CAPITULO SESENTA Y SIETE
VIENTOS DE MARZO
Sólo los grandes árboles del gran comedor estaban iluminados y desde el pasillo, su luz se filtraba por los huecos en la madera, y todo el castillo estaba envuelto en una tibia oscuridad, el frío golpeaba los cristales, pero no conseguía entrar, ella estaba sentada en medio del sofá, piernas y brazos cruzados, y miraba el largo espejo al otro extremo de la habitación, casi no se veía el pálido resplandor del candelabro, sus amigas estaban profundamente dormidas, la fiesta las había agotado, la cama de Barbara estaba vacía, lo que sin duda significaba que estaba en algún lugar del castillo "charlando" amistosamente con Sirius Black.
Las manecillas del reloj de péndulo se acercaban a la las cuatro de la madrugada, Y éste era el día que tanto significaba para ambos, tanto James como ella. El día que querías reservar para ellos solos. Aunque estuvieras en la otra punta del mapa, no podrías estar más lejos de ella que ahora. Todas las cosas sencillas y agradables ahora están lejos de ella, se sentía igual que como esa Nochebuena en la que inocentemente se perdió en los pasillos, nadie podía culparla, era su primer año en Hogwarts, y sus pasos la guiaron a los calabozos, y se topo con el horrible secreto de uno de ellos, al abrir una puerta por su sombrío y secreto laboratorio
"¿Qué tienen que ver contigo todos esos horrores?" se pregunto Lily
Durante toda su vida, tanto si era larga, corta o ya hubiera terminado, recordaría la cara de James cuando lo abofeteó, recordaría el tono de su voz cuando le rogaba, recordaría la expresión de sorpresa cuando este descubrió que le había puesto esa poción para dormir en su bebida.
¿Por qué no sentía ninguna emoción? ¿Por qué sólo aquel vacío y aquella maldita calma dentro de ella? Iba descalza y el suave camisón de franela envolvía su cuerpo con calidez debajo de sus pies estaba cómodamente. La sedosa alfombra de la sala común le calentaba los pies. Sin embargo, se sentía desnuda y aislada, como si no hubiera tibieza y comodidad capaz de acogerla.
Llego la hora y esta vez iba a ir preparada, se vistió con la ropa de invierno y se calzo un par de poderosas botas de montaña, se coloco la varita en el cinto y reviso por ultima vez su mochila llena de ingredientes para elaborar lo que prometía ser una complicada poción, con sangre fría los reviso por ultima vez y se colgó la mochila, tomo la capa invisible de James y tomo aire profundamente, y lo dejo salir como un suspiro
-Lo siento James- murmuro
Lily bajo a la sala común, algo se movió en el centro de la habitación, todas las ramas del árbol temblaron y las campanillas plateadas tintinearon casi imperceptiblemente en el silencio, los angelitos, con sus alas doradas; giraron sobre sí mismos, La oscuridad era cada vez más espesa
-¡Lumos necra!-
—Estamos cerca de la hora, amada mía, del momento de mi decisión- se escucho esa dulce voz que Lily ya había comenzado a odiar
—Y se supone que me enseñarás ciencia, porque yo no sé hacerlo- dijo Lily abriendo el retrato de la dama gorda
—¿ No , ¿ No lo sabías desde siempre ?- le pregunto la voz
Ella no respondió. Parecía como si las imágenes de sus sueños cobraran forma para desaparecer a continuación, dejándola con una frialdad y una soledad cada vez mayores, casi insoportables, no supo como logro sortear todos los obstáculos para llegar a la estatua de la bruja jorobada y entrar por el rumbo al bosque prohibido, al salir, la luz no existía
-¡Lumos Bianca!- murmuro Lily nerviosa, aun podía dar marcha atrás y regresar, pero algo dentro de ella misma la obligaba a continuar
La oscuridad se hizo más densa. Se reunía en una serpenteante densidad alrededor de ella, Lily creyó ver el perfil de unos huesos humanos, Los huesos parecían bailar, unirse, y luego cubrirse de carne, mientras la luz de su varita se perdía entre los troncos de los árboles, esa misma luz que se derramaba sobre el esqueleto y unos ojos verdes la miraban desde su cara.
—Ya casi ha llegado el momento, Lily —dijo con jubilosa expresión
Frente a ella apareció, una figura idéntica a ella, vestida con ropa hecha de hojas y ramas, vio sorprendida cómo a unos metros delante de ella se movían los labios, vio el brillo de sus dientes, Se dio cuenta que se había puesto de pie y camino junto a ella. La belleza diáfana de su rostro la impresionó, ella la miraba desde arriba, sus ojos eran algo oscuros y las pestañas pelirrojas brillaban doradas a la luz.
—Es casi perfecta —murmuró Lily asombrada
Se quedó inmóvil; lo miraba, veía cómo sonreían sus labios.
—¡Ya! —Dijo—, ¡lo has hecho!
—¿De verdad? —preguntó ella, su cara funcionaba a la perfección; contraía y relajaba los finos músculos, entrecerraba los ojos del mismo modo que lo hubiera hecho cualquier ser humano.
-¿Crees que esto es un cuerpo? ¡Es una réplica! Es una escultura, una estatua. No es nada, y tú lo sabes. ¿Crees que puedes engañarme y hacerme entrar en esta cáscara de minúsculas partículas muertas para controlarme a tu antojo? ¿Un robot? ¿Así puedes destruirme?- exclamo Mary enfurecida, por primera vez, Lily vio que se enfurecía, la ira estaba impregnada en su rostro y en su voz
—¿Qué estás diciendo? —exclamó ella, y retrocedió—. No puedo ayudarte. No sé lo que quieres de mí-
—¿Adonde vas, querida? —Preguntó, levantando ligeramente las cejas— ¿Crees que puedes escapar de mí? Mira el reloj, mi bella Lily, La hora casi ha llegado, la hora en que no dudes y aceptes tu herencia y tu destino. Yo también naceré, mi bella bruja, y mi espera habrá acabado-
Se abalanzó sobre ella, la cogió del hombro con la mano derecha y cubrió su vientre con la izquierda. Un rayo de calor la penetró y le produjo náuseas.
—¡Apártate de mí! —murmuró—. No puedo hacerlo. —Invocó su ira y su voluntad y orado con la mirada a aquel ser que tenía delante—. ¡No puedes obligarme a hacer lo que no quiero! —Dijo—, y no puedes hacerlo sin mí.
—Tú sabes lo que quiero y lo que siempre he querido. Basta de caparazones, Lily, basta de toscas ilusiones. La carne viva que hay dentro de ti. Qué otra carne en el mundo está preparada para mí, plástica, adaptable, llena de millones y millones de diminutas células preparadas para ser perfeccionadas, ¡Qué otro organismo ha multiplicado mil veces su tamaño en pocas semanas, ¡Ahora está preparado para desarrollarse y expandirse en cuanto mis células se fusionen con él!
—Apártate de mí. ¡Apártate de mi, estúpido monstruo! ¡No me tocarás a mí! —Lily temblaba; su ira era tan grande que se sentía incapaz de contenerla, bullía en sus venas.
—¿Crees que puedes engañarme, Lily, con esa pequeña actuación delante de James, Barbara y Dumbeldore? —dijo con su voz suave, paciente y hermosa. Su bella imagen no se desvanecía-¿Crees que no puedo ver en lo profundo de tu alma?-
»Nosotros hicimos tu alma, elegímos a tus padres y a tus antepasados. Nosotras te criamos, Lily ,sé cuándo carne y mente se fusionaron en ti, conozco tu fuerza como nadie, y tú siempre has sabido lo que quería de ti. Lo supiste nada más leer la historia. Viste esos fetos de ese estupido Mago ambicioso dormidos en su lecho de cristal y pociones mágicas, y lo supiste. Mientras escapabas del calabozo supiste lo que tu inteligencia y tu valor habrían hecho incluso entonces, sin mí, sin saber que te esperaba, te amaba, y que podía concederte el más grande de los dones: yo misma ahora, y mis hermanos, cuando perfeccionemos el proceso vendrá después, Lily, me ayudarás, Lily, porque si no nuestra venganza será horrible, como jamás se ha visto en esta tierra, pactamos hace mil años nuestra llegada al mundo y por fin, en tus manos esta darnos esa oportunidad, eres la elegida para traer un balance, debes de cumplir el pacto.
—¡Dios, Dios mío, ayúdame! —murmuró, cubriéndose con las manos como si tratara de protegerse de un temporal, con los ojos fijos en ella.
-«¡Muere, maldita hija de puta, muere, ¡Avada Kadevra!»-
Un destello verde ilumino los árboles de los alrededores, Lily vio su reloj, faltaba poco para la hora, si regresaba, tendrían que pasar veinte años para que las condiciones fueran las mismas, las manecillas del reloj de pulsera de Lily chasquearon al moverse, la grande se sobreponía a la pequeña. Se oyó la primera campanada de la hora, Lily se lleno de pavor, pues en teoría nada muggle servia dentro de los terrenos de Hogwarts, pero entonces cayo en cuenta, que ella ya no estaba dentro de los limites de la escuela, Frente a ella, Mary se desmoronaba, como si su cuerpo fuera hecho de arena caliza, se despedazaba bizarramente, pero ¿sonreía?-
—¡Para matar algo Lily, primero debes de asegurarte que tenga vida! —exclamó con una voz poderosa, al tiempo que la imagen de la mujer se disolvía en una gran nube ardiente, oscura, que se elevaba hacia los arboles y giraba sobre sí misma como un embudo. Lily gritó y retrocedió contra los arboles
—¡No, Dios mío, no!-
El pánico era total. Se dio la vuelta y cruzó corriendo los arbustos, las ramas le rasgaban la túnica, apretó la varita con toda su fuerza, pero en ese momento, nada tenia en la cabeza mas que escapar, pero la oscuridad la envolvía, y a su alrededor, la tierra, el bosque mismo parecía cobrar vida
—¡Dios, ayúdame! ¡Barbara, Remus, James por el amor de Dios!-
Pero el rugido se hizo más fuerte. Sintió cómo unas invisibles manos la cogían de los hombros y la empujaban con violencia contra un frondoso tronco. Su mano se aflojo y soltó la varita y cayó de rodillas. Un dolor intenso le subía por todo el cuerpo. La oscuridad y el calor la envolvían por completo.
—No, si me tocas o tocas a alguien de la gente que quiero, voy a buscarte hasta el fin del mundo, te destruiré con mi último aliento. ¡Te destruiré!- exclamo Lily, se volvió en un desesperado intento furioso, de cara a la oscuridad, escupiéndole, dispuesta a matarlo, mientras unos brazos la rodeaban y la empujaban con fuerza contra el suelo.
La nuca golpeó contra un tronco y la cabeza rebotó con violencia sobre una roca, con sus últimos instantes consientes, vislumbró un bulto que se acercaba a ella y tomaba su varita
-Tu me obligaste mi niña, lo siento ¡Imperius!-
Marzo trajo consigo fuertes vientos, y para Harry, un gran adelanto, que alegremente ya podía sostener un combate en forma contra Bella Dona, y eso le daba mucha confianza, que de inmediato comenzó a notarse su adelanto en las clases, menos en pociones, donde seguía teniendo algunos problemas, mas por Snape que por cualquier otra cosa, e igual en las practicas de quidditch, donde no se cansaba de hacer espectaculares atrapadas.
Hermione seguía con su cruzada personal por descubrir como era que los sortilegios Weasley entraban en Hogwarts en cantidades casi industriales, y lo peor era que se distribuían casi frente a sus narices con total desfachatez, y encima, entre los Slytherin, se rumoraba la existencia de un club de elite, pero a Hermione le llamaba mas la atención una creciente epidemia de anemia entre los miembros mas grandes de esa casa.
Ginny seguía enfadada con Luna, pero esta continuaba escabulléndose a los servicios del segundo piso para enfrentarse contra "Tom", pero uno tras otro, perdía miserablemente en los encuentros, pero no parecía tener remordimiento de eso, pero cuando Harry a alguien mas le preguntaba acerca del tema, Luna misteriosamente recordaba cualquier tema acerca de los nergales y como podían destruir los cultivos de muerdago, pero Luna siempre hacia un guiño con el ojo, para darle a entender a Harry que de alguna u otra forma, iba por buen camino.
Todo parecía tomar su curso normal, pero las noticias del exterior eran crueles y aterradoras, lo que día con día provocaba una baja en el ánimo general del estudiantado
Durante la comida del tres de marzo, Ginny y sus amigas regresaban de su clase de Defensa, las cuatro parecían cansadas, pero Ginny tenía un recado para Harry
-Fleur dijo que te dijéramos que dice que te espera en su oficina a las nueve de la noche- dijo Ginny
-Y que si no te presentas, que te pondrá en detención el resto del año- añadió Neftis
-Y que debes de ir tú solo-
El día siguió su curso con normalidad, y a la hora pactada, Harry salio de la sala común, y se topo en la salida con la pequeña Madeline acompañada casi sobre protectoramente de su hermana mayor, a las cuales saludo con un gesto, pero solo la pequeña Gryffindor le devolvió el saludo, pues Gwyneth le torció la boca con desagrado, Harry no le dio importancia y bajo por la escalera principal, y se topo con Luna, quien igual bajaba, pero parecía ir preparada para una guerra mística, pues iba armada hasta los dientes con todos los tipos de amuleto que Harry conocía y se encaminaba sin duda a los servicios del segundo piso, y solo se saludaron con una sonrisa, antes de tomar caminos distintos, Y Harry llego a la oficina de Fleur, y se topo con la profesora y con Hermione y una chica de séptimo curso de Ravenclaw, llamada Emma Eastwick, ambas habían sido nombradas las asistentes de Fleur, pues esta, a pesar de encontrarse ya en el octavo mes de embarazo, se negaba a dejar de dar clases, las tres parecían estar preparando las siguientes clases, pero ninguna se había percatado de la presencia de Harry
-..Y si consiguiéramos un boggart- pregunto Emma –Seria el examen practico más evaluante para los de tercer curso-
-Si, pero Messiu Flich se niega a permitir la entrada de ninguno- dijo Fleur con molestia –Y no lo culpo, después de lo que sucedió en navidad-
-Pero se que en la casa de los gritos se refugiaron algunos, podría preguntar a Garrid- dijo Hermione –Pero Ron y yo podríamos ir por uno-
-Buenas noches- sonrió Harry
-¡Bonsuar!- exclamo Fleur, pero luego le frunció el ceño –No es que me queje, pero soy la única de entre todos los profesores que no visitas-
-Lo siento- dijo Harry –Pero he estado ocupado-
-Espero que no se trate de una "ocupación pelirroja"- sonrió Fleur –Bueno, yo no te cite, quien me pidió que lo hiciera esta en la otra habitación, y como es un secreto que tiene alta prioridad, Hermione, Emma y yo nos quedaremos aquí, preparando la clase-
Harry subió los escalones que comunicaban el estudio de la oficina con uno mas pequeño donde estaba el escritorio, y en recostado en el diván, se encontró con el profesor Lupin, mas demacrado que nunca, pero tenia unas ropas menos gastadas que las que usualmente traía puestas, incluso la capa parecía nueva, pero su aspecto se debía sin duda la cercanía de la luna llena
-¿Profesor?-
El profesor Lupin abrió los ojos y sonrió, iluminando su apagado rostro
-Siempre es bueno verte- sonrió –Bueno, voy a ir al grano, pero primero, demuéstrame que tan buena es Fleur como maestra, dime, ¿Cómo identificas a un hombre lobo?-
-Si esto es una broma profesor, no le encuentro la gracia- dijo Harry
-No Harry, no bromearía con eso, bueno tal vez si, pero quiero que me digas como puedes identificara un licántropo a simple vista en caso de que la orden decidiera enviarte a detener a alguno-
-Los síntomas se presentan de acuerdo al calendario lunar…-
-No Harry, no te pedí los síntomas- dijo Remus –te pedí un signo con el que lo puedas identificar-
-Es muy difícil, pero siempre parecen enfermos- dijo Harry
-Bien, ¿y tienes alguna idea de por que ese síntoma?- dijo Remus
-no-
-Pues se reduce a una especie de trastorno espiritual, así de sencillo, una lucha interna, pues transformarse de humano a bestia conlleva que el "lado animal" domine completamente y suprime totalmente al lado pensante, transformando completamente en una bestia salvaje y sanguinaria, guiada únicamente por su furia y sus instintos- dijo el profesor Lupin –y parecemos estar enfermos debido a que el resto del mes, nuestro subconsciente humano trata de evitar a toda costa que la bestia que llevamos dentro se desate aun en nuestra forma humana, pues el lado bestial sigue siendo muy fuerte a pesar de todo-
-¿Y eso me interesa a mi por?-
-Por que la señorita Chang esta sufriendo mucho, y el profesor Dumbeldore ha decidido ayudarla antes de que Yira Kan decida convertirla en parte de su manada, y me ha encargado esa misión a mi, y para tener éxito, necesito un poco de tu ayuda, por que ella no quiere aceptar lo que es, y mientras eso no suceda, sus transformaciones van a ser muy dolorosas, y le pueden costarse cordura y tal vez la vida, y es por eso que necesito tu ayuda, para que alguien la haga entender-
-¿Y por que yo?-
-Por que el profesor Snape me comento que tu sientes algo por ella, y al parecer ella compartiese sentimiento contigo, segundo, se que tu no temes a los licántropos en su forma humana, y tu total carencia de perjuicios hacia estos, te hace el individuo perfecto para ayudarme, pues una vez transformado, un licántropo puede oler los sentimientos y el miedo es una invitación para atacar-
Harry lo medito un instante
-¿A que hora y en que lugar?-
El profesor Lupin sonrió orgulloso
-Dentro de un mes, el 1 de abril, mas adelante te enviare una lechuza con las instrucciones- sonrió Lupin –La luna llena esta muy cerca y no creo poder hacer mucho avance con Cho, pero el mes que entra será perfecto-
-Bien Profesor, disculpe, ¿y como esta Tonks?-
Harry por un instante creyó ver que el profesor Lupin se ruborizaba, y luego le sonrió ¿apenado?-
-Ella esta mejor, pero ya has odio la noticia, están matando aurores, así que Dumbeldore quiere esconderla por un tiempo- dijo el profesor
-Bueno, si la ve, salúdela de mi parte-
-Lo haré, no tengas cuidado-
La reunión del E.D. no tardaría en comenzar, y por esa ocasión decidió quedarse, y observaba como hacia un extraño revoltijo de helado con galletas fruta y carne ahumada, vio como Hermione daba unos últimos detalles para enseñar un hechizo de desarme, y mientras le ayudaba a corregir el movimiento, Harry pensaba en que las cosas parecían comenzar a complicarse un poco, pues el mes se venia con muchas cosas encima, Albia no tardaría mucho tiempo en recuperar su forma humana, Dumbeldore y Snape lo tenían atosigado con sus clases especiales, sumado a que la tortura que vendría con las dos hermanas Dumbeldore significaría.
El fin de semana era esperado por todo Gryffindor, pues se jugaba el partido en contra de Hufelpuff, sin embargo, la noche previa al encuentro, Luna apareció en el campo de quidditch, y dijo
-"se rompió un espejo por si solo"-
Nadie del equipo de Gryffindor le tomo importancia y se fue a descansar, incluso Ginny hizo oídos sordos a las palabras de Luna.
El inicio de la jornada fue sazonado por una por una candente discusión entre Gwyneth y Neville, las cusas fueron desconocidas, pero Neville termino en la enfermería convertido en conejo, y por indicaciones de la señora Pompfrey, se tendría que quedar ahí el resto del día, por lo que fue el primer descartado en contra de Hufelpuff.
Harry y Kattie se intoxicaron después del desayuno, pues en cuanto se encaminaron al campo de quidditch, ninguno de los dos podía dejar de vomitar, y de inmediato fueron llevados a la enfermería, pero ahí descubrieron que no eran los únicos, pues Pansy Parkinson, Padama Patil entre muchos otros llenaban la enfermería y ninguno podía dejar de vomitar. Ron se fue de la enfermería refunfuñando algo acerca de que les iban a dar una paliza con el equipo parchado.
Harry no comprendía, y tampoco la señora Pompfrey comprendia el por que de tal intoxicación, pero Harry y Kattie escuchaban como en los campos se desarrollaba el partido de quidditch.
Pero el partido comenzó a prolongarse, y los abucheos y vítores llegaban hasta la enfermería, hasta que el sol se oculto y los ruidos del estadio se detuvieron, y todos en el interior de la enfermería, pero primero apareció Cadica pero no les dijo nada a Harry ni a Kattie, fue derecho con la señora Pompfrey y le dijo algo al oído, y sin duda fue algo malo, por que la señor Pompfrey de inmediato preparo un par de camas y salio de la enfermería. Y inmediato los dos equipos de qudditch entraron a la enfermería, y eso le dio mala espina a Harry, pues primero entraron los de Hufelpuff, cargando a Zacharias Smith, quien parecía haber salido de una carnicería
-¿Qué sucedió?- pregunto Harry
-¡Ganamos!- exclamo Ron, pero este parecía delirar, y Harry vio su brazo derecho, y este hacia un extraño ángulo
-¿Ahora alguien me explica que demonios sucedió?- pregunto la señora Pompfrey
-Un thresthall los ataco- dijo Hermione
Harry volteo a ver a su amiga sorprendido, y esta asintió con pesadez, pero su amiga parecía muy preocupada, y sus ojos estaban acuosos, y era la única que se mantenía sin moverse al lado de la cama de Ron
-Smith recibió la peor parte- dijo Ginny –pero solo fue una mordida pequeña, pero el muy cobarde se desmayo cuando vio la sangre, Ron trato de ayudarlo, pero el animal lo pateo y ve, le rompió el brazo, pero con que fuerza, le quebró en huso en dos-
Al anochecer, la señora Pompfrey encontró un antídoto para el vomito y se los dio a todos, y con excepción de Zacharias Smith, todos salieron de la enfermería a la hora de la cena, pero los temas de conversación no era la victoria de Gryffindor por novecientos puntos, si no el extraño ataque, nadie de Gryffindor disfrutaba de la paliza que le habían propinado al equipo de Smith, solo los hermanos Crevey tenían un poco de ánimos para hablar de la gran atrapada que Dennos había hecho (aunque en las fotos se mostraba que Ginny había tendió mucho que ver con el éxito del mas pequeño de los Crevey), pero Harry veía con cierto morbo como Hermione estaba particularmente atenta a cada movimiento que hacia Ron
-Hagrid me dijo que no solo los threstalls están irritados, muchas criaturas en el bosque prohibido están muy susceptibles estos días- dijo Ginny
-¡¿Susceptibles!- exclamo Ron –No voy a poder dormir tranquilo por un largo tiempo tan solo de recordar lo que le paso a ese tonto de Zacharias-
El domingo prometía ser un hermoso día, pero por lo sucedido el día anterior, nadie tenia ganas de disfrutarlo, y cada quien se refugio en sus respectivas salas comunes, cada quien ocupado en sus pensamientos, además que el profeta reportaba que mas de cincuenta mil muggles alrededor del mundo habían desaparecido sin dejar rastro alguno.
Después de la comida, Harry y Ginny regresaban a la sala común, cuando antes de llegar a la sala común, se toparon con Neville y Luna
-¿Ya te di las gracias?- le pregunto Luna a Neville
-¿de que o por que?- pregunto Neville
-Pues me entere de por que Radamanthys te convirtió en conejo, y presiento que en parte fue por mi culpa- dijo Luna –No quiero que te metas en problemas por mi culpa Neville-
-Pero no fue tu culpa, ella te llamo de una manera que no me pareció, eso es todo, de todos modos...
-¡Ginny!- exclamo Luna al ver a su amiga y se levanto dejando a Neville atrás como si nada -¡El profesor Dumbeldore nos ha citado para una reunión a todos los prefectos, bueno Neville, nos vemos en otra ocasión, si quieres seguir charlando, ya sabes donde me puedes encontrar-
Sin mucho animo, Ginny le dio un beso a Harry y siguió a Luna por las escaleras hasta llegar al salón que comúnmente ocupaban para esas reuniones, el cual representaba una de las habitaciones mas sobrias de todo el castillo, sin ningún adorno en la pared, y con una gran mesa redonda con veintinueve asientos, cinco de los cuales eran para el director y los jefes de las casas, Ginny y Hermione notaron que entre los Slytherin faltaba un prefecto; Pansy Parkinson, Ron le dirigió un gesto de reproche a Ginny por llegar tarde, pero en cuanto Ginny tomo asiento, Dumbeldore tomo la palabra
-Bien, parece que la señorita Parkinson continua indispuesta, así que ya estamos todos reunidos, comencemos con esto- dijo Dumbeldore con actitud muy seria – Seguramente han notado que muchos incidentes están sucediendo dentro del castillo, y creo que ya no son incidentes aislados, por lo que han llamado poderosamente mi atención, además de que he recibido algunas advertencias del ministerio respecto a las hermanas criaturas que habitan en el bosque prohibido, por lo que los jefes de casa y yo hemos decidido, por el bien del estudiantado, prohibir cualquier actividad fuera de los muros del castillo hasta nuevo aviso-
Como nadie repuso nada, Dumbeldore continuo
-Bueno, la razón por la que los llame es por que he decidido encargarles la misión de que cuiden a los mas pequeños, y aunque parezca impositivo, es necesario que estén lo menos posible fuera de sus salas comunes, nosotros haremos lo posible por que la seguridad del colegio siga siendo la mejor, por que crean que es de las mejores que puede haber en el mundo, modestia aparte, y en ustedes esta que sus respectivas salas comunes sean los lugares mas seguros en todo el castillo-
Nuevamente nadie repuso nada
-Tercero, el siguiente es un tema delicado, pues siguiendo la vocación que me auto impuesto de ayudar a cada uno de mis alumnos con alumnos, y nos hemos adelantado a las fuerzas contrarias, y le arrebatamos un miembro con un gran potencial, y la señorita Chang ha accedido regresar a Hogwarts, y es deseo de sus padres y de todos los profesores que sea tratada con toda la normalidad posible que ustedes puedan brindarle- y esto lo dijo mirando fijamente a los prefectos de Slytherin
-Y por ultimo, la moral de todos esta muy baja, así que se aceptan idas frescas para ayudar a recuperar la alegría-
-¡Una fiesta de disfraces!- exclamo Luna sin pensarlo
-¿Qué cosa acaba usted de proponer Lovegood?- pregunto Snape con un gesto de incredulidad combinado con asco
-¿una fiesta de disfraces?- pregunto Luna
-¡Eso me parece una excelente idea!- sonrió el profesor Dumbeldore –Ni en mil años se me hubiera podido ocurrir una idea mucho mejor que esa, ¿alguien esta de acuerdo?-
Los tres jefes de casa restantes asintieron, pero Snape parecía querer vomitar
-así que esta decidido, la siguiente salida a Hogsmeade estaba planeada para el tres de abril, así que esa noche aprovecharemos y haremos esa fiesta de disfraces, bueno, creo que es todo lo que teníamos que tratar el día de hoy, cuento con ustedes, y por cierto, también quedan comisionados para organizar la fiesta-
-Agradézcanle a la señorita Lovegood- sonrió Snape
-Luna, Ginny, ¿me regalarían un poco mas de su tiempo?- dijo el profesor Dumbeldore
-Te vemos en la sala común- le susurro Ron al pasar detrás de ella
Ginny se sintió llena de nerviosismo, pues anteriormente solo había quedado a solas una vez con el profesor Dumbeldore, y fue durante el desagradable desenlace de lo acontecido durante aquel, su primer curso.
Cuando la habitación se desocupo, Dumbeldore se levanto de su silla y con una floritura de su varita, redujo el tamaño de la mesa para estar mas cerca de las niñas, pero Luna observaba de tal forma la barba del profesor Dumbeldore como si esperara que esta estuviera viva y estuviera a punto de hacer alguna gracia
-Bueno- dijo una vez que estuvieron los suficientemente cerca- Primero, ayer tuvimos un gran golpe de suerte al frustrar una intrigante complot en contra de la sociedad muggle orquestado por los mortifagos, y tuvimos la suerte de capturar a uno llamado Stuard Stownsed, ustedes no lo recuerdan , pero estuvo en su ultimo año de colegio mientras ustedes cursaban el primer curso, bueno, y descubrimos que el ataque del día de ayer, era muy importante para los planes de los mortifagos, pero no estaba dentro de la agenda planeada por Voldemort..-
El profesor Dumbeldore hizo una pausa, pues Luna hizo un desagradable gesto al escuchar ese nombre y dio un leve respingo
-Bueno, durante el interrogatorio, el buen Stuard soltó una buena cantidad de nombres, fechas y lugares, y algo que nos llamo poderosamente la atención, es que las nombro a ustedes veces en por lo menos diez ocasiones distintas-
-¿Pero como?- balbuceo Ginny
-¿Y usted no esta interrogando por que usted sospecha que somos mortifagas infiltradas espiando todos sus movimientos y acciones, nos ha descubierto, y esta haciendo tiempo para que la gente del ministerio llegue y nos envíen a Azkaban?- pregunto Luna asustada
-No, por supuesto que no- sonrió el profesor Dumbeldore, y dio una fuerte carcajada, pues era obvio que había encontrado las palabras de Luna muy graciosas
-¡Que bien!- sonrió Luna –Ya me había comenzado a preocupar, no quisiera ser la comidilla de todos el resto del año-
-No, no menciono sus nombres para inculparlas, de hecho ni siquiera los menciono, pues el contexto fue distinto, y quizá si sean las chicas mas buscadas por los mortifagos, pero muy pocos saben sus identidades reales, los mortifagos las buscan, pero no saben a quien buscar, no se si quedo claro, bueno, antes de continuar con esto, permítanme un instante-
Dumbeldore hizo aparecer su vasija de piedra, el pensadero, y lo deposito en la mesa, y en cuanto Ginny y Luna pusieron la vista en el, el contenido se arremolino, y a mostrar una escena conocida, el escenario de Once Upon Hill
-¡Mira Ginny, nostras estuvimos ahí- dijo Luna
-Yo no lo recuerdo con claridad- dijo Ginny
-Bueno, para comenzar, debo de pedirles una gran disculpa a ambas, pues en su momento, por lo que considere una prioridad para su seguridad, extraje la mayoría de los recuerdos que ambas poseían respecto a esa noche dentro de la colina de las hadas, pero los acontecimiento del día de ayer me hicieron ver que ese fue un error mío, que sin embargo pienso rectificar ahora mismo, pues aunque la duda me hacia reconsiderarlo muchas veces, lo he analizado desde todos los ángulos, amen de lo que esta aconteciendo, el asunto que ustedes señoritas llevan a cuestas les dará una perspectiva muy distinta de los hechos, pero si pongo de nuevo estos recuerdos en sus cabezas, se que ambas sabrán el como y el por que, para manejarlos adecuadamente-
El profesor Dumbeldore saco dos frascos pequeños de su bolsillo y los puso en la mesa
-Pero debo de mencionar que encuentro un poco extraño todo esto, pues parece que alguien insto todo un plan para proteger la información y que esta llegara a Harry Potter de cualquier forma, pues si no era a través de ustedes, sin duda seria mi obligación dársela, pero me temo que esta no debe de serles ajena a ninguna de ustedes, pues si Puck las eligió como las mensajeras, pues hay que proceder-
Dumbeldore abrió la primera botella y la vació en el pensadero, y lo revolvió con su varita, pero Luna lo observo
-¡No profesor!- dijo Luna –Yo creo que debemos de estar mas preparadas
-Este bien- dijo el profesor Dumbeldore –Cuando ustedes crean estar listas, solo tienen que pedirlo-
Pero Ginny se sintió un poco decepcionada, sin saber por que.
Después, Dumbeldore quito el pensadero e hizo aparecer sobre la mesa de diez libros muy antiguos, con tapas de un grueso y duro cuero, con protectores metálicos de oro y plata en las esquinas, lo siguiente fue acomodarlos todos en un círculo, que al final resulto incompleto, pues había dos lugares vacíos
-Bien señorita Lovegood, me han llegado rumores de su nueva habilidad manual-
-Profesor, yo prefiero el termino de "clarividencia táctil"- interrumpió Luna con aire soñador
-Pues bien, el profesor Snape esta intrigado acerca de su clarividencia táctil, y ha accedido a darle clases una vez a la semana para que domine y afine esa habilidad suya, pero bueno, antes que nada, quisiera que tocara con sus manos cada uno de estos tomos que están frente a usted y diga en voz alta todo lo que pase por su cabeza en el momento-
-Disculpe profesor, pero- interrumpió Ginny -¿Qué son todos estos libros?-
-Esto es lo que provoco que ustedes fueran guiadas a la colina de la hadas, lo que también Voldemort buscaba con tantas ansias después de que sus mortifagos fueron derrotados por ustedes en el ministerio de magia, son diez de los doce tomos que componen el grimorum de legacy, las biblias de Anterus, ¿y para que quiere Voldemort libros de historia antigua, tengo muchos supuestos y conjeturas, pero no puedo estar seguro hasta no reunir la suficiente evidencia, así que si no es molestia señorita Lovegood-
Luna se quito los guantes y puso la palma de su mano sobre uno de lo libros con pastas de una piel que parecía de cabra, e inmediatamente cerro los ojos, y sin abrirlos, en su rostro se dibujo una expresión de paz
-¿Tengo que decir lo que veo o lo que siento?- dijo Luna –
-Ambas si es posible- dijo el profesor Dumbeldore
-Es algo raro, una presencia, una presencia calida, estoy rodeada de montañas, montañas muy, muy altas llenas de nieves, ella esta junto a mi, hay prudencia, pasión, inteligencia y sagacidad, el esta esperando, el esta meditando- dijo Luna al dejar el libro y abrir los ojos
El profesor Dumbeldore se rasco la barba, pensando profundamente-No es necesario que toques los demás el día de hoy, mas adelante tendrás todo el tiempo del mundo, pero me interesa que toques este y me digas lo que ves y sientes-
-Esta bien- sonrió Luna –Pues siento calidez, entrega, valor y es curioso, esta junto a mi, ¡y me esta viendo!-
Luna abrió los ojos y volteo a ver a Ginny
-¿Eres tú?-
-Curioso-murmuro Dumbeldore –Muy curioso y mucho más interesante-
-¿Profesor?- murmuro Luna -¿Por qué pude ver a esa muchacha en la montaña u luego a Ginny dentro de mi mente?-
-Por que Puck conocía personalmente a todos los portadores, y conocía todos esos lugares, pero además, confirma mi teoría, y es que ella no solo te dejo sus recuerdos, te dejo una pequeña parte de su alma en ti-
-Curioso- dijo Luna imitando al profesor Dumbeldore-¿Entonces soy una especia de hibrido bruja-hada?-
-No- contesto Dumbeldore – Por que lo que hizo Puck al hacer lo que hizo, potencio todas tus habilidades que tenias latentes, que por lo visto, son demasiadas, y por eso, quiero pedirle como un favor personal que se esfuerce y tome con seriedad las clases que el profesor Snape, por que a mi me interesa saber que tan lejos llegan los alcances de sus habilidades-
-Eso no será ningún problema- sonrió Luna
-Ahora Ginny, tengo una pregunta para ti- dijo Dumbeldore -¿Por qué crees tu, que en tu primer curso hayas sido, entre tanta gente, escogidas como la victima de Lucius Malfoy?-
-Por que hubiera sido el motivo principal para que la ley de defensa de los muggles fuera rechazada por la gente del ministerio, pues mi padre se hubiera visto como un hipócrita, pues su hija hubiera sido una mugglefobica, y por que al final, si Harry no hubiera intervenido, yo resultaría la única responsable de los ataques- contesto Ginny en monótono sonsonete, que sonó como si ella ya tuviera ensayada la respuesta desde hacia mucho tiempo atrás
-Bien, pero con ello Lucius intentaba matar dos pájaros de una pedrada, pero en realidad, y Luna me lo termino de confirmar hace un instante, y quiero que tomes en cuenta que posees un gayfel, uno de los mas poderosos y antiguos que existen entre los que rondan la tierra, supuestamente solo despertaría cuando tu estuvieras los suficientemente preparada y con el suficiente nivel para manejarlo, por lo que me asuste cuando descubrí que el contacto con Puck lo había despertado y presenciar todo el poder que tenias, y decidí arrebatártelo, por que en ese momento no considere tu enorme madurez, así que te aparte de tu gayfel así como de los recuerdos que lo relacionaban, como ya dije, por razones de seguridad, pero tu hermano Bill esta haciendo buen uso de el por ahora, por lo que no te preocupes, pero antes de regresártelo, quiero que tomes en cuenta de la gran responsabilidad que conlleva ser el portador de un gayfel con tan inmenso poder, así que tu también tienes trabajo extra, pues le vas a pedir a Harry que te enseñe todo lo que el sabe, se que el va a poner objeción, pero una vez que le cuentes todo lo sucedido aquí, el va a entender a la perfección
-¡Ay si que conveniente va a resultar!- exclamo Luna
-¿Disculpe señorita Lovegood?- pregunto Dumbeldore
-Nada, solo que volví a pensar en voz alta- dijo Luna- Me pasa a menudo-
-Bueno, debo de confesar que me sorprende y me enorgullece la madurez con la que ambas están tomando esto- dijo el profesor Dumbeldore –Ahora, solo una cosa mas-
El director Dumbeldore saco un listón de seda de su bolsillo, Luna lo tomo de inmediato, pero lo soltó, como si este le quemara
-Esto es de una niña muy mala, perversa diría yo- dijo Luna, su rostro parecía sorprendido y asustado -¡Si, es una niña que solo conoce la soledad, los celos y la envidia, es muy mala, se alimenta de odio, ¿lo puedo tocar otra vez?-
Dumbeldore asintió y Luna volvió a tocar el listón, pero esta vez los sostuvo como si leyera entre líneas
-Ella quiere convertirse en ¿en mujer, pero no tiene la mas mínima idea de cómo lograrlo, ¿no puede crecer, y hay oscuridad a su alrededor, y ella esta envuelta en la oscuridad, y se ve arrastrada por ella-
Dumbeldore la contemplo por unos instantes, nuevamente analítico
-En mi opinión, yo creo que el amor desinteresado podría ser la solución –Dijo Dumbeldore –El amor es como una guía que encuentra los tesoros mas ocultos y al mismo tiempo es una llave que abre cualquier tesoro oculto en el alma, por muy escondido que se encuentre-
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