CAPITULO XVII: ERES MI MOTIVACIÓN

SANTUARIO DE ATHENA...

En la mañana siguiente Shion mandó llamar a un grupo de Caballeros de Plata y Bronce para enviarlos a vigilar los alrededores del castillo como lo habían planeado, el grupo estuvo reunido con el patriarca por un buen rato y luego de que este les explicara la situación partieron rápidamente hacia ese castillo, Camus por otro lado había bajado hacia el río que estaba cerca del Santuario con la intención de practicar sus tecnicas porque desde hace años había dejado de hacerlo, mientras entrenaba pensaba en Lhía estaba preocupado por ella, de repente alguien lo atacó por atrás, Camus dió un salto y con mucha dificultad logró esquivar el ataque y volteó rápidamente hacia la persona que lo atacó, quedó sorprendido al ver que era Milo de Escorpio que estaba parado a unos pasos de el.

-Realmente eres sorprendente, a pesar de que estabas muy metido en tus pensamientos nunca bajaste la guardia... dijo Milo poniendose en posición de pelea. -Veremos si puedes hacerlo de nuevo... dijo sonriendo, Camus se paró de frente y sonrió de lado. -No tengo la necesidad de hacerlo... dijo el acuariano apretando los puños y luego empezaron a pelear.

Después de un largo rato de entrenar los dos empezaron a cansarse y decidieron terminar su entrenamiento, se sentaron a la orilla del río como solían hacerlo luego de cada entrenamiento. -Sabes, el entrenamiento de hoy me hizo recordar los viejos tiempos, me alegra que hayas vuelto amigo mío... dijo Milo recostandose en el cesped, Camus sonrió de lado y suspiró. -Si, a mi también me hizo recordar esos días, creo que volver fué lo mejor que pude haber hecho... dijo el acuariano. -Por sierto, esta mañana su ilustrísima envió a un grupo de caballeros hacia Atenas como lo habíamos planeado... dijo Milo... -Quienes?... preguntó Camus. -Envió a tres Santos de Plata, Capella de Auriga, Argol de Perseo y Shaina de Ofiuco y a tres de Bronce, Ichi de Hidra, Jabu de Unicornio y June de Camaleon, con ellos será suficiente para vigilar a los espectros... dijo Milo respondiendo la pregunta de Camus. -El que aun no me convence es Poseidón, no confío en el... dijo Camus. -Ninguno de los Caballeros confiamos en el pero al parecer no tiene malas intenciones, mientras Athena, Shion, Shaka que son los mas perceptivos del Santuario no digan que es un enemigo yo tampoco lo haré... dijo Milo e inmediatamente le lanzó una pregunta. -Camus, quién era esa mujer que vivía contigo?... Camus empezó a reirse y se recostó ante la mirada de Milo. -De que te ríes?... preguntó el escorpión. -De ti, tardaste en preguntarlo... dijo Camus. -Que quieres decir con eso... dijo Milo. -No importa ahora responde... continuó el escorpión. -Se llama Lhía, es una joven que conocí en el tren... respondió Camus cerrando los ojos.

-Vaya, si que eres rápido, la conoces en el tren y ya te la llevas a vivir contigo y yo que pensaba que eras un antisosial... dijo Milo burlandose de Camus. -Te equivocas... respondió el acuariano. -No tengo ese tipo de relación con ella, la joven perdió a toda su familia y todo lo que tenía en una tragedia, dejó su pueblo natal para ir a Francia, no tenía absolutamente nada y me dió lástima por eso le ofrecí mi ayuda. Creeme, si aceptó la ayuda de un desconocido fué porque no tenía una mejor opción... continuó diciendo, Milo se puso serio al escuchar lo que Camus decía. -Eso no me lo esperaba, ofrecerle ayuda fue muy noble de tu parte... dijo Milo mirando a Camus que solo se quedó callado aun con los ojos cerrados, Milo lo miró en silencio por un momento. -Dime, ella te gusta?... preguntó Milo. -Pss... No digas estupideces... dijo Camus que ni parpadeó con la pregunta.

-Camus, somos amigos desde que eramos niños... ¿Acaso piensas que puedes engañarme?... dijo Milo, Camus abrió los ojos y lentamente volteó la cabeza hacia el escorpión sin decir palabra alguna. -Jaja... Me lo imaginaba, desde que llegaste te he notado preocupado supongo que el motivo es ella... dijo Milo.

-Así es, Lhía nos vió a Shaka y a mi con las Armaduras Doradas y además fué golpeada por la energía que expulsamos en la pelea, aunque no le pasó nada grave ella se desvaneció y yo la dejé descansando en su habitación. Me pregunto como estará, decidí venir sin despedirme y no se que pasará con ella, no se si aún siga viviendo en esa casa... dijo Camus mirando el cielo.

-Amigo, ¿Que hay exactamente entre ustedes?... preguntó Milo, Camus tardó algunos segundos en responder la pregunta. -No lo sé, de lo único que estoy seguro es de que fuí muy indiferente con ella, no la traté como ella quería... respondió el acuariano luego de un largo rato. -Jajaja, eres un idiota, apuesto a que ni siquiera sabes que edad tiene... dijo Milo riendose, Camus solo se quedó callado.

-Espera, en serio no lo sabes?. Jaja, aunque nadie puede culparte por eso siempre fuiste un hombre de pocas palabras, pero vivir por dos meses con una chica y no saber su edad es el colmo, la proxima vez que salgas no lo hagas sin mi.. dijo Milo burlandose de Camus.

-Ya cállate, salir contigo siempre me trae problemas... dijo Camus. -Oye, eso no es verdad, mejor cuentame mas sobre Lhía.¿Como es?... preguntó.

Camus sonrió levemente. -Es muy hermosa, una mujer de mediana estatura, piel muy blanca, cabello negro, ojos de color café, muy oscuros es bella en todos los aspectos, cualquier hombre que la vea se impresionaría por su belleza... dijo Camus.

-Cualquier hombre, menos tu... respondió Milo. -Me conoces, para mi eso es algo superficial... respondió Camus.

-Entonces que fue lo que te atrajo de ella?... preguntó Milo sentandose. - Lo que me llamó la atención fué su alegría y sus ganas de salir adelante a pesar de lo que le había pasado y al convivir con ella tuve la oportunidad de conocerla, posee un alma llena de bondad y humildad, es una persona muy valiosa por sus valores y es por eso que daré mi vida para ganar esta guerra... dijo Camus y lanzó un suspiró... -Al pensar en ella pude recordar algo que había olvidado por completo... dijo Camus levantandose, Milo se levantó y se paró detrás de Camus.

-¿Algo que habías olvidado?. ¿Que?... preguntó Milo, Camus cerro los ojos.

-La razón por la que me convertí en Caballero de Athena. Luego de que Athena nos reviviera empecé a sentirme vacío, tantas peleas, tanto dolor... Los Caballeros hemos sufrído mucho para que este mundo pueda tener paz, la muerte de nuestros camaradas, ser acusados de traidores y ser odiados por nuestros aliados, es como si estuvieramos condenados a sufrir para que otros puedan ser felices. Esos hechos nublaron mi visión y renegué de mi suerte, sin embargo, al estar con ella, al verla sonreír, al sentir su cálida presencia y la amabilidad con la que me trataba aunque yo era frío e indiferente con ella, hizó que recordara la razón por la que luché en esas batallas... decía el Camus manteniendo los ojos cerrados, Milo se acercó a el y apoyó su mano sobre el hombro del acuariano, Camus abrió los ojos volteó hacia el.

-Como pudiste olvidarlo, hace años te había dicho algo parecido, que los caballero solo nacemos para pelear, que no tenemos derecho a una vida normal y mucho menos a ser felices. ¿Recuerdas cuales fueron tus palabras?... dijo Milo sonriendo.

[...-El entrenamiento de hoy fué agotador no lo crees, Camus?... dijo Milo tirandose al suelo a un costado del río. -Tienes razón, pero con la noticia que nos dió su exelencia creo que es necesario entrenar muy duro, Hades resucitará y tenemos que estar listos para enfrentarlo... dijo Camus sentandose, Milo se quitó la armadura y se tiró al agua para refrescarse.

-Camus, ven acompañame!... dijo el joven Caballero de Escorpio. -No, prefiero relajarme aquí... dijo Camus y se quitó algunas partes de su armadura dejando solo la parte que cubre sus piernas y sus brazos. -Te lo pierdes, deberías aprovechar estos momentos porque mas adelante no podrás, Hades y su ejercito despertaran y nosotros no podremos hacer otra cosa mas que pelear y pelear, enterarme que solo dos Caballeros sobrevivieron a la ultima Guerra Santa y que después de eso no han hecho otra cosa mas que buscar jovenes y entrenarlos para ser Caballeros y cuidar el sello de Athena hace que me arrepienta de ser Caballero, al parecer los Caballero no tienen derecho a una vida felíz y normal... dijo Milo mientras nadaba, de repente la temperatura del agua bajó rápidamente y empezó a congelarse sin darle tiempo de escapar y quedó atrapado en el río convertido en hielo, solo su cabeza sobresalía del agua congelada y pudo ver como Camus iba acercandose a el.

-Que has dicho?. Eres un miserable me das lástima, los Caballeros pelean por la paz y la justicia, escuchame bien, nunca seremos personas normales pero eso no quiere decir que no podamos ser felices. No se que sea la felicidad para ti, pero para mi es esto, ver a la naturaleza florecer, oir la risa de los niños cada vez que bajamos a la aldea por provisiones, la amabilidad de las personas y el honor de ser elegído por la diosa Athena para protegerlos. La satisfacción de cumplir con su misión, esa es la felicidad de un Caballero... dijo Camus mirando a Milo y luego de terminar caminó hacia la orilla, se puso su Armadura y se fué. -Piensa en lo que te dije mientras se derrite el hielo... dijo Camus mientras se retiraba...]

Camus empezó a reirse. -Lo recuerdo, volviste al Santuario doce horas después y el patriarca te regañó... dijo Camus mirando a Milo. -Jajaja... Pude haberte acusado con el patriarca pero en ese tiempo estuve reflexionando tus palabras y creo que tenías razón, es por eso que me quedé callado... dijo Milo. -Es hora de volver... dijo Camus y ambos regresaron al Santuario.

Los Caballeros subieron por las casas y al llegar a Escorpio, Milo se despidió de Camus y se quedó en la entrada de su templo. -"Es increíble... El hombre mas frío y solitario del Santuario necesita de la cálida compañía de una mujer para motivarse"... pensaba Milo mientras veía a Camus pasar por su templo.

CASTILLO DE LOS ESPECTROS, ATENAS...

-Mis señores, vengo a informarles que Angelo el joven del que les platiqué salió de Atenas, al parecer fué con su madre a visitar a una hermana que vive en Francia, pero podemos aprovechar y traerlo de una vez... dijo Katya inclinada delante de los dioses gemelos. -No, esperemos a que regrese... respondió Thanatos, Katya levantó la mirada.

-Pero podría tardar semanas, si esperamos mucho tiempo el enemigo podría encontrarlo y estropear nuestros planes...

-No pasará ellos esperan a que nosotros vayamos por el joven para seguirnos, enviaron a seis de sus mejores Caballeros de Plata y Bronce a vigilar las actividades alrededor del castillo, por lo que veo son Caballeros muy habiles, llegaron hace horas y ninguno de nuestros espectros pudieron sentir sus cosmos... respondió Thanatos, Katya se sorpendió al escuchar eso.

-Pero como!. Enviaré a algunos espectros para ubicarlos y eliminarlos antes de que penetren el castillo... dijo la mujer. -No, mientras el castillo este protegida por la barrera de Hades ellos no atacaran, quiero que des la orden de que ningún espectro salga de la barrera de Hades hasta que vuelva el joven Angelo, luego de eso tú misma junto con los tres jueces del infierno irán por el... dijo Hypnos.

-Como usted ordene mi señor pero, me gustaría saber. ¿Porque los tres jueces?. Con algunos soldados razos seria suficiente... dijo Katya, Hypnos la miró fijamente.

-Porque los Caballeros que trataran de impedir que capturemos al joven seran los Caballeros Dorados y solo los jueces podran hacerles frente y no podemos fallar, no sabemos cuantos seran ni quienes pero espero que uno de ellos sea el Caballero de Acuario... dijo Thanatos.

-El Caballero de Acuario?. Que tiene de especial?... preguntó intrigada, los dioses sonrieron.

-No sabes quien es el Caballero de Acuario?... preguntó Hypnos. -No... respondió ella.

-Tiene 23 años, se llama Camus... dijo el dios, Katya quedó paralizada al escuchar el nombre y la edad del guerrero.

-Es... Es mi hijo?... dijo la mujer. -Así es, Camus de Acuario es tu hijo, el mismo al que quisiste matar cuando apenas era un bebe... dijo Thanatos, Katya miró a los ojos al dios y sonrío. -Vaya, un Caballero de Oro, al menos consiguió algo y no salió tan patetico como su padre... dijo Katya sonriendo.

-Es por eso que tu debes ir con los jueces, si Camus aparece sería bueno para nosotros... dijo Hypnos. -Entiendo, quieren que utilice a Camus... dijo Katya. -Está bien, lo intentaré... prosiguió, de repente las luces se apagaron.

-No tienes ningun cargo de conciencia por tus actos y ni siquiera dudas en utilizar a tu hijo, eres la encarnación del mal... dijo una voz, de repente un humo negro apareció cerca de los dioses gemelos y rapidamente fue tomando la forma de un hombre... -Facinante... dijo el hombre que acababa de aparecer.

Los dioses gemelos hicieron una reverencia al hombre. -Mi señor, que agradable sorpresa... dijo Hypnos, Katya miró al hombre, era alto muy hermoso.

-Tu eres... dijo la mujer arrodillandose. -Señor Hades, es un placer conocerlo... dijo Katya, Hades se acercó a ella y le tomó de la mano. -El placer es mío... dijo y le besó la mano.

-Por lo que estuve escuchando nuestro aliado está muy bien informado de lo que pasa en el Santuario, eso quiere decir que se ganó la confianza de Athena... dijo Hades. -Así es mi señor, la ultima vez que hablé con el me comentó sobre los planes de la diosa y sus Caballeros... dijo Hypnos. -Exelente, nuestro plan marcha a la prefección, no esperaba menos de mi hermano... dijo Hades...