CAPITULO 17
INCERTIDUMBRE, PESAR Y ANTIGUOS MIEDOS
Para ser una tarde de domingo había demasiado tráfico en la ciudad, el auto del patriarca de los Ouji avanzaba a vuelta de rueda en medio del apretado tráfico, en otras ocasiones, el padre de Vegeta no se había sentido tan ansioso por llegar a su destino, pues como buen hombre de negocios, solía aprovechar el tiempo revisando el diario del día o trabajando en pequeños detalles de su agenda empresarial, era un hombre ocupado después de todo…, pero en esta ocasión su viaje no tenía como destino su sala de juntas o alguna cena o coctel de negocios a los que solía asistir, el día de hoy, su destino era nuevamente el hospital central, había estado ahí hacia casi una semana y no había esperado volver tan pronto, pero en la llamada que había recibido hacía apenas treinta minutos, la persona al otro lado de la línea le había dicho que era imperante se trasladara de inmediato al pabellón de psiquiatría; después de un trayecto de casi una hora y habiendo intentado mantener una tensa calma, por fin ingresó nuevamente hasta el lugar dirigiéndose de inmediato a la oficina del médico con el que tantas veces había tratado, para su sorpresa la encontró cerrada, estaba a punto de volver sobre sus pasos para conseguir una explicación , cuando de la oficina de enfrente, salió una mujer de complexión menuda y cabello negro corto hasta los hombros, parecía rondar la tercera década de la vida, su aspecto era impecable, el liso cabello con cada mechón en su lugar salvo por el discreto flequillo del frente, y no se veía una sola arruga en el traje color vino que portaba, el señor Ouji pensó que podía tratarse de alguna secretaria o algo así, la mujer se acercó a el
-Buenas tardes señor Ouji – saludó amablemente- disculpe el haberlo hecho venir tan apresuradamente
-Buenas tardes, señorita, buscaba al doctor Fuji –respondió el señor Ouji apenas prestando atención a las palabras de la mujer
-El doctor Fuji está en camino, no creo que tarde mucho en llegar, fui yo quien lo llamó señor Ouji, necesito hablar seriamente del estado de Toma, permítame presentarme- continuó la mujer, por fin logrando captar la atención del hombre que hasta ahora parecía ignorarla diplomáticamente- soy la doctora Akane Karazuma, estoy al frente de una investigación en la que me gustaría incluir a su hermano
Ouji miró con incredulidad y cierto recelo a la mujer, le agradaba más cuando parecía secretaria
-Revisé el historial de Toma y su evolución de los últimos días-continuó la doctora- no puedo pensar en un mejor momento para incluirlo en el protocolo, si a usted le parece bien y da su autorización desde luego…
-Buenas tardes, lamento el retraso- se escuchó la voz del doctor Fuji repentinamente-el tráfico estaba horrible-se disculpó el recién llegado- veo que ya conoció a la doctora Karazuma señor Ouji,
-Así es doctor, podría usted aclararme ¿cuál es esa investigación en la que quieren incluir a mi hermano?- preguntó Ouji centrando su vista en el hombre y casi ignorando a la doctora
-Porque no pasamos un momento a la oficina de la doctora para poder discutirlo con calma es su investigación después de todo…
Los tres ingresaron a la oficina de la mujer, era tan pulcra y ordenada como la del doctor Fuji, pero se distinguía por algunos detalles femeninos como un jarrón colmado de tulipanes rojos y un par de cuadros de arte abstracto que parecían plasmar un barco sobre el océano y un caleidoscopio…o lo que sea que fueran, finalmente la mujer tomó asiento frente al escritorio y sacó de unos cajones un grueso fajo de papeles, los dos hombres ocuparon el par de asientos libres al frente del escritorio,
-Señor Ouji- habló el doctor Fuji, en esta última semana su hermano se ha mantenido consciente, no hay signos de recaída y comienza a entablar conversaciones, aunque parece no haberse dado cuenta de los años que han trascurrido lo recuerda a usted y a las personas de su entorno, todo esto gracias al esquema de medicación que la doctora Karazuma sugirió
-Creí que lo medicaría como antes…-comentó Ouji- su tratante siempre ha sido usted-dijo con cierto recelo
-Señor Ouji- habló esta vez la doctora- sé que Toma ha estado catatónico por dos años, si continuara así no nos atreveríamos a cambiar su medicación pues no tendría ningún caso, sin embargo en su estado actual son muchas más las opciones que podemos ofrecerle, a principios de esta semana el doctor Fuji pescó un resfriado y tuvo que ausentarse por dos días, yo me quedé a cargo de todos su pacientes y me pareció que Toma tendría muchas más opciones que solo vagar alrededor de su habitación, así que inicié un nuevo esquema de tratamiento, con la autorización del doctor Fuji desde luego, la respuesta fue mucho mejor de lo que hubiera esperado
-¿Y qué es lo que sugiere usted?-preguntó muy serio Ouji
-Actualmente se han descubierto nuevos fármacos y se experimenta con nuevas formas de terapia, uno de ellos es parte de la investigación en la que trabajo, no puedo garantizarle que Toma no tendrá recaídas o días malos, pero tendrá más días buenos y una mejor calidad de vida, sé que suena increíble después de haber perdido la cordura por tantos años, por eso me gustaría que presenciara la prueba que estoy por realizarle, después de eso, juzgue usted mismo si Toma ha mejorado, y está en completa libertad de permitir que sea incluido o no en la investigación,
-¿Y cuándo sería esa prueba?
-Ahora mismo si usted quiere
Momentos después el señor Ouji y ambos doctores caminaban por el pasillo que conducía al cuarto donde había sido alojado Toma, el padre de Vegeta siempre evitaba mirar hacia los lados, pues no quería ver a ninguno de los ocupantes de las habitaciones contiguas, por lo tanto nunca se había percatado que varias de estas se hallaban vacías; llegaron hasta el cuarto que ocupaba Toma desde la última visita
-De nuevo solo vamos a observar a través del cristal, mientras la doctora Karazuma realiza la prueba- comentó el doctor Fuji, Ouji solo asintió con la cabeza mientras veía ingresar a la mujer en la habitación, al entrar activó un botón que se hallaba cerca de la puerta el cual permitía escuchar al exterior todo lo que se hablara dentro de la habitación, después de asegurar la puerta la doctora caminó hasta quedar cerca de la cama en la que se hallaba Toma,
-¿Cómo estas Toma?- saludó de forma natural
El corpulento hombre se incorporó hasta quedar sentado en el borde de la cama
-Hola doctora- respondió Toma-me siento bien hoy
-El día de hoy vamos a hacer un ejercicio, pon mucha atención,- habló pausadamente la doctora- voy a decirte una palara y tu responderás lo primero que venga a tu mente
-Si- aceptó Toma
-Comida
-Tallarines fritos…
-Casa
-Departamento… con vista a un parque
-Trabajo
-Importaciones….Sato y asociados creo
-Hermanos
-Dos…Gine y Vegeta
-Hijos
-Fasha…-respondió Toma en un suspiro
-¿Puedes decirme cómo es?
-Pequeña, pelo negro, viste un overol de mezclilla…
-¿Dónde la viste?
-Hace poco en el parque…fuimos a comer un helado…
-¿Dónde está ahora?
-Con Gine supongo…ella la cuida…
-¿Siempre?
-Es el fin de semana de su madre…yo no debía tenerla hoy…
-Quieres verla
-Si…-respondió Toma vagamente
-Arboles- volvió a decir la doctora
-Robles
-Café
-No me gusta
-Muy bien, es todo por ahora Toma, descansa un poco,…- dijo la doctora caminando hacia la puerta, al salir se encontró un serio pero más relajado Ouji- ¿y bien señor?
-Recuerda muchas cosas, los tallarines fritos eran su comida favorita y en la casa donde crecimos hay muchos robles, y también recuerda a Fasha de la última vez que la vio… como iba vestida y todo
-Por ahora no tiene noción del tiempo y no parece recordar… lo que ocurrió después, pero como puede ver sus recuerdos pasados parecen estar conservados, debemos trabajar un poco más con él antes de que pueda recibir visitas, como ve su mente parece haberse quedado estacionada en la época que se estaba divorciando
-Está usted muy bien enterada…-dijo Ouji con ironía
-Es mi trabajo, debo examinar bien cada posible candidato al tratamiento, ¿Qué dice señor Ouji, nos deja incluir a Toma?
-Está bien, pero si mi hermano tiene una recaída o se empeora me retractaré de inmediato
-De acuerdo – concedió la doctora
El camino de regreso a casa fue en opinión del padre de Vegeta, demasiado corto, a decir verdad el tráfico no se había despejado pero el hombre pasó la mayor parte del camino perdido en sus cavilaciones que perdió la noción del tiempo, por una parte parecía demasiado buena la mejoría de Toma y temía abrigar falsas esperanzas, por otro lado estaba la posibilidad de que el nuevo tratamiento funcionara y pudieran hablar de nuevo con Toma, sin embargo esta opción llevaba consigo el revelarle a toda la familia donde había estado todos estos años y seguramente los cuestionamientos y reclamos de todos por haberles ocultado la situación; aun pensando en esto, bajó del auto, no sin antes advertir al chofer nuevamente que no revelara el lugar donde habían estado, entró en la mansión esperando ver a Fasha y Tarble en algún lugar, sin embargo no fue así, los chicos parecían no encontrarse en la mansión, supuso que Vegeta tampoco estaba, pues seguramente se hallaría aun trabajando en el corporativo, decidió ir al estudio, se sentó frente a su escritorio y se colocó de manera que tuviera la mejor la vista hacia el cuadro en el que se hallaba su difunta esposa, el retrato medía casi un metro y estaba enmarcado por un bello marco de bronce
-Tal vez tú si me habrías entendido…-dijo vagamente mirando la imagen de la madre de sus hijos- ¿Qué pensarías?... ¡ay Anien!… lo único que tengo para reprocharte es que te hayas ido tan pronto….
Mientras el señor Ouji intentaba desahogarse frente a la imagen de su esposa, en el centro de la ciudad Fasha y Tarble se encontraban dando vueltas alrededor de una exhibición de autos, que tenía lugar al aire libre, los nuevos modelos de diseño deportivo parecían ser los más populares entre la población joven, sin embargo a Tarble parecía darle igual….
-Me gustaría uno así para salir de la ciudad pero no sé si lo llevaría a la escuela…- dijo Fasha mirando un descapotable rojo de diseño aerodinámico
-Tal vez nadie lo note…- dijo Tarble con indiferencia
-No creo que un auto así pueda pasar desapercibido, Tarble, pero hay algunos modelos más discretos, aquel podría gustarte ¿no?- dijo señalando un compacto en color arena
-No, no lo creo, por cierto ¿cuánto más tiempo vamos a estar aquí?- dijo el chico intentando cambiar de tema
-Solo hasta que Bulma regrese, está con Vegeta en el almacén del final de la calle, debo esperarla para llevarla de regreso a casa, si alguien pregunta, ella estuvo todo el tiempo con nosotros eh…
-Ya lo sé Fasha, pero ¿porque no la esperamos en otro lugar?
-Tarble, sé que no te gusta hablar de esto, pero… ¿has pensado alguna vez en intentar conducir?, yo creo que ya es tiempo, para mí es un placer ir contigo todas la mañanas a la escuela, pero me gustaría alguna vez ser yo quien duerma mientras tu conduces, como los lunes cuando aún intentamos reponernos del fin de semana- comentó Fasha
-No, no quiero…- dijo Tarble secamente
-Ha pasado mucho tiempo Tarble… tal vez ya sea tiempo de…- Fasha no pudo continuar pues a lo lejos la figura de Bulma abriéndose paso entre la gente se dejó ver, apenas vio al par de chicos caminó hacia ellos
-Ya podemos irnos- dijo por todo saludo a los chicos Ouji
-Aún es temprano, si quieres podemos quedarnos un poco más- ofreció Fasha
-No, debo estar temprano mañana en la escuela, el profesor Gero me pidió estar temprano en la inauguración de la semana de la ciencia mañana y Vegeta tiene que regresar al trabajo
-Ya veo- dijo Fasha-
-Hay que irnos ya…- comentó Tarble un tanto ansioso
Los tres chicos salieron de la exhibición y caminaron hasta llegar al auto de Fasha, no sin antes parar en un puesto de comida rápida donde Bulma compró algo para que ella y el resto de las chicas que ya debían estar de regreso en el departamento cenaran, Fasha y Tarble por su parte decidieron llegar a cenar en casa, un rato después Bulma bajó del auto para entrar en el edificio que albergaba el departamento, Fasha por su parte continuó su camino junto con Tarble apenas dejó a Bulma en casa aun cuando su amiga les ofreció quedarse a conversar un rato con las chicas, se despidieron y Bulma fue directo a las puertas de su departamento, apenas abrió se encontró con la mirada curiosa de sus amigas
-Bulma, ¿Dónde andabas?- preguntó Lunch llegamos hace horas y no te encontramos
-Tenía que ir por unas cuantas piezas para terminar de ajustar el proyecto que presentaré el martes en la feria científica, estuve toda la tarde en un almacén, traje algo para cenar- dijo al tiempo que se encaminaba a la cocina y sacaba de un par de bolsas de plástico hamburguesas papas fritas y condimentos para aderezar todo
-Ya veo – comentó Milk, y… por cierto… – titubeó un poco - ¿ya hablaste con tus padres?
-Bueno, mi madre lloró por una hora, y mi padre aunque al principio estaba muy sorprendido cree que está bien, que no debo casarme si no estoy segura de ello, aunque claro lamentó que terminara con Yamcha después de tantos años juntos- explicó Bulma al tiempo de que metía las hamburguesas al microondas y comenzaba a sacar paltos de los estantes, lo hizo con tal naturalidad que desconcertó a sus amigas
-Bulma estoy completamente de acuerdo en que uno no debe casarse si no está seguro pero…digo tu…- inetentó continuar Milk
-Lo estas tomando demasiado bien…- remató Lunch ante los titubeos de su amiga- vamos suéltalo de una vez, en serio eres fuerte o estás llorando a escondidas para aparentar que lo eres- continuó la rubia caminando deicidamente hacia Bulma- vamos dilo…- dijo clavando la mirada en la chica de pelo azul
-Chicas yo…
-Ay por todos los cielos, estoy harta de esto Bulma, estamos preocupadas… durante todo el fin de semana no pude dejar de pensar en que tal si te arrojabas por la ventana o te suicidabas en la ducha, tanto Milk como yo sabemos que nadie se recupera tan pronto de una ruptura-Lunch tomo aire- y menos estando a un paso de la boda, por favor habla ya…- terminó de decir hablando fuerte y casi al borde la histeria, Milk solo observaba la escena con la misma ansiedad que venía guardándose desde hacía días pero que no se había permitido dejar salir
-Ay cielos, y yo que pensé que hablar con Fasha sería difícil…-murmuró Bulma
-¡¿Qué? ¿Fasha?!- clamaron Milk y Lunch al unísono
-Bulma no vas a decir que Fasha sabe algo ¿o sí?-dijo Milk con cautela
-Bueno ya que ustedes no estaban hablé con ella ayer y creo que fue lo más mejor decírselo e ella primero…
-Haaaa por fin te decidiste hablar- dijo Lunch con un poco de sarcasmo- bueno ya que ella lo sabe tendrás que decírnoslo también o iré ahora mismo a sacárselo a golpes a Fasha
- Y ¿crees que ganes?- dijo Bulma esbozando una sonrisa- tengo entendido que Fasha es muy fuerte
-Dejen ya de jugar- intervino Milk recargándose en la barra de la cocina- si tienes algo que decir dilo de una vez Bulma, yo también pasé el fin de semana preocupada temiendo que no estuvieras bien y que fueras a hacer alguna tontería quedándote sola
Bulma se sintió acorrala da por las miradas de sus amigas y a la vez se sintió culpable por haberlas preocupado inútilmente, ella estaba más que bien después de todo, respiró profundo y las miró de frente para poder hablar
-Chicas, siento de veras el haberlas preocupado, yo estoy bien de deveras , si no me ven deprimida o alterada por haber dejado a Yamcha es porque bueno yo… conocí a otra persona y me enamoré… estarán de acuerdo que no podría casarme si amaba a otro hombre
-Ya veo- reflexionó Milk- y podríamos saber al menos quien es, debemos conocerlo ya que hasta ahora no te hemos visto salir con nadie más aparte de Yamcha
-Lo conocen, aunque tal vez no mucho, es Vegeta, el primo de Fasha
-VEGETA OUJI-dijeron en un grito las chicas
-Bulma perdiste la cabeza…- le recriminó Milk, Lunch puso ojos desorbitados - Vegeta se va…. Maroon…. Ellos…
-Por favor, por favor- se apresuró a decir Bulma- cálmense, vengan vamos a sentarnos y mientras comemos las pongo al tanto de todo, no me va a negar mi derecho a réplica ¿o sí?- dijo sacando las hamburguesas del microondas, las tres amigas se sentaron a la mesa y Bulma comenzó a contarles detenidamente la historia tomándose el tiempo de contestar las preguntas de cada una
-Es lógico que Fasha esté feliz, nunca le agradó Maroon, pero y tu ¿vas a estar bien?, ¿crees que puedas con una relación tan difícil?- preguntó Milk
-Sé que no va ser fácil, al principio incluso yo tenía mis dudas, pero ahora estoy segura, yo lo quiero y quiero estar con él, por favor solo les pido que intenten comprenderme
-¿Qué dijeron tus padres?- preguntó Lunch
-No se los dije…-Milk y Lunch se miraron con desconcierto- no quise darles todo de un solo golpe, quiero esperar a que asimilen lo primero, después voy a contarles de Vegeta, la explicación que les di es que no estaba segura de querer casarme
-Así que solo les dijiste que la boda se cancelaba…-reflexionó Milk-Bulma no es que yo quiera desanimarte pero no creo que vayan a tomar muy bien que hayas cancelado todo por un hombre al que conoces hace muy poco, y eso sin contar que la familia se Vegeta es un tanto conservadora, tal vez no tomen bien todo esto
-Y eso sin contar que vas a tener que enfrentar las imposiciones de tu "suegro"- comentó Lunch recalcando la última palabra- según sabemos incluso Fasha tiene ciertas reservas con él
-Goku me ha contado que es un hombre muy dominante, le gusta imponerse en todo y si es tan conservador no creo que esté de acuerdo en que Vegeta rompa su compromiso con Maroon, la señora Gine incluso ya está por comenzar con los preparativos de la boda y el padre de Goku tiene ya un acuerdo prematrimonial firmado por los dos
Todo eso lo se Milk…- dijo Bulma bajando un poco la mirada y levantándose de su asiento, miró la hamburguesa a medio terminar y se dio cuenta que ya no le apetecía más-no esperaba que lo entendieran, pero si no es mucho pedir quisiera que no se lo contaran a nadie, solo mientras Vegeta resuelve lo suyo con Maroon… Bunas noches- dijo caminando a paso rápidos a su habitación, cerró la puerta y se arrojó sobre la cama, la verdad había esperado tener todo el apoyo y la comprensión de sus amigas al igual que Fasha se lo había brindando, pero no podía culparlas, en cierta forma se había visualizado como una mujer que sería señalada y criticada por muchos, respiró profundo y se metió en la ducha con la intención de relajarse un poco, necesitaba su mente despejada al por mayor para sacar adelante la feria científica durante la semana, ya habría tempo para arreglar las cosas con sus amigas , mientras tanto las chicas siguieron con su plática en el comedor
-Tal vez debimos moderarnos un poco- comentó Lunch, seguramente habrá mucha gente para juzgar a Bulma, sería bueno que nos tuviera apoyándola
-Lo se Lunch, pero todo esto es tan repentino, me preocupa que Bulma pudiera salir lastimada, yo simple y sencillamente no termino de asimilarlo, nos pidió que no se lo dijéramos a nadie pero yo tengo que hablar al menos con Goku de esto, después de todo Vegeta es su primo y él debe conocerlo mejor de lo que lo conocemos nosotras, no es que haya pensado en juzgar a Bulma, como su amiga debo estar ahí para apoyarla
-Por ahora dejemos que se calme un poco, mañana hablaremos de esto, y bueno yo te pediría que no hablaras con Goku todavía, ¿qué tal si hablamos con Fasha primero?
-Está bien Lunch- asintió Milk albergando la esperanza de que las cosas no fuerana a ser tan complicadas como ella las venía vislumbrado. Por otro lado en la mansión Ouji, había mas plática, Fasha y Tarble, seguían hablando de autos… y de conducir… el menor de los Ouji seguía renuente a ponerse al volante, los jóvenes habían pasado la cena hablando del tema, pero Tarble parece mantenerse firme
-Sé que para ti no es importante Tarble y no te pido que lo hagas mañana mismo, pero que tal si tomas una terapia que te ayude a superar tu miedo
-Fui a terapia hace muchos años Fasha, si puedo conducir o no no tiene nada que ver, hay personas que no están hechas para ello, solo mira a papá, él es un gran hombre de negocios y no se molesta en conducir, tiene un chofe que lo haga por el
-Solo piénsalo un poco Tarble…
La conversación fue escuchada casi en su totalidad por el patriarca de los Ouji, el hombre no tenía intenciones de cenar, pero después de estar toda la tarde encerrado en su estudio, decidió salir a ver si su prole había llegado a casa, solo le faltaba Vegeta, pero imaginó que llegaría más tarde, cuando terminara de trabajar en el corporativo, no pudo evitar reingresar a su estudio… volvió a cerrar con llave y se sirvió una copa de la reserva que solía guardar en el lugar, fue a sentarse tras el escritorio, esta vez evitó ver el retrato de su esposa, sin duda el miedo a conducir de Tarble estaba directamente relacionado con el accidente en que ella había perdido la vida, ver su imagen solo hubiera contribuido a revivir su dolor y barrer con el aplomo que había luchado por mantener durante toda la tarde, dio un sorbo a la copa del espumeante vino y su mente viajó hasta aquel fatídico día….
….recién había llegado del trabajo después de haber esquivado cuanto obstáculo le había puesto la tormenta, escasamente había dado cinco pasos bajo la lluvia al bajar del auto, pero tenía el saco empapado y el cabello desarreglado gracias a las fuertes ventiscas que se encargaban de esparcir por todos lados las abundantes gotas de lluvia, no recordaba un tormenta tan desastrosa en años, fue directo a su habitación para mudarse de ropa pasando por las habitaciones de los chicos donde espera ver a su esposa conversando con alguno de ellos o propiciándoles una reprimenda por alguna travesura hecha durante el día… no había nadie… llegó a la pieza principal, estaba vacía también… ya era muy tarde, donde estaba todo el mundo, era casi las diez de la noche, Anien no solía quedarse en el taller hasta tarde, ¿acaso la tormenta no la había dejado llegar aun?, pero aunque así fuera, ¿Dónde podían estar los muchachos? Eran las vacaciones de verano y era improbable que hubieran salido por algún trabajo escolar o algo así, fue directo al teléfono y marcó el número del departamento de Gine que se encontraba en la ciudad junto con sus hijos acompañando a Bardock por asuntos de trabajo, escuchó el tono de marcado por veinte segundos y después la voz de su hermana
-Hola
-Gine, soy yo, por casualidad Anien no te dijo si se quedaría hasta tarde en el taller, no ha llegado todavía y tampoco veo a ninguno de los muchachos por aquí
-Bueno, Fasha y Vegeta están aquí, Anien los trajo en la mañana porque querían ver a sus primos, me pidió que pasaran el día aquí y quedó de pasar más tarde a recogerlos, tal vez la tormenta la retrasó un poco
-Podría ser…-reflexionó Ouji- supongo que Tarble estará con ella
-Tarble prefirió irse con ella, tú sabes que los dos gustan de pasar el tiempo allá
-Bueno Gine, cuando llegue por los muchachos, dile que me llame y mejor que se quede con ustedes, no quiero conduzca hasta acá con este clima
-De acuerdo se lo diré y no te preocupes que yo no la dejaré salir de aquí
-Gracias Gine, nos vemos luego- dijo al tiempo que colgaba el teléfono, fue directo a sentarse en un mullido sillón con el periódico del día entre las manos en espera de recibir la llamada de su esposa, estaba muy cansado y no supo el momento que se había quedado dormido… el ruido de constantes golpeteos en la puerta de su habitación lo hizo despertar sobresaltado, una mujer del servicio de la casa llamaba insistentemente, parecía sobresaltada
-Señor, despierte por favor, señor, señor…
-Pero que pasa, ¿Por qué tanto escándalo?- dijo Ouji aun adormilado
-El señor Bardock está al teléfono, dice que le urge hablar con usted
Ouji fue corriendo hasta el teléfono percibiendo un dejo amargo en su boca, como si su cuerpo le avisara lo que estaba por venir
-Bardock, ¿Qué pasa?
-Necesito que vegas de inmediato al hospital central, tu mujer y Tarble tuvieron un accidente camino a casa, te espero aquí, por ahora no puedo decirte más…
-Como están ello…- no pudo continuar pues su interlocutor había cortado la comunicación, por un momento quiso pensar que se trataba de una broma, pero no, conocía la voz de su cuñado a la perfección, salió de inmediato, no supo cuanto tiempo pasó hasta que llegó al hospital, solo se dio cuanta por el reloj que había en la entrada del lugar que eran casi las dos de la mañana, en el vestíbulo vio a Bardock, parecía demasiado serio, tenía el rostro desencajado y pálido
-Bardock- se dirigió al hombre- ¿Cómo están ellos? ¿Qué pasó?- dijo Ouji ansioso
-Acompáñame-dijo Bardock caminado un poco más al fondo del lugar hasta llegar a la puerta de una habitación
-Tarble quedó atrapado dentro del vehículo, está muy alterado, a los doctores les ha sido muy difícil examinarlo, necesitan sedarlo pero necesitan tu autorización- Bardock toco un par de veces, una enfermera abrió la puerta- es el padre del chico- explicó Bardock- la mujer lo dejó pasar
A pesar de ser un hombre de fuerte carácter, Vegeta padre nunca estuvo preparado para ver semejante escena, su hijo menor, siendo sometido por una par de enfermeros mientras se sacudía violentamente intentando liberarse a la vez que emitía fuertes gritos, uno de los hombres le sujetaba con firmeza el brazo izquierdo, mientras el otro intentaba dominar todo los demás pero el chico pataleaba tan bruscamente que sus esfuerzos eran en vano; Ouji se quedó mudo ante tal escena, una mano tocó su hombro
-Señor Ouji, soy el medico a cargo de su hijo, ¿nos permite sedarlo? como ve está demasiado inquieto- Ouji asintió mientras veía a su hijo prácticamente convulsionarse sobre la cama, la enfermera que le había abierto la puerta se apresuró a administrarle el sedante y en cuestión de segundo Tarble dejo de moverse al caer completamente dormido, le colocaron una mascarilla de oxígeno y lo acomodaron en la cama
-Procedan a inmovilizar el brazo- ordenó el doctor- señor Ouji acompáñeme afuera, por favor
Una vez en el pasillo el médico siguió hablando
-Señor Ouji, su hijo quedó muy traumatizado después del accidente, es muy probable que requiera terapia psicológica cuando salga de aquí, eso sin contar que el brazo izquierdo quedó muy dañado y se llevó un fuerte golpe en la cabeza, al parecer no hay daños en el cerebro y lo que acaba de ver se debe a la fuerte impresión que sufrió, sin embargo vamos a realizarle unos estudios para confirmarlo, pero lo que más nos preocupa es el brazo
-¿Por qué?- pregunto Ouji sobresaltado
-Tiene el brazo fracturado en tres partes, hay que operar cuanto antes o de lo contrario podría perderlo, parece que los fragmentos de hueso dañaron algunos vasos sanguíneos y nervios, necesitamos iniciar la reconstrucción lo antes posible y aun así hay un enorme riesgo de que no resulte, este tipo de cirugías no se hacen en el hospital todos los días
-¿Cómo dice?, no hay otra opción
-Bueno, hay un cirujano ortopedista en la capital del oeste que se especializa en este tipo de casos, tal vez el sería el más indicado para llevar a cabo esta operación y aun así la rehabilitación llevará meses para que el brazo pueda ser completamente funcional, pero tendríamos que llamarlo primero…
-Tráiganlo de inmediato, consigan un helicóptero, un avión o cualquier cosa que lo traiga lo antes posible, no importa el costo, yo pagaré lo que sea, pero doctor, haga todo lo posible porque mi hijo salve el brazo
-Está bien iré a hacer algunas llamadas y volveré con usted- respondió el galeno
-De acuerdo, ¿y mi esposa doctor? ¿Usted la atiende también?
-No, tal vez alguno otro de mis compañeros, pregunte en la recepción – dijo al tiempo que se alejaba
-Gracias- dijo Ouji a la distancia- Bardock, ¿tú sabes algo? ¿Ya la viste?
-Lo siento Vegeta, Anien no está aquí, tu esposa no sobrevivió… lo siento mucho-respondió Bardock colocando una mano sobre el hombro de su cuñado, Ouji se quedó de piedra,-Gine ya viene para acá, ella se va a quedar al pendiente de Tarble, yo, necesito que me acompañes a identificar el cuerpo…
El señor Ouji, volvió al presente y bebió de un sorbo su copa, aquella opresión en el pecho siempre regresaba cada vez que recordaba a su amada esposa, aquella mujer que había sido la madre de sus hijos, él la atesoró y la cuidó como a nada en el mundo, solo con ella su fachada de hombre rudo se transformaba, ella sabía cosas que nadie más sabía de él, por eso creía firmemente que sus hijos debían elegir con cuidado a la mujer que sería su compañera de vida, sin embargo a su parecer , su primogénito había fallado, pero no tenía caso intentar remediar lo imposible, quien sabe tal vez al convertirse en hombre de familia Vegeta terminaría por madurar y entendería de una vez por todas la magnitud de su error, porque estaba más que decidido, Vegeta cumpliría con su deber le gustara o no…
Al di siguiente la universidad abrió sus puerta con un ambiente un tanto festivo para algunos y un tanto aburrido para otros, lo cierto es que la feria científica iba a tener de todo menos aburrimiento, sin embargo lo que para algunos iba a resultar entretenido, para otros sería completamente abrumador…
Hola de nuevo a todos, sé que me tardé muchísimo en actualizar, pero ya me encontré por ahí unos tips para establecer una planeación y de esta manera no llevarme tanto tiempo, créanme que no es mi intención hacer sufrir a nadie de veras, lo que pasa es que bueno últimamente tenía una especie de bloqueo mental, pero no porque no supiera que iba a poner, sino porque últimamente me ha rondado en la cabeza la trama de otra historia, y tuve que luchar con la tentación de ponerme a escribirla en vez de trabajar en las que tengo empezadas ahora, y bueno solo que tomar nota de los detalles para poder desarrollarla después, ya que decidido terminar por lo menos con una, para iniciar otra, de antemano mil gracias por su paciencia y por tomarse un poco de su tiempo para leerme, un saludo muy especial a Naomigomiz, svabutterfly, VBJTDEPT, Fher JD, Vegeta biefs, Sindy Milash, Veros, y a quienes se registraron solo como Guest, no pusieron su nombres, pero igual les agradezco infinitamente por su apoyo, durante la semana trataré de contestarles sus Reviews, ya me las ingeniaré como, XD XD XD XD XD, Por ahora y para no tardar más en actualizar he querido dejarles este capítulo, que es el preámbulo algo que seguramente muchos de ustedes estén ansiosos de saber o leer, espero que les haya gustado, mil besotes, bye bye y que sueñen bonito.
