madrugada tan horrible.
Dio un salto para evadir el ataque de un látigo que iba directo sus piernas, el ánima Tai estaba allí para impedirle que llegara al templo y no tenía tiempo que perder, menos aún con él. Lanzó unos talismanes al suelo y de este brotaron cadenas que sujetaron a la criatura. Eso le dio algo de tiempo.
— ¡No huyas! ¡Enfréntame!— lo oyó gritarle mientras subía escaleras arriba, no faltaba mucho, solo unos escalones más… pero el látigo atrapó su tobillo y tiró de él, se golpeó cuanto fue posible, sin mencionar que cayó sobre su hombro, le dolía tanto que probablemente se lo había dislocado. —Nunca te atrevas a darme la espalda, una invocación como esa no puede detenerme…
— ¡Suéltame!
—Tengo que destruirte, eres la primer persona que está a mi nivel y si te destruyo entonces me volveré más fuerte…— se veía serio. —Entonces podré enfrentarlo y decirle una cosa o dos…
—Si piensas que eso te volverá más fuerte estás equivocado, solo te convertirá en algo vacío que no hallará satisfacción en el poder, no importa cuánto tengas, no será suficiente— Touma comenzó a incorporarse, adolorido. —Yo sé de eso… tuve la suerte de conocer a alguien que le puso un alto a mi forma de pensar, aprendí que la verdadera fuerza está en el corazón y la voluntad que pongas en aquello que quieras volver realidad, es una lástima que te haya conocido en estas circunstancias, podríamos habernos llevado bien pero… ¡No voy a permitir que le hagan daño a Sakura simplemente por una tontería así!
El pelinegro atacó a la criatura con su cetro, sabía que lo quemaría si lo golpeaba, tenía que exorcizarlo, sabía cómo se sentía porque también había vivido la impotencia sin embargo esa criatura no debía existir, era un tabú.
Lo vio realizar unos movimientos con las manos, como si estuviera moldeando algo, luego observó que una esfera de agua comenzaba a formarse. Sabía que si ese era el hechizo que imaginaba le dolería el impacto así que tomó uno de sus pergaminos más poderosos, si con eso no lo detenía nada lo iba a hacer.
Lo último que vio fue una ola gigante acercarse a él un momento antes de lanzarlo.
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Recomiendo escuchar: "Synchronicity" de Makino Yui.
Fueron guiados por Nise hasta el templo Tsukimine, no fue muy agradable la imagen que allí vieron. Para empezar la entrada estaba destruida, el ánima Tai yacía inconsciente en un cráter que se había formado en los escalones, más adelante Yoshida también se encontraba en el suelo, empapado y magullado, si estaba inconsciente o no era difícil saberlo, respiraba con normalidad pero no se movía más que para eso. Avanzando un poco más todo empeoraba y ambos temieron lo peor, ¿En donde podrían estar Mei Ling y Daidouji?
Algo más llamó la atención de Shaoran, los árboles estaban deshojados, el suelo destrozado, unos pergaminos incendiados y, lo más llamativo de todo, un hombre de pie justo enfrente al templo. Vestía de negro y lo miraba directo a los ojos, le acariciaba el cabello a una chica que estaba de espaldas.
— ¿Sakura-chan?— dijo Ryu y miró a su compañero que lucía aterrorizado. Era ella, en manos del enemigo.
—Bienvenidos… Ryu Ming, qué gusto volver a verte, ¿Cómo va tu trabajo? ¿Difícil?
—Un poco, hubo un demente molestando estos días… pero nada que no pueda manejar.
—Oh— Tian Fu soltó una risita cansada. —Creo que es natural que hayas tenido problemas, ese tipo sabe lo que está haciendo.
—No estaría muy seguro— el guardaespaldas tanteó el hombro de su amigo que continuaba mirando a la chica, como atónito.
— ¿S-Sakura…?— balbuceó Shaoran.
—Sí, es Kinomoto-chan quien me hace compañía, tenemos muchas cosas en común de las que hablar.
— ¿Qué haces ahí Sakura? Ven aquí por favor— la vio voltearse. No le gustó nada la expresión que tenía, su rostro estaba rebalsado de odio, lo miraba con un par de ojos rojos que le atravesaron el alma. —S-Sak… ¿Qué…? ¿Qué tienes en los ojos?— el castaño corrió hacia ella desesperado, su amigo intentó agarrarlo para que no fuera pero no lo sostuvo a tiempo, corrió detrás de él ya que sus ojos notaron que la magia de la chica comenzaba a actuar. La carta espada tomó forma en aquellas delicadas manos y alejó al proveniente de China de una estocada, por fortuna su asistente fue rápido al bloquearlo con la katana, sin embargo aquella arma era una que podía cortar lo que sea, ya que había sido creada por el mago más poderoso, Clow Reed, por lo tanto la suya comenzaba a romperse, la empujó con la fuerza suficiente como para alejarla un par de metros, Sakura cayó al suelo a la distancia.
— ¡JaJaJaJaJa!— oyeron al enemigo.
— ¡No vuelvas a hacer eso!— ordenó Shaoran al pelinegro. — ¡No quiero que le hagas daño!
—Si no fueras tan imprudente no tendría que hacer estas cosas.
—Dime ¿Qué es lo que le hiciste?— preguntó a Tian Fu, furioso, algo allí estaba muy mal, esa no era la chica que él conocía.
— ¿Me lo preguntas a mí? Yo no hice nada más que recordarle a Kinomoto-chan lo terrible que eres, aún no entiendo cómo fuiste capaz de hacerle algo tan feo…
— ¿De qué hablas?
—Shaoran…— escucharon murmurar a la única mujer. —No te lo perdonaré… nunca…
— ¿Sakura qué es lo que te ocurre? Por favor reacciona— la vieron incorporarse y volver hacia ellos empuñando su espada, dado que recibió una seña de su jefe el guardaespaldas no intentó detenerla, pero le molestaba mucho quedarse viendo sin hacer nada. Esquivaba los ataques de ella pero no hacía nada por defenderse, en verdad no quería lastimarla. —Detente Sakura, esta no eres tú.
— ¡Silencio! Todo es culpa tuya, en esto me convertí… duele tanto…
—Explícamelo, puedo ayudarte.
— ¡Tú eres la causa! Tengo que matarte, o no podré continuar… ¡Te odio por lo que me hiciste!— Shaoran sentía que el corazón se le partiría si aquello seguía de esa manera, por lo tanto activó su espada, sabía que se rompería si recibía demasiados ataques de la de ella pero le colocó un sello protector que la hizo refulgir de un color verde jade.
—No quise ni quiero herirte, jamás, pero tengo que hacer algo para que vuelvas a la normalidad, ¿Es Tian quien te controla?
—Yo no estoy haciendo nada, Kinomoto-chan te aborrece, por eso quiere matarte— contestó el aludido.
— ¿Ryu?— el castaño miró a su asistente esperando una confirmación.
—Es cierto, no está usando magia.
— ¿Lo ves? Hasta los perfectos ojos de tu perro lo saben, ¿Qué harás Shaoran? ¿La asesinarás? No creo que de otra forma esto termine.
Continuó esquivando las estocadas, meditaba a toda máquina acerca de una solución, no era posible que hubiese quedado acorralado hasta el punto de tener que decidir entre su vida o la de ella. "No, ni hablar, jamás le haré daño, prefiero morir en sus manos…" pensó dolido, no quería creer lo que estaba viendo, aquella joven tan encantadora y sonriente ¿Realmente estaba atacándolo enfurecida? ¿Cómo podía hacer que regresara?
— ¡Basta Sakura! ¡No puedo verte así!— le dijo, parando un ataque con su arma, el golpe había sido fuerte y, debido al sello colocado, el impacto recaía sobre él, sentía un dolor punzante a la altura del abdomen. —Por favor… para…
— ¿Por qué lo hiciste?— inquirió Sakura luchando con todas sus fuerzas por romper la espada de él al medio. —Eras tan importante… pero me abandonaste, te fuiste porque me odiabas lo sé… no comprendo qué fue lo que pasó— las lagrimas de la chica comenzaban a brotar en su rostro furioso.
—No llores Sakura… por favor, yo jamás me fui por voluntad propia… no quería dejarte…— nuevo golpe, nuevo dolor, su herida no resistiría mucho de esa manera.
— ¡No te creo! ¡Era un estorbo para ti!
— ¡Por supuesto que no! ¡Eras la persona que más quería!— por primera vez Shaoran utilizó fuerza para contraatacar, pero no porque quisiera lastimarla, no, simplemente la desarmó, espada cayó unos cuantos metros hacia el costado y regresó a su forma de carta. La sorpresa en el rostro de la muchacha de ojos verdes le dio el tiempo para intentar dejarla inmóvil sin embargo cuando iba a agarrarla dio una voltereta hacia atrás y tomó un pergamino sagrado y a disparo, de verdad estaba dispuesta a acabarlo. Se movió rápido, impulsado por el dolor que sentía, algo muy parecido a la traición, incluso aunque se repitiera constantemente que esa no era ella, no podía evitarlo, así que atrapó sus muñecas para evitar que utilizara más magia, después de todo no estaba en condiciones de exigirse tanto. —Escúchame, solo un momento…
— ¡Suéltame!
— ¡No lo haré hasta que me oigas!
— ¡No!— Sakura forcejeó tanto como pudo pero era inútil, el castaño tenía más fuerza. Intentó darle una patada pero tampoco funcionó, Shaoran comenzaba a atraerla hacia él y de verdad no quería terminar en donde creía, sus fuerzas le fallarían. — ¡Detente! ¡Suéltame ahora!
—Tienes que saber que yo jamás te dejé, no habría podido con todo lo que quería quedarme a tu lado, tú lo hiciste…— el chico aprovechó que se había quedado atónita y la rodeó con sus brazos, de esa forma no escaparía ni intentaría volver a atacarlo, debía hacer que entrara en razón. —Me marché porque me pediste que termináramos con nuestra relación…
Fin de la canción.
—Tonterías… ¿Cómo podría cuando te quería tanto?— soltó ella de pronto, lo que no hizo más que enternecerlo. Finalmente le decía algo agradable de oír.
Pudo ver a Yoshida acercarse con paso pausado mientras se sujetaba el hombro, lucía realmente arruinado y enojado, tal vez con él, tal vez no, pero no le importaba que estuviera allí, se había decidido a luchar por Sakura después de todo. Hacia el otro lado Ryu peleaba con Zen y Nise que al parecer había recobrado la consciencia, probablemente estaría molesto, ya lo solucionaría después. La prioridad era cierta joven a la que abrazaba que estaba intentando escaparse otra vez.
Recomiendo escuchar: "Uminari" OST de Clannad.
—Lo mismo se aplica a mí— la apretó un poco más contra sí, contento por la cercanía, angustiado por el llanto de ella. En otra situación se habría sentido avergonzado en medio de tantas personas pero ya no le importaba, no quería perderla nunca.
—No te creo, toda esa tristeza que sentí fue muy real, toda esa oscuridad a mi alrededor fue real, nada de lo que estás diciendo es cierto…
—Es verdad, ese día me citaste en la puerta de la escuela y me dijiste que una relación a distancia solo era un estorbo…
— ¡No! ¡Basta!— el grito era desgarrador, pero debía continuar, había callado por demasiado tiempo, por ello las cosas habían resultado así.
—Regresé a Hong Kong devastado…
—Detente… no es verdad…— continuaba llorando. —Sufrí mucho, cada noche lloraba por ti ¿Cómo podría hacer eso? ¡No deseaba que te fueras! Estaba débil y sola, ¡Por eso Yue está sellado! ¡Por eso Kero no puede tomar su forma! ¡Por eso terminé postrada en una cama de hospital! Yo no hice eso que dices…
—Yo tampoco quería dejarte, así que ¿Cómo es que ahora no estamos juntos?
—Tú me odiabas…
— ¡Claro que no! Por favor, ¿Cómo crees?— Sakura comenzó a luchar otra vez, sintiendo que su furia regresaba, comenzaba a darle dificultades al castaño para sujetarla sin hacerle daño.
—Vamos Kinomoto-chan— enunció Tian riéndose como desquiciado. —Sé que quieres matarlo ¡Acaba con él y con tu sufrimiento!
—No lo escuches…— suplicó Shaoran haciendo que lo mirara a él y solo a él, de alguna manera debía de traerla de regreso, tenía que recuperar su sonrisa, la que un día hacía cinco años había perdido. — ¿Alguna vez te he demostrado frialdad o rechazo? Nunca te quise lejos, eras la persona más valiosa para mí, te lo había dicho, yo estaba enamorado de ti, yo…— tomó aire para acudir a su último recurso, de pronto estaba nervioso, como si esa no fuera una situación de vida o muerte en la que debía de estar alerta y no ahondando en cuestiones emocionales. —Yo aún estoy enamorado de ti…
Sakura se sorprendió por milésima vez en ese día, todo lo que había dicho había sido encantador, como siempre conseguía volverla de gelatina, el enojo, la tristeza, el dolor, la nostalgia, todo eso desaparecía lentamente para abrirle paso a la felicidad. ¿Shaoran aún la quería? ¿Significaba que de verdad no la había abandonado por gusto? Sus ojos regresaron a la normalidad, y lo miraron fijo. Pudo ver la sonrisa aliviada que cubrió el rostro del castaño, al menos unos momentos, luego la hundió en su pecho con una alegría inmensa.
—Y-Yo…— balbuceó avergonzada.
— ¡Has vuelto! ¿Estás bien?
—Sí…— las lágrimas volvían a caer, había hecho algo horrible. —Lo siento tanto Shaoran, te ataqué injustamente, no sé lo que me pasó, te juro que no quería hacerlo…
—Está bien, no tienes que decir nada, todo está bien ahora… no habrá más dolor de ahora en adelante, porque no volveré a dejarte ir… lo prometo, no importa lo que pase, no lo haré.
Fin de la canción.
—Miente— dijo Tian Fu, y bastó para que Sakura sintiera un dolor muy fuerte en el estómago, tanto que sus piernas le fallaron y fue sostenida por Shaoran, intentaba contener sus alaridos pero era muy difícil, sentía como si se estuviera quemando por dentro. —Vamos, que el espectáculo no acabe así… ¡Él te dejó porque te odiaba! ¡Merece sufrir!
El castaño, preocupado, inspeccionó un poco a la chica, había algo que estaba mal, si no era controlada por el hombre entonces ¿Qué era lo que le sucedía? No tardó demasiado en encontrar la causa de sus dolores, de su debilidad, allí mismo, en su estómago, pudo vislumbrar una luz roja muy brillante, lo que antes había sido indetectable ahora se dejaba ver como si nada debido a la cantidad de poder que tenía. ¿Cuándo había aprendido Tian a crear esa cosa?
— ¿Es una…?— dijo, inquieto, luego miró a la chica. —Sakura lo lamento, pero esto va a doler un poco ¿Sí? Resiste— el muchacho iluminó una de sus manos y la apoyó en ella, poco a poco se fue hundiendo dentro de su cuerpo como si simplemente de agua de tratase.
— ¡Aahh!— la oyó, temblaba. Por fortuna la tortura no duró demasiado, él tanteó la esfera en su interior y la sacó tan pronto como pudo, una vez fuera con solo presionarla un poco estalló en miles de destellos rojos. Sakura perdió la consciencia al instante pero ya no había nada que temer, se encontraba bien, se recuperaría muy pronto. La condujo en brazos hacia donde estaba sentado Touma, respiraba con dificultad pero no parecía estar demasiado grave, aunque se sujetaba un hombro, debía de estar herido.
—Cuídala por favor, necesita descansar.
—Se lo dijiste…— dijo Yoshida, como… ¿Derrotado?
—Ahora estoy en la misma posición que tú, será ella la que decidirá— la dejó junto a él, apoyada contra un árbol y, luego de acariciarle el cabello, regresó a donde estaba el hombre que había provocado todo eso, tomó su arma del suelo. Era hora de ponerle un final.
—No creas que me has vencido solo porque lograste destruir mi obsequio… no soy el mismo de antes Shaoran— empezó Tian, furioso. —Te mataré con mis propias manos por lo que me hiciste.
—Te arrepentirás de haberte metido con Sakura, eso te lo aseguro— diciendo esto, comenzó un choque de espadas.
Notas de la Autora.
Hola a todos! ¿Qué puedo decirles? Parece cosa del universo, hoy llegué a casa y descubro que estoy sin internet en mi casa :C y eso fue un impedimento para subir la actualización como sabrán… el servicio técnico llegará el lunes (sí, estoy escribiendo esto en día jueves) así que supongo que este capítulo estará llegando un lunes o martes, si es que no conseguí una casa para poder subirlo… *sigh* no me gusta decepcionarlos u.u les pido mis más sinceras disculpas por haberles dicho que el viernes estaría :' ( Bueno, pasando a la historia… este capítulo es bastante intenso… todo el conflicto entre los protagonistas se vio cerrado pero ahora queda la última pelea en la que se descubrirá las razones de Tian e.e como siempre, muchas gracias si estás leyendo esto, y si quieres dejarme tu visto bueno, sugerencia o plazo virtual postéame un review que los leo todos los días ;) un gran saludo!
1 capítulo restante y contando…
PD: Hola! Es domingo u.u perdonenme por favor, aunque lo haya dicho ya el capítulo estaba listo desde el jueves :C Y en vista de que no sé cuando volverá mi conexión a internet el cap final estará publicado el fin de semana, mis más sinceras disculpas y les deseo una buena semana!
