CAPITULO CUARENTA Y CUATRO

LAS RAZONES DE UN MORTIFAGO

Harry y Albia siguieron al recuerdo de Snape en silencio atravez de un par de asesinatos mas, el primero era un mago decrepito que tenia un negocio de usurero, Snape lo enterro debajo de todas sus pertenencias de empeño, una muerte ironica, y la segunda fue una bruja muy vanidosa, a la cual Snape le dio la alternativa de vivir, pero con el rostro desfigurado, o morir con toda su belleza inetgra, como sea eran muertes, pero Harry noto que después de la paliza que Sirius le habia dado, en Snape se habia sucitado un gran cambio, pues su actitud parecia remorderse por haber sido derrotado, y quiza por deberle nuevamente la vida a James Potter.

Nuevamente habia recibido instrucciones del mismo Voldemort, de eliminar a un tal Duke Difflies, otro mortifago traidor, y para ello, tuvieron que viajar a los suburbios de Edimburgo, y Snape se desuitaba con cualquier cosa o persona que se atravesara en su camino, tenia los nervios de punta, y Harry no podia evitar disfrutar ver a su maestro menos estimado en esa situación.

A su llegada a el suburbio de Brisenfield, Snape se encamino con desgano hasta una derruida mansión en las colina, ¿por qué siempre elegian derruidas mansiones esos magos locos, se pregunto Harry, pero aun asi siguieron a Snape, en cambio, Albia continuaba observando analíticamente cada movimiento de Snape, dentro de la mansión, se veia algo de actividad, asi que hizo un gesto para hacer acopio de toda su paciencia, y toco a la puerta, y una anciana salio a recibirlo

-¿En que podemos servirle seño?- pregunto con arrugada voz

-Soy Severus Snape, y el señor Difflies me espera- contesto Snape con frialdad

-Pues el señor Difflies recibe sus visitas hasta la hora del te- contesto la anciana -¿gusta esperarlo adentro o regresa a la hora?-

-Quisiera esperarlo adentro- contesto Snape con fria educación

La anciana saco su varita, lo que significaba que se trataba de una bruja, y con esta le dio un toque a la cerradura, la cual se abrio

-Sigame- ordeno la arrugada bruja

Snape la siguió con la mirada

-¿Cómo se encuentra el señor?- pregunto Snape desinteresadamente

-Muy debil, tuvo que contratar a una enfermera para cuidarlo, imaginese, yo habia sido la unica trabajadora del señor Difflies durante treinta años, y casi no ha recibido visitas desde hace un mes- dijo la anciana con suspicacia – ¿no gusta almorzar algo?-

-No gracias-

-Bueno, estoy a su diposicion, si se le ofrece algo no dude en pedírmelo- dijo la anciana al llegar a la entrada de la construcción

Snape inspecciono fugazmente la construcción y se decide revisar el numero verdadero de habitantes de la mansión, Harry noto que Snape se movia como si flotara, Harry y Albia lo seguían y rapidamente, Snape recorrio la mansion completmente en muy poco tiempo, como si volara, Harry y Albia tenian que correr para no perderlo de vista, en unos minutos recorrio todos los cuartos, pero cuando le llego el turno al invernadero de ser revisado por Snape, este se detuvo sorprendido al ver a una mujer de su misma edad del otro lado de los vidrios, Harry noto que Snape se detuvo en seco y parecia nervioso, como si intentara ser invicble ante la presencia de la mujer de cabello castaño, menuda de cuerpo, y con una gran sonrisa en los labios, que se movia dentro del invernadero, y a pesar de lo opaco de los vidrios, era claramente distinguible, Harry noto la indecisión de Snape, pues se tambaleaba como si quisiera huir pero al mismo tiempo deseara con todo el corazon quedarse en ese lugar, Harry volteo a ver a Albia, y en esta se dibujo una sonrisa, lo que obligo a Harry a voltear, y con justa razon, pues la mujer dentro del invernadero noto a Snape, y con una velocidad envidiable, salio a recibirlo

-¡Severus!- sonrio la mujer -¡Crei que no te volveria a ver nunca!-

-Hola Florence- murmuro Snape muy tieso, y en su rostro se dibujo algo que quiso ser una sonrisa -¿Qué haces aquí?-

-El señor Duke me contrato, el pobre, esta muy enfermo- sonrio emocionada- pero eso no importa Severus, hay tanto que quiero decirte, que linda coincidencia que nos encontraramos aquí, ¿cuánto ha pasado, ¿uno, ¿dos años?-

-si ha pasado mucho tiempo- murmuro Snape entre dientes

-¿Y que te trae por aquí?- le pregunto con esa sonrisa

Pero Harry parecia tratar de recordar donde habia escuchado el nombre de Florence, sin embargo era jocosa la reaccion de Snape, pues parecia muy nervioso

-Vine a ver al señor Difflies- balbuceo Snape- tenemos un asunto de negocios-

-¿Trabajas con el señor Duke?- pregunto emocionada y luego bajo la voz casi susurrante –¿Tu me podrias decir en que trabaja?-

Snape le dirigio una de sus clásicas miradas gelidas, pero Florence no dejaba de sonreir

-No sabes como extraño que tu me mires de esa manera, te ves tan guapo- comento un poco apenada Florence

-No comienzes Florence, crei que habiamos decidido algo- dijo Snape comenzando a molestarse

-Esta bien Severus- dijo Florence borrando la sonrisa de su rostro –Pero solo dime que en verdad tu ya no sientes nada por mi, y yo no insistire mas-

-Florence, yo...-

El sonido de una campanilla interrumpio a Snape

-Ahora regreso Severus, el señor Duke ya se levanto- dijo la chica voviendo a sonreir- le dire que estas aquí-

Snape tomo aire, la situación lo habia hecho dudar demasiado, e incluso quiza sus planes se habian arruinado, y dando un bufido, pateo una roca cercana por el enojo, y el recuerdo se desvanecio, dejando a Harry y a Albia en una rara insetidumbre

-¡Ya se de donde habia escuchado ese nombre!- exclamo Harry de pronto -¡en el pensadero de tu tio!-

-Yo ya tenia una ligera sospecha- comento Albia –pero aun tengo mis dudas-

-¿Todavía hay mas recuerdos?- pregunto Harry

-Solo uno o dos- contesto Albia sin darle importancia

Nuevamente aparecieron imágenes de los recuerdos de Snape, Harry se pregunto cuando acabaria esa tortura, pues por mas revelador que la situación fuera, eran los recuerdos de Snape, y sentia que era peligroso saber tanto, y lo preocupante era cuando Snape se enterara del lugar donde estaban alojados los recuerdos que le faltaban, pero la nueva aparicion de Snape lo hizo poner atención, no sin antes pensar que la actitud que estaba tomando a veces se parecia a la de la misma Albia.

El señor Duke Difflies era un anciano debil y acabado, que tenia que estar postrado en una silla de ruedas, su aspecto decrepito, pero como todos los mortifagos, su mirada estaba llena de maldad, pero miraba a Snape con una mezcla de temor y suplica

-Es agradable recibir a un "compañero de negocios"- comento el anciano con una voz que parecia mas como una lija raspando madera -¿No le molesta que mi enfermera escuche nuestra conversación, depuse de todo, solo son negocios-

-Eso hara muy difícil tratar los asuntos que vengo a exponer- dijo Snape

-Insisto, no tengo la fuerza necesaria para siquiera mover mi propia silla de rueda- dijo el señor Difflies

-Esta bien- gruño Snape –pero sobre usted recae la responsabilidad-

-Si, si, como sea- dijo el anciano desestimando las palabras de Snape –Vamos a el invernadero, Florence, ¿preparaste las cosas?-

-Claro señor, en eso estaba antes de que me mandara llamar- contesto la chica

Los tres entraron a el invernadero

-Bueno, digame ¿señor?-

-Severus Azrael Snape- contesto Florence sonriente

-Gracias Florence- comento Snape con desagrado y frialdad

-Bueno señor Snape, ¿qué lo trae por aquí?-

-El señor t..."nuestro jefe" aun esta esperando saber que sucedió con todos los galeones que faltan en la boveda de Gringotts- dijo Snape

-Ocurrio un accidente señor Snape, lo que fue la causa de mi invaluidez, le habia dado buen uso a esos galeones, pero ese asqueroso paladin de los muggles y de los sangre sucias-

-Si, señor, pero comprenda que "al jefe" no le gustan ese tipo de fracasos, y menos a manos de Albus Dumbeldore-

-No sea arrogante señor Snape, yo se que usted es del grupo de colaboradores mas cercanos a el señor, interceda por mi, interceda por que me de una segunda oportunidad-

-No se exalte señor Duke, recuerde su corazon- intervino Florence –Y mire que hora es, es hora de su medicina, disculpanos Severus-

Snape gruño a lo que la mujer tomo como un si y desaparecio llevándose a el señor Difflies

-Esperame en la cocina Severus- le dijo Florence antes de entrar a la casa

Snape volteo repentinamente haca sus espaladas, pues sintio que era observado, por un momento Harry creyo que los negros ojos de su profesor se clavaban en el, pero era ridículo, Harry no existia ahí, pero Snaoe opermanecio un momento observando a algo atrás de Harry, y contrariado entro a la habitación, y sin poder evitarlo, Harry y Albia lo siguieron.

Dentro de la cocina, la anciana preparaba un poco de the y sin decirle nada a Snape, le pone una humeante taza frente a el y lo deja solo en la cocina, la cual era muy vieja y descuidada, como si nadie la utilizara, la estufa estaba tapizada con costras de grasa asi como la chimenea estaba completamente negra a causa del hollín, por su gesto, Snape tambie dudaba que en ese lugar se prepara alimento alguno, sin embargo no paso mucho tiempo a solas, pues de inmediato la tal Florence volvio a aparecer en la cocina y se sento a lado de Snape

-Ahora si no te me escapas Severus- le dijo sonriente

-¿No tienes que trabajar?- le pregunto este friamente

-Pues el señor Duke se ha dormido, y tengo por lo menos cuatro horas, asi que voy a platicar largo y tendido contigo-

-Si es de lo de antes yo..-

-No digas nada Severus, no vale la pena lastimarnos, mejor vamos a disfrutar el momento y ya- le dijo Florence

-No puedo entretenermo, tengo que ...-

-Tienes que eliminar al señor Duke- comento Florence

-¡¿Cómo lo sabes!- pregunto Snape sorprendido

-Severus, no soy estupida, se a lo que se dedica mi patron, y solo existe una persona en este mundo al cual una persona como tu temeria pronunciar tu nombre- le dijo Florence

-Entonces sabes que es mi obligación- murmuro Snape con frialdad

-¿Por qué Severus?- le pregunto Florence

-No tengo por que explicártelo a ti- le gruño Snape

-¿Por qué soy "sangre sucia", ¿eso es?-

-Ya sabes que a mi no me importa- balbuceo Snape

-No me quieras ver la cara de tonta Severus, sere hija de muggles, pero se todo lo que has hecho desde que salimos de Hogwarts-

-¿Qué te da derecho a hacer eso con mi vida?- gruño Snape

-Que me importas Severus, quiza tu hayas dejado de sentir algo por mi, pero mis sentimientos hacia ti siguen como en el primer dia, bueno, lo dije, crei que seria mas difícil, pero por fin lo dije- sonrio Florence

-No comprendes Florence, yo no soy el mismo que tu conociste-

Florence sonrio y lo vio a la cara

-Quiza puedas mentirle a todo el mundo Severus, pero no a mi, nunca has podido- sonrio la mujer –Se que estas en malos pasos, y no voy a obligarte a nada, pero yo creo que tu podrias hacer mejor las cosas si te dieras una oportunidad para demostrar que no solo eres bueno en maleficios y artes oscuras, pero no lo tomes a mal, es solo una opinión, pero de todos modos, a de ser interesante tu trabajo, creo-

Snape sonrio y volteo hacia la casa

-No te preocupes por el señor Duke, te aseguro que no podra pasar del invierno, la naturaleza va a hacer lo suyo- le dijo Florence

El recuerdo se desvenecio una vez mas, Harry cada vez se sebtia mas intrigado, no asi Albis, quien se mantenia fria y analítica, como Harry siempre la conocia, pero esta lo volteo a ver y lo miro con premura y cautela

-No se tu, pero yo quiero saber mas- le comento Harry

-Yo no esperaria menos de ti- le sonrio Albia

-¿Tu estas controlando esto?- le pregunto Harry con suspicacia

-Pues por supuesto- le contesto Albia ofendida –Sin embargo yo solo intente robar un recuerdo en especifico, pero me traje varios de regalo-

-¿Cómo lo puedes hacer sin que el profesor Dumbeldore o Snape lo note?- pregunto Harry

-Cuando crezcas te lo dire- le sonrio Albia –Ahora presta atención, que el siguiente es el ultimo recuerdo, y es el mas importante, no se por que, pero si tiene todos esos recuerdos entrelazados protegiéndolo, significa que es algo muy importante para Snape-

-Solo no quiero imaginar como va a reaccionar cuando se entere que le faltan- comento Harry con temor

-No te preocupes, estaban enterrados en el fondo de mente, las trata de olvidar, pero las tiene muy frescas, es mas, creo que le hicimos un favor al "robárselas"-

De pronto Albia guardo silencio, pues esas ultimas imágenes se materializaban frente a los ojos de ambos, y era el mismo lugar, esa mansión, pero otra habitación, en ella estaba Snape malencarado, y frente a el, un par de mortifagos, inconfundibles por su mascara

-El señor tenebroso se pregunta donde esta su "angel ejecutor"- dijo uno de los mortifagos sarcásticamente

-Ese es un asunto que solo nos incumbe al señor tenebroso y a mi Rosier- gruño Snape

-Pero al señor tenebroso le intriga por que no le has llevado la cabeza de Difflies- dijo el otro mortifago

-Yo tengo mis motivos Travers- volvio a gruñir Snape

-Pues danos tu excusa, el señor tenebroso nos envio a matarte si encontrábamos con vida a ese desgraciado- sonrio Travers macabramente

-Quiero que quede claro que no es de su incumbencia, sin embargo Difflies utilizo el dinero incorrectamente ´para comprar un ejercito al señor tenebroso- contesto Snape –Quiero saber donde esconde ese ejercito-

-¿Y por que no lo torturas?- pregunto Rosier

-No lo resistiria- contesto Snape

-¿Sabes Snape, eres un mortifago, ¿desde cuando te interesa el bien del prójimo?- se burlo Travers

-Has cambiado Snape- murmuro Rosier –Pero tu excusa es la mas patética que he escuchado, digo, habiendo por lo menos un millon de pretextos mejores, nos sales con esta tontería-

-Si no estas dipuesto a creerme, no es mi problema, pero al señor tenebroso le interesara mucho saber de un poderosos ejercito a su entera disposición, y si Difflies muere, se lleva el secreto a la tumba-

-Esta...ugh-

Los tres se llevaron la mano al antebrazo, como si esta quemara

-Pues tendras oportunidad de decirselo en persona- sonrio Travers

Snape desaparecio y reaparecio en un cementerio, ya habia un circulo de mortifagos en torno a una fantasmogarica presencia

-Bienvenidos compañeros- siseo Voldemort –Severus, podrias decirme la razon por la cual llevas diez dias sin reportate ante mi presencia-

-Señor...tengo que informarle que se debe a que no he ejecutado a Difflies- comento Snape débilmente

-¿a que se debe?- pregunto Voldemort con interes

-Difflies comento que utilizo el dinero para construir un ejercito de nuevas y tenebrosas criaturas, comenta que ya esta casi listos para ponerlos a su disposición- dijo Snape

-¿Y bien?- comento Voldemort -¿Dónde esta ese gran ejercito?-

-Es lo que he tratado de investigar, igual pense en la tortura, pero su cuerpo esta tan deteriorado que no soportara ningun intento- señalo Snape –solicito, si usted lo permite, ha seguir con la investigación señor-

-Seria interesante saber acerca de ese misterioso ejercito- comento Voldemort –pero les he dado instrucciones ha Travers y Rosier de acabar con el asunto Difflies lo antes posible, ademas mi buen Severus, tu trabajo no consiste en investigar, tu trabajo es quitar a los estorbos de mi camino, y si valoras tu vida, te voy a exigir que te limites a cumplir con tu trabajo-

-Comprendo Señor, disculpe mi falta de vision –

Dos nuevos encapuchados aparecieron y completaron el circulo

-Los buenos de Travers y Rosier han regresado- comento oldemort –¿Y bien?

-Difflies y toda la gente de su mansión han pasado a mejor vida- dijo Travers

-Si mi señor, misión cumplida- agrego Rosier –Incluso habia una mujer que rogo mucho por su vida, pero nada que no pudiéramos controlar-

-¿Y lograron averiguar algo?- pregunto Voldemort

-No, el viejo estiro la pata antes de soltar la sopa- murmuro Rosier temeroso

-¡¿Cómo!- rugio Voldemort -¡Cruccio!

Rosier cayo de rodillas, retorciendose, y a pesar de que la mascara amortiguaba el grito, este le helo la sangre a Harry

-¡¿Te das cuenta que Difflies dejo vacia la boveda en Gringotts!- rugio Voldemort –¡Me robo, para crear un supuesto ejercito de criaturas magicas, y la unica prueba que tengo de que existe es la palabra de uno solo de mis mortifagos, se termino la reunion-

y furioso Voldemort desaparecio, y Snape fue el primer mortifago en desaparecer y reaparecio en la mansión del señor Difflies, y la obscuridad de la noche era interrumpida por el resplandor esmeralda de la marca tenebrosa impresa en el cielo, Snape de inmediato se retiro la mascara y de una patada abrio la puerta de la mansión, para toparse con una imagen macabra, sin embargo, los mas impresionados fueron Harry y Albia, pues la anciana ama de llaves del señor Difflies habia sido decapitada y su cabeza estaba en un pedestal arriba de la chimenea, y a manera de macabra broma,

por toda la habitación, habian pintado con su sangre un mensaje

"El señor tenebroso sabe, el siempre sabe"

Snape parecia aterrado, y subio de inmediato a la segunda planta, rebuscando en cada cuarto indudablemente buscando a Florence, y llego a la habitación del señor Difflies, y dentro tambien habia una macabra escena, lo que le daba una idea a Harry lo cruel que podia llegar a ser un mortifago; el señor Difflies habia sido volteado de adentro hacia fuera, dejando al descubierto sus organos, la cama era un mar de sangre y por todas las paredes, el mismo mensaje escrito por todo el lugar

"El señor tenebroso sabe, el siempre sabe"

Ante los ojos de Harry se mostraba un Snape mas desesperado que nunca, como Harry jamas lo habia visto, y una parte de el queria burlarse de el, pero otra otra comenzaba a sentir lastima, por que se imaginaba la escena que sin duda vendria

era la que Albia tanto esperaba. Snape revisaba frenéticamente cada una de las habitaciones, pero reviso todas y no encontro nada, por lo que desesperado, salio al jardín, y dentro del invernadero se divisba un bulto en la obscuridad, Snape dudo un instante en entrar, y cerro los ojos cuando abrio la puerta

-¡No!- exclamo con el alma desgarrada

Harry no volteo a ver, pero, al virar la vista, en las paredes tambien estaba escrito un mensaje, pero era diferente a los de los otros cuartos decia

"Que bien guardado lo tenias Severus"

-¿Severus?- se escucho con debilidad la voz de Florence

-Si, soy yo, no trates de hablar, te voy a llevar a San Mungo- dijo Snape deseperado

Florence volvio a sonreir, pero era obvia su agonia

-No tiene caso- murmuro débilmente –solo queria verte antes de irme-

-¡No digas eso, por favor no digas eso!- le exclamo Ssnaope abrazandola a su cuerpo, pero de inmediato la separo, su ropa se habia manchado de sangre y esculco a Flornece. E hizo un tetrico descubrimiento, ella no tenia entrañas

-¡¿Qué demonios te hicieron esos desgraciados!- le pregunto Ssnape con voz temblorosa

-Me dieron "el tratamiento de los sangre sucia"- sonrio con tristeza la bruja –Asi que inevitablemente voy morir-

-No digas...-

-Dejame hablar Severus- dijo Florence con debilidad –No te vayas a culpar de esto, no tiene caso, tu no tienes la culpa de que mis padres sean muggles-

-p...-

-¡Que me dejes hablar Severus!- gruño débilmente Florence -¿Que no ves que me estoy muriendo?-

-No es momento para bromas, toavia tengo que llevarte a an Mungo-

-Ya te dije que no tiene caso y...- vomito sangre por la boca, y apenada volvió a sonreir, pero Harry no podia creer que a pesar de la circunstancia, esa mujer no parecia triste-Solo lamento no haberte hecho caso, pero no lamento estos dias, por lo menos lo pase contigo, solo necesito saber una cosa, ¿alguna vez sentiste lo mismo que yo?-

Snape la vio a los ojos, en sus brazos, esa mujer se le moria

-Siempre lo he sentido, nunca deje de amarte- le dijo Snape con tristeza

-Es bueno saberlo- sonrio con tristeza Florence –Deja de hacer lo que haces, es malo

El silencio reino completamente, solo la respiración agitada de Snape se escuchaba por todo el lugar, parecia estar a punto de llorar, pero en el lugar pronto se escucharon varios pasos, Snape se puso de inmediato la mascara y apreto su varita, pues después de todo, en ese lugar se habai cometido un asesinato, y la marca tenebrosa habia aparecido sobre ese lugar, y cautelosamente salio del invernadero

-¡Detente sabandija!- se escucho la voz de una mujer -¡Expelliarmus!-

-¡Reflecto!- exclamo Snape y de inmediato respondio la agresión -¡Crocutta!-

-¡ay!- exclamo la mujer

-Estupidos auores, mandan principiantes- se burlo Snape

-Yo no soy del ministerio estupido- dijo la mujer –Freeza-

El hechizo congelo la mano de Snape

-Caiste en la trampa- sonrio la chica -¡Petrifficus Totallis!

Sin saber el por que, Snape no hizo nada por eludir el maleficio y sus pies y brazos se pegaron a su cuerpo, y cayo de bruces

-Vamos a ver quien esta detrás de la mascara- sonrio la mujer –con la recompesa voy a pagar el adelanto del departamento-

Y con su varita, intento quitarle la mascara, pero fue interrumpida

-¿Lily encontratse algo?- pregunto un hombre alto y delgado, pero Harry sintio una extraña sensación y de inmediat volteo a ver a la mujer, esos hermoso ojos verdes y ese cabello rojo le confirmaron de quien se trataba, y de pronto se sintio lleno de orgullo, pues acababa de ver a su propia madre en accion, y eso no era todo, pues ante sus ojos acaba de derrotar a Snape

-Si Fabian, creo que tengo al responsable, ¿ustedes que encontraron?- pregunto Lily, pero tambien por fin conocio de alguna manera en persona a Fabian Prewett, y en persona, le daba la sensación que tenia algo de Bill y de Fred y George, en pocas palabras, era genial.

-Hay dos cuerpos haya adentro, y Gideon encontro otro en el invernadero, creo que llegamos tarde- dijo el sujeto

-Eso es obvio señor Prewett- contesto la mujer ironica –de haber llegado antes hubieramos evitado que la marca tenebrosa apareciera en el cielo, pero al menos logramos atrapar al asesino-

-Dumbeldore va a estar muy contento contigo Lily- comento Fabian

-Va a estar contento con todos nosotros, hemos atrapado a un mortifago- sonrio Lily con malicia –Ahora vamos a ver de quien se trata, ¡Accio mascara!-

La mascara se separo de la cara de Snape y volo hasta la mano de Lily

-¡Snivellus!- exclamo sorprendida –aunque debo admitir que ya lo sospechaba-

-¿Lo conoces Lily?- pregunto Fabian

-Si, James y yo ibamos con el en Hogwarts, pero el era de Slytherin- dijo Lily

-Nada de que sorprendernos- dijo Fabian -¿qué hacemos?-

-Pues no se, ¿qué harian James y Remus en esta situación?- comento e voz alta y luego sonrio –No no vamos a hacer lo que harian ellos, ademas, se trata de Snivellus, mejor lo llevamos con el profesor Dumbeldore-

-¿Y los cuerpos?- pregunto Fabian

-Que el ministerio se encargue, después de todo, nosotros no estuvimos aquí, ve por Gideon, yo llevare a Snivellus con el profesor Dumbeldore, los vere en el bar mas tarde-

-Esta bien- dijo Fabian –Me saludas a James-

-Gracias- y sin decir mas, desaparecio

-¡Portus!- exclamo Lily -¡Ahora si eres tan amable Severus, dame tu mano-

El recuerdo se desvancio, pero Albia aun seguia expectante, lo que significaba que todavía no acababan de revisar recuerdos, pero por primera vez, no se sentia decepdionado, pues habia visto algo que lo llenaba de orgullo, en ese momento se sentia feliz, pero cansado

-¿Ya acabamos?- le pregunto a Albia

-Solo uno mas, te lo juro- respodio Albia ditraidamente –Tengo que estar segura de una cosa-

Las imágenes volvieron a parecer frente a los ojos de ambos, y esta vez era un cuarto sin ventanas, Snape estaba amarrado a una silla, a su alrededor se encontraban muchos rostros conocidos para Harry, encabezados por un Albus Dumbeldore con una expresión analitaica que le daba parecido al de su sobrina, tambien estaba la profesora McGonogall, con menos arrugas, pero con la misma mirada de severidad que le conocia, sus padres; James y Lily, la primera mirando con preocupación a Snape y el segundo con una actitud muy precautoria, parecia incluso incomodo de estar en el mismo cuarto que Snape, tambien Remus Lupin, sentado en un rincón, una mujer, que Harry no recordaba con claridad, pero estaba casi seguro que se trataba de Marlene McKinnons, y por ultimo ojoloco Moody, siempre al lado de Dumbeldore

-¡Eso no puede ser!- exclamo la bruja Mckinnons

-Dejemos que se explique Marlene- intervino el profesor Lupin

-No podemos enfrascarnos ahora en una discusión, murieron tres personas y hay un ejercito desconocido haya afuera escondido en algun lugar, y Severus es el unico que puede ayudarnos- dijo Dumbeldore

-Cuando despierte- comento Ojoloco mirando a James –Pudiste haberlo evitado Potter, pero tu camarada Black se comporta como un animal salvaje-

-No es mi culpa- dijo James contrariado –creeme que intente, pero Sirius exploto cuando Lily aparecio aquí con el asesino de su hermano-

Lily lo miro con reproche y James bajo la lista para eludir la mirada de Lily

-Hay que despertarlo- sugirió la profesora McGonogall

-¡Enervatte!- exclamo de inmediato Lily

-¿Traemos el veritaserum?- pregunto ojoloco

-No sera necesario Alastor- comento Dumbeldore y volteo a ver a Lily y esta asintió

-Hola Severus, sabia que habais cambiado, pero no crei que fuera de esta manera- le dijo mirándolo a los ojos, James miraba la escena con atención

-Yo no he cambiado en lo absoluto Evans- dijo este con frialdad- Fue el mundo a mi alrededor el que cambio, cambio a tal punto que ya no era posible que creyera en los metodos de Dumbeldore para cambiar al mundo, el señor tenebroso y sus mortigagos entiende que no podemos quedarnos con las manos cruzadas mientras en el mundo se va perdiendo la importancia de lo que es realmente importante, protegemos a lo muggles para que estos se maten entre si con una ignorancia salvaje-

-¡Pero como puedes permitir que Lord Voldemort y tus amigos maten a otros magos con ese falso orgullo en la sangre limpia!- exclamo James enfadado

Snape lo volteo a ver con odio, y amos se miraron retadoramente por unos instantes

-¡James!- exclamo Lily enojada –Deja que Severus terminede hablar, o si no te oy a pedir que vayas afuera y acompañes a Peter y a Sirius, ¿Severus?-

-Los mortifagos son pefectos Evans, las atrocidades que cometen estan plenamente justificadas, pero se que cuando el señor tenebroso gane, lo hara con justicia, el comprende los mandamientos de la raza magica-

-¿Mandamientos de la raza magica, ¡Escuchate Severus, hablas como si Vo..Voldemort fuera nuestro salvador- le dijo Lily horrorizada

-Se que es un hombre de carne y hueso como todos los demas, pero tambien se que ha dedicado su vida a sus ideales, de hber sido yo tan sabio y poderoso como el, quiza mi madre...toda mi famila estaria a salvo en Aberdeen, inente probar el metodo de Dumbeldore, creeme que nadie le puso tantas ganas como yo-

-¿No te das cuenta Severus?- pregunto Lily- no fue el sistema el que te fallo...fuiste tu mismo quien te fallaste-

-Tu..tu debes de comprender Evans, tu entre todos estos idotas- exclamo Severus

-No Severus, no creo poder comprenderte, lo siento- dijo Lily con tristeza –Lo siento profesor, lo intente, no pude lograrlo-

Lily se veia tristey se leanto y fue hasta James, quien la abrazo con cariño, Lily parecia estar lorando mientras James le acariciaba el cabello

-Severus, por favor, no te resistas, te aseguro que no haremos nada que pueda lastimarte-

-Habla por ti Albus- gruño ojoloco –¡Sujétenle la cabeza!

Marlene McKinnons y el profesor Lupin sujetaron a Snape mientras Ojoloco le daba un poco de un liquido traslucido, y de inmediato le eraba la boca y le tapaba la nariz para obligarlo a tragar el buche, pero Snape miraba con odio a todos los presentes, mientras Dumbeldore veia con tristeza la escena, y cuando el brillo desaparecio de los ojos de Snape los otros magos lo soltaron

-Severus, no te resistas, es el mas poderoso veritaserum que existe, deja que haga efecto, no luches contra el, ya te dije que no voy a hacer nada que atente contra ti o tu libre albedrío, solo necesito que me contestes una preguntas-

-No te hara caso Albus, esta luchando por contener el veritaserum- gruño Ojoloco

-Caray- murmuro James lo bastante audible para que todos lo esucharan- crei que la siguiente vez que Snivellus y yos nos encontraramos seria en un ataud, 1Y ahí se acaban mis pensamientos positivos respecto a nosotros-

-No es momento para chistes James- le dijo Lily con tristeza

-Yo no quisiera interrumpirlos Lily y James, pero Lord Voldemort no tardara en notar que su ejecutor mas fiable ha sido capturado por fuerzas ajenas al ministerio de magia y lo buscara pronto, ahora confio en que Severus nos va a contestar con toda sinceridad las palabras que vamos a hacerle-

La cabeza de Sirius se asomo por la puerta

-este...se que me importa un pepino lo que le pase a Snivellus, pero los lamebotas de Voldemort estan alla afuera y me imagino que vienen por este desgraciado –

-Continuen con su labor piadosa, por favor, yo ayudare a mi amigo con nuestros visitantes- comento James

-Ten cuidado- comento Lily

-¡Claro, yo siempre lo tengo, ademas, no te me escaparas esta vez Evans, tenemos una cita para cenar- sonrio James y salio tarareando de la habitación

-Severus, relajate, hijo, danos la oportunidad de ayudarte, tu no eres malo- dijo Dumbeldore

-Pero usted no entiende- muermuro Snape haciendo sus ultimos inentos por resistirse a la pocion –Hoy lo he perdido todo-

-No hijo, es cruel que lo diga, pero te ha hecho fuerte, se que tus problemas son grandes, pero no quiero invadir tus pensamientos, tododepende de ti, hazlo hijo, por favor, ¿nos ayudaras?- pregunto Dumbeldore

-Soy todo oidos "señor"- dijo Snape, el brillo en sus ojos regreso

-¿Estas bien Severus?- pregunto Lily

-¿Bien, no Evans, Lily, yo nunca mas podre estar bien, mi alma podra sanar, pero mi corazon no tiene cura y creo que no lo quisiera de otra manera- dijo Snape con un hilo de voz, en la cual se notaba muchísima tristeza

-No puedes hablar en serio Severus- comento Lily

-¿No Lily?- gimo Snape -¿No te das cuente que si me permito tener sentimientos, si trato de ser algo mas que un frio asesino detrás de una mascara, solo tendre la seguridad de que le falle a Florence?-

El rostro de Lily se volvio blanco

-¿Mataste a Florence?- le pregunto asustada

-Fue como si lo hiciera- dijo Snape y una lagrima rodo por su mejilla- no debi de haberle perdonado la vida a Difflies, debi matarlo desde el principio, debi de alejarme de ella desde el principio-

-No pienses asi Severus, tanto tu como ella eran el tal para el cual, ambos fueron felices juntos cuando tuvieron la oportunidad, no tines por que atormentarte de esta manera- le dijo Lily mientras lo desataba, ante la incredulidad de Ojoloco y la señora McKinnons, sin embargo estos no hacian nada pues Dumbeldore se los impedia con la mirada

-Yo la amaba Lily- gimio Snape y solto en llanto –La amaba con todo mi corazon, yo fui el equivocado todo este tiempo, debi de haber ido con ella, estar a su lado-

-Ahí estabas- le dijo Lily abraandolo para confortarlo – en sus pensamientos, en la sonrisa de su cara, al luz en sus ojos, ahí estaba "Severus Snape" en la forma que ella mas queria

Dumbeldore veia complacido la escena y se acerco

-Se que va a sonar oportunista decírtelo- intervino Dumbeldore- pero necesito mucho de tu ayuda Severus...-

La imagen se disolvió y quedaron nuevamente en la nada Harry y Albia, esta ultima sonreia

-Tu madre era asombrosa- le comento

-Yo estoy igual de emocionado que tu- le contesto un Harry sonriente -¿Entonces el profesor Snape es de fiar?-

-Pues que puedo decir- comento Albia –No se tu, pero yo todavía tengo mis dudas-

-No seas paranoica, no lo viste, sufrio, esa mujer, todo- balbuceo Harry –Ya no podre ver a Snape de la manera en que lo hacia-

-Como sea, yo necesitaba saber por que mi tio confia tanto en Snape, pero solo hemos descubierto por que dejo de ser mortifago a medias- dijo Albia

-¿Todavia sigue siendo mortifago?- pregunto Harry sorprendido

-si, las cosas que uno descubre cuando roda como gato los pasillos de Hogwarts, pero mas bien creo que es un topo, quiere o etsa vigilando a los Malfoy atravez de ese niño Drucus-

-Draco-

-Como sea, pero a mi no me entra como el tio Albus puede confiar tanto en el, pero bueno, vamos a dormir- sonrio Albia- ¡ah es cierto, felicidades por tu examen de occlumancia, aunque Snape se va a llevar el credito, se que yo fui la verdadera maestra, asi que ambos triunfamos, Albia 1- tio Albus 0-

-Prefiero tu entrenamiento al de tu hermana-

-Si, es un poco salvaje. Pero le tomaras cariño cuando la conozcas mas, pero aprovecha las vacaciones, por que regresando a Hogwarts, tu ida va a ser mas inetresante- dijo Albia maliciosamente

-¿Entonces que haces aquí?- le pregunto Harry

-Yo solo soy una especie de guardaespaldas, no te apures, voy a ser un lindo gatito el resto de tus vacaciones, juro solemnemente que no interferire mas, ahora vamos a dormir-

Harry abrio los ojos, y estaba de nuevo en su habitación en Grimunald Place, recostado en el piso, aun con la ropa puesta, con un gran dolor de cabeza, y con un gato blanco durmiendo comodamente en su cama, volteo a ver el reloj y eran las dos de la mañana, y sentia como si no hubiera dormido en varios dias, y con ese cansancio, comenzo a quitarse la camisa para ponerse la pijama, pero tocaron a su puerta, y entre bostezos se dirigio a abrirla, y no se sorprendio al ver a Ginny, que estaba enuelat en su vieja bata de dormir, la cual ya le quedaba algo corta

-¿No es un poco tarde?- le pregunto ceñudo, pero los ojos de Ginny se veian irritados, como si hubiera estado llorando-¿Qué sucedió, ¿No vienes por tu venganza?-

-No- respondio Ginny con cara de puchero –Tuve una pesadilla-

-¿Quieres hablar de esto?- le pregunto Harry

-NO- contesto Ginny –Solo quiero dormir-

-Eso es bueno, entonces ve a tu cama- le dijo Harry

-Ese es el problema, no quiero dormir sola- dijo Ginny como niña chiquita

-¿Y que quieres que yo haga?- le pregunto Harry rascándose la cabeza

-¿Me dejas dormir contigo?-

-¡¿Qué!- exclamo este

-¿Eres sordo?- le gruño Ginny

-Pues creo que si, ¿escuche bien, ¿me estas pidiendo dormir conmigo, ¿si sabes que solo hay una cama en esta habitación verdad?-

-Para tu escoba galan- gruño Ginny –Te lo estoy pidiendo por que no estan ni Mione ni mis amigas, que son la que me hacen el favor cuando tengo pesadillas, y si te lo estoy pidiendo a ti, es por que confio en ti, pero por lo visto me equivoque, buenas noches-

-No espera, es que es raro, como sea es raro que una chica le pida eso a un chico, ¿estas de acuerdo?- le dijo Harry

-Si, es raro, pero ya te dije Harry, confio en ti, asi que no creo que haya problema-

-Esta bien, pero que quede claro que acepto a regañadientes- le dijo Harry

-Si como no- contesto una sonriente Ginny –y por cierto, ¿duermes con la ropa puesta?-

-No, es que me quede dormido, me hicieron un examen de occlumancia en la junta-

-¡Si es cierto, la junta, ¿y de que hablaron?-

-No puedo decírtelo- le dijo Harry

-anda, prometo que no dire nada, sere una tumba- dijo Ginny

-¿No que querias dormir?- gruño Harry con gesto de comico fastidio –Pues metete a la cama, que yo me tengo que poner la pijama, y si espias, te juro que duermes en el suelo-

-Esta bien, esta bien- sonrio Ginny –Oye, ¿como es que tu tienes sabanas de algodón y yo no?-

-El dueño de la casa era mi padrino, eso me da privilegios- sonrio Harry detrás de un biombo, mientras observaba a Ginny destender la cama

-Oye, tu cama esta fria, no estabas dormido- le comento Ginny

-Es que me quede dormido en el suelo- se apresuro a contestar Harry –Las pruebas que me hicieron en la junta fueron extenuantes, bueno, que parte escoges, ¿izquierda o derecha?-

-Derecha, bueno, entonces a a ser en vano que trate de sonsacarte algo de la junta, pero dime, mencionaron algo de Bill-

-Este..- Harry se distrajo, pues justo antes de entrar a la cama, Ginny se quito la bata, y dejo al descubierto un camison que apenas y ocultaban sus crecientes curvas, lo que distrajo a Harry

-¡Potter, mis ojos estan aquí arriba!- gruño Ginny –Chico tenias que ser-

-Lo siento. Contesto Harry apenado –Digo, la falta de costumbre, no, pero no hablaron nada de Bill, ¿Por qué?-

Ginny le explico de la bitácora y como le contaba de su aventura con los vampiros, cinco minutos depuse, Ginny termio su relato con lujo de detalle, y ambos se taparon con las cobijas hasta la barbilla, Harry parecia mas nervioso que Ginny

-¿Por qué estas nervioso?- le pregunto Ginny -¿Sabes, no muerdo-

-No es eso, es que en toda mi vida siempre he dormido solo- contesto Harry

-Pobrecito huerfanito- bromeo Ginny –se me olvidaba

-¿Y tu por que no estas nerviosa?- pregunto Harry

-He dormido con chicos toda mi vida- bromeo Ginny –Es algo natural en mi-

-Ademas de modesta- comento Harry

Ambos quedaron en silencio, afuera, se podia escuchar el ruido de un auto de algun desnocahdo

-¿Sabes una cosa Harry?- pregunto Ginny

-Pues eso creo, para eso voy a la escuela- comento Harry

-¿No viste al comediante?- pregunto Ginny –ya en serio, estoy en una situación que miles de chicas envidiarian y hasta matarian por estar en mi lugar, durmiendo al lado del gran Harry Potter-

-Ja muy graciosa- murmuro Harry –Pero yo siempre he tenido una duda, solo he leido lo que dicen de mi en los libros, y lo que dice Ron, ¿pero en realidad que dicen de mi?-

-Pues varia- dijo Ginny –Nosotros no diriamos lo mismo que lo que diria un Malfoy-

-En eso tienes razon- dijo Harry

-Pero sinceramente cuando te conocimos, superaste las expectativas que esta familia tenia de ti- le comento Ginny

-¿Por qué?-

-Por que eras igual a nosotros, no se si me explique, no eras altanero u otra cosa por el estilo, yo creia que serias un niño que buscaria que todos lo adoraran, pero todo lo que nos conto Ron en el verano nos cautivo a todos- dijo Ginny

-Si, a veces me he puesto a pensar como hubiera sido mi vida si algun mago me hubiera adoptado, pero no puedo concebir mi vida sin Ron y Hermione-

-¿Por qué?- le pregunto Ginny intrigada

-Ron es mi primer y mejor amigo, no se, sinceramente lo quiero mucho-

-¿Y Hermione?- pregunto Ginny

-Ella es mi amiga, la mejor que tengo, pero no se, sin Ron se vuelve un poco aburrida-

-¿Y alguna vez has querido ser algo mas que su amigo?- le pregunto una picara Ginny

-¡Por supuesto que no!- exclamo Harry horrorisado-¿De donde sacas esas ideas, ella es como una hermana para mi-

-Yo solo preguntaba, no es para que te pongas asi- le dijo Ginny sonriente

-oye,¿ y como es eso de que Fleur esta embarazada?- pregunto Harry

-Si, Bill no pierde el tiempo- sonrio Ginny –Pero yo no puedo esperar a ver a mi sobrinito, ya estoy cansado de que "las primas Prewett" me presuman a sus pequeños bebes de cabello castaño, son lindos, pero son demasiado lindos, tanto que empalagan-

-¿Prewett?- pregunto Harry

-si es cierto, tu no sabias, mi mama es parte del fastuoso clan Prewett, son buena gente, pero a veces son muy pretenciosos- comento Ginny

-¿Tus tios eras Gideon y Fabian Prewett?- le pregunto Harry

-Si, los heroes de sir Porinhio- dijo Ginny con orgullo –Jamas en mi vida negare mis lazos con gente tan valiente-

Pero Harry ya no respondio, pues solo cerro los ojos un insante, pero el cansancio lo vencio

-¿Harry, ¿Harry, perfecto, me dejo hablando como loca, ¿y tu que haces aquí copo de nieve?-

El gato se acerco y se acurruco a los pies de Harry, mirando acusadoramente a Ginny

-No me mires asi- le dijo –siento que me estas juzgando, ¡y no¡!no estoy haciendo nada malo, y deja de mirarme de esa manera-

Copo de nieve maullo como si le diera por su lado y le dirijio una especie de mirada picara

-Esta bien, pero que quede entre tu y yo, este va a ser nuestro gran secreto, buenas noches- le sonrio Ginny y tambien cerro los ojos, en esos momentos, quiza ninguno de los dos tenia otra preocupación mas que dormir

–Ademas, todavía me falta cobrarme mi venganza- le susurro Ginny con picardia a su mascota y con el sonar de las camapanas de algun reloj cercano, Ginny tambien se quedo dormida al lado de Harry.

Pero del otro lado de Londres, en la entrada del hospital de los magos, un par de encapuchados entraban con sigilo, en la recepcion reinaba un gran silencio, se encontraba absolutamente desierta, los encapuchadose descubrieron sus rostros, y eran hermosos, cabello negro, lacio, facciones finas y envolventes ojos azules, sin embargo su pose era de total arrogancia y desprecio, eran una chica y un varon, ambos vestidos con elegantes ropas negras, aparentemente de la misma edad, el chico se acerco al mostrador de información y con esa molesta arrogancia, toco el timbre, pues la sanadora encargada estaba dormitando y no habia percatado su presencia

-Buenas noches jóvenes- dijo la sanadora dando un respingo -¿en que puedo servirles?-

-No en mucho creo- dijo el chico con desprecio

-No le haga caso a mi hermano señorita, muy buenas noches- intervino la chica con fingidos modales –Estamos de visita en Londres, y quisiéramos visitar a un familiar que esta internado en este hospital-

-Lo siento señorita, pero las visitas son en horario vespertino- dijo la bruja

-¿no podemos arreglar eso?- le pregunto depositando una pequeña bolsa de galeones en la mesa de la sanadora

-Veremos que podemos hacer- sonrio la sabnadora un poco avergonzada al guardar la bolsa de galeones-¿a quien viene a visitar?-

-A la señora Alina Resvelt-Murder Black- dijo con rudeza el chico

-A ver, Resvelt, Resvelt- murmuraba la enfermera mientras revisaba una carpeta- si, si esta aquí, esta en el ala Abelardo Malfoy, pero tienen que registrarse-

-¿Es eso necesario?- pregunto con un fingida sonrisa la bruja

-Si, son normas de la administración- comento la bruja

-Bueno, no hay mas remedio, las normas son las normas- sonrio la chica de ojos azules y mojo la pluma y escribio en la libreta de visitas

"Scylla B."

-Tu turno hermano- comento la chica con una sonrisa

"Sebastián B."

-Listo, ¿donde se encuentra ese lugar?- pregunto con fingida amabilidad la bruja

-En el quinto piso, por el pasillo de la derecha hasta el fondo- dijo la bruja

-Muchas gracias- contesto la chica y jalo a su hermano de la tunica –No vas a inicuar una masacre Sebastián, hoy solo venimos a investigar como magos, hoy no somos caballeros de Walpurgis-

-Pero es bruja idiota-

-Esa bruja idiota nada Sebastián, esta haciendo su trabajo y con eso debe de bastarte para dejarla en paz- le susurro la chica a su hermano en tono de regañina

-Calmate, ya te pareces a la tia Andrómeda- dijo el chico

-Si no me hicieras enojar no tendrias por que regañarte-

-Bueno, ya, ya, ya estamos aquí- dijo el chico

Ala medica norte
Enfermedades medicas incurables
Ala de desahuciados
Alexandrine Crotaline Malfoy
In Memoriam
(1899-1959)

-Vas a guardar silenccio Sebastián, y no quiero tus estupidas bromas- le dijo la chica

-¿Sabes una cosa Scylla?- le pregunto un sonriente Sebastian

-¿Qué?- pregunto esta

-Se nos olvido preguntar el numero de cama-

-No creo que eso sea problema, si lo que es que los insultos de Bellatrix son ciertos, me debo de parecer a ella- dijo Scylla

La chica abrio la puerta y una gelida corriente de aire frio les pego de lleno

-Esto no es un hospital, es una nevera- sonrio el chico

Su hermana solo la volteo a ver con fulminante mirada

-Esta bien, no mas bromas- dijo este apenado

Ambos caminaron en silencio entre una bizarra galeria del horror, los internos en esa ala eran muertos vivientes, las ruidosas y asquerosas respiraciones de algunos era el unico signo de que en ese lugar habai vida, pues fácilmente, debido a la apariencia de algunos internos, eso mas bien podria pasar por una morgue.

Los chicos caminaron ante un inimaginable espectáculo de horror, pero comenzaban a desesperarse, pues no encontraban a nadie parecido a Scylla, pero en su cuarta vuelta a la sala, ambos revisaban una por una las historias medicas de los pacientes, hasta que cuando iban a dar casi las cinco de la mañana, por fin la encontraron, en una cama con sabanas de seda negra y doceles, se encontraba la mujer a la que tanto habian buscado, pero al recorrer la cortina, ambos se sintieron decepcionados, pues la mujer no se parecia a ellos, ni siquiera tenia el cabello negro al igual que ellos, era rubio platinado, y su rostro era de una belleza artificial, similar al de una modelo, no como el Scylla, que irradiaba ternura y seguridad, un tipo de belleza diferente

-Pues no se parece a ti, definitivamente- dijo Sebastián –Quiza si nos parescamos a papa-

-Pues ese es mi unico consuelo- dijo Scylla con tristeza –Estoy harta de que me confundan con Bellatrix-

-¿Y en verdad crees que se traguen nuestro cuento?- pregunto Sebastián –Si, somos de los malos y todo eso, ¿pero cuanto tiempo podremos seguir ocultandonos?-

-Hasta que descubramos la verdad Sebastián- dijo la chica –y solo Albus Dumbeldore sabe la verdad, asi que o le sacamos una confesion o nos resignamos a seguir creyendo las mentiras de Bellatrix-

-Pero ya estoy harto- dijo Sebastián –Cada vez es mas difícil escenificar los asesinatos-

-Pues hasta que no podamos poner en practica nuestro plan, tendremos que seguir en las sombras-

-Bueno, por lo menos me alegro no ser hijo de esta mujer- sonrio Sebastián

-A mi tambien, pero hay que decirle a Bellatrix toda una sarta de mentiras, si no, no quiero ni pensar lo que nos harian si nos descubren- comento Scylla encapuchandose

-Yo tambien, pero no pasa de que nos maten- comento su hermano imitando a su hermana y cubriendose la cabeza

Las campanas de un reloj anunciaron el comienzo de un nuevo dia, ambos encapuchados salieron a toda prisa del hospital y desaparecieron de la vista de los peatones.

Mientras en Grimunald Place, Harry abria los ojos a caua de un rayo de luz que se filtraba por la cortina, pero a su lado sintio un extraño aroma a canela, y al voltear a ver, se topo con Ginny, que lo abrazaba con toda naturalidad y confianza

-Este, ¿Ginny?- murmruo Harry nervioso

-Cinco minutos mas Vilandra, por favor, hoy es sabado- murmuro Ginny sin despertarse

-Es que, este…-ya amanecio

Ginny abrio los ojos y con sus manos recorrio el pecho y la cara de Harry, y de inmediato lo solto apenada

-¡Perdon!- sonrio Ginny –Es que es la costumbre, bueno, gracias por dejarme dormir contigo, te debo una- sonrio Ginny

Y se levanto de la cama buscando su bata, y Harry procuro voltear hacia otro lado, para evitar toparse con la figura de Ginny en camisón, a lo que Ginny se molesto

-¿Qué crees que haces Harry?- pregunto ofendida -¿No quieres verme en camisón, pues yo creia que ya no habia secretos entre nosotros- bromeo

-No me causa gracia- dijo Harry

-pues a mi tampoco me causa gracia que me hayas visto sin ropa-

-¡En el nombre de todos los santos Ginevere Molly Weasley!- exclamo la señora Weasley que acababa de entrar a la habitación -¿Qué estas diciendo, ¿y que haces aquí, cuando tu padre se entere, por dios, ¡Estaras castigada hasta que te salgas de Hogwarts mujercita!

-Mama, dejame explicarte- tartamudeo Ginny asustada

-No hay nada que explicar, ¿en que me habre equivocado?-

-No mama, no malentiendas- dijo Ginny –Yo vine a despertar a Harry y le contaba los chismes que mis amigas me contaron, ¿verdad Harry?

Ginny volteo a ver a Harry con opos suplicantes

-Este…si señor, usted entro a mitad de la oracion, Ginny y yo solo estabamos platicando- mintio Harry elocuentemente, y la señora Weasley se abochorno

-Disculpen, como no enconre a Ginny en su habitación, me preocupe, y entro aquí y la escucho habalndo de desnudos, pues un padre no sabe como tomarlo- dijo la señora Weasley un poco apenada

-No se apure señora- se apresuro a decir Harry –Yo tambien haria lo mismo-

-Gracias por comprender cariño, bueno, no se tarden, voy a preparara el desayuno- dijo la señora Weasley saliendo de la habitación

Ginny veia a Harry con gran agradecimiento, pero este la miraba con reproche

-No me gusta mentirle a tu mama- comento Harry ceñudo –entre todas las personas es a quien menos deseo engañar-

-Me has salvado la vida Harry….otra vez- sonrio Ginny agradecida –Estoy en deuda contigo para siempre, pideme lo que sea, no se como pagartelo-

-Olvida tu venganza- se apresuro a decir Harry

-Tratare, algo mas- pregunto Ginny sonriente

-¿Cómo que vas a tratar?- ruño Harry –Con una amenaza tuya sobre mi cabeza no podre estar tranquilo-

-Esta bien, olvidare eso de la venganza si con eso quedamos a mano- sonrio Ginny maliciosamente

-No mejor ya se, tu vas a ayudarme a reconciliarme con Ron y Hermione-