CAPITULO NUEVE
BATALLA SANGRIENTA EN PRIVET DRIVE SEGUNDA PARTE
"PUREDLOOD"
El silencio se había vuelto sepulcral, Harry no podía distinguir nada, mas que un olor a carne en descomposición muy fuerte, y no noto como los dementors se acercaban a su compañero, rodeándolo, excitados por la presa que tenían ahí mismo, pero pesar de sus esfuerzo, la presencia de mas dementors "rompía" su defensa, y poco a poco la imagen del momento en que Sirius era asesinado entraba y salía de su mente una y otra vez.
Pero a pesar de todo, la estúpida sonrisa en el rostro de Harry continuaba estampada en su rostro, pues la pesadilla iba a terminar cuando recibiera tanto daño como fuera posible, eso sonaba estúpido, pero podía ser, y solo iba a perder su alma si no resultaba hipótesis, pero poco a poco se comenzó a preocupar, pues a pesar de su grueso suéter y su abrigadora capa, el frió iba en aumento considerable, y cada gota de lluvia que caía en su rostro era como un piquete con aguja, pero ya no podía pensar con coherencia, solo la imagen de la sonriente Bellatrix Lastrenge acribillando mortalmente a Sirius aparecía en su mente.
Pero el olor a carne descompuesta se hizo mas presente que nunca y fue tan agudo, que por un instante regreso a Harry a la realidad, y este pudo observar directamente a la cara al dementor que lo tenia sujetado con fuerza entre sus asquerosas manos, esos era sin duda el indicio de que el dementor le robaría el alma, y entonces seria cuando despertaría. Y solo unos escasos centímetros faltaban para que la terrible criatura sellara sus labios con los de Harry, cuando providencialmente dos figuras conocidas aparecieron frente a la puerta de la señora Figg: una vestía una elegante capa verde esmeralda de diseñador y otra con una gabardina color naranja oscuro, que combinaba con el color de su pelo, al voltear a ver a Harry, se llenaron de horror
-¡EXPECTO PATRONNUS!- exclamaron al mismo tiempo las dos mujeres y de sus varitas salieron dos figuras plateadas, la mujer de la capa esmeralda había invocado un patronus con forma de una liebre de gran tamaño, que salió velozmente a empujar al dementor que sostenía a Harry, obligando a este a alejarse de Harry, y de la varita de cabellos naranja, un enorme toro, que mantenía a raya a los demás dementors
-¡POTTER, POTTER¿ESTAS BIEN?- dijo la bruja de capa verde al momento que zarandeaba a Harry, pero fue con una bofetada de su mano, que por fin Harry reacciono, y fue como si ahí mismo despertara de la pesadilla, Harry movió su cabeza, adolorido
-¿Cómo esta Harry, Emmeline?- pregunto la bruja de cabello naranja
-Estoy bien, creo- dijo Harry que se intento levantar, pero un mareo se lo impidió
-¡No es cierto Potter, no es cierto, no estas bien , nada esta bien¿qué demonios sucedió aquí?- pregunto Tonks irritada
-No lo sabemos ni lo sabremos si te pones en ese plan Nymphadora- comento con premura Madame Vance
-¡Pero acaba de haber una masacre en Wimbledon, y luego llego aquí, y te veo a punto de ser besado por un dementor- explico Tonks exasperada
-¿Entonces no era una pesadilla?- pregunto Harry confundido- ¿No estoy dormido?
-No no lo creo Potter- sonrio irónicamente madame Vance, mientras caminaba a la puerta de la señora Figg, y tocaba con el puño cerrado a la puerta
- ¡Abran ahora mismo, necesitamos de su apoyo¿Mundungus¿Alastor¿Weasley¿Arabella¡ABRAN MALDITA SEA, ESTAMOS AQUÍ AFUEAR CON HARRY Y UN EJERCITO DE DEMENTORS CON NOSOTROS-
Pero igual nadie contestaba desde el interior, y entonces con un conjuro, madame Vance abrió la puerta, e inmediatamente después conjuro una tableta de chocolate y se la dio a Harry
-Venga cométela toda, deprisa-y sin necesidad de que se lo repitieran dos veces, Harry se la arrebato de las manos y lo devoro de un bocado -Tenemos que movernos rápido y sacarte de aquí, ya no estas mas seguro aquí que en cualquier otra parte- dijo madame Vance con premura- vamos a dentro, quizás haya polvos Flu u otra cosa con que hacerlo-
Harry y la madame Vance entraron a la casa de la señora Figg , pero no había nadie en su interior, pero Harry se acerco a la ventana, y vio por primera vez a Tonks en acción, y era sorprendente, pues mientras su patronus se hacia cargo de los dementors, ella misma se encargaba de hacerles prender fuego a sus capas, pero con tal destreza, que por momentos, el ojo perdía de vista a las acciones que realizaba Nymphadora
-Harry, ven aquí, ayúdame, creo que los encontré- exclamo madame Vance
- Todos están aquí, atrapados, pero parecen como si estuvieran muertos- Harry de inmediato fue al lado de la bruja, y la ayudo a levantar una puerta en el piso, y al bajar al cuarto que ocultaba, ahí estaban todos los encargados de su vigilancia, sometidos e inconscientes, madame Vance se paro frente a Harry
-¿Qué sucedió aquí?-
-Yo se lo mismo que usted - exclamo Harry
-No necesito que me digas la verdad, no comprendes lo que en verdad sucede aquí- pero luego la mirada de madame Vance se fijo en la mano de Harry -¿y tu varita?
-La perdí cuando intente venir hacia aquí-
-Yo no soy nadie para regañarte, pero la varita de un mago debe de ser una extensión de su cuerpo, y en todo momento debes de estar conciente de que en momentos como este la puedes necesitar- Las palabras de madame Vance lo hicieron sentir mal, pero esta dio la vuelta e intento liberar a sus compañeros, pero le resulto menos que imposible, por lo que se dedico a buscar los polvos Flu entre las cosas de Arabella Figg
-Tenemos que sacarte de aquí lo antes posible- comento en voz alta
- ¡Ya se, el autobús noctámbulo puede funcionar!- Pero las cavilaciones de la bruja fueron interrumpidos, cuando se escucho el grito de Tonks
-¡EMMELINE, SAL AQUÍ AFUERA DE INMEDIATO!- La voz de Tonks se escuchaba asustada, y sin decirle nada a Harry, madame Vance salió a la calle, empuñando su varita con fuerza. Harry se asomo por la ventana, y gracias a la intensa luz que irradiaba el patronus de Tonks, pudo distinguir a un encapuchado que se movía diferente a los dementors, y en una fracción de segundo, Harry pudo ver que ese encapuchado también portaba mascara, pero era mas horrible que la de un mortifago, y al voltear a ver a Tonks y a madame Vance
-entretenlo Nymphadora, voy a mandar un mensaje a Dumbeldore inmediatamente, tu has lo que este a tu alcance- -Es fácil decirlo- refunfuño Tonks
-¿Disculpa?-
-nada, nada ¡AURIAM!- conjuro Tonks apuntando su varita al cielo, provocando que la zona se iluminara como si fuera un desnublado mediodía, lo que provoco que los dementors retrocedieran, huyendo a esconderse en la oscuridad, pero el encapuchado que Harry había visto, no lo hacia, incluso continuaba avanzando hacia Tonks, la cual parecía muy nerviosa ante los pasos del encapuchado, el cual saco su varita, y con una floritura hizo saliere de ella un filo metálico que emanaba un resplandor ambivalente de color rojo y verde, pero Tonks no le dio tregua al encapuchado, y con toda la velocidad que pudo, le lanzo cuantos hechizos ofensivos recordaba, pero todo era inútil, el encapuchado los desviaba con el filo que salía de su varita, todo esto lo veía Harry a través de la ventana, que en esos momentos, pensaba que Tonks era lo máximo, pero el encapuchado, apunto la varita al cielo, e hizo desaparecer la luz, Harry se dio cuenta de algo
-¡Madame Vance, están rodeando a Tonks, hay que ayudarla- exclamo Harry apremiado
-¡No, No, de ninguna manera nuestra prioridad es tu seguridad y ahora mismo te voy a sacar de aquí con la mayor parte de tu cuerpo- esto ultimo intento decirlo como broma, pero el momento de ninguna manera fue el indicado, Harry la observaba incrédulo
-¿Cómo puede ser usted capaz de esto?- le reclamo Harry -¿La va a dejar enfrentarse a esas cosas?-
-Una vida por salvar seis, me parece un sacrificio justo, además sus padres sin dudas estarían orgullosos de su decisión –
Pero Harry, imprudentemente no se quedo a discutir mas y salio por la puerta, y aunque Tonks intentaba mantener a raya a los dementors, el esfuerzo la había puesto de rodillas, sosteniendo débil y temblorosamente la varita, por lo que Harry aprovecho que los dementors aun no la cercaban por completo, y corrió a su lado, donde Tonks ya comenzaba a sufrir los efectos de los dementors.
-¡No me pegues papá por favor no me pegues, me causas daño, por favor no me pegues, yo te quiero papa, no me pegues!- murmuraba Tonks incoherentemente Lo único que a Harry se le ocurrió, fue meter la mano en su bolsillo, y providencialmente encontró la barra una barra de chocolate, y sin dudarlo la partió a la mitad, y tras darle una bofetada a Tonks pera que regresara a la realidad, se lo dio
-Gracias, lo necesitaba- dijo Tonks, y de inmediatamente se levanto- ¡EXPECTO PATRONNUS!
El toro volvió a aparecer, y embistió a varios dementors para dejarle el paso libre a Harry, el cual no dudo en regresar a la casa, seguido de Tonks, la cual miraba atentamente al encapuchado, el cual permanecía de pie, en medio de la multitud de dementors, observando como escapaban Adentro, madame Vance los esperaba con un caldero, al cual había atado a todos sus compañeros inconscientes
-¡Vamos, toquen esto y saldremos de aquí!- ordeno madame Vance -Emmeline, necesito que traigas a Dumbeldore cuanto antes, esto no es normal, creo que el mortifago que esta con los dementors es miembro del bloodpack- dijo Tonks con una extraña mirada en los ojos
-Eso significa que...-murmuro madame Vance
-Si, que aquel-que-no-mencionamos ha logrado encontrar a Jorgunmander- interrumpió Tonks
Harry sintió un extraño presentimiento al ver la mirada de Tonks, pues esta le decía algo como un aviso, y fue cuando Harry comprendió lo que la Auror intentaba
-¿Tu que vas a hacer Tonks?- pregunto Harry con preocupación
-Lo mas divertido, entretener a ese maldito hasta que ustedes salgan de aquí- sonrio Tonks, y separo la mano del caldero
-Muy bien, gracias Nymphadora, te lo agradeceré de por vida- sonrio también madame Vance
-¿listo Harry, nos vamos en 5...4...3...2... Pero Harry no estaba convencido de lo que se encontraba a punto de hacer, pero cuando madame Vance dijo uno, soltó su mano del caldero, ante las sorprendidas miradas de sus rescatistas
-¿Por qué hiciste eso Harry?- pregunto sorprendida Tonks, mientras el caldero desaparecía y los otros magos desaparecían de la habitación
-¡No voy a dejarte luchar sola, no me voy a ir de aquí sin ti!-
-No seas tonto, no podemos darnos el lujo de perderte, así que ahora, espera aquí mientras regresan por ti- exclamo Tonks en un tono que pareció una orden
-Ya te dije que no me voy a ir de aquí sin ti-
-Espero que me disculpes algún dia Harry...-
-¿Por qué?-
-Lo siento Harry, pero tu me obligaste, por que tienes que parecerte tanto a Sirius y tu padre- se lamento Tonks, y alzo la varita, sin dudar iba a utilizar algún maleficio para dejar inconsciente a Harry, pero de pronto una explosión voló la puerta, e inmediatamente después, un rayo de color amarillo opaco dio de lleno en Tonks, dejando a Harry sorprendido y asustado, preguntándose que seguiría después, y desde el otro lado de la puerta, el encapuchado estaba de pie, apuntándole con la varita
– Tu eres del maestro basura - exclamo el encapuchado ¡en parsel! La noche se estaba llenando de sorpresas, pues en cuanto dijo esas palabras, el mago desapareció el filo metálico que salía de su varita, y se puso a hacer florituras con esta
- Voy a divertirme un momento contigo, mientras la señora Bellatrix llega -exclamo el encapuchado.
Pero Harry tomo la varita de Tonks y se dispuso a batirse a duelo con ella, y haciendo acopio de todas sus fuerza, salió de la casa, y se inclino a modo de darle a entender a su rival de que el duelo iba a comenzar, pero este hizo mofa de la nobleza de Harry
- Así que el sangre sucia piensa que puede derrotarme a mi con una varita que no es suya, eso es interesante-
Harry no comprendió como pudo saber que se trataba de una varita que no le pertenecía, pero aun así, decidió no dar marcha atrás, y si quería lograra algo, tenia que sorprender -¡EXPELLIARMUS!-
El encapuchado extendió loa mano arrogantemente, dando a entender que pararía el hechizo de Harry con la mano, pero desde la oscuridad, dos chorros de luz surgieron a espaldas de Harry, tomando desprevenido al encapuchado, impactando de lleno en el, y enviándolo a estrellarse contre unos botes de basura. Pero el encapuchado se incorporo de inmediato, pero sin la varita en su mano, y a espaldas de Harry, se escucho la voz de u8na mujer
-¡CRUCIO!-
El encapuchado se retorció de dolor, dando estridentes aullidos de dolor, como si no fuera humano, pero luego se volvió a escuchar la misma voz de mujer
-¡INCENDIO!-
La capa del encapuchado comenzó a arder, pero quizá su dueño ya se encontraba inconsciente debido a la anterior maldición, pero en cuanto la capa se quemo por completo, las llamas se extinguieron, provocando que el humo invadiera la ya de por si difícil visibilidad De entre el humo, surgieron dos figuras, una, de una mujer joven (Bella Dona), que Harry no reconoció, pero la que estaba a su lado, le era mucho muy familiar
-¿Profesor Dumbeldore?- pregunto
-En lo de Dumbeldore estas en lo correcto, pero en lo de profesor, yo creo que solo en México y Timbuktu podría yo dar clases- contesto el mago de gran estatura Harry, que creía que ya nada mas podía sorprenderle, vio con claridad el rostro del mago, casi se cayo de espaladas, pues únicamente por el corte de barba, era idéntico al director de Hogwarts. Pero estaba igual en su asombro, que no se dio cuenta de que seis personas mas lo rodearon, uno el mas alto (Weiland), no reparo su comentario
-Como siempre usted tenia la razón, es idéntico a James, pero saco el carácter de Evans-
-Igual que sus ojos- completo coqueta, una hermosa bruja de pelo cobrizo (Wanda)
-Así es, ambos estarían orgullosos de haberlos visto actuar como lo hizo esta noche- completo "la copia" de Dumbeldore
Pero Harry no prestaba atención, y estaba enormemente confundido, pero el mago anciano lo miro a los ojos, lo que hizo pensar a Harry que se encontraba frente a un imitador de Dumbeldore, pero de pronto cayo en cuenta que ya lo había visto en un lugar anteriormente, En la foto que "Ojoloco" Moody le había mostrado perteneciente a la Orden del Fénix original
-Debo de pedir una disculpa Harry, por llegar así sin avisar- dijo el mago
-¿Quién es usted?- pregunto Harry cauteloso
-¡Cierto, disculpa mis modales, mi nombre es Evanibal Lanzarote Malaquias Aberforth Dumbeldore, para servirte, y los magos que te rodean son mis aprendices, menos Weiland, que ese ya debería de buscar los suyos propios- dijo en broma el recién auto introducido- Ellos son Lars Erikcson, ya conoces a Weiland, este es Remy D'balzabu, nuestro casanova local, esos dos son los gemelos Parislove, Wanda y Pietro, la pequeña Christinne Christanval, no te dejes engañar por su apariencia, es mas peligrosa de lo que sus ojos revelan, y por ultimo, te presento a mi nieta Bella Dona, la ultima en el linaje de los Dumbeldore-
Los siete magos hicieron una cortes inclinación a Harry, el cual no podía salir de su asombro, al igual que el resto de la noche, apenas y se daba a la idea de asimilar algo, una nueva sorpresa sucedía. Pero mientras Harry salía de sus cavilaciones, los otros magos fueron a donde el encapuchado yacía inconsciente, y utilizando el mismo hechizo sometedor que con los miembros de la orden del fénix, dejo sin posibilidad de actuar al encapuchado, Aberforth se separo un momento de Harry y camino hacia donde habían sometido al mago tenebroso, y le intento quitar una horrenda mascar que portaba,(esta era completamente negra con un a sola ranura para un ojo carmesí que se movía de un lado para el otro
-Si me temo que era lo que me suponía- comento Aberforth rascándose la barbilla
-¿Qué sucede maestro?- pregunto Pietro mientras intentaba por su cuenta retirar la mascara
-¡Este pobre mago utilizo alguna clase de hechizo de pegado permanente en su rostro, no podremos quitarle eso del rostro a menos que lo matemos, o le cortemos la cara!-
-Eso lo podemos arreglar sin problema- dijo la bruja de mas corta edad
-¡CHIP!- exclamaron con indignación todos los magos
-¿De casualidad alguien tiene idea de que hora es?- pregunto Aberforth volteando al cielo, donde había aparecido una segunda marca tenebrosa
-son las doce con un minuto- dijo Lars sacando un reloj de cuerda de su bolsillo
-Tenemos unos cuantos minutos para poner a salvo a Nymphadora, así que alguien hechicé un traslador de inmediato y den le su varita a Harry-
Y de inmediato, Chip se acerco a Harry, y con un poco de pena, le mostró su varita, y Harry no dudo en tomarla
-¡Gracias!- contesto Harry, pero esta vez noto como la chica se sonrojaba.
Por otro lado, Wanda logro transportar a Tonks a algún lugar, y justo a tiempo, pues de pronto, todo el lugar se lleno de el crujir de muchísimas capas, Harry reconoció ese sonido, pues mas magos se habían aparecido, y de inmediato, temió por los Dursley, pero Wanda lo tranquilizo inmediatamente
-No te preocupes, toda la zona esta protegida, no podrán tocar a un solo muggle Harry respiro tranquilo, y con su propia varita en sus manos, contemplo como desde la dirección donde estaba la casa de sus tíos, las luces de los faros se prendían al paso de algo, e inmediatamente, se apagaban, Harry temió por un instante que se tratara de Lord Voldemort, pero la ausencia de cualquier dolor en su frente, lo tranquilizaba, y notando esto, Aberforth le susurró al oído
-Hagan lo que hagan, o digan lo que digan, no vayas a perder la calma, o Voldemort se nos va a aparecer-
-¿Cómo...?- murmuro Harry
Aberforth le guiño el ojo y volvió a susurrarle al oído
-No es el lugar ni el momento- sonrio el mago
Pero mientras, el crujir de las capas se hacia mas y mas cercano, y una voz estridente lo hizo recordar por enésima ves la muerte de Sirius,
-¿DÓNDE DEMONIOS ESTA PUREBLOOD, SE SUPONIA QUE EL ESTABA DIRIGIENDO A LOS DEMENTORS- gritaba Bellatrix Lastrenge escupiendo gruesas gotas de saliva en cada palabra, flaqueada por otros encapuchados.
Pero al doblar en la calle donde Harry y compañía se encontraban, la gritería de Bellatrix se detuvo, y su característica sonrisa psicópata volvió a su rostro, y con aparente mas tranquilidad, camino hacia donde Harry, y a cada paso que daba, las lámparas de los faros se encendían a su paso, flaqueada por los otros encapuchados que sin lugar a dudas eran mortifagos
-¿El bebito Potter tiene nuevos amigos?- dijo Bellatrix haciendo su voz falsa de bebe Pero Aberforth se acerco a la luz, y por un momento, el rostro de Bellatrix se puso pálido, pero inmediatamente, se puso a provocar al mago
-Entonces, esto si que es una sorpresa, el hermano prodigo a decidido volver a joder al maestro- chillo Bellatrix - ¿Me he de imaginar que tu estúpido consanguíneo ignora aun tu presencia?-
-Mi no tan querida y mucho menos estimada señora Lastrenge, por fin en los años que llevo conociéndola, he encontrado algo en lo que estamos en común, y es que los dos opinamos que Albus es un idiota, pero mientras yo lo digo con sustento en hechos de mis años de infancia con el buen Albus, tus suposiciones se deben al pavor que tu y ese estúpido de Tom Ryddle le profesan a mi querido hermano-Contesto Aberforth con toda su educación y de forma muy natural- pero me temo que nuestro amigo de orejas puntiagudas nos dio el "soplo" de su ambicioso plan, y como no podemos evitar que hagan todo, por lo menos vamos a pegarle donde a Ryddle mas le duela-
-¿Cómo te atreves a referirte al maestro en esa forma?- exclamo Bellatrix
-La misma que tu te das para exhibir ese huesudo rostro por las calles¿sabes,creo que me agradas mas con la mascara, resalta el color de tus mejillas- bromeo con toda naturalidad, arrancando una sonrisa de todos sus aprendices e incluso de Harry, al ver la cara de Bellatrix, humillada por el comentario
-Quítate de mi camino y entrégame a Potter, y te aseguro que tu muerte será rápida y sin dolor- advirtió Bellatrix amenazante
-De ninguna manera, si quitándoles al niño que vivió de las manos, puedo hacer que tanto Albus como Tom se enojen, créeme que no voy a dejar que te lo lleves, me quitarías una satisfacción en la vida- dijo Aberforth con la aparente calma habitual de los Dumbeldore
-¿Y que te dice que vengo por el niño, a lo mejor el señor tenebroso solo me pidió su cadáver- dijo Bellatrix, intentando parecer indiferente
-Voy a parecer maleducado, pero voy a contestar una pregunta con otra¿Si tu tal señorita tenebrosa no te envió por el niño que vivió para que lo llevaras a su presencia con vida, entonces por que "Pureblood" no lo mato cuando tuvo su oportunidad?-
-Por que la vida de Potter es un regalo de mi maestro por mi fidelidad a su causa y a su destino-
-¿En serio que ustedes los "comedores de muerte" creen en las palabras de ese mal nacido, pues déjame decirte algo, Tom Ryddle solo vive y actúa para si mismo, y no me hagas humillarte mas, por que me comenzaría a sentir mal conmigo mismo...-
-¡Calla maldita porquería, no quiera hacerme escuchar la mierda que sale de tu boca, quizá tu hermano y tu sean igual de poderosos, pero hay algo por lo que con el tenemos precauciones, y en cambio tu nos das risa, y es que tu ya probaste lo que es matar, lo que te convierte quieras o no en uno de nosotros, y después de lo de Edimburgo ya solo eres una escoria de lo que alguna vez fuiste-
-¡jul! Golpe bajo Señora Lastrenge, pero quizá ahora solo posea la mitad de mi poder, pero créeme que eso me vasta para patear tu huesudo trasero, vieja bruja ¡Expelliarmus!
El hechizode Aberforth tomo por sorpresa Bellatrix, pero los encapuchados la protegieron con varios hechizos, y Bellatrix se disponía a contraatacar, pero una voz interrumpió las acciones
-¡Basta Bellatrix!-
Todos los magos, tanto mortifagos como los del lado de Harry temblaron de miedo al escuchar esa voz, pero Aberforth solo apretó la varita y frunció el entrecejo; Ante ellos había aparecido, vestido con su túnica esmeralda, nada mas y nada menos que Jorgunmander, el cual camino hacia donde tenían al mortifago sometido, y nadie se lo esperaba, metió sus manos en la cavidad ocular del mortifago, sacando una esfera, casi idéntica a la de Ojoloco, solo que esta era de color rojo carmesí, y luego limpiándose sus propias manos y luego el ojo en la túnica del mago al que acababa de dejar tuerto, volteo a ver a Bellatrix con aire arrogante
-¿Puedes decirme quien fue el idiota que recluto a este imbecil para ser parte de mi Bloodpack?-
Bellatrix, perecía asustada, y luchaba por ocultarlo
-El mismo maestro en persona, chico entrometido- dijo Bellatrix
-Me temo que voy a tener que hablar muy seriamente con mi padre, pero ya que estoy aquí, veo que ya van mas de diez minutos y no has podido capturar al chico Potter, por lo que he decidido actuar con ustedes- sonrio el cruel mago, y luego volteo hacia donde Harry -Diablos, parece copia al carbón del maldito cornamenta¡e imaginar que pudo ser mi hijo!-
Al escuchar esto, Harry sintió una cubetada de agua fría, que significaban esas palabras, pues aparentemente, ese tipo conocía a sus padres, pero no era mas grande que Bill o Charlie Weasley, pero Jorgunmander volteo hacia Aberforth e hizo una cara de fastidio
-¿Otra vez tu viejo, no comprendes que por mes que lo intentes, jamás podrás ganarme, vamos déjame que me lleve a Potter, y todos felices¿de acuerdo?-
Pero Aberforth negó con la cabeza y en el cielo aparecieron una tercera y cuarta marca tenebrosa
-¡Tenemos que acabar esto rápido, o si no el señor tenebroso se enfadara!- dijo Bellatrix irritada- Se niño bueno Jorgunmander y mátalos de una vez ¿quieres?
-Generalmente me negaría a recibir ordenes de ti, pero solo esta vez haré una excepción, pero me la voy a cobrar cuando lo necesite-
Bellatrix y los demás mortifagos desaparecieron, dejando la calle a oscuras nuevamente, Jorgunmander hizo una floritura exagerada con la varita, y se inclino nueve veces, una por cada mago
-Va a ser un gusto acabar con ustedes- dijo con petulancia. Pero los "Lafters" parecían ya haber ensayado la situación , y en un instante rodearon al asesino, e iniciaron una lucha a base de conjuros, maleficios y contrameleficios, corriendo por todo el lugar, esquivando por milímetros los hechizos, y utilizando hechizos que Harry jamás había visto en su vida, pero desde su posición, Harry se daba cuenta que Jorgunmander solo estaba jugando con los chicos, el único que relativamente podía soportar los ataques de Jorgunmander por mas tiempo era Weiland, Aberforth y Bella Dona observaban el combate con muchísima atención, pues de seguro ellos seguirían, y mientras la lucha continuaba por toda la calle, Harry descubrió el destino de la mayoría de los dementors, pues cada hechizo provocado por la lucha iluminaba con suficiente claridad para ver en el piso las túnicas de los dementors vacías, pero de pronto su atención regreso a la pelea cuando Aberforth yBella Dona gritaron al unísono
-¡CUIDADO LARS, TRAS DE TI!-
-¡AVADA KADEVRA!- conjuro el asesino, y la advertencia le llego muy tarde al joven mago, pues aunque intento quitarse de la trayectoria del hechizo, esta dio de lleno en su cabeza, provocando que cayera, ya sin vida, al pavimento El rostro de Aberforth se endureció aun mas, pero aun así continuaba observando detenidamente la lucha, pero en el instante en que Harry lo volteo a ver, en sus labios podía leerse "te voy a matar".
Pero Bella Dona no se contuvo, y corrió al lado del cuerpo de Lars para sacarlo del campo de batalla, mientras los demás continuaban lanzando hechizos a diestra y siniestra, intentando que uno solo diera en Jorgunmander, pero este o los eludía, o los repelía con gracia y estilo, pero Harry no supo como fue que lo hizo, pero tomo su varita y la apunto hacia el mago asesino
-¡STUPEFY!- El hechizo tomo distraído al mago, y dio de lleno, aturdiéndolo un poco, cosa que fue aprovechada por los "Lafters" pera descargar sobre de el todos los hechizos de ataque que por su mente cruzaron, provocando una gran explosión de luz, que imposibilito completamente la visibilidad Y cuando la luz se disipó, Jorgunmander estaba tirado en el asfalto, riéndose a carcajada suelta, los demás magos lo veían con precaución
-jaja, me han logrado derribar, y fue un estúpido niño quien lo logro- se reía dementemente- y me ha hecho una cortada en mi mejilla, es el primero que lo logra, y por eso no tendré compasión de ninguno de ustedes ¡REBITHUIM DEMENTORUS!-
Una segunda explosión de luz ilumino toda la zona, y poco a poco, como si fueran siendo infladas con aire caliente, las capas de los extinguidos dementors volvían a rellenarse con la esencia de sus dueños, pero esto también fue aprovechado por Jorgunmander, que aprovechando que todos estaban deslumbrados, se deslizo justo detrás de Harry, y alzo su varita para convertirla en una hoja metálica y apuñalar con ella a Harry, pero Aberforth también lo había visto y se le adelanto, impidiendo que el filo siquiera penetrara en Harry, y con un movimiento sorprendentemente rápido para su edad, Aberforth pateo con toda su fuerza a Jorgunmander, sacándole el aire a este
-¡Tu quieres jugar rudo, pues juguemos con tus reglas!- dijo Aberforth con un tono de molestia en su voz
-Así que el cobarde ha decidido luchar en mi contra, como en los viejos tiempos¿cuántas veces lo hicimos, quince, diez y seis?-
-Me harías el favor de cerrar la boca y pelear-
Harry solo veía como ambos luchaban, esa noche sus estándares sobre las dimensiones que una pelea de magos podría llegar a tener tuvieron que ser replanteadas, pues si había visto luchar a Dumbeldore y A Voldemort apenas unos meses atrás, lo que presenciaba no tenia comparación, pues aunque Aberforth utilizaba demasiados hechizos defensivos, estos servían para reflejarlos hacia Jorgunmander, haciéndolo pensar mas en sus ataques, al voltear hacia otro lado, los otros magos volvían a conjurar sus patronus, pero uno le llamo especialmente la atención, pues el que la chica Bella Dona controlaba, tenia la forma de un enorme Pegaso, que embestía en gran numero a los dementors resucitados, y al parecer, juntos con los otros, protegía a Wanda, que murmuraba algún hechizo, junto al cuerpo sin vida de Lars, pero de pronto, recibió un regaño -¡Potter, no te dieron tu varita para que solo veas!- le grito Weiland -¿Sabes conjurar un patronus?
Harry respondió afirmativamente
-¿Pues que demonios esperas?-
Harry se lamento no poder ver con mas atención la pelea entre Aberforth y Jorgunmander, y de inmediato convoco a su ciervo patronus, y lo lanzo en contra de los dementors, pero estos nuevamente parecían haberse multiplicado, cuando, el patronus de Bella Dona cambio de color, de plateado a rojo, y cuando embistió a los dementors, este provoco en ellos, lo que Harry no había visto hacer a otros patronus, pues al contacto con cualquier parte del Pegaso, la criatura comenzaba a incendiarse, pronto, el patronus de Harry fue el único que conservo su color plateado, pues los de los otros magos seguían el ejemplo del de Bella Dona.
Pero la batalla fue interrumpida abruptamente por el mismo Jorgunmander, que estaba a punto de lanzarle un hechizo incendiario a Aberforth
-Lastima, media hora pasada de las doce de la noche, bueno, no todo se puede en esta vida, pero no fue en vano, por lo menos una escoria menos en este mundo- dijo Jorgunmander al referirse Al difunto Lars, luego alzo la varita al cielo -¡Mosmorde!-
La marca tenebrosa apareció en el cielo por quinta ocasión, y luego, le sonrio a Aberforth
-Nos estamos viendo anciano-
Y sin decir nada mas , desapareció en la noche
-Creo que tenemos que hacer lo mismo, si no queremos a los del ministerio rondándonos, así que veámonos, Remy, carga el cuerpo de Lars, Bella Dona, prepáranos un translador- decía Aberforth respirando a bocanadas por la boca, aun así daba ordenes, pero cuando se topo con lo ojos de Harry, se detuvo -Potter, no te voy a obligar a que nos sigas, pero si quieres ayuda con tu problema, te ofrezco un trato, tu me ayudas en un pequeño negocio, y yo te ayudo a sacarlo a "el" de tu cabeza, necesito que me respondas ahora mismo-
Harry dudo, como es normal, pero cuando Aberforth le extendió su mano para estrecharla, no hubo dudas, Harry la estrecho con toda su fuerza
-Creo que eso es un si, veámonos hija, antes de que las ratas del ministerio aparezcan-
Harry puso su mano en un bote de basura que Bella Dona había encantado para que les sirviera de translador, pero cansado, volteo hacia el cielo, y por un momento le pareció que las cinco marcas tenebrosas estaban en una especie de formación, y de hecho así era, pues con un poco de imaginación, estas dibujaban un pentagrama perfecto, y estaba a punto de preguntar acerca de eso cuando sintió que un gancho lo jalaba por debajo del ombligo, y de pronto estaba volando en esa conocida sensación de estar dentro de un torbellino de colores y sonidos, al lado de unos perfectos desconocidos, que quizá le habían salvado la vida nuevamente.
