Aprovechando, voy a hacer unas aclaraciones.
Primero, Harry venció a Voldemort cuando él tenía 18 años en una batalla en el ministerio… hubo sólo tres testigos: Kingsley, Bellatrix y Dumbledore, después entraron varios reporteros.
Segundo, como habrán notado, esta historia no sigue el completo canon de HBP, pues Ginny jamás fue novia de Dean y comenzó a Salir con Harry como por el 3er mes de su 5to año (de Ginny), Harry sí cursó el 7mo grado y jamás rompió con Ginny, sólo se separó de ella por su búsqueda de los Horrocruxes.
Tercero, Ginny dejó Inglaterra más o menos a fines de Noviembre o principios de Diciembre y Harry fue secuestrado el 7 de Febrero.
Cuarto, Ron y Hermione se casaron como por el 2003 en La Madriguera, Ginny no fue porque vería a Harry y sentía mucho miedo de volver a verlo.
Capítulo 16: Morir y no Morir
-¿Qué sucede, Tonks?-Preguntó Hermione
-Es Ginny, está muy débil, al parecer la atacaron unos inferis, vengan pronto por favor, hace unos minutos que se desmayó y no logro despertarla ni con un Ennervate-Dijo ella muy agitada, Peny se levantó bruscamente de la silla y se dirigió a la chimenea.
-¿Qué Ginny qué?-Dijo Ron, dejando de lado su conversación con Remus. Ambos fueron a la chimenea y siguieron a Peny a la casa de Valle de Godric.
Cuando todos los Weasley, Remus y Tom estuvieron en la sala de la casa junto a Ginny, se encontraron con que Tonks estaba parada frente a Ginny y Peny, quien estaba revisando a Ginny. Peny tocaba con las yemas de los dedos a Ginny y decía cosas ilegibles, todos la miraban expectantes, Molly había comenzado a llorar al ver a su hija en el estado en que estaba; estaba más pálida que un muerto, podía decirse que la sangre se había evaporado, los ojos los tenía cerrados y temblaba mucho.
-¿Qué está diciendo?-Preguntó Ron a Hermione
-Es una lengua muerta, magia antigua o algo así-Respondió
-Tom, ¿Trajiste el frasco que te pedí?-Dijo Peny
-Eh… sí, claro, aquí está-Hurgó en su bolsillo derecho y sacó un pequeño frasco-Engorgio-Dijo apuntando al frasco y éste se volvió más grande. Dentro habían varias bolitas de color azul.
-Dame una-Dijo Peny, Tom sacó una de las bolitas y se la dio a Peny
-¿Tienen un caldero de plata?-Preguntó a Remus
-Eh… sí, voy por él-Dijo y salió por la puerta que daba a la cocina
-También necesito hojas de mandrágora, ojos de cangrejo, veneno de acromántula, sangre de basilisco, dos pelos de unicornio y una cebolla-Le gritó a Remus
- No tenemos veneno de acromántula ni sangre de basilisco-Dijo Tonks
-Fred, George-Les dijo Peny a los gemelos
-¿Cuánto necesitas?-Preguntó Fred
-Una taza de veneno y cuatro gotas de sangre-
-Ahora volvemos-Dijo George y ambos desaparecieron, Remus llegaba en ese instante.
-Aquí está el caldero de plata, las hojas de mandrágora, los ojos de cangrejo, los pelos de unicornio y la cebolla-Dijo y puso todas las cosas en la mesita de centro. Al instante aparecieron Fred y George.
-Aquí está la sangre de basilisco y el veneno de acromántula-Dijeron los dos y pusieron las cosas en la mesita
-Bien, necesito que alguien prepare la poción, yo les daré las instrucciones-Hermione se ofreció para hacerla. Puso el veneno de acromántula en el caldero, después agregó los dos pelos de unicornio y las gotas de sangre de basilisco, lo removió doce veces a la derecha y puso los ojos de cangrejo, la poción cambió de un color transparente a uno violeta, siguió removiendo el líquido y destrozó las hojas de mandrágora, las puso en la poción y por último, estrujó la cebolla en el líquido, al final quedó una sustancia de color ámbar.
-Bien, ahora apártense todos-Dijo Peny, cuando todos estuvieron alejados, echó en el caldero la bolita azul y el líquido comenzó a echar humo en zigzag. Peny tomó la taza en la que habían traído el veneno de acromántula y le vació algo de poción, inmediatamente se la dio a Ginny, ella comenzó a temblar violentamente y luego… su pulso se detuvo.
Era un lugar abierto, no había plantas, tierra o agua, no había nada… era la nada. El clima era muy frío y a la vez muy cálido, era difícil expresar cómo se sentía ese lugar, era como estar en el infierno. Ginny se encontraba muy desubicada, solo recordaba haber sido atacada por inferis y luego caer desmayada en la casa de Tonks y Remus, notó que no traía la ropa que llevaba al haber salido de La Madriguera, solo llevaba una gran túnica de color blanco y unas sandalias de cuero. Caminó por el extraño piso que tenía el lugar, era como concreto sólido, áspero y seco, todo totalmente blanco grisáceo. El cielo no era la excepción, estaba todo gris, no había ninguna nube y, al parecer, no había ningún sol que alumbrara, solo esa triste capa de color gris. Siguió caminando por el lugar, podían haber pasado horas y ella seguía caminando, solo fue que se detuvo cuando vio una fuente de agua, corrió hacia ella y se aseguró de que no fuera un espejismo, tomó algo de agua en su mano y bebió, se sintió reconfortada al haber bebido de esa agua y se mojó la cara y el pelo. De pronto, escuchó pasos hacia ella, volteó a ver hacia su espalda y se encontró con un enano. Era (Es obvio) muy bajito de estatura, con una barba café y con las mismas vestimentas que ella traía, iba cantando algo y se acercó para poder escuchar mejor:
-¿Qué demonios?-Dijo sorprendida, pues el enano había desaparecido
-Hola-Dijo una dulce voz. Era una pequeña niña de unos seis o siete años de edad, tenía el cabello de color rojo, los ojos color negro y una túnica simple de color rosa pálido.
-Hola-Respondió Ginny-¿Cómo te llamas?-Preguntó a la niña
-Mi mamá dice que no debo de hablar con extraños-Dijo con algo de timidez
-Bueno, mi nombre es Ginny Weasley, ¿Me puedes decir tu nombre?-
-Inocence Gamp-
-Bueno, ¿Me podrías decir en dónde estoy?-
-No lo sé… quiero a mi mamá-En ese instante la niña se echó a llorar y Ginny no sabía qué hacer, entonces, apareció otra chica, igualmente pelirroja solo que de ojos color café y de unos 14 o 15 años
-Ah, ahí estás, Inocence, ven acá-Dijo la joven
-¡Ages!-Exclamó la niña y corrió hacia la joven
-Ven acá, mamá está como loca buscándote-Dijo y miró a Ginny, ésta solo le sonrió- Y tú, ¿Quién eres?-
-Ah, perdón, soy Ginny Weasley, ¿Me podrías decir en dónde estoy?-La joven sonrió amablemente
-Esa no es la pregunta correcta-Dicho esto, desapareció junto con la niña como si fuera de humo
Ginny estaba cada vez más confundida, ¿Qué había querido decir con eso? ¿Qué quería decir con que no era la pregunta correcta? Sus pensamientos fueron interrumpidos al ver a cuatro personas más. Cuatro mujeres, todas pelirrojas, iban caminando hacia la fuente de agua, una de ellas era bajita y rechoncha, otra era alta y muy flaca, otra era de un cuerpo súper escultural y la última era una chica de no más de 12 o 13 años. Ginny se sintió intrigada por las mujeres, por lo que se acercó a ellas.
-Hola-Dijo Ginny y las otras la miraron raro
-Hola-Dijeron las cuatro al mismo tiempo
-Disculpen, ¿Alguien de ustedes sabe en dónde estoy?-La mujer rechoncha sonrió
-Querida, tú sabes dónde te encuentras-Dijo
-Si lo supiera no estaría preguntando-
-Si en verdad no sabes dónde te encuentras, debes de formular la pregunta correcta-Dijo la chica más joven
-Pero, ¿cuál es la pregunta correcta?-
-Debes averiguarlo por ti misma, no puedes seguir siendo un parásito que necesita de la ayuda de todos-Dijo con una voz muy altanera, la chica del cuerpo escultural
-Pero, si yo sé dónde estoy, ¿Cómo llegué aquí?-
-Puede que él te haya traído-Dijo la chica flaca
-¿Quién es él?-
-Él es él, el ser más poderoso de este mundo-Dijo la chica rechoncha
-Si él fue el que me trajo, ¿Para qué me trajo?-
-Y cómo quieres que lo sepamos-Dijeron todas
-¡¿Por qué estoy aquí?!-Gritó desesperada, de pronto, Inocence y la otra niña aparecieron junto con las otras cuatro chicas, todas estaban sonrientes
-Esa es la pregunta correcta-Dijeron todas y desaparecieron
Todo el lugar comenzó a cambiar, comenzaron a aparecer paredes de piedra con varios retratos en ellos, varias antorchas aparecieron en el pasillo, el piso ahora contenía una alfombra roja y el techo estaba tan alto que parecía no acabar, Ginny no necesitó que le dijeran dónde estaba: Hogwarts. Se apresuró a ir por el pasillo por el que estaba y dobló a la derecha, al frente estaba la estatua que se abría hacia la dirección, tenía que llegar pronto ahí y contarle lo sucedido a Dumbledore, apenas estuvo frente a la estatua, ésta se abrió sin necesidad de contraseña, Ginny entró corriendo y pasó al despacho, todo estaba diferente, era más parecido al despacho en sus años en Hogwarts en vez de al que había visitado apenas, no estaba ese gran espejo por el cual se veían los pasillos, esa era una de las cosas que más resaltaba al llegar. Vio al frente suyo y pudo notar movimiento en el sillón del director, éste estaba volteado hacia la ventana y había algo de humo de cigarrillo o pipa ascendiendo.
-Eh… ¿Albus?-Dijo Ginny
-Ah, Srta. Weasley, no esperaba verla aquí tan pronto. Dígame, ¿Problemas en su casa?-Respondió la voz de Dumbledore, pero Ginny notó que parecía tratar de contener una risa
-Eh… yo, quería preguntarle dónde estaba-
-Pues, yo veo que está en Hogwarts-Dijo Dumbledore
-Bueno, sí, pero… ¿Podría por lo menos voltearse a verme?-Dijo exasperada
-¿Está segura?-Dijo Dumbledore en un tono sombrío
-¿Qué puede pasar?-Dijo ella sin interés, ya había visto muchas veces a Dumbledore
-Bueno, pero debo advertirle que se llevará… una gran impresión-En ese momento su voz cambió, Ginny la reconoció enseguida, el sillón se volteó y Ginny quedó boquiabierta, no podía ser él. Él sonrió al ver la reacción de Ginny y comenzó a reír.
-Debiste ver tu cara-Dijo un hombre alto, como de 1.80, de pelo negro azabache y extremadamente revuelto, con lentes, ojos de un color verde esmeralda y con una cicatriz en forma de rayo en la frente, Ginny había quedado paralizada.
-No puedes ser tú, tú estás… tú estás…-
-¿Muerto?-Dijo Harry y comenzó a reír nuevamente
-Pues sí, tú estás muerto-
-Entonces no te alegras de verme-Dijo Harry estando serio
-No, no es eso-
-Admítelo, me odias, te encantó que hubiera muerto, bravo, tu deseo se hizo realidad-Dijo ya más serio y se sentó en el sillón-Siéntate, Ginevra-
-Aunque no lo creas, yo sufrí… no, sufro mucho por tu muerte-Dijo Ginny con tristeza
-Ja, y supongo que en estos siete años era lo que más deseabas-Dijo con sorna
-¡Claro que no!-Exclamó intentando contener las lágrimas
-¡Claro que sí! Eso fue lo que dijiste la última vez que nos vimos-
-Eres un idiota, Potter-Dijo ya sin poder contenerse, había comenzado a llorar, Harry suavizó su semblante
-No llores, por favor, no me gusta verte llorar-Dijo él, se acercó a ella y le limpió las lágrimas con sus dedos. Ginny no podía creerlo, lo estaba sintiendo, eso era real, no un sueño.
-¿Eres real?-Preguntó ella, Harry sonrió y afirmó-¿Cómo..?-
-¿Cómo es que estamos aquí? Bueno, piénsalo-Dijo Harry y se reclinó en su sillón
-¿Estoy… estoy muerta?-
-Sí, y no, estás en algo así como una experiencia cercana a la muerte-Dijo él sereno y se levantó de su asiento, fue a una estantería y sacó un libro, lo hojeó un poco y se detuvo a leer, lo cerró nuevamente y lo colocó en su estantería.
-Tu espíritu fue arrancado de tu cuerpo durante unos instantes y fue llevado al lugar que ocuparás cuando mueras, podrás volver a tu cuerpo debido a que tu espíritu y él están unidos
por un lazo mágico que no permite que mueras, al menos no por ahora-Dijo Harry y volteó a ver a Ginny
-No entiendo-Harry rodó los ojos
-Estás en una experiencia cercana a la muerte, como ya lo dije, yo estoy muerto pero tú no, estás algo así como semi-muerta, algo así como que yo estoy bien cocido y tú sólo estas al vapor-
-Eso sí lo entiendo, lo que no entiendo es, ¿Por qué estoy aquí?-Harry suspiró, mantuvo una mirada pesada y miró a Ginny con una media sonrisa.
-No me dio tiempo para dejar todo preparado, las cosas en el mundo mágico eran terribles, casi podían compararse con la primera y segunda guerra-Ginny le prestaba atención a cada una de las palabras, quería callarlo y besarlo, hacerle el amor ahí mismo, pero lo que le decía era mucho más importante.
-Dos mortifagos me secuestraron cuando estaba en Grimmlaud Place, Tom Lenien y Alicia Feh, antiguamente conocidos como los hermanos Lenien. Atacaron a Kreacher y lo atraparon en un Incarcero, otros cuatro mortifagos venían con ellos, a uno no le pude ver el rostro, los otros los reconocí como Albert Mortra, Caleb McNamara y Tódor Linstock. Tom y Alicia me tenían acorralado, me quitaron la varita y yo utilicé la magia sin varita en Caleb, le hice una cortada en la cara, pero me descuidé, Tom me lanzó un Cruciatus, le siguieron Albert y Tódor, luego Caleb me dio una patada en el estómago y Alicia me desmayó-Hizo una pausa y miró a Ginny, ella tenía la cara llena de terror, no podía decir ninguna palabra, por lo que Harry continuó.
-Ya estando en la Mansión Malfoy, me despertaron y comenzaron a torturarme con la maldición Cruciatus, Boneluctus, Sectusempra y Diffindo. Ellos averiguaron sobre una poción llamada animas, no tenían la lista completa de ingredientes y me la querían sacar, Draco Malfoy lo logró, pero a cambio hizo el juramento inquebrantable, así pude protegerte a ti y a tu familia. Escondí seis ingredientes de la poción, pero los averiguaron igualmente, después, solo recuerdo que Serpens me enterró una daga, era blanca, hecha como de hueso y muy áspera, justo cuando comenzaba a sanarme a mí mismo, me dio algo en un cuerno, tal vez de Sátiro, reconocí el sabor amargo como polvo de Dubenhorn, me desmayé y luego morí, así como así-Ginny no aguantó más y se echó a llorar en silencio, Harry se acercó a ella y le acarició el rostro.
-Abrázame-Pidió Ginny, Harry la abrazó y ella lloró en su pecho
-Quiero quedarme aquí, contigo-Dijo Ginny y Harry la miró severo
-No, no puedes morir aún, además, volverás de todas maneras, es uno de los efectos de la poción-
-¿Qué poción?-Harry la miró extrañado
-Se supone que Peny te dio una poción para que vinieras, no pudiste haber venido de otra forma-
-No lo sabía, creí que fue por haber utilizado la magia sin varita-Harry abrió los ojos desmesuradamente
-¿Magia sin varita? ¿Ya puedes usarla?-
-No sé cómo controlarla, pero cuando me atacó ese inferi, creó que salió a flote-Se limpió las lágrimas y le sonrió-No me has dicho para qué sirve la poción animas-
-No puedo decírtelo-dijo con pesar sin separarse de ella-Yo ya no pertenezco a ese mundo, mi alma ya no pertenece a él, se me está prohibido interferir en esas cosas, pero dejé pistas, lee la carta de Hermione, ahí encontrarán más respuestas-
-Entiendo-Dijo ella
-Bien, ahora, quiero que me escuches con mucha atención. No importa lo que oigas o veas, tú vencerás al mal, tú, Hermione y Ron. No intentes hacer la poción animas y por nada, pero por nada del mundo vayas a cometer una locura-Ginny rio ligeramente y Harry enarcó una ceja
-Nada, es que, suenas igual a los otros cuando intentaban protegerte-Harry sonrió y se inclinó un poco más a ella
-Y quiero que me prometas algo-Ginny asintió-Prométeme que serás feliz, serás feliz por mí, por Arthur y por tus hermanos. Prométeme que encontrarás a alguien que te ame como yo te amé a ti-Ginny lo miraba a los ojos e inclinó la cabeza-Promételo, Ginny-
-Yo ya encontré a alguien que me ama así-Harry puso una mirada triste, pero a la vez se sentía feliz
-¿Puedo saber quién?-Preguntó con curiosidad, Ginny le sonrió y se acercó más a él
-A ti-No dejó que Harry dijera nada, lo besó con la desesperación que guardaba desde hacía meses, hacia años. Harry la rodeó con sus brazos e incrementó el beso, el tiempo, si es que existía en ese lugar, se había detenido para ellos, al separarse se vieron a los ojos, Harry tomó la cabeza de Ginny y la apretó hacia su pecho… comenzó a llorar
-Te amo… nunca lo olvides-Dijo Harry viendo a Ginny a los ojos, ella también lloraba
-Jamás lo olvidaré… y jamás dejaré de amarte-Se besaron una vez más y Ginny sintió un jalón en su espalda, se separó de Harry bruscamente y comenzó a flotar rápidamente.
-¡Recuerda! ¡No importa lo que veas o sientas! ¡Tú solo acaba con el mal!-Gritaba Harry a medida que Ginny se alejaba
-¡¿Algún día te veré otra vez?!-Gritó Ginny, pero no alcanzó a escuchar la respuesta, pues había desaparecido
-Más pronto de lo que te imaginas-Susurró Harry con tristeza y se sentó en el sillón, el despacho de Dumbledore había desaparecido y ahora estaba en un campo abierto, miró a su alrededor y vio la hierba muerta, los árboles secos, lo que alguna vez fue un río y ahora estaba seco, el sillón en el que estaba, era de piedra, de la más áspera y dura que había, Harry sonrió y se recargó en él, solo fue que se incorporó cuando oyó una risa fría, apuntó con su varita a los árboles y se acercó algo a ellos
-¡DEJAME EN PAZ!-Gritó y la risa desapareció.
En Valle de Godric, las cosas no iban muy bien, de pronto, Ginny comenzó a convulsionar, los Weasley estaban muy preocupados, Peny hacía cosas muy extrañas con Ginny para que mejorara, sus poderes de âmeblanch parecían no funcionar en Ginny, después, tan pronto como comenzó a ponerse quieta, se calmó, abrió los ojos lentamente y comenzó a reconocer todo.
-Ginny, hija, ¿Estás bien?-Preguntó Molly tan pronto como estuvo a su lado, pronto se acercaron Ron, Hermione y los gemelos.
-¿Qué fue lo que pasó, Ginny?-Preguntó Hermione y Ginny sonrió débilmente
-Vi a Harry-Dijo con un hilo de voz, Peny abrió los ojos desmesuradamente, la poción había funcionado.
-¿Qué? Demonios, está alucinando-Dijo Ron
-No está alucinando. Dime, Ginny, ¿Qué te dijo Harry?-Preguntó Peny
-Dijo… dijo que acabara con el mal… que no… cometiera locuras-Tosió y les sonrió a Hermione y Ron
-Lo vi, en verdad lo vi, incluso me besó-Algunas lágrimas salieron de sus ojos y se tocó los labios
-Será mejor que vayas a dormir, Ginny-Dijo Molly
-¿Dijo algo más?-Preguntó Peny
-Sí, me dijo cómo murió-Peny se acercó algo a ella
-¿Cómo?-
-Dijo que fue con una daga hecha de hueso o algo blanco, le dieron algo de Dubenhorn en un cuerno de Sátiro… fue Serpens-Dijo con asco
-¿Sátiro, Dubenhorn?-Preguntó Peny pensativa
-Sí-
-Bien, ve a descansar, ha sido un día agotador-Dijo Peny y dejó a todos por medio de la chimenea, tuvo que utilizar los polvos flu.
Se dirigió a la puerta de entrada y se detuvo en seco, recordó que ella no podía aparecerse, se dio media vuelta y esperó frente a la chimenea, casi al instante salió Tom por ella, Peny le sonrió, hizo un movimiento con la cabeza y salieron al jardín, pasaron la barrera de aparición y desaparecieron con rumbo al Caldero Chorreante. Peny fue al instante a su habitación, sacó de uno de los cajones del mueble de ropa un libro, el libro que había comprado en Borgin & Burkes.
-¿Qué vas a hacer?-Preguntó Tom
-Ginny dijo algo de un cuerno de Sátiro y Dubenhorn, Harry no le dijo por qué fue con eso ni cómo lo sabía-
-¿Cómo lo sabes?-
-Legeremancia. Bueno, me parece haber oído algo sobre eso en el libro mientras lo hojeaba, espero que sirva de algo-
-¿Qué tendría de importante el arma con la que lo mataron?-
-Por amor a Dios, Tom. Harry no podía morir ni con un Mortis, una vez le clavaron una daga muggle y se pudo sanar él mismo al instante, otra vez bebió un vaso de veneno de acromántula ¿Cómo pudieron haberlo matado con una daga y una poción?-
-Y tu punto es…-
-Olvídalo, mejor sé útil y tráeme un vaso de agua-Tom resopló y salió de la habitación
-Veamos… ¡Ah! ¿De qué me sirve este maldito libro si no encuentro lo que necesito?-Dijo exasperada, Tom la miró alarmado.
-Cálmate, de todas maneras no sabemos para qué es esa bendita poción-Peny sonrió de manera sombría, lo cual asustó mucho a Tom.
-Yo sí lo sé-
En Valle de Godric se vivía otra historia, Ginny había quedado profundamente dormida casi al instante en que la llevaron a la cama de Remus y Tonks. Ron y Molly se encontraban desesperados al ver que Ginny aún estaba muy débil, insistían a cada rato a llevarla a San Mungo, pero todos se negaban a eso. Los que se encontraban más tranquilos en la casa, eran los dos gemelos, ellos se encontraban pensativos en lo que había dicho Ginny, ¿En verdad habría visto a Harry? Y si fue así, ¿Cómo fue que pasó?
-¿Cómo?-Susurró Fred inconscientemente, Ron lo volteó a ver
-¿Qué dijiste?-Preguntó curioso, Fred quedó algo confundido y luego miró a George
-Es que… me pregunto cómo fue que Ginny vio a Harry-
-Igual yo-Dijo George
-Debió de haber estado alucinando, perdió muchas fuerzas y sus niveles de magia disminuyeron mucho, afortunadamente ya se está recuperando-Contestó Remus, quien venía saliendo de la habitación en la que se encontraba Ginny
-¿Cómo está ella?-Preguntó Molly al instante
-Está bien, ya se estabilizó, por ahora solo necesita descansar… aunque, me he quedado con la duda de qué fue lo que causó que perdiera tanta magia-
-Bueno, Tonks dice que Ginny mencionó algo sobre inferis, puede que la hayan atacado-Dijo Ron, justo en ese momento entraron Hermione y Tonks.
-Entonces, Mientras esté embarazada, ¿Las habilidades metamorfomagos de mi hijo serán igualmente mías?-Decía Hermione
-Sí, eso durará solo hasta unas dos semanas después de que se cumplan los nueve meses de embarazo-
-Pero y si lo tengo un poco antes-
-Será igual: unas dos semanas después de los nueve meses, aún si lo tuviste a los siete u ocho meses-
-Ron, ¿Cómo está Ginny?-Preguntó Hermione
-Ya está mejor, pero será mejor que la dejemos descansar-
-Entonces, para eso sirve la poción-Dijo Tom, después de que Peny le hubiera contado para qué servía la poción Animas
-Sí, como puedes ver, algo muy tentador para los mortifagos-
-Pero… pero ¿Cómo lo regresarán? ¿Qué no acaso él ya murió?-
-Eso no te lo puedo decir, sé cómo lo harán… o lo hicieron si es el caso, pero no puedo decírtelo-
-¿Por qué no les has dicho nada sobre la poción a los otros?-Preguntó Ton y Peny hizo una mueca incomoda
-Harry me lo prohibió, él no quería que los demás se enteraran de que quería morir, yo le pedí que me dijera para qué hacía tanto esos frascos cuando estaba trabajando en el ministerio, Harry confiaba en mí, pero me hizo hacer el juramento inquebrantable con las condiciones de que yo no les diría nada a los Weasley o a Ginny… pero tú no estás incluido en el juramento-Tom le sonrió, se despidió de ella y se fue a dormir.
Peny se quedó pensativa en su cuarto, tomó nuevamente el libro y lo abrió en una de las paginas que mostraban información sobre las almas, hablaba sobre los âmeblanch, sonrió con tristeza y recordó un día de su infancia
Flash Back
Una pequeña niña, de unos tres o cuatro años jugaba con un Jarvey en un pequeño prado, se podían ver distintas criaturas alrededor de ella, entre ellos un erumpent, unos cuantos gusarajos, escarbatos y uno que otro quintaped. La niña, completamente rubia y lacia, de ojos azules y de tez blanca, le hablaba al Jarvey y éste repetía las palabras.
-La comida de mamá es deliciosa, pero algunas veces se pone putrefacta-Decía la niña al Jarvey.
-La comida… mamá… veces… putrefacta-La niña rió ante lo dicho por el Jarvey y un hombre alto, de pelo castaño y con barba y bigote poblado, se acercó a ella y la cargó de repente haciendo que ella gritara.
-¿Qué es lo que hace mi princesita?-Dijo el hombre mientras le hacía cosquillas a la niña
-Nada… jajaja… solo… jajaja… jugaba con "Repito"-Contestó ella y se acomodó un mechón rubio que le había caído frente a su cara. El hombre sonrió.
-Bueno, tu madre dice que es hora de comer, habrá pollo frito y ensalada de atún-La niña hizo un gesto reprobatorio
-No me gusta la carne, es malo matar a las criaturas vivas-El hombre solo sonrió y le acarició el pelo
-Algunas veces, mi princesita, se debe matar a las criaturas para poder sobrevivir o incluso para crear otra vida… todo tiene su equilibrio… además, si no hubiéramos matado al pollo, ahora no tendríamos que comer y después moriríamos nosotros… ¿Prefieres eso?-La niña negó con la cabeza y comenzó a caminar junto a su padre, pero se detuvo a unos pasos de su casa, el hombre se volteó hacia ella.
-Papi, ¿Puedo preguntarte algo?-Dijo con timidez y el hombre se inclinó
-Dime-
-Si algunas veces es bueno matar, dime, si se mata para vivir eternamente, ¿Es bueno o malo?-El hombre la miro extrañado
-¿A qué te refieres?-
-Es que, el otro día oí a un señor hablando sobre matar a alguien, que solo así obtendría la vida eterna-
-¿Cómo era ese señor?-
-Pues, no lo sé, pero brillaba mucho, algo así como un fantasma, pero diferente-El hombre se quedó pensativo.
-Ese hombre era malo, no se debe matar para obtener la vida eterna, eso es malo… y mucho menos si es a alguna persona-La vista del hombre se ensombreció de pronto y se miró el brazo izquierdo, la niña lo notó.
-Papi, ¿Por qué te duele la viborita que tienes pintada en el brazo?-El hombre hizo una mueca incomoda, pero luego le sonrió a la niña.
-Algunas veces, los Hollylight no hemos hecho cosas muy buenas… ya será una historia para otro día-
Peny sacó una foto de su bolsa y sonrió, ahí estaban algunas personas vestidas con túnicas de gala, una mujer rubia, un hombre castaño y una bebé de no más de seis meses. Pero había algo que resaltaba en el hombre, no solo el collar de oro ni el cinturón con gemas, sino que el tatuaje en su brazo izquierdo… una serpiente saliendo de una calavera… una marca tenebrosa.
-Tenías mucha razón, papá. Algunas veces se debe de matar para crear nueva vida… pero no siempre es buena esa vida-Dejó la foto en su mesita de noche y se acostó a dormir, había sido un día muy cansado.
Nota del Autor: Hola, lamento mucho el no haber actualizado antes, lo lamento en verdad, apenas y pude leer algunas de las historias que sigo debido a varios asuntos personales. Bueno, ahora les dejo el adelanto
-Ron, rápido, Tanner está atacando el ministerio, han secuestrado a Tena-Dijo Remus, Ron se levantó de inmediato.
-¿Ha habido bajas?-
-Solo dos, Rita Skeeter y Gabriel Holsh, se han llevado a Tena, Midget y Kirk-Ginny intentó levantarse
-Tú no vas a ningún lado, estás muy débil
-¿Qué fue lo que pasó? ¿No solo los atacaron los inferis, dementores y mortifagos, cierto?-Preguntó Ginny. Ambos bajaron la mirada y negaron con la cabeza
-Bueno, al principio lo teníamos todo controlado, casi podíamos asegurar que ganaríamos. Pero nos equivocamos, también hubo cerberos, troles y hombres lobos… incluso un Dubenhorn-Decía Ron
-Hubo alguien, un mortifago, no era como los otros, al parecer es su nuevo líder-
-¿Por qué piensas eso?-Preguntó Ginny
-Porque todos le decían "Mi Señor"
-No quiero matarte, Moody, siempre me has caído bien. Apártate-Dijo el mortifago calmadamente, pero sin bajar su varita
-¿Cómo puedo…cof…caerle bien a un mortifago!-Dijo Moody, entonces él se quitó la máscara dejando ver su rostro y una sonrisa burlona al ver la cara de Moody.
-Ahí está tu ojo-Dijo el mortifago y con un movimiento de su varita devolvió el ojo a la cara de Moody
-Tú… tú, no puede ser… eres
