CAPTULO SESENTA Y OCHO

FIN DEL SUEÑO

Flash back

La luz del fuego la despertó. Estaba tirada en el suelo de la sala común, sobre la mullida alfombra, y lo primero que pensó fue que todo había sido una pesadilla. Todo había sido una horrible pesadilla. De algún modo se había salvado, abrió los ojos, y todavía estaba oscuro, y el fuego estaba prendido en la chimenea, durante un momento no comprendió lo que veía, una mujer estaba sentada junto a ella y la miraba desde arriba. Tenía la inmaculada tersura de la piel de bebé, en un rostro de mujer terriblemente parecido al de ella. Nunca había visto un ser humano tan parecido a sí misma, aunque había algunas diferencias insignificantes, Pero era esbelta como ella, pero a la vez mas voluptuosa, Tenía el pecho mas grande, y unos brazos delgados, aunque bien definidos, rematados con manos de dedos delicados y finos, como los suyos, con los que se tocaba el labio pensativamente mientras la miraba.

Pero era más grande que ella, grande como una mujer adulta. Una mucosidad seca y sangre la cubrían por completo, como una capa de goma rojiza.

Lily sintió que un gemido subía por su garganta y llegaba a la boca. Su cuerpo entero se convulsionó súbitamente mientras gritaba. Se incorporó el suelo y continuó gritando más fuerte y salvajemente que la con todo su miedo, pero de su garganta no salía ningún sonido, y miro a la mujer, y esta tenia su varita en las manos, y con una floritura, derribo a Lily, y se inclinó sobre ella.

—No grites —susurró

Era la vieja voz. Su voz, por supuesto, con aquella inconfundible inflexión. Un rostro terso, absolutamente inocente, la viva imagen del asombro; mejillas radiantes y lisas, nariz fina y unos ojazos verdes que parpadeaban ante ella. Se abrían y cerraban de modo mecánico, como los ojos de una muñeca de juguete

—Te necesito —dijo, con una sonrisa— Te amo, Soy tu hija.

Al cabo de un rato levantó la mano. Ella se sentó. Tenía la túnica llena de sangre, seca y rígida en las mangas. El olor a sangre estaba por todas partes.

Se apartó a gatas, sobre la alfombra, se echó hacia delante, con las rodillas flexionadas, y la miró.

Cabello, rostro, manos, cuerpo perfectos, sí, pero ¿qué pasaba en el interior, ¿Qué pasaba con cada uno de los órganos del sistema?

Apoyó la mano sobre su pecho y escuchó. Un latido fuerte y regular surgía de su interior. No hizo gesto de detenerla cuando ella apoyó las manos sobre ambos lados del cráneo, blando, como el cráneo de un bebé, capaz de sanar después de

golpes que matarían a un hombre de veinticinco. Dios, ¿durante cuánto tiempo sería así?

Apoyó un dedo sobre su labio inferior y le abrió la boca para mirarle la lengua. Luego se echó hacia atrás y dejó las manos inertes sobre sus piernas cruzadas.

—¿Estás bien? —preguntó ella. Su voz era muy dulce. Entrecerró los ojos; durante un instante dejó entrever una expresión de madurez antes de volver al asombro del bebé—. Has perdido mucha sangre-

Ella la miró en silencio

Ella, simplemente, esperó, sin dejar de mirarla.

—Sí, estoy bien —respondió Lily, en voz baja. Volvió a mirarlo detenidamente, durante un largo rato—. Necesito algunas cosas —dijo al fin— Necesito que un doctor o un medimago te vea, para mi estas bien, pero no lo se, ¿Qué diablos hiciste, ¡Tenemos que irnos de aquí!-

—Sí —dijo ella, y asintió con la cabeza— eso es lo que tenemos que hacer: irnos-

—¿Puedes ponerte de pie?- pregunto Lily

—No lo sé-

—Bueno, tendrás que intentarlo —dijo ella, al tiempo que se cogía del borde de la repisa de la chimenea para levantarse. Le cogió la mano, agradable al tacto

-Anda, levántate, no lo pienses, simplemente hazlo, haz que tu cuerpo lo sepa, tienes la musculatura completa, es lo que te diferencia de un recién nacido: tienes el esqueleto y la musculatura de una mujer.

—De acuerdo, lo intentaré —dijo, parecía asustado y al mismo tiempo, de algún modo, encantada

Se esforzó, temblando, primero, por ponerse de rodillas, como había hecho ella, y luego por erguirse del todo, sólo que tropezó hacia atrás y evitó la caída con un rápido movimiento de pies.

—Ahhhh —exclamó—, estoy caminando, camino...

Lily se precipitó hacia ella, la abrazó y dejó que se cogiera a ella. Ella la miraba en silencio, desde arriba, luego levantó la mano y le acarició la mejilla con gesto torpe, sin coordinación, como el de un borracho. Sus dedos eran suaves y excitantes.

—Lily— gimió, y la apretó contra sí, otra vez a punto de caerse hacia atrás. Pero ella lo sostuvo y lo cogió entre sus brazos.

—Ven, no tenemos mucho tiempo. Tenemos que encontrar un sitio seguro, un lugar completamente desconocido...

—Sí, querida, sí... pero es todo tan nuevo y hermoso. Déjame abrazarte otra vez, déjame sentirte ...

—No hay tiempo —dijo ella; pero los tiernos labios de bebé se posaron sobre los suyos, Lily se apartó de ella y la llevó cogido de la mano—. Eso es —dijo, mirándole los pies—, no pienses, sólo mírame a mí y camina.

Durante un segundo, mientras miraba a su alrededor, pensó rápidamente donde podía ir sin que nadie sospechara, le quito la varita de las manos y la puso en su bolsillo, y recordó las viejas discusiones acerca del significado sus sueños y todo el misterio y belleza de su vida desfilaron ante sus ojos, todos los esfuerzos y las viejas promesas.

Sí, ésta era una nueva puerta. Era la puerta que había vislumbrado en sus sueños, hacía un millón de años al abrir por primera vez los mágicos volúmenes de historias mágicas. Y ahora estaba abierta, más allá de los horrores que se desarrollaban fuera del castillo, al que sin duda tendrían que ir de inmediato, era peligroso quedarse en Hogwarts, pero mas peligroso intentar salir, pero era un riesgo que valía la pena correr

Le coloco la capa invisible y la guió poco a poco por los pasillos y las escaleras del colegio, paso a paso, caminando pacientemente a su lado.

La ultima Luna llena le trajo a Harry el recordatorio de Cho, pero como esta no regreso a Hogwarts, se sintió aliviado, pero no pudo regresar a su rutina, pues se topo con que Ginny ahora quería aprender todo lo que pudiera de el, y no encontró queja al principio, pues era un bien pretexto para estar juntos, pero cuando Ginny comenzó a convertirse en una especia de sombra, provoco que Bella Dona decidiera cambiar sus entrenamientos a la madrugada, para no ser interrumpido por Ginny y que esta descubriera lo que hacia.

Por su parte, la amistad entre Ginny y Luna estaba en la cuerda floja, pues esta aun no lograba vencer al recuerdo de Tom Ryddle, y parecía estar muy lejos de lograrlo, y lo peor que disfrutaba cada derrota, pues decía que aprendía mas cada vez que era vencida .

Hermione había arrastrado a Ron a sufrir por el misterioso trafico de sortilegios Weasley, pues Fred y George aceptaban que vendían a un mayorista en Hogwarts, pero no enviaban nada, el mayorista iba cada semana a surtirse, y por confidencialidad a sus clientes, no podían decir nombres, lo que irritaba a Hermione.

Pero conforme el tres de abril de aproximaba, las obligaciones de los prefectos los hacían sufrir para darse tiempo para organizar la mentada fiesta de disfraces, y aunque al principio trato de mantenerse en secreto, como era obvio, como todos los secretos que había en el castillo, se regó como pólvora a una gran velocidad, al grado que la mayoría de los estudiantes, o si no era que todos ellos, ya esperaban con ansia la legada del día, contando impacientes los días.

Pero no era todo, Harry tuvo dos noticias una madrugada, la primera fue la recuperación total de Albia en su forma humana, a lo cual no sabia si preocuparse o alegrarse, pero cuando se reencontraron, fue raro, pues Albia estaba mas sonriente que nunca, y se veía distinta, ¿alegre, para Harry le resultaba verla a los ojos sin aquella ceñuda mirada, y mas raro resulto no solo para Harry, sino también para Bella Dona, ver que Albia incluso hacia bromas, pero no cambiaba que al momento de la practica, seguía siendo igual de dura e inflexible, pero a diferencia de Bella Dona, Albia parecia disfrutar batirse a duelo con Harry y comprobar que tan fuerte se había vuelto Harry.

Entre Harry, Snape, el director Dumbeldore, Albia y Bella Dona, tres semanas pasaron casi como un sueño y el tres de abril quedo a tan solo una semana, y los prefectos comenzaron a adornar el gran salón con motivos primaverales, pero para Ginny, las semanas al lado de Harry, como su aprendiz no oficial habían resultado curiosas, pues ambos lo disfrutaban, pero sus conversaciones se habían reducido un poco menos que a los referente a los hechizos que aprenderían o las practicas de quidditch y habían dejado de hablar mucho de ellos mismos, a si mismo se había distanciado un poco de sus amigas por estar con Harry.

Una noche, coincidió en la decoración del gran comedor con Luna

-Respóndeme una cosa Lovegood- le dijo Ginny con mucha seriedad-¿Por qué todas tus compañeras me ven raro?-

-¿Cómo te ven?- pregunto Luna -¿Cómo si quisieran matarte lenta y dolorosamente con toda la saña y crueldad posible?-

-Pues mas o menos- dijo Ginny

-Pues es simple, por tu culpa no ganamos la copa de quidditch el curso pasado, y casi todas las chicas creen que estas abusando de la ausencia de Cho para resbalarte con Harry, sumado a que eres el sueño húmedo de mas de la mitad de los chicos de esta escuela- dijo Luna con toda naturalidad

-Es bueno saberlo- dijo Ginny sarcástica- Así que todas las chicas de tu casa me odian, menos tu, espero-

-¿Y que te dice que no te odio?- dijo Luna volteándola a ver –Broma, tu eres mi mejor amiga, a pesar de todo-

-Pero yo no veo por que tienen que llegar al extremo de odiarme- dijo Ginny

Luna la volteo a ver con sus grandes ojos y bufo

-Eres tan ciega como tu hermano- sonrió Luna –Has de ser la bruja mas envidiada en todo Hogwarts, y eso que los periodistas todavía no se enteran, entonces vas a ser la bruja mas envidiada y odiada de Inglaterra, y quizás del mundo, lo que me recuerda, si llegas a recibir alguna carta de mi hermana, no la abras, quémala de inmediato, y si quieres aceptar un consejo, tu y Harry no deberían de ser tan obvios-

-¡Perfecto!- exclamo Ginny –Ahora hasta tu me vas dar consejos acerca de mi vida sentimental-

-¿Y que te dice que las "lunáticas no podemos dar buenos consejos acerca de una relación sentimental?- dijo Luna ofendida –Pues te apuesto lo que quieras a que yo sola logro que cualquier chico se enamore de mi, sin usar hechizos o pociones de amor, yo puedo conseguir que cualquier chico se enamore perdidamente de mi cuerpo y de mi alma, además, últimamente he aprendido algunos trucos respecto de lo que le gusta a los chicos-

-Estas alardeando- dijo Ginny

-No, es en serio, puedo hacer que cualquier chico como de mi mano si yo quiero, y como te dije, sin la necesidad de una pócima o un filtro amoroso, y menos de la maldición Imperius- dijo Luna con un inusual tono de desafió en su voz

-¿Quieres apostar conmigo?- pregunto Ginny

-Yo no te estoy retando, pero tu a mi si- sonrió Luna

-¿Y que vas a apostar?- dijo Ginny

-Mi colección de corchos encantada en contra de ….-

-¿Qué te parece un cita con Harry?- dijo Ginny

-¡Wow!- exclamo Luna –Me sorprende tu actitud tan liberal Ginny, pero y si se enamora de mi-

-Ya quisieras- sonrió Ginny

-Pero no , muchas gracias Ginny, pero yo me inclino por la búsqueda intelectual, pero no tienes nada que me pueda interesar, asi que te apuesto un favor, si gano, me deberás un favor y te lo cobrare cuando yo los necesite-

Ginny la observo con extrañeza, desconcertada por la descabellada petición de su amiga

-Trato hecho- dijo Ginny y junto su meñique con el Luna

-¡Si llego a romper esta pro esa de brujas, que mi cabello se caiga, mis dientes se pudran y mi piel se arrugue!- dijeron ambas

Ambas rieron y se soltaron, pero una idea surco por la cabeza de Ginny

-Se me ocurre algo mas- dijo la pelirroja –si es cierto que te crees tan seductora, ¿Por qué no intentas seducir a un Weasley?-

Luna borro la sonrisa de su rostro y volteo a ver a Ginny con mucha seriedad

-Mira Ginny, que mi a mi hermana le gusten la mujeres, no significa que necesariamente a mi también me gusten- dijo esta con determinación –Pero no voy a negar que me siento halagada, tal vez un poco curiosa, pero no Ginny, no eres mi tipo, a mi me gustan los chicos-

-No tonta, me refería a Ronald- dijo Ginny

-Es un excelente reto para mi- y luego hablo de una maneta que parecía que lo hacia para si misma- Y así me distraeré un poco de Tom, por que s esta poniendo muy temperamental últimamente-

Ginny prefirió hacer caso omiso a las palabras de Luna

-Ya es tarde, creo que ya es hora de ir a descansar- dijo Ginny

-¡Oki Doki!- dijo Luna y salio casi corriendo del gran comedor

Ginny termino de poner unos adornos mas y salio de la habitación, pero al salir a los pasillos noto que estos no parecían tan escabrosos con la ausencia de Peeves, quien aun estaba castigado, pero Ginny tenia otras cosas en que preocuparse, como toparse con el señor Flich o con Gwyneth Radamanthys, por lo que se apresuro a regresar a su dormitorio, pero en cuanto iba a subir por los escalones, algo invisible la sujeto

-¿No crees que es muy peligroso que estes sola por los pasillos a estas horas?- le dijo Harry levantando su capa invisible

Ginny de inmediato se recupero del horrible susto y le sonrió

-¿Tu que estas haciendo?-

-Vengo de mi clase con Snape, y vi algo muy interesante en su mente, y al parecer Hagrid me podria dar un par de respuestas, y voy a aprovechar que esta a solas en su cabaña para verlo-

-¿Cómo lo sabes?-

Harry dudo un poco, pero le mostro un viejo trozo de pergamino, pero la pelirroja no se sorprendió al verlo

-Ya me preguntaba donde estaba el viejo pergamino de Fredy George- comento Ginny

-¿Ya lo conocias?- dijo Harry

-Solo de vista, de hecho solo lo vi una vez- dijo Ginny –Pero ahora quiero saber por que quieres ir a ver Hagrid-

-La curiosidad mato al gato- dijo Harry

-¿No te mordiste lalengua?- dijo Ginny

-No voy a discutir contigo Ginny- dijo Harry arropando a su novia debajo de la capa invisible –Entonces vamos y te lo contare-

-¿No que Hagrid estaba solo?- dijo Ginny al ver el mapa del mereodador –Parece que Dumbeldore esta con el-

Harry hojeo el mapa y vio que en la cabaña de Hagrid había una motita que decia Albia Dumbeldore

-Que raro, Snape comento que se dirigia con el después de mi tortura- dijo Harry –Bueno, "travesura realizada"-

El mapa se desdibujo completamente, y Harry lo guardo apresuradamente en su bolsillo al llegar a la puerta de la cabaña de Hagrid, y toco a la puerta

-No es prudente que vengas a verme tan tarde- dijo Hagrid –Pero ya extrañaba tus visitas, y ¡Hola Ginny, adelante, adelante-

Hagrid sonrio de oreja a oreja al verlos a ambos, sobre todo a Harry y a Ginny tomados de la mano, y rapidamente sirvio the y unos bizcochos con apariencias de piedras con una pinta por demas extraña, y mientras bebian, Hagrid les comento que se sentia apenado poe el incidente del threstall, pero no comprendia por "Tenbrus" había atacado a Ron y a Zacharias Smith

-... Pero no solo son los threstalls, todas los animales en el bosque prohibido estan muy inquietos, lo que me recuerda, ¿este es tu gato Ginny?-

-¡Copo de nieve!- exclamo Ginny -¿Qué te paso, ¿Qué sucedió, ¿Quién le hizo esto?-

El aspecto de copo de nieve era lastimoso, pues tenia toscos vendajes y cabestrillos en sus cuatro patas y manchas de sangre le manchaban partes de su pelaje, Harry estaba tambien impactado

-Espero que no te moleste, Ginny me gustaria cuidarde ella por un par de dias- dijo Hagrid

-¿Qué fue lo que le sucedió?- pregunto Ginny

-Algo la ataco, se ha de haber aventurado un poco mas alla en el bosque prohibido, siguiendo algun raton de seguro, y ha de haberse topado con algo que la dejo asi, pero yocreo que antes de partir la dejare sana y como nueva, pero tu mascota corrio con suerte, muchas desaparecen asi-

-Que crueldad- murmuro Ginny

-¿Antes de partir?- murmuro Harry -¿Dónde vas a ir?-

-Voy a Africa, en una mision de la orden-dijo Hagrid lleno de orgullo –Tengo que ir a llevarle un mensaje a un viejo amigo de Dumbeldore-

-El bosque prohibido no es un lugar para una gatita tan linda como tu- dijo Ginny acariciando a copo de nieve-De seguro el gato de Aida Frech acabo como el postre de alguna criatura del bosque prohibido-

-¿Y cuanto tiempo sera?- pregunto Harry

-Solo un par de semanas, pero aun no han fijado bien la fecha, el profesor Dumbeldore esta planeando todo, pero dice que me necesita aquí, cuidando los terrenos , y creo que lo entiendo, con los animales tan irritables-

-¿Mi copo de nieve merecia esto?- pregunto Ginny

Harry la observo y penso "si", pero incluso en ese estado, Harry sintio un poco de pena por ella, pero dentro de el, estaba agradecido con la fortuna por que sin ella, el entrenamiento de la madrugada seria mucho mas liviano, pero Hagrid constantemente se reia para si mismo, y lo hacia cada vez que veia a Harry a Ginny

-¿Cuándo pensaban decirmelo?- dijo Hagrid

-¿Qué?- preguntaron Harry y Ginny al unisono

-Pues de lo de ustedes- dijo Hagrid

-Es que llegamos a la conclusión de que lo mejor era no andar exhibiéndonos por los pasillos- dijo Ginny con seriedad –Pero como tu eres un buen amigo, creo que es justo que lo sepas-

Y con un gesto de cariño, le dio un beso en la mejilla al gigante

-Pues felicidades a los dos- sonrio Hagrid –Yo tenia un presentimiento acerca de ustedes dos, y al parecer se ha cumplido-

Ginny sonreia, pero Harry estaba muy serio, pues el había ido ahí por cosas mas importantes, pero Ginny y Hagrid estaban absortos en la platica acerca de los cuidados que tendrian que hacer a copo de nieve, pero Harry volteo hacia el techo y se topo con la mochila de Sirius

-Hagris esa mochila- dijo Harry, y el rostro del semigigante palidecio

-Es tuya- balbuceo Hagrid

-¿Entonces me la puedo llevar?- dijo Harry

-No- dijo Hagrid

-¿Eso que significa?- dijo Harry

-Que no puedo dartelos- dijo Hagrid –Son muy peligrosos-

-Pero son de Sirius y mi padre, por lo tanto son mios-dijo Harry-

-Pero Dumbeldore los dejo a mi cuidado, y supuestamente son un secreto, solo el y yo sabemos de su existencia- dijo Hagrid

-Pues Snape tambien sabe de ellos, y los codicia mucho- dijo Harry -¿Y como lo se, pues otra vez logre colarme en sus pensamientos-

Ginny se quedo sorprendida, pues eso es lo que iba a preguntar

-¿Y con quien tengo que hablar para recibir lo que es mio?- dijo Harry –Y no trates de ocultar el hecho de que Snape tambien ya te pidio esos libros antes que yo-

Hagrid estaba muy nervioso, y no articulaba palabras, pero Harry buscaba con la mirada la mochila de Sirius

-¡Accio mochila de Sirius Black!- dijo

Pero Hagrid tomo su paraguas

-¡Proteggo!- exclamo este y la mochila se quedo en su lugar

-20 puntos menos para Gryffindor- dijo Hagrid enfadado –Bien, ya lo intente como tu amigo, pero ahora lo voy a hacer como tu profesor, esos libros si son tuyos, no lo niego, pero no estas en posición de exigir muchacho, y si yo decido que esos libros no pueden llegar a tua manos es por que no pueden llegar a tus manos-

Harry le dirigio una dura mirada a Hagrid, que luego se convirtió en sonrisa, movio la cabeza y le dio la espalda

-Crei que entre toda la gente, tu tenias confianza en mi,pero ahora veo que me equivoco, ¿te vas a te quedas Ginny?- dijo Harry, Ginny no dijo palabra alguna, pero con gestos, le hizo entender a Hagrid que ella arreglaria el asunto, y tras dejar con mucho cuidado a copo de nieve en un cesto, salio de tras de Harry, este la esperaba a unos pasos alejado de la cabaña de Hagrid, pero no parecia molesto, ni nada por el estilo, y sostenia la capa invisible a manera de que esperaba a Ginny para arroparla con la misma.

Ginny y Harry caminaron en silencio, pero a motad del camino, Ginny cayo en cuenta de algo

-No quiero sonar molesta Harry, pero el castillo queda en la otra direccion- dijo Ginny

-¿Y quien te dice que quiero ir al castillo?- dijo Harry sonriente –Ircon Hagrid era solo mi pretexto para sacarte a los terrenos-

-¿Y a donde vamos?- dijo Ginny

-Es una sorpresa-

La caminata fue un poco larga, atravez de los senderos del los limtes del bosque prohibido hasta la rivera del lago, un lugar donde el castillo podia apreciarse en toda su magnificencia, empotrado entre los riscos, con la majestuosa luna y la lechuzas volando entre las torres, le daban el aspecto de un enorme panal

-Yo queria enseñarte esto desde hace mucho- dijo Harry

Ginny no podia creer lo hermoso del espectáculo, pero Harry estaba maravillado

-Espero que no te suene tonto, pero esta imagen, era lo unico que me daba una alegria en casa de los Dursley, el saber que iba a regresar aquí, me daba fuerza suficiente para soportarlos- dijo Harry

-¿Por qué presiento que aquí viene un pero?- dijo Ginny

-Si hay uno o dos peros- dijo Harry –bueno, no se como decirlo, pero no me di cuenta de lo importante que te convertiste para mi de la noche a la mañana, yo no queria tomar una decisión precipitada, queria estar seguro respecto a ti y a mi, y no queria arrunarlo, pues había mucho que ganar, pero tambien había mucho mas que perder-

-Me estas asustando Harry Potter- dijo Ginny –No se si sentirme alegrada o aterrada, pero tengo un mal presentimiento-

Harry sonrio, pero el ver la carade tristeza de Ginny, de inmediato borro la sonrisa y se puso mas serio

-Nada de eso Gin, incluso es todo lo contrario, esotro ultimos dias contigo a mi lado han sido los mejores que he tenido en mucho tiempo, no quisiera que tuvieras que separarte de mi, desearia que fueras lo unico en mi cabeza, pero creeme que Voldemort tambien me preocupa- Harry hizo una pausa al ver la mueca de incomodidad que hacia Ginny- y creo que deberias de comenzar a llamarlo por su nombre o por lo menos no mostrar miedo, nombrarlo no lo vas a invocar-

-Es facil para ti, a ti no te educaron temiendole- dijo Ginny

-Respecto a eso, creo que es justo decirte que voy a comenzar a ser mas duro contigo en los entrenamientos, espero no lastimarte, pero quiero que todo lo que aprendas, se lo digas a Fleur y a Hermione-

-¿Y por que no lo haces tu?- dijo Ginny

-Por que presiento que en adelante, y voy a ser franco, espero no colapsarme en los proximos dias, pero no era de eso de lo que queria hablar aquí, por que precisamente, cuando estoy contigo en lo unico que pienso eres tu, y esta vez no voy a necesitar de esto para poder afrontar mi regreso a Privet Drive, por que te tengo a ti-

-¿A si?- pregunto Ginny -¿Y quien te asegura que me tienes?-

Harry la miro desconcertada

-Por que ya no te quiero Harry- dijo Ginny mirandolo con desden

Harry la miraba con los ojos desorbitados

-Por que creo que te amo Harry, te amo con todo mi corazon- sonrio Ginny timidamente

-¡Tonta!- le dijo Harry abrazandola – me asuataste, bueno, creo que es hora de regresar-

Ginny lo beso y le revolvio el cabello

-No, todavía no, quiero estar mas tiempo aquí, la noche es hermosa, y tu estas conmigo- sonrio Ginny viendo a Harry a los ojos.

La noche era simplemente terrorífica en las calles de Londres, la oscuridad en combinación con una densa e inexplicable niebla, le daban una tetrica vista a la calle Great Russell, en la cual, dos figuras encapotadas se movian con sigilo, atravesando las calles y ocultándose con una agilidad sobrehumana, pero lo hacian como si se ocultaran de algo a alguien.

Caminaron toda la avenida Great Russell hasta llegar a la entrdadel museo de arte britanico, y utilizando las varitas, abieron las puertas del museo

-¡Lumos!- exclamo el mas alto de ellos

-No entiendo por que estoy aquí Bill- dijo el mas pequeño –Ademas estamos quebrantando miles de normas muggles y del ministerio-

-¡Callate Percy!- dojo el mas alto –Estas aquí en primer lugar por que necesito de tus conocimientos ademas de un testigo, pero la verdades por que Charlie esta en esa mision con Remus Lupin, y tercero, por que nos debes tu libertad y tu buen nombre-

Percy Weasley parecia resignado a las palabras de su hermano mayor, pues el tono de Hill tenia sarcasmo en cadauna de sus palabras, lo que lo hacia sentir menos

-Me repites de nuevo por que estamos aquí- dijo el mediano de los pelirrojos

-Recibi una extraña invitacion y la cita era aquí-

-¿Y quien es tu anfitrion?-

-¿Por qué tienes que cuestionar todo?- dijo Bill irritado –Y si tanto te interesa, ahí esta nuestro anfitrion?

Bill señalo otra varita que iluminaba un corredor cercano a la entrada, el dueño parecia admirar un retrato, pero Percy por poco moja los pantalones

-Es...es...es- balbuceo Percy

-Si, es Jorgunmander- dijo Bill sin sorpresa

-¡Ay mi madre- exclamo Percy

La luz de la varita de Jorgunmander se apago, y en un segundo estuvo al lado de Bill y Percy

-Buenas noches- dijo este con tono burlon Percy estaba en guradia, pero la varita de Bill iluminaba con calma, Jorgunmander estaba vestido muy elegante con un traje sastre de color negro bajo una hermosa capa negra, y le tendio la mano a Bill con educación

-No me sorprende que hayas venido aquí, incluso creo que deberias de disculparte por tu retraso, pero crei haberte dicho que trajeras a tu hermano...-

-Percy es mi hermano- intervino Bill

-No el, me referia al domador de Dragones, no a esta bestia lameculos del ministerio- dijo Jorgunmander en tono por demas hiriente –Pero ya me has demostrado que eres listo pelirrojo, asi que no tengo por que decirte la razon por la que te cite aquí-

-Si, y me intriga- dijo Bill- Pero si es para unirme a tu banda de asesinos, ya sabes de antemano la respuesta-

Jorgunmander saco su varita

-¡Lumos!-

Y por un momento ignoro la presencia de los pelirrojos y se dispuso s contemplar la hermosa pintura que tenia delante de el, y ambos Weasley notaron que parecia disfrutar con extasis la vision de la pieza de arte

-Me van a disculpar, pero el arte es algo de lo poco que el señor tenebroso me permite disfrutar, o mejor dicho, parece que fue de lo poco que se olvido extirpar de mi alma maldita, y tiene lustros que no visitaba un museo, es una lastima que sea obra de los muggles, no consibo como esas cucarachas mamiferas sean capaces de crear esto, es casi obra de magia-

-Merecen su credito por esto- dijo Bill

-Que sea un amante de las artes no significa que mi desprecio hacia esos seres inferiores haya cambiado, pues a mi me educaron con el unico objetivo de matarlos como animales que son- dijo Jorgunmander

El asesino disfrutaba de los cuadros, uno por uno,los recorria con su varita, Bill caminaba a su lado, mientras Percy lo hacia detrás de ellos

-Bueno, creo que ya fue suficiente, voy a ir al grano, te traje aquí por dos simples razones pelirrojo- dijo Jorgunmamder –Pero dejame decirte que solo hasta que vea tu cadáver, y aun asi hare lo imposible, te considerare como uno de los miembros de mi grupo, creo que hasta puede decir que comienzo a respetarte, pero no, todavía te falta mucho, se que hoy no es el dia, pero estas aquí por que los dos tenemos un par de problemas que podemos arreglar si nos ayudamos mutuamente, pues afecta nuestro mutuos intereses-

-¿Me ayudarias a destruir a quien-tu-sabes?- sonrio Bill

-Si en mis manos estuviera, ya lo habria matado de cualquier forma, pero no puedo hacerlo sin arriesgarme a morir a causa de alguna de mis maldiciones, si, asi de triste es mi vida, pero como ves, le debo mi lealtad a ese individuo. Pero mi problema ahora no es el, lo que me preocupa son mis caballeros de Walpurgis, ya no se si puedo llamarlos mios, pero da la casualidad que ti reciente visita al orfanato Wallace me da una idea de en lo que puedo ayudarte-

Percy estaba aterrado, pero eso no le quitaba que observara todos los gestos del asesino serpiente, pero la manera en que hablaba y hacia algunos gestos le recordaban a alguien, esos ojos azules le recordaban poderosamente a alguien conocido, pero no recordaba a quien

-Mi problema radica es que la mitad de ellos son radicales, rebeldes, ambiciosos, y Bloodmary no querer decirme donde diablos los consiguió, pero solo basta verlos sin sus mascaras para deducir de donde provienen, ellos son mi primer problema, y el otro es Bloodmary, no es la bruja que conoci hace veinte años, no comprendo en que se convirtió, y no pienso hacerlo, pero no comprendo como el señor tenebroso la perdono, pero no me puedo sorprender si perdono a esos cobardes de Malfoy o Snape, deberia de esperara cualquier cosa de el-

Jorgunmander dio una vuelta y volteo hacia otro retrato

-Tengo un mal presentimiento, y los malditos adivinos no hacen mas que decir "tu futuro esta nublado",pero yo se que Blodmary esta planenado algo a mis espaldas, y esos tontos Walpurgis estan apoyandola con su estupida rebeldia, ahora cuestionan mis ordenes y creo que se debe a que la sangre Black en ellos se esta manifestando-

-¿Aun existen decendientes de la familia Black?- exclamo Percy asombrado

-¡Callate maldita imitación de squibb come estiércol!- le grito Jorgunmander- Esa es cosa que solo nos incumbe a mi y al pelirrojo, tu solo estas aquí como espectador, y si quieres saber mas de esto, has lo que Weasley, visita el orfanato Wallace y espera sentado a que Andrómeda Tonks te de una respuesta o mas facil, ve al ministerio de magia y pregúntale todo a Barbara White todo lo que sepa de Sirius Black, a mi lo que me preocupa es esa escurridiza de Bloodmary y lo que este planeando-

-¿Y por que me interesa a mi?- dijo Bill

-Pues es simple, unos dias después de que me descongelaran, masacramos a una vidente, y entre gritos de agonia, resulto con una profecia que decia algo acerca del niño que nacera en Hogwarts, asi que yo te recomendaria que cuidaras a la mujer que dices amar, por que según rumores, Bloodmary va detrás de el niño que crece en sus entrañas-

-¿Alguien mas sabe de esa profecia?- dijo Bill

-Si, Bloodmary, Bloodfang y Bloodclaw- dijo Jorgunmander-Pero si me prometes que vas a destrurilos, yo pormeto que no hare nada por lastimar a tu mujer-

-ni vas a lastimar a nadie de mi familia, incluyendo a Percy y su novia, al igual que mis amigos y sus seres queridos- dijo Bill –Solo asi puedo prometer hacer algo-

-Eres difícil, pero por desgracia no puedo prometer eso, seria en contra de mi misma naturaleza, pero yo te juro que si descubres lo que planea Bloodmary, respetare la vida de tu hijo-dijo Jorgunmander

-Bill, esto puede ser una trampa- dijo Percy

-¡Mira rata de alcantarilla, puede dudar de mi integridad como mago y como persona, pero por favor no dudes de mi integridad como sincero amante del arte-

15