El camino para ser una heroína
No sirvo para esto
Iba a ser un día normal y feliz. Eso era lo que el conjunto del día soleado y los cerezos en flor alrededor de la escuela y dormitorios le decían.
Iba a ver a sus amigos después del receso de fin del año lectivo y el par de semanas que había pasado con sus padres. Se pondrían al día con algunas novedades y armarían planes para su nuevo año juntos; quizá tendrían una visita de Aizawa-sensei en los dormitorios para recordarles ciertas reglas comunes y amenazar a Mineta por algún comentario fuera de lugar.
Ese era el día que esperaba y por eso había llegado temprano a instalarse en los dormitorios. Por supuesto, era lo que había ocurrido -en menor grado- al encontrarse con Mina, Tōru y Ojiro. Sabía que pasado el mediodía llegarían Iida y Tsuyu, y que Deku llegaría casi a la hora de la cena porque estaba con All Might en algún lugar que no había especificado. A pesar de no tener a sus amigos más cercanos a la mano, se había entretenido arreglando un poco su -normalísimo- cuarto hasta que se había distraído por la vista que tenía desde su ventana: el jardín que habían sembrado días antes de que terminara el invierno se veía hermoso, así que decidió salir a contemplarlo un rato antes de que el frenesí escolar se lo impidiera más adelante.
Todos creían que su amor por observar el cielo sólo se relacionaba con los astros nocturnos, pero también amaba el poder mirar el cielo del día cambiar de color y las nubes pasar. Se dio tiempo para ello, dedicándose a disfrutar los últimos momentos de soledad que tendría antes de la llegada de sus amigos.
Por supuesto que quedarse dormida bajo el árbol fue fácil, más aún cuando el sol de primavera algo entibiaba el ambiente y la humedad del piso era casi nula.
Siempre que deseaba tener un momento de paz, algo tenía que salir mal, suponía que era por su personalidad que el mundo creía que por ser tan alegre siempre debía estar haciendo algo o compartiendo con alguien. Así que ahí estaba: medio escondida detrás del tronco del árbol en donde se había quedado dormida y ya dando por perdida la oportunidad de presentarse ante Todoroki y Yaoyorozu, quienes parecía que estaban volviendo del negocio cercano a juzgar por las bolsas que ambos cargaban y se habían detenido a conversar sobre su periodo de vacaciones.
Claro, era simple pensar en que eso no era ningún impedimento para salir a saludarlos como si nada, reírse un poco y dar una explicación a por qué aparecía detrás de un árbol: nada que Yaomomo o Todoroki no fuesen a creer. Sin embargo, la conversación entre los chicos había tomado un matiz distinto… y ella sabía perfectamente hacia dónde se estaba dirigiendo.
- Todoroki-kun yo… -la voz de Yaomomo estaba extraña, parecía nerviosa y un poco preocupada- hay algo importante que quería decirte antes de iniciar el año... -Desde donde estaba, Ochako podía ver cómo Todoroki quitaba su vista de las aves que había divisado y los había detenido en ese lugar, y volvía su vista hacia la chica, observándola con atención.
Mierda, mierda, mierda… Se gritaba a sí misma, concentrándose en no moverse, respirar lo más quedo posible e intentar pasar lo más desapercibida posible para sus compañeros. No existo, no estoy aquí, no escucho, no miro, ¡no nada!
No quiso asomarse en ningún momento fuera de su cuarto, ni siquiera para comprobar si el resto de su grupo había llegado, y es que no sabía cómo iba a mirar a Todoroki y Yaoyorozu después de haber escuchado la confesión de la última sin querer; sin contar que se preguntaba cómo la chica podía ser tan miedosa como para haber salido caminando sin esperar a que el chico reaccionara o le dijera algo, sin embargo, el suspiro que el hijo de Endeavor había soltado cuando la chica se había perdido de su vista, dejó a Uraraka aún más intrigada por saber cuál habría sido su respuesta de haber tenido el tiempo.
¿Deku habría llegado? ¿Todoroki y él tendrían la confianza suficiente como para que le comentara lo que había vivido en la tarde? ¿Deku le contaría algo a ella? Esperaba que sí porque la intriga la estaba matando y de un tiempo a esta parte la confianza que en un inicio habían tenido todas las chicas había mermado un poco debido a los sentimientos que todas habían comenzado a desarrollar por sus compañeros… sabía que de boca de Yaomomo no se enteraría de nada.
- Ochaco-chan -unos golpes en su puerta y la inconfundible voz de Tsuyu llamaron desde afuera-, ya nos dijeron que estás ahí y tenemos una emergencia, así que sal…
Al oír la palabra emergencia se puso de pie de inmediato esperándose un ataque de la Liga de Villanos y regañándose mentalmente por no haber escuchado nada, estando más preocupada por darle vueltas a lo que había presenciado unas horas atrás en lugar de su entorno. Abrió rápidamente la puerta de su cuarto y se encontró de frente con un Iida que la tomó cargándola debajo de uno de sus brazos y comenzaba a correr escaleras abajo como si de un incendio se tratase mientras que Tsuyu los seguía saltando detrás de ellos.
- ¿Eh? -Soltó cuando la carrera de Iida se detuvo frente al cuarto de Deku, la dejaba con cuidado en el piso y el chico abría la puerta del cuarto.
- ¡Ya estamos aquí! -Exclamó con su habitual voz, quitándose del marco de la puerta para que Tsuyu ingresara a la habitación tirando de la mano a Ochako.
- ¿Y la emergencia? -Preguntó la chica cuando solo se encontró con Deku y Todoroki sentados en el piso, quienes las miraban expectantes.
- La que está pasando Todoroki-kun, por supuesto -exclamó Iida, obligándola a sentarse en una rueda junto a los recién llegados. Miró a sus amigos sin entender mucho lo que querían decir, pero les dedicó una sonrisa a modo de saludo.
- Supongo que es algo grave como para que ni siquiera me hayan saludado como corresponde -bromeó la chica, pero no recibió una sonrisa por ello, sino que solo miradas de seriedad.
- Uraraka-san -comenzó Deku con un dejo de preocupación en su voz-, tenemos una situación aquí.
- Nuestro amigo aquí -Iida puso una de sus manos sobre el hombro de Todoroki que le dedicaba más una mirada de cansancio que otra cosa- necesita de nuestros consejos amorosos.
- ¿QUÉ? -Uraraka comenzó a reír sin poder creerse lo que Iida estaba diciendo, había imaginado que Todoroki podría comentar la situación con Deku en parte para desahogarse, en parte para esperar la su opinión, pero no pensó en ningún momento en que terminaría en una especie de reunión para ayudarle con ese tema.
- Hoy recibí una confesión de parte de Yaoyorozu -explicó el chico escuetamente.
Si no me lo dices no me entero.Pensó la chica mientras intentaba simular una expresión de sorpresa, no fuera que además el resto de los presentes se enterase que ella había presenciado ese momento.
- Y no sé qué hacer -agregó el chico.
- ¿Y estamos aquí para ayudarte con eso? -Preguntó la castaña mirando a sus amigos-. Estás claro que ninguno de nosotros tiene ninguna experiencia amorosa, ¿no?
- Sí pero prefiero saber su opinión, al menos ustedes sí saben cómo relacionarse con las personas mejor que yo -respondió el chico esbozando una pequeña sonrisa ante la vergüenza que los otros tres del grupo sintieron cuando la chica hizo la afirmación sobre su vida amorosa-, sobre todo tú.
- Bueno… veamos qué sale entonces -respondió la chica y miró a sus amigos.
- Deberías pensar en tus sentimientos -respondió rápidamente Deku mientras anotaba un par de cosas en una libreta-, ¿Qué sientes por Yaoyorozu?
- No me desagrada pasar tiempo con ella -respondió el chico luego de unos momentos pensando en la respuesta.
- ¿Y eso es suficiente para estar establecer una relación amorosa? -Soltó Tsuyu.
- ¡Por supuesto que no! -Exclamó el chico de cabello verde-, establecer una relación amorosa debe ser en base a lo que se siente por la otra persona, de las cosas en común, de las ganas mutuas de estar juntos…
- ¿Y estamos seguros de que Yaomomo de verdad siente amor por Todoroki-kun? -preguntó nuevamente la chica rana. Los chicos se quedaron en silencio por un momento.
- Yo creo que sí -respondió Uraraka-, Yaomomo es una persona que reflexiona mucho, debe de haberle costado obtener el valor para declararse… no es algo que haría si no estuviese segura -Iida asintió con la cabeza-. Además, no estamos aquí para juzgar los sentimientos de ella sino ayudar a Todoroki-kun para que haga algo...
Se quedaron en silencio por unos minutos mientras que Deku no paraba de hacer lo que parecía un esquema en su cuaderno. Uraraka se acercó un poco más y pudo ver que en realidad sólo estaba trazando líneas sin ton ni son, sabía que a veces así eso cuando no podía aclarar su mente.
- Deberías considerar si una relación amorosa encaja en tus planes a mediano y largo plazo -soltó Iida de pronto, luego de haberle dedicado una mirada reflexiva a Uraraka. Era obvio que estaba recordando la situación que había vivido unas semanas atrás con su amiga-. De pronto una relación podría ser una distracción para tus objetivos…
- Pero si tienes las ganas de intentarlo, no veo por qué deba ser una distracción… el amor puede llevarte a lograr grandes cosas, ¿no? -interrumpió Deku con entusiasmo.
- Parece que alguien quiere que te pongas de novio, Todoroki-kun -comentó Tsuyu, haciendo que Midoriya se sonrojara.
- Es solo que me pongo en el lugar de Yaoyorozu… -respondió el chico avergonzado.
- ¿Te ves teniendo una relación con ella? -Preguntó Iida.
- Nunca me había planteado estar en una relación hasta ahora. Ni con ella ni con nadie -respondió el interpelado-, pero creo que no me desagrada la idea… el problema es que no sé cómo hacerlo… o si vaya a funcionar…
Nuevamente el silencio se instaló entre ellos. Parecía que ese era un temor generalizado entre todos: ¿cómo asegurar que una relación amorosa funcionara?
- Ochako-chan -llamó Tsuyu-, no has dado tu opinión. -La chica soltó un suspiro al ver que la mirada de todos se posaba en ella.
- No creo que lo que sientas en estos momentos sea tan importante -soltó de pronto llamando la atención de todos-, al final eso lo puedes construir con el tiempo… así es como se construyen las relaciones verdaderas, ¿no? -agregó la chica rápidamente antes de que todos comenzaran a reclamar por sus dichos.
- Pero ¿qué hay de lo que desee cumplir con su profesión? -Exclamó Iida, temeroso de que lo que la chica había decidido semanas atrás quedase en el olvido.
- Todoroki-kun y Yaomomo son dos de las tres personas más responsables que hay en este curso -respondió la chica-, ninguno de ellos bajará su rendimiento académico, si es a lo que te refieres. Incluso les haría bien la convivencia para mejorar en sus áreas débiles.
- ¿Qué harías tú? -Preguntó Tsuyu a la chica.
- No estamos hablando de mí… de hecho… lo que funcione para mí es totalmente distinto a lo que pueda funcionar con Todoroki-kun -respondió la chica mirando a Iida de reojo, por supuesto que sabía que el chico había dado su consejo basándose en la experiencia que habían compartido-. Deberías intentarlo… -dijo mirando directamente a quien pedía ayuda- nunca vas a volver a tener tanto tiempo como ahora para establecer una relación, puedes mejorar en tu comunicación con otros y estás libre aún del juicio de la gente… -Tsuyu la observó y asintió con la cabeza, podía entender el pensamiento de su amiga.
- Podrías intentarlo -agregó Tsuyu-. Además, las relaciones de escuela son pasajeras, no te agobies pensando en que debería ser para siempre.
- ¡Tsuyu-chan! -Exclamó Deku- ¡Es como si estuvieras destinando al fracaso su relación!
- Ya sabes que no puedo evitar decir lo que pienso -respondió la chica encogiéndose de hombros.
- ¿Iida? -Todoroki miró al que parecía más sensato de los ahí presentes.
- Viéndolo desde ese punto de vista… deberías darle una oportunidad- respondió el chico de lentes-, podrías llevarte una grata sorpresa… o al menos no te quedarías con la duda.
- Entonces creen que debería darle una respuesta positiva… -Los cuatro restantes asintieron con la cabeza con distintos grados de entusiasmo-, entonces veamos cómo me va.
Todoroki se puso de pie para salir de la habitación, los demás lo siguieron con la intención de ir a comer algo y esperar a ver si el chico volvía con alguna noticia. Deku y Tsuyu iban un poco más adelante conversando animádamente mientras que Iida se quedó un poco más atrás.
- Uraraka-san -la llamó despacio. Al oír su nombre, la chica se dio la vuelta rápidamente para quedar de frente con su amigo. Le dedicó una mirada de duda-. ¿Has reflexionado sobre…? -Hizo un vago gesto en dirección hacia donde Midoriya había caminado.
- No… que pueda dar ese tipo de consejos no quiere decir que sea capaz de aplicarlos a mí misma… -Iida se acercó a ella y puso una mano sobre la cabeza de la chica-, no creo servir para esto -murmuró e Iida pudo encontrar un dejo de congoja en su voz. Le revolvió el cabello como si de una niña pequeña se tratase y le dio en leve empujón para que comenzara a caminar.
- Entiendo -fue todo lo que dijo-. Vamos, te traje mochi de regalo del lugar en donde estaba de vacaciones con mi hermano.
La chica lo siguió con una sonrisa apagada. Debería compartir con alguien más su situación, a veces sentía que Iida se estaba llevando todo el peso de sus sentimientos y que por más que lo intentara, no era capaz de darle un consejo que él sintiera digno de la situación. Al fin y al cabo, era un chico sin experiencia igual que ella.
