EL PRINCIPIO DEL FIN
FLASHBACK
Ella caminaba por las difíciles veredas del bosque prohibido, llevaba bajo el brazo un pesado volumen entre sus brazos, no supo cuanto tiempo camino, pero ella ya había hecho los cálculos y estaba segura que el lugar ideal seria ese, no había duda, y ya no había marcha atrás, ella sabia lo que hacia, o por lo menos creía tener el control de lo que hacia, no por nada era la mejor bruja de su curso, y si lograba lo que intentaba, los T.I.M.Os serian pan comido. El libro tenia las tapas con cuerpo negro y se leía "demonologiie", la pequeña figura llego a un manantial muy pequeño que apenas y escurría la suficiente agua para hacer una charcaza casi insignificante, Lily volteo al cielo y la luna era perfecta, redonda como una gran pelota blanca, incluso podía verse mas grande de lo que realmente era, ella decido quitarse la capucha y quedo con la túnica del colegio, y alzo la vista y rápidamente utilizo su varita, prendió un buen fuego y de inmediato dibujo un circulo de piedra, las cuales movía con su varita con una gran maestría, y cuando todo estuvo listo, comenzó a cantar en una lengua desconocida, pero su voz era tan hermosa que llegaba a todas las criaturas del bosque prohibido, incluso los Threstall, los bogggarts, los gnomos y otras criaturas se acercaron atraídas por el dulce canto de la aprendiza de bruja, ella comenzó a cantar mas fuerte y el viento a su alrededor comenzaba a agitarse, ella decidió para de improvisto, clavo su varita en el centro del circulo y recito una letanía en latín gritándola a los cuatro vientos, el viento a su alrededor se agitaba con mucha mas fuerza, el fuego ardía y se levantaba a una considerable altura, el agua manaba con una inusitada fuera del manantial, y la tierra paresia vibrar ante las palabras de la joven aprendiz de bruja, pero entonces, algo surgió de cada uno de los elementos se arremolinan frente a ella, como suplicantes, el agua, el viento y el fuego parecían tomar forma y acercarse a ella, pero la tierra no mostraba esa ambición de acercarse a ella, permanecía expectante, pero la aprendiza de bruja sabia que era lo que quería, y con otra letanía en latín, hizo desaparecer al viento, calmo al fuego y redujo el brote del agua, entonces se escucho un ruido, no una voz, pero si un ruido que decía "estoy aquí Lily", pero no eran palabras, era una especie de chirrido.
Lily soltó una exclamación de jubilo, y comenzó a bailar y a reírse como niña, y se echaba su largo cabello rojo atrás, "llámame por mi nombre" se escucho de nuevo ese sonido, "llámame por mi nombre Lily"
-Te llamare Mary- sonrió esta encantada –por que Maria es la madre de dios, y la madre de los dioses es siempre la tierra-
Los rayos del sol y la brisa matutina de las tierras altas de Escosia provocaron que Harry abriera los ojos, pero al hacerlo fue como si todo fuera distinto, como si todo fuera mas real, mas hermoso, pero esos fueron los diez segundos antes de recordar todos los problemas del mundo, pero recordó las palabras de sus padres: "Sirius esta tratando de volver", de alguna manera esa era una razón mas para no rendirse, Sirius no se había rendido y aun intentaba regresar, entonces el tampoco se rendiría y lucharía hasta el ultimo aliento, y todo lo que había experimentado en ese lugar, todo lo que había visto, y para el todo estaba mas que claro, tenia que prepararse con todo el ahínco posible, adquirir el conocimiento y el poder necesario para vencer a Voldemort.
Se levanto con mucho dolor, lentamente, pero el frió lo hizo calarse hasta los huesos, volteo a su alrededor y el circulo de piedras estaba intacto, y estaba recostado sobre ese hermoso césped esmeralda. Sintió como unas manos le colocaban los anteojos y al enfocar, descubrió que se trataba de Mary, que le sonreía y lo veía con orgullo
-¡Lo hiciste, pudiste volver!- sonrió Mary
Harry se asusto
-¿Cómo que pude volver?- dijo Harry asustado
-Lo que sucede es que a todos los aprendices que el señor Lupin había enviado ahí en los últimos dos años, ninguno había regresado, siempre se encuentran con esa tona niña que les promete todo y al final los engaña y los convierte en sus esclavos- dijo Mary –Pero no te apures, tu lograste sobrevivir, y eso es lo que importa, ¿cómo te sientes "chipote"?-
-No lo se- dijo Harry -¿Diferente?-
-¡¡¡¡¡¡¡Diferente!- exclamo el señor Lupin apareciendo de la nada -¡¡¿Solo diferente, ¡¡Posiblemente hayas tenido contacto con la esencia que conforma el núcleo mismo de la magia y tu solo sales con que te sientes diferente!-
-No le hagas caso- susurro Mary –Esta molesto por que no tuvo que ir a rescatarte, eso le fascina-
El señor Lupin se alejo tras golpear a Harry en la cabeza con el periódico
-Algún día le quitare ese periódico- murmuro Harry
-Bueno chipote, creo que este es al adiós- dijo Mary con tristeza
-No es un adiós- dijo Harry –Es un hasta luego-
-Si hasta luego- sonrió Mary –Tenlo por seguro, bueno, la señora Karenina me dijo que tus nuevas cosas ya están en Hogwarts, además, se ofreció a llevarte a King Cross-
-¿King Cross?- dijo Harry -¿Cuánto tiempo pase en ese lugar?-
-Siete días completos- sonrió Mary
-Mary, parece que mi esposa va a demorar un poco, por que no lo aprovechas, por que no vas a volver a ver a tu hermano en un buen tiempo- dijo el señor Lupin sentándose en una piedra y abriendo el periódico para perderse detrás de esta, Harry lo observo ceñudo
-Esa una buena persona, tiene un gran corazón- murmuro Mary –pero las circunstancias lo obligan a mostrarse así-
-¡Escuche eso!- gruño el señor Lupin detrás del periódico
-¿Sabes?- sonrió Harry mientras ayudaba a su hermana a subir a un peñasco –Vi a mama, a papa, a los abuelos Evans y a mucha gente y me pidió que te cuidara sobre todas las cosas-
Mary no contesto y una vez juntos observaron hacia el amanecer, el sol despuntaba por las montañas e iluminaba lo que era el territorio sagrado, mostrando cuan bello era en realidad, pues este era un inmenso jardín místico, un valle repleto de magia hasta la ultima hoja sobre su piso, donde las criaturas mágicas se movían con total libertad en todo su esplendor, no había magos ni muggles que los limitaran, y todo ese espectáculo se desarrollaba frente a los ojos de Harry y Mary, y mientras el sol seguía su camino, Mary y Harry estuvieron sentados uno al lado del otro
-Esa chica pelirroja- comento Mary –Ginny, me agrado mucho, cuando la veas, dale mis saludos-
-Por supuesto- dijo Harry
-¿Y sabes, a mi no me molestaría que la invitaras a salir un par de veces- dijo Mary
-A mi tampoco- sonrió Harry
Mary lo volteo a ver sorprendida, pero sonriente
-¿ya lo comprendiste?-
-Pues fue difícil, pero ya se cuales son las prioridades en mi vida- dijo Harry
Ambos se sonrieron y voltearon a ver hacia el territorio sagrado, donde un dragón alimentaba a sus crías, a pesar de lo descomunal de las bestias, el gesto de protección era mas que obvio, Harry se sentía tranquilo y esa tranquilidad parecía contagiar a su hermana, quien comenzó a tararear una hermosa canción, Harry nuevamente sentía que esa canción le era conocida, pero justo cuando le iba a preguntar de que se trataba, apareció la señora Lupin, junto con sus hijos
-Muy bien preciosa, es hora de que volvamos a casa- dijo el profesor Lupin –Vamonos-
-Si padrino- sonrió Mary y se levanto, dándole un tierno eso en la mejilla a su hermano-
-Y Harry, tu y yo tendremos que hablar después, en Hogwarts, ¿de acuerdo?-
-Si señor-
-Adiós Chipote- sonrió Mary con tristeza y una puerta se abrió de la nada, y por ella entraron primero Mary, luego el profesor Lupin, y por ultimo Eneida, la hermana menor del profesor Lupin, quien le hizo un seco gesto de despedida con la mano antes de cerrar la puerta
-Bueno Samuel, Albus me dijo que teníamos que llevar a Harry hasta King Cross, así que en marcha- dijo la señora Lupin
El señor Lupin doblo su edición del profeta y refunfuño algo acerca de un problema en Ballycastle Y LUEGO SE ACLARO LA GARGANTA
-¡Vamos!- exclamo este -¡Portus!
La edición del profeta quedo convertida en un traslador, y los tres la tocaron y de inmediato se vieron transportados a la estación de trenes de King Cross
-Creo que algún día vas a tener problemas por eso Samuel- decía la señora Lupin
Harry se sintió raro, y sabia que prefería mil veces la escoba a cualquier otro medio, pero se acomodo las gafas, se levanto como pudo, y vio que el reloj marcaba que faltaban media hora para las diez de la mañana, habían llegado a tiempo
-Bueno, cumplimos chico- gruño el señor Lupin –Andaremos por aquí por si algo llega a suceder-
-No el hagas caso Harry- dijo la señora Lupin –Fue un gusto tener un huésped tan distinguido como tu, Samuel también lo disfruto, has sido su mejor aprendiz en mucho tiempo, y eso que solamente estuviste con el un par de días, así que cuídate mucho, te compramos un poco de ropa nueva, pero se la enviamos a Molly Weasley para que la arreglara, seguramente ella sabría mucho mejor como hacerlo, pero es para que actualices ese guardarropa tan anticuado que tienes, bueno, y por tu hermana no te preocupes, la tenemos bien cuidada-
-Muchas gracias, no tengo como agradecerle- dijo Harry
-No es nada, la mejor manera de agradecerlo es cumpliendo con tus obligaciones, nadie te pide nada mas, esfuérzate mucho- dijo la señora Lupin –y si quieres visitarnos en el verano, las puertas de mi asa siempre estarán abiertas para ti, únicamente avísanos antes, ¿de acuerdo?-
-Si- balbuceo Harry
-Bueno, estaremos por aquí, tengo un par de cosas que hablar con Arthur Weasley-
La señora Lupin se despidió dándole un beso en la mejilla , tras lo cual se dio la vuelta y desapareció del anden junto con su esposo, y como los demás estudiantes comenzaron a llegar, decidió subir al tren, y se topo con Marrieta Edgcombe, y se vio poderosamente tentado a preguntarle por Cho, pero se contuvo y se siguió de largo, y se sentía raro hacerlo sin equipaje, y se pregunto donde estarían todos, pero a su mente vinieron muchos supuestos y conjeturas, pero el encargado del tren paso con una edición del profeta bajo su brazo
-Disculpe señor, ¿podría prestarme su periódico?- dijo Harry
-¡Gargolas hechizas, Harry Potter!- exclamo el empleado –por supuesto, por supuesto, y no te preocupes por devolvérmelo, yo conseguiré otro-
Harry hizo una mueca pero tomo el periódico, que como en los últimos seis meses había ganado mucho peso y muchas paginas, y en el desplegado había un titular a ocho columnas
"Percy Weasley es inocente, la muerte de Cornelius Fudge fue un complot mas de quien no debe ser nombrado para desestabilizar a la sociedad"
Crónica del juicio paginas 3, 4 y 6
Elementos que el peritaje del ministerio pasó por alto
Una bebida vigorizante fue lo que lo mato; señalan exámenes posteriores, los fabricantes de la bebida se desligan de cualquier responsabilidad
Posible sabotaje, fue un envenenamiento, sostienen los miembros del Wisengamot
Lucius Malfoy a la cabeza en las encuestas para nuevo ministro de magia, no hay candidato opositor todavía
Mañana arranca la liga semi profesional de quidditch con el partido entre Hogsmeade y Tutshill
-Un mundo de locos- sus piro Harry y doblo el periódico y lo metió debajo del asiento del compartimiento, y una vez mas se pregunto donde estarían sus amigos
-¡Ya es tardísimo Arthur!-exclamo la señora Weasley –Vamos a llegar tardísimo-
-No te preocupes mama- dijo Ginny tratando de ocultar su nerviosismo
-Si cariño, nos pones nerviosos a todos, mira tu hija no puede quedarse quieta- dijo el señor Weasley –y si lo que te preocupa es ver como resulto todo con Harry, créeme que yo estoy igual de nerviosa que tu-
-¿por qué?- pregunto Ginny -¿tenia que pasar algo, ¿qué le sucedió?-
Pero ni el señor ni la señora Weasley contestaron, pues el taxi se estaciono frente a la entrada de la estación de trenes, Ron salio de su adormilamiento y salio del taxi a sacar los baúles de la cajuela del automóvil, pero cuando el señor Weasley salio del auto, un flash lo deslumbro el y a Ron, Ginny salio del auto y se topo con un rostro conocido, la otra chica Lovegood, quien la saludaba con una amplia sonrisa
-Señor Weasley, espero que no le moleste, pero en la revista están haciendo un artículo de los jefes de departamento con más influencia en el mundo muggle y me han mandado a tomar fotos de todos ellos-
El señor Weasley se le quedo mirando con desconcierto
-¿Qué te pasa?- exclamo Ron –¿También te volviste loca?-
Al bajar la señora Weasley, fue recibida con un falsazo lo que molesto a Ron
-¡Chisco no pierdan el tiempo y vayan al anden!- dijo el señor Weasley al ver en las escalinatas al matrimonio Lupin
-Si mama- contesto Ginny aunque Ron gruño de una manera un poco extraña puso los baúles de ambos en un carrito y se los llevo con el, y rápidamente llegaron al anden, que curiosamente estaba atiborrado, y es que todos los alumnos volvían a clases, pero fueron casi los últimos, Ron cerro los ojos al ver frente a ellos a Hermione
-¡Tarde como siempre!- exclamo con su conocido tono de reproche
-Esta vez no fue mi culpa- dijo Ron –Fue culpa de Ginny, de pronto le dio por escoger que ponerse, como si antes le hubiera interesado eso-
-¡Cállate Ronald!- dijeron Hermione y Ginny al unísono
-No me voy a poner a discutir, los espero en el vagón de prefectos- dijo Ron subiendo el baúl de su hermana y el suyo- por cierto, ¿ya llego Harry?-
-Dicen que fue de los primeros en llegar- dijo Hermione –esta en el último vagón-
-¿Has intentado hablar con el?- dijo Ginny
-Yo no tengo nada que hablar con el- dijo Hermione
-¿Y no has visto a Chang?- pregunto Ginny
-No, no la he visto en el tren- dijo Hermione
-Ahora vengo, tengo que arreglar unos asuntos con nuestro gruñón amigo- dijo Ginny y subió al tren
-Ginny corrió hasta el ultimo vagón ,atropellando en el camino a cuanta gente se le atravesó, pero al llegar justo fuera del compartimiento, primero se asomo por la ventana y Harry estaba dormitando, con ambos pies encima de las butacas, pero Ginny lo examino con rapidez y no vio ningún cambio extraordinario en el, pero a la vez se senita extraña de estar tan cerca de el, como si supiera lo que iba a pasar pero a la vez no, así que con toda su naturalidad y una gran sonrisa tomo la manija de la puerta y la abrió lo suficiente como para asomar la cabeza
-¿Puedo pasar?- pregunto
-¿Me tienes que pedir permiso?- pregunto Harry sin voltearla a ver
Ginny frunció el entrecejo, pues Harry no se molestaba siquiera en voltearla a ver, pero se acerco hasta el y se sentó a sus pies, Harry de inmediato se incorporo y se sentó, pero no la vio, sino que dirigió la mirada al anden
-¿No hay nada que quieras decir?- pregunto Ginny
-No lo se- dijo Harry -¿Qué quieras que te diga?-
-No lo se, cualquier cosa lo que sea, necesito que digas algo coherente- dijo Ginny
-Esta bien- dijo Harry volteándola a ver con seriedad -¿Dónde esta ese horrible gato tuyo?-
Ginny se contuvo para evitar golpear con toda su fuerza a Harry
-Luna se la llevo de la madriguera y quedo de traerla hoy- dijo Ginny con molestia
-bueno, ya, yo quisiera saber una cosa- dijo Harry -¿Lograron quitarle el maleficio a Cho?-
-Si, y déjame decirte que no resultaste de mucha ayuda- dijo Ginny
-Discúlpame- dijo Harry y Ginny se dio cuenta de que Harry se negaba a verla a los ojos
-No tienes nada de que preocuparte, Luna tomo tu lugar y salimos bien libradas, ahora solo hay que esperar la venganza de Chang- sonrió Ginny
-que bien- sonrió Harry –una preocupación menos, ¿y Ron y Hermione?-
-Los empresarios la pasaron bomba, pero estos días tuvieron descanso mientras reconstruyen la tienda de Fred y George- dijo Ginny –pero ya, ¿qué hay respecto a ti?-
-Pues que estoy bien, por fin estoy bien- dijo Harry –todo lo que ha sucedido me ha hecho pensar en miles de cosas, y lo peor que son todas a la vez, quizás si sea una especie de elegido, pero soy solo uno de tantos, pero de ninguna manera soy una especie de salvador del mundo mágico, y he decidido que si no puedo ayudarlos a todos, por lo menos les enseñare como defenderse-
-¿eso significa?-
-Si Ginny, que voy a reabrir el E.D.- dijo Harry –así por lo menos sabrán como defenderse-
-Pues creo que esta muy bien- dijo esta con un poco de desilusión, Harry lo noto y tomo sus manos entre las suyas
-Y respecto a ti y a mí...-
Harry fue interrumpido, pues la puerta se abrió de par en par, de inmediato ambos se soltaron un poco desilusionados, pero se debió a que desde el anden, un gran escándalo se suscitaba, y miles de falsees llenaban el lugar, la causa, la mayor de los hermanos Radamanthys, la cual iba sola, extrañamente su pequeña hermana no aparecía por ningún lado, pero iba mas bella que de costumbre, con un hermoso vestido beige de corte muy elegante y por lo tanto muy costoso, era el centro de todas las cámaras que habían surgido de la nada como por arte de magia, y la chica no parecía molesta, pero tampoco parecía halagada con tal comportamiento
-Entonces es verdad- murmuro Ginny
-¿Qué?- pregunto Harry
-Que Radamanthys es la nueva modelo insignia de harapos finos- dijo Ginny –de seguro va a resultar insoportable-
-¿Hermione lo sabe?- pregunto Harry
-¡No!-contesto Ginny golpeándose la frente
-Bueno, en que me quede- dijo Harry tomando de nuevo las manos de Ginny –En que tu y yo...
-¡Esa estupida maldita vaca oportunista de mierda!- exclamo Luna entrando al compartimiento con copo de nieve entre sus brazos, el gato parecía resignado a el trato de Luna, Harry sonrió al ver la expresión de su rostro
Harry y Ginny se habían soltado de inmediato ante esta nueva interrupción y voltearon a ver a Luna descontentos y Luna noto las miradas sobre ella
-No me miren de esa manera, como si estuviera loca- dijo Luna- No estoy para aguantar otra discusión y vencerlos con mi singular retórica, y estoy aquí por que todos los vagones están a reventar, y en el vagón de prefectos, "la prefecta perfecta Granger" esta sermoneando otra vez-
-¿Ya comienzo la junta?- pregunto Ginny asustada
-¿Te quieres quedar aquí Luna?- pregunto Harry suspicaz
-Estaba esperando que me lo preguntaras- dijo Luna sonriente
-¿Hay algo que te molesta?- pregunto Ginny
-Si, y se llama Lepidia Lovegood- exclamo Luna con indignación –Como me gustaría que fuera un mortifago para poderla denunciar, así me deshago de ese estorbo y me gano unos galeones, y luego la iría a visitar a Azakaban para burlarme de ella-
Los tres guardaron silencio y luego Luna sonrió
-Caray, tenia días queriéndolo decir en voz alta-
Harry la veía divertido e intrigado
-No me veas así- le dijo Luna apuntadole el rostro con su dedo índice –Por que si supieras la falta de escrúpulos con los que Lepidia Lovegood se maneja, solo le falta su mascara y asesinar para ser una mortifaga, si la conocieras como yo la conozco, tu también la odiarías, se esta haciendo rica violando la vida privada de las personas, aprovechándose de las desgracias de la gente a la que quien-ustedes-saben ha perjudicado-
-Vamos no puedo ser tan malo Luna, yo tengo a Percy en mi familia- dijo Ginny
Harry no pudo evitar la carcajada, pero de inmediato Ginny lo volteo a ver ceñuda
-¿qué no estas bromeando?- dijo Harry
-Bueno, como sea, voy con las chicas, hay algo que necesito saber, y creo que Vilandra lo sabe, y ten a tu gato- dijo Ginny dándole a copo de nieve –resulto mas aburrida de lo que yo creía-
Luna le paso de mano a mano al gato a Ginny y luego salio
-¿me podrían explicar que es lo que Luna quería con este gato?- dijo Harry -¿Y me podría alguien explicar por que Luna se refiere a tus amigas como "las chicas"?
-bueno, Luna ha conseguido amigos en el plano físico y tenia metida la idea en la cabeza de que copo de nieve a veces se comportaba como una persona normal, pero yo creo que esta masticando esas raíces de nuevo-
Ambos guardaron silencio por un instante, Harry seguía sin ver a los ojos a Ginny, pero por fin, este cerró el picaporte de compartimiento y luego volteo a ver a Ginny y le tomo por tercera vez las manos entre las suyas
-Bueno, ya , necesito saber esto antes de llegar a Hogwarts, quiero saber si tu y yo podemos ser mas que amigos, pero todavía no, bueno tu sabes, conocerte mejor, estar mas cerca de ti, para poder descubrir si puedo ser parte de tu vida-
Ginny lo observaba con una tonta sonrisa en el rostro, y con los ojos abiertos, ciertamente las palabras de Harry la habían tomado desconcertada, y cuando parpadeo, se encontró con los ojos esmeraldas viéndola suplicantes por una respuesta.
El tren inicio su marcha lentamente, y los alumnos ultimaban detalles para acomodarse para el largo viaje, Ginny se sentía como si se hubiera transformado en piedra, Harry le soltó una mano y le paso la palma extendida por enfrente
-Este, ¿tierra a Ginny?- susurro
Tres leves toquidos hicieron que Harry le soltara las manos a Ginny, pero esta todavía parecía ida, como si no lo asimilara, Harry hizo una floritura para abrir la puerta y por ella se asomo Hermione
-Harry- saludo su amiga con fría educación –Ginny, te estamos esperando para iniciar la junta-
Ginny le sonrió tontamente a Harry y se dio la vuelta y balbuceo algo in entendible, y salio del compartimiento, Harry mientras tanto le sonrió a Hermione pero esta le volteo el rostro, era obvio que aun no lo perdonaba.
Harry se sentó en el sillón y volvió a subir los pies, y se dispuso a dormitar hasta la hora de la comida, pero por sus pensamientos pasaron las imágenes de muchas personas, pero entonces copo de nieve tomo el periódico debajo del asiento y con dificultad lo desplegó y se puso a leer, Harry hizo una hizo un movimiento con su mano para cerrar la puerta y luego se tapo la cara con el brazo para caer dormido.
-Te demostraste un poco- dijo el profesor Lupin al abrirle la puerta de la casa de sus padres a Hill Weasley
-Lo siento, pero tenia la impresión de que me seguían- dijo Bill –Pero los perdí en el metro-
-Bien, pues pasa por favor- dijo el profesor Lupin
-¿Cómo se encuentra?- dijo Bill
-Pues herida en el amor propio más que nada- dijo el profesor Lupin –Pero en un par de días ya estará andando por su propio pie-
Bill sonrió y saco un par de cartas y se la entrego al profesor Lupin
-Recados de Dumbeldore, una para usted, otra para sus padres y una ultima para ella- sonrió este -¿En que habitación esta Tonks?-
-La segunda de la izquierda subiendo las escaleras- dijo el profesor Lupin mientras abría la carta dirigida para el
Bill subió de prisa las escaleras y al abrir la puerta se topo con una desmejorada Tonos, con sus cabellos mitad negro mitad púrpura, sin arreglar, pero veía hacia la ventana, como si estuviera en otro lugar
-Hola- dijo Bill- ¿Cómo te encuentras?-
Tonks se sobresalto al verlo, pero luego le arrojo una almohada
-Tonto, me asustaste- dijo Tonks –Por cierto, es bueno verte completo y de regreso-
-lo mismo digo-
-¿que ha sucedido?-
-Pues muchas cosas Tonks, pero todo a su tiempo, por que hoy vengo cumpliendo varias encomiendas de la orden, pero para cumplirlas, necesito saber que es lo que Dumbeldore y tu madre nos están ocultando-
-No comprendo de que hablas- dijo Tonks con seriedad
-Traigo malas noticias- dijo Bill cambiando abruptamente la conversación
-¿Le sucedió algo a Remus?- pregunto Tonks
-No-
-Entonces no son malas noticias para mí- dijo Tonks
-Bueno, no se como decirlo sin sonar estupido- dijo Bill
-Pues dilo ya-
-Pues tu escuadrón murió, y como única sobreviviente, te han nombrado comandante, tienes que reclutar tu propio escuadrón y reportarte al ministerio en cuanto este bien-
Tonks guardo silencio, no se mostraba consternada, aunque si muy triste, pero Bill sintió como si ella ya esperara esa noticia
-Entonces los ha enviado detrás de los aurores otra vez- dijo pensando en voz alta
-¿Quién?-
-Jorgunmander- dijo Tonks –quien tu sabes le ha d haber encargado aniquilar a todos, pero creo que tomare vacaciones-
-¿A dónde iras?- pregunto Bill
-A Edimburgo, a casa de mama- dijo Tonks –Hace siglos que no la visito-
-¿No estas pensando ir sola?- dijo Bill
-Por supuesto que no, Remus me acompañara- dijo Tonks sonrojada
-¿Podría ir con ustedes?- dijo Bill
-¿No has escuchado la frase "tres son multitud"?-
-mas veces de las que crees- sonrió Bill
-Tonto-
-Pero puedes evitar mi molesta compañía si me respondes un par de preguntas-
-Dispara-
-¿Qué secreto esta ocultando tu madre a la orden?-
-Ya te dije, no lo se- dijo Tonks
-No juguemos Tonks, ayer en Ballycastle estuvimos a punto de morir, pero un par de mortifagos con los rasgos de la familia Black nos perdonaron la vida a mi y a Charlie, pero no fueron tan compasivos con tus antiguos compañeros, pues junto con Jorgunmander los asesinaron a todos-
-No lo creo- dijo Tonks con un hilo de voz –Ellos no pueden, ellos no deben, lo juraron-
-¿De quien hablas?- pregunto Bill –Ayer durante mi reunión con el profesor Dumbeldore, le comente de una sospecha que tengo desde hace mucho tiempo, pero el profesor Dumbeldore me dijo que me olvidara tajantemente de eso-
-Te juro que no se nada- dijo Tonks –Si supiera algo, lo compartiría con la orden-
-Esta bien, te creo, pero me temo que tendré que írselo a preguntar yo mismo a Andrómeda- dijo Bill amenazante
Tonks hizo un puchero, pero Bill le sonrió y le guiño el ojo
-No vas a notar mi presencia si eso es lo que te preocupa- dijo Bill
Bill le revolvió la cabellera y salio de la habitación en cuanto la señora Lupin entro con una bandeja con comida, Tonks mintió acerca de no tener hambre y dijo que prefería descansar, pero cuando estuvo a solas saco un colgante en forma circular y lo abrió, y dentro había varias fotos, una era ella mas joven, con su uniforme de Hogwarts jugando con dos niños, una niña y un niño con largas cabelleras negras y profundos ojos azules-
-Te odio Bloodmary- susurro Tonks y cerro su colgante
17
