Capítulo 2

Los días fueron pasando rápidamente y Takahiro volvería en una semana si todo iba bien. Mahiro se lo estaba pasando muy bien con sus tíos, iban casi todas las tardes al parque, habían ido al acuario y a la playa. Veía películas con el tío Usagi y el tío Misaki siempre le preparaba de postre lo que él quisiera. Estaban siendo unos días geniales.
Aquella mañana Misaki fue el primero en despertarse como ya era habitual. Se vistió y bajó a preparar el desayuno. Cuando ya lo tuvo preparado volvió a subir a la habitación del escritor, donde se encontraba durmiendo junto al niño.

- Venga, dormilones, ya está el desayuno.- Anunció Misaki.

- ¿Ya?- Murmuró Mahiro frotándose un ojo.

- Sí, así que a levantarse.

- Misaki, calla que no me dejas dormir…- Dijo Akihiko con los ojos cerrados y abrazándose más a Mahiro, quien había hecho el intento de levantarse.

- ¡Tío Usagi!- Dijo el pequeño riendo.- Que tengo hambre.

- Esta bien, abrazaré a Suzuki-san.

- ¡No!- Gritó Misaki.- Lo que vas a hacer es levantarte. Venga, os espero bajo.
Misaki preparó la mesa mientras esperaba a que los otros dos bajaran. El primero en bajar fue Mahiro, seguido por el escritor. Ambos se sentaron en la mesa junto con Misaki y comenzaron a desayunar. En aquel momento sonó el teléfono de Misaki y contestó.

- ¿Diga?

- Buenos días, Takahashi-kun, lamento molestarte. Soy Kirishima, te llamaba porque necesitamos personal hoy. Ya sé que estás de vacaciones pero de verdad que nos hace mucha falta que nos eches una mano. Será solo hoy y se te pagará extra.

- Bueno, es que mi sobrino está…- Comenzó a decir Misaki pero fue interrumpido.

- Por favor, Takahashi-kun, si no vienes no creo que el nuevo tomo de The Kan pueda salir a tiempo...Eres muy necesario para su producción.

- Supongo que puedo buscar a alguien que cuide de mi sobrino.- Dijo Misaki y miró al escritor, quien le devolvió la mirada frunciendo el ceño.- ¿Será mucho rato?

-Toda la mañana y parte de la tarde. Te prometo que antes de las seis podrás irte.

- Está bien, contad conmigo.- Contestó el estudiante con un suspiro.

- ¡Muchas gracias, Takahashi-kun! Por favor, ven lo antes posible.

- Sí, en media hora estoy allí.- Dijo Misaki y colgó. Miró a su pareja quien tenía cara de pocos amigos.

- Estás de vacaciones, Misaki.- Le dijo el escritor.

- Usagi-san, no podía decir que no, era mi jefe…

- Si no trabajaras no tendrías jefe.

- ¿Estáis discutiendo?- Preguntó Mahiro.- Mamá y papá a veces discuten.

- No, Mahiro, no te preocupes.- Le dijo Misaki acariciándole la cabeza.- Usagi-san, por favor, cuida de Mahiro mientras no estoy, ¿lo harás?

- No vayas.- Dijo Akihiko.

- Usagi-san…

- Está bien, yo cuidaré de Mahiro.- Aceptó Akihiko.

- ¡Muchas gracias!- Exclamó Misaki.- Os dejaré la comida preparada y si queréis esta noche podemos salir a cenar, yo acabaré pronto.

- Podemos ir a un restaurante familiar.- Dijo el escritor.- Es lo que hacen las familias normales.

- De acuerdo.- Dijo Misaki mientras se preparaba para salir.- Usagi-san, si pasara cualquier cosa no dudes en llamarme. Con cualquier cosa me refiero a una emergencia, ¿entendido?

- Sí, Misaki.- Asintió Akihiko.

- Mahiro, te quedas con el tío Usagi.- Le dijo Misaki dándole un beso en la cabeza.

- ¿Y mi beso?- Preguntó Akihiko al ver que su pareja se dirigía hacia la puerta sin despedirse de él. Misaki suspiró volviendo sobre sus pasos y le dio un beso muy rápido en los labios.

- ¡Misaki está rojo!- Gritó Mahiro riendo provocando que el escritor también riera y que el estudiante saliera corriendo de allí todavía más sonrojado.

- Bueno, nos hemos quedado solos.- Murmuró Akihiko.- ¿Qué te apetece hacer?

- Jugar con Suzuki-san.

- No, con Suzuki-san no.- Dijo el escritor cruzándose de brazos.

- Tío Usagi, hay que compartir.

- ¿Quién te ha dicho eso?- Preguntó Akihiko.

- Mis padres, el tío Misaki y mi profe.

- Pues se equivocan.

El día pasó muy lento para Akihiko, le resultaba muy difícil estar lejos de Misaki, era algo casi enfermizo. La presencia de Mahiro le ayudaba a mantenerse distraído de vez en cuando, pero aún así no podía evitar mirar el reloj cada cinco minutos, esperando llegara la hora en que Misaki acababa de trabajar.

- ¿Podemos ir al parque?- Preguntó Mahiro de pronto.

- Sí, buena idea.- Respondió Akihiko levantándose del sofá.- Iremos a un parque que hay cerca del restaurante al que quiero ir y esperaremos allí a Misaki.

- ¡Bien!- Gritó el niño contento.

- Venga, ¿quieres llevar algún juguete al parque?- Preguntó el escritor y el niño negó con la cabeza.

- Jugaré en los columpios.

Fueron hasta el parque dando un paseo. Cuando llegaron solo había un par de niños jugando, estaba bastante vacío, cosa que agradeció Akihiko, lo último que quería era tener que aguantar los gritos de los niños. Mahiro corrió hacia los columpios y le pidió a su tío que le empujara. Estuvieron un rato así hasta que finalmente el niño se cansó y se fue a jugar en el tobogán, Akihiko aprovechó para sentarse en un banco que había cerca de aquel tobogán. No pasaron ni cinco minutos cuando una voz le llamó.

- ¿Hiroki?- Dijo el escritor sorprendido. El profesor y su pareja estaban cruzando el parque cuando se dieron cuenta de la presencia de Akihiko.

- ¿Qué haces aquí solo?- Preguntó Hiroki.- ¿No es un poco sospechoso que un hombre adulto esté solo en un parque para mocosos?

- No te preocupes Hiroki, me van jóvenes pero no tanto.- Respondió Akihiko poniéndose de pie y tendiéndole una mano a Nowaki.- Cuanto tiempo sin verte, Kusama.

- Sí, ya hacía años que no nos cruzábamos.- Respondió el médico estrechándole la mano y forzando una sonrisa.

- ¿Qué hacéis por aquí?

- Hay un restaurante muy cerca de aquí al que solemos ir.- Respondió Hiroki.

- Ya sé que restaurante dices.- Asintió el escritor.- Nosotros también vamos a ir a cenar hoy ahí, si queréis podemos ir juntos. Bueno, si no os importa esperar a mi pareja que ya está de camino.

- Bueno…- Murmuró Hiroki y miró a su novio.- ¿Qué te parece?

- Por mí está bien, sería un poco raro ir al mismo sitio y no cenar juntos, ¿no?- Dijo Nowaki sonriendo. En verdad lo único que quería era conocer a la pareja del escritor, le intrigaba saber qué clase de persona podría estar con un tipo como Usami.

- Perfecto, Misaki no tardará en llegar.

- Por fin voy a conocer a tu novio.- Comentó Hiroki.

- Pero si ya le conoces.- Le dijo Akihiko y en ese momento escucharon un ruido sordo seguido de lloros. El escritor se giró para ver a Mahiro llorando en el suelo mientras se agarraba la rodilla.- Mierda.

- ¡Tío Usagi!- Llamó el niño sin parar de llorar mientras Akihiko corría hacia donde él estaba.

- Mahiro, no llores.- Dijo el escritor arrodillándose para estar a la altura del pequeño.- A ver qué te has hecho.

- ¡Hay sangre!- Gritó el niño mostrándole el rasguño que tenía en la rodilla.- ¡Me voy a morir!

- Mahiro, nadie se muere por esto. Anda, ven conmigo.- Le dijo Akihiko mientras lo cargaba en brazos para llevarlo hasta el banco donde había estado sentado hasta hacía poco.

- ¿Quién es?- Preguntó Hiroki sorprendido.

- Mi sobrino.

- ¿Tu hermano ha tenido un hijo?- Preguntó el profesor aún más sorprendido.

- Claro que no, la naturaleza es sabia y jamás permitiría que mi hermano se reprodujera.- Dijo Akihiko mientras sentaba al niño en el banco, quien ya se encontraba más tranquilo aunque no había conseguido parar de llorar.- Es el sobrino de mi novio.

- Hola, ¿cómo te llamas?- Le preguntó Nowaki al pequeño mientras se arrodillaba en el suelo.

- Mahiro.

- Mahiro-chan, ¿me dejas que te cure la herida? Te prometo que no va a doler, además, tienes cara de ser un niño muy valiente.- Dijo Nowaki sonriendo.

- Soy muy valiente.- Contestó Mahiro secándose las lágrimas con la mano.

- Sí, tanto que lleva una semana durmiendo en mi cama…- Murmuró el escritor.

- Hiro-san, ¿te importa ir a la farmacia a comprar algo para desinfectar la herida y tiritas?

- ¿Por qué yo?- Preguntó el profesor arqueando una ceja.

- Porque al único que conoce es a Usami-san, se asustaría si se quedara solo con nosotros dos.

- Está bien, iré a la farmacia.

- No hace falta.- Dijo Akihiko mientras buscaba algo en el bolso que llevaba.- Misaki es un exagerado y siempre mete ese tipo de cosas en el bolso del parque.

- ¿Bolso del parque?- Dijo Hiroki confundido.

- Sí, está el bolso del parque, el de la playa, el del cine…- Respondió Akihiko sacando un botiquín muy pequeño y dándoselo a Nowaki, quien curó rápidamente al niño y le puso una tirita de ositos.

- Gracias.- Sonrió Mahiro.

- De nada, te has portado muy bien.- Dijo Nowaki acariciándole la cabeza. En ese momento vibró el móvil del escritor, quien lo sacó para mirar quien era.

- Misaki, dice que llegará al restaurante en diez minutos.- Comentó el escritor.- ¿Qué os parece si vamos yendo?

- Sí, que tengo hambre.- Dijo Hiroki.

- Tío Usagi, me duele al caminar.- Dijo el niño haciendo un puchero mientras estiraba sus brazos hacia el escritor. Akihiko lo cargó y puso al niño sobre sus hombros.

- ¿Así mejor?

- Sí.- Respondió el niño apoyando su barbilla en la cabeza de su tío.

Llegaron al restaurante antes que Misaki y se sentaron en una mesa mientras le esperaban. Mahiro estaba entretenido pintando un dibujo que venía en el menú infantil de aquel restaurante.

- Bueno, Hiroki, ¿qué tal el trabajo?- Preguntó Akihiko.

- Como siempre, con mucho trabajo.- Respondió Hiroki.- Pero no te preocupes que ya solo me quedan veinte páginas del manuscrito que me diste. Me hubiera gustado leerlo antes, pero he tenido poco tiempo.

- Pero si te lo di hace tres días, no esperaba una respuesta hasta la semana que viene.- Dijo el escritor.

- Bueno, pero ahora estoy de vacaciones y esperaba tener más tiempo, lo que no esperaba era que el idiota de Miyagi me dejara su trabajo para irse de vacaciones con el mocoso.- Dijo Hiroki frunciendo el ceño.

- ¿Aún sigue con aquel niño?- Preguntó Akihiko. Conocía al profesor de haber ido a visitar a Hiroki a la universidad.- ¿Cuántos años se llevan?

- No estoy seguro, pero más de quince.- Respondió Hiroki.

- ¿De verdad? No me lo habías contado.- Dijo Nowaki sorprendido.- Comparado con ellos lo nuestro no es nada…

- ¿Vosotros cuánto os lleváis?

- Cuatro años.- Respondió Nowaki.

- Eso no es ni diferencia de edad.- Dijo Akihiko haciendo que a Nowaki se le iluminara la cara.- Misaki es diez años menor que yo.

- ¿QUÉ?- Exclamó Hiroki.- ¿Estás saliendo con uno de veintidós?

- Sí, ¿no te lo había dicho?

- No, no habías comentado ese detalle.- Le dijo Hiroki.- De hecho casi que no me has hablado de él, lo único que sé es que se llama Misaki y que cocina muy bien.

- Pues le conoces.

- ¿Qué dices? Lo habrás soñado porque no me lo has presentado.

- Es que es alum…- Comenzó a decir Akihiko pero fue interrumpido por el grito de Mahiro.

- ¡Tío Misaki!

- Mahiro, ¿cómo has pasado el día?- Dijo Misaki cuando se acercó a la mesa y comenzó a darle besos al niño, haciéndole cosquillas.

- Me he caído.

- ¿Te has hecho daño?- Preguntó Misaki y reparó en la presencia de las otras dos personas. Sus ojos se abrieron como platos al ver que una de esas personas era su profesor de literatura, quien también le miraba sorprendido. Miró a Akihiko en busca de una explicación pero el escritor parecía estar pasándoselo genial al ver sus caras. La cena iba a ser incómoda.- Buenas tardes, siento la espera.

- No te preocupes, casi no hemos esperado.- Dijo Nowaki sonriendo.- Soy Nowaki Kusama, encantado.

- Misaki Takahashi, un placer.- Sonrió Misaki y se dirigió a su profesor.- Kamijou-sensei, me alegro de verle.

- Igualmente, Takahashi-kun.- Dijo Hiroki sin sonreír.

- Te dije que ya le conocías.- Le dijo Akihiko con una sonrisa burlona.

- ¿Cómo me iba a imaginar que te referías a uno de mis estudiantes?

- ¿Por qué no?- Dijo el escritor encogiéndose de hombros.

- ¿Eres alumno de Hiro-san?- Preguntó Nowaki sonriendo y Misaki asintió sonrojado.- Seguro que Hiro-san es muy estricto y grita mucho, pero en verdad él es muy cariñoso y dulce.

- ¿Pero qué diablos estás diciendo, Nowaki?- Le dijo Hiroki avergonzado.

- Cuidado con el lenguaje, Hiro-san, Mahiro está en una edad en la que lo absorbe todo, si dices palabras feas él las repetirá.- Dijo Nowaki.

- No exageres que tampoco he dicho nada malo.- Le dijo el profesor y en ese momento apareció el camarero.

- ¿Ya estáis todos?- Preguntó el camarero con una sonrisa y todos asintieron.- Muy bien, decidme.

- Yo quiero una hamburguesa con queso.- Dijo Mahiro.

- ¿Y para beber?- Le preguntó el camarero.

- Un refresco.

- No, por la tarde no hay refresco.- Le dijo Misaki haciendo que el niño frunciera el ceño.- Él tomará agua, por favor.

- Misaki, deja que beba lo que quiera.

- Usagi-san, el azúcar le altera mucho y en un rato ya es su hora de dormir.- Dijo Misaki tajante. El camarero apuntó el pedido de todos y al poco rato trajo la comida.

- ¡Es enorme!- Exclamó el niño al ver la hamburguesa.

- Eso me dice Misaki muy a menudo.- Dijo el escritor haciendo que Hiroki soltara una carcajada, Nowaki riera y Misaki se pusiera rojo.

- ¡Jamás he dicho yo tal cosa, fantasma!- Gritó Misaki.

- Pero lo has pensado.

- Mira que eres bruto, Akihiko.- Le dijo Hiroki intentando parar de reír.

- Misaki, ¿en qué curso estás?- Preguntó Nowaki con la intención de sacar del apuro al estudiante.

- Acabo este año.

- ¿Y ya sabes qué vas a hacer después, Takahashi-kun?- Preguntó Hiroki ya más sereno.

- Tengo claro que no me quiero dedicar a nada relacionado con economía.- Dijo Misaki.- Actualmente trabajo a tiempo parcial en la editorial Marukawa, sobretodo en el departamento de manga, aunque hago un poco de todo, y he descubierto que eso es lo que me gusta, así que espero poder dedicarme a editar manga. Me he presentado a una entrevista y he pasado la primera fase, pero es un proceso bastante largo.

- Mucha suerte, Misaki, seguro que lo consigues.- Dijo Nowaki sonriendo.

- Gracias.

- Mahiro, tienes toda la cara llena de ketchup.- Le dijo Akihiko sacando el móvil del bolsillo.- Posa que te voy a hacer una foto.

- ¿Cómo es que estáis cuidando de tu sobrino?- Le preguntó Hiroki a Misaki.

- Mi hermano se ha tenido que ir a Australia de viaje de negocios y mi cuñada ha querido ir con él, pero fue tan repentino que no tuvieron tiempo de preparar los papeles para Mahiro, así que no podían sacarlo del país.- Explicó Misaki.

- Voy a enviarle la foto a Takahiro.- Comentó Akihiko observando la foto que acababa de sacar del niño.

- ¿Qué pinta Takahiro en todo esto?- Murmuró Hiroki frunciendo el ceño.

- ¿Eh? ¿También conoce a mi hermano, sensei?- Preguntó Misaki sorprendido.

- Espera, ¿Takahiro es tu hermano?

- Sí.

- ¿Takahiro es el padre de Mahiro?

- Sí.

- ¿Y tú eres hermano de Takahiro?

- Si…- Dijo Misaki extrañado por la actitud de su profesor.

- Entonces, tú eres hermano de Takahiro y novio de Akihiko…- Comentó Hiroki más para él mismo que para los demás.- Akihiko sale con el hermano pequeño de Takahiro…

- Joder, Hiroki, mira que eres lento para algunas cosas.- Le dijo Akihiko provocando que su amigo se enfadara.

- ¡Qué culpa tengo yo de que tu vida amorosa sea un lío!

- No es para tanto.- Dijo el escritor encogiéndose de hombros.

- Además, la vida amorosa de Usagi-san con mi hermano era inexistente.- Dijo Misaki en un susurro para que el pequeño no prestara mucha atención. Este comentario hizo que su profesor riera y que Nowaki no entendiera nada.

- Gracias, Misaki.- Le dijo Akihiko fingiendo estar dolido.

- Lo siento, me he pasado de sincero.

- No entiendo muy bien de qué va todo esto…- Dijo Nowaki.

- ¡Tío Usagi, tengo pipí!- Dijo Mahiro.

- Pues ahí tienes el baño.

- ¡Usagi-san, no puede ir solo!- Le dijo Misaki.

- ¿Y por qué tengo que acompañarle yo?

- Te lo ha pedido a ti.

- Está bien.- Dijo Akihiko poniéndose de pie y tendiéndole la mano a Mahiro.- Anda, vamos a echar una meada.

- Que vulgar eres cuando quieres, Akihiko.- Le dijo Hiroki negando con la cabeza.

- Venga, Mahiro, vamos al excusado a miccionar.- Dijo Akihiko en tono de burla y se fue con el niño al baño.

- Nowaki, Usagi-san estuvo muchos años enamorado de mi hermano.- Explicó Misaki.

- Sí, diez años para ser exactos.- Comentó Hiroki.- Cuando nos conocimos te lo conté, ¿recuerdas?

- Sí, me suena que estaba enamorado de alguien que no le correspondía.- Asintió el médico.

- Sí, ese era mi hermano.

- ¿Y no te molesta eso?- Le preguntó Hiroki.- Es decir, no me malinterpretes, ¿estás bien con eso?

- Sí, de hecho, gracias a eso Usagi-san y yo...bueno, nos e-enamoramos.- Dijo Misaki avergonzado.- Y él ya no siente nada por mi nii-chan, ya hace años que no siente nada por él.

- ¿Takahiro sabe lo vuestro?- Preguntó el profesor.

- Mi hermano es muy despistado y nunca ha sospechado nada, pero la semana pasada lo descubrió. Mahiro le dijo que dormíamos juntos…- Dijo Misaki.- Pero parece que se lo ha tomado más o menos bien, bueno, lo está procesando aún.

- ¡Vamos a ir a Disneyland!- Gritó Mahiro emocionado corriendo hacia la mesa, seguido por Akihiko quien iba sonriendo.

- ¿Qué? Mahiro no corras que puedes caerte o chocar con alguien.- Le dijo Misaki.- ¿Qué es eso de ir a Disneyland?

- Le he preguntado a Mahiro si quería ir a algún sitio especial y me ha dicho que a Disneyland.- Dijo Akihiko mientras se sentaba a la mesa.

- No le consientas tanto, Usagi-san.- Dijo Misaki suspirando.

- Siempre he querido ir a Disneyland.- Comentó Nowaki haciendo que Hiroki le mirara con sorpresa.

- Venid vosotros también, ¿qué os parece este fin de semana? ¿Estáis libres?- Preguntó Akihiko.

- Sí, los dos estamos de vacaciones, pero no sé si a Hiro-san le apetecerá mucho la idea…

- Nunca he estado y creo que estaría bien visitarlo aunque sea solo una vez.- Dijo Hiroki.- No es que sea muy fan de Disney, es decir, las pocas películas que he visto sí que me han gustado pero…

- Son una maravilla.- Dijo Akihiko emocionado.- Desde que está el enano con nosotros he visto toda la filmografía y son fantásticas. De verdad que tengo muchas ganas de ir y hacerme fotos con las princesas.

- Usagi-san, ¿de verdad que la idea ha sido de Mahiro?- Preguntó Misaki arqueando una ceja.

- Por supuesto.

Llegaron a casa y Misaki aprovechó que Mahiro se había quedado dormido en sus brazos para acostarlo en su cama, con la esperanza de que esa noche no se pasara a la del escritor. Misaki bajó a la cocina y preparó té para el escritor y para él.

- No me habías dicho que conocías a Kamijou-sensei.

- Pensé en decírtelo pero sabía que llegaría el día en que os tendería una encerrona y tú pondrías la cara que has puesto.- Dijo Akihiko riendo.

- Eres cruel.

- No ha ido tan mal, ¿no?

- No, en verdad la cena ha sido agradable.- Dijo Misaki.- Aunque estoy seguro de que me seguirá dando miedo en clase.

- Bueno, el sábado les volveremos a ver, podrás cogerle más confianza a tu sensei.- Dijo Akihiko.- Haré que os quedéis solos en algún momento.

- ¿QUÉ?

- Relájate, Hiroki todavía no ha matado a nadie.

- Veo que estás disfrutando mucho con esto.- Le dijo Misaki suspirando.

- Y más que voy a disfrutar. Voy a comprar las entradas.

Hola ^^

¿Qué tal? ¿Qué os ha parecido? Espero que os haya gustado y que lo hayáis disfrutado tanto como yo lo he disfrutado escribiendo. El próximo capítulo ya será el último.

Siento toda la publi que le he hecho a Disney en este fic, pero tengo obsesión y no lo he podido evitar.

Muchas gracias por leer y a los que comentáis.

¡Un saludo!