En cuanto puso un pie en la calle habitada sintió todo su peso caer, el sobre esfuerzo de la huida lo habia dejado exhausto y sus pies temblaban, pero no podía quedarse ahí. Debía de seguir… Renqueando porque el efecto de la adrenalina se había disipado, haciéndole notar el dolor real que sentía. Como pudo, se arrastró hasta cruzar la calle, donde había más gente pasar.
Peor, para su decepción, toda la gente que pasaba lo veía con asco. Ichi quiso detener a las personas pero todas caminaban a prisa en cuanto veían al omega vestido tan solo en baby doll y con los pies sucios de correr tratar de hablarles.
-Señora por favor ayuda, me vienen siguiendo..-
-Quítate, drogadicto, no te da vergüenza estar así embarazado-
Y con eso la mujer beta se alejó, como todos los demás que se habían alejado antes.
Ichi cayó derrotado en la nieve de la calle, el dolor era peor, y sabía que si seguía así eventualmente lo encontrarían, hizo un esfuerzo por levantarse pero ni siquiera tuvo fuerzas para apoyarse en sus piernas, el frío en sus pies descalzos le habia comenzado a calar. Y lo que era peor, sintió algo húmedo bajar por su pierna para descubrir eran gotas de sangre.
Ichi ya no sabía si continuar o resignarse a quedarse en el frío a morir, cuando una pareja pasó junto a él.
- ¡Dios! estas bien, estas sangrando-
Una chica de pecas y un alfa de ojos amarillos se habían detenido a ayudarlos.
- Te ves muy mal, te voy a cubrir con mi abrigo.
- Voy a llamar por una ambulancia -
- Vienen por mi… -
- ¿Qué dijo? - El par de casados vieron que Ichi apuntaba hacia una calle, y en efecto, se veían venir un grupo de alfas corpulentos.
- Esos tipos no se ven con buenas intenciones, será mejor que te cargue al hospital. -
El alfa de ojos amarillos cargaba en brazos a Ichi seguido de su esposa. Caminaron entre la gente de las calles que se les quedaba viendo un poco curiosos de que pasaba, aunque por fortuna a no muy lejos de ahí había un oficial de policía, al que le pidieron los escoltara al hospital más cercano.
Los alfas persiguiendo a Ichi vieron que la pareja alcanzó a un policia y se regresaron a al salon, a darlo la mala noticia al dueño.
Después de haber ingresado al hospital, Ichi fue ingresado a emergencias, despidiéndose y agradeciendole a las amables personas que lo habían rescatado. Después de unos exámenes descartaron que algo malo ocurriera con el embarazo de Ichimatsu, pero igual lo internaron debido a que estaba muy debil, tenia deficit de vitamina D, además del sangrado que sufrió debido al esfuerzo que hizo mientras huía.
Después que estabilizaron a Ichimatsu, la policía fue hablar con él para preguntarle acerca de los alfas que lo habían perseguido, a lo que Ichimatsu les contó sobre el salon del placer, y donde se encontraba.
Después de todo eso, Ichi se sentía exhausto, pero aún así estaba estaba preocupado por su amigo y lo que habría sufrido mientras él huía.
Cuando una enfermera tocó a su puerta.
- Sr Fukuyama -
- Mmm ¿si?
- Tiene una visita -
Ichimatsu esperaba los policías regresaran por más datos, cuando Osomatsu ingreso a su cuarto. De no ser por los tubos que lo tenían canalizado, Ichimatsu hubiera saltado de alegría a recibir a su amigo. Cuando entro, noto que Osomatsu tenía unos moretones en la mejilla y tenía su brazo enyesado.
- Heyy… no sabes cuanto me alegra verte, aunque ahora te encuentras en una cama distinta.
- Callate, ni porque estás herido puedes dejar de hacer bromas?
- Claro que no. -
- Qué fue lo que te hicieron? -
Osomatsu se sentó junto a Ichimatsu.
- Bueno después que te fuiste, algunos de los alfas se quedaron y me dieron la golpiza de mi vida. Aunque después regresaron tras buscarte y le dijeron al dueño que te habían encontrado, jaja lo hubieras visto, se puso de todos colores gritandole a la gente guardaran todo y encerraran como pudieran a los otros omegas para escapar. Aunque al final no lograron ni siquiera hacer nada cuando llegó la policía y los atrapó. Pff no sabes cuanto gusto me dio verlos a todos ellos esposados, ojala reciban su merecido. La policía dijo que también revisaron sus carpetas de clientes para buscar todos los alfas que habían pagado por los servicios.
- Me alegra mucho -
- Sii?- Aunque no te ves muy alegre -
Ichi se miró hacia abajo haciendo puño las sábanas de su cama.
- ¿No ha venido aún? -
Ichi negó con la cabeza.
- Quizás no tarde en ven…
Unos golpes a la puerta interrumpieron al par de amigos, para que un rostro muy familiar para Ichi entrara a la habitación.
Karamatsu había llegado, con un ramo de flores azules y lilas, verlo parado ahí en la puerta de verdad le quitó el aliento al omega embarazado.
Osomatsu solo miro divertido como a su amigo le subían y bajaban los colores, no había duda que ese era Karamatsu, la persona que Ichimatsu había ansiado ver todo ese tiempo.
Detrás de Karamatsu venía Choromatsu, pero la situación ya se sentía de por si, algo tensa con la reacción de Ichimatsu tras ver al alfa.
-Mmm creo que ustedes dos - Osomatsu señalo a Ichi y Kara - tienen mucho que decirse así que me llevaré a este guapo beta a otro lado a platicar.
-¿Qué quién eres tú? ¿porque me tomas del brazo?
-No seas tan nervioso, ven vamos a la cafetería y me invitas un café
Osomatsu sacó a rastras a Choromatsu.
La puerta se cerró, evidenciando el silencio en la habitación. Karamatsu avanzó hasta la cama de Ichimatsu, dejando el ramo de flores en la mesita junto a la cama. Sin decir una palabra más Karamatsu se sentó en la cama, Ichimatsu solo encogió las piernas, inconscientemente adoptando una postura a la defensiva, como protegiéndose.
¿Pero de que se defendía? Ichimatsu no sabía. Ver a Karamatsu, en ese estado en el que el se encontraba, embarazado, débil, después de haber sido abusado por un sinnúmero de alfas. Lo hacía sentir sucio, vulnerable. Indeseable. Los pensamientos negativos dentro de Ichimatsu comenzaban a contaminar la alegría de ver a Karamatsu de nuevo. Todo se volvía una maraña en hilo de "seguro le das asco" "solo vino para ver lo patetico que te ves".
Hasta que.
- Ichimatsu, me alegra mucho que estés con vida.
- Ehh?
- Creo que estas enojado… conmigo. Siento que estas enojado porque no te encontramos antes. Y tienes razón, debimos encontrarte mucho antes. Me sentí tan aliviado cuando nos llamaron para decirnos que te habían encontrado, pero también devastado cuando nos dijeron de dónde habías escapado.
- Así que te doy asco.
- No es o no es lo que..
- ¿Te causo repulsión? ¿¡ehh!? un sucio omega que seguro está embarazado de quien sabe que alfa, al que usaron como se les dio la gana, ya no te sirvo, ya no te puedo servir..
Un abrazo. Karamatsu abrazo a Ichimatsu. Lo apreto lo más fuerte que pudo para que Ichimatsu no se zafara pero a la vez lo más cuidadoso que podía por su panza de embarazo.
El omega trato de quitárselo de encima, al principio pensó se sacudía para zafarse de Karamatsu, hasta que sintió se estaba sacudiendo de llorar. Las lágrimas caían solas, las veía humedecer el traje de Karamatsu. Una a una formando una gran mancha.
-Yo.. yo todo ese tiempo pensé. Nunca te volvería a ver. Pensé que … no me estabas buscando, que te habías olvidado de mí. Y dolia, dolia pensar eso, quería arrancarme todas las esperanzas de verte pero siempre seguía ahí el deseo de verte. -
Karamatsu soltó a Ichimatsu para verlo a los ojos, sus bellos ojos violetas, rojos de llorar. Tristes y cansados de todo lo que había vivido, pero no menos hermosos que antes.
- De verdad pensé te habías olvidado de mi.
- Todo este tiempo, te estuvimos buscando… Después que te llevaron con ellos, nos arrojaron en un callejón y como pudimos regresamos a la casa que teníamos de reserva además del casino. La policía confiscó todo, el casino, el mobiliario. Si íbamos nos arrestarían por estar involucrados en la mafia y ya no te podríamos recuperar.
Así que, intentamos mover el dinero que teníamos en un nuevo negocio. Abrimos un negocio de importaciones, hee~ A la gente le fascinó los vinos italianos que empezamos a importar, las ropas, los zapatos. Y a la par buscábamos sin descanso donde encontrarte. Fuimos a todos los lugares que pudiéramos buscarte y siempre regresábamos sin pistas.
De verdad te pido perdón no haberte encontrado antes.
Unas pequeñas lagrimas comenzaron a brotar de los ojos de Ichimatsu.
-Pero lo que más me dolía es que nunca pude darte esto - Karamatsu sacó una pequeña cajita de terciopelo del bolsillo de su saco, dentro había un anillo plateado. El anillo tenía dos extremos, uno con una patita de un gato con zafiros violetas en cada almohadilla de la patita, y el otro extremo otra patita aunque más grande, parecida a la garra de un tigre con zafiros azules en cada almohadilla también. Las dos patitas estaban juntas uniéndose por los extremos.
Ichimatsu la saco, fascinado por lo hermoso del anillo hasta darse cuenta lo que ese anillo significaba.
- El día, antes que pasara todo esto, quería llamarte a mi despacho, para darte el anillo y pedirte matrimonio.
Karamatsu se quitó los guantes de cuero y tomó entre sus manos la mano izquierda de Ichimatsu y colocarle el anillo.
- ¿Te casarías conmigo?
Ichimatsu sonrió, soltó más lágrimas no sabiendo ni que cara poner o cómo reaccionar.
- Jefe tonto, como te puedes casar como una basura como yo.
- Siempre pensé que aquel día que te encontré, descubrí la joya más hermosa en el lugar más sucio. Pero eso nunca te quito lo puro.
Ichimatsu se limpió las lágrimas con la manga de su bata de hospital.
- Tienes un horrible gusto, ¿quien se casaría con un omega embarazado?
- ¿Eso es un sí o un no?
Ichimatsu lo jalo del cuello del saco para arrebatarle un beso. Al principio sorprendió al alfa, hasta darle unos breves segundos para corresponder el beso a su omega. Ichimatsu se separó, aún sonrojado.
- Es un sí, tonto, no puedo con toda la cursilería de este momento es demasiado dolorosa para mi. ¿Después que vendrá? ¿llegarás por mi en un caballo blanco?
- Si quieres pue..- Ichimatsu le puso las manos en la boca para callar la sarta de ñoñerías que diría Karmatsu
- no, no, no … aunque tan solo quiero que me ayudes a cuidarlo. - Ichimatsu tocó su panza, señalando su hijo no nato. Karamatsu tomo su mano sobre el vientre entrelazando sus dedos.
- Por supuesto, los cuidaré a los dos -
...
Alo alo uwu no piensen que aquí acaba, falta un capítulo más
