Epílogo
Era una cálida tarde de mediados de primavera, Nanoha y Fate estaban en casa de la segunda, terminándose de poner al día con las notas y apuntes que sus amigas habían cogido por ellas. La vuelta a clase resultó ser dura, habían perdido muchos días de clase y además habían tenido que aguantar toda una serie de extraños rumores que se propagaron sobre las causas de la ausencia de ambas, hasta oyeron uno sobre que se habían fugado juntas de casa para irse a vivir al extranjero. Al final, tuvieron que hacerse a la idea de que no conseguirían eliminar del todo aquellas habladurías, al menos las más extravagantes y absurdas dejaron de contarse.
Nanoha recordaba aquellos primeros días tras su regreso como una más que agradable vuelta a la rutina, lejos de todo el horror del que había sido testigo y participe; a veces no podía evitar pensar en lo afortunada que era por haber nacido en un lugar como aquel.
En cuanto a Fate, una de las primeras cosas que había hecho nada más volver había sido llamar a Caro y Elio, los dos niños que estaban bajo su responsabilidad y con los que siempre hablaba antes y después de aquellas misiones; era un forma de recordarse que todo lo que tenía que hacer valía la pena, sus sonrisas siempre le devolvían los ánimos y la determinación para seguir adelante por el camino que había escogido.
—Aaaah, estoy agotada —dijo Nanoha estirándose—, las letras comienzan a juntárseme.
—Ya no nos queda mucho —la ánimo Fate.
—Lo sé, pero podríamos estar haciendo algo más divertido…
—No con mi madre y Arf a punto de volver a casa en cualquier momento, luego lo paso muy mal si tengo que andar explicándome.
—Nyahaha —rió la pelirroja—, está bien. Pero la próxima vez que estemos a solas no te dejaré escapar con tanta facilidad.
Como toda respuesta, las mejillas de Fate se ruborizaron notablemente. Una ventana de comunicación se abrió sobre ellas, sobresaltándolas un poco.
—Hola, Chorno —saludó Fate al aceptar la llamada.
—Hola, Fate, Nanoha. Tengo noticias para vosotras.
—¿Sobre Areuda? —inquirió la Enforcer con cierto tono de ansiedad en la voz.
—Así es. Al final se ha tomado un decisión, Areuda pasará a ser uno de los Mundos Administrados, el Bureau enviará varias unidades para ayudar a la población y comenzar con la reconstrucción de algunas ciudades, al parecer todavía quedan zonas habitables en el planeta donde las condiciones para la vida de la gente serán mejores. Al tiempo, se buscarán y sellarán todas las Esquirlas o fragmentos de Esquirlas que se encuentren allí.
—Es una buena noticia —sonrió Nanoha.
—¿Y qué ocurrirá con Prodiac?
—Será encarcelado en una de las prisiones de la TSAB, tiene muchos crímenes por los que pagar.
—¿Llegasteis a sacar algo más de él sobre sus motivos?
—No mucho más de lo que os contó a vosotras. Creo que Prodiac se cegó con sus propias mentiras y excusas para no seguir culpándose por la guerra que asoló su tierra y de la que debía sentirse terriblemente culpable, pues lo que si nos ha dicho es que él fue uno de los principales ingenieros a cargo de la investigación sobre las Esquirlas, unos cristales que encontraron por primera vez en unas antiguas ruinas de su país natal. No ha podido aclararnos quiénes las crearon ni cuál era su propósito original, porque ni ellos mismos lograron descubrirlo; todo apunta a que en Areuda existió una civilización anterior que desapareció por alguna causa desconocida. Quizás las Esquirlas tuvieron algo que ver.
"En fin, con esto, el Caso de las Esquirlas queda cerrado. Os agradezco de nuevo la gran ayuda que habéis prestado.
—No tienes por qué darlas, Chrono, también es nuestro trabajo —sonrió Fate.
—Así es —abundó Nanoha.
—Está bien. Bueno, veo que andáis liadas con cosas de clase…
—No nos lo recuerdes —se quejó la pelirroja.
—Será mejor que os deje seguir. Saluda a oka-san de mi parte, Fate.
—Lo haré y tú dale recuerdos nuestros a Amy.
—Nos vemos.
—Ja ne, Chrono.
Cuando la ventana de comunicación se cerró, Nanoha y Fate se miraron entre sí, sonriéndose.
—Ahora sí que todo ha terminado —dijo Nanoha.
—Sí. Espero que la gente que conocimos en Areuda, Lua y los suyos, lleguen a ver el comienzo de una nueva era para su tierra.
—Estoy segura de que lo harán, como le dijiste a Prodiac, aún queda gente con esperanza en aquel lugar. Esta vez seguirán el camino correcto para volver a levantar su mundo.
— FIN —
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Nota de la Autora: Y se acabó ^^, sé que estos dos últimos capítulos carecen de acción alguna, pero siempre me ha gustado terminar las historias así, con un o dos capítulos (o un epílogo) dónde se vea qué es de los personajes y un poco cómo vuelven de su "odisea". Además, siempre queda alguna cosilla por rematar ;)
Finalmente, agradecer a todos los que habéis llegado hasta el final y a aquellos que habéis dejado vuestras reviews ^^, espero que os haya gustado esta pequeña historia, yo he disfrutado escribiéndola, aunque algún capítulo se me atragantó, y sobre todo probando un poco la ci-fi, aunque sea mezclada con la magia ;)
