CAPITULO 6

Eran ya casi las nueve cuando Emily terminó por fin de vestirse. Después de repasar su armario durante más de diez minutos, había optado por un vestido rojo, de tirantes, escote palabra de honor, y que le llegaba justo por encima de la rodillas, ajustando delicadamente sus curvas. Sentada en el tocador, se maquilló con colores suaves, y se peinó el cabello dejándolo suelto sobre sus hombros. Ignoró las marcas que aún se notaban en su cuerpo, orgullosa de haber sido capaz de mirarse en el espejo sin temor, después de mucho tiempo sin hacerlo.

Cuando se dirigió a la sala, para recoger su bolso y dirigirse a su "fiesta sorpresa", que había dejado de ser sorpresa para ella desde el mismo día en que Penélope había comenzado a organizarla, escuchó dos suaves golpes en la puerta. No tuvo duda alguna de que se trataba de Derek, y sonrió para sus adentros.

- No era necesario que vinieras a recogerme- Le dijo cuando lo tuvo frente a frente, apartándose un poco para que pasara.

Derek entró y se quedó unos segundos embelesado mirándola.

- ¿Qué?- Le preguntó riéndose- ¿Te ha comido la lengua el gato?

- No el gato precisamente...-Murmuró, encontrando su mirada- Estás absolutamente hermosa, Emily- Añadió con suavidad.

- Gracias- Respondió ella con una tímida sonrisa- De verdad, no tenías por qué, venir... Derek...en algún momento tendrás que dejar de preocuparte por mí...

- No está en mis planes dejar de hacerlo, en realidad.

La miró con tal intensidad, que Emily sintió cómo sus mejillas se ruborizaban.

- De todas formas- Continuó mientras sacaba de su bolsillo una pequeña cajita envuelta en papel rojo- Quería darte tu regalo de cumpleaños a solas.

Emily abrió los ojos, perpleja, mientras que Derek se acercaba a ella y se lo entregaba.

- Gracias... no tenías que...- Balbuceó al tiempo que lo abría. Suspiró emocionada y sorprendida, cuando sacó una delicada cadena con un pequeño colgante de un ave fénix. No podía imaginar lo difícil que debía haberle resultado encontrar algo así en solo una tarde y sospechó que debía haber tenido ayuda de Penélope.- Dios mío, es precioso Derek... - Susurró conmovida por el detalle.

- Vamos... - La instó en voz baja- Date la vuelta, te lo pondré.

Emily se giró, recogiendo descuidadamente el cabello, mientras sentía las manos de Derek primero en su nuca, y luego, deslizándose sobre sus hombros, con tal suavidad, que se estremeció. Luego, volvieron a quedar frente a frente, comunicándose solo con la mirada durante lo que parecieron horas.

- Perfecto- Dijo él , con una leve sonrisa.

Emily sintió que su corazón quería decir mil cosas, pero finalmente su cerebro, se instauró en un tímido "Será mejor que nos vayamos... no quiero llegar tarde a mi propia fiesta".

Derek sonrió, y guiándola hacia la puerta, la abrió y esperó a que pasara para salir luego detrás de ella.

Cuando llegaron a la fiesta, parecía que todos llevaban allí bastante tiempo, dadas las copas desparramadas por el salón de Rossi, y las voces y risas que se oían desde la puerta. El anfitrión, les llevó hasta la preciosa terraza adyacente al salón, y separada de éste por unas enormes puertas de cristal. Había dispuesto una mesa, y ya todos estaban brindando a su alrededor. Vitorearon a Emily y le desearon cumpleaños feliz cuando la vieron entrar acompañada de Derek.

- Lo de mi celebrar mi cumpleaños atrasado era una simple excusa para montar una fiesta, ¿no?- Les dijo Emily fingiendo estar ofendida.

- Es que no llegábais- Dijo Reid demasiado sonriente a ojos de Emily. Supuso que llevaba ya un par de copas, o quizás sólo una. Reid con una probablemente ya tenía suficiente.

Penélope se levantó y practicamente se abalanzó sobre ella.

- Déjame verlo, Emily... - Dijo sosteniendo el colgante entre sus manos- ¡Ohh! Te queda precioso, Em... - Luego miró hacia la otra rubia- ¡J.J.!, ¡ Ven para que lo veas!.

Emily dirigió una mirada acusatoria a Derek, quien le sonrió con expresión traviesa encogiéndose de hombros.

- ¡Oh! No lo mires así, lo ha comprado él, sólo le indiqué la tienda en la que podía conseguirlo- Le explicó García en tono lastimero.

J.J. se mostró también emocionada con el colgante, mientras que el resto del género masculino, sonrió con complicidad mientras admiraba el pequeño obsequio. Con un ligero gesto, J.J. le pidió que la acompañara hasta la sala. Quería hablar con ella a solas, antes de que ambas estuvieran demasiado bebidas para hacerlo.

Emily, un poco desconcertada la siguió, y se instalaron cómodamente en las butacas de la barra de la cocina.

- ¿Por qué tanto misterio?- Le preguntó intrigada.

J.J., le dirigió una sonrisa amable, al tiempo que la cogía de las manos.

- No es nada, simplemente quería saber cómo estabas. Nos quedamos un poco impactados con tu actuación ante Strauss. ¿Fue sólo eso? ¿una actuación, o es real?.

Emily se quedó un poco perpleja con la pregunta.

- Es real, J.J., al menos lo era en ese momento- Hizo una pausa. Su amiga se merecía la verdad- No te digo que vayan a ser todo ponis de colores y florecitas en el campo, pero realmente me siento fuerte ahora mismo. Te prometo que si en algún momento me vengo abajo, pediré ayuda- Añadió para tranquilizarla.

J.J, la miró a los ojos buscando algún rastro de duda, pero no encontró ninguno. Le sonrió antes de continuar.

- Bueno... Se de alguien a quien no le importaria servirte de apoyo- Insinuó traviesamente.

Emily suspiró incrédula.

- ¿Otra vez con eso J.J.?.- Refunfuñó- Derek no está enamorado de mí- Añadió con tan poca convicción que hasta ella misma se dio cuenta- Nunca te ha dicho eso.

Ambas miraron hacia la terraza cuando escucharon a Penélope llamarlas para que se unieran al brindis. J.J. se levantó, y se giró hacia ella.

- Bueno... eso es cierto. Pero dada su intención de casarse contigo, debo suponer que está enamorado de ti- Se burló, y acto seguido se dirigió hacia la terraza.

Emily, se quedó paralizada durante unos segundos antes de acelerar el paso hasta alcanzarla.

- No te ha dicho eso...- Le dijo nerviosamente- ¿Te lo ha dicho?.

- ¿Para qué quieres saberlo si supuestamente no sientes nada por él?- Le contestó ella guiñándole un ojo y continuando su camino. Se unió al resto del grupo mientras comprobaba con satisfacción cómo había conseguido sembrar la duda en Emily, que se había quedado de pie, junto a la puerta de la terraza, totalmente desconcertada.

A lo largo de la noche, Emily recibió regalos, sopló las velas, escuchó como le cantaban totalmente desentonados "cumpleaños feliz", brindó con sus amigos, y se comió una porción de la tarta... Nunca recordaría en qué orden había sido exactamente, pero sabía que lo había hecho todo.

Seguían reunidos alrededor de la mesa, en la terraza cuando Hotch fijó su vista en un mensaje que le acababa de llegar a su móvil. Recibió la mirada expectante de seis pares de ojos, temiendo que fuera un caso. Hotch les había dicho que, salvo que lo hubiera, podrían tomarse el día siguiente libre, al fin y al cabo, casi no habían parado de trabajar en las últimas semanas, y con los acontecimientos del día, necesitaban relajarse.

Levantó la vista del móvil.

- Strauss dice que no podía exonerarte del todo porque había demasiados testigos de tu... bueno... del encuentro de Williams contra tu puño- Dijo con cierta ironía, ganándose la sonrisa de los que allí estaban- Así que una semana de suspensión sin sueldo... y añadió que por ella te habría dado una medalla...

Seis suspiros de alivio al unisono, sonaron en la sala. Derek, sentado junto a Emily, fijó sus ojos en ella durante unos segundos, y ésta le dio las gracias en un susurro.

- Además- Continuó Hotch elevando un poco la voz para hacerse oír- Por lo que me dijo, Williams va a ser enviado a misiones en el extranjero durante un par de años, antes de permitirle volver.

Todas las miradas se dirigieron repentinamente hacia Rossi, que intentó fingir sentirse sorprendido por la noticia, sin demasiado éxito.

- ¿Has tenido que ver algo con eso?- Preguntó JJ con curiosidad, aunque ya se imaginaba la respuesta.

- ¿Yo?- Dijo Rossi tomando un sorbo de su copa- ¿Por qué iba a tener algo que ver?.

- Porque te acuestas con Strauss- Lo acusó Reid sin rodeos, y por lo visto sin ningún rubor.

Se oyeron las risas atónitas, alrededor de la mesa, no porque no supieran que era cierto, sino porque había salido de la boca de Reid. Emily pensó que definitivamente debía estar ya en su cuarta copa, al menos.

- Perfiladores...- Murmuró para sus adentros Rossi, sin poder evitar sonreir.

- ¿Se salta sus propias normas?- Preguntó con sorna Penélope.

- Teniendo en cuenta que esas normas las pusieron por Rossi, resulta cuanto menos curioso- Dijo Hotch uniéndose a la broma.

- Tampoco es para tanto, al fin y al cabo no son los únicos miembros del equipo que comparten cama.- Informó J.J. con expresión malévola, mirando directamente hacia Emily y Derek.

Derek, que en ese momento estaba tomando un sorbo de vino de su copa, sintió que se atragantaba repentinamente, y comenzó a toser hasta escupir el líquido sobre la mesa. Reid de un salto se levantó a darle palmaditas en la espalda, mientras Emily se quedaba atónita con la boca abierta.

- ¡J.J.!- Exclamó entre incrédula y avergonzada.

Sintió como todas las miradas se dirigían hacia ellos, mientras que una emocionada Penélope daba saltitos en su asiento.

- ¡Oh Dios mío!... ¡¿vosotros dos?! ¡¿Ya lo habéis hecho?!- Preguntó directamente con la alegría dibujada en la cara.

Las mejillas de Emily se tornaron carmesí, mientras que Derek, a su lado, intentaba volver a recuperar la respiración.

- ¡No!...- Se apresuró a negar, y luego se detuvo en su último comentario- ¡¿Qué?!, ¡¿Como que ya?!.- Preguntó casi indignada.

Derek, que finalmente habìa conseguido que el aire volviera a sus pulmones, la miró con la confusión dibujada en su cara.

- ¡¿Qué le has dicho?!

- ¡Nada!- Le aseguró, volviéndose hacia él, y luego miró de nuevo hacia J.J.- ¡J.J. era una confidencia!- La acusó directamente. J.J. simplemente se encogió de hombros y arqueó las cejas.

- ¡Habéis dormido juntos!- Continuó Penélope, cada vez más exaltada.

"El día que lo hagamos de verdad, dará una fiesta", pensó e inmediatamente se autocensuró... "¡qué demonios!, ¿cómo que cuando lo hagamos de verdad?". Si no hubiera sido porque sus mejillas parecían un semáforo desde hacía un buen rato, habría enrojecido con su propio pensamiento.

- No... sí... no... - Balbuceó sin encontrar la forma de explicarse- ¡Bueno! ¡No de esa forma!- Dijo al fin, sintiéndose satisfecha de que por fin hubiera sido capaz de decir cuatro palabras juntas. ¿Dónde diablos se había metido la Wonder Woman, la Abeja Reina y el Ave Fenix?, ¿Se habían ido a alguna convención estatal de superhéroes y la habían dejado allí sola?.

- ¿Qué otra forma hay?- Preguntó Reid con una sonrisa bobalicona en la cara.

"Jesús, Reid", pensó ella, "¿No podías haber escogido otro día para hacer experimentos con el alcohol?".

- Sólo... compartimos cama... eso es todo... - Explicó sin mucha convicción. Desde luego, no habían tenido sexo, pero ¿eso había sido todo realmente?. Desechó el pensamiento- J.J. eres perversa...- Le dijo estrechando sus ojos sobre ella.

Escuchó la risa de Penélope, que parecía divertirse terriblemente con todo aquel asunto.

- ¿Habéis compartido cama? ¿solo?Admítelo Emily... vosotros dos sois más que amigos...- Le dijo con una mirada serpentina.

- Eso no... eso no...- Volvió a balbucear. ¿Pero qué pasaba con ella? Miró a su alrededor, sólo para comprobar que todos tenían sus miradas... y sus sonrisas capciosas sobre ellos... espera... ellos... ¿Y Derek? ¿Por qué Derek no hablaba?. Se giró hacia él, suplicándole con los ojos para que la ayudara. Pero éste no parecía inmutarse- ¡Derek!- Exclamó al fin un poco indignada por su inoportuna pasividad.

Éste la miró con inocencia, encogiéndose de hombros.

- A mí no me mires, yo también quiero saberlo...

Emily sintió como una súbita furia le recorría el cuerpo.

- ¡¿De qué demonios estás hablando?!- Le reclamó enojada- ¿Cuándo te has puesto de su lado...?

Derek ignoró su creciente ira, y con total seriedad, clavó sus ojos en ella.

- Aunque no lo creas... siempre he estado del tuyo...desde el día en que te conocí, en realidad...- Le dijo suavemente pero con firmeza.

Emily, comprobó que se había equivocado al pensar que sus mejillas no podían adquirir una tonalidad aún más encendida. Intentó responder, pero no consiguió que ni siquiera un balbuceo saliera de su boca. Se sintió intimidada por aquella seguridad en sus ojos, y notó como las pulsaciones de su corazón se aceleraba. Un silencio se hizo en la mesa.

- Amigos, hora de irse...- Conminó Rossi al resto, mientras todos se levantaban de la mesa.

Emily se giró hacia ellos, desconcertada.

- ¿Qué hacéis?

Pero nadie respondió, simplemente recibió varias sonrisas cómplices, y el guiño del ojo de Rossi.

- Vamos, Derek, tú puedes.- Le dijo Reid acercándose a Derek, antes de salir por la puerta, justo detrás del resto.

Emily vio, perpleja, cómo Rossi cerraba las puertas de cristal y bajaba las persianas dejándola a solas con Derek. Un silencio incómodo se instaló entre ellos como consecuencia de aquella repentina intimidad. Emily se levantó y se quedó apoyada en la barandilla de madera de la terraza, mirando hacia el jardín. Derek, poco después la siguió, colocándose junto a ella.

- Derek, lo siento...- Se disculpó girándose hacia él.- Esto es culpa de J.J, tiene esa absurda teoría...

Derek la miró intrigado.

- ¿Qué teoría?- Preguntó con curiosidad.

Ella suspiró antes de hablar, sin saber muy bien qué decir.

- Piensa que tú.. bueno.. que sientes algo por mí... bueno...- Balbuceó, evitando su mirada antes de instalarse en una respuesta concreta- Ha dicho literalmente que estás enamorado de mí- Volvió la vista hacia él dejando los ojos en blanco y adoptando un tono de burla-¿Te lo puedes creer?.. ya le he dicho que somos amigos, pero..

- Es cierto...- La interrumpió con expresión fingidamente calmada antes de que pudiera acabar su argumento.

Emily se quedó petrificada, sintiendo sus ojos directamente sobre ella. Notó que sus nervios comenzaban a traicionarla de nuevo, y tuvo que contenerse para que no se diera cuenta del ligero temblor que la recorrió. Pero no era el único, notó como Derek tragaba en seco. Aquello tampoco era fácil para él. Se apartó un poco sin saber cómo continuar aquella conversación.

- Me parece que has tomado demasiado vino- Dijo en un vano intento de aligerar el ambiente.

- No el suficiente...- Dijo él, igual de nervioso que ella. Cogió su copa de vino de la mesa, se bebió todo el contenido que quedaba en ella de una sola vez, y volvió a dejarla en el mismo sitio.

"Dios mío", pensó Emily, "Realmente está intentando coger valor". En ese momento se dio cuenta de que realmente iba en serio. Pero, ¿lo tendría ella?.

- Derek..- Balbuceó. Con todo lo que había pasado a lo largo de su vida, no creía que algo así pudiera asustarla, pero así se sentía exactamente.

- No... espera... Emily- La interrumpió, mientras negaba con la cabeza.

- No tienes que... - Insistió ella con la respiración entrecortada.

- Shhh... espera... solo espera...-Con un gesto, volvió a indicarle que le permitiera hablar.

Cuando por fin logró que, en silencio, le prestara atención, de repente fue él el que no sabía qué decir. Abrió la boca en un par de ocasiones, pero no conseguía ordenar sus ideas. Quería decirle que estaba absolutamente enamorado de ella, quería decirle que lo estaba desde el día en que la había conocido, pero que no se había dado cuenta hasta que la había perdido, quería decirle que le diera la oportunidad de compartir su vida con él y de demostrarle que podía hacerla feliz, quería decirle tantas cosas... la miró fijamente, apartó la vista resoplando de pura frustración y volvió a fijar sus ojos en ella.

- Yo..¡Diablos!, Emily, ¡¿De quien crees que hablaba cuando te dije que ya había una mujer en mi vida?!.- Exclamò finalmente exasperado por su repentina incapacidad de expresarse correctamente.

Emily abrió la boca sorprendida, y emitió un jadeo de incredulidad.

- ¡Vaya!- Exclamó con ironía- Eso ha sido realmente romántico...Justo la declaración de amor que estaba esperando oír- Añadió casi sin pensar.

Sólo cuando vio como Derek arqueaba una ceja, con expresión traviesa, se dio cuenta de lo que acababa de confesar. El rojo semáforo volvió a sus mejillas, y se fue intensificando a medida que la mirada de Derek se iba volviendo cada vez más profunda sobre ella.

- ¿Es eso lo que quieres, Emily?- Le dijo acercándose a ella, casi rozando sus labios. Emily intentó dar un paso atrás, pero se encontró con la esquina de la barandilla a sus espaldas. No supo de qué modo la había acabado arrinconando- ¿Quieres que me ponga de rodillas, con música de fondo, mientras saco un anillo de mi bolsillo?...- Continuó en un susurro- ¿O quizás prefieres que te diga simplemente que eres la mujer más increíble, hermosa, inteligente, divertida y valiente que he conocido nunca... y que ahora sé que, desde el día en que te conocí, no tuve más opción que enamorarme de ti?.

De nuevo aquel silencio perturbador que los había estado siguiendo por momentos desde hacía días, se instaló entre los dos durante unos segundos. En otras circunstancias, quizás a ella se le hubiera ocurrido alguna frase ingeniosa para salir del paso, pero resultó que le acababa de decir justo lo que quería escuchar.

- Yo...Lo del anillo puede esperar...- Dijo torpemente.

Derek la miró sorprendido y se apartó un poco, con una pequeña sonrisa de satisfacción dibujada en la cara. Ella, se sintió un poco más segura al recuperar su espacio.

- ¡Borra esa sonrisa de tu cara, Derek Morgan!- Le reprochó ella fingidamente ofendida.

Él no pudo evitar soltar una carcajada antes de volver a dirigirse a ella con cierta expresión de reprimenda.

- Emily, si tú quieres esto, y yo quiero esto... ¿por qué estamos discutiendo?- Se burló de ella.

Emily, se encaró con él pretendiendo parecer más digna de lo que realmente se sentía.

- La última vez que me dijiste algo así, acabaste en mi cama... - Le recordó con sarcasmo, provocando que nuevamente una sonrisa burlona asomara a los labios de Derek- ¿De qué te ríes?- Le reclamó fingiendo estar enojada.

Él la miró negando con la cabeza durante unos segundos.

- Hemos compartido cama, te he visto desnuda, me has besado envuelta en una muy escueta toalla...- Le explicó- Creo que deberíamos empezar a hacer las cosas con cierto orden.

La confusión se apoderó de Emily.

- ¿A qué te refieres?- Le preguntó sin entender, mientras contenía la respiración nerviosamente, al darse cuenta de que Derek volvía a cerrar la distancia entre ambos.

La miró intensamente mientras se inclinaba levemente sobre ella, aún sin tocarla.

- A que voy a besarte...- Le susurró suavemente.

Sintió su aliento en el rostro, pero no sabía por qué, era incapaz de dejar de hablar.

- Derek..-Le dijo casi sin espacio ya entre ambos para respirar- Tú eres consciente de que esa pandilla de cotillas está escondida detrás de las persianas, ¿no?.

Derek, frunció el ceño pero no se apartó.

- Aja..- Murmuró, acercándose unos milímetros más.

- ¿Y aún así vas a besarme?- Volvió a insistir, en aquella verborrea incontrolable que parecía haberse apoderado de ella- ¿Sabes que no nos van a dejar en paz durante semanas, verdad?.

- Podré vivir con eso...- Le dijo él, y se acercó un par de milímetros más. Notó como ella, se aferraba nerviosamente a la barandilla, y aprovechó para pasar sus manos alrededor de su cintura.

- Yo...- Por tercera vez volvió a insistir.

- Shhhh- La silencio poniendo su dedo durante un segundo entre sus labios. Realmente era lo único que cabía ya entre ellos, y cuando lo apartó, posó sus labios sobre los de ella tiernamente al principio y ganando en intensidad poco a poco y a medida que se daba por vencida en aquella pequeña batalla.

Los aullidos procedentes de la sala, provocaron que Emily tomara consciencia de dónde estaban y apartó con suavidad a Derek, pero solo un poco.

- Te lo dije- Le recriminó con una sonrisa, para luego volver la vista hacia las puertas de cristal. Podía ver perfectamente los ojillos curiosos de sus amigos, a través de las rendijas de las persianas- .¡Qué! - Exclamó dirigiéndose a ellos- ¡¿Disfrutando del espectáculo?!

Un silencio durante cinco segundos y luego se oyó la voz de Penélope.

- ¡¿Podéis repetirlo?! Rossi no lo ha visto bien..

Y a continuación las carcajadas al unísono de todos. Emily y Derek cruzaron una sonrisa de incredulidad, y se miraron con complicidad.

- Rossi no lo ha visto bien...-Le informó él adoptando su habitual tono profesional- No es justo que se lo haya perdido...Deberíamos hacerlo de nuevo...

Ella afirmó con la cabeza mientras fruncía el ceño con seriedad como si lo estuviera realmente meditando.

- Deberíamos.. aunque no sé como lo vas a mejorar...Agente Morgan- Le dijo en tono sugerente.

Derek le dirigió una sonrisa traviesa.

- La práctica hace la perfección, princesa...

Y volviendo a cerrar la distancia entre ellos le demostró su teoría.

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FIN.