DIARIO DE YURI KATSUKI

Noviembre 29

Hace cinco años exactos, Victor Nikiforov y yo tuvimos nuestra ceremonia de bodas.

Una sonrisa dulce aparece en mis labios cuando recuerdo ese día. Fue el día en el que también cumplí diecinueve años y hoy, a mis veinticuatro, es un tanto divertido volver a leer todas esas cosas que Victor me hizo escribir durante aquel año en el que mi mundo y su mundo colisionaron de forma definitiva para crear el universo en el que hemos vivido desde entonces.

Suspiro de forma profunda al pensar en el paso del tiempo. Creo que no había vuelto a escribir desde el día en el que le di a Victor mi diario, este mismo cuaderno azul que contiene los sentimientos y vivencias de un chico de dieciocho años, ese chico que no sabía que una tarea de su profesora de idiomas, se convertiría en el fiel testigo de una historia de amor que solo se ha hecho más fuerte con el paso de los años.

Justo ahora acabo de terminar de preparar una cena romántica para mi esposo. Victor llegará de Francia dentro de unas horas y mi corazón, en realidad todo mi cuerpo, se siente ansioso ante la perspectiva de tenerlo nuevamente entre mis brazos. A veces me siento un poco harto de todos los viajes que Victor y yo tenemos que hacer con motivo de negocios pero la vida que elegimos es así, un continuo ir y venir por el mundo que sin embargo, siempre tendrá una última parada: los brazos del otro.

Y es que los dos nos hemos mantenido fieles a esas promesas que los dos pronunciamos en voz alta hace años, esas promesas que no se han roto ni siquiera cuando los dos hemos tenido tiempos difíciles porque sí, hemos tenido tiempos difíciles también. A veces los dos estamos demasiado cansados, a veces los problemas de la empresa son demasiados y a veces también los dos volvemos a pelear como los dos chiquillos idiotas que éramos en la Academia Feltsman pero eso no disminuye el amor que los dos sentimos. Victor Nikiforov sigue siendo mi principal motivo de felicidad, mi felicidad sigue teniendo su nombre y su rostro, ese rostro que se ha transformado en el de un hombre hermoso, maduro, feliz con el paso del tiempo.

Mi Vitya siempre me dice que no hay nada que lo haga tan feliz como tenerme con él, me ha dicho lo mismo durante los últimos cinco años y yo aún me sonrojo al escucharlo. Él se despierta al lado mío la gran mayoría de las mañanas, cuando los dos no estamos lejos en un viaje y son sus labios los que hacen que mis ojos se abran para contemplar sus ojos azules llenos de amor. Creo que desde que estamos juntos, esa ha sido la forma en la que suelo despertarme, es nuestra alarma personal. Él me despierta al mundo con un beso suyo como si yo fuera un príncipe en un cuento de hadas y aun siento un poco de vergüenza cuando él me llama su bello durmiente. A veces, yo no puedo hacer más que abrazarlo con fuerza porque él es demasiado hermoso y también profundamente mío y comprobar eso todas las mañanas me hace sentir una ráfaga de éxtasis y felicidad enorme.

Es por eso que ahora muero por tenerlo frente a mí, ese viaje a Francia tuvo que alargarse una semana más debido a que la sucursal de Yutopia que abrirá en París el año próximo, aun presenta ciertos desperfectos que tienen que arreglarse ya. Me imagino que Mari y Victor, quienes viajaron juntos para poner todo en orden, han cumplido ya su cometido y es que mi hermana y mi esposo dan algo de miedo cuando toman su papel de líderes natos. En realidad me alegré de dejar esa responsabilidad en sus manos, yo mismo tengo muchos asuntos que solucionar aquí en Japón, la remodelación de la primera sucursal de Yutopia también me ha dado muchos quebraderos de cabeza pero la reapertura del hotel tiene que estar lista la próxima primavera, ya que Victor y yo queremos celebrar los treinta años de matrimonio de mis padres con una fiesta que incluya el patrimonio que ellos iniciaron, ese patrimonio que mi hermana y yo le heredaremos a nuestros hijos algún día.

Porque sí, Victor y yo queremos una familia para los dos. Supongo que una vez que toda la locura de la apertura de las nuevas sucursales de Yutopia pase, los dos nos sentaremos a hablar del tema e iniciaremos con los trámites necesarios. Esa idea me llena de emoción, la idea de que mi amor y el de Victor alcance a una vida que necesita amor y cuidado es algo hermoso y yo sé que amaré a ese pequeño o pequeña que llegue a nosotros con todo mi corazón. Y él o ella no tendrán que temer jamás porque Victor y yo los haremos crecer con amor y confianza, les enseñaremos que el amor es posible y que no hay sueño que no se pueda cumplir.

Sí, hay muchas cosas que Victor y yo queremos hacer aún, miles de cosas que los dos haremos porque nuestro amor nos hace fuertes y sé que ninguno de los dos dejará ningún sueño sin cumplir, no mientras su mano esté en la mía, no mientras la sonrisa de mi Vitya esté ahí para hacerme saber que él confía en mí, que él me apoyará en lo que sea como siempre lo ha hecho.

Sé que los dos seguiremos escribiendo una historia juntos paso a paso, que los dos seguiremos bailando todas las canciones de amor que se me ocurra bailar porque con el paso de los años, la colección de canciones de amor hechas para Victor y para mí ha aumentado de forma considerable. Vitya siempre se ríe cuando le digo que tener solamente una canción de amor la vida entera es bastante tonto cuando ante ti hay un mundo de melodías que puedes volver inmortales al bailarlas en los brazos de la misma persona que hizo tu sueño realidad hace cinco años.

Sí, yo sé que tuve una boda de en sueño y cuando me recuerdo girando en los brazos de Victor, cuando recuerdo el calor de sus manos sobre mi cintura, sé que no querré bailar con nadie más y que si vuelvo a nacer, mi alma buscará a Victor por todo el universo para que él me haga sentir que la música que nos rodea es capaz de crear una eternidad para los dos. Eso fue lo que sentí el día de mi boda cuando los dos bailamos "a thousand years". Y sé que eso seguiré sintiendo todos los días cuando al despertar me dé cuenta de que seguramente soy el hombre más amado del universo entero. O al menos eso pensamos todas las personas ¿no es así? Cuando conocemos el amor, todos pensamos que nadie antes de nosotros se ha encontrado con él y creo que todos tenemos razón porque el amor es un misterio distinto y hermoso para cada uno.

Y mi amor sigue creciendo, crece conmigo. Mi familia también está llena de amor ahora, creo que Mari se casará pronto también. Ella había estado enamorada prácticamente desde siempre de uno de sus ídolos musicales favoritos y el día en el que ese ídolo se hospedó en la sucursal de Yutopia de Tokio, ese chico suertudo no pudo evitar caer en el innegable encanto Katsuki y él y Mari han llevado un noviazgo de ya casi tres años. Mi hermana siempre pone cara de pocos amigos cuando hablo de la idea de organizar una enorme boda tradicional para ella y para Takao, pero sé que me dejará planearlo todo. Victor dice que tengo una obsesión con las ceremonias de bodas pero vamos ¿quién no desea que todo en el día especial de la vida de uno de sus seres amados sea perfecto?

Pero bueno, quizá me estoy adelantando demasiado a los hechos aunque quizá toda esta ansiedad mía sea fruto del hecho de que la boda relámpago de Aleshka, la madre de Victor, me dejó un poco dolido. Mi suegra se casó el año pasado con uno de los inversionistas mayoritarios de las empresas Nikiforov, no fue una boda enorme como las que me encanta mirar en televisión y de no ser porque la madre de Victor se veía genuinamente feliz y enamorada, creo que de verdad hubiera llorado de desilusión cuando me di cuenta de que una vez más, me había perdido la oportunidad de organizar una enorme boda.

Sin embargo me siento feliz por ella, porque creo que Aleshka ha encontrado también una historia de amor con la que siempre había soñado y aunque la protege siempre, sé que a Victor le agrada su padrastro. A mí también me agrada Peter, es alegre y comprometido en todo lo que hace. Además, siempre hace que Aleshka sonría todo el tiempo y eso es hermoso.

Por eso digo que mi familia está llena de amor, incluso Phichit, quien sigue de luna de miel por el mundo con Seung Gil Lee el cual se ha convertido en uno de los ídolos coreanos más famosos del momento con sus canciones pegajosas y alegres (las que siempre dice haber compuesto pensando en el amor que siente por mi mejor amigo), no se olvida de llamarme una vez a la semana para contarme acerca de sus vivencias. Phichit maneja ahora la compañía de entretenimiento que sus padres iniciaron en Tailandia y aunque se casó hace meses, él dice que Seung y él no tienen prisa por volver a sus obligaciones. Y creo que los entiendo, a mí y Victor nos costó mucho trabajo volver al mundo real después de haber pasado meses de luna de miel en una isla solitaria de Japón donde nos escondimos y donde los dos vivimos una de las temporadas más dichosas de nuestras vidas.

Ojalá podamos hacer eso pronto, me digo con una sonrisa traviesa en los labios. En realidad he decidido ya que cuando los dos nuevos hoteles estén listos, y Vitya y yo hayamos también dejado trabajando los planes de adopción, le robaré al mundo la dicha de tener a mi esposo y me esconderé con él de nuevo en un sitio donde no tengamos que rendirle cuentas a nadie.

Ese pensamiento me hace feliz y es aún más real ahora que lo he escrito. Quizá deba retomar de nuevo la escritura de este diario aunque a veces me es imposible tener un momento tranquilo para tomarme en serio la tarea como solía hacer en mis tiempos de la Academia Feltsman. A veces es lindo dejar un testimonio de la propia historia en algún lado y la escritura hace eso, la escritura perpetua esas historias a las que uno ha de volver para encontrar en ellas la felicidad que no podrá encontrar en algún otro lado.

Mi corazón comienza a latir ahora, Vicchan, el pequeño caniche que Victor me regaló el día de mi cumpleaños número dieciocho ha comenzado a ladrar mientras corre hacia la puerta de la entada de nuestra casa y sé muy bien que eso es así porque Victor debe estar ya a punto de entrar. Decido quedarme quieto aunque me gustaría correr a sus brazos ahora que está frente a mí con un montón de paquetes en sus brazos que deben ser regalos de su viaje, él siempre me trae regalos aunque siempre le digo que no es necesario. Él es mi mayor regalo y ahora que camina hacia a mí con su sonrisa más resplandeciente en sus labios, sé que eso ha sido Victor para mi desde el día uno y eso será para mí hasta el último de los latidos de mi corazón…


NOTA DE VICTOR NIKIFOROV EN EL DIARIO DE YURI KATSUKI

Mi Yuri, feliz cumpleaños.

Quizá debí regalarte un nuevo diario ahora que has vuelto escribir, creo que te lo daré mañana porque justo ahora no quiero soltarte de mis brazos. Te extrañé como un loco, siempre te extraño cuando estoy lejos de ti aunque es cierto que tu corazón viaja conmigo del mismo modo que mi corazón se queda a tu lado mientras no estoy.

Sin embargo, mi Yuri, incluso escribir esta nota en tu diario me distrae de mis deberes de amante esposo, deberes como besar tus labios o acariciar tu cabello con suavidad para no despertarte. Eres tan hermoso mientras duermes, bueno, no hay momento del día en el que no seas hermoso. Hoy es el aniversario de tu vida, nuestro aniversario de bodas (al menos de la boda que cuenta para los dos) y debes saber que me sigo sintiendo el hombre más afortunado al tenerte conmigo.

Yuri, mi amor, gracias por llegar a este mundo y encontrarte conmigo. Gracias por hacer posible el amor para mí. Te amo con todo lo que soy, lo que fui y lo que seré y eso que estoy por ser, mi Yuri, será maravilloso porque no dejaré de estar a tu lado.

Así que mi amor, mañana te compraré un diario enorme, con miles de páginas en blanco. Sé que tú las llenarás con el relato de los dos, tú siempre has sabido narrar mejor las cosas que yo y amo leerme a través de tus ojos. Porque sé que todavía tendremos muchas cosas más de las cuales escribir, muchas aventuras que los dos viviremos. Formaremos una familia, sí, nuevos personajes se añadirán a nuestras paginas y yo quiero que, en el ocaso de nuestras vidas, los dos podamos leer esta historia una y otra vez porque dicen que un recuerdo es todo aquello que pasa una vez más por el corazón.

Tendremos aún muchos años delante de nosotros pero quiero que sepas que yo también te amé desde el día uno a tu lado y que en realidad, todos los días son para mí un primer día para amarte y para volverme a enamorar una y otra vez de ti.

Así que mientras sueñas, yo seguiré releyendo nuestra historia y no te enojes conmigo si después de leer la historia de los dos en el papel me dan ganas de leer también todo ese amor que he escrito en todos los recovecos de tu cuerpo y de tu piel.

Te amo, mi Yuri. Siempre te amaré.

Feliz cumpleaños, te adora siempre, tu Vitya.

FIN