CAPITULO SESENTA Y SEIS
EL ORFANATO WALLACE
FLASHBACK
—Ay, éste es el peor invierno de todos —dijo Barbara desde la ventana de su habitación—, ¿sabes que dicen que hasta los sasquatch han bajado de las montañas a los pueblos muggles? -Se levantó del lado de Lily, ambas habían dormido abrazadas en la noche- Bueno, querida, has tenido mucha paciencia. Estaba muy preocupada, pero ahora que veo que todo está bien, me voy-
—No ha sido nada, Bar —dijo Lily- y repitió lo que acababa de explicar sólo estaba un poco deprimida por la ausencia tan prolongada de James.
— ¿A qué hora llega?
—Remus ha dicho que escucho al profesor Dumbeldore decir que llegaran antes de la cena-
Lily le sonrió y observó cómo Barbara bajaba por la escalera de piedra y desaparecía de la vista, mientras el aire calido de la sala común entraba a su cuarto, después cerró la puerta
Se quedó en silencio durante un rato, dejando que el calor la envolviera, se puso de pie y se vistió a toda prisa y bajo a la sala común, por tratarse de navidad, la torre estaba casi vacía, en la sala común había un enorme árbol de navidad que Black, Lupin y Petegrew habían puesto a pesar de las advertencias, sin embargo en ese momento agradeció la testarudez de los mereodadores, estaba justo detrás de la arcada y llegaba hasta el techo, el árbol de Navidad más triangular y perfecto que había visto nunca, cubría por completo la ventana que daba a los terrenos de Hogwarts, una fina capa de agujas yacía sobre el suelo. Silvestre y primitivo, como si hubiera entrado en la torre un trozo del bosque prohibido. Se acercó a hogar y se arrodilló para poner otro tronco sobre el fuego
— ¿Por qué has intentado hacerle daño a James? —murmuró, mirando las llamas
—No intenté hacerle daño-
—Me estás mintiendo. ¿También has intentado hacer daño a Barbara?
—He hecho lo que me ordenaste que hiciera, Lily —La voz era suave, dulce y profunda, como siempre—. Mi mundo se limita a complacerte.
Se apoyó sobre sus talones, con los brazos cruzados y los ojos húmedos, de modo que las llamas se convirtieron en una suave mancha borrosa.
—Él no sospecha nada, ¿me escuchas?- dijo Lily
—Siempre te escucho, Liliveth-
—Tiene que creer que todo sigue como antes- dijo Lily
—Yo también lo deseo, Lily, estamos de acuerdo, Temo su enemistad porque sé que te haría infeliz. No hago más que complacer tus deseos.
Pero esto no podía seguir así. De repente, sintió tanto miedo que se quedó muda e inmóvil.
— ¿Cómo acabará todo esto, Mary? No sé qué hacer ni qué quieres de mí- dijo Lily
—Lo sabes, Liliveth Adelarein-
—Me llevará años de estudio. Hasta que no tenga una comprensión más profunda de ti, ni siquiera puedo empezar.
—Pero tú sabes todo de mí y quieres engañarme. Me amas y no me amas al mismo tiempo. Me convertirías en un ser de carne y hueso si supieras cómo destruirme- dijo la voz
— ¿Crees que sí?- pregunto Lily ofendida y ruborizada
—Sí. Me entristece tu miedo y tu odio, porque sé la felicidad que nos aguarda, porque puedo ver a lo lejos.
— ¿Y qué tendrías? ¿El cuerpo de algún hombre vivo, despojado de su conciencia mediante algún trauma, de modo que podrías fusionarte sin impedimentos con su mente? Eso es un asesinato, Mary-
Silencio.
— ¿Es eso lo que quieres? ¿Que cometa un asesinato? Porque ambos sabemos que ésa es la manera de hacerlo- dijo Lily
Silencio.
Lily cerró los ojos. Oía cómo el ente se condensaba y aumentaba la presión, cómo se agitaban las cortinas mientras él serpenteaba y llenaba el salón a su alrededor, y le rozaba las mejillas y el pelo.
—No, déjame sola —suspiró—. Quiero esperar a James-
—Él no será suficiente para ti, Lily, me duele verte llorar, pero te digo la verdad.
—Dios mío, te odio —susurró, mientras se secaba los ojos con el dorso de la mano y veía a través de sus lágrimas el enorme árbol de Navidad—. Déjame sola, Mary—suplicó—. Si me amas, déjame sola.
La colina de la hadas. Sabía que era otra vez el sueño y quería despertar. Además, el bebé la necesitaba. Oía cómo lloraba. Quiero irme del sueño. Pero estaban todos
Reunidos alrededor del monolito, todos los magos, todos sus antepasados la veían con atención, atentos a cualquier movimiento suyo, ahí estaba Jean, mirándola orgullosa
—No se guardó el secreto —decía una estrafalaria y hermosa bruja de ojos verdes— Es imposible que los ignorantes
comprendan la importancia de la experimentación. Cuando se guarda el secreto, lo único que se hace es asumir personalmente la responsabilidad.
Señalaba una enorme inscripción runica en el suelo, que resplandecía. Ella cargaba a un bebe, pero por mas que quería verle al cara, no podía, las runas le reclamaban toda su atención, pero por ninguna manera quería separarse del bebe, era su bebe, nada podía lastimarlo, pero las runas eran impotentes, el bebe exploto en llanto
—El llanto de esa criatura no me deja pensar-
—Tienes que tener una perspectiva más amplia, pensar en un resultado mayor- dijo la bruja
Imposible. Ella miraba la inscripción, era genealógico, pero antiguo, muy antiguo, mas de miles de años o quizás mas, pero resplandecía, el bebe no dejaba de llorar, las brujas la miraban atenta a su alrededor
—"La verdad esta en nuestros corazones", esa es la clave-
—No, Lily, no lo hagas- se escucho la voz del profesor Dumbeldore
Se despertó sobresaltada. Oyó pasos en la escalera. Salió de la cama.
— ¿James?
—Sí mi niña, estoy aquí-
Sólo una sombra grande en la oscuridad, el olor al frío del invierno y sus tibias manos temblorosas sobre ella. Suavidad y aspereza, y su rostro apretado contra el de ella.
—Ay, James Potter, ha sido una eternidad. ¿Por qué me has dejado?
—, mi niña...
— ¿Por qué? —lloraba—. No me sueltes, James, por favor. No me sueltes.
Él la acunaba entre sus brazos.
—No deberías haberte marchado, James, no debiste hacerlo-
James lloraba y sabía que él ni siquiera comprendía lo que ella decía ni lo que no diría. Simplemente lo cubrió de besos, saboreó el gusto salado de su piel, su aspereza, y la suavidad de sus manos.
—Dime qué ocurre, qué ocurre en realidad- dijo James
—Que te amo. Que cuando no estás aquí, es como si no fueras real-
Lily estaba medio dormida cuando él se separó de ella. No quería que volviese aquel sueño. Se había acurrucado contra su pecho, cogida con fuerza a su brazo, y ahora, mientras James salía de la cama para ir con sus amigos
—Quédate aquí— murmuró— Hay algo que debo de arreglar con Sirius, después, ambos iremos al banquete de navidad —dijo—Además es mi pequeña sorpresa que te traje de América. Sigue acostada. No te levantes. No es nada, sólo algo que traje, sigue durmiendo.
El sueño volvió a ella antes de que él saliese de la habitación.
"No quiero ver ese muñeco en la mesa. ¿Qué es? No puede estar vivo. Jean llevaba una capa negra, una mascara blanca en la misma mano que sujetaba la varita. La miraba por
debajo de sus finísimas cejas.
—Ni siquiera estás preparada pequeña mia. Ve a la biblioteca y tráeme el libro de demoniolgia, y trae tu varita- le dijo la figura de Jean
Las luces del fuego sobre las que se cosía a borbotones una espesa poción le daban un aspecto desagradable al sueño, que tenía tintes de pesadilla
Esa cosa ahí, una masa sanguinoliente de carne y sangre, de ninguna manera podía tratarse de algo humano, Jean sostenía algo con unas pinzas de plata
-Listo señor Grindelwalden, cuando usted quiera-
Un mago apareció en el sueño, llevaba una lúgubre capa verde, el cabello largo y revuelto, como una versión siniestra del profesor Dumbeldore, pero su mirada era fría y analítica, tomo entre las manos lo que Jean sostenía con sus pinzas y lo olio como si se tratara de comida, y le dio un toque con su varita, convirtiendo la masa sanguinolenta en el cuerpo de un feto y se lo dio a Jean, quien parecía mas una asistente que otra cosa, Jean lo sujeto al borde del caldero , Y con insensibilidad y frialdad, el mago abrió el cuerpecito con su varita en el pecho. Y luego sujeto las mismas pinzas de plata y sostenía un corazón con las pinzas
-¡No! ¡Monstruo, cómo puedes hacer algo así!- Exclamo Lily
—Tendremos que trabajar deprisa para que el tejido conserve su estado óptimo...
—Es muy difícil que tengamos éxito —dijo Jean
—Pero ¿quiénes son ustedes? —preguntó Lily horrorizada
Muchos magos de pinta tenebrosa estaban alrededor de, ella los podía reconocer, pero no sabía sus nombres, solo sabia que la mayoría colaboraban muy de cerca con quien-no-debe-ser-nombrado, quien incluso estaba ahí, en ese lugar: estaba sentado junto a la ventana, cansado por la edad, con sus ojos carmesí y su nariz larga y aplastada. Cuando ella le preguntó qué pensaba, la miró, atento, y luego le sonrió tetricamente
—Conozco todo esto —dijo quien no debe ser nombrado- Es el gran trabajo del gran maestro Grindelwalden.
Se despertó. El reloj marcaba las diez de la noche. En el sueño esperaba más campanadas, unas doce. Significaba que había dormido hasta tarde; ¿pero las diez? Eso era demasiado tarde. Oyó música a lo lejos: un clavicordio y una voz, un lastimero villancico, una vieja canción celta que hablaba de un niño en el pesebre. Olor a árbol de Navidad, suave y fragante, y a leña que ardía. Una tibieza deliciosa. estaba tendida de lado y miraba la capa de hielo sobre el cristal de la ventana. Muy lentamente, una figura empezó a tomar forma: una mujer apoyada contra el cristal con los brazos cruzados.
Lily entrecerró los ojos y observó el proceso: un rostro bronceado, formado por billones de diminutas células, y el profundo brillo de unos ojos verdes. Una réplica perfecta una túnica de gala antigua. Veía y oía el movimiento de su
ropa. En el momento en que se inclinaba sobre ella, vio incluso los poros de la piel.
"Así que estamos celosos, ¿eh?" -pensó Lily
Le tocó las mejillas, la frente, como se las había tocado a James, y sintió un latido debajo, como si allí hubiera un cuerpo de verdad.
—Miéntele —dijo, con voz profunda, casi sin mover los labios—. Si lo amas, miéntele.
Casi sentía su aliento sobre el rostro. Entonces se dio cuenta de que era transparente, que veía la ventana a través de ella.
—No, no te vayas —dijo ella—, aguanta.
Pero la imagen sufrió una convulsión y empezó a ondear como un papel al caer por el aire. Ella sintió el pánico de Mary en forma de espasmos de calor.
Trató de cogerla de la muñeca, pero su mano se cerró en el aire. La corriente cálida flotó sobre la cama, las cortinas se agitaron y se levantó un aire frío que volvió a cubrir los cristales de escarcha.
-Miéntele- susurro Mary
-Sí, por supuesto, los amo a los dos, ¿no?- murmuro Lily
El domingo siguiente al día de San Valentín fue particularmente desangelado, ni siquiera el partido de quidditch entre Ravenclaw y Huffelpuff llamo la atención lo suficiente de la gente para ver la humillante derrota de las águilas a manos de los tejones por quinientos puntos de diferencia, e incluso los comentarios de Luna Lovegood fueron extrañados por el publico, el domingo fue un día para el descanso y el desasosiego, excepto para Hermione, quien arrastro a Ron a una exhaustiva búsqueda por todo el castillo para encontrar como o por que los sortilegios Weasley entraban en el castillo, Hermione decía que tenia mil sospechosos, pero no tenia pruebas.
Pero Ginny y sus amigas comenzaban a sentir la asfixiante presión de la cercanía de los T.I.M.Os, a lo que incluso ellas mismas se sorprendían al descubrir que no se habían colapsado por tanta tarea, pero ellas se quejaban con Ginny, en son de broma, de que Harry la ayudaba con sus deberes y que se sentían un poquito celosas de ello.
La noche de ese domingo, Ginny hacia su ronda de vigilancia cerca del séptimo piso, y al pasar por el séptimo curso, se topo con Harry, mal cubierto con su capa invisible, pues daba la apariencia de una cabeza flotante, pero venia dando trompicones, seguido de cerca por "copo de nieve"
-No voy a preguntar que haces a estas horas fuera de la sala común por que me imagino la respuesta- dijo Ginny al ayudarlo a sentarse, Harry tenia la visión desenfocada, incluso aturdido
-¿Te encuentras bien?-le pregunto Ginny
-Te estaba buscando- murmuro Harry
-Mentiroso- dijo Ginny –Ya en serio, ¿Qué haces aquí?-
-¿Buscándote?- dijo Harry agitando la cabeza –Salí a buscarte pero me tope con Peeves y se molesto por no se que-
-Mentiroso- sonrió Ginny- Pobre de ti, creo que debes de aprender mejor a mentir, recuerda que yo crecí con Fred y George, pero acuérdate que la buen Fleur castigo a Peeves desde octubre, y no hay para cuando salga de su confinamiento, no me mientas Harry, creí que confiabas en mi-
-Es que no puedo decirlo, pero por tratarse de ti, haré una excepción, Dumbeldore me hizo esto, iba camino a la enfermería-
Ginny no dijo nada, pero aparentemente le creyó, y tomo entre sus brazos a copo de nieve y volteo a ver a Harry
-Vamos a la enfermería pues- dijo Ginny-Y déjame hablar a mí, por que se ve que no eres muy bueno para las excusas-
Pasaron dos semanas completas, y el lunes veintinueve de febrero, Luna reapareció en el gran comedor como si nada hubiera sucedido, pero esta parecía igual de despistada que siempre, pero más sonriente, y al ver a Ginny entrar al gran comedor, literalmente se le fue encima
-¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny!¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny, ¡Ginny,¡Ginny, ¡Ginny!- exclamo Luna
-¡Hola Luna!- exclamo Ginny con la misma sonrisa que Luna-¿Y que dicen las voces?-
-Han estado muy callada ahora que lo mencionas, como si algo las hubiera alejado, pero en fin, te necesito a ti y a Harry para un experimento que quiero llevar a cabo- dijo Luna
-Claro- sonrió Ginny
-Esta bien, los espero a las afueras del servicio del segundo piso en la noche, no me vayas a dejar colgada-
Luna se alejo a su mesa y comió con naturalidad, y al salir del gran comedor, se encontró con Neville de quien se despidió efusivamente, dejando sorprendido a todo el mundo, pero más al pobre Neville.
Las clases fueron particularmente aburridas ese día, Harry se sentía aburrido en encantamientos, pues la clase que particularmente se daba ese día, para el resulto pan comido, lo que molesto un poco a Hermione y a la oradle almuerzo, se lo hizo notar a Harry
-No me causa gracia que no hagas nada en clases Harry- le dijo irritada
-Lo que pasa es que no te gusta tener mas competencia- le dijo Ron sirviéndose patatas fritas
-Por una ocasión podrías apoyarme- dijo Hermione
-Pero es cierto mione, Harry te esta superando y no te gusta ser la segunda en clase- le dijo Ron –Déjalo ser, solo es en Encantamientos-
-Y en transformación- añadió Ginny –Y en Defensa contra las artes oscuras, pero tu eres la mejor en lo demás-
-En Aritmancia ya no- murmuro Hermione
Eso sorprendió a sus tres amigos
-Radamanthys me gano en la última prueba- murmuro Hermione
Los cuatro guardaron silencio
-Voy a dejar de buscar como entran los sortilegios Weasley a Hogwarts y voy a tener que estudiar un poco mas- dijo Hermione
A lo lejos se escucho una exclamación de jubilo, al voltear a ver que sucedía, Neftis estaba sonrojada, mientras Cadica y Vilandra la miraban con reproche, Hermione pareció caer en cuenta de algo, pero los murmullos la hicieron voltear hacia la mesa de los profesores, pues en la puerta, apareció Krum, y de inmediato, los chicos de la mesa de Durmstrang se levantaron de la mesa y corrieron hacia el, los profesores que se encontraban en la mesa no dijeron nada y solo observaron interrogantes lo que Krum iba a hacer a continuación, Krum hablo con los alumnos mas grandes, y su rostro se endureció al escucharlo, Krum le dio una nota doblada a un pequeño chico y después, salio del gran comedor seguido de los alumnos de Durmstrang, el chico corrió hasta donde Hermione y le dio la nota, Hermione la leyó sin que nadie se diera cuenta del mensaje, lo doblo y se levanto
-Los veo en clases- dijo distraídamente y salio del gran comedor acompañando al chico de Durmstrang
Ron aparentemente le presto mas importancia a su palto que a la salida de su amiga, Harry se había quedado dormido recargado en Ginny, y esta dio un suspiro de resignación y le dio un pellizco en el brazo para que despertara.
Al anochecer, Harry tomo su capa invisible y salio de la torre de Gryffindor, y bajo hasta el segundo piso, a los servicios, y se topo en el camino a Neftis y a Cadica subiendo por las escaleras en una actitud muy sospechosa, pero no tenia ni el tiempo ni las intenciones de averiguar lo que se tenían entre manos, y llego a la entrada del baño, donde Ginny ya lo esperaba, parecía incomoda, Harry se quito la capa
-¿Viste pasar a tus amigas?- le pregunto Harry
-Si, pero pareció que vieron un fantasma- dijo Ginny –Pero ese es un misterio para otra ocasión, Luna esta haya adentro encerrada-
Y fue como si la invocaran, pues en ese instante se abrió la puerta del servicio desde el interior, y Luna asomo la cabeza, tenia las mejillas sonrojadas y la respiración agitada
-¡Por fin!- dijo Luna –Bueno, llegan tarde, ¿o yo llegue temprano, en fin, les explico al final, por que creo que se enojo cuando le dije que iban a venir-
-¿Quién se enojo?- pregunto Harry
-Las preguntas al final- dijo Luna –Bueno, vean lo que vean, oigan lo que oigan no intervengan a menos que yo se los diga, bueno, creo que si me quisiera matarse les pidiera que intervinieran, pero no lo creo, todavía me necesita-
Ginny y Harry se dieron miradas entre si de desconcierto
-Bueno, pasen, pasen- dijo Luna distraída –Y no hagan ruido ¡por cierto, ten mi varita Ginny, me da miedo que se le ocurra hacer algo con mi varita-
Luna y Harry se quedaron en los lavabos, y Luna le puso seguro a la puerta
-¡Ya volví!-dijo Luna -¡Y vengo por la revancha!-
Nada sucedía, Luna caminaba por toda la habitación, revisando en los cubicuelos de los retretes, y en el último se topo con Myrthle
-¿El esta aquí?- pregunto Luna
Myrthle movió la cabeza afirmativamente
-Sal de aquí y no quiero mas rumores por favor- dijo Luna jalándole la cadena al retrete, Myrthle se alejo arrastrada por la corriente
-¡No seas cobarde y aparécete!- exclamo Luna -¡Vengo por el segundo Round, ¿O que, ¿tienes miedo a Harry o a Ginny?
Con esas palabras, el aire dentro de la habitación se agito como un ventarrón a pesar de que las ventanas estaban cerradas, pero se formo un pequeño remolino que golpeo a Harry y a Ginny y rodeo a Luna
-No me asustas……………mucho- murmuro Luna –Aparécete, quiero vencerte-
El aire se agito, todos creyeron escuchar una risa, como de burla, pero Harry noto como la mejilla de Luna se hundía, como si alguien le estuviera dando un beso
-Apártate de mi- dijo Luna –No tengo la obligación de complacerte, nunca he dicho que he aceptado tu pacto-
Una nueva ráfaga de aire, mucho mas fuerte que la primera, lleno la habitación, Harry sintió como Ginny buscaba su mano para sujetarla, pero ambos escucharon como claramente, Luna soltó una exclamación, un débil gemido, un escalofrió recorrió el cuerpo de Ginny cuando el aire a su alrededor
-¡Apártate, no seas cobarde y muéstrate, no juegues conmigo!- exclamo Luna, pero su voz parecía traicionar a su cuerpo, pues sus mejillas estaban muy sonrojadas y su boca entre abierta, su ropa se movía, como si alguien invisible estuviera tocándola, besándola. Ginny estuvo a punto de usar su varita un par de veces, pero en la primera, Harry le sujeto la mano para impedírselo, y en la segunda, Luna la volteo a ver, y con la mirada le dio a entender que no lo hiciera.
Ginny cerró los ojos para evitar ver, pero Luna comenzó a sollozar y ya no lo soporto más
-¡Ricctusrempa!- exclamo Ginny -¡Ya déjala Tom!-
-¡No Ginny!- dijo Luna
Una ráfaga de aire lleno la totalidad del servicio, una ráfaga muy violenta y al final salio por la ventana
-¡¿Que estas tratando de hacer!- exclamo Ginny cuando Luna se acerco -¡¿Cómo dejas que te haga esto!-
Lina la volteo a ver, aun tenia la respiración agitada
-¡Por que quiero vencerlo en su juego!- dijo Luna –Ese maldito casi me vuelve loca y es mi turno de volverlo loco de alguna manera-
-¿Y sacrificando tu cuerpo piensas lograrlo?- le pregunto Ginny
-¿Sabes, me sorprendes, tienes un pensamiento muy medieval, no tienes por que ser tan santurrona, ni que estuviéramos en un convento-
-¿Alguien me puede decir de que se trata todo esto?- intervino Harry
-Bueno, me parece justo, pero vamos afuera, a el no le gusta salir del castillo, y menos de noche, así que es muy improbable que nos escuche ahí-
Harry cubrió a ambas con su capa invisible e iniciaron el camino hacia fuera del castillo, en el camino, Harry se dio cuenta que Ginny estaba no muy enojada, si no hecha una furia que luchaba contra si misma por no reprender a Luna con todas las palabras que ella sabia, y sonrió al recordar que en algún lugar había visto esa actitud, pero no recordaba muy bien donde. Luna los saco del castillo y los llevo hasta la orilla del lago,
-¿Por qué salimos del castillo?- pregunto Luna a Harry y a Ginny con total despiste
La pelirroja fulmino a Luna con la mirada
-¡Es cierto!- dijo Luna- Bueno, primeramente antes que nada pase, Ginny, te debo una disculpa del tamaño de un dragón, pero creí que te hacia bien al aparte de ti al espíritu que te acosaba, pero luego fui lo bastante estupida como para creerme lo suficientemente preparada para adueñarme de el, pero el desgraciado resulto mucho mas engañoso de lo que me imaginaba y supuse-
-¿Deque diablos estas hablando?- pregunto Ginny
-Pues del Tom Ryddle, bueno, ¿de quien mas?- dijo Luna asombrada -¿No me digas que no te habías dado cuenta?-
-Creí que me había desecho de el- murmuro Ginny
-Pues no Ginny, no te lo hiciste, y yo te lo quite, y lo peor es que lo convertí en un espíritu, era un simple recuerdo, pero hice un poco de trampa, por lo que ya dejo de ser un simple recuerdo- dijo Luna-Y no lo se, me confunde, ya no se que sentir respecto a el-
-No quiero sonar grosero, ¿pero alguien me explica lo que esta sucediendo?- intervino Harry
-Que Luna se revuelca como gato en celo con un espíritu- exclamo Ginny
-¿Tom Ryddle?-murmuro Harry
-¿Lo conoces?- dijo Luna
-¿Tu sabes quien es?- dijo Harry
-Tengo una idea, pero dímelo tu, para estar mas segura- sonrió Luna
-Es un recuerdo de Voldemort- dijo Harry
Luna hipo al escuchar ese nombre, pero no pareció sorprenderse al escucharlo
-Créeme que tenia una leve sospecha- sonrió Luna y luego murmuro-Eso es perfecto-
-No voy a cuestionar tu cordura, pero me pones a dudar de tu inteligencia, ¿eres estupida?- le dijo Ginny
-Estupido es el que hace estupideces- dijo Luna distraídamente –Yo me catalogaría como valiente, e incluso visionaria-
-¿Por qué?- dijo Ginny -¿Por jugar con cosas más allá de tu alcance?-
-Pues de alguna manera, ¡si!- sonrió Luna-No te das cuenta, si logro comprender el pasado de quien-no-debe-ser-nombrado, quizás haya una oportunidad de vencerlo-
Ginny seguía enojada, pero Harry parecía comprender algo de las palabras de Luna
-¿Y como piensas lograrlo?- exclamo Ginny -¿Entregándotele?
-Pues si y no, después de todo, ese chico es el recuerdo de un chico de dieciséis años, tu y yo sabemos muy bien lo que los chicos buscan a esa edad- dijo Luna
-¡Oye, yo tengo dieciséis años!-exclamo Harry
-Bueno, siempre hay un fríjol en el arroz- dijo Luna desestimando las palabras de Harry –Pero al principio creí o me hizo creer que yo lo controlaba, pero al final me di cuenta que era completamente al revés, y fue cuando el termino por imponerse y comenzó a jugar con mi mente- pero de alguna manera, tengo que vencerlo-
-¿Estas segura de poder lograrlo?- le pregunto Harry
-No- dijo Luna –Pero hay tanto que debo de aprender de el, sabe mucho, si supieras-
-¡No perviertas a mi novio!-exclamo Ginny
-¿Novio, ¿ya son novios?- pregunto Luna sorprendida -¿Desde cuando, en fin, felicidades, pero, ¿y la pobre Chang, ¿Alguien se lo dijo?-
Ginny fulmino a Luna con la mirada, pero Luna saco un par de chocolates de su bolsillo
-Me van a tener que disculpar por no haberles regalado nada en San Valentín, pero ya saben no tuve oportunidad de comprarles algo, aso que tengan, cómanselo, ¡Feliz San Valentín atrasado, bueno, nos vemos-
Y como si nada, se levanto y se dio media vuelta, y regreso al castillo, dejando a Harry y a Ginny anonadados
-Hay que decirle al profesor Dumbeldore- dijo Ginny –Hay que ayudarla-
-No- dijo Harry –Creo que ella sabe lo que hace, y nosotros no somos quien podemos ayudarla-
-¿Y quien es?- dijo Ginny
Harry sonrió y le guiño el ojo a Ginny, la cual aparentemente se calmo y volteo a ver a Luna que desaprecio entre los muros del castillo
-Harry, te estas volviendo raro- dijo Ginny
-¿Raro, ¿Cómo?-
-Si, quiero decir, ¿desde cuando le das la razón a Luna?- dijo Ginny -¿Por qué?-
-Tu deberías de saberlo mejor que nadie- dijo Harry –pero no lo se, mas bien, creo que es una corazonada-
-¡Pero es Tom!- dijo Ginny
-Pero ella es Luna- dijo Harry –Y no lo se, algo me dice que merece que confiemos en ella-
Ginny observo con detenimiento a Harry
-No se si deba de preocuparme, pero cada vez me gustas mas-
-¿Es un halago?-
-Es el mejor que se me ocurre-
-¡Remus, por ultima vez, o le dices a Bill que regrese por donde vino o estoy a punto de desaparecerle la cabeza!-exclamo Tonks
-Lo siento Nymphadora- murmuro Remus –Pero el profesor Dumbeldore lo envió en misión, para cuidarte-
Tonks sonrió
-Ya no confía en ti Remus- dijo burlona –Y manda Bill por que te estas haciendo viejo-
-Posiblemente, pero con la renuncia de Barbara White y con las muertes de algunos aurores, el escalafón de elegibles para ser el nuevo comandante de aurores te pone a ti en cuarto lugar para ocupar el puesto-
-¿Quién esta antes que yo?- dijo Tonks
-Fredeger, Anreter y Freytort-
-¿Estoy atrás de Freytort, ¿de ese troll?- dijo Tonks-No se si sentirme aliviada de que soy la cuarta en el orden de muerte o sentirme ofendida por estar detrás de el-
-¿Disculpa?- intervino Bill -¿Lo dice la chica a la que le nombran "locomotora"?-
-No seas cruel, ¡míralo Remus!- lloro Tonks falsamente
-¡Ultima parada del día de hoy, el orfanato Wallace!- exclamo desde el piso inferior Stan Shunpike
Tonks bajo con mucho cuidado los escalones del autobús noctambulo, y Remus la ayudo a bajar mientras Bill les ayudaba con el equipaje, pero era obvio que por alguna razón, aun no se recuperaba de la paliza que había recibido en la mansión Black.
Bill levaba un sombrero vaquero, el cual traía consigo desde su regreso de Norteamérica, le que sin duda le daba un aspecto mas cool, en cuanto Bill bajo la ultima maleta, el autobús noctámbulo desapareció tras un gran estruendo.
El orfanato Wallace tenía la pinta de ser una escuela pública habilitada en un edificio antiguo y derruido, Remus toco a la reja y casi de inmediato una anciana salio trastablillante, apoyada en un bastón, y al ver a Remus, le frunció el cejo
-¡Hoy no damos caridad!- dijo y le cerro la puerta en la cara
Tonks se quedo sorprendida y entonces fue ella quien toco a la reja, la anciana volvió a abrir
-¡Que hoy no regalamos pan duro!- dijo la anciana con pocas pulgas
-¡Abuela, soy yo, Nym!- dijo Tonks
-¿Nymphadora?- chillo la anciana, su rostro se alegro y abrió la puerta, y Tonks se esperaba un mejor recibimiento, pero la anciana la tomo por la oreja
-¡Niña mal agradecida!- exclamo la anciana – ¡esperándote la noche de navidad, y nos enteramos que casi te matan, a mi a tus madre nos tenias con el Jesús en la boca!-
-Lo siento mucho abuela- dijo Tonks
Remus y Bill rieron por lo bajo ante el espectáculo, pero un señor maduro, alto y corpulento, con el cabello castaño y los ojos marrón, vestido ala mas pura usanza muggle, salio y sonrió al ver a los tres
-Deja a la niña mama- sonrió el hombre –Bienvenidos a mi humilde morada señores Weasley y Lupin-
-Hola Ted- sonrió Remus –No hay necesidad de ser tan formales-
-Papa- dijo Tonks acercándose al sobandose la oreja y el señor Tonks no se contuvo
-¡Hija, ¡estas sana y salva!- dijo abrazándola con fuerza y levantándola del suelo- ¡Todos nos temimos lo peor!-
-Gracias papa, pero ya ves, estoy mas que bien- dijo Tonks-Remus viene conmigo, pero Bill viene a ver a mama-
-Justo a tiempo, tu madre recién acaba de regresar de Londres- dijo el señor Tonks
-No me digas que llevo otra vez a Leri a san Mungo- dijo Tonks
-Si hija, la maldición se fortalece en ella, ya intentamos de todo, pero no sabemos que provoca que tenga esas regresiones-
-Por eso traje a Remus conmigo- dijo Tonks radiante –Sabia que de alguna manera el podía revisarla y averiguar de que se trata-
-Que bien- dijo el señor Tonks -¿Y que cuentas Remus?-
-Nada, que estoy sorprendido de que hayan logrado reconstruir el gañeron- dijo Remus
-Si, pero Andrómeda hizo muchas cenas de caridad, y logro recaudar el dinero suficiente para dejarlo como el los viejos tiempos- dijo el señor Tonks –Pero dinos la verdad Remus, que te trae a la vieja Escocia-
-Yo vengo a escoltar a tu hija, nada mas, creí que unos días alejado de los problemas podría traerme algo de paz, y Bill viene a ver a tu esposa, claro, si es posible verla-
-Por supuesto, a estas horas debe de estar en la cocina o aun en el jardín con los niños-
Bill no tuvo que escuchar dos veces las indicaciones y de inmediato tiro el equipaje y fue al encuentro de la señora Tonks-
Bill no había visitado nunca el orfanato Wallace, pero en sus tiempos de colegio había escuchado hablar mucho de ese lugar, pues muchos de sus contemporáneos en Hogwarts habían estado en el orfanato Wallace, y se debía a que Ted y Andrómeda Tonks habían tomado la administración de ese lugar hacia casi veinte años, cuando los anteriores dueños fueron asesinados por mortifagos, pero todavía mucho antes de eso, el orfanato acogía a los huérfanos de familias mágicas, casi todos en algún tiempo, victimas de los mortifagos. Bill recordaba que en la primera época de Voldemort, un poco mas de la cuarta parte de alumnos de Hogwarts provenían de ese lugar, y los Tonks se habían ocupado todo ese tiempo de darles sus cuidados.
Bill noto que el orfanato estaba muy vació, incluso podría decirse que desierto, y primero busco en la cocina, donde se topo con algunos elfos domésticos preparando al comida, mientras que la anciana que los había recibido, los dirigía distraídamente, por lo que Bill se encamino al jardín, donde se topo con Andrómeda Tonks, vestida con sencillez, pero a la vez, su porte impregnaba elegancia, pero reencontraba rodeada de una docena de niños, la mas grande quizás un poco mas grande que Ginny, pensó Bill, pero todos compartían un intenso cabello color negro, además que escuchaban con atención cada palabra que Andrómeda les decía, pues les estaba contando una historia, pero al ver a Bill, aunque no dejo de sonreír, interrumpió su relato
-El resto de la historia se los contare después de cenar, ahora, vayan a lavarse para cenar y esperen a que los llame- dijo Andrómeda –Y Leri, no busques a Ivisha, ella esta en la escuela, recuerda-
-De acuerdo- dijo la chica que era un poco más pequeña que Ginny
-Y Aelin, vigila que tu hermana se lave las manos y no busque a Ivisha- dijo Andrómeda con fingida severidad
Andrómeda se levanto del duelo ayudada por un chico con un vago parecido a Sirius, pero una vez de pie, se acerco con agilidad hacia donde Bill
-Muy buenas tardes- sonrió esta-Por lo visto has crecido bastante desde la ultima vez que te vi.-
-Yo no tengo el gusto de conocerte en persona Tía- sonrió Bill
-Dumbeldore y Arthur me mantienen al tanto de lo que les ocurre a mis parientes Weasley, además fue el mismo Dumbeldore quien nos envió una lechuza para avisarnos de la llegada de Nym y sus acompañantes, pero me intriga que no me haya dicho la razón de tu visita William, ¿me permites decirte Bill?-
Bill solo asintió
-Muy bien Bill, ¿Qué es lo que has descubierto que es tan importante como para que hayas venido hasta acá para que yo sea quien te lo aclare?-
-A que hay algunos mortifagos que se me hacen particularmente sospechosos- dijo Bill -Y saber si de casualidad tú sabrás por que Charlie y yo aun tenemos la cabeza unida a nuestros cuerpos-
Andrómeda sonrió
-Pues quizás tenga solo una de las respuestas que buscas, pero me temo que esa respuesta no puedo decírtela a menos que lo hable con el profesor Dumbeldore- dijo Andrómeda
-Bueno, debo de confesar que tengo mis sospechas, pero la hipótesis que yo sostenía se vino abajo cuando descubrí que todos los hijos ilegítimos de Régulus Black están en un solo lugar y mas curiosamente bajo tu cuidado tía-
Andrómeda sonrió asombrada
-Eres apenas la segunda persona que se da cuenta de eso-dijo Andrómeda –Pues como tú lo has dicho, todos los niños son mis sobrinos, y son a los únicos niños a los que no puedo dejar ir mientras Bellatrix, Narciza u otra persona estén allá afuera-
-¿así que el encantamiento de la entrada es lo que les impide crecer?-
Andrómeda volvió a sonreír asombrada por Bill
-Acompáñame a la cocina y cuéntame lo que sucedió en Ballycastle-
-Pues no hay mucho que contar, mi hermano Charles sometió a un dragón que los mortifagos habían soltado, y nos topamos con que tenían a un elfo domestico con una información importante para nosotros respecto al juicio de nuestro hermano Percy…-
-Si, me alegro que hayan aclarado que era inocente- dijo Andrómeda
-Pero no éramos los únicos que los seguían, pues el escuadrón de Tonks también iba detrás de la pista, pero todo era una trampa de la cual Charlie y yo salimos de milagro-
-Eso es una bendición- comento Andrómeda
-Pero escapamos por que nuestros verdugos demostraron muy indecisos al momento de ejecutarnos a mi hermano y a mi, pero los tres mocionaron algo acerca "del orgullo de la familia Black"-
-¿Estas segura que eran tres?- pregunto Andrómeda
-si- dijo Bill
-Me has traído una excelente noticia- sonrió Andrómeda –y me parece justo que yo te explique mas claramente, pero no es el momento ni el lugar adecuado, así que si gustas quedarte esta noche para acompañarnos a cenar, después de eso, tu y yo hablaremos largo y tendido-
-Por supuesto-
-Además, quiero enterarme de lo que sucede con mis queridos parientes, por que una lechuza me dijo que estas planeando casarte pronto-
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