DIARIO DE YURI KATSUKI
Enero 13
Siento que mi mente es un enjambre furioso de abejas justo ahora.
Mis manos están temblando. Tengo miedo, me siento también terriblemente confundido, furioso, con ganas de llamar a alguien pero sin saber qué hacer realmente. Acabo de recibir la que sin duda alguna ha sido la llamada más amenazadora de mi vida, una llamada que jamás hubiera esperado recibir.
La voz del padre de Victor aún sigue sonando en mis oídos. Su voz era suave, fría, más parecida al constante siseo de una serpiente que a la de una persona normal. Había maldad en su voz, había deseo de dañarme, todo lo que él dijo era una amenaza para mí. Y sin embargo, no es eso lo que me preocupa.
Lo que más me preocupa es que él pueda dañar a Victor, que de verdad cumpla su amenaza de hacerle daño si yo no lo dejo en paz. Pero es que no entiendo qué es lo que Mikhail Nikiforov quiere decir con "deja a mi hijo en paz". No entiendo por qué yo represento un peligro en su vida. Aunque…
¿Será eso? ¿Será que él teme que Victor y yo….?
Claro. Claro. Debe ser eso.
Absolutamente.
Mi corazón parece detenerse por un angustiante momento antes de volver a bombear sangre por todo mi cuerpo. Mis mejillas se sonrojan y aunque la furia y la confusión siguen reinando dentro de mí, ahora también tengo algo en claro: el padre de Victor está mortalmente asustado de mi existencia porque sus abogados deben haber descubierto lo mismo que papá descubrió hace días.
A mi mente acude el recuerdo de aquella plática que mi familia tuvo en la víspera de año nuevo. Yo me encontraba en Yutopia debido a que Victor y yo habíamos decidido pasar ese día con nuestra familia. Él se había quedado con su madre, los dos habían decidido hacer un viaje relámpago a Moscú antes de que las clases comenzaran de nuevo. Por eso Victor no estaba conmigo aquella noche, de hecho, esa es la razón por la que él no está todavía en nuestra habitación de la Academia donde me encuentro justo ahora. Las clases comenzarán mañana una vez más.
Bueno, debo dejar de divagar aunque ahora que lo pienso, la idea de volver ver Victor justo en este momento me produce además de la ansiedad normal de volver a verlo, un miedo atroz porque ¿cómo demonios voy a decirle de todo lo que ha pasado en su ausencia? De hecho… ¿tengo que decirle? Creo que él ya está lo suficientemente preocupado por el estado de los negocios de su familia y no me gustaría agregar más pesar a su vida. Se supone que un buen novio no da problemas ¿o sí? Se supone que un buen novio solo cuidaría de él y buscaría hacerlo feliz la mayor parte del tiempo, él merece que yo sea su refugio y no solamente una lista andante de problemas.
Bien, bien, eso me gusta. No tengo por qué hablarle de la plática de mi familia ni acerca de la llamada de su padre. Sobre todo no de la llamada de su padre. No, Yuri, no debes hablar de eso. Pero tengo que escribirlo aquí, tengo que ordenar mis ideas. Tengo que tranquilizarme por completo antes de que él llegue y pueda darse cuenta de que algo no anda bien conmigo. Tienes que ser fuerte, Yuri ¿entiendes? Tienes que resolver esto tú solo porque no quieres que Victor se preocupe.
Sé un buen novio, Yuri, por dios, sé un buen novio.
Muy bien, muy bien ¿En qué estaba?
La plática, cierto, lo que mi papá descubrió, lo que ha hecho que el padre de Victor se haya sentido en la necesidad de amenazarme.
Bueno, durante la vispera de año nuevo, yo estaba esperando a que mi familia saliera de la oficina de papá quien es el director general de nuestros hoteles. Mari y mis padres se habían encerrado ahí por horas, yo pensaba que el motivo de su reunión era acerca de las nuevas estrategias publicitarias para la temporada de invierno. Su reunión pues, había durado más de lo imaginado y algunos invitados a la fiesta de año nuevo que el hotel brinda a sus mejores clientes, estaban llegando ya. Aunque me encargué de recibir a algunos de ellos del modo en el que mis padres me habían enseñado a hacerlo, después de un rato de preguntas acerca del paradero de mi familia, decidí que era tiempo de que la familia Katsuki estuviera junta en la fiesta. Vamos, la unión familiar es uno de los valores sobre los cuales mis abuelos empezaron con el negocio de la familia en Japón.
Después de pedirle a uno de nuestros empleados que se encargara de recibir a los demás invitados, me encaminé hacia la oficina de papá y noté que la puerta estaba abierta. Estuve a punto de entrar anunciándome con un grito, pero el sonido amortiguado de las voces de mi familia que hablaban de forma queda, como si estuvieran discutiendo un secreto demasiado oscuro para decirlo a viva voz, me alertó de que era mejor idea quedarme quieto y entonces las palabras preocupadas de mamá llegaron a mis oídos:
— ¿Entonces el chico debe casarse? ¿No hay otra forma de asegurar su patrimonio? — preguntó mi madre en un tono lleno de tristeza.
—Ese sería el camino más rápido, sí… —dijo mi padre con un profundo suspiro —. Podemos interponer miles de demandas, pero tardarán tiempo en proceder. El padre de Victor Nikiforov tiene poder en la corte y además, me han llegado demasiados rumores acerca de lo que le pasa a la gente que se atreve a ponerse en contra suya.
— ¿Rumores? — dijo Mari con una risa desdeñosa.
—Amenazas camufladas, hija, el hombre es un cobarde y ni siquiera es capaz de amenazarme de forma directa — dijo mi padre y yo sentí cómo mi corazón comenzaba a latir con más rapidez —. El punto de todo este asunto, es que Mikhail Nikiforov es cabeza de familia nos guste o no. Victor es un chico de dieciocho años apenas, no ha tenido la formación adecuada en administración a pesar de que está estudiando ahora mismo y su madre es una brillante mujer de negocios. He visto el rendimiento de las empresas Nikiforov después de la muerte del patriarca y todo son ganancias, así que los detractores de Victor no pueden alegar nada en ese aspecto, sin embargo, las amenazas de Mikhail causan terror, el hombre está aferrándose a cualquier posibilidad de quitar a su hijo de en medio…
— ¿El chico está en peligro? — preguntó mi madre con verdadera preocupación en su voz y yo quise gritar esa pregunta en voz alta también — ¿No podemos protegerlo de algún modo? Tal como lo describes, ese hombre que se hace llamar su padre es capaz de matarlo con tal de quedarse con todo…
—No puede matarlo, mamá, no se trata de una disputa de la mafia — dijo Mari y yo quise correr a abrazar a mi hermana por decir aquello —. Aunque ciertamente los asesinatos familiares son una constante en los casos de sucesión de poder, la familia Nikiforov es de sobra conocida en Rusia. El padre de Victor no puede arriesgarse a que su único hijo y legítimo heredero de las compañías desaparezca, nadie compraría el suceso como un accidente o una tragedia. No, el hombre dará batalla en los tribunales y amenazará al chico, es lo único que una rata como él puede hacer…
—Al menos que Victor se case, legalmente ya puede hacerlo — dijo mi padre y mi corazón comenzó a estremecerse de nuevo —. Y es aquí donde debemos empezar a preocuparnos…
—Yuri… — dijo mi hermana con voz triste —. Va a concentrarse en hacerle daño a Yuri ¿no es así?
—La relación de tu hermano con Victor es una amenaza en sí para los planes del señor Nikiforov. Como te decía, el matrimonio hará de Victor un hombre que será cabeza de familia, le dará otro status ante sus socios y claro, si su esposo es el heredero de un emporio como el nuestro, me concederás que eso suena preocupante para una mente paranoica — dijo papá con voz helada, y pude detectar una rabia fría en su voz que de cotidiano era cálida y agradable —. Aunque claro, la mente de Mikhail Nikiforov está demasiado enferma si cree que dos chicos de dieciocho años están pensando en matrimonio, sin embargo él cree que será así…
—Es una idea absurda ciertamente, pero los chicos son impulsivos… — dijo mi madre y pude detectar un dejo de travesura en su voz —. Tú y yo nos casamos cuando teníamos diecinueve, querido ¿no lo recuerdas?
—Cierto, Hiroko querida, pero se trataba de otras épocas, tendíamos a vivir más a prisa — dijo papá soltando una risa cansada —. En fin, debemos proteger a Yuri, sé que para ese psicópata, tu hermano seguirá siendo una amenaza. Mientras tanto yo seguiré intentando buscar otra salida. Tiene que haberla. Tengo que encontrar una laguna legal o algún crimen verdaderamente grave e innegable para luchar contra ese demente. Si quiere guerra en la corte, la tendrá. Ya me he puesto en contacto con los abogados que defenderán a Victor, me han dicho que puedo hacerme cargo del caso por completo…
—Así que defenderemos a Victor como si fuera parte de la familia… — afirmó mi hermana con calma.
—El chico ya es parte de la familia, Mari — dijo mi madre y yo estaba reprimiendo las ganas de ponerme a llorar de miedo, de agradecimiento, de tantas cosas que estaban bullendo en mi interior —. Si Victor Nikiforov es importante para nuestro Yuri, entonces lo defenderemos y si tenemos que adoptarlo legalmente, también lo haremos. Aunque quizá debemos concentrarnos en la seguridad de Yuri. Debemos llamar a la Academia Feltsman, Yakov tiene que cuidar de él, de los dos…
Me quedé parado en medio del pasillo después de escuchar aquello. No supe qué más hacer. Escuchaba el rumor de las palabras de mi familia, los escuchaba hablar de un cuerpo privado de seguridad, los escuchaba hablar de la posibilidad de darme un arma para poder usarla en caso de emergencia pero nada tenía sentido. Todo lo que yo era capaz de escuchar era la resonancia del hecho de que si Victor y yo llegábamos a casarnos, todo aquello se terminaría, toda la guerra con su padre llegaría a su final.
Sin embargo mis padres también tenían razón en algo: Victor y yo somos jóvenes, demasiado jóvenes. A pesar de que siempre estamos bromeando con nuestra canción de bodas, un matrimonio implica más cosas que solamente la idea romántica de unir tu vida para siempre a una persona verdaderamente especial y aunque justo ahora no soy capaz de imaginarme una vida sin Victor, nuestro futuro se veía tan lejano antes. Él y yo éramos solamente un par de adolescentes enamorados hasta los huesos el uno del otro y no un par de adultos que tuvieran que enfrentarse al hecho de decidir algo trascendental como un matrimonio.
Aunque justo ahora, justo en este instante y después de escuchar las estúpidas palabras de Mikhail Nikiforov, puedo decir que si Victor me lo pidiera, que si él me dijese que quiere casarse conmigo simplemente para salvar a su patrimonio de caer en las manos de un loco malvado, yo le diría que sí. Yo le diría que podría hacer eso por él y que ni siquiera me importa el hecho de que pueda arrepentirse después cuando los dos nos volvamos mayores y quizá, descubramos que nuestro destino está al lado de otra persona.
La gente dice que el primer amor de verdad jamás es eterno. La gente dice que los amores adolescentes se terminan del mismo modo fugaz en el que suelen comenzar pero me pregunto si Victor y yo no podríamos ser la excepción a esa regla. Vamos, si fuéramos solo un amorío adolescente como todos los demás ¿entonces por qué el padre de Victor tiene tanto miedo? ¿Por qué me llamaría hace un momento si no estuviera pensando en que su hijo y yo quizá podríamos estar juntos la vida entera?
Suspiro. Suspiro sintiéndome pesado, realmente sigo asustado. Quiero ayudar a Victor. Quiero salvarlo de todo esto pero simplemente no me es posible encontrar un plan de acción. No sé si raptarlo conmigo e ir los dos a la corte y firmar un acta de matrimonio civil simplemente porque podemos hacerlo y porque con eso podríamos arreglar todo pero sé que Victor odiaría meterme en esto, él también quiere protegerme pero lo que no entiende es que yo no corro peligro, vamos.
Justo ahora pienso que las amenazas de su padre no son más que palabras vacías. No pueden ser otra cosa. Ahora que he recordado la plática que escuché, soy capaz de pensar que el hombre solo quiere que tenga miedo. Él solo quiere que me aleje de Victor, eso fue lo que me dijo. Su estúpida llamada se redujo a eso.
—Solo llamo para decirte que no seas un estúpido cualquiera. Si sabes lo que te conviene, te alejarás de mi hijo. Sé quién eres, sé lo que tienes y quiero que sepas que puedo quitártelo todo si estás ambicionando también quedarte con lo que es de Victor. Así que quédate con tu vulgar negocio hotelero y no te metas en el futuro de mi hijo. Tengo planes para él, ¿has entendido, niñato estúpido? — me dijo el padre de Victor con su voz de serpiente.
—Es usted quien pretende quedarse con lo que por derecho le pertenece a Victor — dije yo sin entender cómo era posible que mi voz saliese de aquella forma fría y tranquila cuando lo cierto es que sentía que todo mi interior había empezado a temblar —. A diferencia de usted, yo amo a Victor, no pretendo quitarle nada. Voy a protegerlo ¿entiende? No dejaré que usted ni nadie le haga daño.
—No quieras hacerte el héroe, niño, o todo terminará mal para ti — dijo el hombre riendo de forma despectiva —. Aléjate de él, no hagas locuras. No me importa si lo amas o te lo follas todas las noches. Simplemente deja de hacerlo. Déjalo en paz. Si tu familia y tu futuro te importan lo suficiente, aléjate de él…
El hombre colgó después de eso. No me dio tiempo de contestarle más nada a pesar de que sentía que la rabia que sus palabras me habían producido, terminaría por hacerme decir más cosas. Quería dañar a ese hombre. Quería dañarlo de verdad, quería desaparecerlo del mapa y de pronto me pregunté si a alguien le importaría de verdad si una rata como él desaparecía de la faz de la tierra de una vez y para siempre.
Justo ahora sigo queriendo hacerle daño. Justo ahora me siento un poco menos agitado pero sigo sin saber qué demonios hacer. Solo sé que no puedo esconderme, solo sé que tengo que ser fuerte por Victor, que tengo que recibirlo con una enorme sonrisa y que tengo que decirle que todo estará bien aunque justo ahora no sé cómo algo así será posible.
Vamos dios, si de verdad existes, por favor mándame una señal. Dime qué hacer. Dime cómo puedo defender a la única persona que me importa de verdad. Dime cómo hago para poder apartar a Victor de todo el dolor que el mundo sigue preparando para él. Si es cierto que tú cuidas de las personas, entonces cuida de él ¿quieres? Ayúdame a cuidar de él y mientras yo encuentro el modo de defenderlo, haz que si alguien va a salir dañado de todo esto, ese alguien sea yo. Victor ya tuvo suficiente, yo puedo sufrir su dolor pero por favor, protégelo, protégelo a él porque justo ahora yo no soy capaz de protegerlo por completo…
DIARIO DE VICTOR NIKIFOROV
Enero 14
Algo anda mal.
Justo ahora no sé exactamente qué es, pero puedo sentirlo en el ambiente.
Es como cuando el cielo está a punto de dejar caer una tormenta de la nada, una tormenta que destruirá todo lo que conoces, una tormenta que cambiará el mundo entero para siempre.
Yuri está dormido al lado mío una vez más. De verdad soy afortunado al tenerlo como mi compañero de cuarto y vuelvo a elevar una plegaria de agradecimiento silencioso hacia la deidad que quiera quedársela. Me siento más tranquilo cuando estoy a su lado. Todo parece tomar su lugar en el universo cuando él está junto a mí.
Y aunque él me dio la más cálida de las bienvenidas hace rato, aunque me sentí sumamente feliz de tenerlo entre mis brazos después de dos semanas de ausencia, sigo pensando que algo no está bien.
Ni siquiera se trata de que Yuri me haya tratado de forma diferente, él fue el mismo chico cariñoso y dulce que siempre es conmigo, me regaló besos y caricias sin descanso, me dejó perderme en su sonrisa y me hizo sentir el hombre más amado del universo entero pero algo no está bien.
Sigo sintiendo esta energía contenida, llena de presagios de dolor y de desdicha rodeándome. Ni siquiera es que mi padre me haya amenazado en las últimas semanas, vamos, no he vuelto a verlo desde la última vez que nos cruzamos en la corte. Supongo que se trata de que las cosas están demasiado tranquilas y eso me llena de inquietud. Creo que se trata de que justo ahora no sé de dónde vendrá el siguiente golpe. Estamos en guerra ¿no es así?
Esto es una batalla campal en mi familia y sé que no se ha terminado aún.
En fin, suspiro intentando alejar de mí esta sensación de fatalidad que me ha acompañado en los últimos días. Quizá no tenga sentido que me preocupe por algo que no ha venido o que ni siquiera vendrá. Quizá deba relajarme un poco e intentar ser un novio normal para Yuri porque sé que él también se preocupa por mí. Y no quiero eso, se supone que debo hacerlo feliz, eso es lo que un buen novio debe hacer. Y quiero ser un buen novio para este chico hermoso que de verdad es lo mejor que hay en mi vida justo ahora. Y no quiero perderlo, no quiero.
Así que seré fuerte y si la tormenta va a estallar, entonces protegeré a Yuri, lo protegeré a él porque de verdad, él es lo único valioso que tengo y sin él, creo que me habría rendido en esta guerra mucho tiempo antes. Sé fuerte, Victor, sé fuerte. Aunque sientas que va a suceder una desgracia, también puedes desear con todo el corazón que eso no suceda. Quizá el universo te escuche, quizá nada malo pase al final…
