Hola que tal? Aquí les traigo una nueva actualización de mi fic, que recomiendo leerlo con palomitas o cancha jeje, disfrútenlo


Bienvenido a casa (Parte 1)


"Estuve varado en una isla durante 6 años. He soñado todas las frías y oscuras noches con mi rescate, desde que llegué aquí. Durante esos 6 años, he tenido un solo pensamiento, un objetivo… sobrevivir. Sobrevivir y un día regresar a casa. La isla tenía muchos peligros, para vivir tuve que convertirme, en más de lo que era… hacer de mí un arma. Estoy regresando no como el tímido, torpe y miedoso guacamayo que naufragó… sino como el guacamayo que hará justicia a aquellos… que han envenenado mi ciudad, mi hogar. Mi nombre es Tyler Blu Gunderson"

Un nuevo día se acercaba a la ciudad de Rio, las aves empezaban a volar por la ciudad o la selva en busca de su desayuno o a pasear, la misma rutina, pero había un ave que era la excepción, ese guacamayo azul con algunas cicatrices que en su cuerpo, estaba en un edificio alistando sus cosas, ese era Blu, quien una vez que terminó de alistar, agarró la cosas que tenía en su escondite, y comenzó a volar con la ciudad buscando algo en especial, que pueda ayudarle. Luego de varios minutos pudo encontrar un recuerdo, una memoria, una tienda de libros abandonada conocida para él, esta era la tienda que le pertenecía a Linda, estaba sucia, desordenada, debía ser porque nadie había estado en años en esa tienda, nadie la había tocado desde que él desapareció. Blu entró en la tienda y empezó a recordar los distintos momentos que pasó acá con Linda o con su familia o amigos. Siguió paseándose, hasta que encontró una puerta que iba hacia el sótano de la casa, entonces la abrió y entró volando hasta el interruptor luz y lo encendió viendo un cuarto todo polvoriento y desordenado.

Blu voló hacia una mesa y abrió el libro que le dio Tulio, luego sacó una carta de su interior que decía "abrir en sótano de la librería" y empezó a leerla…

"Querido Blu

Si estás leyendo esta carta, es muy seguro que este muerto, al igual que Linda. Como te había comentado hemos desarrollado en secreto el programa Black Hunters, cazadores de los contrabandistas y justicieros de Rio. El programa comenzó hace dos años con la ayuda de varios colegas y ayudantes mandados de Norteamérica, elaboramos todo un plan de ataque, compramos armamento y varios aparatos de última tecnología. Hace algunos meses habíamos robado una lista con todos los nombres de los contrabandistas que están en Rio y empezamos con la fase dos del plan para poder detenerlos, estuvimos reclutando personas, pero nuestros enemigos eran tan poderosos que asesinaron a todos nuestros agentes, incluyendo a todos los miembros de la organización, logré escapar gracias a este viaje, pero fue en vano, terminamos aquí atrapados, pero me di cuenta que hay alguien que puede corregir mis errores y recuperar Rio y ese eres tu Blu, yo confío en ti, por favor nunca te rindas y tacha cada nombre en esa lista. Es por eso que te dejé un mapa atrás de esa carta para que puedas encontrar mi búnquer central…"

Al instante que terminó de leer esa carta, Blu la volteó y vio un mapa del sótano con unos números que indicaba donde se encontraba el búnquer secreto y la contraseña para ingresar. Sin perder el tiempo, fue rápidamente hacia la locación que estaba detrás de un librero grande, vio que podía caber atrás de él y se metió por el filo, una vez que llegó vio que había una puerta con una cerradura con teclado, así que dedujo que debía ingresar los números, cuando los ingresó, esta puerta se abrió dejando entrar el aire a la habitación después de tanto tiempo. Blu entró a la habitación y de repente se encendieron las luces de esta, dejando mostrarse un computador, varios utensilios, armas, cuchillos, un procesador, aparatos tecnológicos y distintos compartimientos, una vez que vio todo eso, siguió leyendo la carta.

"…ahí encontraras todo lo que necesites para poder terminar con la lista y sobre todo devolver la paz a Rio, además logré hacer un equipo muy interesante que te ayudará a comunicarte, cuando lo pruebes me entenderás, sin más que decir, espero que logres acabar con el crimen en Rio y recuperar la armonía, confió en ti Blu, buena suerte Black Hunter"

Blu terminó de leer la carta y fue directo hacia el computador, donde puso en la mesa el libro con los nombre y empezó a estudiarlos y buscarlos por internet, que recursos tenían, influencias, dinero, crímenes, obras y otros datos de interés. Luego de eso, empezó a arreglar el búnquer y el sótano dejando todo ordenado y listo para cuando lo necesite; empezó a averiguar los objetos y aparatos que tenía, después se dirigió a un cuarto aparte dónde comenzó a instalar varias cosas y máquinas para poder entrenar. Más tarde, sacó varias láminas de acero y empezó a cortarlas, transformándolas en pequeños cuchillos, lo que se le puede llamar como cuchillo balístico, Blu empezó a hacer bastantes de estos. Una vez que terminó, se dirigió hacia un maletín que había encontrado unas horas antes, que decía su nombre.

"Para Blu" —dijo Blu leyendo la etiqueta, luego se acomodó en su sitio y abrió la maleta, donde encontró un aparato pequeño. —"¿Qué es esto?"

Blu empezó a examinar el objeto que le había dejado Tulio, y vio que este se ponía en la garganta, ya que tenía una correa, se lo puso y lo activó.

"Que extraño apa…"—dijo Blu sorprendido, con una voz diferente a la suya—"Oh por dios, no puede ser lo logró" —decía Blu emocionado hablando con esa voz nueva—"Logró hacer modular mi voz y transformarla en traductor, para poder hablar con los humanos…esto me va a servir de mucho"

Blu cerró el maletín, agarró su capa negra y se la puso, agarró sus armas y sus cuchillos y se puso el polvo negro volviéndose totalmente negro. Una vez terminado, vio por última vez su objetivo en la computadora y se fue volando saliendo de la librería.

La noche todavía era aún muy joven en la ciudad de Rio. Blu contemplaba la vívida y resplandeciente ciudad, los carros aportaban a eso con sus luces que iluminaban las calles y a las personas que caminaban, disfrutando de la vida. Blu pensaba sobre todas las cosas que se había perdido, mientras estaba desaparecido. En la isla no había fiestas, cumpleaños, festividades, solo era sobrevivir.

Blu, mientas volaba, saco de su bolsillo de su capa, el libro que le había dado Tulio, entonces se detuvo en un edificio con buena iluminación para mirar el contenido. Cuando llegó, empezó a buscar el nombre que había investigado hace un rato en el búnker. "Matt Hardson y sus aves, los alas rojas y los gemelos escarlata"

"Matt Hardson huh. Supongo que tenemos nuestro primer objetivo" —se dijo Blu así mismo—"Me pregunto, ¿dónde estará su escondite?"

Una vez que terminó de leer, Blu cerro el libro y lo guardó en su bolsillo de su traje, antes de tirarse del edificio, cerrando los ojos sin volar, dejándose caer. Unos momentos después, dio un respiro profundo, abrió sus ojos de nuevo y antes de tocar el suelo, abrió sus alas y se detuvo a unos metros, empezando a volar hacia la oscuridad. Él ya estaba listo para su misión. Siguió volando esquivando por la parte más oscura de Rio, sin casi visión; empezó a ganar velocidad en sus alas para llegar al máximo potencial en sus habilidades aerodinámicas. Una vez llegado a su máxima velocidad, se fue en picada hacia el suelo por donde entró a un sector desconocido para sus amigos u otros, pero conocido por ser el escondite de la mayoría de los contrabandistas.


6 años antes

Pasaron días y semanas, tan solo comiendo piezas pequeñas de la comida de la balsa, cada día. Blu estaba demasiado débil y mareado. Cada día que pasaba, se quedaba con menos comida y agua en la balsa, en ese momento estaba en la delicada franja entre la vida y la muerte. Cada hora y cada día que pasaba en el mar, él estaba más cerca de desfallecer; lo único que lo mantenía con vida era el deseo de Tulio antes de morir y que Linda le hubiera dicho que continuara y que no se rindiera, es lo que ella hubiera querido.

Esa imagen que lo atormentaba a Blu cada día, el pensar en ella, cayendo en el agua y ver al barco hundirse, lo torturaba demasiado. Él se sentó un rato en la balsa con su contenedor de comida, eran alrededor de las tres de la tarde, según Blu, agradeciéndose a sí mismo por haber tomado las clases de horarios del día cuando estaba en Minnesota. Estaba empezando a tener un poco más hambre de la que ya tenía hace un rato, así que se acercó al contenedor que tenía y lo abrió con su ala.

"Oh…no" —dijo Blu tranquilamente, pero a la vez ruidosamente.

Blu estaba completamente sin nada de comida y agua, entonces tomó el contenedor y los arrojó al mar, hundiéndose poco a poco.

"Lo…lo siento Tulio" —susurró Blu al cielo, así que solo se echó en la balsa, estaba demasiado débil, cansado y hambriento que poco a poco empezó a quedarse dormido.


Blu había entrado en las zonas peligrosas de Rio, aterrizó en una pequeña casa y empezó a observar todo el sitio. Él necesitaba información sobre la ubicación de Matt Hardson, por lo cual se pudo percatar que había varias aves y humanos también, hablando y divirtiéndose. En ese momento, decidió preguntar a una de las desconocidas aves, quienes estaban seguro que no tomarían en serio su disfraz, entonces él voló hacia un grupo de cinco aves que estaban hablando sobre algo de frutas. Apenas aterrizó se empezó a acercar a ellos silenciosamente, cuando estuvo detrás de ellos, habló con una voz gruesa.

"¿Dónde está Matt Hardson?" —habló Blu de una manera siniestra y con lentitud.

Las aves voltearon a verlo por un momento y se percataron de sus plumas oscuras y extrañas, su capucha negra, su cuchillo y otros extraños objetos en su espalda.

"¿Quién se supone que eres, Batman?" —dijo una de la aves, entonces todo el grupo se empezó a reír de la broma.

"Yo… yo lucho por la justicia" —bromeó otra de las aves del grupo. Blu ya no aguantó las risas y las bromas, entonces se movió rápido hacia el que le había dicho Batman y lo agarró del cuello asfixiándolo, hasta dejarlo inconsciente, entonces los demás comenzaron a irse contra él, por lo que había causado a uno de sus compañeras. En ese momento, Blu empezó a esquivarlos uno por uno, sus golpes eran muy lentos, no tenían nada de estilo de pelea, por lo que a Blu no le fue difícil acabarlos y dejarlos inconscientes, hasta que llegó al último que estaba en pie, este era el más pequeño de todos y estaba temblando ante la presencia de Blu, sin más tiempo que perder Blu corrió rápido hacia él y lo agarró del cuello, impactándolo en el suelo.

"Tranquilo viejo, por favor no me hagas nada" —dijo el guacamayo asustado, viendo los ojos perturbadores de Blu.

"¡¿Dónde está Matt Hardson?!" —exclamó Blu de forma frívola.

"Ahm…Ahm, te refieres al contrabandista ese, ¿no?" —respondió muchas más asustado el guacamayo. Blu no dijo nada ni se inmutó, lo cual hizo entender al guacamayo que sí era la persona que buscaba. —"Él… él está en una casa amarilla grande, está…está a unas cuadras para allá"

El guacamayo señaló y miró el lugar a dónde debía ir Blu, entonces pasó un carro apuntando sus luces hacia dónde estaba el guacamayo, encegueciéndolo por un instante, cuando recuperó la visión, vio que Blu ya no se encontraba con él, era como si se hubiera esfumado.


Blu se levantó de la balsa y empezó a sentir algo húmedo en sus patas, hasta que se percató que el agua comenzaba a llenarse en toda la balsa, hundiéndola poco a poco; Blu entró en pánico, porque sabía que si se hundía sería su final, ya que no tenía energía suficiente para volar, entonces agarró un balde que había allí y comenzó a llenarlo y botar el agua al mar, cada vez se quedaba sin energía para hacer lo que estaba haciendo.

Estuvo un rato así, hasta que no pudo seguir botando más agua, dejo caer el balde y se echó en uno de los rincones de la balsa que aún no se había hundido, mirando al cielo.

"Lo siento Tulio… no pude… cumplir tu promesa" —dijo Blu empezando a desfallecer poco a poco, hasta que miró hacia su derecha y vio que había una isla a unos kilómetros de distancia, Blu se levantó sin creer lo que veía y solo exclamó hacia el cielo—"Gracias…dios mío"


Blu seguía volando hacia la dirección y las indicaciones que le había dado el guacamayo, mientras pensaba en su objetivo.

"Matt Hardson… sus crímenes van más allá de contrabando y robo… pero se las arregló para intimidar, sobornar o matar… a quien se interpusiera en su camino…No me ha conocido aún" —pensó Blu viendo la casa amarilla de que el guacamayo le habló, sobrevoló el techo y se paró por una ventana de tragaluz, viendo a su objetivo, otras dos personas armadas charlando y dos guacamayos con un par de cuchillos en sus espaldas.

"Entonces una vez que lleguemos aquí, todo estará listo, las aves entregadas y el dinero en nuestras manos" —explicó el contrabandista Matt Hardson, con un mapa en la mesa, a sus compañeros.

"Eso es genial jefe, pronto seremos millonarios" —comentó uno de los trabajadores.

"Sí, es lo bueno que nos trae esta tierra plagada de aves exóticas" —agregó otro de los trabajadores.

"Por cierto, el carga…"—dijo Hardson, pero fue interrumpido por una de la bombillas de luz que se rompió de la nada, dejando a oscuras la habitación.

"¿Qué demonios pasó con…"—uno de los trabajadores no terminó de hablar, puesto que un cuchillo pequeño estaba clavada en su cuello, sin más que luchar, cayó al suelo desangrándose.

"¡Diablos, jefe corra!" —exclamó el trabajador, adviritiendo a su jefe quien inmediatamente comenzó a correr a la salida. El trabajador sacó su arma y empezó a disparar al techo y a las ventanas, sin saber si le daría a su objetivo, hasta que escuchó una voz atrás suyo.

"Hey, fallaste" —dijo Blu con su traductor de voz, para luego lanzarle un cuchillo balístico directo al pecho. El trabajador se agarró el pecho y viendo que comenzaba a sangrar, empezó a quedarse inconsciente, entonces justo antes de desfallecer vio al cuarto de donde vino la voz y probablemente el cuchillo y solo vio una sombra negra, antes de cerrar las ojos y caer al suelo muerto.

Por otro lado, Hardson logró llegar a la puerta de salida, justo cuando iba a abrir la puerta y escapar, un cuchillo atraviesa su mano, para luego se incruste con ella en la pared.

"Aaaaaah…maldición" —exclamó del dolor Matt, mientras trataba de sacarse el cuchillo de su mano, pero no por mucho otro cuchillo más grande atraviesa su mano que utilizaba para sacar el pequeño cuchillo, incrustando amabas manos en la pared—"Aaaaaah…esto duele…joder" —se quejaba Matt aún más, hasta que sintió una brisa atrás suyo, un objeto puntiagudo en su nuca.

"Espera… espera, sólo…sólo dime que quieres" —dijo el contrabandista temblando de miedo.

"Escúchame bien Matt Hardson…"—dijo Blu con su cambiada y apretando más el cuchillo—"Liberarás todas las aves que capturaste"

"¿Qué?"

"Tienes hasta mañana a las 10 pm"

"¿Quién eres?"

"Nadie" —dijo Blu volando hacia el techo.

"Bien Señor nadie, escúchame bien si te veo otra vez, estás muerto" —dijo Hardson amenazantemente, entonces Blu volteó y le lanzó un cuchillo que raspó su oreja y se clavó en la puerta al lado de su ojo.

Blu salió volando por la ventana del tragaluz que se encontraba rota por las balas que había disparado el contrabandista a la loca, solo por darle al guacamayo. Una vez que salió dirigió su mirada hacia el Cristo Redentor, que al parecer era su destino, abrió las alas preparándose para volar, pero no consiguió llegar lejos, puesto que una cuerda lo sujeto de la pata impidiéndole continuar.

"Pensaste que sería fácil" —dijo un guacamayo escarlata halando de la soga que tenía atrapado a Blu.

"En realidad aún lo sigo pensando" —respondió Blu lanzando sus cuchillas hacia el guacamayo, entonces justo cuando lo iban a herir apareció otro guacamayo igual que él, defendiéndolo con un cuchillo y desviando todas las cuchillas.

"¿Qué tal ahora, idiota?" —preguntó el otro guacamayo sonriendo, mientras hacía trucos con su cuchilla.

"Huh, los gemelos escarlata" —respondió Blu aterrizando enfrente de los dos, mientras empezaba a sacar su cuchillo negro por detrás.

"Esta será la última vez que respires malnacido" —dijo el primer gemelo escarlata, sacando su cuchillo.

"No dejaremos que eches a perder los planes de mi dueño" —aclaró el segundo gemelo.

"Pues yo no dejaré que Rio se siga hundiendo" —dijo Blu antes de cortar la soga rápidamente y atacar a los gemelos.

Blu empezó a combatir con ellos, cuchillo con cuchillo como si fueran espadas, la ventaja de número la tenían los gemelos, pero Blu tenía la fuerza. En un momento de la batalla, Blu logra herir a uno de los gemelos en su ala, quien retrocede y su gemelo ocupa su lugar, golpeando a Blu haciendo que caiga al techo que desnivel de la casa. El gemelo vuela rápido hacia arriba y se deja caer para dar el golpe de gracia, sin embargo cuando su cuchillo hace contacto con el cemento, Blu no estaba en ese lugar, hasta que el gemelo logra escuchar un murmullo detrás de él dejándolo estático.

"Eres lento" —dijo Blu mientras penetraba con su cuchillo la espalda del guacamayo para salir por su pecho, matándolo casi instantáneamente.

"Hermanooooo" —gritó el guacamayo escarlata, viendo a su hermano fallecer ante las garras de Blu—"Desgraciado, te voy a asesinar" —agregó con odio y sed de sangre el gemelo, abalanzándose sobre Blu quien logró esquivar sin problemas al ave.

"¡Hijo de…!" —exclamó el guacamayo escarlata, golpeando con todas sus fuerzas con su cuchillo, el cuchillo de Blu, quien se defendía sin ningún problema de cada estocada.

"Cualquiera que perjudique la vida de los animales, las aves o las personas, pagará el precio" —dijo Blu con seriedad, golpeando con su cuchillo el mango del cuchillo del guacamayo, provocando que se parta en dos y salga volando de ese sitio. En ese momento, Blu golpeó al guacamayo y lo agarró por la espada, poniendo su cuchillo al borde de su cuello.

"¿Quién…quién eres?" —preguntó el guacamayo escarlata con algo de miedo.

"Yo…era alguien común, pero ahora…" —respondió Blu cortando el cuello del guacamayo y dejándolo en el suelo desangrándose—"…soy alguien diferente"

Blu miró hacia el cielo oscuro y luego dirigió su mirada hacia la ciudad para comenzar a volar hacia ella, sin decir nada, ni hablar, ni pensar, ni recordar, solo quería llegar a su casa.

Al día siguiente

Blu se encontraba volando hacia lo que había sido su nido hace seis años, quería aclarar lo que pasó el día anterior. Él aterrizó en la salida del nido y vio que no había nadie, entonces escuchó unos sonidos en la que fue casa de Linda y Tulio, ahora era de otras personas, igual de amantes de las aves; él aterrizó en la ventana y la abrió para ver algo que le costaba creer, Perla preparando panqueques.

"Eh, hola" —saludó Blu tímidamente, viendo a sus hijos ver la televisión y a Perla hablar con Walter, quienes se distrajeron al escuchar a Blu.

"Hola Blu, ¿Qué tal?" —saludó Perla alegremente, viendo como Blu aterrizaba en frente de ellos.

"¿Cómo estas Blu?, no te hemos visto desde ayer, ¿todo bien?" —preguntó Walter algo preocupado.

"Sí todo bien, solo necesitaba tiempo para asimilar las cosas" —respondió Blu con algo de tristeza.

"Si te entendemos" —dijo Perla dulcemente.

"¡Papá!" —exclamaron Carla, Bia y Tiago al unísono, mientras volaban hacia su padre, para abrazarlo con fuerza.

"Hola niños, bueno ya no tan niños, jaja" —dijo Blu abrazando a su hijos, que ya habían crecido bastante desde la última vez que los vio.

"¿Por qué te fuiste temprano papá?" —preguntó curiosa Bia.

"Sí, queríamos hablar y ponernos al día" —agregó Carla.

"Lo lamento chicos, tuve un día recargado de emociones que tenía que salir un tiempo para asimilar las nuevas cosas y ponerme al tanto" —respondió Blu.

"Entiendo" —dijeron Carla y Bia.

"Hey pa, ¿qué te parece si nos ponemos al día?" —dijo Tiago agarrando una pelota pequeña y haciendo piruetas.

"Sí vamos papá"

"La pasaremos genial"

"Nunca diría que no, vamos a jugar"

"Siiií" —gritaron los niños volando fuera de la casa—"Vamos papá"

"Ya voy" —dijo Blu, pero Walter se lo impidió.

"Espera Blu quiero hablar contigo un segundo" —dijo Walter sonriendo, mientras volaba hacia afuera hacia donde se encontraban los jóvenes esperando—"Un rato chicos, tengo que decirle algo a su padre, ya los alcanza" —Bia, Carla y Tiago asintieron y se adelantaron un poco.

"¿Qué es lo que sucede?" —preguntó Blu confundido.

"Verás Blu, esta noche estamos organizando una fiesta de bienvenida para ti" —dijo Perla entusiasmada.

"Esperamos que pudieras venir, ya que tú eres el invitado de honor" —dijo Walter abrazando a Perla.

"Bueno no lo sé, aún estoy tratando de volver a la realidad" —dijo Blu indeciso.

"Y qué mejor que una fiesta para reencontrarte con tus amigos" —respondió Walter alegre.

"Si, vamos Blu, te divertirás, necesitas distraerte" —dijo Perla animando a Blu.

"(Suspiro) Supongo que tienen razón, está bien iré" —aceptó Blu con una ligera sonrisa.

"Excelente, es a las 8 de la noche, no llegues tarde" —dijo Perla, mientras miraba el reloj de la pared—"Oh no, llegaré tarde para ayudar a los muchachos a arreglar"

"Jaja, mira quien habla de puntualidad" —bromeó Blu.

"Ja-ja, muy gracioso Blu ya nos vemos" —dijo Perla despidiéndose con un abrazo a Blu y luego se despidió de Walter con un beso, incomodando bastante a Blu—"Hasta luego amor"

"Adiós mi ángel" —se despidió Walter viendo partir a Perla

"Bueno… yo tengo que irme" —dijo Blu incómodo, empezando a volar hacia la ventana.

"Espera Blu" —dijo Walter deteniéndolo en la ventana.

"¿Qué sucede?" —preguntó Blu confundido.

"Solo quería preguntarte algo que Perla, no tiene el valor de decirte, ya que piensa que te puede herir" —dijo Walter.

"(Suspiro) Creo saber de qué se trata" —dijo Blu bajando un poco la cabeza.

"¿En serio?" —preguntó Walter algo sorprendido.

"Sí, es sobre lo que pasó en la isla, bueno solo dile que no se siga preocupando por mí, la isla no me cambió sigo siendo el mismo guacamayo de siempre, solo que más viejo" —mintió Blu con una sonrisa falsa y mirando hacia sus hijos quienes lo esperaban con ansiedad.

"Claro, se lo diré" —dijo Walter viendo como Blu despegaba rumbo con sus hijos, para jugar con ellos, al último murmuró algo y se fue volando en dirección contraria de Blu y sus hijos.

"Él no sabe nada"

Continuará...

Buenooo, espero que les haya gustado la primera parte o aunque sea entretenido, poco a poco subiremos el suspenso, porque en la segunda se vienen revelaciones y nuevos hechos, sin más que decir nos vemos en el otro cap y no se olviden de dejar review.

R4